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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

CRÓNICA DE LEÓN. (Isidro Cicero)

CRÓNICA DE LEÓN. (Isidro Cicero)

Me he permitido, sin el permiso expreso de Isidro, el ir reuniendo en un único documento su CRONICA DE LEÓN. Para facilitar su lectura en conjunto, me ha parecido oportuno reunir las seis entregas de su Crónica en el documento que dejo en __D E S C Á R G A T E__ del blog con el nombre de:

CRÓNICA DE LEÓN Visita Octubre 2009 (Isdiro Cícero).doc

Lo he ido ilustrando con las fotografías que tomamos durante aquellos días y alguna otra.

De la benevolencia de Isidro espero no me tilde de entrometido.

 

CRÓNICA DE LEÓN. 6 (Isidro Cícero). - Los Misterios Gloriosos

CRÓNICA DE LEÓN. 6 (Isidro Cícero). -	Los Misterios Gloriosos

Sexta y última parte de la Crónica de León que Isidro Cícero, "por fin he terminado el parto de la última entrega sobre el santuario",  ha redactado utilizando como bendito pretexto su visita a León, junto a su "santa" Marga, del pasado Octubre. Gracias Isidro, precioso regalo de Navidad. Por cierto, amigo Cícero, ¿ya no quedan más misterios?


 

CRÓNICA DE LEÓN. 6 (Isidro Cicero)

 

c) MISTERIOS GLORIOSOS.

 

Me dijeron que era asturiano – y no tengo por qué ponerlo en duda – aquel que llevaba por los bares un ratón domesticado en el bolsillo de la camisa.

 

Habrás notado que la rutina me impulsa a empezar el tercero y último rosario rezado a la Virgen de la Virgen del Camino, como dice la canción, con una de esas anécdotas presuntamente chistosas que a mi me hacen sonreír de modo amplio y que a los demás a lo mejor no os hacen ni pizca de gracia. Nunca se sabe. Así que hoy me disciplinaré un poco, iré al grano, a ver si soy capaz, y de entrada haré el siguiente sumario, el siguiente abstract, a ver por qué no puedo yo ponerme también un poco académico de vez en  cuando: La gloria del Santuario está en el cristal. Lo glorioso del Santuario son los misterios que están , sobre todo,  en la vidriera por dentro y en los bronces superiores de fuera: La gloria es este muro traslúcido, que cierra el edificio por la parte del viento gallego.

 

 

Como sopla del poniente y viene acarreando humedades generadas en los abismos del océano, el gallego hace polvo la piedra. Lo hemos observado cantidad de veces  en las portadas del camino de Santiago antes de llegar a este crucero y en la propia Salamanca. Y también lo hemos observado en el pueblo de cada cual, allá en la montaña. Si no estuviera a sotubio, Vibot - te mando con esta última palabra un retrasado abrazo de felicitaciones por tu cumple - de qué iba a conservar el pórtico de la Gloria del maestro Mateo la gracia polícroma y la frescura musical que conserva.

 

Ahora bien, te lo digo de verdad: Con el cristal pintado por Ràfols Casamada, el gallego no puede. Se jode el gallego.

 

El primer misterio del cristal es el propio cristal. Cada pieza de cristal aquí es una baldosa de por lo menos veinte centímetros de grosor, si no son treinta. Los cristales de este gran ventanal de 105 metros cuadrados están fijados de manera muy diferente a cómo los aseguraban nuestros padres en aquellas casucas nuestras. Los cristales de nuestras ventanas ellos los fijaban con un poco de masilla para apoyar la labor de las ocho puntucas pequeñas de las de a siete pesetas kilo, dos en cada borde,  que servían para que no se moverían cuando vendría el viento fuerte. Para que no entraría el aire frío del regañón, ni del ábrego, ni del cierzo, ni del solano.

 

A los cristales de la Virgen no los menea ningún vendaval. No los zarandearía ni ese viento criminal del sur de Marruecos contra el que, según nos contó Herodoto y vimos refrendado en “El paciente inglés”, los beduinos salían a pelear con largos cuchillos. No los agitaría ni la luz divina, no los movería ni una nueva venida del Espíritu Santo que, como todos sabéis, bajó del cielo de repente cuando esos hombrones de ahí afuera eran clandestinos y estaban reunidos, en secreto, cagados de miedo. Los cristales de la Virgen que diseñó Casamada y que diseñó Casamada y realizó en Chartres Gabriel Loire están a prueba del Fuego, del Viento y del Agua; están incrustados en un cemento especial, formando lo que se llama glass beton o beton glass, lo mismo me da que me da lo mismo.  A propósito de estos materiales diseñados para fijar los cristales en sus marcos, me viene ahora al recuerdo que  los ingleses de Southampton, - por lo menos los de Southampton, no he conseguido yo hablar ni escuchar a todos los demás- llaman a la masilla putty, pronunciandola p^ti. Mira que son raros, llamarla  p^ti cuando bien claramente se ve que es masilla.

 

No podrá el gallego con el cristal porque el cristal es un milagro en si mismo. El cristal es un material de los que hay que joderse. Definiciones he consultado yo varias, calcula las que habrá llegado a analizar el físico ruso Gustav Tammann  hasta dar con esta maravilla de definición, que pongo aquí. Qué bueno que, con el paso de los días, viniese a continuación ahí abajo un comentario sobre ella de nuestro maestro Box, el físico; tampoco estaría mal otro de José Ramón Pajares Box, su primo, de quien acostumbro a aprovechar sus conocimientos en música clásica mientras escribo. Mientras llega el comentario de Fernando Box poniendo las cosas en su sitio, yo que no soy de ciencias y muy poco de letras, me atrevo a considerar la definición del cristal de Gustav Tammann una luminosa, sorpresiva y radiante obra de arte, ya me diréis vuestra opinión.

 

 “El cristal”, dice Tammann,“es un líquido” (ahí va la osa) “helado” (¡oñooo!), “de una extremada resistencia” (joe) “y con una velocidad” (ósper) “mínima de flujo” (ahí va otra vez la osa) “prácticamente infinita”.

 

No me digas que no os habéis quedado de una pieza. “¿A quién se le iba a ocurrir que está ante líquidos y flujos cuando mira la luna de un escaparate?”, se preguntaba ante esta misma definición el filósofo alemán Hans Blumenberg.. ¿Quién pensaría?, añado yo, que está ante líquidos helados y flujos lentos cuando observa esta vidriera grande del poniente, o las vidrieras de las 3+4=7 ventanas de abajo, o las vidrieras de miel de las 7+6+7=20/VERITAS del sur que dan a la carretera e incluso al otro lado de la carretera, a la parte del convento de la Fundación, donde estuvieron a punto de formarnos?

 

Así que, visto desde una perspectiva no teológica sino geológica, es decir, visto con una perspectiva de millones de años, este rectángulo luminoso del poniente que tanto te apena, Vibot, en el fondo es un conjunto de líquidos profundamente congelados, indescriptiblemente resistentes y lentísimos, pero que  a pesar de esa lentitud, no conservarán durante toda la eternidad las gloriosas formas que les imprimió Albert Ràfols Casamada. Acabarán  fluyendo, no hay mal ni bien que un millón de años dure. Así que va a tener razón el de panta rei que te explicaron a principio de curso cuando viniste a que acabaran de formarte aquí, a mi tierra verde y húmeda.

 

Si en el Jubileo del año 3 millones, pongo por caso, nos hiciéramos peregrinos de Santiago (¿nos hacemos?) estos cristales, a lo mejor ya han tenido tiempo de descongelarse y de fluir un poco. A lo mejor para entonces ya nadie se acuerda de qué vientos trataban de protegernos esos cristales. A lo mejor ya se ha olvidado incluso el nombre del Viento Fundador que les da sentido: Esto ya pasó una vez con otro viento del desierto cuyo nombre no te lo puedo decir; no porque no lo recuerde, sino porque nunca lo supe y porque no lo tiene, o, si lo tiene, los bereberes lo mantienen secreto en la clandestinidad desde que un rey de ellos prohibió pronunciarlo como castigo por matado a su hijo primogénito, primero arrastrándolo por las dunas y luego sepultándolo en los arenales del Sahara. Si no me crees, lee a Herodoto, o aun mejor, pon una vez más, (¿cuántas van ya?) el video de “El paciente inglés”.

