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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

FOTOS Y DOCUMENTOS

LA ESCOLANÍA EN 1975

LA ESCOLANÍA EN 1975

Dirige Baldomero.

MINUTOS DESPUÉS ...

MINUTOS DESPUÉS ...

continuación de la foto anterior.

Enrique Elustondo y yo. Es del mismo día y en el mismo parque, después de la ceremonia.

Javier.

MINUTOS ANTES ...

MINUTOS ANTES ...

 

 

Otra fotografía que nis envía nuestro compañero Javier Fernández Martín sazonada con sus recuerdos. La foto es del 8 de Septiembre del 65.

No recuerdo los días que haría que estábamos en Palencia.Habíamos pasado las vacaciones en Lastres, Habíamos hecho unos "ejercicios espirituales" memorables en León,  pero ya aislados durante una semana en la casa de ejercicios de la Virgen del Camino con el P. Sama y nos habían trasladado a todos a Palencia para la ceremonia de la "toma de hábito" el 8 de Septiembre de 1965"

ambién los padres habían recibido un "carta de felicitación "  por lo que para ellos suponía la entrega y consagraciós de sus hijos a Dios con el ingreso en el Noviciado.

Esa foto, recoge los minutos anteriores a la ceremonia, en el parque jardín que hay delante del convento de San Pablo en Palencia.

Vestidos adecuadamente para la "ceremonia de la toma de hábito, estamos , de izquierda a derecha, yo mísmo,Ulzurrun Biurrun,Enrique Elustondo e Ibarrola. Agachados, mi  hermano, que ese día hacía 15 años y José Luis Heres.(Puede verse uno de los autobuses que habrían traído alguno de los familiares de los ya "casi novicios".

Por cierto, nuestra promoción (65-66) , era la 15 del P.Merino como Maestro de novicios. .La denominaba él como  "la niña bonita" y fue la última que ejerció como Maestro, creo también , la última promoción de las habidas en Palencia.

CARTA DEL P.PEDRO

CARTA DEL P.PEDRO

Dirigida a los padres de los apostólicos que iban a tomar el hábito el 8 de Septiembre de 1965 en Palencia.

JAVIER SERRANO

JAVIER SERRANO

Fotografía del inolvidable maestro Javier Serrano, fechada el 8 de septiembre de 1965.

Toma de hábito y foto tomada en el jardín de entrada al Noviciado en Palencia.

EL FAMOSO BECERRIL

EL FAMOSO BECERRIL

 

Primera aportación fotográfica del compañero Emiliano Luengo Becerril.

Lástima que al  medio centro "se le haya ido la cabeza".

Fotografía del curso 62-63. Primer triunfo del equipo de la Ecuela contra 5º. Por cierto, el del balón soy yo.  Emiliano.

AL AGUA PATOS

AL AGUA PATOS

Querido Josemari: más piscina para añadir a tu obra sobre la piscina más espiritual. Como ves la foto es de Liaño, un artista que sabe mejorar al modelo. Un abrazo.

Lluís Álvarez.

DE EXCURSIÓN EN SEGOVIA

DE EXCURSIÓN EN SEGOVIA

Nuevo rescate de la colección de Javier.

Yo mismo (ese año de noviciado en una excursión que hicimos los novicios a Segovia).

Hizo la foto, que luego firma y me la regala en la "profesión, el P.Alcalde en Segovia frente a la torre de la iglesia románica de  San Andrés..La firma "Fray.Alcalde y me la regala el 9-Septiembre de 66, antes de partir para Las Caldas de Besaya.

Me confesó que la tenía guardada desde el 5-Julio-66, el mismo día que me la había hecho. 

Javier Fdez. Martín

LOS EXÁMENES DE AGOSTO

LOS EXÁMENES DE AGOSTO

A prepararse, chicos.

EL P. JOSÉ LUIS

EL P. JOSÉ LUIS

VISITA A LOS NOVICIOS 58-64

VISITA A LOS NOVICIOS 58-64

Fotografía que ha conservado Javier Fernández Martín y que nos envía para completar nuestras colecciones.

Espero que alguno completéis los nombres de los retratados.

 

De visita en Palencia.- En esta foto aparecen , Cabo,Tuñón, Javier F. Martín , Julián Ruano, José Manuel F.Sánchez y José Luis Cano.

Agachado : El Pitu (valdés.

