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Llega a España un colegio con un sistema educativo de la Edad Media

Encontré esta noticia, que ya tiene cuatro años (4/6/2012), en la página web de ABC.

Su titular podría parecer escandalosamente retrógrado, pero una vez leído todo el texto, la información adquiere otra interesante dimensión a la vista de cómo nuestros admirados gobernantes se han cargado  por obsoletas y por sistema las "enseñanzas medievales".

 

 

Al principio los niños solo aprenden a leer, escribir, cálculo y hablar en público. El centro depende de la legislación americana y es católico

 

Todas las asignaturas se imparten en inglés

 

Las actividades deportivas son asignaturas, no extraescolares

 

  

El colegio Aquinas American School (en homenaje a Santo Tomás de Aquino) es el primer colegio americano católico de Madrid verdaderamente extranjero, ya que está sujeto a la legislación estadounidense. Esto permite que el alumno pueda convalidar sus estudios para hacer la selectividad y estudiar en España, o directamente matricularse en universidades americanas.

La peculiaridad de este centro es su modelo educativo que se basa en la corriente más vanguardista que hay actualmente en Estados Unidos: la vuelta a la «classical education» o «liberal arts education»: la educación en la Edad Media basada fundamentalmente en gramática, retórica y lógica.

Es decir, al principio, los niños sólo aprenden a leer, escribir, hablar en público y cálculo. «La primacía de la atención a la palabra y al texto escrito, ayudan a un aprendizaje de ritmo natural, a la vez que a configuran el entendimiento en las estructuras lógicas del pensamiento y del lenguaje», aseguran en este centro.

Más tarde se ampliarán las asignaturas, pero siempre pocas, e incluyendo las artes (teatro, pintura... todo lo que sea creatividad) en las hora lectivas, no como actividades extraescolares. Mantener ese interés por aprender es una tarea prioritaria en el colegio Aquinas. Este método también concede gran importancia al deporte. Uno de sus eslogans en USA es «Más deporte y más latín». En este centro consideran que en una actividad deportiva «realizada en serio y de modo constante encontramos el reto de mejorar constantemente, el compromiso con una disciplina y una técnica que hay que desarrollar y perfeccionar, o el valor del trabajo en equipo y del esfuerzo personal».

En Aquinas la formación católica es prioritaria, como una práctica real del misterio de la fe con una actitud generosa, responsable y de comunión con la Iglesia Universal. Los padres, los maestros y los compañeros, en medio de un ambiente alegre y confiado, fomentarán el esfuerzo por ser mejores y a procurar que los demás también lo sean.

 

 

Domingo, 02 de Octubre de 2016 12:58. antiguosalumnosdominicos #. VARIOS

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gravatar.comJOSÉ MANUEL GARCÍA VALDÉS

Para hacer juicios habría que leerse el Proyecto educativo de centro pero no me gusta la coletilla última referida a la prioridad de la formacion católica y lo que eso conlleva. Personalmente, a pesar de mi intrahistoria, soy partidario de una formación aconfesional, en la que la priosirad se la lleve la formación en los valores y derechos humanos sin acotaciones confesionales. La formación religiosa es , creo yo, cosa de familia y de iglesia no de centros educativos. Desde la cátedra, el aula, el alumno debe recibir formacion en ARTES LIBERALES, refiriéndose con ello a las artes, disciplinas académicas, oficios o profesiones cultivadas por HOMBRES LIBRES.
Estas artes liberales se concretan en los conocidos latinajos TRIVIUM Y QUADRIVIUM, las tres y cuatro vías, grmática, dialéctica, retórica y arítmetica, geometría, astronomía y música- Ninguna de ellas, sigo creyendo, tienen signo religiosos alguno salvo algún nuevo Casiodoro pretenda darles un color determinado, pretenda cristianizarlas.
Siendo Rajoniano, respecto a este tipo de centros yo diría: SÍ pero NO. A partir de aquí que cada cual interprete y exprese su punto de vista.
Abrazos de parte de Alcuino de York.

