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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

DESDE LAS ALTURAS

DESDE LAS ALTURAS

En alguna que otra ocasión os he dejado en el blog, y en el álbum EL SANTUARIO de Ver Fotos/Documentos, fotografías de la torre del Santuario de la Virgen del Camino rodeada de andamios.

 

 

Hoy os dejo la de un operario currando en las alturas de la torre, el colegio a sus pies.

Casi tocando la estrella "colorá".

LLEGA EL OTOÑO

LLEGA EL OTOÑO

con sus noches frias, que acorta las tardes, vuelve mi nieto al cole, un fin y un principio, iré a coger moras, me dejo la barba, y Alberto cumple 32 años.

MISA FUNERAL POR DON ANTONINO

MISA FUNERAL POR DON ANTONINO

Os dejo la esquela que aparece publicada en el Diario de León de ayer.

EL HUMILLADERO

EL HUMILLADERO

Estampa firmada por Amós Salvador Carreras del Humilladero de la Virgen del Camino en el mes de septiembre 1914. 

«E ya que me vieron de paz, me contaron ellos y ellas el fundamento de la devoción y denominación del Humilladero, diciendo:

"-Mire, señora Justina, lo que llamamos el Humilladero es una ermita pequeña en que la Virgen se apareció a un humilde pastor, y él, humillado, la adoró y hizo humilde oración, y por eso y porque los que allí van se humillan a la santa imagen, se llama el Humilladero"».



nota de Lalo Mayo..- 

Tardé un poco en apreciar que en la oscuridad de la foto se arrodillaban varias figuras en torno a las cruces. Hasta que leí la entrada de Carlinos Tejo no me di cuenta, por lo que llevé la foto a mi Photoshop. 
Aunque a la imagen no se le puede hacer mucho, he buscado las figuras en la niebla del tiempo y casi ya se intuyen. 

VALLADOLID, TARDÍA CRÓNICA, CASI ANIVERSARIO - 2ª parte - (Por Javier Cirauqui)

VALLADOLID, TARDÍA CRÓNICA, CASI ANIVERSARIO - 2ª parte - (Por Javier Cirauqui)

VALLADOLID. GASTRONOMÍA.-

Esperaba  haber terminado estas crónicas con la comida en las Bodegas de Rueda, pero esta alusión a la Gastronomía del Quijote, Cervantes y el Siglo de Oro se me ha alargado tanto que la comida en Yllera la he dejado para otra parte de las crónicas. Disculpadme por esta largura y por este peñazo que os he dado, pero he decir que  esto de Cervantes y la Gastronomía me ha atraido con fuerzay me he sentido feliz con ella. He repasado  El Quijote y otros libros  como La Lozana Andaluza, Guzmán de Alfarache, etc. La verdad que merece la pena asomarse de vez en cuando  al  Siglo de Oro y recorrer su historia, vida y cultura.

 

Tras de la Melancolía,

O humor de la bilis negra,

Viene la Gastronomía,

Como propone la muestra,

En  sus varios bodegones

Y naturalezas muertas.

Distribuidos en coches,

Nos dirigimos a Rueda,

A las Bodegas de Yllera.

Entre campos y viñedos

Voy pensando en la comida,

Pues me azuza mucho la hambre .

Y vienen a mi memoria

En claras ensoñaciones,

Los alimentos o viandas,

Que comían en Castilla

En los tiempos del Quijote

Y otras obras de Cervantes.

En  glorioso Siglo de Oro.

Este mundo literario

De Don Miguel de Cervantes

Y autores contemporáneos

Está plagado de citas

De los sabrosos manjares

Y variados condimentos,

Que componen las recetas

De la cocina del tiempo..

Constituye un testimonio

De un enorme gran valor

De comidas y alimentos

De España en el Siglo de Oro.

¿Qué comían y bebían

Las gentes de Las Españas

De los años milseiscientos?

Las comidas de los ricos,

La comida de los pobres

Se diferenciaban mucho.

Los primeros con recetas

De costosos componentes,

La aristocracia y los clérigos,

Que comían en exceso

Los platos muy rebuscados

De manjares excelentes

Y unos vinos muy costosos.

Pero el común de la gente

Tenía una dieta sobria

Y comían con mesuras ,

Quizás por necesidad

Dice la literatura

De aquel tiempo singular.

Pícaros, pobres y el hampa,

Comían muy poco y mal,

Las sobras de los conventos,

 Los gallofos, los sopistas

Y los llamados brodistas.

El brodio era aquella sopa

Con berzas y con mendrugos.

Que dan en la portería

En algunos monasterios

Personajes  destacados

De la vida de la época

 Y de nuestra picaresca.

También los hidalgos pobres

Tenían dieta menguada

Y un fuerte olor a ajos crudos,

Perfumaba su figura.

Era escasa su comida

Y solo una vez al día.

El Capítulo Primero

De Don Quijote nos dice:

“Una olla de algo más vaca

Que carnero, salpicón

Las más de las veces toman.

También duelos y quebrantos,

Generalmente los sábados

Y las lentejas los viernes,

(Que es comida melancólica)

Palominos los domingos.

Y con ello se consumen

Las tres partes de la hacienda

De este hijodalgo pobre”.

En el Quijote Cervantes,

Introduce referencias

De comida y comensales

Y sus citas constituyen

Un granado recetario

De  comidas de la época.

El banquete que nos habla

De las bodas de Camacho

Es el más grande episodio

De comida del Quijote,

Donde sirven un novillo,

 Que tiene como relleno,

Doce tiernos lechoncillos

Y otros muchos elementos.

Y en una cantidad de ollas

Hervían los palominos,

Las liebres y los carneros,

 Las aves en cantidad

Y riquísimas gallinas,

 Quesos, frutas en sartén

Y otras muchas golosinas,

Que a Sancho dejan atónito

Por tamaña maravilla.

En la famosa aventura

Del Caballero del Bosque,

El buen Sancho Panza come

Empanadas de conejo,

De conejo albar llamadas

Y de un sabor exquisito.

Pero las más de las veces

Con pan seco, queso duro,

 Algarrobas y avellanas

Algo de tocino a rayas,

Ambos se alimentaban,

Don Quijote y Sancho Panza.

 

Muchas son las comidas,

Y variedad de alimentos

Aparecen en el libro,

Que contrastan con el hambre

Que padece Sancho Panza

Y es rasgo característico

De la sociedad humilde,

Como antes, y  como siempre.

Entre las muchas comidas,

Que aparecen en el libro

Se destacan los gazpachos,

Empanadas de conejo

Del denominado albar,

Salpicón, olla podrida,

Morteruelo, criadillas,

Las lenguas y uñas de vaca,

Palominos, manjar blanco

Y el turrón alicantado.

Las recetas de Cervantes

Y algunos contemporáneos,

Los Quevedo y Delicado,

Como Góngora y González

Forman parte de aquel marco

General, del Siglo de Oro.

Las comidas más humildes

Eran de los más corrientes

Como: gachas, gato asado,

Las lentejas, el gazpacho,

Y los duelos y quebrantos,

Más que el manjar blanco real.

¿Pero qué son los quebrantos?:

Poco de tocino y huevos,

Que entre los religiosos llaman,

Con tino, merced de Dios,

Pues duelos con pan son buenos,

Con huevo y tocino más.

Un plato tan apañado,

Como fue la olla podrida,

 Puede tener dos versiones,

Según riqueza del dueño.

Gallina, jamón, chorizo.