FIESTAS RECTORALES 1969

FIESTAS RECTORALES 1969

Programa de las fiestas rectorales, santo del p.Prior Eulalio C. Ruiz, los días 11 y 12 de Febrero de 1969.

Fijaos en las competiciones deportivas de las 2,30.- Las carreras a tres pies y explicadme lo del cros de la sonrisa.

 

ORLA 85-86

ORLA 85-86

Orla de los "mayorones" del curso de 3º BUP 1985-1986.

EL P. TORRELLAS PROFESOR DE RELIGIÓN

EL P. TORRELLAS PROFESOR DE RELIGIÓN

El Obispado de León nombra al Padre Angel Torrellas Profesor auxiliar de Religión.

A caatro días del mes de julio del año 1968.

EL ESPEJO DE NUESTRA PISCINA

EL ESPEJO DE NUESTRA PISCINA

Nos escribe Eugenio Cascón sobre esta tranquilizante fotografía de aquella piscina nuestra que se comió el lobo y que nos envía Gabriel Navaro, así titulada: 

Último día en el colegio. 1975. (Reflexión en la piscina)

 


 

Me pide el jefe de este tingladillo un comentario de esta bonita fotografía y, así, a la vista de tamaña belleza, lo primero que se me ocurre es algo como lo que sigue:

 

“Ahí está, estallando de azul, con el cielo dentro, absorbiendo el entorno de árboles y edificios. Ni siquiera la alta silueta de la cruz del Santuario, algo más lejana, es capaz de resistirse a su atracción. La transparencia del agua se viste de colores. Todo invertido, hacia adentro, en opuesta simetría de espejo con la realidad reflejada. Comunión casi mística de lo real y su imagen, hacia arriba y hacia abajo, hacia afuera y hacia adentro: el mundo viéndose a sí mismo con mirada invertida. La piscina, nuestra piscina, hecha alma en su gallardo intento de transformar la estepa en campiña. Locus amoenus en medio del páramo. El alma se serena…”.   

 

La verdad es que una imagen tan hermosa de un lugar tan querido y añorado como aquel se presta a un arranque tan cursilón como el que acabo de pergeñar. Lo siento, José María Cortés, pero la culpa es tuya por haberme encomendado la “comenencia” de glosar esta estampa para el blog, criatura tuya y juguete ilusionante de nuestra edad tardía.

 

La imagen es bonita, no cabe duda (felicidades con décadas de retraso a su autor), e invita a disfrutar la calma y el sosiego de un día de verano en quietud y silencio, cuando ya la patulea vociferante que constituíamos a la hora del baño había emprendido el regreso a casa. Cada mochuelo a su olivo, por el momento, que ya volvería toda la mochuelada a hacer la travesía de otro invierno sin posibilidad de piscina.

 

Pero, ¿nuestra piscina era esta? ¿Era así como la veíamos? Creo que no, que era menos deslumbrante, menos estampa, y más real, refrescante y divertida. La percibíamos más con el tacto que con la vista, que para eso se trataba de una piscina, cuyo fin esencial no es la contemplación, sino el remojón, el movimiento, el jolgorio, el griterío… La ajetreada impureza de la vida frente a la tersa pureza de la imagen que se limita a recoger un instante del devenir del tiempo. Nuestra piscina era la de los cuatro colegiales que cuelgan de la visera o la del grupo de chavalines apiñados junto a la escalerilla que nos ofrecen dos de las aportaciones más recientes.

 

Era una piscina larga, muy larga, que probablemente superara la longitud de las olímpicas. Seguramente se agrandaba aún más para aquellos preadolescentes recién llegados, que la contemplaban con cierta admiración y quizá, en muchos casos, un tanto apabullados y temerosos, sobre todo los que proveníamos de pueblos pequeños y perdidos y no nos habíamos bañado más que en los charcos del río. Constituía sin duda una de las joyas de aquel colegio, tan moderno para la época, y uno de los señuelos más atractivos en el folleto de captación de vocaciones.

 

La época de baños coincidía forzosamente con el final de curso. No recuerdo muy bien cómo se organizaban, ni cuáles eran los horarios. Supongo que tras las competiciones deportivas del recreo de la tarde. Y allá que íbamos, primero en fila, pues era condición previa e ineludible atravesar las horcas caudinas de las duchas tubulares. Después, la fila se rompía y estallaba en una sucesión de chapuzones y gritos regocijados. Una vez dentro del agua, cada cual se las arreglaba a su manera, sin obligación de ir mirando el cogote del compañero de delante. Era, a pesar de que nunca faltaba la vigilancia, un espacio de libertad.

