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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

LOS CEREZOS FLORECIDOS

LOS  CEREZOS   FLORECIDOS

Los cerezos plantados en los últimos años 50 por el Padre Ricardo al lado de la Recreación de la Escuela Mayor, con el Estudio al norte, las Camarillas más al norte todavía, al Sur la bolera, al oeste el poste del sevá y el camino que bordeaba los campos, y la Virgen del Padre Morán al suroeste, sobreviven, demonios como han crecido, y están en flor.

Hoy estos cerezos están rodeados por talleres en los que se esfuerzan y trabajan duro chicos y chicas discapacitados quienes, como nosotros, esperan lo mejor de sus vidas; ¡benditos sean!.

Feliz martes de lluvia. El Furiel. 

15 comentarios

Luis Heredia -

Vibot,

¡VEN PRONTO, QUE LOS NÍSPEROS ME LOS ESTÁN COMIENDO LOS PAXARINOS Y SOLO ME QUEDA UN LIMÓN¡

Vibot -

Mi Heredia, si no hubieras sido tan de ciudad hubieras conocido el refrán que decía:

"Por la Asunción, cerezas en Oviedo y trigo en León"

Gracias por tu invitación. Y por saborear mis cerezas. Te prometo glosar tus nísperos, limoneros y naranjo cualquier día.

Besos.

Luis Heredia -

Ayer pensé que os había largado otra tontería en este "portal de cerezos".

Os decía que no hacía falta que entrase ningún japonés ni vecino del Valle del Jerte para hablarnos de los cerezos después de leeros a vosotros.

Vibot, te queda en tu cesta alguna otra fruta o en tu huerta algún otro árbol por describir?

Eres el ¡no vas plus¡ que te diría Chema Sarmiento, pero bien escrito.

Yo quería decirte que, antes de llegar a La Virgen, pensé que las cerezas se fabricaban y las coloreaban los tenderos a gusto del consumidor.

Cuando por primera vez vi que, de repente, de aquellos árboles, árboles neutros, sin hojas, comenzaban a salir flores blancas, íngenuo de mi, por urbanita, pregunté que qué era aquella maravilla. Mis compañeros, siendo más urbanitas que yo pero con la experiencia que es la madre de la ciencia por llevar ya dos años en el Colegio, me contestaron con la típica displicencia de la edad de la sabiduría juvenil: - ¡Qué van a ser, cerezos¡ ¡Y ya verás dentro de un mes las cerezas que van a dar¡

Al probar las primeras cerezas, cometí el segundo error de urbanita: No se me ocurrrió otra cosa que preguntrar que por qué los cerezos no daban fruta durante todo el año.

Cada vez que como cerezas me acuerdo de los cerezos del Colegio, como cada vez que como manzanas me acuerdo de las de Corias.

Vibot, Cícero, Luis Barbería, Mariano, Javivi, S.S.Sánchez.... (Luisín Barbería, seguro que me olvido de alguien), tengo tres nísperos, dos limoneros, tres naranjos y me encantaría conseguir un cerezo. Lo echo de menos.

El manzano no lo necesito porque en esta tierra no se daría bien y la sidra no me falta.

Así que estáis invitados todos a estar, que no a visitar, en mi casa para que hagáis una glosa sobre la minihuerta que me rodea. Lo ibáis a pasar en grande porque además hay otras cosas de las que gozar durante un merecido descanso.

Luis Barbería -

Ostras, Andrés, que se cruzaron los correos en el espacio sideral y cibernético.
Retiro lo de capullín, pero lo de los vinos sigue vigente.

Lus Barbería -

A mí, capullín, me tienes que pagar que me dejaste tirado en el portal de al lado y aún estoy esperando tus "sabias explicaciones."

Me debes un ciento de vinos ya.

Andrés Martínez Trapiello -

¿Hay alguien al que se tenga que pagar por pasar un rato delicioso leyendo vivencias y sensibilidades?
¿Alguien nos puede cobrar un viaje a las estrellas o a un cerezo en flor?

Ya es noche, y no quiero gritar mi reflexión porque siempre hay alguien.

Vibot -

Teódulo querido, siempre me elogias mis gélidas alturas hialinas. Es verdad que prefiero las nubes, pero... ¡si supieras cuánta nostalgia de lo más sencillo, cálido y terreno albergan todos mis desafueros!

