Blogia
Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

VARIOS

III JORNADAS HISPANISTAS LEBANIEGAS

III JORNADAS HISPANISTAS LEBANIEGAS

Daniel Orden nos envía el Programa de las III Jornadas Hispanistas Lebaniegas en las que participa nuestro compañero querido Maxi Trapero quien, como sabéis, es Catedrático de Filología Española en la Universidad de Las Palmas.

Las líneas de investigación principales a las que se ha dedicado Maxi son: la semántica léxica, la literatura oral de tipo tradicional (romancero, cancionero y poesía improvisada en el mundo hispánico) y la toponomástica.

VIVA SAN FROILÁN

VIVA SAN FROILÁN

Irán el lunes en romería hasta La Virgen del Camino a cumplir todos los ritos: tirar tres veces de la nariz al santo, besar el manto de la patrona del Reino de León, comprar ‘perdones’ en los puestos de avellanas y comer roscas y morcilla. Es fiesta grande en León todos los 5 de octubre. Queda claro en las calles, con la presencia de los ayuntamientos del voto, los pendones leoneses y los carros que desde las comarcas llegan hasta el santuario. Engalanados todos en honor a san Froilán.

 

 

  • Una joven tira de la nariz al santo en la puerta sur de la basílica. - JESÚS F. SALVADORES / SECUNDINO PÉREAZ

Fue eremita, pero nunca estuvo solo. Peregrinaban en vida para escucharle, a él que aspiraba a la meditación y el silencio. Fue tanta su fama, que en romería iban a verle los fieles a las cuevas donde vivía.

Hoy, san Froilán tampoco estará solo. Por miles irán al santuario de La Virgen del Camino a tocarle las narices.

Ya nadie recuerda de dónde nació la costumbre, pero es rito antiguo y de obligado cumplimiento cada 5 de octubre. En su puerta, la que da al sur, se consumará el rito. Hasta el Froilán espigado y asceta, con báculo de obispo y espíritu de santidad, el que cinceló en bronce el gran Subirach, irán miles de fieles para acariciar su nariz, levemente desgastada ya por tanta devoción. Tres veces hay que tirar de ella si quiere verse cumplido el deseo, el que sea, que el Cielo no entra en eso. Y luego, ejecutar a pies juntillas el resto del ritual y besar el manto de la Virgen, la del Camino, la patrona del Reino de León, la que se le apareció al pastor Alvar Simón Gómez, de Velilla de la Reina, y le mandó aquel 2 de julio de 1505 tirar una piedra, y en el lugar que cayera levantar una ermita y que su talla se convirtiera en dueña del corazón de los leoneses. La ermita ya no está, la tiraron los hombres para levantar otro templo en su honor. Y a ese, al nuevo, al que se alzó en pleno desarrollismo, pagado con el dinero de un indiano al que el pueblo llano y las autoridades pusieron el don por delante, Pablo Díez, que hizo fortuna en México con la cerveza sin lúpulo leonés, a ese templo que es basílica menor, irán en romería el lunes. Y en ese colocará el alcalde de León un collar con viandas y flores, a manera de la tradicional ‘cuelga’ leonesa con la que las madrinas, los padrinos, agasajan a sus ahijados en estas tierras el día de su cumpleaños. A la salida, cumplirán el tercero de los ritos: comprar ‘perdones’ en los tenderetes instalados junto a la iglesia. Que cuenta la tradición que los mozos llevaban un puñado de buenas avellanas compradas en el mercado del santo para hacerse perdonar por llegar tarde a la romería, y quién sabe por qué mas, de ahí que los leoneses llamaran perdones a este fruto de otoño. Y con el apodo se ha quedado. Queda rendir culto a la cuarta de las costumbres: no acabará el día sin que un leonés haya probado una rosca de san Froilán y un bocado de morcilla extendida en buen pan de hogaza. Y no será pecado de gula, al menos ese día, que todo queda perdonado.

Irán los leoneses como iban antaño, en carros y carretas, tirados por sus reses, adornados y engalanados, pues es fiesta grande. Y ha de notarse. Irán los más atrevidos subidos en madreñas, último vestigio de cuando León era más que ciudad, un gran pueblón.

Todo por Froilán, el jovenzuelo descarriado que nació en una aldea de Lugo que hoy es barrio de la ciudad gallega en el 833 de nuestra era, que cuentan las crónicas que fue ladronzuelo en su juventud y luego estudiante tal como en la Edad Media se exigía a quienes se preparaban para el sacerdocio, y al que una crisis de fe condujo hacia otros caminos, los que en solitario llevaban al Bierzo, llenos de santuarios y monasterios, de monjes y eremitas.

En las cuevas se hizo asceta pero el poder de su palabra y el prodigio de su verbo no quedó oculto en las grutas. Quería vivir apartado del mundo pero el mundo no le dejó. Ansiaba escuchar su voz.

Y tanto como su prédica se extendiero entre el pueblo sus milagros. El más famoso el que lleva cada 1 de mayo a Valdorria, en lo alto de una montaña en la que el santo levantó la ermita carretando las piedras con la ayuda de un burro. Cuenta la leyenda que en el ascenso les salió al paso un lobo, que dio buena cuenta del asno pero no se desayunó al santo. Al contrario, cargó el serón lleno de piedras y no se separó de él nunca más. Hasta que le hicieron, a Froilán, obispo de León. En la Catedral tiene puerta, la del Sur, y tumba. Un sepulcro mandado construir en el altar mayor por un rey, Alfonso III. Para medio cuerpo, pues el otro medio reposa en el monasterio de Moreruela por orden de un Papa.

Tan grande fue su autoridad, que olvida la ciudad que Froilán es patrón de la diócesis y que su santo patrono es san Marcelo, el centurión romano que vivió en la calle Ancha, donde hoy está la capilla del Cristo de la Victoria, que fue ajusticiado con su esposa Nonia y sus hijos por profesar el cristianismo.

Y lo que León no lloró por Marcelo lo hizo sin consuelo la ciudad por Froilán. Fue un 5 de octubre, el día de su muerte. El adiós multitudinario de un santón solitario que siempre tuvo compañía. Hoy, como ayer, la de su pueblo. El que acude en ancestral romería a tocarle las narices. Todos los 5 de octubre.



Con madreñas y carros engalanados a la romería. Colocación de la ‘cuelga’ de san Froilán, Puesto de avellanas, que en León se conocen como ‘perdones’.

LA BELLEZA MÁGICA DE LAS ROSAS

LA BELLEZA MÁGICA DE LAS ROSAS

Nuestro compañero y artista leonés Seve Trapiello posa ante una de las obras de la exposición que presenta en la Sala Bernesga de León.

La naturaleza es la última apuesta de Seve García Trapiello. Confesamos nuestra predilección por sus surrealistas composiciones de pequeños objetos cotidianos, pero hay que admirar también la delicada visión del espacio natural que ahora ofrece a sus admiradores, que son muchos.

Trapiello se ha dedicado a buscar toda la belleza de las flores, especialmente de las rosas, sin ningún aditamento, con su hermosa y delicada arquitectura y sus brillantes colores flotando en un espacio mágico. Imágenes que casi se convierten en táctiles, que se escapan del prosaico plano del cuadro para convertirse en iconos que representan maravillosamente la belleza.

Pero también el artista ha dejado que su mirada vague por horizontes lejanos. Y en estos cuadros Trapiello propone visiones misteriosas matizadas por la niebla. La naturaleza, tímida y delicada, cubierta por el velo trascendente de las brumas del amanecer, por las frías nieblas otoñales. Los grises son en estos casos los grandes protagonistas, repitiéndose en toda su gama y dotando de enorme elegancia a sus composiciones.

Pero Trapiello tiene un referente inevitable, él se lleva en la maleta a sus viajes a Panamá o México, muchas visiones del motivo leonés por excelencia: la Catedral. El pintor que vive en su solitario retiro de la Sobarriba, contempla desde sus altozanos le enorme belleza arquitectónica del primer templo leonés y lo pinta incansablemente una y otra vez. Casi siempre es la noche la que inspira a Trapiello, dejando que el templo surja de las tinieblas circundantes. Pinta incansablemente ese brillante fanal en piedra blanca que es la Catedral. Y hay veces que deja los provincianos montes de la Sobarriba y se acerca al entramado de la ciudad para buscar nuevas perspectivas, para descubrir puntos de observación diferentes en tejados y buhardillas, para lograr interpretar una y mil veces su partitura catedralicia.

