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Gregorio Barreales

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Publicado en el diario de León del pasado domingo.

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/las-oeneges-tienen-buena-intencion-hacen-puro-paternalismo_1174845.html

 

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GREGORIO BARREALES BARREALES MISIONERO DOMINICO EN NICARAGUA

«Las oenegés tienen buena intención pero hacen puro paternalismo»

16/07/2017

ana gaitero I león

La conversación transcurre en el portalón de la casa familiar en Villacelama, donde Gregorio Barreales pasa el verano y oficia la misa diaria, aunque la concurrencia es escasa. El cura dominico de acento nicaragüense busca la tranquilidad de la tierra que le vio nacer, pero está en su naturaleza remover conciencias. Le preocupa la educación, el medio ambiente y la economía, pero también el retroceso que ve en la Iglesia pese a los intentos de modernización del papa Francisco.

—¿Por qué se hizo cura?

—No tiene fácil respuesta. Fue un amigo al seminario de Corias y por ahí me orienté un poco a ser dominico. Estuve en La Virgen del Camino, un año en Palencia, tres en Caldas de Besaya y luego en Salamanca estudiando Teología.

—¿Y misionero?

—Estando en Padrón junto a otros compañeros tomamos la decisión de irnos a América. Creíamos que podíamos ejercer un servicio importante y aquí había muchos curas.

—Fue el año del terremoto, 1972.

—Sí, fui en julio y el terremoto fue en diciembre. Fue un caos en todos los sentidos. Era la época de Somoza.

—¿Qué labor realizó?

—De tipo pastoral, en una población al sur del país llamada Rivas. Con el terremoto entramos de lleno en la parte social porque mucha gente salió de Managua en dirección a las provincias. Hicimos un censo con un grupo de estudiantes que trabajaban con el padre Gaspar García Laviana. Al año y medio nos mandaron a Guatemala, un país que tenía 23 lenguas, algunas en apenas 20 kilómetros.

—Había sustrato indígena.

—Y sigue, aunque ha cambiado la forma de vestir y es chocante ver a las mujeres indígenas ir por la calle hablando por el móvil.

—¿Y en Guatemala qué pasó?

—En 1979 me sacó el Gobierno.

—Le echaron.

—Por bueno. Fui de los últimos sacerdotes extranjeros de Guatemala a los que sacó el Gobierno. No nos renovaban el permiso de residencia. Sólo quedaron algunos compañeros del padre Gaspar García Laviana.

—¿El motivo?

—Órdenes superiores.

—¿Era molesto al Gobierno?

—Me sacaron para El Salvador y después salió en el periódico que no me habían renovado por inmiscuirme en la política del país y soliviantar al campesinado. Y puede ser que sea verdad porque recuerdo que días antes de salir habíamos tenido reuniones con los campesinos y se habían juntado más de 400. Eso debió asustar al Gobierno.

—¿Qué pretendían ustedes siendo curas?

—Que tomaran conciencia de su condición y reclamaran sus derechos. La guardia de allí era terrible. Después de que salí del país mataron a mucha gente.

—Cuando usted salió de España también había una dictadura.

—Sí, pero estamos hablando de culturas muy diferentes, sobre todo lenguas muy diferentes. Yo tuve la oportunidad de aprender el Kch’i. Lo borré de la memoria.

—¿Cuándo regresó a Nicaragua?

—En el año 80, en plena revolución. Bueno, ya había pasado porque Somoza salió en 1979.

—¿Fue cuando le nombraron director de la Escuela de Agricultura?

—No, durante diez años trabajé en la parroquia de Rivas, con 10.000-15.000 habitantes y muchas comunidades rurales. En 1990 es cuando me nombran rector de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería, fundada en 1950 por dos dominicos españoles, uno de Palencia y otro de Zamora. Es una institución privada de servicio público subvencionada por el Estado. Formaba parte del Consejo Nacional de Universidades formada por las 57 universidades que hay en Nicaragua, un país que no llega a siete millones de habitantes. Hace cuatro años que lo dejé. Ahora estoy jubilado.

—No se planteó regresar a España.

—¿Para qué?

—Me contesta a la gallega...

—Allí hay otro sistema de vida que tiene más sentido que en la actualidad acá, aunque hay problemas que son comunes.

—¿Cómo ha visto evolucionar Nicaragua con la revolución hasta ahora, con Daniel Ortega, su líder, de nuevo como presidente?

—La revolución tuvo un hito y después hubo un lapsus de tiempo en el que no funcionó. De nuevo ha venido a gobernar el Frente Sandinista pero con otra ideología, no con los ideales de la revolución sino con otros ideales. Una especie de socialismo neoliberal.

—¿El canal transocéanico es el ejemplo más visible de este giro del sandinismo?

—Si se hace ese canal, adiós a montones de agua dulce.

