Quiero contaros lo que ha sido nuestro fin de semana en el Bierzo. Y me gustaría saber detallarlo insuflando un poco del mismo aire que utiliza Isidro Cícero en sus globos, aunque solo fuese para hinchar uno pequeño de los que “entraban” con los chicles BAZOKA.
Cojo el aire que puedo y allá voy. Seguro que mis compañeros completarán todo lo que yo haya olvidado.
A las 10 de la mañana del sábado, con mi hermano pequeño-mayor Froilán, mi hijo Alberto y mi “santa” Isabelita, nos presentamos en casa de Chema Sarmiento en Albares de la Ribera (alto Bierzo). El “Ministro”, Marcelino y Carlitos Bañugues con sus “santas” Mamen, Conchi y Mª Jesús habían llegado el viernes por la tarde desde Salamanca y Asturies. Ensayamos las canciones previstas para cantar en la Misa:
"A tí, Señor", “Cerca de ti Señor”, "Coenantibus illis" y “Como ciervos sedientos”.
Para estimular nuestro apetito recuperador intentamos preparar el "Ave Verum" de Mozart, pensando en Isidro Cícero y recordando la inquietante mano-garra de Angel Torrellas y "Señor, aquí me tienes" de Bach. Nos falló la intendencia, no teníamos suficientes partituras ni el tiempo mínimo para interpretarlas con dignidad. Para la próxima.
Acabando el ensayo, arriban Felipe Tascón con su “santa” Florina y el querido Carlos Tejo (primer nudo en la garganta) que llegaban de Asturies. A continuación, Luisito Heredia con su “santa” Pilarina, llegados desde Gijón.
En el aparcamiento del albergue de Peregrinos de Ponferrada nos estaban esperando Domingo Iturgáiz con Sonia su “santa” recién llegados desde Pamplona. También habían llegado ya desde La Coruña Lalo Mayo con Rosa su “santa”. Martín y santa Laura y Angelines la “santa” de Froilán. Santa Maica y Justino trajeron con ellos al P. Fernando, Fray Paco (sin su “santa”, la santidad la lleva puesta). Apareció Manuel Centeno solo para saludarnos, pues un compromiso familiar le iba a impedir seguir con nosotros; nos prometió venir a tomar café después de comer. (segundo nudo en la garganta).
Tras los abrazos de rigor, aunque sinceros, nos dirigimos a Villanueva de Valdueza, pequeña aldea en la ladera del monte Aquiana en la misma ruta hacia el Valle del silencio.
La tarde anterior había llamado a Chema el párroco de Santiago de Peñalba para decirle que la Junta de Castilla y León empezaba unas pequeñas obras de restauración en la iglesia de Santiago de Peñalba y que se la habían llenado de andamios, así que no podíamos tener nuestra misa en la preciosa iglesia mozárabe. Tal llamada dejó a Chema postrado de pena y dolor, aunque se recuperó con presteza.
Allí no estaban esperando Pilar, la “santa” de Santos Barrigón, y no es una redundancia. Hicimos la Misa en la iglesia románica del siglo XII de Villanueva de Valdueza. Nos dijo la Misa Fernando, preciosa y sencilla misa donde cantamos con mucho éxito entre los asistentes (que éramos nosotros solos) pero poca calidad por la falta de ensayo y aparecer alguna emoción que no se contenía. Fernando recordó que se celebraba ese día la traslación de los restos de Santo Domingo. De la Homilía de Fernando se me quedó: “..siempre dejaré todo para estar con vosotros..”. Bueno, también otras cosas más profundas, no vayáis a pensar que no atendía en Misa. En el momento de darnos la PAZ, se detectan nudos múltiples en las gargantas.
Para concluir la misa cantamos “Como Ciervos sedientos”. Al finalizar, se produjo un breve pero intenso silencio, momento en el que se oye una voz que dice “que se repita”. Era Carlos Tejo que quiso volver a cantar “Como ciervos sedientos”. (cuarto nudo).
Curiosamente, la puerta del sagrario del retablo era una representación de Santo Tomás de Aquino, espero tener alguna foto. Lo nunca visto, según Fernando.
Pues bien, ya confortados y en gracia de Dios, visitamos un museo que tienen en el pueblo donde han recogido todo tipo de cosas curiosas y antiguas: aperos de labranza, carruajes, caballo de partos, cañones, catapultas, etc. Vedlos en las fotos que os dejaré en Ver Fotos/Documentos.