Vaca y tocino fresco,

 El carnero y los garbanzos.

O la versión más frecuente,

Que cita el Dómine Cabra

En el Buscón de Quevedo,

Que es un caldo en escudilla,

Tan claro y tan transparente,

Que comiendo en una de ellas,

Peligraría Narciso

Más que al mirarse en la fuente.

Algo de nabo o garbanzo

Y algo de pieles flotando

En la clara superficie.

Comed, comed con placer,

Que huelgo en veros comer.

Cervantes en su comedia,

Tï tulo “El Rufián dichoso”

Nos hace chupar los dedos

“-¿Hay regodeo?-

-Hay merienda.-

Que las más famosas cenas

Ante ella cogen la rienda:

Cazuelas de berenjenas

Serán penúltima ofrenda.

Hay el conejo empanado

Por mil partes traspasado

Con saetas de tocino;

Blanco el pan, aloque el vino

Y hay turrón alicantado.”…

 

En “La Lozana Andaluza”

Aparece relación

Con deleites culinarios,

“Dice Aldonza con donaire,

Que ella aprendió a guisar,

Fideos y ensaladillas,

Alcuzcuzú con garbanzos,

Arroz seco, entero, graso,

 Albondiguillas redondas

 Con el culantro apretadas,

Un buen pecho de carnero.

Dice, que en la casa había

La rica miel de Adamuz

Y azafrán de Peñafiel.

Lo mejor de Andalucía

Venía a casa de mi abuela.

Yo sabía hacer hojuelas

Y rosquillas de aljafor.

Tostones de cañamones

Y también de ajonjolí,

Pestiños y ricos nuégados,

 Las sopaipas, los hojaldres

Y los hormigos torcidos,

Empapados en aceite.

Las talvinas y zahinas

Y los nabos sin tocino

Con mucho, mucho comino.

La murciana alcaravea

Y las ollas reposadas.

Cazuelas de berenjenas,

Mojíes en perfición,

Con su ajico y cominico,

Saborico de vinagre

Y otras muchas viandas más.

Rellenos y pepitorias.

Cuagarejos de cabritos

Y cabrito apedreado

Con rico limón ceutí

Y cazuelas de un pescado,

Que se llamaba cecial,

Acompañado de orugas.

Y las cazuelas moriscas

Que son una maravilla.

Cazuelas de otros pescados,

Cosa larga de contar.

Letuarios de arrope en casa,

Con miel para presentar.

Así como de membrillos,

De cantueso y de las uvas.

De berenjenas y nueces

Y de la flor del nogal,

Para el tiempo de la peste,

De orégano y hierba buena,

Si se pierde el apetito

¿Ollas en tiempo de ayuno?

En estas y en otras ponía

Tanta gana y vehemencia,

Que era mejor que Platina.

De voluptatibus y Apicio,

“De re coquinaria” y decía

Que las ollas sin cebolla,

Es boda sin tamborín…”

De la Lozana Andaluza

De Francisco Delicado.

 

El vino era primordial,

Pues era alimento básico

Y también el condimento

Para variedad de platos.

Todo el mundo lo bebía,

Ricos, pobres y seglares,

Los jerarcas y los clérigos.

Los vinos de los pudientes

Eran fuertes y olorosos

Y por supuesto muy caros.

Pero los pobres, en cambio,

Bebían vinos baratos,

De muy baja graduación

Y de escasa calidad.

Los vinos más consumidos:

La garnacha y malvasía,

Elaborados con uvas

De las viñas del país.

Por su olor y su perfume

Este caldo era ambrosía

Y estaba considerado

De los mejores del mundo.

Para acompañar al vino

Se usaban aperitivos,

Que decían llamativos,

O también iniciativos:

Encurtidos de vinagre

Con especias y pimienta

Y aromas de varias hierbas,

Y las guindillas picantes,

Que ayudan a despertar

El apetito y colambre.

Cervantes en el Quijote

Nos cuenta un aperitivo:

“En los manteles de “yerbas”,

Pusieron sobre ellas pan,

Sal, cuchillos y unas nueces,

Huesos mondos de jamón,

Más bien para ser chupados

Que para poder mascar.

Y algunas rajas de queso.

Un manjar negro pusieron

 Que le llamaron “cavial”.

Y dicen que se elaboran

Con huevas de unos pescados

Y despierta la cochambre

Y endereza el apetito.

No faltaron aceitunas,

Secas y sin adobo,

Sabrosas y entretenidas.

Y lo que más campeó

Fueron sus botas de vino,

Cada uno con la suya”

Rinconete y Cortadillo

Cita otros aperitivos:

“Rábanos, queso de Flandes,

Las naranjas y limones,

Tajadas de “bacallao”,

Una olla de aceitunas

Y un plato de camarones

Y cantidad de cangrejos

De alcaparrones ahogados

En riquísimos pimientos,

Tres hogazas de gandul.

El vino aparece en el libro

Con frecuencia continuada.

Sancho dice en un pasaje:

“Bebo cuando tengo ganas

Y también cuando no tengo

Y más cuando me lo dan”.

El vino es protagonista

En muchos de los capítulos,

En las bodas de Camacho

Y en la excelente aventura

De lo gigantes pellejos.

 

Importante como  el vino

Era el pan y cómo hacerlo.

Los famosos panaderos

De Sevilla y Alcalá,

De Utrera  y de Gandul.

Un anónimo nos dice:

“Emperador sempiterno.

Mi pena remedialá

Y sácame de  este infierno

Porque coma del pan tierno

De Gandul y de Alcalá.

Es el pan que abre alientos

Como las roscas de Utrera.

Pan que no tiene aposentos,

Ni chinches, ni Paramentos,

Como el bizcocho en galeras.”

 

Como se ve en La Lozana,

 Bien podemos encontrar

Muchos platos del Magreb,

De clara influencia árabe.

Además de los citados:

Ginebradas, jinestadas,

Orelletes y melindres,

Alcorza y ajonjolí.

Esta influencia se ve,

No solo en los alimentos

Sino como condimentan

Con delicados aromas,

Con especias y con salsas-

El cilantro, el azafrán,

La alcamonía y el clavo,

El jengibre o el comino.

Se mezclaban los sabores,

Los dulces con los salados.

Se incorporaban los frutos,

Como almendra s y pistachos,

A los guisos y las salsas.

La influencia se percibe

Y los dulces y sus nombres.

Pestiños y mazapanes,

Almendrados y buñuelos,

Pasteles de ajonjolí

Y ricas pastas de cidra.

Tortas de aceite y de almendra,

De ajonjolí empanadillas,

Que se suelen rellenar

De rubio cabello de ángel.

Los melindres y alfajores,

El guirlache con almendras

Y el rico alajú de Cuenca,

Como dice la novela

De “Don Guzmán de Alfarache”.

Los sesos y casquería

Y cabeza de animales

Y los guisos de las vísceras

También son de cocina árabe.

 

Y para terminar escribo,

Índice del recetario

Que aparece en el Quijote

Y otros libros de Cervantes,

Además de otros autores

Que vivieron aquel tiempo:

Acaravías reales,

Alboronía en verduras

Y también con camarones,

Albóndigas y alcuzcuz,

Toronjas o almojábanas,

Son las frutas en sartén.

Migas y morteruelo.

Almodrote y asaduras

De la liebre o del cabrito.

Asadura de matanza

O solo asadura frita.

Cazuela moxí y bacalao.