—Hay una mujer muy involucrada en la lucha contra esta obra.

—Francisca Ramírez, es una líder natural, no tiene mucha formación es una mujer de agallas que enfrenta toda la problemática.

—¿Cree que las mujeres van a empujar un cambio?

—Yo creo que la mujer está llegando a cubrir un puesto importante en la sociedad nicaragüense. Teóricamente, la Constitución dice que la mujer tiene que llegar a un equilibrio con los hombres del 50% para todo. Yo creo que la mujer está tomando mucha conciencia, se están formando muchos grupos y van haciendo su trabajo importante formando cooperativas. Esto es lo que hay que apoyar. Pero a veces la economía es limitada y las oenegés tienen otro problema, teniendo buena intención y muchos recursos...

—¿Qué quiere decir?

—Se hace un paternalismo puro y se invierte mucho en la parte administrativa, en parte porque se lo exigen.

—¿El desarrollo tiene que ser desde dentro?

—Desde dentro y con apoyo. Hay que apoyarlo, no sólo hay que dar.

—¿Cuántas personas han salido cualificadas de la Escuela de Agricultura y Ganadería?

—Ahora se llama Universidad Internacional Antonio Valdivieso en homenaje al tercer obispo de Nicaragua, un burgalés cuya tumba se descubrió hace diez años en las ruinas de la catedral de la ciudad de León. Hasta ahora han salido titulados cerca de 4.000 técnicos agropecuarios y ahora industriales también para dar valor añadido a la producción. Está implantando la Veterinaria, en la cual han tenido intervención varios profesores de la Universidad de León, como el rector, Juan Francisco García Marín.

—¿Cuál fue la aportación más importante de la revolución sandinista?

—La alfabetización y el desarrollo comunitario. Hoy los sistemas productivos están centrados en la exportación y empieza algo el turismo, aunque la economía del país casi se defiende con las remesas de los emigrantes que suponen el 10% del presupuesto nacional. Hay un gran movimiento migratorio a Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y España. Con la crisis la gente también se ha sentido golpeada, pero genera movimiento. Nicaragua tiene también a su favor que es uno de los países más seguros de Centroamérica y la inversión extranjera está llegando, incluida la española.

—¿Qué opina de Daniel Ortega?

—Si lo comparas con otros gobiernos intermedios, cumplió su misión. Pero no significa que lo haga todo bien. Hubo programas de desarrollo en las comunidades pero hay mucha pobreza y una crisis seria por la sequía. En la actualidad se está debatiendo, igual que aquí, cómo mantener la Seguridad Social. La suerte que hemos tenido es que, se interprete como se interprete, gracias a Hugo Chávez el pueblo de Nicaragua tuvo empuje fuerte para el financiamiento vial y eléctrico.

—¿Comparte la política del gobierno de Venezuela?

—Venezuela está en el contexto en el que se metió Hugo Chávez. Se metió de lleno, el ejército le apoyó, pero la gente del poder económico se salió y empezó a faltar el papel higiénico. Ahora Maduro tiene que ocuparse de ver si hay papel higiénico. Habían sacado el dinero y todos los recursos, a pesar de ser el quinto país en exportación de petróleo.

—Se le acusa de regalar el petróleo a Cuba.

—Nicaragua también le debe mucho a Venezuela. Ahora está China detrás de ellos. El problema es que se han marchado los capitales y la economía no funciona.

—Como señala Eduardo Galeano en su libro Las venas abiertas de América Latina, los recursos siempre codiciados por holandeses, ingleses, americanos...etc.

—Eso es tremendo.

—Sin embargo, los que peor fama tienen allí son los españoles.

—¿Y todo el oro que vino de aquí a dónde fue a parar?

—¿Cómo ve la situación tras ser excarcelado Leopoldo López?

—A Venezuela le va a costar mucho salir adelante. Con una política más socialista, lógicamente debía ser gente de mucho de dinero e hizo sus cambalaches. Y otra cosa que no se tiene en cuenta, aparte del petróleo, en todos los países está el problema del lavado de dinero y la droga. Fíjate en lo que pasó con el de México...

—El Chapo Guzmán, que se fugó de la cárcel en México y ahora va a ser juzgado en Estados Unidos.

—México, Guatemala, El Salvador y Honduras es la base por la que pasa toda la droga. En Nicaragua de vez en cuando hacen la pantomima de que cogen a alguien.

—¿Y con la elección de Trump?

—No sé qué va a pasar con ese país también. Con Putin metido en el medio. La economía mundial desde el año 2008 está en picado. Me acuerdo cuando veníamos de vacaciones a España y se veían por todas partes grúas en todas las ciudades.

—¿Aquel ritmo de vida era racional teniendo en cuenta que el planeta está colapsando?

—Ese es otro problema vinculado con todos esos factores. El problema del calentamiento global está clarísimo.