Y nos fuimos a comer a Ponferrada. Y voy a detallar el menú para “regocijo” de mi hermano Andrés: en la mesa bandejas con pimientines del Bierzo, cecina con láminas de almendra y aceitito virgen, abundantes platos de lacón en su punto y unas croquetitas para abrir el apetito que, por cierto, ya lo llevábamos abierto hacía rato. A continuación paella a discreción, seguida de una deliciosa carne, morcillo, con setas y champiñón. Rematamos la faena con flan de la casa y helado caramelizado.
Todo regado con vinito del Bierzo, menos Albertito que solo bebió gaseosa con un culín de vino, comprended que soy un padre que estoy en todo.
A la mesa siguió la sobremesa, llegaron Manuel Centeno y su hija Ana (la de la compañía Petrolera, sin guardaespaldas) y las bromas, los chistes, los recuerdos, la mandolina, las guitarras y la MÚSICA, de todo tipo, estilo y región. Y a eso de casi las siete de la tarde Marcelino nos interpretó a la guitarra varias piezas que nos hicieron levantar de la mesa pues, ¿qué más podíamos aportar a la sobremesatarde?.
Cayendo la tarde se van Pilarina y Luisito Heredia, y Carlos Tejo, y Fernando y Felipe y Florina y Maica y Justino, y ya no llevo la cuenta de qué nudo en la garganta toca aquí.
Ya en casa de Chema, anocheciendo alrededor de su mesa y rodeados de su cariño, concluimos la velada. También para mi hermano Andrés: en la mesa había bandejas de cecina, jamón, empanadas, tortillas de patata, chorizito del picante, una copiosa ensalada … y no te doy otros detalles. Llegadas estas horas todo regado con vino de Godello, Ribera del Duero y Prieto Picudo.
Y llegó Quique Muñiz pues había estado de primera comunión de uno de sus sobrinos. Y se notó su llegada.
La queimada en la oscuridad con el conjuro que recitó Lalo, nos sobrecogió y calentó el gaznate.
Y a las dos de la madrugada nos fuimos a dormir a un Hotelito de carretera, el Pepe I. Lo sucedido durante la noche no me atrevo a describirlo, no sabría expresarlo con claridad; espero que Lalo Mayo, periodista de prestigio, se vea con fuerzas e inspiración para contároslo, pues a mí me da la risa. La ancianita no era mala del todo ¿verdad?, si acaso un poco movidita.
Ayer domingo por la mañana nos fuimos a visitar un pueblito a unos siete Kilómetros de Albares. Su nombre, SAN FACUNDO. Precioso pueblo, si tenéis ocasión, visitadlo.
Y aparecieron Andrés Trapi con Merce “esta sí que es una santa de verdad”, pues el sábado habían estado de boda.
A la hora de la comida, volvimos a rodear la mesa de Chema con embutidos variados y tortilla de patatas y empanadas, restos del naufragio de la noche anterior, y como plato estrella, Chema nos preparó botillos con su berza, sus patatas, sus chorizos picantes y menos picantes, y un caldo de la cocción que me puso las cejas de punta, sobre todo la derecha. ¡Realmente estos directores de cine saben tocar todos los temas!.
Y en llegando las horas vespertinas dominicales comenzó el declive, primero se fueron Sonia y Domingo, después Pilar y Santos, más tarde Rosa y Lalo, … y todos los demás. Solo se quedó Chema en la puerta de su casa viéndonos “marchar”, ¡buen final de película ¿eh?!. Y los nudos de la garganta se fueron repitiendo y si no es porque Alberto me da una buena palmada en la espalda, creo que por fin me hubiese atragantado.
P.D.- En Navidad no pudimos llegar a Santiago de Peñalba por la nieve y el Hielo; en esta ocasión por los p..andamios de la Junta de Castila y León. Ante tal cúmulo de sobrevenidos, Chema nos promete y anuncia una tercera y “refinitiva” edición de la Misa en Santiago de Peñalba, que, en su momento, anunciaremos.
Y os echamos de menos, José Antonio, Pedro, Fernando Box, Vallina, Santines Vivot, Fernandito, Julito Barrio…. Y hablamos de muchos de vosotros…
Esta mañana cuando llevaba a mi hijo Alberto al Colegio me dijo: “¡qué amigos tiene mi padre!”.
Gracias compañeros, amigos, hermanos, por este fin de semana ya inolvidable. Creo que hoy os quiero todavía más. Amigo Chema, gracias.
El Furriel (voy a carraspear, que noto algo en la garganta).
Nota._ Para daros un poco de envidia, creo un álbum en Ver Fotos/Documentos que llamaré FIN DE SEMANA EN EL BIERZO (24 y 25/5/2008).