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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

VIBOT NOS FELICITA LA NAVIDAD CON -LA MELODÍA VIAJERA-

VIBOT NOS FELICITA LA NAVIDAD CON -LA MELODÍA VIAJERA-

Cuando a finales del invierno pasado os describí, como yo los sentía, los seis primeros números de La Melodía Viajera, tomé prestada de Oscar Wilde la dedicatoria "to the happy few".

  

La verdad es que solamente Andrés Cortés Aranaz pareció emocionarse conmigo. Pensé: ¡pues sí que somos pocos! Y, aunque le prometí completar la pieza, hasta hoy no me puesto al pupitre, con tanto alucinar. 

  

Quiero insistir en dedicaros esta felicitación de Navidad "a los felices pocos" que en aquellos grises años de Franco, en los que tantas cosas vivíamos soterradas, tuvimos la fortuna de pasar unos años en aquel colegio.

  

Porque entre tantas desvalidas madrugadas, escuchando entre grifos restallantes las sinfonías de Schumann o de Mendelssohn -que también fueron un lujoso festín que allí pudimos degustar- escuchamos a veces, absortos o exultantes de felicidad, pequeñas piezas de compositores que nos hacía soñar tiempos mejores, más vívidos, más libres; casi palparlos. Como "El reloj sincopado", "Fiesta en el rancho", los "Cármina Burana"... y esta imborrable "Melodía viajera" cuyas imágenes -mientras aparece la película- me invento para vosotros, deseándoos que este año de nieves os traiga a todos el mayor bien que deseéis, el más soñado y dulce.

Santos Vibot.

 

La  Melodía Viajera


1966. Domingo. Mañana de verano en las camarillas, antes de despertar. Un sol acariciante desborda las ventanas entreabiertas y pone incandescentes los colores parchís de las cortinas de hule. Y chillan los vencejos y las pintiparadas golondrinas en su júbilo y vértigo en torno del depósito del agua -con su alegre mosaico de Santiago, el peregrino que vela nuestros sueños y proteje los campos de deporte, apóstol tutelar de aquella nave en la que tantos sueños se frustraron, y tantos muchos otros se forjaron...

Suena un carraspeo eléctrico en los altavoces y se escucha a la sección de cuerda de una orquesta, afinando. Un fagot cacarea contento y engolado. Se oyen unos golpes de batuta sobre el atril del director. Continúa un poco más el gallinero de la afinación -acrecentado ahora por el estrépito de aire a presión y de agua disparada de algunos grifos de los más impacientes de nosotros-, vuelve a sonar la batuta, esta vez más enérgico su ritmo, conminando a un silencio encantador...

1* ...e irrumpe la alegría desbordada con un ritmo de vals sonando a toda orquesta, sobrevolado en exultantes trémolos y chispas de xilófonos, destellando una ansiada bienvenida (también había piruetas y fintas de xilófonos en "La boutique fantasque" de Rossini-Respighi, ¿recordais?). ¡Ah, los xilófonos, tan infantiles como los vencejos, que ahora chillan aún más en torno de Santiago peregrino...La Melodía Viajera nos mece y nos alegra en nuestro despertar tan desvalido...


 

2* ...los violoncellos entran en escena cantando un nuevo tema afrancesado y lánguido, mientras un acordeón enamorado silabea feliz su soliloquio escandiendo mordentes y glissandos, embriagado de jazz y verde ajenjo, cubriendo de guirnaldas de muguet y jazmín las faldas y cabellos de las chicas. Y mareando de aromas y de impulsos románticos a los gráciles, tiernos, arcangélicos chicos de Paris.

¿No escucháis, en un rapto de música adorable, imborrable y fugaz, aquel "rumor de besos y batir de alas..."?

 

3* ...un solo de violín en rapto de éxtasis, tocado -como un mago- por un hermoso zíngaro con enormes patillas pelirrojas y botones dorados labrados de dragones relumbrando en la noche, como sus blancos dientes y sus ojos de fuego, dúctil e hipnotizante mientras se curva en su rico chaleco de bordados balcánicos, oloroso a membrillos y manzanas desde el arcón labrado de cedro de los Cárpatos en donde se guardaba...y su blanca camisa abullonada...mientras curva su torso sobre los comensales, y cerrando sus ojos hace hablar al violín hondos acentos, como rumoreando en sus oídos dulces filtros de amor...

