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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

PERSONAS QUERIDAS

TRAPERO-CICERO, diálogo sobre el Santuario

TRAPERO-CICERO, diálogo sobre el Santuario

Con la autorizacion de mis muy queridos Maxi e Isidro, dos más que ilustres compañeros, publico los correos que se han cruzado sobre el Santuario de la Virgen del Camino y "sus" significados.

Pueden resultarnos de interés.

 


 

Querido Isidro:¡Tanto tiempo…! Acabo de leer en el blog de Josemari tu diálogo con Mariano Estrada a propósito de tus textos interpretativos de la Basílica de la Virgen del Camino, y antes leí tu texto de presentación del libro de Estrada con esa lúcida revisión que haces de aquellos amores en el tiempo del cólera. Me gustaron mucho.

En realidad todo texto tuyo, sea de carta, de opinión, de diálogo, etc. tiene la marca de lo diferente, de la excelencia.

No me meto yo a comentar en el blog porque me siento fuera de lugar, apenas si conozco a tres: a Josemari, a Daniel y a ti. Pero sí que quiero volver a tus textos sobre la basílica.

Murió el Padre Coello y nunca le mandaste tus textos; gran pena, pues le hubieran significado una gran alegría, estoy seguro. Tu visión crítica tiene el valor de una visión global y crítica, pero reflexiva y argumentada; es inteligente, aguda, teológica y humana, artística y funcional. Hasta quiero pensar que podría haberle dado al Padre Curro una visión de su propia obra que nunca antes había tenido. Porque el autor, sea arquitecto, ingeniero o poeta, tiene intuiciones y actúa, pero viene después el crítico y le hace ver, argumentando y uniendo reflexiones, que su obra cumplió y hasta sobrepasó las intuiciones.


En fin, se murió y no pudo leerlas. El año pasado, al visitar La Virgen, como hago cada año en mis vacaciones, entonces con dos de mis mejores amigos “apostólicos”, hoy frailes en misiones en Hispanomérica, intentamos ponernos en contacto con Fray Curro, pues nos dijeron que andaba por León, pero no nos fue posible; y yo quería haberle hablado de tus textos. Lo que sí te digo es que en esa visita “descubrí” un nuevo santuario a la luz de tus interpretaciones: mucho más hermoso, más luminoso y espiritual, con más misterio.

Tienes razón: no hay nada en él que no esté concebido bajo la visión del conjunto; es lo que los lingüistas llamamos “estructural”: todos los elementos están en relación de dependencias internas.


Ya veo que has dicho y prometido que vas a retomar aquellos textos y a publicarlos. Yo te lo dije desde el primer momento. Te lo agradecerá el Padre Coello si es verdad que los buenos viven para siempre; te lo agradecerán sus familiares, sus seguidores, los estudiantes y profesionales de la arquitectura; te lo agradecerán la Virgen del Camino y la provincia de León, los dominicos y sobre todo los que tuvimos la suerte de rezar, cantar, juguetear o lo que fuera en aquella iglesia durante unos años indocumentados en donde mirábamos para arriba y veíamos, asombrados, cómo flotaba en atmósfera ambarina un techo inmenso sin columnas ni arcos.


Un fuerte abrazo,

Maxi.

 


 


 
Querido Maxi. Que alegría este reencuentro después de tanto tiempo. 


Leí, apabullado, tu correo esta mañana a las siete y (noticias familiares)


Apabullado lo digo por las consideraciones (viniendo de quien vienen son dictámenes) que haces sobre mis “análisis de texto” del Santuario de la Virgen del Camino.

Esa concepción estructuralista del método es justo la que he utilizado. La última vez que estuve allí, el 14 y 15 de septiembre, descubrí dos detalles más que hasta ahora me habían pasado desapercibidos: Uno, que como no podía ser de otra manera las tres campanas de la torre están afinadas para sonar en un acorde perfecto, lo comprobó con su diapasón Seque Martín Holgado, un compañero psicólogo y musicólogo que estuvo conmigo.


El segundo detalle es de mayor calado y tiene mayor belleza. El segundo detalle merece párrafos aparte:

Vosotros, los leoneses, siempre llamáis la Virgen a aquel “topos”. Anterior a Camino, Rosario y Dolores, que es la colección de estampas abstractas que conforman lo que yo llamé monemas de la Gran Estrofa total, está el concepto básico La Virgen, con todos los sentidos sustantivos que queramos darle al término, el toponímico también. 


Pues bien (aparte de físicamente, pues de tanto hablar con unos y con otros agarré una afonía de tres pares), me quedé el otro día sin palabras cuando se me apareció La Virgen. La básica, la de toda la vida, la que no es Virgen “de” Nada; la que ponían por ejemplo en el altar de las escuelas de los pueblos, aquella para la que aprendíamos versos y cogíamos flores en el mes de mayo: la Inmaculada de Murillo.

 
¿Y dónde estaba en el Santuario la Inmaculada de Murillo escondida, donde estaba la Virgen primigenia, que no la habíamos visto nunca? Pues no está escondida, querido Maxi, sino que es la protagonista básica y principal de la estructura. Es la Virgen de la fachada, que aparece investida del sumatorio de  muchas funciones: como Asunción, porque está elevándose sobre el suelo, como Esposa del Espíritu Santo, tiene la paloma entre las manos, como Reina de todo lo creado, por la corona.


Y ahora añado, también como Inmaculada concepción. De Murillo. Las manos juntas, son las de la Inmaculada de Murillo, no las de Asunción que tiene los brazos en alto con las palmas hacia arriba. ¿Qué me hace estar tan seguro? Esa postura de las manos, como te digo, pero sobre todo (alucina), porque es justo debajo de sus pies, donde está la Serpiente, a la que la Mujer pisó la cabeza. Justo derecho abajo, sirviendo de picaporte al templo. Y por si fuera poco, la “corona stellarum duodecim” del Apocalipsis no está como tal, pero sí la puedes ver desestructurada en los doce fuegos de las lenguas de Pentecostés. 


Y me dirás, Maxi: Ya, la mano, la Serpiente y la corona están bien, pero no bastan. Si algo caracteriza la iconografía de la Inmaculada, sea de Murillo, de Ribera, o de cualquier otro artista, es la nube de angelotes infantiles que la rodean. Y en la fachada no hay ni un solo ángel. Por no haber no hay ni el de la Anunciación. 