Flores, paisajes, arquitecturas mágicas… simples disculpas para un gran ejercicio pictórico. Una hermosa cita artística la que Seve García Trapiello propone en la sala de arte Bernesga, una buena muestra de que el pintor está muy vivo y buscando siempre nuevos motivos para sorprender a sus fieles seguidores, que los tiene.

EL CAPÓN MERECIDO

EL CAPÓN MERECIDO

A petición de Luis Carrizo, y a condición de que me escriba sobre lo que quiera, vuelvo a publicar el comentario de Manolo Díaz en el que recuerda la poesía que le valíió a Isidro Cícero un capón del P. Domínguez.

 


 

(publicado en el blog 23-9-2007)

Manolo Díaz

De regreso a Vetusta después del puente de San Mateo, lo primero que hago es adentrarme ávidamente en nuestro blog. Y leo, en clave de golosina, el relato número nueve de la Vendedora de Globos. El autor, mi amigo, Rey Midas de la palabra y de la amistad, me ruboriza cuando se refiere a mí, pero agradezco lo que dice porque sé que habla desde un amor recíproco templado por Cronos en la fragua de Vulcano.

Cuando hablo de Cícero, mi GPS biológico me traslada a Santander. Allí pasé unos días a finales de agosto. Cantabria fue siempre para los asturianos una tierra querida y hermana. Ahora, además de eso, es parte de mi corazón porque tengo una nietuca cántabra. Se llama Dora, tal cual, en hipocorístico permitido por el registro civil.
Y plagiando a mi entrañable Marianín, os puedo asegurar  
“que tiene un beso en la cara, 
que es mío, que por quererla 
me lo arrancó sin besarla”. 

Andrés Cortés, que tiene a su Leyre, habla mi lenguaje de abuelo. En ese lenguaje de código común espero conversar largamente con él, en la próxima luna nueva y después de que nuestros cuerpos, en elocuente silencio, se fundan en un abrazo magnificado por un espacio de tiempo que abarca dos generaciones. 

Digo, por tanto, que en Santander, además de disfrutar de mi nietuca, disfruté de un par de mañanas que me regaló Cícero. Y con él como “Cicerone”, paladeando su magisterio, pateé un pequeño rincón de la Cantabria infinita, leyendo con los pies, que es como realmente se leen las ciudades, una página de ese inmenso libro de historia entrañable que tiene en su último renglón el nombre de Dora. 

La dimensión connotativa de la palabra “historia” me transporta a las clases del P. Domínguez y a los libros de S.M. ¿Qué habrá sido del P. Domínguez? 
En aquella literatura mural hermana de los “pliegos de cordel”, Cícero parodió el antiquísimo tema del sabio en unos versos que, en mi traicionera memoria, recuerdo así: 
“Cuentan de Tascón que un día
tan pobre y mísero estaba 
que sólo se sustentaba 
de unos ceros que ponía. 
¿Habrá (para sí decía) 
otro más hueso que yo? 
Mas cuando el rostro volvió 
halló la respuesta viendo 
a Domínguez suspendiendo 
los pocos que él aprobó”. 
E incluso añadía una nota exculpatoria: “No ponemos Padres porque nos rompe la medida del verso”. 

El P. Domínguez, qué duda cabe, tenía fama de hueso. Pero yo, que pasé muchas horas con él organizando nuestra incipiente biblioteca en una de las rinconeras hurtadas a las aulas, vecina de aquella otra que, camuflada como balonera, albergaba a la peña taurina El Viti, estoy en condiciones de afirmar que detrás de aquella apariencia pétrea había un gran corazón. 

Cierro ventanas y sigo con las clases de historia. En una de ellas, emulando la mayéutica socrática , el P. Domínguez nos planteó el siguiente dilema: “Mi madre (siempre hablaba de su madre) sale todos los días a comprar el pan. ¿Eso es un hecho histórico?”. Opinamos, debatimos, pero no recuerdo haber llegado a ninguna conclusión. Entonces aun no había leído yo a nuestros escritores del 98. ¡Cuántas veces recordé esta anécdota mientras descubría la “intrahistoria” de la mano de Azorín!.
Ningún historiador de oficio reflejó la sociedad española de siglo XVI mejor que el bendito Don Anónimo, autor del Lazarillo, en cuyas páginas, paradigmas de la intrahistoria, está la clave para responder, 46 años después, a la pregunta del P. Domínguez.

Y he vuelto a quedarme sin espacio para incluir el cuento de los Hermanos Grimm. 
Porque yo entiendo que las intervenciones en el blog tienen que ser como los buenos culinos de sidra que se escancian en los chigres asturianos: Cortinos y con restallu, para que se puedan paladear de un solo trago, que es lo preceptivo. O sea, es lo mismo que decía Teresa de Cepeda: “Los sermones cortos mueven los corazones y los largos los culos”.

Manolo Díaz

MI VERANO DEL READER´S DIGEST

MI VERANO DEL READER´S DIGEST

Habréis comprobado que he reiniciado el nuevo curso en mi tarea de administrador del blog. Durante los meses de Julio y Agosto lo he tenido desatendido por varias razones.

Tenemos una casita a 20 Km de León y no tenemos, o es muy deficiente, la conexión a Internet, a la telefonía móvil, etc. Parece que estamos, no sé, en las chimbambas. Y es que esta Telefónica de mis entretelas...

Para más INRI, mi maravilloso ordenador MAC dijo hasta aquí hemos llegado, y me jodió el disco duro, con lo que perdí mucha información que he tardado en ir recuperando durante estos días, tras instalarme un nuevo disco.

Os contaré que durante estos meses hemos estado por Mondariz, Vigo, Foz, Cádiz, Madrid, Zamora, etc. Nos hemos bañado, hemos cuidado el cesped y regado las plantas, no me he afeitado, algún funeral ha caído, pinté un muro, un par de vértigos, etc.

Y me he leído La lluvia amarilla (Julio Llamazares), El jilguero (Donna Tartt) y El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina).

Y he releído alguna de aquellas revistinas de los años 60 y 70 de Selecciones del Reader´s Digest que recordaréis y que yo he conservado. Aquellas en las que las hojas de publicidad y una extraña nostalgia me llevan a Escuela Radio Maymo, a Kodak films, a un coñac, coñac Felipe II conquista cimas, a idiomas Assimil, a millones de hombres empiezan todos los días su jornada con FLOID, a Málaga virgen, a regalos AVON para toda la familia, a los jerseys Crilenka y a los pijamas Terlenka, a los pisos que se venden tienen caleffacción ROCA, a la fiesta con Veterano que tiene eso..., al curso de Ceac pues no hay crisis para los mejores, al nuevo DYANE6...

Lo que demuestra que el no tener nada que hacer no me deja tiempo para hacer nada.

Os confesaré que he tenido algún reproche cariñoso por no seguir dando noticias en el blog, me han dicho que soy un poco vago, hasta Liaño escribe que el silencio de estos meses es debido a la tendencia exclusivista o reduccionista que, por desgracia, ha tomado este blog, y esto duele. Soy un simple administrador sin tendencia alguna que voy publicando en el blog aquellas noticias, informaciones, artículos, fotografías, etc. de las que, cada día, dispongo, me enviáis (os sigo necesitando)  o se me vienen a la mollera. Y lo de reduccionista, lo que a todos.

Y aquí estoy de nuevo para lo que guste servirles.

EL PENDÓN LEONÉS DEL P. IRIBERTEGUI

EL PENDÓN LEONÉS DEL P. IRIBERTEGUI

La noticia es del día 30 de julio pasado. La podéis ver en

 Está ubicada  en León, en la explanada del Auditorio.