Comimos en aquel restaurante tan romántico, hemos visto una peli de mansiones inglesas y amores victoriosos en el sofa, comiendo palomitas recién hechas y ricos encurtidos, bebiendo de los labios, comentando los lances, cogidos de las manos. Hemos cenado en casa sonriéndonos, riendo a carcajadas.Se ha ido sin querer irse. Flotan aún en el aire sus sonrisas tan puras como pétalos blancos de cerezo.

¿Volar? Sólo quiero dormir, sentir, dormir. Mañana iremos juntos al teatro y dormiremos juntos en nuestros firmes brazos hasta el amanecer (carpe noctem dulcisimam). ¿Volar?

Es cierto que volamos enlazados. Maneat semper.

***

Clemente, gracias por tus sakura, ese kanji que tiene como unas ramitas quebradas y tres pétalos, todo como aleando entre la brisa.

Y el frío crepúsculo de Valladolid.

clemente sanchez pelaez -

Santos Vibot: me encanta leerte. Me emocionas con tu sensibilidad infinita. Siempre. Hoy, después de muchos días sin entrar en el blog, he leido, he olido, he sentido, he amado tus "pétalos de cerezo"
Emocionante, gratificante, poético, maravilloso...tengo en mi jardín un cerezo que está asomando tímidamente sus flores blancas y sonrosadas; flores que en Japón llaman SAKURA (桜 o さくら,) ...y florece, como tús pétalos, en primavera y a su sombra se reunen los amigos para compartir viandas y sentimientos...
Son las 7 y media de la tarde, en esta Pucela fría, pero con sol poniente hermoso y luminoso. Voy a bajar a mi jardín, me acercaré al cerezo y voy a pedirle prestado una flor y rozaré con mis manos, delicada y amorosamente, cada uno de sus pétalos...
CLIM

Luis Teódulo -

En qué arriesgados lances andas, mi amigo?
Desafías las iras de los dioses
y el juicio de los sabios aburridos.

Iniciada la aventura,
ya sabes que la red
es tu propio vuelo.

Dejado el refugio
y abandonado tu templado tedio
advertirás que el aire, allá arriba, es gélido
donde las águilas marcan su espacio
y dibujan el camino hacia su presa.

Si, a pesar de todo,
desoyes estos consejos de viejo
y eliges arriesgar la vida
a vegetar muriendo,
yo te aliento con mi grito:
¡tuyo es el cielo!

Vibot -

PETALOS DE CEREZO

Mi amor tiene veinte años. En el cénit azul de su belleza. Aún vive con sus padres. Va a clases por las tardes y estudia hasta la alta madrugada.

Anoche, como todas las noches que no dormimos juntos -que son las más-, me llamó y parloteamos muy perezosa y deliciosamente.

Me puso un canción -"te la dedico"- de Paolo Nutini y me propuso -estas sorpresas suyas me entusiasman- estudiar toda la noche y abandonar su casa al amanecer para dormir conmigo toda la mañana.

Yo casi no he dormido esperando la música feliz del timbre de mi puerta entre sus blancos dedos.

Al llegar se ha rendido entre mis brazos. Era la Primavera de Sandro Botticelli con frondas desbordando de su boca.

Sobre el lado derecho dormitábamos. Ha apretado sus florecidos glúteos contra mi abdomen. Se han abierto magnolias en el aire.
Ha vuelto su hermosísima cabeza para besarme, entreabriendo los labios tan amados... y una lluvia de pétalos ha caído de lo alto de los viejos cerezos de la escuela mayor. La cama ha despegado suavemente del suelo -y todo el lucernario con nosotros-: llovían estrellas desde aquel alto páramo infinito.

Después de un tiempo sin duración ni peso imaginables, como en una ensayada y sonámbula danza coreografiada por los mismos arcángeles del cielo, hemos girado juntos, ha apoyado su preciosa carita sobre mi pecho y ha cruzado su brazo y su pierna derecha sobre mí.

Ya no quiero dormir. Sólo quiero sentir, beber, libar del panal de su boca, que alienta tan despacio y delicado -como una rosa prístina- el tesoro del mundo...

He sentido, siento cada momento desde que oí su voz en el teléfono: "te amo sub specie aeternitatis"


***


He dejado que duerma y he venido a contaros tanta dicha.