 

Recuerdo que, al menos durante algún curso, se impuso la obligación de entrar en el agua lanzándose de cabeza, bajo la amenaza, para los que no lo hicieran así, de ser cogidos por los tobillos y lanzados en vertical desde el improvisado trampolín que constituía la visera de la caseta que guardaba la depuradores. Miedos y temblores para algunos que apenas sabían nadar. Y es que, además, se entraba por la parte más profunda. Eran muchos los que se escabullían, aprovechando el bullicio. No sé si la amenaza llegó a cumplirse en alguna ocasión. Si alguno de los que tienen la paciencia de leer estas líneas fue víctima de semejante tropelía, que lo diga ahora, a toro ya muy pasado, o que calle para siempre.

 

Fuimos muchos los que allí aprendimos  a nadar, o mejoramos lo poco que sabíamos, al tiempo que envidiábamos a los que se exhibían en las competiciones, que siempre ganaban los mismos. Para los demás, era un éxito conseguir hacer primero un modesto ancho, y no digamos, con el tiempo, un largo, tan largo. Algunos años después, tuve ocasión de recordar todo esto cuando, en la piscina de la Ciudad Universitaria de Madrid, rondando la veintena, intentábamos impresionar a la compañera de nuestros sueños mediante demostraciones de estilo natatorio o componiendo la figura mientras dábamos algún que otro paseo en plan de exhibicionismo macarrón. Los tiempos y los deseos ya eran otros, pero qué ilusos y qué jóvenes todavía.

 

Seguro que la mayoría podría contar más de una anécdota acerca de sus experiencias en la piscina colegial, como las que relata Carlos Bañugues en el delicioso escrito recogido en El Álbum de las fotos. Gracias, amigo y compañero Carlos Jiménez Cuervas-Mons, por esto, por tu bondad y por tantas otras cosas. La frondosidad de tus recuerdos suple la parquedad de los míos.  

 

Termino con una tercera visión, no muy agradable y hasta con su punto de tragedia, que he podido entrever en algún documento. Se trata de una fotografía de la muerte de la piscina, anegada de escombros, convertida en sepultura de sí misma. La imagen causa tristeza y estupor. Parece mentira que aquel espacio de vida deviniera en este final, que nadie hiciera nada por impedirlo, como tampoco se hizo por tantos otros espacios y objetos con los que convivimos y de los que aquí se ha hablado en otras ocasiones. Pensemos, a modo de consuelo, que el agua que contenía se vino con cada uno de nosotros, que nos empapó y penetró a través de la piel, y sigue ahí, deslizándose invisible por los cauces de las arrugas que ya la surcan.   

 

Eugenio Cascón

DNI DEL NOVICIO

DNI DEL NOVICIO

Documento que ha conservado Javier y que hoy nos descubre.

Nuevo DNI. Tarjeta de identidad y viajes.

Tarjeta o carnet que describía nuestro nuevo estado y nos permitía descuentos, como religiosos, en los transportes y cualesquiera otras gestiones o documentación administrativa. (exenciones para el servicio militar, viajes en RENFE y supongo que otras cosas que no recuerdo ahora). 

ASPIRANTES A 1º DE BUP

ASPIRANTES A 1º DE BUP

Documento-chuleta de que disponía el profesor en aquel curso de aspirantes a 1º de BUP, año 1986.

Seguro que para que no se le "despintara" ninguna cara.

Ójala apreciesen en este escenario informático alguno de los retratados.

ESCUADRA HACIA LA MUERTE (7 marzo 1970)

ESCUADRA HACIA LA MUERTE (7 marzo 1970)

VISITA A PALENCIA 1965

VISITA A PALENCIA 1965

Nueva fotografía de la colección de Javier Fernández Martín.

De visita en Palencia 65.

Se hizo en viaje de estudios con el P. Arenas por distintos pueblos del Camino de Santiago.

Paramos, a visitar y también a dormir, en el noviciado de Palencia.

En la foto aparecen de izquierda a derecha y de pié, Eliseo,Baizan, L.C. Reyero, L. Carlos Rueda y Valdés (alias el "Pitu").

Agachados , Javier F.Martín y Joaquín, hermano de Eliseo.

SANTO TOMÁS 1969 (VI juegos florales)

SANTO TOMÁS 1969 (VI juegos florales)