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ABRIL ROBADO

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Hoy Pedro Trapiello dedica su columna en la contraportada del Diario de León a la memoria de Merce, la esposa de Andrés Trapiello.

En la foto que hoy os dejo aparece Merce rodeada, además de por Andrés, por sus hijos Virginia y Joan, Nacho y Raquel, Andrés y Patricia.

http://www.diariodeleon.es/noticias/contraportada/abril-robado_1065638.html

 


 

Se rindió abril, mes que gusta de robar el destino si viene con envidia de la primavera y celoso de la gente que es la sabia de su casa, de su sitio y de los suyos.

¿Quién me ha robado el mes de abril?, cantaba Sabina. ¿Quién convirtió este abril en losa?, maldijeron ayer todos los que conocieron el coraje risueño y la contagiosa decisión con la que Merche batalló tanto tiempo contra el fatum sin rendirse hasta poner furiosa a la muerte que al final, además de envidiosa, se vuelve despiadada y ciega sin respetar edad temprana.

Otro abril robado.

Pero no su lección. La entereza serena de esta mujer aquí queda, aunque quede también su gran vacío, el que ahora permitirá medir mejor su talla y el silencio de su ausencia, el ajetreo de la madre, el amparo de la hermana, la palabra de la amiga.

Hablo de Merche Casares que ha dejado rotos y sin base a todos los suyos, que son tantos, y en especial a su mitad, Andrés Martínez Trapiello (entre trapiellos hay hasta seis andreses y eso es muy buena seña), y a sus tres hijos, Nacho, Virginia y Andresillo, que con su tío y colega Javi Casares ha hecho de la cámara de fotos un lenguaje periodístico incontestable y prolífico, aunque sus caras eran ayer la pura imagen de otra foto, la del dolor y el desamparo ante un campo devastado y talado de su árbol guía, el de la gran sombra.

Nunca se sabe en estos casos de qué modo aliviar o consolar a quienes quedan perdidos tras una muerte cercana y tirana, quizá porque no hay modo ni argumentos para hacerlo más allá del abrazo y el condolor que hace piña para no dejarle hueco a la desesperanza o a la rendición.

Pero al aventar hoy sus cenizas en la querencia del origen, donde sus padres, en la Boadilla terracampina, cuando el mar de mieses es ahora oleaje verde y promesa, un sol de mayo sobrepondrá su luz a la muerte anunciando nueva fecundidad en esa criatura de Nacho en camino que conocerá a su abuela por el retrato inmenso que dibujará nuestra memoria... y el canto de las alondras será el mejor responso.

Pedro Trapiello 1-5-2016

Domingo, 01 de Mayo de 2016 14:35. antiguosalumnosdominicos #. PERSONAS QUERIDAS

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gravatar.comPedro Sánchez Menéndez

Gracias, Pedro, por esta reseña-regalo con que recuerdas a Merce, que bien merecido se lo tenía. Gracias de nuevo. Pedro

Fecha: 01/05/2016 18:34.


gravatar.comVibot

Y en ese nietico de Nacho habrá siempre algo de Merche que te consolará, querido Trapi.
Y qué bien te ha dicho tu primo Pedro todas esas palabras, como sólo él sabe decirlas.
Todos seguimos a tu lado.
Besos y abrazos, Andrés.

Fecha: 01/05/2016 21:02.


gravatar.comJosé luis Alcalde Revilla

Ya ha dicho lo mejor tu "tocayo" PEDRO y yo puedo únicamente ponerme en comunión con lo dicho, con todo el Amor...

Fecha: 02/05/2016 09:21.


gravatar.comjose ignacio

BESOS de una niña a sus amores, incluído el nietín a punto de llegar.

Cuando acabó sus labores
y desató la última venda
terminando sus dolores,
sembró de besos la senda
desde el cielo hasta sus soles.

Pasó:

Llegaron hombres mayores
de un colegio de cantores...
Pregunta el abuelo qué quieren.
Ellos dicen a qué vienen:.
traen para él un libro besos
que llegan hasta los huesos
y de tal calor que hieren
en la caja que sostienen.

Mira el nietin a los señores
como miran los menores.
Ellos le entregan la caja
con adornos de unas flores,
y el abuelo se resquebraja.
El abuelo pide la alhaja
y nota que tiene sudores.
Saca el libro de la caja.
Es un libro de colores,
con luces, piedras, vapores,
historias, fríos, calores
que se clavan a navaja.

Sopla un viento con olores
a tomillo castellano,
a tomillo que relaja.
Abre el libro con temblores
y aún quedan besos, primores,
y jilgueros de colores
y cantos de ruiseñores.

Esto al nietin no le encaja,
y el abuelo, nervioso, llora
al ver llorar a las flores.
Abuelito, ya no llores,
dice, ya no llores.
Hoy no es día de dolores,
Es vuestro mismo amor que viaja
y lo traen para que no lo añores,
para vivir todos los sabores
de vuestros preciosos amores,
desterrando los dolores
y luego guardes la caja.

Un beso,
Andrés.
Hay mucho detrás por lo que vivir.

Fecha: 02/05/2016 21:26.


gravatar.comAndrés Martínez Trapiello

Gracias, Mallada.

Fecha: 02/05/2016 22:44.


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