Y envuelve de pasión -y de nostalgia de lo aún no gustado- a los enamorados muchachitos que ahora se peinan en las camarillas, con agua y desamor, mientras irrumpe el cýmbalon y se va acelerando dulcemente hasta precipitarse en una azul locura, la sugerida danza electrizante de unas czardas diabólicas...: ’¡¡algún día, por entre las revueltas de esta danza de fuegos y misterio, te besaré de amor!!’

4* ...y descienden, de lo alto de los cielos sinfónicos, los irisados élitros de estas adormecidas mandolinas, arropando y meciendo entre la transparencia de sus rientes trémolos la voz del gondolero, suspirando en un ritmo que es casi una habanera recordada.

Serenata rendida en una voz jovial, sensual, bruñida como una plata antigua.

Idilio veneziano arropado en guitarras y violines, que se ve interumpido, como en un carnaval irreverente y cínico, por los bufos glissandos del trombón, respondidos en alegres tropeles de risueñas maderas que descienden felices en escalas cromáticas veloces y alocadas...

5* ...y la tuba introduce un valsecito bávaro de metales y caja, en el que las trompetas cantan como escanciando de aquel oro líquido de los toneles de la Selva Negra, y las trompas incitan a la danza con su negra cerveza bien caliente, saboreada entre risas y compañía feliz en preciosas jarritas con tapadera cincelada de ciervos y de bosques altísimos y helados.

Y entre los intersticios de la danza, en el puente de abeto que nos conduce a la repetición del valsecito ingenuo, asoma el Kabarett sus dolientes encajes melancólicos...

6* ...una caja de música, lacada de peonías y jacintos, hace girar sus lindos bailarines sobre un fondo poliédrico de espejos.

Helada y ruborosa soledad.

Camarillas a la luz de luna. Evanescente y pura.

Amarguillos de almendra, estriados y tiernos, ¡mamá bésame!

Los entreabiertos labios de la infancia, con puntitos de azucar.

Y un enigma de estrellas en los ojos, de pupilas inmensas en la noche...

7* ...Pero rompe el echizo otra trompeta de oro como un amanecer sobreexcitado sobre un ritmo de "chaston" -aquel doble platillo horizontal montado sobre un mástil niquelado y accionado a pedal que a todos incitaba a aprender batería sin tenerla, ni aún en remota posibilidad-.
 
   Un solo de trompeta con toda la alegría de entreguerras: Glenn Miller Band, Marylin Monroe sujetando las faldas sobre el aire caliente de todos los deseos postergados, con una risa de ángel; Tony Curtis...
 
Y el contrabajo pizzicato desemboca sonriente en las alegres revueltas de la percusión y en la apoteósis de los metales sobre el ritmo del plato suspendido, enervante y feliz...
 
8*...transición intrigante, al estilo James Bond, sobre los parches tocados con los dedos, y frescas pinceladas de la orquesta, metales con sordina y acuáticos arpegios del vibráfono, hasta llegar a una fugaz parada circense callejera llena de colorido y simpatía...
 
9* ... que se desvanece en nuestros mismos ojos para dejar la escena -sobre un fondo de birimbaos y harpas de boca- a un racimo de tiernos vaqueritos, cantando enamorados tarareos mientras se balancean con los ojos cerrados de delicia, por entre los balidos y mugidos del ganado, graciosamente interpretados por los gansos trombones con sordina resbalando sus varas...
 
10* ...retumban los timbales y ahora los estentóreos trombones nos introducen brevemente en un mercado persa, donde los crótalos y las panderetas de las bailarinas de evanescentes velos enmarcando sus ojos, profundos como aljibes de estrellas, nos arrastran entre rubios camellos cargados de tapices, especias olorosas, cobres labrados y púrpura de la India, y sedas chinas enramadas de escarchas y de garzas....
 