 

Aquí no lo quiera Dios nuestro señor, porque eso querrá decir que contra todo pronóstico las puertas del infierno han prevalecido sobre ella. Por cierto, ni del infierno ni de los otros novísimos, excepto la muerte, y esta transida de vida, en este santuario moderno, razonable, espiritual no aparece ni una sola palabra, ni un solo monema, ni un solo espárrago. Aquí dentro no hay amenazas, hay sólo consuelo, espíritu, piedad. Pero bueno, eso no evitará que acaben mezclándose todos estos colores de las cristaleras. ¿Cuándo? Cuando se derritan y fluyan, pero nosotros quizá ya no estemos allí para lamentarlo.

 

Como otros ponen en sus libretas “mes de las rebajas”, o “mes de las vacaciones”,  yo al ya lejano mes de octubre del 2009 lo tengo apuntado en la mía como el “mes de los cristales”.  Nada más terminar este viaje a León, estuve visitando el museo de Svarovsky en Wattens, donde entre otras fantasías te enseñan la pieza de cristal tallado más grande del mundo. No sé los kilos que me dijeron que pesaba la dichosa piedra. Lo que tardará, Dios mío, en fluir y en derretirse. En León, José Mari nos enseñó todas las vidrieras de la Fundación al completo con mucha más detención y deleite que el que estáis comprobando. Después, y junto con Isabel, nos subió hasta las vidrieras del primer tramo de la catedral. De hecho nos metió dentro de la catedral, no por la puerta principal ni por ninguna de las laterales, sino por una de esas vidrieras. Quiso que viéramos in situ las reparaciones que les estaban practicando. (Perdona la tardanza, Isabel, pero si lees estas líneas sábete que te enviamos un abrazo de felicitaciones por tu cumple. Ni aún trayéndote de Wattens unos pendientes con el sello del cisne, que no te los traje lo siento, habría correspondido adecuadamente a vuestro afecto, que lo sepas).

Pero bueno, regresemos adentro para ver la vidriera principal de esta paramera. Dicen que la imagen central de estos 105 metros de vidriera son esos dos trazos blancos de luz, uno vertical, otro horizontal, que se cruzan a una determinada altura y dejan los topacios, las esmeraldas, los grandes rubíes, a los lados . Todos dicen que es una cruz blanca y luminosa y que simboliza el misterio glorioso de la Resurrección del Señor. Si todos lo dicen, así será. Pero miradla atentamente. ¿Dónde habéis visto vosotros una cruz como ésta? ¿Qué clase de cruz es? Porque no es latina, ni griega, ni copta, ni rúnica, ni esvástica, ni egipcia, ni celta, ni visigoda, ni de Malta, ni de San Andrés, ni patriarcal, ni de Lorena, ni de Caravaca, ni de Santo Toribio, ni de Calatrava, ni de Alcántara, ni de Santiago, ni de lis. Ni siquiera es la cruz de Guzmán, que consiste en cuatro espadas apuntando un punto del centro geométrico, y según me explica José Mari, yo no lo sabía, reforzaba sus amenazas con el suplemento de un nido de víboras. Si es una cruz, que lo será,  es una cruz especial.  Ahora bien, ¿qué cruz?  Debemos aceptar que “todas las cruces, en cuanto cruces, son buenas, pero las de plata o de oro son mejores”, como decía Preciosa la Gitanilla de Cervantes.

¿Qué cruz puso aquí Casamada con la complicidad de los otros dos, Coello y Subirachs? A mi, como persona humana, Carrizo,  esta cruz de luz que Casamada puso aquí para indicar la Resurrección sólo se me parece a la de los cuadros del “Noli me tangere”. Los cuadros del “Noli me tangere”, esto bien me lo podrías explicar mejor tú a mi y no al revés,  representan la escena del Ajusticiado saliendo de los infiernos,  portando en la mano un estandarte luminoso de Campeón y diciéndole a María Magdalena, no me toques todavía, que todavía no he terminado la operación. La cruz de ese pendón del Noli, tiene la misma forma que esta cruz de aquí.

 

 La construcción habitual de esta escena en los cuadros figurativos es esta misma construcción de aquí, en esta composición abstracta: En la mitad de arriba, el Resucitado victorioso y la mujer ansiosa; en la mitad de abajo, el mundo oscuro: el sepulcro en cuanto sepulcro, los guardianes. Arriba, luz; abajo, oscuridad. La madera del coro, la divisoria geométrica entre los dos rectángulos menores, en los que se divide este cierre del templo, por la parte de occidente.

 

Esa cruz es esta luz, de acuerdo: La del “Noli me tángere”. Pero no la luz del “Noli me tangere” de Rafael, o de Pietro della Francesca; mucho menos del de Correggio o del de Fra Angelico. Sino el “Noli me tangere” específico y concreto de Giotto. No tendrás a mano una reproducción como ésta que tengo yo delante,  para que veas de lo que estoy hablando, y para que compruebes ahora mismo lo que te estoy proponiendo, sólo proponiendo.  Y para que me digas si encuentras coherente esto que te estoy diciendo, o no. A mi me lo parece. Si no tuvieras esa reproducción a mano, a ver si la encuentras en google, que las que yo he encontrado ahí son incluso mejores que esta en papel. Y luego hablamos, si quieres.

 

-          O sea que dices que la cruz de Casamada es la misma cruz del Giotto.

 

-          La cruz de Casamada es la de Giotto, sí, pero con un matiz. Como te conté el otro día, hablando de los colores de los dolores, esto  no es propiamente la cruz sino la huella que ha dejado la cruz aquí del estandarte de Giotto, al flamear, al ondear sobre estos cristales. No es la cruz de luz, sino la estela que ha dejado la cruz iluminada de la Resurrección, la bandera del vencedor de la muerte. No es una cruz física, aquí Casamada no puso objetos sino reverberancias de objetos. Es pues la marca del blanco estandarte de la Resurrección en la luz y en el color hueco, vacío. Y te lo digo porque Casamada usa el color para ordenar el espacio. No el color por el color, sino el color por la idea, la construcción, la estructura. La estructura, decía él, subyace en el fondo del proyecto y tiene ganas de  surgir a la superficie.

 

 

Ahí está Resurrección. Y si volvemos afuera, veremos, esta vez hecha por Subirachs, ahí está la coronación de la esposa del Espíritu Santo como reina y señora de todo lo creado. Aún más: Ahí está la Virgen de Agosto, Asunción. Ahora bien, sabéis mucho mejor que yo que Asunción no es otra cosa que una derivación occidental de Dormición. La iglesia ortodoxa griega a la Dormición /Asunción  la tiene un cariño extraordinario y la considera una de las doce fiestas fundamentales del año. A la Dormición / Asunción  los ortodoxos la llaman Koimesis, no sé si lo sabíais, yo hasta hace poco, tampoco, esto lo vas aprendiendo a fuerza de fijarte. Pues bien, ahí la tenéis, a María, separándose del suelo,  ascendiendo por el trazo vertical de la luz blanca, que acaso por fuera te resulte invisible, pero que por dentro, la has visto evidente. Por dentro este tachón de luz de arriba a abajo o de abajo a arriba, ya que hablamos de subir al cielo, también remembra la estela luminosa de la Ascensión, la pista de lanzamiento del Cristo hacia el cosmos, a donde va a prepararles doce moradas a esos pasmados de fuera; desde donde les enviará el espíritu que les de un poco de vidilla, y  desde el que un día ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos; Esto hay que verlo por dentro y por fuera, del envés y del revés, como aquellas medallas, Dios mío, que llevabais sobre el torso moreno y desnudo cuando os tirabais a la piscina, que por dentro eran el corazón de Jesús y por fuera el de María inmaculada.

 

Y ya que estamos cuando adentro, cuando afuera, te diré sinceramente lo que yo pienso. Esa pista blanca de cristal luminoso y abstracto de Casamada, en aleación con el bronce de Subirachs significa muchas más cosas. La tira de cosas. Puede ser el estípite de la cruz Giotto, no lo negaré. Pero además ese meridiano de arriba abajo parte el santuario y sus símbolos en dos. Es como la brecha del santo bautismo que abre por la mitad la historia sagrada como un libro. A la izquierda el antiguo testamento, a la derecha el nuevo, repasa la puerta por fuera para que compruebes por ti mismo esta coherencia. Esta brecha de luz de arriba abajo, es la puerta auténtica. La gran divisoria. Es la única pila bautismal que existe en este santuario. No hay ninguna otra, ni de piedra, ni de bronce, ni de plástico, no busques más. Al atravesar esta luz, todos quedamos bautizados en el espíritu. Ya habéis oído que antes Juan bautizaba con agua y con sal, no tenían otra cosa. Pero esta puerta (Yo soy la puerta) bautiza con Espíritu Santo, con luz  y con fuego, mira para arriba y lo verás.