Tienes razón. Sólo que el programa de aquellos tres artistas tenía como principio básico escapar de toda repetición y evitar la redundancia. No multiplicar los entes sin necesidad, es una máxima tomista que Coello debió de haber aprendido en Salamanca. ¿Para qué iban a repetir en la fachada el retablo? ¿No está el retablo poblado de ángeles hasta aburrir? Es más, con la puerta principal abierta, el cuadro más famoso de Murillo, La Virgen, se reproduce en Tres Dimensiones como la película Gravity. 


Bueno, Maxi. Suerte en etc…

Un abrazo, amigo.

Isidro
 

FRANCISCO COELLO DE PORTUGAL: ARQUITECTURA CON AURA

FRANCISCO COELLO DE PORTUGAL: ARQUITECTURA CON AURA

Os invito a leer lo que publica nuestra querida Ana María Ferrín en su blog titulado GAUDÍ Y MÁS sobre la persona y la obra del Padre Coello, nuestro respetado e inolvidable Fray Curro.

http://amf2010blog.blogspot.com.es/2013/09/francisco-coello-de-portugal_15.html

 


 

FRANCISCO COELLO DE PORTUGAL: ARQUITECTURA CON AURA

 

                    Nada hacía pensar que aquel niño nacido en el Jaén de 1926, cuyos problemas cardíacos temían los médicos que no le permitirían vivir más allá de la adolescencia y que hasta los catorce años tenía que ser trasladado en brazos en muchas ocasiones, llegaría a los 87 años trabajando sin descanso. Ni que su carrera de arquitecto, que pareció quedar anulada cuando al poco tiempo de recibir su título decidió abandonar la profesión iniciando la carrera sacerdotal de fraile dominico, tendría una continuidad. Tampoco era previsible que al año de iniciar sus estudios eclesiásticos, cuando la Filosofía y la Teología le hacían pensar que ya nunca retomaría el compás y la escuadra, iba a recibir el encargo de realizar en León el nuevo Santuario de la Virgen del Camino (1).

 

                   Ni que a partir de ese momento hasta pocos días antes de su fallecimiento el pasado viernes 16 de Agosto, las dos vocaciones quedarían fundidas en un apasionado currículum llegando a rondar las 400 obras.  

 

 

 

Cincuenta años separan las dos fotografías.
Arriba,  Fray Coello en el Seminario de Palencia, 
al lado, en una de sus últimas imágenes. 

 

“RECUERDA: MURO DE HORMIGÓN Y FACHADA DE VIDRIO”

 

Publicado en Gaudí y Más. 15 de Septiembre de 2013

 

 

                 Pero hoy se impone dejar a un lado sus dos vocaciones. Pasando de refilón por una vida profesional tan relevante enfocaré la atención hacia el magnífico ser humano, pues aparte de su obra, la fortaleza moral y física de este arquitecto ha dejado un rastro de admiración entre quienes lo trataron. Toda persona que me habló de él, lo hizo con admiración, cariño, respeto, y más cuando han sabido que llevaba dos años y medio sometiéndose a una diálisis que inició periódicamente un día a la semana, para terminar sufriéndola a diario sin dejar de acudir a su estudio hasta que su debilitado corazón dijo basta.

 

                 Por todo ello, ofrezco mi homenaje a la persona que conocí a principios del presente siglo, cuando lo entrevisté a propósito del libro que estaba preparando sobre su compañero en las obras del Santuario de León, Josep Mª Subirachs, en el que Coello ocupó buena parte de un capítulo y con el que me encontré varias veces después. Al que escribí un texto para el monográfico que le dedicó el colegio de Arquitectos de Almería (2) tal y como me pidió, y con el que hablé a menudo todos estos años. La última vez que conversamos fue por teléfono en el pasado junio y por muy poco no tuvimos en julio una entrevista personal en Madrid, ya que un viaje imprevisto me obligó a posponer la cita para un septiembre que ya no podrá ser. 

 

                   Entre mis recuerdos,  el día en que se rió de buena gana cuando le conté que un antiguo alumno del colegio dominico me había confiado varios temas humorísticos. Uno de ellos, la leyenda guasona que corría por León durante las obras del Santuario afirmando que aquello no era un edificio religioso: que en realidad era el fósil de un trasatlántico que se había hundido y del que solo emergía la proa petrificada. Otra queja en forma de anécdota cómica y real transmitida por el P. Rodríguez Lebrato la protagonizaba una señora, a la que después de acudir con su nieta al Santuario y de explicarle que si era buena y obediente iría al cielo con la Virgen y los santos, la niña rompió a llorar, diciéndole: - Yo no quiero ir al cielo con esos santos tan feos (3).

 

                   Escuchar las explicaciones de Fray Curro era un placer. Uno de sus sobrinos nietos, el también arquitecto Tilopa Van Pallandt que vivió muy cerca suyo y puntualmente trabajó con él durante los últimos seis años, destacaba el pasado viernes una característica de su tío que quizá fuese la clave de que todo el que lo trató lo recordase con afecto: - Mi tío tenía la cualidad de hacer sentirse especial, único, a todas y cada una de las personas que trataba. La faceta familiar estaba muy enraizada en el P. Coello por medio de sus hermanos, sobrinos y sobrinos nietos de una gran familia, donde Tilopa recuerda que para los pequeños, las visitas del tío dejaban el halo de un Papa Noel.

 

Dº Pablo Díez, empresario leonés, mecenas del Santuario.

 

Luis Almarcha Hernández, obispo de León. 1944-1970

 

  

Los dos Santuarios de la Virgen del Camino, en León. El antiguo, y el actual
construido entre 1959-1961 por el P. Coello de Portugal.


              Rememorando aquellos días tan decisivos, cuando intentaba convencer a las autoridades eclesiásticas de que era preciso adaptarse a los nuevos tiempos, que pedían una arquitectura luminosa y clara abriendo la mano a las nuevas tendencias del arte, surgían situaciones curiosas acerca de la fachada que diseñó el escultor:

 

                - El Obispo Almarcha era muy carca, pero le gustó la obra que proponía Subirachs y al final la aprobó, igual que Don Pablo Díez. Subirachs trataba los bronces como hace siempre con sus materiales: con la mano, con un palo, con cualquier cosa que le sirva para darles la forma que él quiere. Estaba continuamente con la Biblia en la mano, yendo a la Catedral de León para confirmar los rasgos que pensaba darle a cada apóstol, buscando representar a cada uno con algo que lo distinguiera…

 

                  Al correr el tiempo llegué a la conclusión de que a pesar de la abultada cartera de encargos que había construido, aquella primera obra en León con el entusiasta grupo de creadores compuesto por el mismo Coello, con Subirachs, Albert Ráfols Casamada, Domingo Iturgaiz y el vitralista francés Gabriel Loire, de Chartrés, significó algo muy serio en la vida del fraile arquitecto. Creencia reforzada al comprobar su interés por visitar en Barcelona al escultor, al enterarse de que una dolencia lo había apartado de su profesión (4). La última vez que se habían visto había sido en Torrelavega en 2003, durante la conmemoración de los cuarenta años transcurridos desde la segunda y última obra donde colaboraron juntos, en el colegio de Nuestra Sra. de La Paz.