11* ...pero es sólo un momento, pues irrumpen -tras una transición en el ritmo insinuante de una zambra gitana- bailarinas de sueño en una vibrante fantasía ibérica de batas de cola, mantones y peinetas a un ritmo exhuberante de palillos en los arrebatados xilófonos y las raudas guirnaldas de la orquesta...
 
12* ...de pronto hace su entrada leonina, como planeando en su teclado deslumbrante de marfil y ébano sobre su plataforma giratoria, el virtuoso en alas de las multitudes Wladziu Valentino Liberace, junto a su inseparable candelabro dorado segundo rococó a la izquierda del atril de un piano de cristal. Hoy llega revestido de un terno de lentejuelas anaranjadas, entre su escenografía holliwoodiense de variadísimos surtidores de aguas iluminados de colores cambiantes y bailarinas sofocadas de tules...Otros días aparece en escena con una gran dalmática de plumas de avestruz...o en uniforme de dragón austrohúngaro en terciopelo azul noche con las frondas en plata...él, el pianista más rico y extravagante de los Estados Unidos, el "entertainer" por antonomasia, llegando a sus conciertos inefables sobre su propia limusina Cadillac blanco polar:
 
coreografía, más que interpreta, un ampuloso y floreado descenso en octavas, punteado por dramáticos golpes de la orquesta, bajan los reostatos de la iluminación general del escenario...y -a la temblante luz de las falsas llamas eléctricas de su anacrónico y estrafalario candelabro, Lee, Walter Busterkeys, Liberace Chefroach, The Glitterman, Mister Showmanship...
 
13* ...se convierte en Franz Liszt, agitando una imaginaria y onduladísima melena romántica y envolviendo literalmente a la audiencia en una cascada de acariciadores y sofronizantes arpegios que rrecorren el piano de arriba a abajo sin cesar, mientras la melodía viajera se mece y se estremece en un "Sueño de amor" y destellos de stardust entre las cuerdas ebrias de la orquesta y de sus dedos de extrovertido divo, constelados de ostentosos anillos rutilantes.
 
Polvo de estrellas desde el cielo nocturno...
 
14* ...un cisne-violoncello, coronado de rubíes, surca el estanque trémulo de arpegios enlunados del arpa entre brillos de flauta travesera, triángulos como vidrios y carámbanos, y estremecidas ansias de violines.
 
La delicada brisa perfumada de aquel ballet de sílfides.
 
O de turbias sirenas tentadoras con cabellos de syrtes y madréporas...
 
15* ...se interrumpe la escena arrobadora antes de la cadencia de la música, porque llega de nuevo, entre jadeos, una apoteósis española de zapateados, castañuelas y revoleras de capotes en rondas de verónicas felices deslumbrando de fucsia, grana y gualda, la mañana de sol, inmarcesible entre tanta sonrisa de muchachos y esas vueltas de pecho de las bailarinas incendiadas de flecos y volantes, sonriendo enigmáticas en su éxtasis...
 
16* ...y estalla en tromba el fragor extenuante de la fiesta en una simultaneidad de melodías, de gritos, de caricias, de aromas tan intensos que nos llevan a un climax. Breve y altivo. Pero fulminante...
 
17* ...¿exhaustos?...¡no, aún se aproxima, cimbreante, lancinante, increíble de color y viveza, una sabrosa, simple pero inmortal batucada desde todas las tristes lejanías. ¡Oh carnaval onírico, con mulatas de luna y piel canela tocadas con sombreros de frutas tropicales...y bailarines de fibrados cuerpos ungulados y tersos como estatuas antiguas, pero vibrátiles como dulces banderas, agitando sus brazos como en los corredores submarinos de un palacio de cuento y sonriendo como si fueran dioses de verdad y no hubiera más vida que esa escola de samba y el dulce paraíso de vivir.
 
Todos, ellos y ellas, bailan como en un cielo de verano infinito "Brasil"  -cuyo primer intervalo coincide plenamente con nuestra Melodía- ofreciendo a los ojos absortos de los dulces durmientes el recóndito ombligo, los resbalados glúteos, la cintura, el dulce pecho ardiente, todo el cuerpo inocente, terrenal, recorrido de savias forestales, ancestrales, catárticas... mientras una flauta que improvisa en un inspiradísimo trance sin orillas, nos conduce ya a todos a una gloria sin culpa, sin condena...
 