 

 

A las doce en punto de una mañana sobresaturada de luz y, en uno de los escenarios más vistosos, más pulcros y abiertos de las calles leonesas –la explanada del Auditorio y de la Delegación Territorial de la Junta, al lado de San Marcos—dio comienzo un evento de gran relieve social, político y artístico. La inauguración de la pieza “el Pendón leonés”, del escultor dominico Miguel Iribertegui realizada a escala, con formato monumental (2 metros de altura por diez de largo, 1300 kilos de bronce). Es una réplica fundida en México y traslada desde allí en barco hasta el puerto pontevedrés de Marín. Mejicana es la familia mecenas que ha financiado esa iniciativa, los Chávez-Morán, una ilustre saga que lleva en tierras de México dos siglos largos, fundada por  Miguel Morán, primer alcalde republicano en León (1859), vicepresidente de la Diputación y por dos veces Diputado a Cortes.

Cincuenta pendones procedentes de 34 concejos de la Provincia, desfilaron por las calles del entorno, desplegaron esa inusual y bellísima coreografía de alturas y colores, más el colectivo revestido con trajes regionales que transporta ese conjunto de emblemas, más las músicas cruzadas del grupo mejicano de mariachis Mezcal. Y del grupo tradicional leonés  Trancare. Doscientas sillas para un improvisado patio de butacas frente a la majestuosa escultura, cuyas veladuras de tela fueron descorridas por el nuevo alcalde Antonio Silván, ayudado por el representante de la delegación mejicana, Daniel Chávez y Jeanette Dayana Pérez, Presidenta de la Fundación Delia Morán, perteneciente a dicho grupo azteca. Doscientas personas sentadas y muchas otras apiñadas, a pie firme, siguiendo la liturgia inaugural, bajo un sol incandescente. Los ropajes delataban también presencias institucionales de fuste: eclesiásticos, militares, junto a empresarios de la delegación leonesa, gentes del arte, y un innominado y copioso grupo atentos a curiosidades fuertes. Entre los presentes se encontraba el anterior alcalde de León, D. Emilio Gutierrez, el impulsor de la iniciativa de colocar esta escultura de fr. Miguel Iribertegui en un lugar relevante de León, y otros miembros de la anterior corporación municipal que, junto a la actual corporación, contribuyeron a que el proyecto saliera adelante.

En síntesis dos migueles señeros, ausentes, protagonizaron la fiesta grande de este día. Miguel Morán origen de una tribu ilustre que capitanea en México el grupo Vidanta de colosales dimensiones financieras y de servicios en el ámbito del turismo, de viajes, hoteles y aeropuertos y Miguel Iribertegui, fraile dominico que habitó el convento de La Virgen del Camino durante dos largas décadas. Músico, pintor, escultor, escritor, poeta, teólogo es una de las figuras más singulares del mundo intelectual y artístico, a caballo entre los siglos XX y XXI de nuestro panorama español. Amante y profundo conocedor de las tradiciones, especialmente las leonesas, plasmó en códigos de escultura unas admirables series en las que destacan las dedicadas a los aluches leoneses, al soka tira y a los grupos humanos de folk universal (músicos, artesanos...) Ayer no estaba en realidad ausente. Le rodeaba una corona viva, muy cualificada y nutrida de gentes. Familiares –hermanos y sobrinos—viejos compañeros (escultores, restauradores, diseñadores) que fueron alumnos con él en la Academia de Bellas Artes de San Fernando,  así como hermanos dominicos entre los que se encontraban el Prior Provincial, frailes convento de Pamplona, donde pasó sus últimos días de enfermedad, dominicos de Madrid y antiguos compañeros del convento de la Virgen del Camino a escasos ocho kilómetros de centro de León.

“Es un prodigio de fuerza, equilibro y solidaridad” dijo en su intervención, refiriéndose al pendón leonés el alcalde Silván, acentuando esos tres valores que inspiran y constituyen el santo y seña de la Asociación leonesa de Pendones, cuyo presidente Luis Bandera, abría el desfile procesional.

En el  Hostal San Marcos se había dispuesto un generoso coctel, trufado de comidas y bebidas típicas de León y del México hondo. Hasta llegar a él los asistentes fueron sorprendidos por dos hechos que llamaban la atención: una muestra de lucha leonesa cuyos corros estaban compuestos por niños y niñas de corta edad, un guiño inequívoco al futuro. Y una cobertura de pendones enhiestos creando un peculiar túnel de acogida en el camino hacia San Marcos. En el claustro superior del hostal seguían dialogando acordes de mariachis y de música tradicional leonesa, como telón de fondo, como atmósfera, mientras circulaban con fluidez bandejas con apañados y sabroso frutos de la tierra. Fue el momento final de intercambios entre una variopinta y extensa nómina de invitados, en la que estaban todos los que eran y eran todos los que estaban.

Crónica: Gonzalo Blanco

FALLECE ARSENIO ARENAS

Lamento tener que informaros del fallecimiento de Arsenio Arenas, el padre Arenas para nosotros.

Descanse en paz.

Sus restos se encuentran en el tanatorio de Cistierna.

Uno de los nuestros necesita ayuda (1)

Uno de los nuestros necesita ayuda (1)

Amigos- hermanos queridos ...

Quiero que conozcáis ya que este lunes, día 22, le entregaremos al pPedro la primera partida (4.000 €) que el corazón generoso de todos dedica hacia unos de los nuestros, sin conocer, casi nadie, de quién se trata.

Sin palabras.

Me imagino la emoción de quien tanto lo precisa y os la transmito en abrazo de gratitud.

Sois mejores de lo imaginable.

A VUELTAS CON CERVANTES

A VUELTAS CON CERVANTES

La Universidad de Cantabria (UC) ha programado, hasta octubre, 102 actividades en la XXXI edición de sus cursos de verano, que sumarán tres sedes, Potes, Tudanca y Bareyo, hasta alcanzar las 16, con una oferta que apuesta por el análisis de los problemas actuales y la formación de los profesionales.

Los cursos serán inaugurados oficialmente el 26 de junio en la Iglesia de Santa María de Laredo por el primer "alumno distinguido" de la UC, Ángel Coscóstegui, presidente de Magnum Capital-Industrial Partners, que hablará sobre los retos de los empresarios españoles en un mercado global.

La conferencia de clausura se celebrará el 10 de septiembre y correrá a cargo del escritor Andrés Trapiello, bajo el título de "A vueltas con Cervantes".

Nota.- información que aparece en el Diario Montañés.

Uno de los nuestros necesita ayuda

>A través del pPedro nos ha llegado un mensaje de la angustiosa situación económica que vive uno de nuestros compañeros, que le ha llevado a comprometer su supervivencia y la de su familia.

La situacion es grave porque tuvo que dedicar todos los recursos de su fondo de pensiones a pagar deudas y salvar su casa. Por eso se ha quedado sin nada.

Sin duda, este es un caso como otros miles en España. Solo se diferencia de los demás en que este es uno de los nuestros, mucho más próximo que los miles (que tampoco nos deberían de ser lejanos) que acogen los titulares de las primeras páginas.

Por eso hemos propuesto habilitar un número de cuenta en el que aportar nuestra ayuda entendiendo que los primeros euros que le lleguen hoy servirán a nuestro compañero para que compre el pan mañana.

Este es el número de cuenta en CajaEspaña de León 2096 0545 84 3853471300 que suministrará nuestras ayudas de forma anónima. Debemos pensar que cualquier cantidad, por mínima que nos parezca, será trascendental para él.

De los pocos dineros que guardamos en la furrieleria para contingencias o imprevistos, iniciamos esta carrera de ayuda con 500 €.

Periódicamente daremos al pPedro el dinero que podamos ir reuniendo para que se lo haga llegar a "nuestro" compañero.

Seamos solidarios, aunque ni entre todos podamos alcanzar toda la solucion.

FUTBOL DE TAPIAL

FUTBOL DE TAPIAL

Aquí querría ver a los Messis, Iniestas o Piqués.

Así viví el incendio de la Catedral

Así viví el incendio de la Catedral

El periodista Félix Pacho Reyero publica en La Crónica de León su relato del incendio de la techumbre de la Catedral, del que este viernes se cumplen 49 años.

Aquel día muchos de nosotros contemplábamos el incendio desde los campos de deporte de la Escuela Menor. Al anochecer nos llevaron al Santuario a rezar por la salud de la Catedral.