Criadillas y chanfainas

Y la costrada de bofes.

Empanada de conejo

Que denominan albar.

Empanadas, artaeles,

Los duelos y los quebrantos,

Que también son empredrados.

Y la fritada de ratas

Y las ratas en sartén.

Las gachas y el gato asado,

Las hojuelas el gazpacho.

Manjar blanco, lamprear.

Lengua de vaca y lentejas.

Mazapán, manos cocidas

Y los melindres de azúcar.

Migas y morteruelo,

Palomino, olla podrida

Y perdiz en escabeche.

Pestiños y pies de vaca,

 Poleadas y rellenos

Potaje de morteruelo,

Las roscas y otros  rellenos.

Sábalo en cazuela o asado,

Turrón, salpicón de vaca.

Sopas de Aragón, mortero.

Suplicaciones (barquillos),

Jabalina,  o ubres de vaca.

Y con esta letanía

Acabo los comentarios

 Que sobre gastronomía

Aparece en Don Quijote

Y en las obras de Cervantes

Y de otros muchos autores.

Espero no haberos cansado,

Ni aburriros a destajo.

Hemos llegado ya a Rueda

Y tras las ensoñaciones

Vienen las  realidadades.

 

Con todo mi amor y cariño.

Javier Cirauqui

  

BELLEZAS HABITUALES

BELLEZAS HABITUALES

 

Bajo este título, el próximo mes de Noviembre se celebrará una exposición histórica de la obra de los artistas navarros Miguel Iribertegui y Domingo Iturgáiz. Estos frailes dominicos han alcanzado un gran prestigio nacional e internacional con un obra que comprende mosaicos y vitrales, esculturas, dibujos, escritos, etc. y por primera vez en la historia podemos ver reunida en un mismo espacio. 

Esta muestra excepcional que tendrá lugar en la Iglesia de Santo Domingo en Pamplonaestará acompañada de mesas redondas, debates y encuentros de artistas, además de otras actividades culturales.

Objetivos y filosofía inspiradora:

Celebración del Jubileo dominicano (conmemoración del ochocientos aniversario de la fundación de los Dominicos). Con insistencia en los siguientes ítems:

- La importancia histórica en los aspectos social, intelectual, artístico y de difusión cultural de la Orden dominicana en territorio Navarro y especialmente en Pamplona.

- El conjunto de acciones del programa –muestra, iniciativas culturales en la ciudad, prensa y ediciones—pretende traer a un primer plano de la opinión el valor del arte, de la belleza como factor de cambio social, como acelerador de relaciones positivas en el tejido de la comunidad, como estimulador y creador de nuevas emociones al contemplar, ver y oir propuestas de calidad estética.

Aunque el contexto es la Orden dominicana y su presencia en Pamplona, la iniciativa se desencadena a partir de la creatividad y producción de dos artistas dominicos, navarros que han coincidido en el tiempo y en la geografía que han generado cada uno de ellos un corpus de producción en diferentes claves (mosaicos y vitrales, esculturas, dibujos, escritos), de ancho reconocimiento nacional e internacional y que de juntan por primera vez en la capital del reino de Navarra.

El contenedor de la muestra

El comisariado de la misma ha optado por la iglesia-templo de Santo Domingo, sometida para este evento a un tratamiento de arquitectura efímero. El conjunto exhibe las siguientes características positivas.

Ubicación en el centro, en el corazón de la ciudad. Titularidad canónica dominicana; amplitud de dimensiones, valioso patrimonio artístico; disponibilidad funcional para la exposición (la iniciativa no interrumpe servicios que afecten a la demanda establecida de los fieles). Se pretende readaptar temporalmente el espacio del templo y convertirlo en un cajón seductor en el que se encuentre a gusto el visitante (garantizando el comisariado las calidades estéticas, de luz, de orden, de disposición de las piezas y grafismos, de atenciones a visitantes y grupos).

Se pretende, por último, imprimir a la realización global de la iniciativa un tono dinámico, vivo, convocador de tal modo que el visitante se encuentre ante una muestra estática, sino ante una llamada, un descubrimiento social estético y humano con capacidad de impactar y sugerir sentido (así se celebrarán el ámbito de la exposición miniconciertos de cámara, recitales breves teatralizaciones, fundamentalmente para niños y jóvenes, visitas guiadas y participadas por los visitantes, etc.)

Una revelación para la ciudad

Partimos de una certidumbre del comisariado y de diferentes valoraciones recogidas entre colaboradores del mundo de la cultura. Y es ésta: Ostentan estos dos dominicos, en su obra, en sus escritos, y en su sesgo profesional de difusión, una síntesis candente, actual, integradora de dimensiones intelectuales y culturales de valores para la civilización de hoy (arte, música, poesía, propuestas de sentido de la vida y de las innovaciones sociales, susceptibles de conformar la realización de actos, encuentros, performances, conferencias, mesas, redondas, etc. con gancho y persuasión para movilizar diversos sectores de la ciudad. En este sentido se contempla una estrategia persistente y razona para implicar a los diferentes medios de comunicación (noticias, reportajes, entrevistas, etc,) para garantizar una cobertura informativa óptima del evento.

Dimensión colaborativa en el proyecto. Nos referimos a esto: convocar ( y en cierto modo provocar) a personas e instituciones con sensibilidad cultural en la participación cooperativa y económica que hagan viable la ejecución óptima del proyecto. Este ha sido calificado por el gobierno de Navarra como DE INTERES CULTURAL, quiere decirse con ello, como es sabido, que colaborar económicamente en el tiene atractivas repercusiones de descuento en la declaración de la renta.

 

Para más informaciónhttp://bellezashabitables.org/

POR QUÉ SE ESTÁN DESMORONANDO LAS PRÁCTICAS RELIGIOSAS

POR QUÉ SE ESTÁN DESMORONANDO LAS PRÁCTICAS RELIGIOSAS

Querido Josemary. En la última reunión de "in–ex" (dominicos de dentro y de fuera), que se celebró en La Virgen en octubre de 2014, me habían encargado una breve intervención junto con Almarza OP y con el entonces flamante Secretario de la Conferencia Episcopal José María Gil Tamayo. Este hombre llegó muy tarde a la cita porque venía de Madrid de la toma de posesión de Osoro como Arzobispo. Habló tanto, que a Almarza y a mí sólo nos quedaron cuatro minutos para cada uno. Yo preferí no leer lo que había preparado y me limité a hacerle al Secretario cinco preguntas, que por cierto le incomodaron bastante. El texto de lo que tenía pensado decir es el que te mando, querido Josemary. No le hubiera venido mal al señor Gil Tamayo conocer el contenido del mismo, porque da una explicación del derrumbamiento de las prácticas religiosas bastante más profundo del que circula por los ámbitos episcopales y clericales. Eladio Chávarri está delante, detrás y en la base de lo que digo en el escrito.  Un abrazo agradecido.

Baldomero.

 


 

¿POR QUÉ LA PRÁCTICA RELIGIOSA SE ESTÁ DESMORONANDO?