Fecha: 03/10/2016 09:48.


gravatar.comJesús Herrero Marcos

Totalmente de acuerdo amado Pitu: Más pedagogía,que fue por lo que destacó Alcuino, que teología. Tal vez nuestro no menos amado Chávarri diría que el ámbito de lo religioso no debería invadir o colonizar otros ámbitos, en particular el cognitivo y el ético. Sería mejor buscar un equilibrio más "adecuado" en el que lo religioso quedará al albedrío más del compromiso individual que colectivo. Estaría bien.

Fecha: 03/10/2016 10:53.


gravatar.comLuis Heredia

Estoy de acuerdo con los entrantes pero creo que, por lo que leo del comentario colgado no se están mezclando churras con merinas en el sistema educativo del Colegio aludido.

Interpreto que lo fundamental es el programa educativo que se han impuesto, afín al que nosotros recibimos en cuanto a a disciplinas.

Otro asunto es, y además lógico y normal, que al ser un centro educativo religioso- y dominicano- una formación católica, sin excesos, sea "su puntal" para la formación personal.

Si creo en la libertad de educación - y yo creo y abogo por ello-, bien sea en cuanto a disciplinas bien en cuanto a formación personal, el caso de este Colegio es ejemplarizante si se sabe llevar bien y sin excesos.

Dicho ésto, me gustaría que alguien me explicara cómo influye la formación personal católica bien entendida en si dos más dos son cuatro, saber colocar una tilde en el lugar adecuado o si la tierra es redonda, una vez superada la etapa de Galileo.

Creo que debe haber algo más en la formación personal que no sea la puramente académica. Y a las pruebas me remito con los entrantes: Tienen capacidad de discernir, de interpretar y de diálogo.


Fecha: 03/10/2016 12:08.