 


 

Ocurrió va a hacer medio siglo y era domingo de una primavera meteorológicamente muy  avanzada. El calendario marcaba exactamente la fecha de 29 de mayo de 1966. Una siesta larga, implacable y tórrida había caído sobre la ciudad. Las fichas de dominó restallaban sobre el mármol de las mesas de los cafés de la calle Ancha y quienes íbamos por la acera pudimos oír, al pasar frente a una ventana abierta de par en par la voz cascada de un jugador que gritaba: "¡Blanca doble!, me cagüen"… Un canónigo muy pulcro él, de alzacuello blanquísimo y de teja con borlas, que quizás andaba apurado para llegar a las horas canónicas, se santiguó al escuchar el juramento, acelerando a la vez la marcha. Más parsimonioso y menos atildado, con toda su sabiduría y su hombría de bien a cuestas, salió de su casa de Puerta Obispo don Antonio González de Lama, pensador, director del Diario de León y beneficiado de la catedral, que, buscando la sombra, acudía también a sus obligaciones de coro. Otro clérigo éste joven y muy acicalado, con pinta de paje de su Ilustrísima, subía desde la Plaza Mayor por la calle de Mariano Domínguez Berrueta y un viento inoportuno le arremolinó el manteo. El cielo iba cubriéndose de nubes.


 Acabábamos de comprar un piso al popular constructor Alberto Fernández El Gochero, en El Ejido, esquina de la Virgen Blanca y José María Fernández, y allí, al piso nuevo, caminaba yo en compañía de mi mujer.

UNA BANDADA DE GRAJOS


Nada más de pasar la catedral, arreciaba el cierzo y las nubes se volvieron espesas, por lo cual decidimos dar la vuelta hacia el centro de la ciudad, avivando el paso. Pinteaba.

Primero brilló un relámpago breve por la zona de La Candamia. Después se levantaron torvas de polvo en los solares de La Granja y, de repente, otro relámpago, espectacular esta vez, garabateó en los cielos de la tarde hasta posarse sobre la catedral y el estampido del trueno hizo escapar a una bandada de grajos de mal agüero. Cerramos el paraguas cuando entramos al café Colón, en el final de la calle Ancha.

Tras una copa precipitada, salí a la calle. La plaza de Regla iba llenándose de corrillos en los cuales escuché que la chispa del rayo caído sobre la catedral podría ocasionar un incendio. Llovía ligeramente. Don Antonio pasó de su refugio de la Biblioteca Sierra Pambley  y fue a resguardarse de la lluvia en el bar Express, unos metros más hacia La Serna que el café Colón. Entré en el bar Express y don Antonio conversaba allí con el canónigo Maudilio Gallego. Me confirmaron lo del posible incendio en la catedral y añadieron que el obispo Luis Almarcha ya había sido informado. "La achispa está dormida, pero no muerta", matizó Nicolás García, un cura de pelo blanco y semblante beatífico, encargado de Caritas diocesana, que entró también en el Express. Volví al Colón y conseguí un taxi que llevase a mi mujer para casa.

Las agujas del reloj corrían implacablemente. Eran al pie de las ocho de la tarde y me metí en el primer templo de la diócesis, donde la feligresía asistía a una misa oficiada por don Fidel Alonso, provisor del obispado. Una mujer entró gritando porque su hijo era monaguillo de don Fidel y dio la señal de alarma. Don Lucas de Prado y don Julio Gutiérrez Frade salieron de la sacristía y  pidieron a los fieles que abandonaran cuanto antes y ordenadamente el recinto, para lo cual abrieron las puertas de la catedral, mientras que el celebrante siguió hasta el final de la misa, él solo con el monaguillo.  

Cuando la gente salía de la catedral, a las ocho y cuarto aproximadamente, ya pudimos contemplar las llamas incipientes sobre la techumbre meridional del templo, frente al palacio episcopal.

La noticia corrió como un reguero de pólvora por la ciudad y comenzó a afluir el gentío, que pronto se hizo enorme cerca de la catedral y en las calles adyacentes. Se escuchaban sirenas por todas partes, de los bomberos, de la policía y de los servicios sanitarios. Vi llorar a hombres y mujeres. Me llamó la atención una joven que, cerca del  locus apellationis, debajo de la hermosísima Virgen Blanca del parteluz, sollozaba sin consuelo. A mí se me arrugaba el corazón y sentí que tenía muy dentro la catedral. Hice esfuerzos por no llorar y creo que logré contener las lágrimas, porque me daba mucha vergüenza si lloraba y me veía  alguien. Regresé al Colón y en seguida llegaron mis amigos Primitivo García, director de Proa, y el ginecólogo Francisco Ucieda.

EL PÚBLICO Y LAS FUERZAS VIVAS


Rápidamente se presentaron  en el la plaza de Regla las fuerzas vivas o primeras autoridades (el gobernador civil, Luis Amejide Aguiar, el presidente de la Diputación Provincial, Antonio del Valle Menéndez; y el alcalde de León, José Martínez Llamazares), que se unieron a Juan Torbado Franco, arquitecto conservador de la catedral. Había otros arquitectos y cada cual echaba su cuarto a espadas. Aludían sobre todo al peligro de que, si se extendía el fuego, la dilatación por el calor rompiera vitrales o reventara algún lugar importante de la iglesia.

El público fue amontonándose en la acera del palacio del obispo para ver de frente las llamas. Un penacho ingente de fuego bailaba sobre la catedral, pese a las dotaciones de bomberos venidas de fuera, de ciudades cercanas, y que se sumaron a las de León. Pasaron minutos eternos y era entrada la noche. Acostumbrados a ver la catedral como una novia blanca de piedra, esbelta y altísima, pareciera que el fuego había prendido su cabellera y la agitara al viento en un espectáculo macabro. Muchos insistían, angustiados, en preguntarse cómo terminarían  las vidrieras.

Estado que presentaba la techumbre al día siguiente.
Por fin, transcurridas un par de horas, los bomberos iban achicando las llamas y los leoneses recibieron con alivio un dictamen según el cual ni las vidrieras ni lo tesoros del museo ni el mismo templo sufrirían daños sin remedio. Avanzada la noche, podía apreciarse aún la humareda sobre la catedral y saltaban chispas del rescoldo, pero, ante las noticias de que no había pérdidas irreparables ni peligro de que se reavivaran las llamas, la muchedumbre fue dispersándose y quedaron retenes de guardia únicamente.

Dejé a mi mujer en el apartamento y fui al periódico, al Diario de León, de cuyo edificio, en la calle Daoiz y Velarde –hoy Pablo Flórez- tenía una llave y donde ejercía como redactor jefe. Me puse de inmediato a preparar un proyecto de crónica del incendio. Estuve a solas mucho rato, hasta que llegó Ángel Herrero Conde (Roherre de seudónimo), quien se aprestó a escribir la crónica del encuentro de fútbol jugado la misma tarde del incendio y que ganó la Cultural al Cartagena gracias a un gol de Diéguez. Dejé pergeñada la crónica a las dos o las tres de la madrugada. De aquella crónica, por cierto, y de mis recuerdos personales proceden estas notas de hoy. 

A las nueve de la mañana del lunes llegué de nuevo al periódico, a la vez que don Antonio. Los redactores mantuvimos una tormenta de ideas y decidimos que, con base en el proyecto que yo había elaborado por la noche, cada uno aportaría otros datos y así, con la colaboración de todos, yo mismo escribiría la crónica general del suceso, que no iría firmada (soy consciente de que estoy echándome flores, pero alguna vez hay que sacar los cristos de la intimidad a la calle). Recuerdo que César Trapiello y Marcelo Martínez aportaron la versión oficial según la cual el fuego se debió efectivamente a un a un rayo.

DISCUSIÓN SOBRE LOS TITULARES

El regente del taller apareció en la redacción, muy apurado y exigiendo los originales porque se echaba encima la hora del cierre. Se los pudimos entregar pronto porque todo el mundo aceptó mi propuesta de crónica, si bien andábamos embarrancados en la discusión de los titulares, que algunos queríamos muy contundentes y llamativos, mientras otros se mostraban más conservadores y cautelosos Por fin, don Antonio adoptó una postura salomónica y los titulares,.lejos de sensacionalismos, como puede apreciarse por la hemeroteca, quedaron así: en primera página, "Peligroso incendio en la catedral", con el sumario de "Las llamas no destruyeron vidrieras ni tesoros artísticos". La crónica escrita, con tres fotografías espléndidas de César –César Andrés Delgado- pasaba a tercera página bajo los titulares siguientes: "El techo de la catedral ardió ayer por los cuatro costados". Nuevamente expresé, aunque en vano, mi desacuerdo: yo quitaría, además del "ayer" y "los cuatro costados" (el incendio fue en los techados del sur no más),  "la catedral" y pondría, en su lugar, para no repetir, "el templo". Pero don Antonio no dio el brazo a torcer. 