18* ...y se abre el recamado telón -a la italiana, como en los más hermosos cuentos operísticos- del escenario de un teatro de Broadway en este happy end de entrecruzados sueños, ritmos y deseos.
 
Llueven confettis de platino irisados con todas las gradaciones del carburundum y las piedras preciosas... "¡DETENTE INSTANTE, NO HUYAS, ERES TAN BELLO!".

Santos Vibot

16 comentarios

vibot -

Fernandito, comodón, tú que eres músico deberías poner algo de tu cosecha en vez de apuntarte al carro de Chema. Gracias de todos modos.
***
Sarmiento querido y admirado por tantas cosas, si alguna vez mis escritos conocen alguna fortuna literaria fuera de este cuaderno, tú tendrás el mérito de haber sido el primero en escribir un ensayo sobre mi estilo. En cuanto a mí, me has emocionado con tu atenta y cariñosa mirada, como siempre. Te aseguro que si algún día te decides a escribir la continuación, me voy a echar a llorar de encantamiento.

Hoy me voy a Navarra a preparar mis conciertos, pero mi corazón estará con vosotros junto al fuego de roble y los recuerdos.

Gracias, precioso amigo. Recuerdos para todos. Besos y abrazos.

Chema Sarmiento -

NOTAS PARA UN ESTUDIO LITERARIO DEL ESTILO VIBOTIANO. (I PARTE)

Querido Santos:

Disculpa que haya dejado pasar tántos días antes de poner mi comentario a tu precioso texto. He andado, lo sabes, como tu melodía, de viajero y las circunstancias no se me han prestado a sentarme tranquilamente y escribir.

Tenemos sin duda muchos centros de interés comunes, hemos compartido los mismos bancos en el mismo colegio, procedemos de la misma extracción social, hemos seguido estudios semejantes. Todo esto justifica mi extrañeza de que a partir de parámetros tan próximos se pueda llegar a resultados tan dispares en cuanto a nuestra manera de expresarnos. No necesito aclarar que esto no conlleva ningún juicio de valor, es una simple constatación. Bastaría ver una pared de tu casa y de la mía para llegar a la misma conclusión: allí donde yo tengo una pared desnuda, pintada en un color fuerte como si la pared fuera objeto de contemplación en sí misma, tienes tú una constelación de cuadros, cada uno de los cuales nos cuenta algo sobre ti. Se trata de un puzzle. Para atisbarte hay que reunir un número mínimo de piezas. Sin eso no hay retrato verdadero.

Hago observar dos detalles: Uno, los cuadros están ahí, a la vista de todos, el que quiera conocerte sólo tiene que pasar el umbral de tu puerta y pararse a mirarlos; dos, el proceso para llegar al conocimiento es un proceso acumulativo, como las imágenes se acumulan y tapizan las paredes de tu casa. Todas hablan de lo mismo, del mismo tú, cada una añade un matiz nuevo, una nueva pincelada al retrato.

Ocurre otro tanto con tu estilo literario. Evidentemente es un reflejo de ti, un reflejo inmediato, pero es necesario pararse a mirar, sin lo cual cree uno haberlo visto todo cuando en realidad no ha visto gran cosa. Es, además, un estilo voluntaria y conscientemente acumulativo, el relato avanza por acumulación, que no por reiteración. Acumulación de adjetivos, como pétalos de una misma flor. Acumulación de ideas-imágenes cada una de las cuales se engarza en la anterior mediante un “Y…” para acabar un poco más allá y dar asiento a un nuevo “Y…” creando una sensación de necesidad, de interrelación, de “continuum”, de “horror vacui”, que nos engancha desde alfa hasta omega. Debería hablar también del movimiento, interno y barroco, con que nos llevas de un propósito a otro, pero lo dejo para otra ocasión y pongo provisionalmente punto final a este análisis.

…

Fernando Alonso me llama mientras estoy escribiendo esta nota. Comentamos unas cosas y otras y le leo lo que llevo escrito. Me dice: “Estoy totalmente de acuerdo con lo que has escrito, lo firmaría también yo”. Buenos, si quieres lo pongo también en tu nombre, le digo. “Eso, eso, como hermanos gemelos”, y oigo esa risina suya, de pillo, que imagináis perfectamente cuantos le conocéis.