 

                  La aportación de Subirachs a la obra del colegio, pedida por Coello, transformó la dureza del desnudo edificio coloreando el hormigón de un tono ocre, e ilustrando sus muros con la palabra PAZ en un buen número de idiomas. Claro antecedente de la solución dada por el escultor a las puertas centrales de la fachada principal de la Sagrada Familia, la de la Gloria, que muestran por toda su superficie la oración del Padrenuestro en más de cincuenta idiomas.

 

La Virgen y los apóstoles, obra de Subirachs en el Santuario de la Virgen, en León

 

 

 

 


                        En la villa cántabra una publicación celebró el encuentro de aquellos responsables con el titular: El Regreso de los Cuatro Magníficos, algo tan acertado como cierto, ya que además del arquitecto y el artista, tanto la lucha por conseguir los fondos por parte del superior de la Orden, P. Ángel Lucas, como el esfuerzo del  aparejador Vicente Sámano logrando solucionar los problemas técnicos que presentaba el grabado de la fachada, -según palabras de fray Coello-, ambos nombres merecían gran parte de los honores como auténticos responsables del éxito. La obra está catalogada como Patrimonio Cultural de Cantabria.    

 

                       Un anexo. De la importancia que daba Coello tanto a la obra gaudiniana como a la intervención de Subirachs en la fachada de La Pasión, da fe la profesora de griego Alicia Gómez Martín, buena amiga del fraile desde que se conocieron en Salamanca el año 1972. El pasado viernes, de camino en el tren hacia León para asistir a la misa que se le dedicó al P. Coello, refería la siguiente anécdota protagonizada por el sacerdote, ya muy debilitado, que a pesar de haber pasado no hacía mucho por un tercer infarto y encontrarse en pleno episodio de diálisis, quiso acudir una tarde a una conferencia sobre Antonio Gaudí en la Real Academia de Doctores, entidad de la que era el miembro nº 59.  

 

                         Situado entre el público en compañía de unos familiares, Coello siguió atentamente la disertación hasta su fin, momento en que se abrió el turno de ruegos y preguntas y el maestro Coello se puso en pie. Desde la mesa, al verlo levantarse ya anunciaron que quien tomaba la palabra era el arquitecto Francisco Coello de Portugal y Acuña, quien dio salida al interrogante que había estado dando vueltas por su mente mientras escuchaba las palabras del orador: - Ha sido muy interesante su conferencia. Usted ha hablado de la construcción del templo, de su interior, de la fachada del Nacimiento –vino a decir más o menos Fray Coello-. Pero tengo una curiosidad. Quería saber porqué no ha mencionado para nada la fachada deLa Pasión, con toda la obra escultórica de Josep Mª Subirachs. 

 

                            El público miraba en silencio al caballero delgado de cabellos blancos, erguido, donde unos ojos muy brillantes destacaban en su rostro curtido por la intemperie de sesenta años de sol y vientos. En sorprendido silencio también el conferenciante, rompió la pausa para responder amablemente que aunque esa fachada también era interesante, la conferencia estaba centrada en la figura de Antonio Gaudí. Coello no le replicó, guardó silencio y no rectificó al historiador aclarándole que siendo cierto que Subirachs era el autor de las figuras y las puertas, el diseño de la fachada de La Pasión también era un proyecto de Antonio Gaudí, aunque por la ruptura que presenta comparada con el resto del templo, por lo revolucionaria y vanguardista, nadie lo diría.

 

                       Fray Coello, el monje motero que visitaba las obras vestido con el hábito blanco que transportaba plegado sobre el sillín trasero, tenía mucho en común con el escultor Subirachs en aquellos años cincuenta. Andaban entonces los dos sobre la treintena y en una España aislada de la vanguardia mundial, ambos, cada uno por su cuenta, se las habían apañado para viajar por Europa. Subirachs buscando salida a sus creaciones. Coello en su moto, con hambre de conocer la vanguardia alemana.

 

                 Cuando se convocó el concurso para la fachada del Santuario leonés, el proyecto de Subirachs llegó en el último momento a la mesa del Jurado. –Lo hizo enviando la propuesta modelada en barro de los doce apóstoles formando un frontispicio a la manera románica -recordaba Coello durante la entrevista que le hice en Madrid en 2003-. Sólo que en lugar de ser el Pantocrator quien ocupara el centro de las figuras, aquí el motivo protagonista era la Virgen en actitud de elevarse a los cielos. Las figuras venían pegadas en el fondo de una caja –creo que era de zapatos– y ya daban la sensación de verse acabada la obra y colocada en la fachada del Santuario.

 

                 … Subirachs era un terrible enamorado de Gaudí, ahora estoy convencido de que estaba predestinado a continuar la Sagrada Familia ya que Gaudí también vino a León para hacer dos obras importantes, en la capital y en Astorga. Las puertas que hizo Subirachs para el Santuario son soberbias, basta verlas para comprender que de aquí partieron las que hizo para la Sagrada Familia.

 

                   Por sí solo, sin indicaciones ajenas, el escultor suavizó bastante el primer proyecto de sus apóstoles, mucho más abstractos de lo que resultaron al final.

 

 

                 – Antes de conocerlo ya me interesaba su obra, sobre todo por el tratamiento que daba a sus bronces –añadió el dominico entre anécdotas de la construcción–, y sí, me gustó el resultado final de lo que hizo en el Santuario. Pero que quiere que le diga, aún me gustaban más las primeras figuras que presentó, eran más atrevidas, rompedoras. Pero de todas formas él siempre era original y lo investigaba todo, todo lo hacía con un porqué.

 

                … Cuando grabó los mandamientos en el atril, al hacer el quinto mandamiento dejó un hueco tremendo en medio de la "V", tanto, que yo le dije: “Oye, te has pasado con el agujero,¿no crees que es demasiado grande?” Y metiendo el puño dentro del agujero me sorprendió, porque él, que siempre hablaba en tono bajo, me dijo así, muy fuerte, muy apasionado: “No, no. El quinto mandamiento es “No Matarás” y se tiene que ver muy claro, ¿lo ves? Tiene que ser así, que impacte, como un puñetazo en plena cara”.