He hablado demasiado. Tenía razón Cícero, cuando le decía ayer a nuestro P. Pedro que se empieza contando cómo se pasó frío, y ya no dejas de tirar del hilo...

No puedo estar callado con vosotros, que tantas cosas buenas me contáis.

Vuelvo a su lado, a su aroma de fresca juventud -fúlgido enigma-, a morirme de sed junto a la fuente, hasta que se despierte entre mis brazos.

Aroma de magnolios.

Vibot -

"Que el amor es un misterio
y que importa sólo a dos", escucho cantar a una muchacha llamada Noelia en la televisión, con una transparencia en la mirada y una luz en el rostro que me lleva de nuevo a aquellos pétalos alados de cerezo, en el recodo más recóndito de mi alma adolescente.

En el que me recuerdo con los ojos tristes.

***

Iturriaga querido, vuela en mis alas sobre todas las penas del pasado.

***

quique muñiz, repiquetea la lluvia sobre mi lucernario, "llueve sobre mi corazón" -como gemía Verlaine- y nunca alcanzo, por más feliz que sea, ese pájaro dulce del olvido.
Tú también eres mi sublime sultán buscando en el olvido beleños imposibles.

***

Teódulo: sosiego y hondo fuego. Me inflaman tus palabras a volar más y más.

Pero nunca muy lejos de tu vino. Ni de todas las rosas que que tú sabes.

Luis Barbería -

Entrañable Vibot, en ansias inflamado, te escapas y vuelas.

Los que lo conocéis, ¿tiene brazos o alas Vibot?

Gracias, Juan, ya pude escuchar a Kraus. Disfruto con la música, pero soy ya un analfabeto. Se agradecen y mucho vuestras instrucciones y consejos. Seguid orientándonos, por favor.

quique muñiz -

Jod-er, VIBOT: ¿quién te sigue? ¡si no nos dejas poner los pies en el suelo...! "El pájaro del olvido"... ¿por dónde dices que vuela? y ¿en qué trinos me subo para acercarme a cada flor de los cerezos, y olvidarme de casi todo, junto a la recreación?
Eres tú el mercader; y en tus cantos se levita hasta no alcanzar ni la pluma, ni la gana de escribir.
Sultán...
...sublime.

Juan A. Iturriaga -

Vibot, siempre vas por delante. La canción hindú, como dicen ahora, es todo lo que tu dices, y muchas cosas más. Además fue rechazada por una Barcarola Veneciana.

Escúchale a Kraus :

http://www.espacioblog.com/alfredokraus/post/2007/05/15/-sadko-alfredo-kraus

Sabes que en esta entrada hay un matiz que me chirría y directamente me echa para atrás, pero pasaré flotando, y como cualquier otro ave fénix, volveré a nacer para escuchar y ver bellezas como las que solo tu eres capaz de crear.

Vibot -

Hasta hace unos días no había sentido la urgencia de saber si aquella deliciosa e intimísima Canción India del colegio era otra cosa que un rumor de rondalla descendiendo del cielo. Rubor y melancolía.
La nostalgia indecible de todo lo que nos faltaba.

Y compré el DVD de la ópera Sadko, intrigado, presintiendo la clave los sueños aquellos desvalidos. Purísimos.

Habría deseado que fuera una soprano la que meciera todas nuestras quimeras de aquellos verdes años, acunando sin texto, en una vocalisse estremecida, todo lo que no fuimos ni tuvimos. O acaso los violines, o las trompas, o algún solo de oboe ensimismado...

Pero es "El Mercader de La India", un tenor misterioso tocado de un turbante de brocado, con un diamante refulgente sujetando una pluma de ave del paraíso, quien canta, como en éxtasis, el enigma de una esplendente piedra de rubí.

Escuchad sus palabras:

"Innumerables son los diamantes en las cuevas de piedra.

Innumerables son las perlas en el mar de mediodía de la milagrosa y lejana India.

En el cálido mar hay una maravillosa piedra de rubí. Sobre esa piedra hay un Fénix, un pájaro con el rostro de una muchacha.

Celestiales son todas sus canciones. Canta dulcemente, despliega sus alas, cubre el mar.

Quien escuche a ese pájaro

olvidará todo"


Algo como un narcótico nepente libaba aquella música en las noches de luna en nuestros corazones agitados.

Viento de primavera.
Amor robado.

Entre las blancas flores de cerezo.