También pretendí, en vano, suprimir, en primera página, el índice de contenidos para dar más texto o una cuarta foto. El índice anunciaba: "Franco entregó la copa al Real Zaragoza" y "Homenaje a don Marcelo en Astorga". Pronto echó a andar la rotoplana y a las tres de la tarde del 30 de mayo, puesto que el periódico era vespertino, estaba en los quioscos el Diario de León, que se vendió como agua. En cambio, el matutino Proa no salió hasta el martes. Sí salió la Hoja del Lunes.

Con el Diario de León y mi crónica ya en la calle, tuve oportunidad, a media tarde del lunes 30 de mayo, de subir a la torre sur de la catedral, acompañando a un grupo de técnicos encabezado por el arquitecto Juan Torbado, que comenzó inmediatamente a evaluar los daños y a trazar un plan de reparaciones. La contemplación de la techumbre incendiada me dejó estupefacto. Allí, bajo la comba de los arbotantes, aparecía un amasijo de vigas partidas y enormes tizones negros, como de carbón vegetal. Torbado señaló la zona donde comenzó el fuego y  ratificó que la desgracia provino del rayo caído durante la tarde anterior. No había ni una nube en el cielo, azul claro, impasible y olvidadizo sobre pináculos y agujas de la catedral, como si no hubiera pasado nada. 

 


 

LA SIDRA SALTARINA (por Santiago Alfayate)

LA SIDRA SALTARINA (por Santiago Alfayate)

Llegó la primavera y, como reza el dicho, “ la sangre altera”. Pero es que todo se alborota, hasta la sidra, y es que, como dice la canción, se ha vuelto “ saltarina”; no para , va de un lado para otro, “burbujea”.  Acaba de volver a Gijón y ya se marcha otra vez. Y si no se lo creen, fíjense que ahora se ha ido  a Alcalá de Henares, en busca de no sé qué. Estos días ha hecho bastante calor aquí y quizás por eso estaba  algo caliente, pero aún así nos la tomamos. Y yo creo que  además se ha vuelto “ estudiosa” o “estudiosa de  literatura”, pues se ha ido hasta la misma casa de Cervantes. Pero puede que sea un poco picarona, porque nuestro amigo Sancho la está mirando con unos ojinos que no sé yo lo que quieren decir. ¿ O es que él también quiere un culín? ¡ Vaya usted a saber¡

En todo caso ella también está presente en nuestro encuentro con otro integrante de la yeguada del 61 como es Avelino Dacio. También está jubilado y  aunque con preocupaciones, estuvo toda una tarde  con nosotros mostrándonos construcciones y esculturas, no sólo de Alcalá sino también de alguna población cercana, así como la vida de los habitantes de épocas pasadas y la utilización actual de dichos edificios con fines culturales.  Se mostraba siempre dispuesto y creo que contento en nuestra compañía y de una forma  cordial y muy amena pasamos unas horas con él.  ¡ Gracias Dacio! No es por nada, pero los del 61 somos la……..leche.

Como en todo reencuentro, hablamos de la familia, de los nuestros problemas actuales, de la vida en general, de cómo vamos sorteando y disfrutando de la vida, además de momentos pasados, de compañeros o de profesores de aquella Virgen del Camino.

Esperamos que nuestra amiga la sidra, para después del verano vuelva a buscar a otros antiguos compañeros. Pero ahora ya es momento de que se tranquilice y se quede en Gijón. Y aquí la disfrutaremos.

Un saludo cordial.

El ITIFÁLICO Y LA DAMA EN CUEROS. UNA TRAGEDIA DE SIGLOS.

El ITIFÁLICO  Y LA DAMA  EN CUEROS. UNA TRAGEDIA DE SIGLOS.

Días atrás, ocupaba mis tiempos en plantar cebollinos en el pueblo donde me nacieron o en buscar setas de san jorge (Julito Correas, que es un fino experto diría “calocybe gambosa”); los afamados perretxikos que decimos los vascos, porque -¡ya se sabe!-  el vasco nace donde se le pone, como las setas.


Pues, hete aquí que entre seta y cebollino quise fardar ante Lourdes, que no lleva siglos –como yo- recorriendo la zona campurriana, porque ella es más joven; ni la nacieron allí, que es de Baracaldo, jolín. Así que me la llevé del huerto a una  excursión, en plan turista cultureta, una mañana luminosa de este mayo que va ya cuesta abajo.


Destino: Cervatos,  en el Alto Campoo,  esa zona de frontera entre el verde  de Cantabria y el pardo de Castilla. A un tiro piedra de Reinosa la cántabra, y cerca de Aguilar, la palentina. La Colegiata de San Pedro, monumento románico del siglo XII. Original por la abundancia y variedad de imágenes en capiteles, canecillos y metopas, muchas de ellas desgastadas por el uso, la escarcha, los vientos o el sol.


A poco de llegar a la colegiata, hora de ángelus por el reloj de sol de la fachada, del interior del templo salió un grupo de bilbaínos y bilbaínas, -lo eran realmente, que una del grupo fue amiga de juventud y rebeldías varias a quien no hubiera imaginado encontrar allí ni por lo más remoto- todos de edad “jubilosa”, tutelados por la “freyla” local, especie de “sorora” de las  que custodian llave de iglesia y conocimientos sobre el edificio para enseñarlo “por la voluntad”, libre de impuestos y de la mano voracísima del Ministro Montoro de turno.


Como el pueblo de Cervatos, empedrado aún en sus calles a la manera antigua, guarda silencios de siglos, era imposible no oír las explicaciones de la freyla, así que, mientras escuchábamos su retórica repetida a diario varias veces, eché en falta a Jesús Herrero, yeguada del 61, el de los langostinos Pescanova, de los mejores expertos en erótica del Medievo español (“La lujuria en la iconografía románica”, Cálamo. 2011).
Creo, incluso, que nuestro Jesús quedó calvo por culpa de doctorarse en el tema, el de la erótica y la sexología en piedra del medievo. ¡Dichosa calva bruñida, castigo divino, al que no todos podemos optar, que –¡recordad!- esto es como la fe, un don libre e inesperado! Así que me dije: “Pondré foto en blog –si Josemari tiene  a bien- de esa señora  del capitel, casada, según los expertos, porque por única vestimenta lleva una toca en la cabeza. No pretendo excitar ni vuestras meninges eróticas ni apéndice alguno de vuestro ser, mis pobres, no; que de ciertas excitaciones andamos cada vez más escasos; y la piedra es piedra: si saca chispas no es del placer, ¡ay!, sino del sílice. La foto de la dama que abre portillo es pretexto para hacer una oferta: aquel de entre vosotros que sea capaz de imitar esa postura , la de colocar los talones por detrás de las orejas, en la mismísima nuca, pasará a gozar por una semana del incomparable marco de San Isidoro de León, Parador Nacional del que habéis hablado días pasados, de la mano y el verbo rumboso de Isidro Cicero, cuando recordaba aquellos años de hierro y sangre, los de la Guerra Civil; estancia, libre de polvo y pajas (Vale! Sois libres para sacudir o no el polvo, pero, si podéis, evitad las pajas no se os metan en los ojos y os hagan llorar, cual si de pecado nefando se tratara)”.


Exigiré foto que demuestre la hazaña. Sin photoshop ni otras truculencias. ¡Que no se diga que unas gentes bregadas en deportes mil  y en grandes corridas alrededor de la finca cuando la paramera no mantienen aquel brío, aquella enjundia y aquel cuerpo de goma!