Fernando Alonso, Chema Sarmiento.

Vibot -

Carlitos Cuervas Mons, mientras agradecía tantos sentimientos, tú derramabas ese generosísimo torrente de emociones con que nos vas endulzando la vida por turnos a los que te tocamos el corazón por unas cosas o por otras desde estas hojas de tiempo recobrado que tanto disfrutamos.

No he podido dejar de sonreir cuando me dices que soy Venus, la más brillante de todas.
Así, sin escribir la sobreentendida y metafórica palabra “estrella”, suena divertidamente ambiguo, sobre todo viniendo de ti. Gracias, las risas son más dulces que la miel.
Pero a continuación escribes una frase de una metafísica y una poesía que ya me hubiera gustado escribir a mí: “La más próxima en la difuminada distancia”.
Y otras cosas muy dulces y profundas todas ellas como para no querer ya turrones estas Navidades. Recordadme en Albares junto al fuego de Roble cuando estrenéis el trío de guitarras. Felices encuentros. Gracias por sentirme tan hondo, Carlinos. Y por tu promesa de que estudiarás con placer algunas de mis frases. Y por creer en mi capacidad para lo imposible…Tú también la tienes. Si te has sentido pequeño como dices, mi intención era sólo para que recobrárais algún paraíso al que sólo se entra haciéndonos pequeños -¡de qué me suena esto!-.

Vibot -

Déjame que te llame Padre Pedro, como tú me llamas Vibot. El tiempo no ha pasado en tantas cosas importantes, y todos estamos felices por ello. Gracias por tus expresivas palabras. ¿Recuerdas aquel reproche mío de hace meses sobre tu silenciosa y adusta actitud? Todos hemos ganado en este blog emoción y expresión en estos meses comunicativos. Gracias, papi, por disfrutar conmigo. Y por decírmelo.
***
“Saboreé de nuevo su lenguaje” me escribe mi Tejito. Y me hace feliz. ¡Quién me iba a decir que aquel precioso niño con la mirada más azul de todos los cuentos, andando el tiempo me iba a acariciar el alma con tan delicadas estrofas! No olvido tu poema, Carlos, te corresponderé. También tus textos son inolvidables para mí.
***
Ito, cuarenta años no es nada, ves que no nos perdimos. Ya veo que te ha gustado mi regalo de cumpleaños. Por ti lo terminé, tú sólo me animaste, también a ti se debe. Gracias y música.
***
Iturriaga querido, mi compañero de curso, de escolanía, de rondalla, de fatigas profundas…gracias por tus excesivas y cariñosas palabras. Sigue pecando sanamente conmigo. Gocémonos los dos.
***
Alcaldito, me gustas mucho cuando escribes así, inspirado, certero, sincero, exuberante y contenido a la vez. Yo también te deseo que este año sea feliz, feliz, feliz.
***
Argüeso, tu “nostalgia, ahora, de lo gustado” me acompaña en la noche. Te imagino paseando entre tus ojaranzos invernales, por esos altos bosques congelados, tierno, generoso gigante del colegio.
***
Heredia queridísimo, yo también viajo gratis al país de la mejor alegría cuando bromeas incansable sobre todos los males que te han pasado este año. Eres la más feliz esperanza de los que están contigo. Y a todos nos alegras. Como entonces, muchacho.
***
Olóriz, gracias por esas lagrimillas que, aunque pones de escudo al Trapi -te delatas en ese “también”-, se te han soltado con mi melodía viajera. Aprovecho para decirte cuánto me gustaría sentir tus enormes y planeadoras manos dirigir la misa de Réfice a tres voces iguales en el cincuentenario del Santuario. Ya que eres director, comparte con Baldo esta belleza de hacernos revivir aquellos días.
***
Julito, gracias por tu “Santinos”, por dejarte arrastrar a la audición tras mis palabras –como casi todos me habéis dicho- y por ese “clavao” que me llena de alegría y que en tu voz tiene el brillo de un trofeo deportivo entre estupendas risas y abrazos de amistad duradera.
***
También mi Trapi me ha hecho los deberes de leerme escuchando esa orquesta de sueños. No te tengo olvidado, aunque a veces me pierda entre silencios. Tú, más que nadie casi, sabes mis laberintos. Y que siempre te quiero.

