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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

RECORDANDO A JESUS LUIS GRAÑA CALLEJA

RECORDANDO A JESUS LUIS GRAÑA CALLEJA

Hoy os quiero dejar esta fotografía, para mí entrañable, en la que podéis ver en el centro a Jesús Luis, mi querido y recordado compañero Graña con quien tuve la fortuna de poder hablar meses antes del reencuentro de 2007, a su derecha este puñetero furriel tirando de los pelos a mi hermano Froi, que entonces era el pequeño Cortés, y a su izquierda a Josemari Ochoa de Retana.

Seguramente la fotografía es del año 1966, primavera casi verano, día de campo posiblemente en la Vecilla o Villamanín.

1 comentario

Luis Heredia Alvarez -

Josemari, estas fotos nos ayudan a estrujarnos los sesos tratado de descubrir algo ya perdido y a mantener en forma la mente ejercitándola a diario para que no se nos cardenille. Sobre todo, nos viene muy bien a todos aquellos que por la edad empezamos a necesitar algo más que grasa para enroscar y desenroscar los tornillos de la cabeza. A mi, por ejemplo, no me vienen nada bien los sudokus. Sin duda por lo de los números. Ni para los tornillos de la cabeza ni para mi estabilidad emocional. Los crucigramas, sin embargo, se me dan algo mejor por ser de Letras; los fáciles, por supuesto. Los jeroglíficos los odié toda mi vida después de la fatídica experiencia del examen psicotécnico que no superé con doce años para ingresar en la Paramera.
Las fotos fueron, son y serán mi refugio del pasado. Esta que cuelgas de Graña -¡Dios mío, qué apellido más paramero, como tantos otros¡- me ha incitado, que no obligado, a estrujarme la cocorota para reconocer algo o alguien en ella. Yo he reconocido en esa nebulosa mental que Graña era un paramero, lo mismo que Ochoa de Retama. A Froilanín no le hubiera reconocido por mucho que me hubiera estrujado los sesos o los sexos.
Y como el día de los Difuntos –que mal me sonó siempre esta palabreja- está a la vuelta de la esquina, y ahora que cuelgas la foto de Jesús Luis Graña, tan seguida de la de su hermano José Julio, me gustaría recordar a todos aquellos parameros y frailes que están por el Norte y de los que aún seguimos disfrutando con su presencia.