 

En este Santuario la mayor parte de las cosas son símbolos, y están preñadas de irrealidad. Sólo tienen de realidad aquello profundo que la verdad significa, pero no tienen nada de aquello que las cosas poseen de operacionalidad admíteme por favor este cacho palabro, con lo que la verdad actúa para producir pólizas administrativas, papeleos y tal, no sé si me explico.

 

A la resurrección los griegos la llamaban Anastasia, la Anastasia Santa, ya tuvimos ocasión de recordarlo cuando dimos aquella clase de “María anastasein epi ton orón”, o como se diga. Pues ahí está el misterio de la Resurrección. Ahí está también el misterio de Pentecostés, el fuego del cristal rojo que por dentro penetra en las sombras de los apóstoles, mientras que por fuera ellos siguen mirando como tontos hacia el frente, hacia el infinito poniente con sus ojos semivacíos, siempre cara al sol de la tarde, que por eso un hombre de blanco que estuvo en este santuario los llamaba “los falangistas”.

 

Parecen moais de la Isla de Pascua, eso parecen, no me digas que no. Las filas de los moais constituyen otra fachada de otro misterioso santuario que es una isla en los mares del sur, que como los nuestros, mejor dicho, los de Subirachs, también tenían sobre sus cabezas unas coronaciones de color rojo hechas de piedras volcánicas de color del fuego; no quiero yo insinuar que fueran lenguas de fuego como las nuestras porque cuando hicieron aquellas enormes esculturas, los rapa nuis (“ojos que miran al cielo”, traducen algunos antropólogos)  todavía ni siquiera habían oído hablar sobre la existencia del Espíritu Santo: Neque si spiritum sanctum esse, audivimus, podían haber dicho como los efesios. Tanto aquellos apostolones de la Pascua del Pacífico sur, como estos apostolones de esta nuestra isla de la Pascua leonesa, tienen las cuencas de los ojos vacías, miran sin ojos. Ahora bien, en las grandes cuencas oculares de los moais de la isla del sur, rodeada de agua por todas partes, los rapa nuis les ponían corneas hechas de grandes conchas del mar y a las córneas les ponían pupilas de corales. Subirachs, no.

 

Parecen fósiles. Si los pesáramos cada gigante de estos de la Virgen del Camino arrojaría 61 arrobas de bronce, o sea que hay sobre poco más o menos 732 arrobas de bronce en apóstoles. Si midiéramos su largura y sumáramos la de los doce, tendríamos 226 seis metros de apóstol sobre poco más o menos. Parecen moais, parecen falangistas, parecen fósiles, parecen gigantes. Parecen – y me vais a permitir esta licencia- doce argüesos  oteando el horizonte a ver si le llegan los amigos del suroeste, que le llegarán cualquier día, para tomar con ellos otra cerveza en el Rey de España o por allí y enhebrar otro poco de conversación jugosa.

 

Estos doce, cuando llegó aquel viento que soplaba fuerte inundando toda la casa donde estaban y haciendo que se vieran las lenguas de fuego sobre sus cabezas no estaban de pie como los veis ahí afuera, estaban sentados, en esto la Escritura es clara y tajante, repasadla si no. No admite interpretaciones más o menos libres la Escritura, como algunas que se están haciendo sobre el celibato opcional de los curas, que no se pueden casar ni aunque se quieran..

 

 

-          O sea, Cicero enrolladísimo, de quien opino que con la edad, la nieta y algunos sustos de los últimos tiempos, se te está yendo un poco la pinza. Tú  piensas que este Santuario de Camino podría llamarse Rosario. Tú crees que todos los misterios gloriosos del Rosario están aquí, en la fachada de poniente y principalmente en forma de luz, unas veces por dentro, unas veces por fuera.

-          Sí, pero voy más allá. Yo opino que esta fachada del Poniente, después de todo lo que nos ha dado que hablar, encierra un sentido que todavía nadie ha especificado.

-          A ver con qué te descuelgues ahora, Cícero.

 

Y fue entonces cuando me descolgué con la tesis de que los tres Constructores del Santuario (Coello, Subirachs y Casamada) y un cuarto aún más decisivo que por ahora mantengo en secreto, alzaron aquí en el Páramo, no sólo la iglesia de Camino y de Rosario, sino el Primer Templo Ecuménico de este país pecador de la pradera, como antiguamente se hacían templos templarios. Yo, veo tu expresión de asombro y de perplejidad,  leo esta fachada nada menos que como el Iconostasio de un templo ortodoxo.

-          Anda ya.


Los iconostasios, como sabéis, propiamente dividen la parte del público de la parte sacrosanta del santuario. Aquí, este Iconostasio separa (pensándolo bien voy a decir, une) la parte del  “templo extendido” donde los fieles pululan, paseaban los peregrinos, pedía limosna el señor José, estudiábamos nosotros, nos reñían los frailes, nos aprendían literatura y nos ensayaban motetes,  de la parte  propiamente destinada al Santuario donde todo estaba orientado al encuentro con la Virgen y sus misterios. He dicho une y no separa porque cuando entonces decíamos impropiamente que los montes Pirineos nos separaban de Francia y la Cordillera Cantábrica nos separaba de nuestros hermanos castellanos y leoneses, luego te vas dando cuenta que sólo nos unía, a pesar de que para ello hiciera falta un poco de tiempo, de esfuerzo y de voluntad.

 

Sigo viendo tu gesto de perplejidad, pero el Iconostasio ¿no era un panel con puertas en el que la iglesia Ortodoxa coloca su iconos? Lo es. ¿No es esta fachada el panel donde los tres encargados de don Pablo pusieron sus imágenes? Lo es. ¿No estábamos en vísperas del Concilio, es decir en tiempos de incipiente curiosidad y exploración ecuménica? Sí, lo estábamos, más cuanto más nos alejáramos hacia la periferia de este centro de pensamiento que era la Meseta. Porque es cierto que por estos páramos los veteranos excombatiente aún estaban midiendo centímetros de blusa, larguras de mangas y coles masculinos junto a los femeninos en las piscinas. Pero te voy a decir algo importante. Había por ahí una cosa de la que casi no se habla, que nunca que yo sepa se ha puesto en relación con esta caja de zapatos y esta estrella colorá , una cosa  que se llamaba Le Saulchoir, una especie de Biblioteca de Alejandría del norte, con miles de libros viejos y nuevos sobre teología, filosofía, sociología, historia, biblia, arte, etcétera, etcétera.

 

En la gran biblioteca de Le Saulchoir las signaturas que empiezan por  226 se refieren a Histoire de l’Art; mientras que las que empiezan por 228 agrupan las mejores publicaciones sobre l’Architecture. En Le Saulchoir había otros hombres de blanco, ni mejores ni peores que los profesores de aquí, sólo que aquellos tenían otras vivencias y por tanto otras perspectivas. Somos arquitectos, somos artistas y si vamos a Alemania y pasamos por Paris, podemos darnos una vuelta por Le Saulchoir, hablar con los profesores de allí, consultar sus libros, y consultar su biblioteca. Si además de arquitectos y artistas somos dominicos jóvenes, lo que se cuece allí, que es profunda y fundamentalmente el sueño ecuménico, la estancia en Le Saulchoir nos resulta apasionante.  

 

Pues bien, atiéndeme con atención. La fachada del Camino contiene un Iconostasio con todas las de la ley, entre otras cosas porque contiene todo el Dodecaorton, voy a empezar a cobraros billetes de diecinueve euros por todas estas palabras que os facilito. No por las cosas que esas palabras indican, connotan o designan, que eso todos vosotros lo sabéis mejor que yo, sino por las palabras en cuanto palabras, porque son regalos muy agradables para el paladar del oído. Ya el padre Reyero, en su juventud, nos enseñó a paladear la eufonía del griego clásico y en cuanto a mi,  ya sabéis desde hace tiempo que os he salido un poco repipio.