Caros-Bañugues -

En una cercana conversación con Vibot y,entre paréntesis,me pedía opinión y preguntaba si me había gustado su escrito-impresionante,para mi-de la recordada y maravillosa Melodía Viajera.

Me conoces bien,querido Vibot.Sabes mi debilidad por la música y que ya,en el colegio,saboreaba cuanto podia.Tenía yo 4 años y mi padre me sentaba a su lado a escuchar óperas,obras de diferentes compositores de siempre en una radio-tocadisco muy buena.Tenía una buena colección de vinilos.Me enamoré de la música.Canté en un coro salesiano desde los 6 años y muchas anécdotas más a contar.

No contesté a tu pregunta por una sola razón:NO ENCONTRÉ PALABRAS.

Solo puedo decirte que eres un músico de excecionales dotes ya demostradas a lo largo del tiempo.Tu recorrido sobre la partitura viva en poesía y musicalidad,orquestada de manera magistral,me ha dejado "muy pequeño"ante una descripción tan extraordinaria como difícil de explicar tan poéticamente
armonizada.Pasar la palabra
por el sentimiento que transmite cada instrumento,en
cada situación de la obra, es
algo que casi nadi es capaz de conseguir.Tú si.

Si esa palabra es verbo sentido y poético,entrelazar
todo ello,como tú eres capaz,
resulta de tal belleza que sólo transfiere emoción a los sentidos y placer inmenso
al espíritu.Eres muy grande Vibot.Eres Venus en el firmamento.La más brillante de todas.La más próxima en la difuminada distancia.La que nos muestra,enigmática,
lo indescifrable,lo descono-
cido...pero ahí está,como tu,
para darle la vida que no vemos otros,para narrar la poesía que encierra.MAGISTRAL

Nada de lo que he escrito sirve como crítica de opinión
referente a tu narración.Sólo
que he sentido en vivo lo que
has descrito con la música de
tu poesía y conocimento,evidente,de la
obra escuchada desde tu infancia,en el colegio.

Es un honor el tenerte como
amigo querido y decirte que he podido entenderte y sentirte en mi corazón emocionado por tu capacidad
para lo imposible.

Me falta léxico para alguna
e tus frasespero son de gran hermosura.Las estudiaré con
placer.

Poeta enorme,músico desde niño,no pude encontrar las
palabras que merece tu regalo

Con toda mi admiración.

Carlos.




Andrés Martínez Trapiello -

Oloriz, que hace frío aquí en León como para salir a la terraza.
Pero sí, he leído a Vibot: Primero "a secas"; luego con la compañía del microsurco.

Julio Correas -

Santinos...
vaya, ya me has subido el semitono y me he tenido que poner a leer y a escuchar al mismo tiempo.
Clavao! Amigo!
Largo y tendido.... pero definitivo!!
Un abrazo fuerte y
FELIZ NAVIDAD

Julio Correas

Máximo Olóriz -

Santos, gracias por tu relato. La verdad es que yo me había olvidado completamente de esa "melodía viajera"; hasta hoy, en que he descubierto que podía descargármela y rememorar, con el poder evocador de la música, algunas sensaciones vividas en aquellos años. Seguro que al Trapi, que es un nostálgico de narices, también le has hecho llorar un poco.
Cambiando de tema. Javier Serrano está mucho mejor y pronto le darán el alta. Ahora le recomiendan mucha tranquilidad, así que sería mejor que no le bombardeásemos con nuestro interés y cariño. Él está encantado y agradecidísimo por la cantidad de ex-compañeros que se han interesado por su estado, pero su mujer y su hija están sobresaturadas. Algunos días han tenido que atender a unas doscientas llamadas y se encuentran realmente agotadas.
Yo, aunque voy a estar algunos días fuera, intentaré manteneros informados de su situación.

Luis Heredia -

Queridísimo Santos,

No solamente haces que lleguen los aromas del Colegio. Nos llegan también tus acordes y nos haces viajar gratis a un mundo que nunca perdimos.