-“Es el templo con más cantidad de esculturas de contenido sexual explícito de España”, decía la freyla al grupo bilbaíno. Según iba relatando las diferentes escenas del “pecado”, apuntaba con su dedo  componiendo con  palabra austera la procacidad de las escenas; y se le calentó la lengua: “Posiblemente de toda Europa”, remachó la mujer cicerona. Tomó, quizá, la afirmación de Jesús, nuestro Langostino Pescanova jubilado experto en capiteles sexuados y otros animaluchos infernales; no seré yo quien les lleve la contraria, que Jesús es doctor en la materia y yo no llevo por cuenta si los canteros del Medievo plantaban aquellas escenas de erótica total en capiteles, arquivoltas  o canecillos para que los creyentes temiesen el azufre infernal y no pecasen más con su sexo (tan explícito en la colegiata) o porque en el Medievo rural no había tele5 ni cine equis y en algo habían de divertirse los vecinos de Cervatos o los de Bolmir, en las proximidades de Reinosa, otra iglesia que no le va a la zaga a Cervatos en sensualidad pétrea.


Cuando la amiga y su grupo se fueron, reapareció el silencio, sólo roto por el clic de mi cámara de fotos. Mientras disparaba, pensé si no es castigo peor que el mismo infierno tener a una dama en cueros con las patas en la nuca y el sexo al aire frente a un hombre itifálico en el capitel de enfrente, que nunca llegó a destino. Día a día. Mes a mes. Año tras año. Durante ocho siglos. Itifalia de macho al sol y la nada por la que se pelean José Manuel Elpitu y Perico como resultado. Que no rematará jamás. ¡Eso sí que es castigo divino! ¿O no?


¡Ah!, ¿que no sabéis lo que significa “itifálico”?. Yo tampoco; por lo que tuve que buscar la palabrita. Aunque podéis, también, mirar la imagen que compuse: como sois gentes listas, salidas de aquel colegio que tragó la trampa, pillareis de inmediato. Quienes conocéis Cervatos habréis visto que el muchachito zumbón que puse en la foto a la derecha de la mujer en cueros no es el compañero de ventana, ya que las heladas invernales y los soles de justicia veraniegos han dejado a aquel pobre medio mutilado. Pero lo podeis contemplar en un canecillo próximo. Para más información sobre el itifálico, pedirle guerra a Jesús, el doctor en langostinos congelados y piedras eróticas; o vais a la Academia de la Lengua,  que os ilumine y dé esplendor.


Una visita a Cervatos sirve de meditación. Excita. Y no me refiero a los bajos instintos, no.  Hablo del pensamiento profundo. De Eros y Thánatos, sin ir más lejos. De Freud y Fromm. Es aconsejable incluso.

¡Salud e força, chavalería!

Javivi del Vivigo

OTRO DE PEDRO TRAPIELLO PARA LUIS HEREDIA

OTRO DE PEDRO TRAPIELLO PARA LUIS HEREDIA

LEYENDO A LOS TRAPIELLOS

LEYENDO A LOS TRAPIELLOS

EMBAJADORES DE LA SIDRA ASTURIANA (Por Santiago Alfayate)

EMBAJADORES DE LA SIDRA ASTURIANA (Por Santiago Alfayate)

Queridos compañeros  normalmente los sábados buscamos la tranquilidad y el disfrute  caminando y trepando por los montes de Asturias y León. En esta ocasión dejamos a un lado La Ubiiña Grande,  El Siete, El Carnizoso , El Samelar u otros semejantes para venir a Pamplona.  No , no son los sanfermines, además esos son días  de mucho barullo, y nosotros, jóvenes aunque con bastantes años, seguimos buscando la tranquilidad aunque sea en las ciudades. Y en esta ocasión venimos como embajadores de la Sidrina Asturiana. Y llegamos a Pamplona a “ tomar un culín” como se hace en Asturias. Aunque no ganaría un concurso de escanciadores creo que no lo hago tan mal. Y que menos que tomarla con “ dos asturianos” grandes en todo, como son Oscar y Mª Jesús. Porque lo de Oscarín, es por el cariño, porque él es grande, pero que muy grande. Dicen  los viejos dichos que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Nosotros queremos  reformarlo y mejorarlo y decimos, mirando a Mª Jesús, que al lado de un gran hombre hay una gran mujer.

Pues con ellos tomamos una botella de sidra “ pata negra” como dicen los entendidos, de manzana  seleccionada y llevada  ex profeso a Pamplona. Y la tomamos  aquí en la cafetería Iruña. La verdad es que aquí toman la sidra de otra manera. Por eso cuando la “estaba tirando”, me miraban algunos con  ojos de expectación. Aquí no la escancian y la toman como si se tomaran un vino, Aquí se pide una sidra y te ponen un vaso de sidra. En Asturias pides una sidra y te ponen una botella, que van “tirando “ y se toman los “culines”.

 

Nos dimos un abrazo profundo y emocionado, nos contamos algunos recuerdos y secuencias vividas con anterioridad, tanto en la Virgen del Camino, como en reuniones del grupo y sobre todo del mantenido aquí. Hablamos de nuestros momentos presentes y nos deseamos salud y felicidad.

 

Yo tenía los teléfonos  de otras personas de Pamplona y alrededores, pero me pareció que podía ser un compromiso el quedar con ellos, ya que nosotros no estábamos todos los días en Pamplona. Pero aunque no estuvimos  físicamente con ellos, si lo estuvieron en nuestras conversaciones, tales como Iturgaiz, Medarde, Cirauqui y otros más. Pasamos unos días visitando algunas poblaciones de Navarra ,de  algunas ya conocíamos algo y  otras eran nuevas para nosotros. Hemos disfrutado de verdad, que es lo más importante.

 

Os animamos a que si pasáis por Gijón, podamos tomar una sidra o un café juntos. Un saludo.

Santiago Alfayate

PENDONES EN PAMPLONA

PENDONES EN PAMPLONA

Te mando esta crónica aparecida hoy en el Diario de Navarra sobre el paseo que se dieron los pendones leoneses por Pamplona y entregaron en la Diputación la escultura del P. Iribertegui sobre los pendones.

Un saludo

Javier
 Medarde


LA CARA MÁS OCULTA DE SOR SONRISA

LA CARA MÁS OCULTA DE SOR SONRISA

Publicado en Cáscara amarga, Pderiodismo y diversidad. La obra teatral “Las dominicas” relata los últimos días de dos monjas, amantes, amenazadas de desahucio, acosadas por Hacienda, y que acabaron suicidándose con barbitúricos y alcohol. 

Nadie puede negar a estas alturas el tirón mediático que tienen las historias protagonizadas por monjas. A lo largo de la historia del cine, películas y series han centrado su atención en este colectivo que sigue despertando una ingente curiosidad en el público.

El último en ser cautivado por los misterios de una vida dedicada al servicio religioso ha sido Iñaki Garz, director catalán que dirige ahora un montaje basado en una historia real y sorprendente protagonizada por la famosa sor Sonrisa, una monja belga que llegó a número uno en la lista de éxitos musicales en EE UU convirtiéndose así en un icono de los años 60 gracias a su canciones.

La obra, que se estrenó en La Seca-Espai Brossa (Barcelona) el 9 de abril, relata la vida de Jeanine Deckers, una monja que tras muchas vicisitudes terminó alcoholizada, en la ruina y con la única compañía de su amante, la también novicia Annie Pécher, once años más joven, realizando un pacto de suicidio en un piso de la periferia de Wavre del que las dos mujeres iban a ser desalojadas.

Deckers ingresó en 1959 en las Hermanas Misionarias Dominicas de Nuestra Señora de Fichermont y en el convento destacó por escribir y cantar canciones, además de por su carácter risueño. Sus superiores la animaron a que grabara un disco y en 1962 la canción Dominique, editada en single, se convirtió en un hit. De hecho, es uno de los temas principales de la última temporada de la serie American Horror Story, que tiene como protagonista a la flamante Jessica Lange.

Según su autor, el montaje teatral "nos introduce en la lucha tenaz de las dos protagonistas contra todos los estamentos sociales y religiosos que han marcado la trayectoria de sus vidas personales".La pieza, añadía "es fiel reflejo del movimiento social de lucha y rebelión que caracterizaba los años setenta".