 

                   Varios elementos del Santuario resurgían de vez en cuando en alguna obra nueva del arquitecto. No hará mucho tiempo hablando de que tenía en marcha una iglesia en Taiwán, me contó que pensaba hacerse un “autorrobo” copiando a escala reducida el campanil de la Virgen del Camino para colocarlo en la iglesia china. Y más elementos de esa primera obra leonesa había ido colocándolos por el mundo. A la vez, entre 1994 y 2008, las distinciones que nunca se habían detenido en su figura empezaron a llegarle a buen ritmo (5).   


El campanil del Santuario del Camino, en León.

 

El Cristo de hierro de Subirachs, en el Santuario

 

 Coello de Portugal en la época de la construcción del Santuario

 

                   En cuanto a las veces que seguimos comunicándonos en estos años, raro era que de una u otra forma no acabara haciendo alguna referencia a su obra primeriza en León. Y de ella, el Cristo que Subirachs había creado para el Santuario era su pieza preferida.

 

                     Precisamente diversas cuestiones relacionadas con una posible reproducción de esa obra y sus derechos, fueron el motivo de su preocupación durante un tiempo. Resultó que había recibido el encargo de construir una iglesia en Mozambique y desde el principio tuvo en mente la colocación de una copia del crucifijo de Subirachs, pero la austeridad del presupuesto no le permitía alegrías de ese tipo y supongo que durante años debió mover sus fichas para conseguir financiarlo, de ahí que diera tantas vueltas al proyecto.

 

                     Hasta el día que consiguió la autorización para fundir un nuevo Cristo de hierro o bronce, derecho donado generosamente por Subirachs, y gracias a las gestiones de otro arquitecto también sobrino-nieto, Bilbo García-Conde, ayudante y amigo, la financiación está hoy al llegar por parte de un benefactor. Ésta fue una de las últimas noticias que recibió el padre Coello poco antes de su fallecimiento.

 

                     La segunda alegría la tuvo casi al final, cuando el citado familiar le informó de que habían llamado para confirmarles que su equipo realizaría la construcción de un colegio, en el mismo convento de la calle Claudio Coello donde el dominico había pasado cinco décadas de su vida. Al recibir la buena nueva, ya muy agotado pero lúcido, sabiendo que el fin era irreversible y arquitecto hasta el final, trasladó a su sobrino Bilbo el testigo con las directrices que debería cumplir el edificio:

 

                         - Recuerda. Muro de hormigón y fachada de vidrio.

 

 

Ana Mª Ferrin

       Mi agradecimiento a todos los testimonios recogidos durante estos años. En especial a los antiguos alumnos del colegio de la Virgen del Camino, blog: 
http://antiguosalumnosdominicos.blogia.com/

(1)   Ver  http://amf2010blog.blogspot.com.es/2011/07/subirachs-leon-y-la-cerveza-coronita.html
             http://amf2010blog.blogspot.com.es/2012/01/sobre-subirachs-respuesta-un-ex-alumno.html

 

(2)   Ver:  http://amf2010blog.blogspot.com.es/2009/05/francisco-coello-de-portugal-arquitecto.html

 

(3)  Libro El Tacto y la Caricia. Subirachs, de Ana Mª Ferrin. 2011. Ed. Experiencia:

        amf2010blog.blogspot.com.es/2011/06/el-tacto-y-la-caricia-subirachsresena.html

 

(4) http://amf2010blog.blogspot.com.es/2011/06/subirachs-los-de-leon-fueron-buenos.html

 

(5)  En 1994, francisco Coello de Portugal recibió la Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes. En 2007la Real Academia de Doctores lo distinguió con la medalla nº 59 de la sección de Arquitectura y Bellas Artes, en la que se inició con la lección Las fachadas dominicas de Castilla y León. En 2008 los Colegios de Arquitectos del Noroeste de España le concedieron el Premio ARQAno de Arquitectura.

ANTIGUOS ALUMNOS DE CORIAS

ANTIGUOS ALUMNOS DE CORIAS

El siempre querido compañero Jesús M. Fernández Malvárez nos envía la siguiente información. 

 


 

 

Hola Josemari: Hoy tuvimos una reunión de antiguos alumnos de Corias. Entre los asistentes estaba el pJesús Martín, prior de este monasterio entre los años 1957 y 1963, año en que pasó a la Virgen. Actualmente está en Caleruega.

Quizá a alguno de los antiguos  apostólicos le guste ver imagen actual.
También asistieron los ex-frailes José Fernández González (Pepón), Jesús Manzano (Manzano), y Miguel Angel garcía Sanchez (Miguelín) que pasaron antes por Corias como apostólicos y después por la Virgen los años 57 y 58. Los tres fueron compañeros, año arriba, año abajo de mi hermano Luis Fernández Malvárez, quien también pasó por ambos centros, por  San Pablo, por Las Caldas y por San Esteban.
Te adjunto foto del P, Jesús Martín.
Un abrazo.
Malvárez

 


 

También me envía Jesús Malvarez una foto de familia.


cumple de mi hijo alberto

cumple de mi hijo alberto

Brindad hoy conmigo por los 29 años que cumple mi hijo Alberto. Él sí que es grande. Entre vosotros se siente importante. Gracias por quererle.

 

Nota.- En la fotografía, frente a la taberna el Manteca de Cádiz, se puede apreciar a Alberto con un vinito fino y a su padre, un servidor, con una pepsi ligth.

Solemne Funeral por el Padre Coello, Fray Curro

Para conocimdiento de todos quiero informaros de que la familia del Padre COELLO, nuestro inolvidable Fray Curro, ha querido que su funeral solemne se celebre en su templo más querido, en el Santuario de la Virgen del Camino.

El funeral será oficiado por el Obispo de León el próximo viernes día 13 a las siete de la tarde en el Santuario con la asistencia de Fray Javier Carballo, reelegido provincial, y el consejo provincial de la orden.

El santuario de La Virgen pierde a su arquitecto, Francisco Coello

El santuario de La Virgen pierde a su arquitecto, Francisco Coello

Publicado en el DIARIO DE LEÓN el pasado día 18 de Agosto.

«Hay algo especial en esta primera obra mía. En primer lugar fue la que me permitió expresarme como arquitecto nada más acabar la carrera»... Francisco Coello, el arquitecto dominico que proyectó el santuario de La Virgen del Camino, falleció ayer a los 87 años. El padre prior de los dominicos de Madrid aseguraba ayer que, a pesar de que una dolencia de riñón le obligaba a recibir diálisis todas las semanas, el arquitecto continuaba asistiendo a su estudio. «Llevaba su enfermedad con gallardía y trabajó hasta el final», destaca.