gravatar.comBaldo

1. Experiencias religiosas particulares y experiencias religiosas básicas
El Maestro Eladio Chávarri distingue dos tipos de experiencias: PARTICULARES y BÁSICAS. Las PARTICULARES son experiencias como dormir, comer, estudiar, bailar, rezar, jugar, vender, etc. La EXPERIENCIA BÁSICA, sin embargo, es aquélla que está presente en todas las experiencias concretas organizándolas, influyéndolas, dándoles un sentido y una modalización peculiares. La experiencia básica no existe separada de las experiencias concretas. Sabemos que una experiencia es BÁSICA cuando impregna toda la vida, cuando está presente en todas las experiencias particulares organizándolas, dirigiéndolas, cualificándolas, influyéndolas, modalizándolas. Veámoslo en un ejemplo con la experiencia religiosa. Uno puede tener con Dios o con los dioses experiencias particulares o experiencias básicas. Si uno se relaciona con Dios en unos momentos determinados del día o de la semana, en unos lugares concretos o “santos” y con unos ritos peculiares, y ahí termina todo, no estamos, ciertamente, ante una experiencia religiosa básica, sino sólo particular, pues la relación con ese Dios no impregna toda la vida, todas las experiencias de sus seguidores. Sin embargo, cuando la experiencia religiosa es básica, ésta se halla presente y modaliza en sentido religioso todas y cada una de las experiencias concretas de la Forma de vida o cultura.
2. El proceso de formación para la experiencia religiosa BÁSICA debe ser más que aprendizaje de conocimientos y doctrinas
En la mayoría de los casos se tiende a reducir la formación para la experiencia religiosa al aprendizaje de ciertas verdades o doctrinas en la catequesis. En definitiva, sólo al cultivo de la razón religiosa. Y ciertamente el papel de la RAZÓN es importante al respecto, como lo es en todas las experiencias, pero la RAZÓN es solamente una parte de la asimilación de los Dioses. Uno tiene trato con los Dioses y los asimila con toda su VIDA, no sólo con una parte, como es la razón. De ahí que la formación para la experiencia religiosa debe extenderse a la VIDA entera: a la razón y a la voluntad, a los afectos y a los sentimientos, a la relación con las personas y con el resto de los seres, a la manera de afrontar el fracaso, el éxito y la propia muerte. ¿Qué diríamos de un cristiano, por ejemplo, que tuviera un gran conocimiento del evangelio, de los dogmas de su iglesia, pero que el resto de su VIDA se desarrollara al margen o en contra del modelo Jesús de Nazareth? En resumen: para tener acceso a una experiencia religiosa básica no sólo hay que formarse sólo en el saber, sino también en los afectos, sensibilidades, conductas, instituciones etc.; es decir, en toda la vida.
3. La experiencia BÁSICA RELIGIOSA ¿ha de respetar la dinámica propia de las experiencias PARTICULARES? Parece que la respuesta ha de ser afirmativa, ya que ninguna RAZÓN religiosa es capaz de saber, por ejemplo, cómo deben construirse los coches, hacerse las sumas, cocinarse las paellas, darse los besos, domarse los caballos, planificarse los negocios o combinarse los colores de una pintura; para eso están los respectivas RAZONES PARTICULARES. (¡Qué bien lo dice Jesusín Herrero!)
4. Sin embargo (–y esto para Luisín Heredia–), el análisis de las experiencias particulares no termina en saber si se realizan correcta o incorrectamente (2 y 2 son cuatro), sino que ha de considerarse también en ellas su impacto humanizador o deshumanizador sobre el ser humano (no son lo mismo dos bombas de racimo que se lanzan desde un avión, más otras dos que se tiran desde otro (total cuatro) que dos sacos de arroz que se dan a una familia necesitada y otros dos a otra (total cuatro). La humanización comprende el proceso de hacerse hombre en su conjunto SEGÚN UN DETERMINADO MODELO HUMANO. Pues bien, cada experiencia contribuye al desarrollo o deterioro de una parcela de ese proceso de humanización. Según eso, un coche, una suma, una paella, un beso, etc. –además de ser tales– humanizan o deshumanizan. Y aquí la RAZÓN de la experiencia religiosa básica sí debe intervenir. De acuerdo con su modelo de ser hombre según Jesús de Nazaret, la razón religiosa no puede permanecer muda ante la humanización/deshumanización que generan las maneras de tratar la Naturaleza, la forma de administrar los asuntos públicos, la práctica de la esclavitud, la distribución de la riqueza, el modo de las relaciones familiares, de las juergas o de las diversiones. Ninguna experiencia se escapa a la valoración humanizadora o deshumanizadora que lleva a cabo la razón religiosa DESDE SU MODELO DE SER HUMANO, en este caso, el cristiano.
5. CONCUSIONES.
a. Creo que los colegios religiosos han educado y siguen haciéndolo en una experiencia religiosa PARTICULAR, no en una BÁSICA. No se ve que sus alumnos sean más solidarios con sus compañeros menos dotados o más pobres que los alumnos de los colegios civiles.
b. En relación con esto anterior, creo que en los colegios religiosos la formación religiosa es –y fue– casi únicamente en el conocimiento: saber religión. Nunca he visto que forme parte de la educación religiosa la visita a los enfermos, el compartir con los que no tienen, el ayudar a los alumnos menos dotados, etc.
c. Me parece que en ese colegio de referencia, la educación cristiana que he señalado anteriormente brilla por su ausencia. Es un colegio americano, y como tal, creo que totalmente privado. A él pueden acceder sólo los hijos de familias muy pudientes. ¿Qué tiene que ver todo esto con el Reino de Dios predicado por Jesús?
Perdón por el petardazo, Baldo

Fecha: 03/10/2016 20:14.


gravatar.comJavier Cirauqui

Estoy muy de acuerdo contigo José Manuel y con todos los demás. La enseñanza debe ser aconfesional y una enseñanza Valga la redundancia que nos enseñe a vivir, a pensar y a relacionarnos, a ser capaces de ser libres. A conocer la vida y hacerla humana como debiera ser. Educarnos en valores solidarios, creativos y en convivencia con todos los seres.
Además de una preparación para vivir, trabajar y fundamentalmente hacer hombres felices.
No se por qué, a mi muchas de estas experiencias me parecen clasistas. Por supuesto que cada uno puede tener sus idearios, pero preferiría que se haría más hincapié en la enseñanza pública en mejorarla, ampliarla y dotarla de pedagogías humanas y humanitarias.
Aquí en Navarra hemos tenido muchas experiencia con estas enseñanzas elitistas y al final acaban separando a los alumnos por sexos y exigiendo
la religión en todas las carreras como asignatura obligatoria.
Creo que me he liado.
Un fuerte abrazo. Javier.