 

Eladio Chávarri

Baldomero López Carrera

 

0.         El enfoque del problema

 

            Es muy corriente que, para valorar la religiosidad de la gente, muchas personas –incluidas obispos, teólogos y clérigos– recurran a  datos e informes sociológicos tales como número de parroquias de una ciudad; cantidad de sacerdotes, religiosos y religiosas; cifras de ordenaciones sacerdotales, bautizos, primeras comuniones, confirmaciones, asistencia a misa y matrimonios canónicos; número de colegios, institutos superiores, facultades o universidades católicas; grado de confianza de los laicos y los no creyentes ante los clérigos y jerarquías eclesiásticas; coherencia e idoneidad de las instituciones religiosas; etc. Yo no voy a seguir ese camino; sencillamente porque la sociología no llega a ámbitos como el de la formación del ser humano, su funcionamiento, ni a las realidades que intervienen en ese proceso, que son precisamente en los que se va a mover nuestra reflexión. La sociología habla con profusión de valores, pero no sabe cuál es la entidad y la función de éstos en la vida humana. Puede controlar cuántos cristianos son practicantes y cuántos no, cuál es la percepción y la actitud de la gente ante la jerarquía eclesiástica; y otras cosas por el estilo. Pero esto nos dice bien poco de la raíz profunda de por qué mucha gente está dejando de de creer. Aquí nos vamos a fijar en lo primero y más primordial, en la raíz profunda del ser humano: su proceso de formación a base de valores y contravalores; y también cómo unos valores marcan el paso al resto. Ahí es donde, a nuestro modo de ver, se cuece verdaderamente la crisis. Después, sacaremos alguna de las consecuencias que se derivan de todo ello.

 

            Todo lo que viene a continuación se fundamenta en el sistema de pensamiento del maestro Eladio Chávarri, profesor de filosofía de muchos de nosotros, cuyo magisterio se extendió durante cerca de cincuenta años en Las Caldas y en Valladolid.

 

1.         La unidad y pluralidad diferenciada de la vida 

 

            Una de las bases de todo el planteamiento que voy a proponer radica en la afirmación de que la vida humana –y su anverso, la muerte– no es monolítica y uniforme, sino que se ramifica y se muestra en grandes y diferenciados ámbitos de vida (vamos a llamarlos así; Chávarri las denomina vertientes vitales). Cada ámbito es vida, pero él solo no es toda la vida humana. Así pues, la vida humana se manifiesta como una inmensa red unida, pero al mismo tiempo, diferenciada de muchos ámbitos de vida. Si habláramos de la vida del ser humano como si fuera un magma uniforme, indiferenciado, estaríamos pasando por alto las infinitas variantes vitales de las que se compone, es decir, la vida específica que se produce en cada una de sus ámbitos vitales. Y lo mismo hay que decir de la muerte: es el anverso, la negación de la vida, y por tanto, sigue el mismo proceso que ésta. En los humanos no existe la muerte en general, sino muchas muertes: en cada ámbito de vida se da un tipo de muerte específico y apropiado.

 

2.         Ocho ámbitos de la vida humana

 

            De la multitud de esos ámbitos de vida, Chávarri escoge una muestra de ocho, a los que denomina respectivamente vida biopsíquica, vida cognitiva, vida económica, vida estética, vida ética, vida lúdica, vida religiosa y vida sociopolítica. Explicitando muy brevemente el contenido de esta muestra, diremos que nuestro ámbito de vida biopsíquica comprende nuestro organismo y todos sus estados vitales orgánicos, temperamentales y placenteros. El ámbito de vida cognitiva abarca los saberes ordinarios, científicos, filosóficos y teológicos. El ámbito de vida económica engloba la creación, asignación, comercialización y consumo de mercancías. El ámbito de vida estética se refiere a las presencias de lo bello y de lo feo, tanto natural, como social, artístico y técnico. El ámbito de vida ética incluye todo lo relativo a ser buena o mala persona; sobre todo, a ser justa o injusta. El ámbito de vida lúdica contiene todo lo referente a los juegos, fuentes inagotables de diversión, entretenimiento, competición, relajación, espectáculo, apuesta, victoria, derrota y empate. El ámbito de vida religiosa se desarrolla en relación con las divinidades de todo tipo. El ámbito de vida social, jurídica y política comprende aquella parte de nuestra vida que se desarrolla en relación con los demás, desde la familia y los amigos hasta los grandes bloques políticos del mundo.
 
            Toda esta variedad y complejidad de ámbitos de vida constituye nuestra vida humana. Así pues, tan vida y muerte humanas son el funcionamiento del hígado como el tono de convivencia de los grupos; las teorías científicas como la relación con las divinidades; el juego en sus múltiples variantes como la creación y distribución de mercancías; las manifestaciones estéticas como las conductas morales. Una malísima persona tiene muerta gran parte de su vida moral; un analfabeto, una porción no pequeña de su vida cognitiva; un pobre de solemnidad, gran parte de su vida económica. Pero sólo esos ámbitos de vida, no otros; ni todos.
 

3.         Los valores y contravalores como alimento de los ámbitos de vida

 

            La vida humana, a través de sus ámbitos de vida, se alimenta de seres. Estos seres son estimados por la persona como beneficiosos si fomentan el desarrollo de los ámbitos de vida, o como perjudiciales si los deterioran o destruyen. En el primer caso, esos seres son denominados valores; en el segundo, disvalores o contravalores.

 

            Habrá, por consiguiente, tantas clases de valores y contravalores como ámbitos de vida, puesto que ámbitos vitales y valores/contravalores se constituyen, se desarrollan y se implican mutuamente. No existen los unos sin los otros. Así, por ejemplo, no habría sonido si no existiera el oído, ni el oído funcionaría si no hubiera los sonidos. Por tanto, tenemos que hablar de valores y contravalores biopsíquicos, cognitivos, económicos, estéticos, éticos, lúdicos, religiosos y sociopolíticos. Cada uno de ellos no genera vida humana –o muerte– sin más; sino tipos específicos de vida y de muerte.
 
            Frecuentísimamente se habla de valores, pero no de contravalores. La desafortunada expresión “educación en valores” es un ejemplo de ello. Pero hay que decir con contundencia que siempre van unidos, mutuamente relacionados y ambos componen nuestra vida.
 
            Cuando hablamos de los seres como valores y contravalores, entendemos “ser” como una realidad infinitamente más extensa que la de “cosa”. La manzana, por ejemplo, –que es una “cosa”– alimenta nuestras células (vida biopsíquica), es cognoscible (vida cognitiva), interviene en transacciones comerciales (vida económica), se manifiesta como bella o fea (vida estética), puede repartirse, regalarse o robarse (vida ética), es posible jugar con ella (vida lúdica), es símbolo de tentaciones y caídas en los paraísos religiosos (vida religiosa), y su recolección y elaboración posterior genera desarrollos específicos de socialidad (vida sociopolítica). La manzana (una cosa), por tanto, es muchos seres valiosos o disvaliosos, según a cuántos ámbitos de vida afecte.
 

4.         Principio protector de la diversidad vital y valorativa

 

            Cada uno de los ámbitos de vida y cada uno de los valores y contravalores que los alimentan son específicos y diferentes unos de otros. De tal manera que son irreductibles entre sí, y no pueden ser sustituidos unos por otros. Cuando no se tiene en cuenta éste que podemos llamar “principio protector de la diversidad”, se cae en el enorme –y por otra parte frecuente– peligro de uniformar todas esas infinitas variaciones de vida y de ser en un genérico, vago e indeterminado par valorativo “ vida” y “muerte”. Lo correcto es hablar siempre de vidas y de muertes específicas. En cada ámbito de vida –y en cada valor–, las presencias de vida son peculiares e intransferibles; y también son peculiares sus correspondientes presencias de muerte en sus respectivos contravalores.