 

Dodecaorton son las 12 grandes fiestas del año ortodoxo griego. Esas fiestas grandes van colocadas en los iconostasios en distintos rangos, en gradas, en hileras, en pisos, en tiers, como dice el otro. Como pueden, eso sí en tamaños diferentes según la importancia que se le vaya a dar a tal fiesta en tal localidad. Las 12 fiestas, por si no te acordaras, cosa harto improbable, porque se acuerda hasta Cícero son Anunciación, Natal, Presentación, Bautismo, Entrada en Jerusalén, Crucifixión, Anastasis, Ascensión, Pentecostés, y  Koimesis. Y ahora digo, será fachada la de la Virgen del Camino, pero  tiene todo lo que tiene que tener, como está mandado en los cánones, para ser también un Iconostasio.

 

En una de las entregas de esta Crónica de León os ofrecí mi particular versión sobre las influencias de las arquitecturas protestantes alemanas en la Virgen del Camino. Los protestantes dan preponderancia a la palabra en cuanto palabra y a la lectura literal de la Escritura y no practican la confesión vocal, no sé cuántos católicos la practicarán ahora, la verdad. “La Escritura es absolutamente soberana: es de Dios también en su forma. Es regla para la Tradición y para la Iglesia, mientras que ni la Tradición ni la Iglesia

son regla para la Escritura. Además la Escritura está fijada: proporciona el testimonio de testigos hoy desaparecidos en la misma forma en que ellos lo han dado”.

 

 Cuando nosotros estábamos allí, los confesionarios, por ejemplo, no es que hubieran sido eliminados, pero estaban escondidos. Sólo una lamparuca blanca en una hendidura del machihembrado zócalo de madera delataba la presencia interior de un confesor. Ahora ya he notado que el confesor ha recuperado protagonismo en el zócalo, y viene anunciado con su nombre y a veces con el apellido. Pero cuando estábamos allí, se empezó a leer la biblia en lengua vernácula, así se llamaba entonces a la que hablábamos todos. Cuando estábamos allí, presenciamos las primeras concelebraciones, muy solemnes, muy vistosas, venían hasta de Mansilla de las Mulas para verlas, con todos los padres extendiendo la mano al alimón, pasándose luego el cáliz unos a otros y dándose unos a otros el abrazo de la paz, cosa hasta entonces jamás vista en estas tierras de secano ni incluso en las de regadío en el rito oriental.

 

Cuando estábamos allí, vimos el tratamiento que se le daba a María en los bronces de la fachada, muy diferente al que se le daba en nuestras capillas particulares, aquel era compatible con el de los separados, los católicos y los ortodoxos. “Ahí tienes a tu Madre” aparece en bronce junto a Juan, muy junto a Juan, sólo que algo más elevada, que Juan y que todos ellos y mucho más fina y educada que todos ellos, incluido Juan.   Juan lleva pegado a un lado la palabra Apocalipsis y en el pecho aprieta un cáliz indicando cuánto amaba al contenido. Ella es aquí la platytera uranón, amada por los griegos. Las Glicofilusas eran las madonnas de la Dulzura Preocupada, acuérdate, pero las Platyteras, por ejemplo la Platytera Uranón de Subirachs en este Iconostasio tiene todo el aspecto de la que posee una Mirada Más Amplia que todos los Cielos, ya te acuerdas perfectamente de que los comparativos de superioridad elegían la terminación -teros -tera –teron, mientras que el tatos lo reservábamos para los superlativos. Una platytera, pues, Contiene Lo Incontenible; Mira hacia el Poniente con más alta visión que los apóstoles y,  por supuesto, muy por encima de todos nosotros. Comparativos de superioridad. Nunca en grado superlativo, como han hecho tantas herejías, jamás un -tatos, -tate, -taton que la pusiera como lo más de lo más, por encima incluso del propio dios.   

 

O sea, concretando y resumiendo. Lo que vengo diciendo y a lo que quiero llegar es al carácter madrugadoramente ecuménico de este templo del Santo Sepulcro en el que nos educaron y casi nos formaron, el casi lo pongo porque no nos descuidamos del todo. Nunca jamás, que yo sepa, se ha explotado esta condición ecuménica del Santuario, a lo mejor sí y yo no me he enterado. Esa mina de indulgencias que ha sido durante casi mil años el Camino de Santiago, ese filón sembrado de reliquias, plagado de románico gótico, renacentismo, barroco y neoclasicismo, se vio trastocado de repente con un crucero más, un sepulcro más, una virgen más. Pero no se ha destacado lo suficiente que ese crucero, ese santuario y esa parada es diferente a todos los demás jalones del camino. Y no porque su estética esté a años luz, sino porque su ética va en dirección contraria. Es una lección conciliar, antes del Concilio; una plegaria ecuménica, un Santo Sepulcro, que al revés del de Jerusalén, no está repartido y amojonado entre distintas iglesias y sectas.

 

Cuando estábamos allí, el Concilio no es como ahora, que casi han decidido “oblivioni mandare eum”, entregarlo al olvido, borrarlo de la memoria y de la historia, sino que cuando estábamos allí el Concilio se había convocado, sí, pero ni siquiera se había celebrado. Nosotros asistíamos a él en diferido. Sin convocarse, sin celebrarse, Coello ya había intuido genialmente de qué iba la cosa. Subirachs y Ràfols Casamada también aunque no fueran curas.

 

No hacía falta ser cura entonces para ver y  comprender que, en vez de matarse los unos a los otros con bombas de destrucción masiva pongo por caso, era bueno que los cristianos se abrazaran con fraterno respeto y amor, como acabaría diciendo el Concilio. O para convencerse de que quienes creían en Cristo y habían recibido el bautismo, fueran protestantes, fueran ortodoxos, estaban en comunión con la Iglesia católica –una comunión cuyo perfeccionamiento era cuestión de tiempo y esfuerzos -, como acabaría diciendo el Concilio. O que no había que renegar más de las raíces judías del cristianismo, ni del rico patrimonio espiritual compartido por judíos y cristianos. Ahí están mondas y lirondas, presidiendo la mitad de la proclamación de la palabra, las dos Tablas de la Ley Mosaica, con el Quinto Mandamiento No Matarás, profundamente destacado. ¿No era el sexto el importante?

 

 

-          Ecuménico, ortodoxo, reformado, protestante... ¿Y qué dejaron de católico en este santuario, resabido y resabiado Cícero?

-          De católico lo tiene todo. Es pura catolicidad el Santuario.

-          Pues ya me dirás, porque según tú, lo que no es Reforma luterana es ortodoxia griega. No sé yo qué dejas para la religión verdadera que, quieras o no, sigue siendo la nuestra.

 

Llegados aquí, no tengo más remedio que hablar del cuarto personaje. Del Artista Escondido. “Ahí va la leche. ¿Un personaje misterioso y oculto en una obra tan moderna?”  “Sí, téngolo por seguro” “Pues dime quién fue, que me tienes en ascuas”.

 

Había conseguido yo crear ese clima de intriga que tanto me gusta. Es como cuando empiezas a contar un chiste y en  lo que estás pensando es en la gracia que puede hacer al final. Pero retrasas ese final todo lo que puedes, estiras el detalle, te regodeas en el relato y así tratas de hacerte desear, no siempre lo consigues ni mucho menos. Pero tú metes por el medio cosas que nada tienen que ver, y durante un rato tienes a la gente que te escucha, desconcertada, no otra cosa es el ejercicio de la narración. Por ejemplo, ¿a que ya no os acordáis de aquel asturiano, me dijeron que era asturiano – y no tengo por qué ponerlo en duda –que llevaba por los bares un ratón domesticado en el bolsillo de la camisa con el que intentamos empezar esta crónica y que lo dejamos aparcado para no ser reiterativo y sobre todo para no molestar a nuestros amigos del Principado que ya tienen que estar fartucos del tópico etílico?

 

-          No hombre, no, no nos molesta, Cícero, anda cuenta ya lo del ratón. (Parece que los estoy oyendo).

-          ¿Lo del ratón o lo del artista oculto del Santuario?

-          Lo que quieras, bah.