Fue sin duda alguna su obra en León la que más le influyó. Recordaba que en el proyecto del templo se limitó a cumplir con lo que le pidieron: hacer un templo para un retablo. «Y creo que eso es lo que refleja al visitante el santuario. Un gran templo en forma de sarcófago para albergar el cuerpo del Salvador en los brazos de una madre abatida por el dolor», manifestaba en una entrevista concedida a Diario de León hace doce años.

En la memoria que recibió el padre Coello para iniciar su proyecto se indicaba: «El templo debe tener una sola nave, sin soportes ni obstáculos visuales o funcionales en su interior, debe prolongar diez metros el antiguo primitivo templo, pero manteniendo el retablo en su sitio». Estas exigencias estaban condicionadas por los deseos del promotor de la obra, Pablo Díez —un empresario leonés emigrado a México—, que había visto cómo ante el retablo se arrodillaban multitud de devotos leoneses, aunque también quería imprimir al nuevo templo un carácter moderno y acorde a las nuevas necesidades. Recordaba el arquitecto en el año 2001 que lo que más quebraderos de cabeza le llevó fue el construir el campanil. «Yo le daba vueltas y vueltas para encontrar una solución la forma hasta que, sin saber por qué, me salió el que ahora vemos allí. Tiene su sentido porque toda la explanada es un vía crucis y terminaba en el campanil y lo que es el altar detrás de él es la sepultura del Señor. Ahora me he hecho un autorrobo ya que he construido una pequeña cruz semejante a la Virgen del Camino en el santuario que hice en Taiwán. Como nos gustó el de León pues hicimos uno en pequeño», contaba con humor.

De hormigón y vidrio

Bilbo Coello, su sobrino y colega en el estudio de arquitectura, mostraba ayer su admiración hacia el dominico. «Trabajó hasta el último día. Poco antes de morir, cuando ya sabía que era el fin y nos llamaron para decirnos que haríamos el colegio de Las Hijas de Jesús, me pidió: «Recuerda, muro de hormigón y fachada de vidrio». Y es que Francisco Coello era un apasionado de los grandes, de Le Cobousier, por ejemplo, en los que se inspiró para proyectar el santuario de La Virgen del Camino.

Como recuerda José Manuel Pozo, autor de una tesis doctoral sobre el arquitecto, durante la década de los sesenta, el padre Coello colaboró en diversos seminarios y congresos internacionales sobre arte y arquitectura religiosa. «Así, en 1963 participa en las Conversaciones de arquitectura religiosa, celebradas en Barcelona, y es nombrado Delegado de los arquitectos españoles en el Congreso Internacional de Arquitectura Sacra, celebrado en Montreal y Nueva York», subraya. Precisamente será allí donde conocerá la obra de grandes como Mies van der Rohe, SOM y Moshe Safdie.

A partir de los años 80, su obra traspasó las fronteras de España. «Actualmente hay obras suyas en Venezuela, Puerto Rico, Antillas Holandesas, Corea del Sur, Angola y Taiwan, donde fue el artífice de la catedral de Taipei.

Fray Jaime Rodríguez Lebrato destaca la estrecha relación con León del padre Francisco Coello. «Desde 1957 a 1961 en que se finalizaron las obras del nuevo santuario, trabajó en La Virgen del Camino de manera intensa», recuerda el padre Prior, que sostiene que cada año visitan el templo más de 200.000 personas. Además, Rodríguez Lebrato recuerda la decisión del papa Benedicto de elevar el santuario a Basílica Menor.

Francisco Coello de Portugal nació en Jaén. En 1948 se incorpora a la Escuela de Arquitectura y obtiene el título en 1953. «Antes, en el verano de 1952 lleva a cabo un viaje por Alemania, con Emilio García de Castro, para conocer la arquitectura alemana, que influirá mucho en la orientación de sus primeras obras», sostiene José Manuel Pozo.

En 1954 comienza a trabajar para la Oficina de Regiones Devastadas, en Córdoba; estando allí siente la vocación religiosa e ingresa en los Dominicos. El pensamiento de que esta decisión le alejará para siempre del ejercicio de la arquitectura le afecta profundamente. Sin embargo inesperadamente, un año más tarde, el Provincial de la Orden, Padre Aniceto Fernández, le pide que se haga cargo del proyecto de un seminario menor y convento para los Padres Dominicos en la Virgen del Camino, en León, en el que trabajará hasta 1961, junto con Luis Sánchez-Lozano y Emilio García de Castro. Los que le conocen bien recuerdan que, a partir de entonces, siempre solía decir que los frailes le habían devuelto el lápiz de arquitecto.

Contaba ayer su sobrino que su tío tenía una cualidad especial: «Hacía sentirse único a todo aquel que se le acercaba», como con sus edificios.

«El piadoso arquitecto», como llamaban sus compañeros de promoción al padre Coello, profesó desde siempre una admiración profunda por Le Corbusier y así se refleja en su arquitectura de la Virgen del Camino, una estructura exterior en forma de libro abierto establece un espacio diáfano polarizado en dos direcciones sobre el altar. Los acabados interiores-retablo en mosaico, pavimento oscuro, cerramientos claros, techo de madera en forma de quilla de barco y la iluminación rasante crean la impresión de un espacio ingrávido. Entre los elementos decorativos destacan el vía crucis de José Lapayese y las vidrieras de Domingo Iturgaiz. 

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/el-santuario-de-virgen-pierde-a-su-arquitecto-francisco-coello_819968.html

ADIÓS PADRE CURRO

ADIÓS PADRE CURRO

Hoy la cruz de tu Santuario permanece gris, sin color.

¡Que repiquen sus campanas en tu memoria! ¡Que volteen para beberse el viento!

En la madrugada del día 16 ha fallecido Fray Coello de Portugal, nuestro Fray Curro.

Con él se va parte de nuestra vida.

Descansa en paz. Nunca te olvidaremos.

Mañana domingo, a las 12 de mediodía, se celebrará la misa de funeral en Santo Domingo el Real, Claudio Coello 141 de Madrid.

CUMPLEAÑOS DEL P. HERMELINDO

Ayer cumplió 75 años el P. Hermelindo, prior de la comunidad de la Virgen del Camino.

Aprovechamos este medio para felicitarle, desear que cumpla muchos más y agradecer la ayuda que nos está prestando en la organización del acto de presentación de POECANCIONES de Mariano Estrada el próximo 14 de septiembre.