Fecha: 03/10/2016 23:58.


gravatar.comJOSÉ MANUEL GARCÍA VALDÉS

Amigo Luisín, supongo que te habrás dado cuenta de que aquello de la formación en colegio re3ligioso de pago no sirvió, según parece, de gran cosa. ¿Por qué? Porque allí predicaban aquello de que hay que enseñar al que no sabe y tú has planteado una pregunta y los que saben, que los hay, no se han dignado enseñar al que no sabe, se han perdido las formas y la caridad y hasta la cartera. Yo tampoco sé
Tú planteas "Dicho ésto, me gustaría que alguien me explicara cómo influye la formación personal católica bien entendida en si dos más dos son cuatro, saber colocar una tilde en el lugar adecuado o si la tierra es redonda, una vez superada la etapa de Galileo". Y yo digo: en nada. La ciencia tiene su campo y la religión el suyo, pero durante siglos, bastantes, se mezclaron RAZÓN Y FE, y hubieron de llegar tiempos modernos para separar lo que nunca se debió unir. En lo que sí puede influir , y de hecho ha influido, es en las aplicaciones y deducciones que se hicieron y se hacen. La tierra gira alrededor del sol, ahora,pero in hilo tempore, era al revés, es sol giraba alrededor de la tierra¿Por qué? Porque el hombre, hecho a imagen y semejanza de DIos, decían, renía que ser el centro del universo. La cosa fue tan seria, tanta influencia tuvo la religión, formación religiosa, que Galileo a punto estuvo de convertirse en asado a la parrilla. Ya sabes lo que tuvo que hacer.Eso mismo hazlo extensible a otros campos del saber y verás cómo sí la formación católica, apostólica y romana, ha influido y sigue influyendo en el dos y dos veintidós. La formación configura las gafas de ver el mundo y según sean los cristales el mundo es de un color u otro. A partir de aquí dejo que los más expertos me den leña o te den respustas.
E pur si muove. Un abrazo

Fecha: 08/10/2016 09:03.


gravatar.comBaldo

Disiento del eximio doctor Casorvi(d)ensis (algún día tendrá que explicar si la "d" es añadida u original) en dos puntos. Los contestaré por separado, con un preámbulo en este post, para que mi respuesta parezca menos rollo.
El preámbulo se refiere a que de ninguna manera se identifique experiencia cristiana con actuaciones del clero cristiano. La primera se refiere exclusivamente a Jesús de Nazaret. La segunda dice relación a las obras y actuaciones de la clerecía o clerigalla cristiana. El caso de Galileo o la protesta de Rouco y sus palmeros, la lucha por privilegios en todos los campos sociales pertenecen a este segundo ámbito. En mi post me refería a la experiencia cristiana con Jesús de Nazaret.

Fecha: 08/10/2016 14:27.