 

 

Pues iba por los bares del barrio húmedo y llevaba un ratón en el bolsillo de la camisa con la misión de que cuando al asturiano se le cayera cualquier gota de vino, y se le caían muchas, como a ti, como a mi, antes de que mancharan la camisa o la corbata, y, lo que es más importante, para evitar las broncas de la parienta cuando llegas a casa, aquel ratoncito asomaba la cabecita sin salirse de todo del bolsillo, abría la boca y se tragaba la gota de vino. Simbiosis había entre el asturiano aficionado al vino y el ratón, aficionado también. Catorce vasos de vino seguidos se había tomado el asturiano antes de dirigirse de nuevo al camarero: “Moiga, bóncame un xiguito”. “Es que verá, primero tiene que pagar los anteriores, me dice el dueño.  Y que si no los paga, que no le sirva más chiquitos, lo siento en el alma”. El borracho, arremangándose: “Dígale al dueño gue salga, si tiene gones”.  Y el ratón: “Y si tiene gato, que salga también”.

 

Y ahora lo del Artista Oculto. No creo equivocarme si digo que existe un pensamiento profundo, derivado de un conocimiento muy especializado, en las trazas generales de esta obra de arte surgida en mitad de la paramera de León a un lado. Surgida como por un milagro. El autor intelectual, el inductor real es un Artista. Oculto.

 

-          El nombre, Cícero,  el nombre, que me tienes en ascuas.

-          Yves Marie Congar, dije despacio, con solemnidad.

-          Anda ya... Si Congar ni siquiera estuvo nunca en la Virgen. Qué tendrá que ver el culo.

 

Escúchame un poco con atención, que ya termino. Lo de menos es que haya estado o no aquí. Yves MarIe Congar creó una construcción intelectual formidable y tan innovadora que produjo escalofríos. A través de la red de los dominicos se transmitió a todos los terminales de la orden, a todas las franquicias. Estaban aquí los teólogos de la Ropa tomando medidas a los escotes y comprobando si el tejido de las bragas era demasiado suave, mientras por debajo, sin que lo percibieran, o percibiéndolo lo justo, estaba penetrando en el sistema intracelular del pensamiento tomista pero joven, la Teología del Espíritu Santo. Congar es el teólogo del Espíritu Santo. Dice que es el Espíritu el que deja entrar la luz, el que lo explica todo como en nuestro Santuario. Ese Espíritu de Jesús es lo que da sentido semántico a todos y cada uno de los monemas de la frase cristiana. Sin él la frase resultante no tiene significado, ni relevancia, ni importancia, sólo es sonido. Pues bien, Congar enseñó esto respecto a toda la Iglesia, a todas sus estructuras y a todos sus engranajes.

 

Congar fue el primero en colocar las bases del diálogo ecuménico que luego iba a cuajar en el Concilio, aunque por poco tiempo. Y sobre todo, y en esto creo que su pensamiento está perfectamente plasmado en la arquitectura del Santuario, es el que interpretó para la Iglesia el sentido más católico de la catolicidad. La Iglesia es católica, sí. Pero ¿qué quiere decir católica? Universal. Pero qué quiere decir universal. Que está extendida por toda la tierra. ¿Y en todos los tiempos? Y en todos los tiempos ininterrumpidamente desde el poder de Poncio Pilato.

 

Congar va más allá.  La catolicidad de la Iglesia es su presencia en toda la tierra y en todos los siglos, sí, pero sobre todo, es católica, es universal porque tiene la capacidad de recoger, asimilar e incorporar a si misma, los mejores valores de todos seres humanos. De aquí y de allá. De antes, de ahora y de después. De todos los creyentes y no creyentes. También de los no creyentes. De los ortodoxos, de los judíos, de los protestantes, de los musulmanes y hasta de los rapanui, que construían gigantes moais como nuestros apóstoles, o mejor dicho, como los apóstoles de Subirachs, sin haber oído nunca ni que el Espíritu Santo existe.

 

No soy yo quién para decir si Congar, como teólogo, tenía o no razón. Como Artista, como soñador,  como poeta, la tenía. Poetizó que todos los materiales aprovechables que cada uno de nosotros portamos, valen. Y que con todos los materiales humanos que valen y los que vengan luego y que también valdrán se va a construir un día el Cristo Completo, el Cristo Hijo de Dios Vivo, que todavía no existe, porque todavía está en construcción. En el Santuario a ese Cristo Completo futuro, se le espera. No está allí. Por más que cantáramos a Pemán, no está allí. Hay un cadáver, hay unos trazos de luz de Casamada, y hay un hombre de bronce terriblemente torturado, pasando las de Caín. Cristo no está.

 

-          Lo católico, según tú, es un ideal hacia el que caminamos.

-          Exactamente. Pero no según yo, que yo de esto entiendo sólo lo justo. Según Congar, sí, si yo he entendido bien a Congar. Según yo, lo que aporta la Virgen del Camino es la orientación de ese camino y su prefiguración.

 

Este santuario, volvemos al principio, es una sepultura con forma de rectángulo, de 50 metros de largo por 15 de ancho, para depositar en ella el cuerpo del Cristo muerto. Pero por dentro, esta sepultura está transitada por la luz en varias direcciones consiguiendo en la práctica que el sepulcro deje de ser sepulcro doloroso y se transfigure en espacio para el futuro viviente. La luz transfigura la sepultura. La luz hace de este rectángulo de viernes un lugar profético de domingo por la mañana, de primer día de la semana, muy temprano, al salir el sol. Aunque eso sí, muy lejos todavía.

 

La luz del santuario (abro llave aquí) también se divide en dos: la natural y la artificial. La natural procede de cuatro fuentes: las vidrieras del poniente, ese enorme estandarte blanco con todas las irisaciones que hacen los rubíes, los topacios, los zafiros y las esmeraldas del cristal, las siete pequeñas ventanas de la parte inferior, y las 20 del sur.

 

La natural procede también del lucernario cenital que cae deslizándose sobre el enorme panel del oriente sobre el altar y la dolorosa, siendo ella, esa luz y solo ella la que armoniza, concuerda, compatibiliza el intenso barroco del retablo con la austeridad monumental de la línea recta de todo el conjunto. Esa luz tamizada que cae de lo alto abarroca lo moderno y amoderna lo barroco. Al enorme panel del oriente, protagonista de todo este ámbito, Coello lo tiene enmarcado con dos enormes bloques de lajas, que cuando yo era pequeño me dijeron que las habían traído de los Picos de Europa, quizá me lo dijeron para que yo tuviera más devoción a esa pantalla, últimamente me han dicho que las trajeron de Boñar, no sé.

 

La luz natural transita directa por el sepulcro. 

 

La luz artificial es indirecta. Se trata de una línea continua de tubos blancos de luz todo a lo largo del rectángulo que transcurre por los dos paramentos laterales, ocultos  sobre el friso continuo de las estrías de madera que a su vez ocultan la práctica de la confesión vocal. Esta luz los fieles normales la ven indirecta desde abajo, nosotros desde el coro la veíamos brotar hacia arriba y la veíamos partir el santuario en dos áreas verticalizadas. Estas hileras de luz artificial cuando llegan a la pantalla del oriente, en cuyo centro está la virgen, se funden allí con la luz,  artificial también,  que se filtra por los lados desde el camarín, por detrás. Y entonces, comprobadlo vosotros también en las fotografías, el sepulcro adquiere un aspecto de gran sala moderna, presidida por una gran pantalla exenta en la que se sólo se proyecta otra luz, breve y destacada, la Virgen de la Virgen del Camino, como decía aquella antigua canción.

 

Un templo que por dentro es una risotada fresca surgida en mitad de la agobiante y agobiada paramera de tantas heladas, de tantos sabañones, de tantas nieblas.

 

Y con esto he terminado.

 

-          No me lo creo.

-          En serio, te lo aseguro.

-          Creo que te quedas con ganas de decir algo más.

-          Bueno, sí, si me tiras de la lengua, me gustaría añadir un par de cosas de propina.

-          ¿Son breves?

-          La primera sí, la segunda, no.

-          Empieza por la primera, a ver que pasa.

 

Me quedaba con ganas de hablar del homenaje que los artistas hicieron a los donantes de la obra de arte, a los mecenas, a don Pablo y de doña Rosario. La tradición de meter a los donantes en el cuadro viene de muy lejos. En los trípticos flamencos de Robert Camping, Van den Eyck y otros, la parte central está dedicada por ejemplo a la Virgen, pero en las dos laterales sitúan a la pareja de donantes de rodillas, el hombre a un lado y la mujer al otro o bien los dos juntos con las manos juntas en la tabla de la izquierda para poner en la derecha una escena complementaria, como es el caso de San José en el “Tríptico de la Anunciación” de Robert Camping.