 

5.         La modalización que unos valores ejercen sobre otros

 

            Los ámbitos de vida humana y sus respectivos valores y contravalores mantienen entre sí muchos tipos de relaciones. Una de ellas es la “relación modalizadora” (no “moralizadora”, sino “modalizadora” o modalizante). Consiste ésta en que unos ámbitos de vida y sus respectivos valores y contravalores se relacionan con los otros influyéndolos de tal manera que transforman a estos últimos y les dan un nuevo “modo de ser" (de ahí lo de "modalización").Como consecuencia lógica, los valores y contravalores de los distintos ámbitos de vida adquieren una entidad distinta según que estén modalizados por unos o por otros valores. Por ejemplo, la institución familiar tendrá una entidad diferente si los valores modalizadores son los religiosos que si son los económicos o los biopsíquicos.

 

6.         En el pasado fueron los valores religiosos los modalizadores de todos los demás. Hoy han sido desplazados por los valores económicos y biopsíquicos

 

            El proceso de desarrollo del ser humano ha girado a lo largo de la historia en casi todos los grupos y culturas en torno a los ámbitos vitales religiosos y sus valores y contravalores. Ellos han sido el centro modalizador de la vida humana. Pero durante el siglo XIX europeo, bastantes pensadores ilustrados pretendieron sustituir la hegemonía y la omnímoda presencia pública de los valores religiosos por el predominio de los valores sociales y éticos ("libertad, fraternidad e igualdad"),  y también por el confinamiento de lo religioso al ámbito de lo privado. No lo consiguieron. Pero sí otros que vinieron después. Entrados ya en el siglo veinte, y a lo largo del mismo, se produce una grande y sorprendente sustitución, aceptada gustosamente por la inmensa mayoría de la gente: los valores biopsíquicos y económicos desplazan a los religiosos –no los anulan–, y se constituyen en el centro vital y valorativo. Las masas, en contra de lo que aconsejaban y proponían los profundos pensadores ilustrados, prefirieron seguir la modalización biopsíquica y económica de la vida que la social y moral. De esta manera, poco a poco, las propias masas cambiaron la “modernización” que proponían los ilustrados por la “americanización”, es decir, por la invitación a seguir y desarrollar el nuevo estilo americano de vivir la vida.  

 

            Es tal la fuerza y la implantación que tienen los que son ahora valores modalizadores, que cuando nos imaginamos un mundo mejor para el futuro, sin querer lo construimos exclusivamente con valores biopsíquicos y económicos.

 

 7.        ¿Qué hace y que puede hacer la jerarquía eclesiástica ante este ser humano que tenemos hoy, fuerte y agradablemente modalizado por valores y contravalores económicos y biopsíquicos?           

 

7.1.      Lo primero, tienen que ser conscientes de que la gran decadencia de la experiencia religiosa cristiana se debe a un nuevo núcleo valorativo modalizador del resto de los valores

 

            La raíz de esta gran y profunda crisis religiosa está en la sustitución de la hegemonía que ha tenido hasta ahora el ámbito de la vida religiosa y sus valores y contravalores por los ámbitos de vida biopsíquicos y económicos como núcleo rector de los demás. Echar la culpa a grupos o movimientos anticlericales es andarse por las ramas y no saber encarar el problema, que está situado en el plano profundo de la formación del ser humano, como vengo repitiendo. Tampoco se debe atribuir la crisis religiosa a lo que lo profetas de la catástrofe llaman “materialismo”, porque todos los valores –también los religiosos– tienen mucho de “materiales” (encarnados) y, también todos, de “espirituales”. La realidad es más simple y de mucha mayor envergadura: el ser humano actual ha sustituido los valores religiosos como modalizadores de los demás por los económicos y los biopsíquicos. Y quien desee meterse en un proceso de evangelización propia y ajena no debe pasar por alto esta constatación, para no andar dando tumbos.

 

7.2.      Sería un error caer en la tentación de querer volver a las andadas, a la situación anterior, con los valores religiosos como modalizadores absolutos

 

            Muchos jerarcas religiosos se lamentan de que Europa ha dejado de ser religiosa, y pintan con tonos tétricos y con vocablos llenos de “ismos” peyorativos la situación actual, sin duda porque añoran los tiempos gloriosos de la modalización religiosa de la vida. Pues bien, cuando el ámbito vital religioso y sus valores y contravalores fueron los modalizadores del resto de los ámbitos de vida, no fueron todo rosas y bondades –como alguno pretende hacernos creer–, sino que se produjeron consecuencias muy negativas. La más grave fue que los valores y los contravalores de los restantes ámbitos de vida padecieron oscurecimiento y erosión, hasta perder su entidad, su peculiaridad. Todo el riquísimo y variadísimo ámbito de la vida se tiñó uniformemente de religiosismo. Un quebranto no pequeño.

 

            Los ateos, agnósticos y muchos creyentes se alegran de que se esté desbancando la hasta ahora poderosa modalización religiosa de la vida. La gente prefirió y sigue prefiriendo –porque es mucho más atractiva– la nueva modalización económica y biopsíquica. Pero no se han dado cuenta de que en realidad no hemos dado ni un solo paso adelante, pues esta modalización sigue saltándose a la torera la diversidad de los ámbitos de vida y sus valores y contravalores específicos. Sufrimos básicamente el mismo rodillo unificador, el sometimiento y hasta la supresión de muchos valores, de muchos ámbitos de vida. Sólo que ahora se hace en nombre del desarrollismo económico y biopsíquico en vez del religiosismo. El producto interior bruto de los Estados se limita únicamente al desarrollo y cuantificación de los valores económicos. Todos los demás no cuentan. La vida humana sufre una gran erosión. Las dimensiones económica y biopsíquica están claramente sobrestimadas; las cognitivas, estéticas, éticas, lúdicas, religiosas y sociopolíticas se hallan infraestimadas.

 

7.3.      La iglesia católica está llamada a criticar, luchar y paliar los contravalores que genera la modalización biopsíquica y económica de la vida

 

a)         Hay que decir, en primer lugar, que el sufrimiento siempre es causado por los contravalores

 

            El sufrimiento es expresión de algún deterioro vital, que es precisamente lo que causan los contravalores. Así, pues, la extensión del deterioro vital y del sufrimiento es tan variada como variados son los contravalores. Al ser humano le duelen las vísceras y las malas relaciones familiares; le causan fastidio las comidas insípidas y los dioses crueles, el frío o el calor y la infidelidad de los amigos, el hambre o la sed y la ignorancia o la falta de información. Le incomoda la mediocridad; se aflige por las penas de los demás; en él se abren constantemente las heridas de la soledad, la incomprensión y el vacío existencial.  No existe un sufrimiento humano general y homogéneo. Cada ámbito vital deteriorado tiene el sufrimiento específico suyo, que es insustituible e irreductible a los demás sufrimientos. Se nos pide a los cristianos que tengamos una aguda sensibilidad sobre el dolor, para captar la especificidad de cada sufrimiento, la cual va unida a la especificidad de cada contravalor.    

 

b)        El grandísimo poder de los contravalores biopsíquicos y económicos genera directamente grandes sufrimientos biopsíquicos y económicos  

 

            Hay que hacer notar en primer lugar que los contravalores biopsíquicos y económicos no sólo son carencia de sus respectivos valores, sino expresión de la mayor inhumanidad. ¿Por qué? Porque los constituyentes del tipo de humanidad que vivimos hoy son precisamente los valores económicos y biopsíquicos. Si uno carece de valores cognitivos, religiosos o morales, él no se siente igual de deshumanizados, si los que le faltan los económicos y los biopsíquicos.