Te deseo de corazón que tengas una Felicísima Navidad y que el Año venidero sea realmente Nuevo para ti como lo tiene que ser para mi.

Antonio Argüeso -

Gracias, Vibot. Al igual que Iturriaga (él tras anochecer yo, antes de amanecer) te he releído “viajando” a través del mundo de la melodía. En cuanto amanezca saldré a estos bosques de altísimos árboles, actualmente helados. La nostalgia, ahora de lo gustado, me acompañará. Gracias de nuevo.

José Luis Alcalde Revilla -

...Ahora viene lo de FELIZ NAVIDAD a todos y todas los que transiteis por ntro Blog. con los Besos típicos de JOSE El Besucón

José Luis Alcalde Revilla -

Vibotín...arrobado, alucinado, con el serpenteo armónico de tu relato...musicaste mi alma para armonizarla de paz y sosiego...al ritmo de compases decididos, sonoros, a menudo brillantes y penetrantes...Gracias, porque te leí...bueno ese era el "medio"...te sentí en el mejor momento y en el que me eras más necesario. Sedante hermoso con maravillosas tonalidades instrumentales, en el que cada quien toma su papel, para que el conjunto resulte precioso. Gracias y sigue, no pares de "parir", que si no "pares" yo me paro, y no sería bueno...Que la Navidad te tenga alegre y la entrada en el 2009 sea Adagio ma non troppo, para interpretar la pieza más rica de la vida, y con el instrumento me mejor tocamos...Uno Mismo. Besos de JOSE El Besucón

Juan A. Iturriaga -

Estoy terminando un trabajillo, y antes de cerrar el ordenata, me doy una vuelta por este rincón para visitar a la cuadrilla de locos irrepetibles que sois todos vosotros.
Vibot, me acuerdo de un pintor asturiano que tuve el gusto de conocer hace años. Era D. Paulino Vicente. Había perdido un hijo: Paulino Vicente ”el chico”. Este había sido también un gran pintor. Su padre, cuando se acordaba de él, decía: “Mi hijo murió, porque sentía demasiado”.
Tú tienes buena salud, pero eres de los que sienten demasiado. Eres fantástico, ves más, oyes más y lo sabes contar. Nunca sabré como agradecértelo. Naturalmente he releído tu escrito, con la melodía viajera de fondo. Casi un pecado de los sanos.
Amén

andres cortes aranaz -

Amigo Santos:
Gracias por deleitarnos con esta maravillosa descripción. Es como si lo estuviera viendo, como si se estuviera dentro de esa orquesta que tan bien diseccionas. La música, y aquí queda totalmente demostrado, entra por todos los sentidos posible, sobre todo cuando hay alguien que te sabe llevar de la mano.
Isidro Cicero, Javidelvigo, froy, Marianico estrada, trapi, Santos Vibot......, tantos y tantos amigos, ¿dònde os enseñaron a escribir tan bien?
Un fuerte abrazo a todos y en especial a este artista que nos hemos perdido durante tantos años. SANTOS VIBOT.

CARLOS TEJO -

Querido amigo Santos Vivot,
Después de escuchar atentamente la melodía en tu relato, hice una copia en papel y a continuación saboreé de nuevo su lenguaje al mismo tiempo que sonaban los distintos instrumentos.
De las pocas veces que había escuchado esta melodía, en ninguna de ellas el viaje había sido tan provechoso. Me había perdido un buen número de paisajes y unas cuantas pasiones regionales.
Con un guía como tu, el viaje se hace inolvidable.
Gracias un abrazo cariñoso y Felices Navidades para ti y los tuyos.

Pedro Sánchez Menéndez -

Hola, Vibot: ¡Extraordinario, como siempre! Tu relato es fascinante y "casi" permite escuchar la música que describes.
Te deseo que disfrutes de las fiestas, de los amigos, de tus papás.
Aprovecho el hueco para desear esta felicidad a todos los que abráis el blog estos días de fiesta. De manera especial a Francisco Cenador Descosido y a Javier Serrano, que "nacen" a una vida nueva. Un abrazo largo para todos. Pedro