 

Pues bien, Coello, Subirachs y Casamada también construyeron aquí una especie de tríptico con la Virgen del Camino en el centro, en el retablo, mientras colocaban al donante Don Pablo a la izquierda y a la donante doña Rosario Guerrero a la derecha.. Ya os dije desde el primer momento que el padre Coello tenía mucho interés en que Camino fuera también Rosario. Desde luego por la fijación con la Virgen propia de la Orden y, también, estoy convencido, por inmortalizar a doña Rosario, la generosa mecenas.  El padre Ignacio Blázquez Bautista, de Macoteras, tampoco se quedaba atrás en su afecto por las dos Rosarios. Nombrado en el Capítulo Provincial de Las Caldas de Besaya en 1954, el día de Todos los Santos como vicario del Provincial sobre los religiosos de la Casa de la Virgen del Camino, para encargarse de todos los asuntos relacionados con la obra de la Fundación, en el capítulo siguiente ya le hicieron Promotor Provincial del Rosario. Promover el Rosario fue pues para él, un encargo. En cuanto a la señora de don Pablo, estuvo tan vinculada a él que se ofreció a ser su madrina cuando celebró las bodas de oro como sacerdote.

 

A don Pablo no le retratan, podían haberlo hecho. De inmortalizar a Don Pablo se encargó Subirachs y decidió hacer en homenaje suyo la puerta del apóstol San Pablo con el texto – las palabras- de Corintios XIII, que habla de caridad. Se quería dar las gracias a don Pablo por la caridad que hacía con la Virgen, con el pueblo de León y también con tantos niños pobres de entonces. Gracias.

 

A Doña Rosario tampoco la retratan los artistas al otro lado del tríptico, podían haberlo hecho también. Subirachs la hace presente, la eterniza, pero sin nombrarla. Se limita a incrustar en el bronce, una piedra de río que la propia Doña Rosario recogió en su pueblo, concretamente en el lecho del río Porma. Ahí quedó la piedra de Doña Rosario para siempre en la honda del pastor Alvar Simón, formando parte de la leyenda primigenia y de la hazaña, de la milagrosa hazaña final.

 

Cuando la gente pregunte por la piedra, hay que hablarles de Alvar y de doña Rosario. Y, como una cosa llevará a la otra, hay que hablarles de don Pablo, de su persistente ensoñación allá en México sobre la Virgen a la que rezaba su madre. Y en aquellos años en los que otros patrocinaban las investigaciones para fijar el modelo de doble hélice para expresar el ácido desoxirribonucleico representando así la estructura tridimensional del polímero, Don Pablo se empeñó en patrocinar la construcción de una iglesia más en el país de las iglesias. Pero una iglesia como no había otra en toda España. Ni en el mundo entero había otra como aquella.

                                                                                       

BOMBAZO INFORMATIVO

BOMBAZO INFORMATIVO

Hoy está siendo un día lleno de noticias inesperadas pero alentadoras. Hemos conocido de buena tinta que nuestro compañero Javividelvigopalencia se desplazó este sábado pasado hasta León para hacerse cargo de la Presidencia del Puente Castro F.C. (para los de Ciencias, Futbol Club).

Tras un tira y afloja hasta altas horas de la madrugada, Javivi accedió a la petición masiva de los socios y aficionados del popular club futbolístico de León y tomó posesión de su cargo por una duración de 5 años.

En sus primeras declaraciones manifestó su deseo de llevar al futbol sus conocimientos sobre las setas, el clima y los embalses con la única finalidad de encumbrar al Puente Castro F.C. a las más altas cotas de la 5ª Regional.

Veremos si concreta sus buenos deseos.

No obstante, nos alegramos por su decisión pues, personas de su capacidad y carisma, son las que necesitamos en el proceloso mundo del balonpié leonés. Una de sus primeras decisiones, al parecer, será la de fijar su residencia en La Virgen del Camino.

La fotografía, tomada en su desde hoy nuevo despacho, recoge el momento de su toma de posesión acompañado por el Secretario Técnico del club. A sus espaldas la vitrina con las Copas conseguidas por el Club.

NOTICIA DE ALCANCE

NOTICIA DE ALCANCE

¡Ya era hora! Según recogen los principales diarios provinciales, y los no tan principales, y todas las cadenas regionales de Televisión, nuestra "CAMARILLA" acaba de ser reconocida por las autoridades artísticas como BIEN DE INTERES ÁRTÍSTICO Y CULTURAL.

Al acto de reconocimiento, hoy en el MUSAC de León a partir de las 21:30 horas, asistirán, además de Don Primo el primo de Don Segundo, entre otras personalidades del mundo del arte y las ciencias los tres últimos premios nacionales de Diseño y Orfebrería, D.Ursicino Botas (autor del tratado sobre Las Botas de Don Ursicino), Dña. Hermelinda Cienfuegos, mujer honesta,  y la famosísima vicetiple Señorita Renana de la Vahina recientemente llegada de su exitosa gira interpretando el preludio y fuga de la ópera en tres actos "Il supremo quessito di bola", titulada en inglés "My early travels and lovely Adventures" y traducida al español en los años 50 como "Sinfonía en sol menor".

Esta nominación ha sido promovida por la ONG "Aduaneros sin Fronteras" quienes, según declaraciones a esta Furrielería, han conseguido sacar del olvido el habitáculo que reúne todas las condiciones estético-sanitarias que en tan mínimo espacio puedan alcanzarse. Destacan, entre otras: limpieza-maniobrabilidad-reducción del consumo energético-energía solar las de la ventana-alimentación de múridos (los de Ciencias excepto Fernando Box acudan please al diccionario)-descanso-almacenaje de viandas-estiramiento de pantalón bajo colchón-radiador de mínimo consumo-despertar con música-vistas al norte-vistas al sur-vistas al pasillo, etc.

A los sones de la famosísima sinfonía alpina "Bebe como si fuera agua" interpretada, a dúo por ella sola, por la nombrada vicetiple acompañada por 540 violines, 12 violas, 50 violonchelos y un tambor, entregará el Diploma de Reconocimiento como BIEN DE INTERÉS ARTÍSTICO Y CULTURAL el muy ilustrísimo Sr. D. Arturo el Tinieblo, Director General de Museos y Embarques Fluviales, recién desembarcado al efecto.

Me piden os haga llegar la invitación a  dicho acto que se deserrollará esta noche en el MUSAC de León. Identificaos a la entrada y volved al anonimato a la salida o al revés, bueno, como os parezca mejor.

Quedarán muy satisfechos con vuestra presencia. A los asistentes se les hará entrega de una reproducción en miniatura de la CAMARILLA (con ratoncito incorporado), que desde hoy tendrá su sitio de honor en los libros de Arte y Ensayo y Enciclopedia Alvarez..

Por favor, no faltéis.

Se cerrará el acto con un lunch y un lanch servido por los cocineros del prestigioso Restaurante parisino "Comm les chorres del or" (Los más limpios).

Ya me contaréis. Yo no podré asistir pues en estos momentos me encuentro con una extraña dureza de vientre; llamaré a Oscarín.

VIAJE DE PLACER

VIAJE DE PLACER

De nuestro corresponsal en León, Justino Blanco Villacé, Reportero TOTAL
 
"Querido Josemari:_
Al igual que yo, muchos de los habituales blogeros se preguntaban qué era de nuestro querido compañero Mariano Estrada. Cual no sería mi sorpresa,cuando anoche y vía mail, recibo de éste, correo y foto adjunta, la cual te remito.
Como podrás apreciar, el bueno de Mariano, en compañía de su bella esposa Rosa, justificaban su silencio en nuestro blog, debido al reciente viaje que realizaron a Cuba.
Ni que decir tiene que vinieron encantados de la isla. La Habana, Varadero, Cienfuegos.... y otros muchos lugares me fueron descritos por Mariano con su proverbial maestría.
No faltaron los mojitos, los paseos a la luz de la luna, el negro zumbón que continuamente les ofrecía toda clase de servicios y sobre todo no faltaron las relaciones públicas, a las cuales Mariano es tan dado.
La foto que me envió es una buena muestra de esto último que te he dicho. Dice tratarse de un cubano, ya algo entradito en años que es oriundo de Galicia con el cual trabó amistad durante la sobremesa que tuvo lugar en un restaurante de la Habana Vieja.
Conmina a todos los blogeros a viajar a esa bella isla y promete volver a deleitarnos en el blog con sus siempre amenos
escritos."
 