Rosa Cadafalch, la actriz que encarna a Sor Sonrisa, destacaba su sorpresa "al enterarme de que la historia era real, que las dos protagonistas existieron y se suicidaron como en la obra". Y aunque la obra inventa algunas situaciones y diálogos tratando de imaginar cómo fueron las últimas horas de la pareja, como bien señala Cadafalch, actriz que interpreta a la pareja sentimental de la protagonista, Las dominicas "ofrece muchas pistas" sobre la vida de estas monjas.

http://www.cascaraamarga.es/cultura/50-cultura/11066-la-cara-mas-oculta-de-sor-sonrisa.html?utm_content=buffer25b36&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

 


 

EL PAÍS

El reverso oscuro de Sor Sonrisa

‘Las dominicas’ aborda la historia real de la religiosa belga cantante que se suicidó con su pareja, también monja, acosada por el fisco

 

Rosa Cadafalch y Annabel Castan, en ’Las dominicas’.

Las historias de monjas son un verdadero tesoro, un subgénero que ha dado mucho de sí. Baste con recordar las peripecias de Sor Citroën o el drama de Audrey Hepburn como la protagonista de Historia de una monja de Fred Zinnermann (basada en la historia real de Marie Louise Habets en el Congo y en la Bélgica ocupada por los nazis). Ahí están también Meryl Streep y Rosa Maria Sardà en la piel y los hábitos de la hermana Aloysius de La duda. El éxito de la temporada teatral en Barcelona lleva escrito el nombre de otra monja Sister act,el musical coproducido por Whoopi Goldberg, Stage y El Terrat, que acaba el 26 de abril sus representaciones en el teatro Tívoli para iniciar una gira por más de veinte ciudades españolas. Pero la novedad en la cartelera barcelonesa es la próxima irrupción de otra historia de monjas no menos sorprendente y muchísimo más negra.

Se trata de Las dominicas (Les dominiques, en catalán), de Iñaki Garz, que también dirige el montaje. La obra, que se estrena en La Seca-Espai Brossa el próximo 9 de abril, relata los últimos días de dos monjas, amantes, amenazadas de desahucio, acosadas por Hacienda, y que acabarán suicidándose con barbitúricos y alcohol. La historia es real y está basada en la vida de la famosa Sor Sonrisa, “la monja cantante”, que triunfó con su guitarra y sus composiciones en los años sesenta para abismarse luego en una verdadera tragedia que ríete tú de la de las monjas en Katanga.

Sor Sonrisa, era Jeanine Deckers, monja belga que llegó a número uno en la lista de éxitos musicales en EE UU. Tras muchas vicisitudes Deckers terminó alcoholizada, en la ruina y con la única compañía de su amante, la también monja Annie Pécher, once años más joven, realizando un pacto de suicidio en un piso de la periferia de Wavre del que las dos mujeres iban a ser desalojadas.

La obra de teatro de Iñaki Garz —que no es la primera creación sobre el caso: hubo una versión en musical aparte de una película, The Singing Nun, 1966, con Katharine Ross y Chad Everet—- no cambia los nombres aunque, señala Rosa Cadafalch, la actriz que encarna a Sor Sonrisa, inventa algunas situaciones y diálogos tratando de imaginar cómo fueron las últimas horas de la pareja. “Mi sorpresa fue muy grande al enterarme de que la historia era real, que las dos protagonistas existieron y se suicidaron como en la obra”. Cadafalch, que actúa con Annabel Castan (en el papel de Pécher), indica que Las dominicas “no explica toda la vida de las monjas, pero ofrece muchas pistas”. La actriz, que estudió en un colegio de monjas, considera que la función “es un regalo para nosotras, se centra mucho en la relación de pareja y en cómo esa relación se va agriando”.

La obra plasma en escena los últimos días de las dos mujeres

La obra, según su autor, “nos introduce en la lucha tenaz de las dos protagonistas contra todos los estamentos sociales y religiosos que han marcado la trayectoria de sus vidas personales”. La pieza, continúa “es fiel reflejo del movimiento social de lucha y rebelión que caracterizaba los años setenta”.

La verdadera Sor Sonrisa.

Jeanne-Paule-Marie Deckers (Laeken, 1933-Wavre, 1985) era hija del dueño de una pastelería y tras destacar en los boy scouts estudió y trabajó de maestra. Ingresó en 1959 en las Hermanas Misionarias Dominicas de Nuestra Señora de Fichermont, con sede en Waterloo y tomó el nombre de Hermana Luc-Gabrielle. En el convento destacó por escribir y cantar canciones. Sus superiores la animaron a que grabara un disco y en 1962 la canción Dominique, editada en single, se convirtió en un hit. La monja se hizo famosa como Soeur Sourire, Sor Sonrisa. La simpática historia entra a partir de entonces en el terreno del drama. Deckers denunció que le censuraban las canciones y la obligaban a aparentar una felicidad que no sentía. En 1963 en un curso de Teología en Lovaina, que ya es sitio para ligar, reanudó la amistad con una vieja amiga de juventud, Annie Pécher.

Artísticamente en declive y en desacuerdo con sus superiores dejó el convento en 1966, aunque ella seguía considerándose monja a todos los efectos. Seguidora del Concilio Vaticano II, lanzó una canción a favor de los anticonceptivos titulada Gloria al Señor por la Píldora Dorada que no fue bien recibida por las autoridades católicas y tampoco escaló la lista de éxitos precisamente.

Deckers sufrió un colapso nervioso y fue tratada con psicoterapia. La relación con Pécher tampoco marchaba bien pues Deckers se negaba a ir a mayores y la joven realizó un intento de suicidio al pensar que su amada se marchaba a las misiones. Finalmente, tras muchas resistencias, la relación se convirtió en abiertamente homosexual (en la obra de teatro las monjas ya son amantes).

A finales de los setenta llegó un nuevo golpe para la monja cantante al reclamarle la Hacienda belga los impuestos impagados durante su carrera. Deckers y Pécher se suicidaron el 29 de marzo de 1985, dejando una nota en la que pedían que se las enterrara juntas, como se hizo.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/18/actualidad/1426701676_631561.html <http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/18/actualidad/1426701676_631561.html

 


 

PIKARA, online magazine

Las cuatro vidas de Sor SonrisaJeanne-Paule Marie Deckers desbancó al mismísimo Elvis con el single que la hizo famosa cuando era monja dominica. Dejó el convento, se dedicó a la canción protesta y a su proyecto de pareja con otra exmonja. No ganó nada por su éxito musical pero tuvo que pagar un alto precio.

El próximo octubre se cumplirán 80 años del nacimiento de Jeanne-Paule Marie Deckers (la Hermana Luc-Gabriel), conocida artísticamente como Sor Sonrisa. Esta monja de tantos nombres diferentes perteneció a la orden de Las Dominicas y logró desbancar con sus cantos al mismísimo Elvis de las principales listas musicales norteamericanas, tras haber sido contratada por la discográfica Philips. Esto la convirtió entonces en la única artista belga que lograba tal azaña.

Sin embargo, el triunfo de Deckers se volvió amargo cuando decidió seguir su propio camino, dejar los hábitos y denunciar las posiciones de la Iglesia ante cuestiones como la píldora anticonceptiva o el machismo. Acabó quitándose la vida el 29 de marzo de 1985, en un pacto suicida junto a la que fue su amiga, amante y compañera: Annie Pecher. 

De Jeanne Deckers a Luc Gabrielle

La Historia nos ha enseñado que el matrimonio, el trabajo sexual y tomar los hábitos fueron, durante años, las únicas opciones que tuvieron las mujeres, antes de que se materializara el inicio de su inclusión como ciudadanas de derecho en la “sociedad occidental”. La tercera de estas opciones (ser monja) fue escogida, aunque nos resulte contradictorio, por muchas mujeres que deseaban vivir su vida de forma independiente, que huían de la idea del matrimonio y que querían cultivar sin límites su intelectualidad. Un claro ejemplo lo tenemos en Sor Juan Inés de la Cruz, figura que ha sido visibilizada de forma incansable desde diferentes abordajes feministas.

Sus composiciones eran la banda sonora diaria del convento

El caso de Jeanne Deckers (1933-1985) es similar: belga aficionada a las artes y a la música y soñadora de un mundo que aceptara las diferencias y de una Iglesia que dejara de imponer cargas a las mujeres. La niña Deckers hizo su primera comunión en medio de la Segunda Guerra Mundial. Vivió una infancia que siempre definió como “gris”; una etapa en la que el maltrato materno y la ausencia de un padre al que adoraba, la marcaron de por vida.