 

            En segundo lugar, los sufrimientos biopsíquicos y económicos. Los millones de muertos de hambre, especialmente niños, víctimas de la pésima distribución de la riqueza, son un ejemplo. La abundancia de parados en el primer mundo e infinitamente más en el tercero les lleva a perder el acceso al dinero y a todo lo que se adquiere con él. Lo que les lleva a caer de bruces en el ámbito de la inactividad, de la actividad delincuente o mendicante; en los círculos del ostracismo, de la delincuencia o la mendicidad. Las muertes masivas debidas a conflictos bélicos, que a su vez son causados en muchos casos por la insaciable necesidad de ganancias en la producción, comercialización y uso de terribles ingenios bélicos, son un ejemplo doloroso. Y a cada uno de nosotros seguramente se nos ocurrirán cientos de casos más de sufrimiento biopsíquico y económico. Esto debe ser la preocupación de nuestra iglesia y de sus jerarcas, y no si ésta o aquella asignatura deben figurar en el currículo escolar. No he oído ni una palabra a la conferencia episcopal del protagonismo que tienen la banca y las grandes corporaciones en esta crisis que padecemos. El dolor que están causando y el enriquecimiento del que se están beneficiando algunos no son pequeños. Milton Friedman y su experimentada escuela de Chicago les están enseñando el camino del expolio, del saqueo.

 

c)         La modalización económica hace que todos los ámbitos vitales y sus valores y contravalores sean considerados únicamente como mercancías, y, como tales, sometidas a la explotación para obtener el máximo rendimiento y lucro.

 

            La validez establece el grado y la forma que ha de tener el valor en cada una de sus manifestaciones para ser aceptado. Cada valor puede tener muchos grados y formas. La comida, por ejemplo, tiene multitud de variaciones en cantidad, contenido, estado, presentación, temperatura, tiempo para comerla, etc. Pues bien, la validez viene a fijar qué grado y qué formas ha de tener lo valioso (un valor concreto) para el desarrollo de la vida humana en un momento concreto. El ser humano, por consiguiente, no se alimenta de valores sin más, sino que estos valores han de tener unos determinados grados y formas, para que lo valioso sea válido.

 

            La validez, por tanto, establece el “deber ser” de cada uno de los valores. No pocos pensadores reducen el “deber ser” al ámbito de los valores morales. Y es cierto que cada persona “debe ser” justa en la medida establecida (valor moral). Pero no es menos cierto que también se le marca el grado y la forma que “deben tener” el resto de sus valores: sus diversiones, amores, conocimientos, comidas, compras o ventas, elegancia o relaciones con los Dioses.

 

            Ante los valores y contravalores siempre pronunciamos un “vale” –si han alcanzado el grado de aceptabilidad– o “no vale” –si no han llegado a él.–. Y del “vale” se deriva al “deber ser”, y del “no vale”, al “no deber ser”, como hemos dicho.  ¿Cuál es el criterio para decir “vale” o “no vale”? En principio, cada valor y contravalor tiene el suyo propio, que es específico e intransferible. Pero en este momento, el criterio de validez son las cantidades de ganancias y pérdidas de dinero. Nuestra vida rezuma validez y deber ser económico y biopsíquico a lo largo, ancho y profundo de todos sus ámbitos, valores y contravalores. La validez y el deber ser específicos de médicos, científicos, músicos, poetas, zapateros, compradores, estetas, éticos, gimnastas, creyentes, madres de familia, han sido colonizados por las valideces económicas y biopsíquicas. Y lo mismo sucede con las demás clases de valores. La ciencia vale cuando es rentable.

 

d)        También los valores religiosos son afectados por la modalización biopsíquica económica y por eso hoy los contravalores económicos acaparan la atención de las iglesias cristianas

 

            Las confesiones que centran su experiencia religiosa en torno a la figura de Jesús de Nazaret viven atentos, a ejemplo del Maestro, a sanar o a aliviar las existencias deterioradas de los hombres. Naturalmente que el deterioro se manifiesta de modo palpable en todos los contravalores. Pero en el presente, son los contravalores económicos y biopsíquicos los que acaparan la atención y están configurando destacadamente la espiritualidad activa de muchos cristianos. No pocos, a ejemplo de Teresa de Calcuta, configuran hoy su amor teologal a los hombres luchando desesperadamente contra la miseria vital de la pobreza. También las instituciones eclesiásticas se han subido al carro rentable del turismo y sacan mucho provecho económico de iglesias, museos y edificios religiosos.

 

7.4.      Los jerarcas religiosos y teólogos deben encaminar todas sus energías a luchar por otro mundo, en el que los valores no se relacionen por modalización

 

            Tanto los valores religiosos en el pasado, como los biopsíquicos y económicos en el presente, han practicado una modalización que ha erosionado sustancialmente a los demás ámbitos vitales y a sus valores y contravalores.   La modalización así resulta indeseable y empobrecedora para el ser humano. Las variedad de ámbitos vitales del ser humano exige que se los alimente a todos con sus específicos valores, no con modalizaciones de los mismos, que alteran su pureza. Para evitar la modalización, se podrían admitir entre los ocho ámbitos de vida –con sus respectivos valores y contravalores– otros tipos de relaciones, que impulsaran el desarrollo de la pureza de los valores propios de cada dimensión. Ello aseguraría una pluralidad mucho más adecuada de la vida del ser humano, donde estarían representadas todos los ámbitos de vida y sus específicos valores y contravalores.

 

            Pero no parece que los obispos estén por esta línea de abandonar la pretensión de recuperar para los valores religiosos su hegemonía modalizadora de todos los demás valores. Si es así, seguirán empeñados en un trabajo imposible, inútil y perjudicial para los cristianos, que han de desarrollar todos los ámbitos de su vida de manera equilibrada y armónica.

VALLADOLID, TARDÍA CRÓNICA, CASI ANIVERSARIO - 1ª parte - (Por Javier Cirauqui)

VALLADOLID, TARDÍA CRÓNICA, CASI ANIVERSARIO - 1ª parte - (Por Javier Cirauqui)

PEQUEÑO HOMENAJE A CERVANTES Y A DON QUIJOTE DE LA MANCHA Y A SU ESCUDEROES SANCHO PANZA.-

 

Ha pasado casi un año y aún había finalizado las Crónicas del Encuentro en Valladolid. Dudaba en terminarlas o no puesto que no estaba seguro que fueran actuales ni oportunas, por lo que he reconvertido esta crónica en un pequeño homenaje, muy pequeño, a Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza.

Es curioso cómo me he enganchado al tema de la Melancolía y el Siglo de Oro, así como a la figura del Caballero de la Triste Figura o de los leones. Como el encuentro se realizó en Valladolid, lugar donde vivió Cervantes y donde hoy se visita su casa. Aquí va esta crónica dividida en dos partes. La primera sobre la Exposición de la Melancolía en el Siglo de Oro,, en la que se encuentra la obra de Cervantes y de su personaje Don Quijote de la Mancha, productos geniales de la época.

Por otro lado estos días se especula sobre un supuesto encuentro de Cervantes y Shakespeare en Valladolid, puesto que este último vino acompañando a una delegación inglesa de Jacobo I, para negociar una tregua con Felipe III.

