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NORMAS Y NORMATIVAS

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¡Me cae cada cosa por esta Furrielería! Fijaos, estudiad, leed y analizad el documento que conserva nuestro compañero Santos Suárez Santamarta en el que aparecen las normas que regían los Días de visita, ordinarias y extraordinarias, y el destino de los Paquetes (de comida, claro).

Os lo trascribo a continuación y colocaré el documento en su correspondiente álbum.

Leed, leed. Digno del Cuaderno de la Memoria-2ª parte.

¿Quién dijo que las cosas no estaban claras?

 


 

 

Noticias de interés para los

Padres y familiares de nuestros alumnos

 

1º Días de visista ordinaria:

 

El primer domingo de mes, de once a una de la mañana y de

tres a seis de la tarde.

 

De dos a seis de la tarde, el primer jueves de mes, para aquellos

que les sea imposible venir el primer domingo.

 

2º Días de visita extraordinaria:

 

Día de la Madre (8 de Diciembre); día de Navidad, Año Nuevo

y Reyes; día de San José; Pascua de Resurrección. En estos

días los alumnos podrán salir a comer con sus familiares.

 

Excepcionalmente a las familias que no puedan venir en estos

días se les permitirá visitar a los alumnos cualquier otro día de

vacaciones.

 

3º Paquetes:

 

Está prohibido por las normas del Colegio que nuestros alumnos

reciban paquetes de comida, por lo tanto los que se reciban

pasarán a la despensa común.

Sábado, 13 de Agosto de 2011 09:58. antiguosalumnosdominicos #. FOTOS Y DOCUMENTOS

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gravatar.comJOSÉ MANUEL GARCÍA VALDÉS


Hoy es domingo, no es ni el primero de mes ni festivo extraordinario, además apenas hemos acabado las vacaciones (bueno, algunos apenas las han empezado), por tanto hoy no hubiese sido día de visita (algunos seguro que hubiesen tenido bula) pero habríamos tenido partido de futbol para matar las penas. El que hizo las nomas no pensó que había mucha gente que venía de lejos, de muy lejos, y no en coche, como algunos privilegiados que por aquí asoman, por lo que llegaban tarde y marchaban temprano. La visita de la tarde, imposible, ¿qué nos quedaba? Volver al cesto del pan y el chocolate. Cuántas morriñas ahogadas cuando nombraban a alguno de los compañeros para la visita y a uno nunca le llegaba, pero se le alegraba el corazón cuando iba al comedor y le daban fideos con tocino. Durante la espera uno pensaba: seguro que llegó el tren con retraso, vendrán en otro tren, vendrán … vendrán … pero no venían; cuántas veces pensé salir corriendo por la puerta principal y largarme; pero aguanté y ello me llevó a hacerme un hombre, qué digo un hombre, un hombrón, el de anchos hombros, como Platón, como casi todos los que pertenecen al pueblo al que yo pertenezco. Apenas tuve vistas debido a las circunstancias de la casa paterna, mucha labor y poca mano de obra. Más de una y de dos veces me sacaron a comer los padres de Antonio Fueyo, el alcalde; qué poco se lo agradecí (a sus padres) y cuánto lo disfruté; si pudiera le votaría para compensarlo; por cierto, Antonio, “el camín de Casorvía a Congostinas está intransitable, a ver si mandas a tus huestes a rozarlo”.
Y pregunto yo ¿Alguien vio la despensa común esa que se cita en las normas? La menos común de las despensas. Sigo esperando por las empanadas y los chorizos que me mandaba mi querida madre, ¿ande andarán aquellos choricinos? Alguno de los que leen estas páginas estará gordo y colorao gracias a ellos; sinceramente, si tiene colesterol que se joda; no, es de mentira, que le hayan aprovechado, nosotros haremos más y mejores.
Un abrazo en la víspera de la “fiestona” de Gijón. Hoy habrá fuegos en la Escalerona y se podrán ver desde el Molinón. Hemos suprimido los diminutivos del diccionario, es cosa de Luís Heredia.
Un abrazo y que tengáis buena visita.

Fecha: 14/08/2011 11:23.


gravatar.comAntonio Úbeda Párraga

A ver.
Si la memoria no me falla creo recordar que con el dinero del Gochu y la requisa de paquetes hacíamos una fiesta a fin de curso en la recreación.

A ver si los del 67/69 se animan y dicen algo que nos ayude a recordar.

Fecha: 14/08/2011 23:52.


gravatar.comLuis Heredia

Valdesín, los diminutivos en Gijón, no es que se hayan suprimido desde que yo me fuí. Es que están reservados para personas o cosas que ya adquirieron a lo largo de los tiempos una seña de identidad. Por ejemplo, tú, Valdesín. Y no lo digo por lo de pequeñín.