gravatar.comBaldo - 2

El primer gran desacuerdo con el Casorvi(d)ensis se refiere a lo que peguntaba Luisín Heredia sobre si la religión tiene que meterse en el campo de las matemáticas. El eximio Casorvi(d)ensis dice que de ninguna manera. Yo decía en mi post primero que la diferencia de EXPERIENCIA BÁSICA Y EXPERIENCIA PARTICULAR del maestro Eladio era fundamental para entender este asunto. Y afirmaba que como experiencias particulares, todas y cada una tienen su propia autonomía. Ni Jesús de Nazaret ni el clérigo Rouco Varela deben, desde la religión, decir cómo se elabora un teorema matemático, ni cómo se hace una fabada. Pero la EXPERIENCIA BÁSICA es otra cosa, porque impregna toda la vida. Preguntemos al SANTO PaPEDRO si la experiencia religiosa que él tiene se ciñe a sus oraciones y liturgias o, por el contrario, impregna toda su vida. La cruz del Calvario es el mayor signo de protesta, de denuncia y de condena de todos los crucificados que hubo, que hay y que habrá. La protesta contra los desahucios, el paro, la migración y la pobreza es una exigencia de los creyentes cristianos (aunque no lo es de muchos clérigos, ciertamente). ¿Qué sería de la experiencia cristiana si no se metiera en tantas deshumanizaciones como vemos a todas horas? Nos revelamos contra la omnipresencia que ha tenido la clerecía o clerigalla (no la religión de Jesús) hasta ahora, y no decimos ni pío de la omnipresencia de banqueros y financieros, es decir, de la economía que impregna toda nuestra vida. En resumen: Luisín Heredia, haz la fabada como te dice tu madre; no vayas a la Biblia en busca de recetas culinarias. Pero si, mientras estás comiendo la fabada en el campo, ves que alguien a tu lado está famélico de hambre, tu experiencia religiosa cristiana sí "afectará a la fabada" y te dirá que repartas con el famélico. El profesor de matemáticas tiene que aprender la ciencia en las comunidades de matemáticas, y la pedagogía, en las comunidades de pedagogos. Pero si es creyente cristiano, aprenderá en el evangelio que tiene que dedicarse en primer lugar a los alumnos más conflictivos y a los más torpes, porque esto sí es presencia del Reino de Dios. Los obispos españoles han dedicado más tiempo y esfuerzo a la presencia y consolidación de la asignatura de religión en los currículos de los centros educativos estatales que a paliar el sufrimiento de los más pobres de la tierra. Sólo lo segundo pertenece a la experiencia religiosa cristiana como tal. Además, la actuación de estos obispos debe hacerse al modo de Jesús, que no ha venido a dominar y a ser servido. La respuesta del santo PaPedro al tema del altar de la Virgen del Camino no ha sido estética, sino religiosa, porque él se refiere a la vuelta a Trento y a su arte –el barroco–, que expresaban un modo de experiencia cristiana que no debe volver.

Fecha: 08/10/2016 14:28.