EL PAJARIN DE LA NADA

EL PAJARIN DE LA NADA

¿Quién dijo que Pedro Pajarín no pintaba nada? Ved al prestigioso filósofo del curso del 60 en la instantánea ofertando sus caras a posibles compradores en el rastrillo de arte de Oviedo.

¿Son caras?

Amigo Pedro, de nada.

DESPEDIDA DE LA SRA. OLIVA

DESPEDIDA DE LA SRA. OLIVA

En la misma cena de despedida de Pepe Colinas, el portero, los frailes también despidieron a la Sra. Oliva. Su nombre en mis recuerdos va unido a la Sra. Veneranda.

Era el 21 de Diciembre dce 1986.

Qué lástima no haberle podido agradecer ahora de mayores cuanto hizo por aquellos chavales que éramos nosotros.

Siempre en nuestro recuerdo.

DESPEDIDA DE PEPE COLINAS

DESPEDIDA DE PEPE COLINAS

El día 21 de Diciembre del ya lejano 1986 la comunidad de dominicos de la Virgen del Camino le ofrecio a PEPE COLINAS una cena-homenaje de despedida. 

Recuperadas estas fotografías de la colección del P. Fernando, permitidme que las subraye en este momento con lo que escribía el P. Pablo Huarte en el blog el 6 de Octubre de 2007, unos días antes del Reencuentro.

Nuestro recuerdo y cariño sincero a la memoria de Pepe Colinas, siempre será el "portero" del Colegio.

 

 


 

 

A PEPE COLINAS

¡Qué buena idea has tenido al darnos ocasión con esa foto, de hacer nuestro homenaje especial, a alguien que fue, durante tantos años en mi caso, algo más que un portero-recepcionista en el colegio Virgen del Camino!


No puedo resistirme a decir algo de Pepe, pues, de no hacerlo, podría recibir un buen tirón de orejas.

A Pepe Colinas, siempre lo quise, lo admiré y hasta me pareció que era un muy buen amigo para mí. Y con los buenos amigos, siempre existen complicidades que hacen que la amistad se asiente y fortalezca.

Desde mi gratitud personal hacia él, voy a tratar de contar algunas cosillas -complicidades, en realidad-, que teníamos entre los dos. Conocedor de que era una persona de total confianza, en más de una ocasión "colaboró" conmigo para tapar alguna situación comprometida que pudiera prsentarse. Por ejemplo: llegaba el P. Prior, P. Eulalio, y le preguntada: "Por casualidad; ¿sabes dónde puede estar el P. Huarte?" "Por aquí ha pasado hace un rato, pero ya sabe lo que son estos jóvenes: van, vienen; suben, bajan; salen vuelven y ¡vaya usted a saber!" Jamás te haría una faena para dejarte al descubierto. Noble y leal, por encima de todo.

Yo me daba cuenta de que -siempre hablo de mi experiencia personal-, mis problemas, mis penas, mis alegrías, mis angustias, eran como si fueran las suyas. Con motivo del viaje a Viena con la escolanía, él conoció como nadie los apuros que yo pasé, hasta coseguir alcanzar los fondos necesarios. Escribí varias cartas a personas de la Orden que podrían ayudarnos, y cuando llegó la respuesta tan generosa del P. Provincial, Cándido Aniz, me llamó inmediatamente que bajara a la portería, pues acababa de llegar un giro muy importante. Bajé, cual ciervo no herido, y me dio el gran abrazo. El giro ascendía 100.000 pts. (Hablamos del año 1978) El camino hacia Viena, comenzaba a vislumbrarse ya con total optimismo. Mi enorme alegría, fue su enorme alegría. Y él, no fue a Viena. Y ya nada se puede hacer para que vaya...

Otro detalle que se me grabó fuertemente de Pepe. Yo estaba en Palencia con los prenovicios. Pepe y su esposa, en la estación de León, con el fin de ir a Santander. Estando en la habitación, el portero de Palencia me llama y me dice: "Padre Huarte, aquí ha llegado dos personas que dicen ser muy amigos de usted". Bajo y...me encuentro con Pepe y su Señora que, al intentar montarse en el tren que iba a Santander, lo hicieron en el que venían a Palencia. Gran abrazo y... "me gustaría que esto os pasase muchas veces, para que así podamos vernos y charlar un buen rato, hasta el próximo tren.

Buen amigo. Leal, hasta lo indecible. ¡Cuántas veces nos acercábamos a la portería para desahogarnos con él! Lo hacía yo, y creo que otros muchos.

Allá donde se encuentre, desde la atalaya de mejor visibilidad, que dirija su mirada a León, los días 12 y 13, y nos pueda recordar y reconocer a todos...

Yo quiero querer creer, que sí sé dónde se encuentra. Pero no ha amanecido todavía. Porque es de noche.

Que María, la del Camino, le tienda la mano y lo lleve hacia la luz, porque seguro que para él, ya ha comenzado a amanecer.

Pablo Huarte, O.P.

momentos de la misa por Manolo Centeno

momentos de la misa por Manolo Centeno

 

 

 

 

GRACIAS POR HABERTE CONOCIDO

GRACIAS POR HABERTE CONOCIDO

Julito Correas quiere compartir con todos nosotros sus recuerdos de Manolo Centeno.

Gracias, amigo.

Permitidme que os recuerde que pasado mañana sábado día 25 de Mayo, a las 17:30 horas de la tarde, celebraremos una misa por Manolo Centeno en el camarín de la Virgen del Camino.


 

 Amigo José Mari,
 
Te mando escaneada mi alfombrilla para el ratón del ordenador que me envió Manolo Centeno a raíz de la boda de su hija Ana.
 
Quería compartirla con vosotros porque ahora que vamos a despedirle en el Santuario tiene más sentido que nunca.
 
Tal parece que iba dedicada a tantos y tantos que él consideraba sus amigos de la Paramera.
 
Se acaba de ir y ya le echamos tanto de menos…
 
Seguro que está en Paz, cuidando de su bonsái y de todos nosotros, allá por las tierras del Norte.

Julio Correas

FUNERAL POR MANOLO CENTENO

FUNERAL POR MANOLO CENTENO

Tras el entierro de Manolo, Fely y sus hijos Ana y Arturo nos manifestaron el deseo de poder celebrar un funeral en el Santuario de la Virgen del Camino.

Después de hablar con los dominicos, me agrada informaros de que el próximo sábado día 25 de Mayo, a las 17:30 horas de la tarde, celebraremos el funeral por Manolo Centeno en nuestro Santuario de la Virgen del Camino.

Como estos días son ya días de bodas y primeras comuniones, pues hemos acordado con el Padre Fernando celebrar la misa en el camarín de la Virgen.