La Lloca del Rinconín, El Rinconín de Deva, el Puentín, el puestín de tabacos de la esquina, la güelina, el Muselín...

El resto, ye a lo grande, como tú dices. La Piedrona, en el Cementerio de Ceares, donde ponían encima los fiambres de origen de vida y muerte desconocidos. A mi, la palabra piedrona, simpre me sonó a muerto.
El Molinón, ¿por qué, si allí lo único que había, y hay, es un molino que debiera haber adquirido la categoría de Molinín con los años?.

La Iglesiona. ¿Por qué, si no es ni la mitad de grande de la Catedral de Oviedo? -por comparar, aunque todas las comparaciones son odiosas-.

La Mareona. ¿Por qué, si a la marea alta se le llama pleamar o si trae de golpe y sopetón mucha agua se le llama tsunami?.

La Escalerona. ¿Por qué, si tiene menos escalones que la casa de la Calle Capua donde yo vivía?

La Fiestona. ¿Por qué, si solamente dura 7 días y se bebe menos que en el Descenso del Sella?

Les Chapones. ¿Por qué, si....aquí por lo que me pregunto no es por el tamaño sinpo por el significado de tan magna obra de arte..sanía? ¿Acaso eran sobrante del stock de Ensidesa y no tenían para seguir almacenándolas?

A veces me contesto yo a mi mismo sobre estos y otros interrogantes gijonudos: ¿Será que todo aquello que termina en "on y en ona" indique superlativo y en el caso de GijÓN ya lo lleve implícito en su naturaleza?

Es posible que Maxi Trapero tenga la solución, pues ni con mi propia teoría comulgo demasiado, ya que lo mismo pasaría con León y no pasa: Así, a los de León no se me pasa por la imaginación llamarles Leonudos, como pasa con los de Gijón que semos gijonudos. Y ni que decir tiene, llamar a las féminas leonas, ya que leonas las hay en todos los sitios y es posible que en Gijón haya más leonas que en ningún sitio, contando, incluso, Africa. Pero tampoco me sonaría que a las féminas de Gijón se LAS llamase gijonas. Menudo lío en Navidad al escoger el turrón.

Antonio, así empezó la corrupción y el estraperlo.No me extraña que los del 67/69 no hablen. Más de uno empezará a recordar el paquete perdido y se una a la tropa de Isidro Cicero y como tengamos que reponer a todos lo mismo que hicimos con el jersey amarillo de Isidro, vais a tener que recuperar el Gochu y poner un fielato para cobrar cada entrada del blog. Ten en cuenta que hoy día está más caro el kilo de chorizos que un jersey amarillo.

Bueno, que leo que ya me estoy saliendo por los Cerros de Úbeda- que por cierto, no supe nunca dónde están- y que solamente quería deciros, ayer, antes de salir a cenar pescaito frito porque aquí no hay merluzona, que tuvierais o tuvieseis unas buenas fiestas, y en especial a los de Gijón, una gijonuda fiestona.

Fecha: 15/08/2011 11:24.


gravatar.comSalva

En una ocasión recibí un paquete envuelto de una manera algo chapucera. Lo abrí a toda prisa y allí estaba...un jersey de lana, azul para mas señas. Un mes mas tarde me preguntaba mi madre, en una carta, que qué tal estaban los chorizos. ¿ Chorizos?. ¿Cómo que qué tal los chorizos ? Supongo que la rspuesta, con una alta valoración preofesional, es posible que la tuvieran el P. Huarte ...y alguno mas. Ni siquiera ahora, pasados mas de 40 años, deseo que les hayan aprovechado :rencorosu que ye unu. La norma de prohibir los paquetes tenía su relativa justificación, o eso se nos decía : la sanitaria y los ratones, la de menos consistencia, ya que a los roedores poco les tocaba de los paquetes en un sitio que , a veces, se parecía al hospedaje de Dómine Cabra. El agravio comparativo con quien nunca nada recibía :puede; pero nosotros solíamos compartilo con los mas amigos, cada uno con los suyos, claro. Lo que ya no acabo de digerir -hablamos de comida - es el método usado : Requisas efectuadas por sorpresa mientras se estaba en clase y en las que participaban frailes y algún alumno de adhesión inquebrantable y fervorosa obediencia. Recuerdo alguna merienda, tras alguna redada general, que solía coincidir con el final de los períodos de vacaciones, pero, de los paquetinos, gota a gota, aún no fuí capaz de saber que se fizo.También recuerdo algún gigantesco atracón ante el rumor de posible saqueo. Y una última cosa. Además de quedarte sin el paquete, te entraba un cierto sudorcillo frío al cruzarte con quien , seguramente, había interceptado el alijo, por haber infringido la norma de la prohibición paqueteril. Eso p'ancima.

Fecha: 24/08/2011 11:48.


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