—Pero tiene que ver con la economía.

—Tiene que ver con todo. No hay una causa única. Fíjate en la cantidad de vehículos que hay en las ciudades, la cantidad de basura que tiramos, bolsas de plástico, botellas... Somos destructores. Y ahora para más inri se mete el problema de los incendios en verano. Las lluvias donde nunca llovía... La caída de edificios antiguos. Todos esos elementos están ahí.

—No pinta nada bien (comenta el fotógrafo). ¿Dónde ve la esperanza?

—La base de todo es una educación global a la cual hay que dedicar muchos recursos. Así como la Coca Cola invierte en propaganda toda la vida y ahora ya la piden hasta los chicos de un año, hay que invertir en educación que realmente vaya penetrando en la conciencia de las personas. Los culpables, desde mi criterio, somos la gente de los 30 años para arriba los que tenemos la culpa. No le demos más vueltas. No son los chavales.

—Cuando fue a Nicaragua, América Latina era un referente de cambio global. Ahora la atención está en el terrorismo y Oriente Medio.

—Hoy la lectura hablaba de aquella hambruna de Canaan y Egipto cuando José manda a sus hermanos... La misma chochada de hace tantos años se está dando ahora. Yo creo que hay que buscar más caminos en la formación, invertir más en educación, que no es la imposición sino ayudar a muchachos y muchachas a que sean conscientes y eso depende mucho de la familia en todas sus acepciones. Si no cambiamos, vamos a un caos. La Antártida está quebrando. La educación es una tarea común y los medios tienen que contribuir, pero ¿qué canales educativos hay? Todos son pura fanfarria. Tenemos buenas herramientas, pero mal usadas. El machete no es malo en sí, pero puedes matar si lo usas mal.

—¿Cómo ve a los jóvenes que han llegado a la política a través de Podemos, demonizados como populistas, y Ciudadanos?

—Un poco van por esa línea, pero representan una confrontación clara con los esquemas tradicionales. Si han tenido la iniciativa de romper esquemas, me parece bien, independientemente de lo que piensen. Tenemos que ir buscando una sociedad más pluralista y de mayor respeto mutuo entre todos. Pasa igual a nivel religioso.

—¿Ha entrado aire fresco con el papa Francisco?

—El papa Francisco está haciendo cosas muy buenas, pero está atenazado. El día que haya una nueva elección volvemos atrás. Desde el Concilio Vaticano II todo ha ido para atrás y no digamos Medellín y Puebla que fue la aplicación en América Latina. Hemos quitado las imágenes de las iglesias y hemos vuelto a ponerlas. Hay un retroceso que equivale a los años 40-50 de aquí.

—La Iglesia tampoco tiene el papel que tuvo en los años 70-80, con la teología de la Liberación.

—Ni debe de tenerlo. Debe ocupar el puesto que le corresponde como institución religiosa. Su papel no es imponer nada, sino dar testimonio y comprometerse con aquello que contribuye al bienestar de la sociedad. Lo malo es que los católicos también hemos caído en los fundamentalismos.

Testigo del sandinismo

Nació en Villacelama hace 73 años y lleva más de la mitad de su vida en Nicaragua como misionero dominico y más de 23 de rector de la Universidad Internacional Antonio Valdieviso, de Agricultura y Ganadería. Testigo de primera línea del sandinimos, tiene aspecto de hombre de campo y con su tono campechano da aldabonazos en la conciencia

 

Miércoles, 19 de Julio de 2017 12:33. antiguosalumnosdominicos #. PERSONAS QUERIDAS

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gravatar.comLuis Heredia

¿Es posible colgar el enlace del periódico como en otras ocasiones?
Yo soy incapaz de leer el texto y puede ser interesante por lo que intuyo por el pie de página. Yo soy muy crítico con algunas ONGs, no solo en cuanto a la intención sino también en cuanto al origen de los fondos y el destino.

Fecha: 20/07/2017 10:52.


gravatar.comjosemaricortes

amigo Luis, susórdenes.
besines,josemari.,

Fecha: 20/07/2017 15:59.


gravatar.comAlfonso Losada Vicente

Hola, gran GOYO:
Enhorabuena por la gran labor,que intuyo, has hecho durante tantos años, por esos mundos de Dios.
Tenía, de ti, el concepto de bonachón, y en la fotografía que han puesto, se te sigue viendo igual de buenote.
Por la fotografía, no te reconozco, ya sé que han pasado muchos años, y hemos cambiado mucho físicamente, yo también, ya lo verás cuando nos veamos este verano con Maximiano.
Ahora, a descansar, después de tanto trabajo por Centro América, y por la intervención quirúrgica que te han realizado.
Un suave abrazo, para no hacerte daño.
Losada

Fecha: 20/07/2017 20:35.


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