Las presiones familiares fueron tales, que en 1954 Jeanne-Paule Marie (que previamente había sido estudiante en la Universidad de Lovaina) decidió inscribirse en el Instituto Dominicano de Sainte-Anne en Gosselies. La decisión no era más que una “huida hacia delante” bajo el fin de escapar de un compromiso matrimonial que su familia pactó y al que Jeanne se negó. Tres años después de su decisión, ingresó en el Convento de Fichermont en Waterloo como monja de la orden de Las Dominicas. Allí se le asignó el nombre de Luc-Gabrielle: combinación de los nombres de su padre y de su madre.

A lo largo de su vida, Deckers cambiaría de nombre dos veces más. La última, en un afán de reclamar su derecho a evolucionar y a reinventarse.

De Luc-Gabrielle a Sor Sonrisa: El éxito mundial de Dominique

Las inquietudes artísticas de Deckers no tardaron en salir a la luz dentro del convento. Sus composiciones musicales guitarra en mano se convirtieron en la banda sonora diaria de las Dominicas hasta que, dos años después de tomar los hábitos, el convento y la casa de discos Philips orquestaron la firma de su primer contrato discográfico. Se decidió entonces que la figura de la monja sería totalmente anónima y que sus canciones aparecerían bajo el pseudónimo de Sor Sonrisa, un nombre que Deckers consideraba ridículo según dijo en declaraciones posteriores. El nombre quedó en la propiedad del convento y de la Philips. También los derechos de autoría y los beneficios percibidos se quedaron dentro de las puertas del convento debido a los votos de pobreza y obediencia realizados por Deckers dentro de la orden. Votos que, por otra parte, solo parecían afectarle a ella.

El single de lanzamiento, Dominique Nique Nique, fue un éxito rotundo mundial  llegando a desbancar al propio Elvis de los primeros puestos en las listas Billboard de Estados Unidos (en 1963). Tal fue el boom, que el anonimato de la monja no se sostuvo por mucho tiempo. Las ganas de saber quién se encontraba detrás de esa voz, hicieron que enseguida el mundo del periodismo y la farándula ensalzaran la historia.  Finalmente fue el conocido programa El Show de Ed Sullivan el que desvelara la figura que estaba detrás de la canción del momento. La decepción no tardó en llegar, ya que la monja no respondía al canon de belleza y femineidad que el imaginario colectivo le había impuesto.

Sin embargo, el mundo del cine no esperó para quitarse tal espina y, dos años más tarde, un film inspirado en Deckers vio la luz bajo el nombre The Singing Nun. Eso sí, la actriz protagonista (Debbie Reynolds) sí que que respondía a la imagen que todo el mundo se había creado en torno a la monja y que no resultó ser la verdadera. La película inventó incluso el romance heterosexual entre Deckers y un hombre que nunca existió. De hecho, los gustos sexuales  y amorosos de la monja “real” estaban muy lejos de este ideal heteropatriarcal, como su historia demostraría más adelante.

Luc Dominique o el derecho a reinventarse

Jeannine retomó sus estudios, esta vez desde la teología, en un último intento por encajar en la vida que había llevado hasta ahora. Finalmente, 1966 fue el año del cambio para Deckers. Tras el convencimiento de que su vocación no estaba en el mundo eclesiástico, decidió emprender una nueva vida desde la auto-afirmación: dar alas a su faceta como autora de canción protesta e iniciar un proyecto en pareja con otra exmonja: Annie Pecher. Abandonó pues el convento con una mano delante y otra detrás, sin percibir nada de los beneficios económicos que había llevado tanto a la discográfica como a la Orden.


Cuando abandonó el convento, inició diversos proyectos solidarios junto con su pareja

La nueva etapa musical de Deckers tuvo que iniciarse con un nuevo nombre (Luc Dominique) al no tener ésta derechos sobre el anterior pseudónimo. Sin embargo, “la cara B” de la cantautora no gustó a una sociedad que la había idealizo en torno a un estereotipo que no cumplía. En una de sus canciones, la antigua dominica afirmaba que Sor Sonrisa había muerto, así como su fama: “Dios (decía la letra) es la única estrella”.

Así, su nuevo trabajo, grabado también para la Philips (I am not a star in Heaven), resultó un fracaso rotundo a pesar de ser visibilizado desde la polémica debido a unas letras con fuerte contenido protesta en torno a temas como el machismo, el control de la Iglesia y los hombres sobre el cuerpo de las mujeres, el maltrato materno, o la defensa a la píldora anticonceptiva (canción Pilule d´or) que el Vaticano condenaría poco tiempo después con la carta Encíclica Humanae Vitae.

La posición de la nueva Deckers, se encontraba más cerca de las nuevas concepciones de la Teología, entre el Concilio Vaticano II y los sucesos de mayo del 68. Su nueva vida intentó ser coherente con esos postulados junto a su compañera con quien llevó a cabo varios proyectos solidarios por iniciativa propia. Así, en una de las canciones de su nuevo trabajo, Jeanne reclamaba “el derecho a evolucionar, a vivir solidaria en blue jeans y pijama”.

El éxito de Dominique Nique Nique, su trampa mortal

La nueva apuesta musical de Deckers no dio los frutos esperados, por lo que ésta decidió llevar una vida junto a su compañera bajo un voto de pobreza casi impuesto: abrieron una escuela para niñas y niños autistas y sobrevivieron a duras penas a base de clases de guitarra y otros trabajos. Durante un tiempo, permanecieron tranquilas con su estilo de vida hasta que el fisco golpeó duramente sus puertas.

La Agencia Tributaria del Gobierno belga empezó a exigir a Jeanne el tributo correspondiente a los beneficios generados por la canción Dominique Nique Nique, a pesar de que fueron la Iglesia y la casa de discos las únicas beneficiarias de su éxito y las que ostentaban los derechos de su autoría. 99 mil dólares en impuestos empezaron, entonces, a perseguirla.

A pesar de alegar que en ningún momento percibió beneficios por el tema musical, las autoridades  no dieron por válidos sus argumentos y finalmente Jeanne fue condenada por la Administración que embargó su escuela, quitando tanto ella como su compañera la única posibilidad de sustento que tenían. En este sentido, no quedan claras cuáles fueron las posiciones tanto de las Dominicas como de la Philips ya que, si bien hay versiones que apuntan a que las primeras accedieron a ayudarla; otras, afirman justo lo contrario: que fue la casa de discos quien lo hizo mientras que la Iglesia le dio la espalda.

Fuera como fuere, la deuda era tal que a pesar del intento de las dos mujeres por seguir adelante, no lo consiguieron. La presión hizo que la que fuera Sor Sonrisa se sumiera en una profunda depresión llegando a tener incluso problemas con el consumo de medicamentos y alcohol.

Finalmente, el 29 de marzo de 1985, Jeanne y Annie hicieron un pacto suicida que ejecutaron a base de una sobredosis de pastillas, alcohol y sus propias manos entrelazadas. Sus cuerpos fueron hallados sin vida en su apartamento de Wavre (en Bélgica). Ambas dejaron unas notas de despedida en las que solicitaban ser enterradas juntas en un rito católico. A pesar de lo polémico que esto resultaba para la Iglesia (pecadoras por relación lésbica y suicidio), sus deseos fueron satisfechos y sus cuerpos descansan hoy el uno junto al otro bajo una frase que dice “vi su alma volar entre las nubes”.

Irónicamente, el mismo día de la muerte de ambas, la Sociedad Belga de Autores, Compositores y Editores (SABAM) había recolectado casi 600 mil francos belgas para destinarlos a su causa; una cifra superior a la que Jeanne debía abonar a la administración belga y con la que ambas mujeres hubieran podido afrontar sobradamente sus pendientes con el fisco.

Alto precio, el que pagaron otrxs, para que Jeanne Deckers  pudiera cambiar su nombre una vez más y reinventar así su historia, en el caso de haberlo querido.


La canción Dominique volvió a sonar recientemente en la serie estadounidense American Horror Story: Asylum (segunda temporada). Se trata de la música de fondo que suena en las instalaciones del psiquiátrico donde se desarrolla la serie.

 

http://www.pikaramagazine.com/2013/04/las-cuatro-vidas-de-sor-sonrisa/#sthash.1us8kto6.dpuf


MI CALLE

MI CALLE

No esperaba menos de vosotros.