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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

CALDAS DE BESAYA 1969-1970 ESCRITO DE LOS ALUMNOS AL CAPÍTULO PROVINCIAL

CALDAS DE BESAYA  1969-1970 ESCRITO DE LOS ALUMNOS AL CAPÍTULO PROVINCIAL

Sorprendente e impactante documento. Para recordar y acercarse a la intrahistoria de Las Caldas en los años referenciados. En este caso se trata del APÉNDICE II (páginas 155 a 163) del documento titulado:

APUNTES HISTÓRIDOS

INSTITUTO SUPERIOR DE FILOSOFÍA 0.P.

1945 - 2010

VOL -I-

INSTITUTO Y COMUNIDAD EN LAS CALDAS

CANTABRIA, ESPAÑA, 1945 -1970

La documentación que os dejo corresponde al "INFORME CRÍTICO QUE HICIERON LOS ESTUDIANTES DE FILOSOFÍA DE LAS CALDAS EN DICIEMBRE DE 1969, PARA LA COMISIÓN PRECAPITULAR DE FORMACIÓN, SOBRE SU VISIÓN DE LA REALIDAD."

Esta documentación nos la ha proporcionado el Padre Cándido Aniz Iriarte, y cuento con su autorización, a través de Daniel Orden Santamarta, para su publicación en este blog.

Las citadas páginas 155 a 163, escaneadas,  os las dejo en Ver Fotos/documentos al final del Álbum DOCUMENTOS.

Interesante repasar y analizar las conclusiones de la influencia de la Escuela Apostólica de la Virgen del Camino en aquellos niños en León, entonces jóvenes en Las Caldas, hoy maduritos... que somos nosotros.

Alguno de vosotros, lectores del blog, sois los autores intelectuales y materiales de este interesante documento.

¡Identifícense!

5 comentarios

amador robles -

Buenas noches, me sumo a la petición de quienes han sugerido la posibilidad de disponer de esas hojas escaneadas para facilitarnos su lectura,...que apunta a que promete tener muchísimo interés. Un saludo.

Vibot -

Esos palpitantes nueve folios llevan al final una nota en cursiva, añadida por quien archivó y conservó el documento; su a veces ambigua redacción parece bastante
tendenciosa: desde la peyorativa connotación, en este contexto, de la palabra "Vertidas", hasta la versión de las consecuencias.
Yo recuerdo aquello como un polvorín a punto de estallar.
Y la profecía y promesa contenida en estas páginas de que se vaciarían los colegios y conventos dominicos a venido a darnos la razón a los estudiantes. Tal vez si nos hubieran hecho un poco de caso...
Posiblemente alguno de los redactores e inspiradores de aquellas vibrantes reivindicaciones -tan sibilinamente aludidos en esta nota de historiador tendencioso- aún sigan como frailes y no querrán ya hablar.
Así se hace la historia, sobre todo la pequeña: lo que dijeron, lo que dicen que vertieron, las pretendidas consecuencias, las consecuencias reales...
Todo un documento de nuestra juventud apasionada.

La nota dice así:

"El documento no lleva firmas, aunque redactores e inspiradores fueron personas concretas. Fue redactado en noviembre/diciembre de 1969.
Las ideas e impresiones vertidas en el texto tuvieron el efecto de dividir más a los Estudiantes entre sí, y fueron discutidas en reuniones con los formadores, por su forma y exageraciones. Después del desahogo, fue más fácil 'reflexionar con los estudiantes' y clarificar actitudes."

Cada uno lo vio como lo vivió.

¿Cómo lo vemos ahora unos y otros?

Vibot -

Nosotros -más bien ellos, los de tercero- si que lo teníamos bien claro.

Creo recordar que era un documento incendiario. Y no creo que al P. Cándido Ániz, maestro de estudiantes a la sazón, le hiciera ninguna gracia.
Dice mucho en su favor -y tal vez en el nuestro de entonces y de ahora- que lo haya permitido publicar aquí.
Felices noventa años, Padre Cándido.
Todo lo cura el tiempo.

Luis Heredia -

Me sumo a Vibot. No lo veo nada claro, la impresión, y así no se puede dar una opinión. Cuando lo pueda leer mejor, a ver si tampoco lo veo nada claro.

Vibot -

Ese, creo, fue el último curso que hubo estudiantes en La Caldas, y el único en el que yo estuve. Me acuerdo de la gestación de ese documento y del ruido que armó en el capítulo y en todas partes. Como los de mi curso éramos los pequeños recién llegados, creo que nos nos dieron mucho la palabra. Probablemente lo escribieran en grupo los mayores, y creo recordar que andaban en ello José Antonio Solórzano, Jose Ignacio Méndez y alguno más que me disculpe si lo he olvidado. Lo malo es que no escriben aquí, aunque a Solo, que así le llamábamos familiarmente, le vísteis hace poco en Valladolid y nos debe esa novela de la que habló a Cícero.
Recuerdo haber leído entusiasmado ese documento y me gustaría mucho volverlo a leer. Josemari, no he sido capaz de ampliarlo porque está borroso. Merecería la pena editarlo mejor y más a mano en un link en este mismo portillo que se abriera legible nada más pincharlo. Es todo un hito en aquella intrahistoria, con sus ecos recientes del Mayo del 68, el optimismo combativo de aquellos apasionados chicos y las lecturas no tan mal digeridas de los tan vilipendiados como amados filósofos de moda.