gravatar.comBaldo -y 3

Segundo desacuerdo con el maestro de Casrovi(d)a: "La ciencia tiene su campo y la religión el suyo, pero durante siglos, bastantes, se mezclaron RAZÓN Y FE, y hubieron de llegar tiempos modernos para separar lo que nunca se debió unir".
1) Del maestro Chávarri aprendí –no sin gran recelo por mi parte al principio– que la única energía directiva que hay en el ser humano es la razón. Fijémonos en la experiencia del enamoramiento, señala Chávarri. Es cierto que esta experiencia –y todas las demás– tiene fuertes componentes de inclinación espontánea, de simple reacción inmediata, de intuición, de deseo y de repulsa. Sin embargo, todos esos componentes primarios, “instintivos”, son sólo el motor de la experiencia y el principio que señala las rutas generales de la misma. Las inclinaciones, reacciones, deseos, etc. se constituirán en experiencias “humanas” sólo si la razón las racionaliza, es decir, si las articula, estructura u ordena. ¡Qué tienen que ver, por ejemplo, las experiencias gustativas, olfativas, táctiles, sexuales, imaginativas, sentimentales, etc. de los animales con esas mismas experiencias en los humanos! ¿No están en el caso de los humanos empapadas de racionalidad? Por eso no deja de ser un gran error la creencia bastante extendida de que “el corazón tiene razones que no entiende la razón”. La razón siempre acompaña a los actos del “corazón” y a los sentimientos y a la afectividad y a las emociones, y es la que pone racionalidad o irracionalidad en dichos actos. Si no, no serían humanos.
2) En cada clase de experiencia se desarrollan razones y lógicas específicas. Cada ser marca unas pautas peculiares para ser asimilado. De ahí que la razón –que es quien dirige el proceso de asimilación de los entes– tenga que ser una energía “in–determinada”, con el fin de que pueda ser activada de mil maneras diferentes; en cada experiencia, lo es de un modo peculiar y distinto. De lo cual se deduce que no hay una única razón, un único modo de desarrollo racional, de lógica (la lógica es precisamente el desarrollo, el despliegue del logos o razón), sino muchos: tantos como experiencias diferentes. Surgirán enormes problemas cuando nos empeñamos en racionalizar la experiencia familiar, por ejemplo, al modo de una empresa financiera o de un cuartel militar; o cuando queremos aplicar la igualdad matemática a la igualdad que exige la justicia. Por eso, cuando se articulan y se desarrollan las experiencias humanas, no hay más remedio que someterlas a una lógica apropiada y específica para cada una. Para que no suceda lo que ocurre con frecuencia, que, cuando muchas experiencias no se racionalizan convenientemente, con la razón y con la lógica apropiadas, aparecen pensadores que sacan la falsa conclusión de que esas experiencias pueden desarrollarse al margen de la razón, que son obra del sentimiento o de otras energías humanas. Pensemos, por ejemplo, lo que sucede en la experiencia teologal (religiosa) cuando se le aplica la razón científica o la razón filosófica para entenderla. Pues que no son las razones apropiadas.
3) La irracionalidad ha de ser situada en cada experiencia y ha de ser relacionada con su correlativa racionalidad. No hay ninguna experiencia humana que esté libre de la irracionalidad. En el ser humano, racionalidad e irracionalidad son compañeras inseparables y, al mismo tiempo, referentes correlativos: lo racional se define por respecto a lo irracional, y viceversa. Por todo ello, hay que señalar –dice Chávarri– que no existe la irracionalidad en general, válida para todas las experiencias, sino que cada irracionalidad ha de ser referida a la respectiva racionalidad, que siempre se da en una experiencia concreta. Sólo en cada experiencia, la racionalidad y la irracionalidad son compañeras y una desaloja y es la negación de la otra. No se puede decir, por ejemplo, que mentir es sin más una irracionalidad. Lo es ciertamente en una experiencia de amistad, pero puede ser una gran racionalidad en la experiencia del juego del mus, en la que el engaño forma parte de la entraña misma de ese juego. Otro ejemplo: la contradicción es la irracionalidad máxima en las ciencias matemáticas y lógicas. Sin embargo, no lo es en otras ciencias, en las que las hipótesis con un cuantificador universal (todos) admiten perfectamente excepciones (“la excepción confirma la regla”).
4) Así pues, no es posible ni necesaria en los humanos una energía distinta y superior a la razón para dirigir sus experiencias. Los no creyentes hacen bien en no tomar en serio eso del conocimiento suprahumano que los creyentes llaman fe. Las relaciones con Dios las dirige, las articula la razón teologal. Ahora sí, quienes sean beligerantes contra la experiencia teologal (religiosa), han de batirse dentro de la racionalidad y la lógica teologal, no desde fuera de ella, igual que sucede con las demás experiencias: nadie ataca a la ciencia con argumentos artísticos; tampoco al revés. Eso no significa que las razones –o manifestaciones de la razón– sean impermeables unas a otras; pero esta cuestión requeriría más espacio para desarrollarla.
5) ¿Qué hacemos entonces con la fe teologal? Desde luego, no distinguirla de la razón teologal como un conocimiento de orden superior. No existe tal conocimiento divino superior insuflado en el ser humano. Con todo esto, parece que queda desarmada toda la teología cristiana. En cierto modo así es. Papas, obispos y teólogos quisieron salvaguardar su experiencia teologal de los ataques “racionalistas” subiéndose del plano humano al divino, cuando lo acertado hubiera sido mantenerse en su específico plano de racionalidad: la racionalidad teologal. Ésta es diferente de la de los racionalistas, y no inferior. Pero es razón y sólo razón.

Fecha: 08/10/2016 14:30.


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