Os esperamos a quienes queráis y podáis acudir, quienes no vengáis también estaréis presentes entre nosotros.

 

 

15 de Mayo, Trapi, Josemari Sierra Tascón, Quique Muñiz y un servidor subimos al Colegio a hablar con los frailes.

XIMO CUMPLE SESENTA Y TANTOS

XIMO CUMPLE SESENTA Y TANTOS

No oculto que me cuesta volver a la normalidad después de una semana tan triste.

Pero este es un buen motivo para alegrarnos. Ximo López Ros nos cumple sesenta y tantas primaveras.

Felicidades, amigo.

FUERON MUCHOS CAFÉS

FUERON MUCHOS CAFÉS

Fueron muchos cafés en nuestra cafetería,  ahí en el Cadenas, a las ocho de la mañana durante estos últimos tres años antes de ir al trabajo; y aquí, en esta foto, ya le había sentenciado la vida.

Anteriormente me veía pasar a diario por delante del los grandes ventanales de la Cafetería y… “es Trapiello, estudiamos en el Colegio de los Dominicos de la Virgen del Camino” solía comentar a los cafeteros madrugadores según me contaba posteriormente.

Y no se atrevía salir a identificarse conmigo hasta que una mañana cercana a la Celebración del Reencuentro, cuando volvíamos Josemari y yo de una entrevista radiofónica, observé de reojo a alguien que se nos acercaba y pensé que ese alguien venía con la intención de pedirnos una limosna (muchas  veces los recordamos esta situación entre carcajadas Manolo y yo) y se plantó delante de Josemari y el Furri, nada más verle, le espetó: “Tú eres Centeno”.

Desde ese momento, algo cambió en su vida: Comenzamos a tomar el café mañanero a diario; había reencontrado un período de su vida olvidado, quizás intencionadamente, y jamás supuso que expresaría y recibiría el cariño perdido desde hacía muchos años. También se preguntaba en voz alta que por qué había pasado todo esto después de tantos años; expresaba algunas reticencias con fórmulas educativas y un grato recuerdo para algunos frailes y compañeros… “Joer, Trapi, lo que habéis hecho, lo que habéis conseguido”, y yo le contestaba que ahí estábamos todos, que sin su respuesta ni la de otros muchos, esto no se hubiera producido; y continuaba con “pero… ¿por qué?”.  “Mira Manolo -le contestaba- no te comas el coco como lo hacen otros muchos: Se ha producido, y punto”.

Te quedas triste, te afecta enormemente la pérdida física del amigo al que has llegado a querer como a un hermano (no es retórico); y concluyes aceptando que es la compensación negativa a la alegría producida por haberlo reencontrado.

Andrés M. Trapiello

TUS HERMANOS TE ABRAZAMOS

TUS HERMANOS TE ABRAZAMOS

En las flores blancas y en las voces estábamos todos.

La Cepeda es tierra de secano pero ayer no lo fue. Decenas de mejillas fueron cauces por los que bajaron incontenibles las lágrimas de los amigos de Manolo Máximo Centeno. Por su esquela y el recordatorio, costumbre esta que aún no ha desaparecido de los pueblos, me enteré de que el segundo nombre de Manolo era Máximo. ¡Qué bien lo define! Fue en el cementerio donde más lágrimas cayeron. Allí sentimos por última vez su presencia física, encerrado en esas maderas. Claro que seguirá por siempre vivo en nuestro recuerdo. Pero dos albañiles, a su pesar tal vez porque sin duda fueron en alguna ocasión compañeros de partida o de tertulia cervecera, nos fueron alejando, ladrillo tras ladrillo, del cuerpo de nuestro amigo hermano.

El ruido de los ladrillos no menguaba la emoción en las palabras de la poesía de Jose Ignacio.



El cielo también quiso estar presente en aquella tierra seca de la Cepeda que ayer, paradójicamente, lucía verde de vida por las lluvias. Un sol brillante miraba para el monte del camposanto y luego se ocultaba tras unas nubes negras cargadas de agua. No descargaron allí. Consideraron que lágrimas sobraban allá abajo y siguieron a Manolo hacia el Norte, camino de la sierra, desde donde, solo ellas, bajarán mañana por alguno de los dos humildes ríos cepedanos, el Porcos o el Tuerto. Hasta los nombres delatan su categoría. Su escasa categoría.



La iglesia de Vega ya estaba llena antes de las seis de la tarde. En los pueblos pequeños un entierro es un acto social que saca de la monotonía a los vecinos, pero ayer los cepedanos acudieron al tañido lento de la campana del pueblo para despedir a un vecino que, además, era su amigo. Se veía en las caras, en las actitudes, en el silencio respetuoso hasta fuera de la iglesia, donde se quedan los irredentos viciosos del pitillo o los que han hecho votos de ausencia hasta su último día.

Mientras, en el interior del templo ocurría lo mismo de cada funeral. Un texto estándar aprendido hace años y un nombre apuntado en un papel. En esta ocasión el nombre era un Manuel que nos sonaba a lejano. No un cariñoso Manolo; ni siquiera un “nuestro amigo Manuel”. Era el texto habitual con un espacio en blanco que se rellena cada vez con un nombre diferente. No lo resumiré. Ya lo habéis oído más de una vez.


Cuándo se darán cuenta de que no se entierra al mismo cristiano día tras día. Se entierra a un ser humano que cada vez es diferente; que tiene un nombre diferente, una familia diferente, una vida diferente. La muerte no nos hace iguales, ¡qué va¡ Lo que la muerte hará iguales, si acaso, serán nuestros restos, esa suma de agua y materia orgánica que se vuelven tierra antes de que nuevas lágrimas caigan de nuevo por otras mejillas y entre las paredes de la iglesia se castigue a los parroquianos con la misma melopea de siempre.


Sí hubo ayer en Vega de Magaz algo diferente.

Desde el modesto coro de la iglesia sonó, primero, el “Cerca de ti, Señor”; y al final, claro, el “Adiós Madre de mi vida”. Bajos y tenores no estuvimos escasos de aire, pero creo que la saliva no fluyó como necesitábamos y al final no fue necesario que bajáramos la voz para dejar desvanecer el último verso de la última estrofa. Mas bien hubo que hacer un gran esfuerzo para que siguiera saliendo algún sonido. De todas las veces que he cantado este himno que nos identifica, creo que ha sido la mejor interpretación. Mientras tanto, en el altar tuvieron el detalle de esperar a que las voces se… disolvieran del todo antes de devolver el féretro al coche que a través de una muy empinada cuesta lo acercó un poco más al cielo.