Y como final os mandaré la parte de la comida en las Bodegas Yllera de Rueda y nuestro recorrido por el Laberinto de Ariadna y un recorrido o prólogo sobre la comida en el Siglo de Oro, con especial referencia a Cervantes y El Quijote. Y relacionando las dos partes de mi crónica, diré, que en Cervantes aparecen las lentejas como alimento melancólico.

Espero que esta crónica no sea inoportuna y por supuesto os divierta. Igual debía haber esperado a mandarla en las fechas del Aniversario del Encuentro.

Un fuerte abrazo a todos.

Javier Cirauqui

 

FINAL DE LA CRÓNICA DEL ENCUENTRO DE VALLADOLID.-

Salimos  ya del colegio

De San Gregorio llamado,

De hablar con los profesores,

Que tuvieron en  Las Caldas.

Visitar su biblioteca

Que en Valladolid está

Poco a poco nos juntamos

Frente al Palacio Villena,

El Museo de Escultura,

De Escultura Nacional

Y sede de exposiciones

De las muestras temporales.

El Rey  Felipe Segundo

Preside la exposición

Sobre la melancolía

Del Siglo de Oro español

Y en cuya inmensa nación

Nunca se ponía el sol.

En el palacio de al lado,

Llamado de Pimentel,

Nació Felipe Segundo

Y como parte importante

De esta hermosa exposición

Figura un bello retrato,

Que Antonio Moro pintó,

“con aflicciones sombrías”

Donde el monarca aparece,

Vestido con negro traje

De etiqueta borgoñona,

Según dicen perseguido

Por el fantasma indomable

De demencia familiar,

Que sólo es melancolía.

 Muy taciturno y severo,

Leyenda negra expresando

Con un humor melancólico.

 

Se inicia la exposición

Con el gran libro de Hipócrates,

Es de Hipócrates de Clos,

Que trata de los humores:

Sangre y bilis amarilla,

La primavera y verano,

Elementos: aire y fuego.

Corazón, vesícula, hígado.

Los sanguíneos y coléricos.

La bilis negra y la flema,

El otoño y el invierno.

Elementos: tierra y agua.

Bazo, cerebro y pulmón.

Frío y seco, frío y húmedo.

Flemático y melancólico.

El primero es artesano,

Valiente y esperanzado

Y por supuesto amoroso.

El segundo es idealista

Y de mal temperamento,

Y muy fácil de enojar.

El tercero es el guardián,

Abatido y depresivo,

Está siempre somnoliento.

Son tristes y soñadores

Y también perfeccionistas.

El cuarto es muy racional,

Calmado e indiferente,

Con sangre fría y apáticos.

 

Tiempos de Melancolía,

Este estado nos presenta

A través de obras del arte,

Textos y tratados médicos,

Con que curar esta bilis,

La bilis negra llamada,

 Enfermedad detectada,

Por los médicos de Grecia

Que vieron como actuaba

Este efluvio tan oscuro

En el humano organismo,

Con trastornos tanto físicos,

Como por supuesto anímicos.

El oído izquierdo silba,

Se enturbia toda la sangre.

Hay insomnio y epilepsia,

Delirios extravagantes.

Se obsesionan por la muerte,

Tal como cuenta la muestra.

De los tiempos de Felipe,

Esta exposición nos muestra,

Como cargan los soldados

Sobre la ciudad de Amberes

En fuerte explosión de ira,

Por no cobrar la soldada

 Y pagan los ciudadanos

Con el saqueo y la muerte.

Lo pintó Franz Hogenberg.

Del mismo autor se contempla

Uno de los episodios

Más claro y más melancólico,

La caída del imperio,

Vencida Armada Invencible.

Aristóteles decía

Que todos los grandes hombres,

Son de un humor melancólico,

Y que no serlo es señal

De tibia mediocridad.

La enfermedad milenaria,

Tras atravesar fronteras,

Llega hasta el Renacimiento

Y el Siglo de Oro Español,

Es un triunfo melancólico

Con el signo de Saturno,

Planeta de los anillos,

Que Newton no los veía.

Un cuadro enorme de Rubens

Nos representa a Saturno

Que muy cruel devora a su hijo.

Tres libros del diecisiete

Se exponen en el  evento.

Juan Huarte de San Juan,

Examen de los Ingenios

De Navarra de Ultrapuertos.

Libro de Melancolía

Del médico Andrés Velázquez,

Publicación que obedece

Al  interés que este mal

Despertaba por Europa

Desde el siglo dieciséis,

Y su influencia en el Arte,

También en el pensamiento.

El libro de Santa Cruz,

Casos de melancolía,

En su interior va mostrando

Como un hombre que creía

Tener el cuerpo de vidrio

Y vivía temeroso

De romperse en mil pedazos

Y Cervantes nos lo cuenta

En novelas ejemplares.

En esa que se titula:

“El Licenciado Vidriera”,

Que también como  el Quijote,

Pierde toda la razón

Y acaba recuperándola

En contra de su intención.

Una mención especial

Merece este personaje´

Don Quijote de la Mancha

Y su padre el gran Cervantes.

En el prólogo del libro,

Un imaginario amigo,

 Un consejo da al autor.

Procura, pues, que al leer

Vuestra historia, el melancólico

Se mueva  a risa y sonría…

El Quijote de la Mancha

Personaje es  melancólico,

De una historia melancólica,

Desde la melancolía

Y para los melancólicos.

Diescórides de Laguna

Aborda su tratamiento,

Los médicos recomiendan

Lasinfusiones de eléboro,

Limpia el cerebro de brumas

Y causaba en el paciente

Alboroto y pesadumbre.

Para este mal tan poético

La  ciencia consideraba,

Que había que combatirlo

Del mismo modo: con música.

Un tratado musical

Del científico Kircher

Explica como el sonido

Influye sobre la bilis,

 Siempre que la armonía

Fuese la más correcta.

Los instrumentos de cuerda

Poseen significados

Entre cósmicos y místicos

Y  en la vitrina se exponen

 Dos laudes y vihuelas

De hermosísima factura,

 Que son los más adecuados

Para hacer la introspección.

Los grabados de Durero,

Una joya de la muestra,

La Melancolía Uno,

Un grabado misterioso

Y el más famoso, posible,

De todo el Renacimiento.

 En autorretrato enfermo,

Durero se representa,

Ante su doctor, desnudo,

Señalando su dolencia,

Localizada en el bazo,

Lugar donde sesegrega,

Humor de la bilis negra,

 Pues  Durero se creía

De carácter melancólico.

 

La religión, los bufones,

Y la mística y la ascética,

Tinieblas y necrofilia,

Calaveras, bodegones,

Expresan melancolía.

Santa Teresa rechaza

 Y no se anda con chiquitas

Con los males melancólicos:

“Y no hay  remedio, más claro

Que sujetarlo con fuerza,

Por las vías y maneras,

Que buenamente pudieren.

Si no bastan las palabras,

 Que se apliquen los castigos,

Si no bastaren pequeños

Que sean castigos grandes.

Encarcelarlos un mes

Y si no sirve este tiempo,

Que los meses sean cuatro

Para mayor bien del alma.

Voluntad y libertad,

Según nos dice la santa,

No son la melancolía”

 

Más de setenta obras de arte,

Medicina, astronomía,

Música, filosofía,

Botánica y religión.