SON OTROS TIEMPOS

SON OTROS TIEMPOS

Precioso relato-pensamiento-sentimiento. Pirateado de LA SENDA, el blog de Andrés el Trapi, espero que no se me enfade.


El humo se ha escapado desde la cocina y ha invadido toda la casa; llega también a mi refugio –mi estudio- mientras pretendo un período señalado del año en tranquilidad de lectura y música. Huele a dulce, huele a Navidad.
Mi mente no puede establecer un orden en todas las imágenes que van brotando de navidades pasadas; y se mezclan las nostalgias infantiles personales con las horas dedicadas después, en las mismas fechas, a tus hijos, pretendiendo darles felicidad en lugar de dejarles ser felices. Y analizas la tremenda diferencia producida entre tu juventud y la tus hijos; el contraste de, posiblemente si saberlo, antaño transmitir la felicidad sin dinero, y ahora intentar comprarla.

Esos amarguillos y coquitos que se han cocido en el horno de una cocina eléctrica no son iguales que aquellas magdalenas y pastas con grasa de cerdo que se fabricaban en el fogón de la cocina económica, pero mantienen el cariño de su elaboración.
Aquel tren de cuerda que te embelesaba mientras lo mirabas en el escaparate y que te obligaba a paseos y ratos de ilusión mientras mirabas a través del cristal de la tienda, y que sería el juguete primordial en tu carta a la Reyes Magos, que sin embargo Sus Majestades siempre olvidaban, hoy lo superan reproducciones móviles con mandos a distancia, o maquinitas con mil juegos para uso individual, que aíslan, y un sinfín de monstruos que terminan amontonados en el armario donde están olvidados los de año anterior.

Ya no hay brisca ni filandón porque la “caja tonta”, los mil canales de televisión ya te han sustituido en el envite del “tute subastao”, y la conversación calmada de sobremesa la desplaza una superproducción que interrumpen con el recuerdo machacón que te incita a más compra, a más gasto, a que “seas más feliz”.

Concluyes que, en este “son otros tiempos”, no eres dichoso porque no sigues el dictado o la rueda establecida, que estás fuera del sistema de comprar la felicidad. Pero no te deprimes: Te pertrechas para el frió, sales a la calle en busca de contracorriente de compras, y recorres callejuelas sin luces de neón ni agobios de transeúntes mientras suenan en tus “pinganillos” el “Christmas Oratorio” de Bach.

Andrés M. Trapiello

ENTREVISTA A JAIME URRUTIA

Esto es lo que escribe Isidro Cícero en el artículo de ayer. Por mi parte he podido capturar la grabación de la Cadena SER, la he recortado y montada aquí os la dejo para que nos crezca el ego.


Muchas felicidades a todos.

En la tarde de Nochebuena estábamos aquí mano a mano ultimando algunos detalles para la cena mientras oíamos las noticias de las seis de la Cadena Ser. Marta González Novo, que aún sustituye a Gemma Nielga al frente del programa La Ventana, dijo que eran las 6 y 10 de la tarde mientras de fondo sonaba “Un pastor comiendo torta , en el cielo divisó...”, seguido de la estrofa de la Marimorena. “Escuchen bien este villancico”, dijo Marta, “porque si esta noche TVE tiene a Raphael, nosotros no queríamos, ni íbamos, ni podríamos ser menos. Así que durante la próxima media hora nos va a acompañar Jaime Urrutia. Nos ha traído un disco, un vinilo, un superdisco. Esto qué es, la Marimorena, ¿no?”.

Entra a responder Jaime Urrutia, recordado desde los años de la movida o desde Gabinete Caligari.

Isidro Cícero

Operaciones especiales: II.- Operación pluma

Operaciones especiales: II.- Operación pluma

EL DESENLACE Y PILÓGO.- Mira que me he hecho p...mentales. Que si sería para llevar las bolsas de la ropa sucia hasta las monjas, que si para recortar las hostias del Santuario, que si para limpiar las mesas del refectorio, que si para probarles como lectores en el mismo, que si sería para grabar un guión en la emisora, o afinar las bandurrias de la Rondalla, quizás para una selección de monaguillos, podría ser para contar folios en la Procuración, echar petróleo a los tranvías, ser nombrados "baloneros", sanear las cajoneras de la Recreación, probar el agua caliente de las duchas, podría ser que necesitaban testigos para una boda en el Santuario, y nada: no he acertado ni de lejos.

Por fin nos alumbra el desenlace y nos abre la puerta del misterio.

Amigo Santos, un placer leerte.


Autor: Santos S. Santamarta

II.-   “Operación pluma”

 Con cierto apresuramiento, abandonamos el vestíbulo contiguo al salón de estudio y emprendimos la marcha tras nuestro guía siguiendo el largo pasillo de las clases, luego  tal vez hicimos un giro hacia la derecha, bajamos algunas escaleras… pero ya no me pidáis el detalle del itinerario recorrido,  hasta que llegamos a lo que vagamente creo recordar que era el cuarto de calderas de la calefacción del Colegio. Allí nos esperaba  un afable y sonriente señor que –desde mi estatura de entonces (igual que la de ahora, para qué vamos a  engañarnos) diría que era alto, de unos cuarenta años, con algunos indicios de alopecia,  cuya característica fisonómica más relevante era el perfil de la parte inferior de su cara, que se unía a su cuello formando una suave línea en la que apenas podía distinguirse una mínima curvatura de mentón o barbilla. Lo he recordado posteriormente tantas veces cuantas vi a Gustavo Re, aquel actor de comedia, de procedencia italiana que formaba pareja, en programas de humor de la TV, con el austríaco Franz Johan.

Nuestro afable y dicharachero recepcionista en aquel local de subsuelo, no muy iluminado, enseguida nos puso al corriente de lo que se esperaba de nosotros. La misión encomendada era algo especial, sí,  sobre todo para aquellos cuya sensibilidad era más afín al ecologismo de  la escuela franciscana,  pero no requería una especial preparación técnica, ni particulares dotes de fortaleza física, ni siquiera mucha entereza de ánimo. Para quienes  podíamos  exhibir un amplio currículo de experiencia en el sector ganadero como ayudantes cualificados de matarifes, aventajados asistentes de capadores, practicantes sanitarios de toda la gama de animales domésticos… el encargo que se nos hacía no era cosa que fatigase en exceso nuestro cuerpo, turbase nuestro ánimo ni hiciese flaquear nuestra determinación.

Se trataba ni más ni menos –ahora ya puedo decirlo- de desplumar gallinas. Sí, gallinas jóvenes o gallinitas, muchas gallinitas, quizá más de un centenar de tiernas avecillas ponedoras, aún en potencia de ser tales, puesto que habían nacido destinadas, por decisión ajena, a la pura y simple puesta de huevos. Y no en la intimidad de un acogedor y privado “nial” como correspondería a su natural doméstico, sino en duras, frías y vergonzantes jaulas metálicas. Todo ello con la exclusiva finalidad de aminorar gazuzas de otros animales, bípedos y jovencitos también, pero implumes,  que   compartían igualmente un cierto grado de enjaulamiento en la paramera leonesa.

Nuestro amable jefe de operaciones -lamento no recordar su nombre- que a la sazón creo que se ocupaba y tenía la responsabilidad de hacer que funcionase la calefacción, era, como ya dije, un señor encantador. El hecho de que en su principal quehacer no hubiese tenido el éxito deseado, por ser causa indirecta de la proliferación de sabañones entre los colegiales, no impidió que nos amenizase la velada, ya de por sí bastante divertida, con chistes chascarrillos y chirigotas  hasta la finalización de aquella “operación pluma” que se prolongó, según me parece recordar, hasta altas horas de la noche.

A nuestra llegada ya tenía preparadas para nosotros las sillas correspondientes, y dispuestas de tal modo que formaban un semicírculo como si estuviesen destinadas a virtuosos maestros y de inmediato fuese a dar comienzo el concierto de un sexteto de cuerda.  De las manos de este hombre  fuimos recibiendo, uno tras otro, sucesivos ejemplares de aquellas inertes y flácidas gallinas de blanca pluma, que habían encontrado su infausto final, hacía pocas horas,  por algún error o descuido relacionado con la peripecia de su traslado por carretera desde la montaña cántabra a la meseta leonesa.