Y es que en la Cepeda los muertos viven para siempre más arriba que los vivos.

Lalo F. Mayo

FALLECE MANOLO CENTENO

FALLECE MANOLO CENTENO

Lo que nunca hubiera querido deciros. Al medidodía ha fallecido Manolo Centeno.

Adiós buen amigo, descansa en paz, hermano.

Sus restos están en la Sala 1 del Tanatorio de Eras (León). Allí hemos estado acompañando a Feli y sus hijos.

De parte de todos nosotros Manolo tiene a su lado una corona de flores blancas que encierran nuestro cariño.

El funeral será mañana, a las 18 horas en la iglesia de su pueblo, Vega de Magaz, donde será enterrado.

ENCUENTRO EN LA VIRGUERÍA

ENCUENTRO EN LA VIRGUERÍA

Nuestro querido Antonio Argüeso, feliz exiliado en Bruselas, me contó que en Campóo se hizo una fotografía con José Luis Zamanillo, el solista por antonomasia, que es alcalde pedáneo de un pueblo cercano y con Javivi.

Le pedí que me la enviase, cosa que ha hecho acompañándola con el siguiente pie.

¡Gloria a los tres compañeros!

 


 

La zona de los valdés-arroyo, según años ha dixit Javivi; esa tierra de nadie entre Cantabria Infinita y Castilla irredenta (nótese la diferencia de trato de las íes); región imperial, cercana a Reinosa cuyo lema en la época imperial era “adelantada del mar en Castilla” (¡qué querrían decir con ello!); esa tierra digo, que abriga milenaria historia (¿quién (no) conoce los menhires de Valdeolea?), devota de Montesclaros. Esa tierra tiene en su centro la joya de la virguería (releed a Javivi en la entrada del miércoles 08 de julio del ya lejano 2009), zona donde según doctos doctores (eso sí, de los USA) se instaló el paraíso terrenal (renótese el uso impersonal de la cosa).

 

Pues en esa tierra, digo, hubo hace poco un momento estelar (por si quien me leyere tuviere algo gastadas las neuronas informo que ‘momento estelar’ es cuando se encuentran dos o más estrellas). Y a ver, ¿quién negará que en esta foto no hay estrellas y, acaso, algún asteroide? Quien esto leyere aquiescerá y reconocerá que arriba están representadas las más sublimes yeguadas que conocieron los siglos pasados y no conocerán los venideros. Y esas yeguadas están representadas por lo más egregio de las mismas: uno brilló primero en los amplios y empedrados campos deportivos de la paramera y brilla en los literarios después, otro fue brillante e irrepetible solista y, sin abandonar la excelsitud de su canto, se convirtió en eminente director y concertista. El otro fue ínclito peón de albañil, champiñonero y hasta pinche de electricista en la Paramera y ni se sabe qué hizo después. Y los tres fueron (y algunos lo siguen siendo) jornaleros de la tiza o de la batuta, que a lo que aquí nos interesa, tanto monta.

 

Pero de las tres yeguadas aquí tan excelsamente representadas solo hablaré de la primera. De las otras, ¡no me pidáis que hable, que las alabe! ¿Se atrevería alguien a pedir a Alberto o a Correas que nos alaben el Barça? Pues lo mismo. De la primera de las yeguadas (no busquéis más, que es la del 59) hay excelsos silentes y sobre todo sublimes dicentes. El discreto Julián y el callado, solo con la pluma, Javier (¿cuándo vas a cumplir con tu promesa?) son los mejores representantes de lo primero, el glorioso Pitu y no menos glorioso y notorio Cirauqui distraen placenteramente al personal (Javier, en cuanto saque un rato leo el último lingotazo, ¡pero procrastino que soy, tengo que sacar un rato!). Y hasta dicen las crónicas que hay reuniones secretas un domingo de enero de escogidos representantes de la misma.

 

¡Ah! y la foto: la alegría del encuentro queda patente: tras forrecientos años Javivi hizo que nos reencontráramos do Trini y los tres, en menos que canta un gallo arreglamos el pueblo, la zona y el mundo (no tuvimos tiempo de arreglar al país, lo hemos dejado para este verano frente a un plato de casquería preparado según costumbres locales los unos, internacionales el otro). Y claro, la diferencia de meridiano queda patente en que mientras unos andan con el aperitivo, otro(s) andan ya con el café.

Antonio Argüeso

 

 

 

WEB DEL PADRE GAGO

WEB DEL PADRE GAGO

Nuestro querido compañero Alberto Gago me pide en su correo os transmita lo siguiente:

 Querido Josemari:
Me permito atreverme a dirigirme a ti y a los ex compañeros dominicanos del Blog, para solicitar la "publicación" del adjunto que te acompaño, anunciando la web que se ha abierto al P. Gago, dominico y periodista, y que resulta era mi hermano.


No tengo otro interés que el bien posible que pueda hacer, o lo que él hizo por la gracia de Dios y para su personal y original "predicación dominicana".

Un reconocido abrazo, Alberto Gago

 


 

Permitidme demandar vuestra atención, queridos ex apostólicos,  para haceros partícipes de una iniciativa, suscitada por la admiración, el cariño y el recuerdo, que ha motivado tras su muerte, la persona de mi hermano, Fray José Luis Gago: el Padre Gago, y que ha movido a emprender este proyecto.

Se trata de la apertura de una nueva web (www.frayjoseluisgago.com)  donde dar a conocer  la figura, y difundir el mensaje y la obra, que el P. Gago dejó en vida como profesional del periodismo y como dominico y cristiano. Especialmente en su última etapa, ante la enfermedad y la muerte.

             Se pretende poner a disposición del “visitante interesado”, sus escritos, locuciones, entrevistas, documentos audiovisuales..., que permitan “descubrir”, a quienes no lo conocen, o lo conocen poco, al ser humano, al dominico, al periodista.

Con cierta periodicidad, se irán incorporando a la web nuevos y variados contenidos, de los que desearía participarais. Igualmente, con esta iniciativa, aspiramos a que la web esté abierta a testimonios y colaboraciones de personas que tuvieron algún tipo de relación o contacto con mi hermano José Luis

Finalmente, rogaros y animaros a hacer llegar, a cuantos pudieran estar interesados, esta iniciativa, invitándoles a suscribirse con su nombre y correo electrónico para poder incluirlos -a cuantos más mejor- en la lista de suscriptores, o suscribirse directamente en la web en el espacio abierto al efecto.

Un cariñoso abrazo a todos y a esa familia dominicana, esperando de vosotros una generosa acogida y colaboración, de Alberto Gago.