No me extenderé morbosamente en detalles para no herir franciscanas sensibilidades. Todo el mundo ha visto alguna vez cómo se despluma un ave o como se “pela la pava” (navideña o la del día de Acción de Gracias yanqui). Se toma el bípedo penígero por sus extremidades con la mano izquierda (si eres diestro), lo elevas hasta la altura del hombro como hace el violinista antes de apoyar su violín contra el cuello, lo sostienes en el aire con firmeza y luego ya con la mano derecha –como el novato que rasguea con púa las cuerdas de su primera  guitarra- se va procediendo a despojar el plumaje del cuerpo del animal hasta dejarlo en su verdadera “piel de gallina” . 

Cada cual puede imaginarse a su antojo la seráfica escena. Aquel sexteto de “intérpretes” o “ejecutores”, entregados en singular pique a conseguir el trofeo a la eficacia en el desplume del mayor número de piezas, fueron cubriendo rápidamente el suelo con una capa de espesor creciente al tiempo que ellos mismos y toda la maquinaria calefactora quedaban envueltos en nubes y remolinos de blanquísimas plumas, como en la mejor y más enternecedora de las postales navideñas.

Ignoro cuál fue el destino inmediato de  nuestro animoso trabajo. No recuerdo que en días posteriores a esa fecha se hubiese incrementado la ingesta de tiernos muslitos de ave. Desde luego no sería por falta de garantías de frescura, salubridad e higiene. Se actuó de manera rápida y profesional. Otra cosa  fuese que  ante la economía de supervivencia de aquel tiempo y la visión especulativa del procurador, todo este excedente de tentación carnal fuese objeto de trueque, o simplemente vendido a los propietarios de algún  puesto de asado de pollos de Papalaguinda, pongamos por caso, pero eso ya son meras suposiciones infundadas.

Y respecto a las plumas… yo no lo puedo evitar. Quienes  esta noche reposéis vuestra cabeza sobre una  almohada de plumón de IKEA hacedme el favor de reconocer aquí que habéis sufrido el mismo efecto de quien pone al oído una caracola marina y que luego, en sueños, os habéis visto flotando sobre nubes de plumas.

FELICITACIÓN DE ESTE FURRIEL IMPRESENTABLE

FELICITACIÓN DE ESTE FURRIEL IMPRESENTABLE

Todos sabéis que no tengo ninguno de estos oficios: zapatero, sastre, sombrerero, calcetero, bordador, cardador, panero, fundidor, curtidor, joyero, espadero, jubetero, herrero, calderero, curtidor, pellejero, carnicero, cortador, mesonero, bodeguero, panadero, pastelero, especiero ni boticario.

Pero soy el Furriel, y a mucha honra,  y como ejerzo de tal, me reservo el derecho de felicitaros ya próximo el nacimiento del Niño Dios, a todos y a vuestras familias, recordando a quienes se fueron y deseandoos feliz Navidad y agradeciéndoos el que hayáis mantenido vivo durante todo el año este bendito lugar de encuentro, casi como un Teleclub de aquellos años.

Con todo mi cariño que es sincero.

Sed felices en estas Navidades y siempre. Recordad la nieve en el Colegio e imaginaos cruzando el "tunel" hacia el Santuario para cantar la Misa del Gallo.

EL PITU NOS FELICITA

EL PITU NOS FELICITA

Parece un buen momento para desear a todos los amigos unas buenas fiestas, a ser posible sin trabajar y con la lotería asegurada, y un próspero año 2010, sin crisis personales ni económicas. Si no hubo lotería que "haiga salu".

¡Muchas facilicidades y, sobre todo, felicidades!

Un abrazo. jose manuel garcia valdés

GERARDO BARRADO NOS FELICITA

GERARDO BARRADO NOS FELICITA

Amigas/os:

      A pesar de que el tiempo se nos vaya yendo sin pausa; a pesar de que, aun siendo en esencia los de entonces, ya no somos los mismos; a pesar de que el mundo se nos siga revelando distinto, extraño; a pesar de que las palabras parezcan conseguir otros significados y las cosas otras apariencias; a pesar de que muchos de los nuevos sonidos nos chirríen... la Navidad ha vuelto, siempre vuelve. Quizá para permitirnos soñar que recuperamos algo de aquellas ilusiones que tuvimos y que todavía somos algo (o mucho) de lo que fuimos; que a lo mejor aún somos capaces de asombrarnos ante las luces de un árbol y de emocionarnos con un villancico...

 Y sobre todo, para comprobar que vosotros estáis ahí, que tenemos amigos, que nos tenemos los unos a los otros, aun en la distancia; que hay alguien que se acuerda de nosotros y nos manda una felicitación, a pesar de que no hayamos hecho nada importante: sólo porque es Navidad.

     Sed felices, porque sí, porque os lo merecéis, y disfrutad todo lo posible de éstos y de todos los días. Y de un nuevo año que nos aguarda con su caja de sorpresas intacta. Ojalá sean todas buenas.

 

     Besos y abrazos, desde Barcelona, de la familia María Teresa, Yolanda y Gerardo Barrado.

FELICITACION DE GERMÁN TORRELLAS

FELICITACION DE GERMÁN TORRELLAS

POR AQUÍ SE CUELA UN PEQUEÑO CORREAS

POR AQUÍ SE CUELA UN PEQUEÑO CORREAS

Hola, yo soy Pablo G. Correas. Hasta para ir a la cama hay que estar elegante. Seguro que os gusta mi pijama.Me lo compró mi abuelo Julio para presentarme a las "chicas de mi quinta".

 

Venga chicos y chicas del CASI-UN-AÑO, presentaros a estos viejillos abueletes que tenemos en este/a blog y así aprovechamos para irnos conociendo.

 

Aprovecho para desearos a todos:

 

FELIZ NAVIDAD y MUCHOS BESOS A TODOS!

MARTA Y JULITO CORREAS NOS FELICITAN

MARTA Y JULITO CORREAS NOS FELICITAN

FELICITACIÓN DE ANTONIO FUEYO

FELICITACIÓN DE ANTONIO FUEYO

FELIZ NAVIDAD SALUD PARA TODOS .ADELITA Y ANTONIO (NARANJO DE BULNES NEVADO HACE UNOS DIAS)

FELICITACIÓN DE SANTIAGO ALFAYATE

FELICITACIÓN DE SANTIAGO ALFAYATE

Desde este Gijón del alma, nuestros mejores deseos de Paz, de Ilusión y Felicidad, para todos. FELIZ  NAVIDAD!!!  Santiago Alfayate y Tere

EL G.L. OS FELICITA

EL G.L. OS FELICITA

Con nuestros mejores deseos para vosotros y vuestras familias.. Centeno, Trapi, Martín, Pajarín, Quique, Justino, Froi, Josemari.

APARECE MI NIETIN

APARECE MI NIETIN

Con esta foto disfrazado de una cosa que mi abuela Isabel dice que es el traje de Papá Noel, quiero felicitar  a todos los amigos de mi abuelo Josemari estas Navidades, mis primeras Navidades. Os quiero dar las gracias por todo lo que habéis hecho por mi abuelo.

 Besines, todavía soy pequeñín y no os puedo abrazar.

Ya os quiero, Alexis Municio Cortés (parece que me llamo así).

NUESTRA MARIBEL NOS FELICITA

Con emoción recibo este correo al que MARIBEL  acompaña su felicitación para todos nosotros. También para toda esa querida familia enviamos nuestros mejores deseos en estas navidades y para el nuevo año. Esta Nochebuena, cuando en mi casa bendigamos la mesa, os recordaremos.

Querido José Mari:

 

Quisiera, si puede ser, que incluyeras en el blog nuestra felicitación navideña para todos y en especial a todos los que habéis estado con nosotros en los últimos momentos en los que tanto os hemos necesitado. Habéis compartido nuestro dolor y nuestro amor a José Manuel y ¡NO SABÉIS DE QUÉ MANERA!  

Os deseamos lo mejor para el Año 2010 y que no os falte nadie de vuestros seres queridos. Que todos los que estamos juntos hoy, volvamos a estar juntos el próximo año.

 

Muchos besos y un fuerte abrazo para todos.

Diego, Sergio y Maribel

FELICI-ESTACIÓN

FELICI-ESTACIÓN

Como buen ferroviario, nuestro muy querido compañero Manolo Centeno nos felicita a todos las Navidades con esta preciosa postal de la Estación de León.

 Gracias amigo querido y FELICES PASCUAS.

Y en León sigue nevando.