Y también literatura,

En  canto y polifonía

Componen la  exposición,

Tiempos de Melancolía,

 Ahondando en la tristeza,

Que prendió en la  sociedad

Y  la cultura española

De los siglos dieciséis

 Y también  del diecisiete,

Que  coincide  con la cúspide,

De aquel poder colonial

Y la crisis metafísica,

 Representa y conmemora

La vida en mundo grotesco,

Con su idea de la muerte.

Un eslabón olvidado,

Creación y desengaño

Del siglo de Oro español.

Y de aquella “noche obscura”

Que los místicos recuerdan

Y exponen  en sus tratados.

San Juan y Santa Teresa

Como los más  destacados.

En la exposición se muestran

 Los grabados de Durero,

Lienzos de Rubens y el Greco,

De Murillo, de Pereda,

Autorretrato Velázquez,

El sentido de la culpa

En lágrimas de San Pedro,

Por Murillo fue pintado.

La comuna o falansterio

De la Orden Camaldulense,

Es una obra del Greco

Varias Obra de Ribera,

De santos y de bufones,

Hasta mujeres barbudas,

Magníficos  bodegones,

Y láminas de Botánica

 Las  Marías Magdalena,

Y Cristo considerado,

“el primer gran melancólico”,

Flagelado y abatido,

Solo y abandonado

 Y los Sueños de Quevedo,

Desengaño, decepción,

Pestes, hambres y derrotas

Militares y económicas,

Quiebras, deudas y quebrantos.

Obras de Berruguete,

Un ángel de San Benito.

De Mena y Gregorio Fernández,

San Francisco en oración

Y Jesús agonizante.                                                                

Un soldado ya cadáver

En las batallas de Flandes.

Y la exposición culmina,

Con el  último episodio,

 Que se denomina  “Nada”

Y que, de la muerte trata,

De la fugacidad del tiempo

Y lo corto de la vida,

En naturalezas muertas

Y en “Vanitas” de Pereda.

Pues dicen que el “Tempus  fugit,

Velox ,  rápidus et fugax,

Et etiam a toda  leche.

 

La exposición suscitaba

Varias interpretaciones

De Clemente, de Cicero,

De Javier Martín y Box,

De otros muchos compañeros

Comentando los paneles

 y dando sus opiniones

de lo que en ellos se muestra.

El Padre Pedro escuchaba.

 

Gran nivel del contenido,

De pensamiento, de ciencia

Y de gran valor artístico.

Comisariada con éxito,

Por María de Bolaños,

Profesora de prestigio.

Yo leía los letreros,

Los de arriba, los de abajo,

Los del centro, los de al lado.

Al final del recorrido

 Se movían los paneles,

Con un baile de iniciado.

¿Será que la bilis negra

Dentro de mi cuerpo ha entrado?

¿Será la melancolía

Que de mí se ha apoderado?

Salimos entusiasmados

De esta bella exposición,

Tiempos de Melancolía

Del Siglo de Oro español.

Apagamos nuestra sed

Con cervezas y refrescos,

 Justo en el bar de al lado

Y nos vamos acercando

Al autobús que nos lleva

A las Bodegas de Yllera,

En las afueras de Rueda

Para degustar las viandas,

Que en la villa nos esperan

Perdidos en las bodegas

Del Laberinto de Ariadna,

En el palacio de Cnosos

Y en comedores de Creta,

Adornados con delfines,

Minotauros, bailarinas,

En decoradas paredes

De estas bodegas de Rueda

 

Con cariño y con amor. Javier.

 

 

 

 

 

 

FALLECE DON ANTONINO FERNÁNDEZ

FALLECE DON ANTONINO FERNÁNDEZ

 

Descanse en paz Don Antonino. Creyó en nosotros y financió todo el evento del 50 aniversario del colegio, allá por Octubre de 2007. Nuestras condolencias sinceras.

 


 

El empresario leonés y presidente honorífico del Grupo Modelo, Antonino Fernández, (Cerezales del Condado, 1917) ha fallecido hoy en México a los 98 años.

El fallecimiento de este leonés conocido por dirigir durante décadas el Grupo Modelo, una de las mayores empresas cerveceras del mundo, y por su filantropía para con su provincia natal, ha sido confirmado a EFE por la Fundación Antonino y Cinia de Cerezales del Condado.

Las mismas fuentes han asegurado que Antonino Fernández será enterrado en México, país donde triunfo empresarialmente y donde también descansan los restos de su mujer Cinia.

Antonino Fernández se trasladó a México e ingresó en el Grupo Modelo en 1949.

Empezó su labor en la cervecería como empleado del almacén general y, a lo largo de sus primeros meses en México, desempeñó distintas labores en la empresa cervecera hasta que fue promovido al puesto de administrador general, desde el cual conoció las raíces y particularidades de la empresa.
Durante los casi 60 años de su trayectoria en el Grupo Modelo, Antonino Fernández fue el responsable de realizar importantes innovaciones en la producción y organización de la empresa para modernizarla y tecnificarla.

Una labor que supuso también fuertes inversiones en maquinaria con el objetivo de mejorar la calidad de un producto que con su marca de cerveza más conocida ’Corona’, consiguió colocarla como la cerveza de importación más consumida en Estados Unidos.

En 1971 fue nombrado presidente del Consejo de Administración y director general de Grupo Modelo.
Continuó como director general de la empresa hasta 1997 y como presidente del Consejo de Administración hasta 2005, fecha desde la que ha sido presidente honorario vitalicio del Grupo.

De forma paralela a su trayectoria dentro del Grupo, Antonino Fernández desarrolló una importante labor filantrópica en la que destaca el establecimiento en León de la empresa Soltra, que se dedica a dar trabajo a jóvenes discapacitados, y que se ha replicado en México, en el estado de Puebla, en una empresa que honra el nombre de su esposa Cinia.

En su pueblo natal, Cerezales del Condado, fundó en el año 2009 la Fundación Cerezales Antonino y Cinia que tiene como misión el desarrollo del territorio a través de la cultura y la etnoeducación.
Fernández ha recibido varios reconocimientos a lo largo de su vida, incluidos medallas de honor y de mérito militar, y el Rey Juan Carlos I de España le nombró caballero de la Orden de Isabel la Católica.
Además, ha sido denominado visitante distinguido y recibido insignias de varias ciudades en México y el mundo, y la medalla de honor del Casino Español y el Premio Tlamatini otorgado por la Universidad Iberoamericana, ambos en México.

En agosto de 2005 el Ayuntamiento de León le concedió la medalla de oro de la ciudad, en la que también tiene el nombre de una calle.

SOBRE JOSÉ F. ARENAS

SOBRE JOSÉ F. ARENAS

Nuestro comañero Angel Luis Martínez (destacada gloria del 61) me envía este recorte en el que recuerdan al inolvidable  José F. Arenas.

Hola José Mari, hojeando la revista Peregrino del año pasado, octubre 2015, me he encontrado con este artículo dedicado  José Fernández Arenas (el P. Arsenio Fernández Arenas) con motivo de su muerte en julio pasado en Quintanilla de Rueda, a pocos kilometros de León. 
Me ha parecido interesante.
Saludos. Angel Luis.
Os dejo esta nota en el álbum PRENSA de Ver Fotos/diocumentos.

GUAPÍSIMO NUEVO MINISTRO

GUAPÍSIMO NUEVO MINISTRO

Os dejo la foto del ingreso de Mamen y Javier Muñiz "el Ministro" en el club de los "abuelos" de la mano de Lucas.  

"Guapísimo futuro ministro" 

Y que sea enhorabuena.

LA AUTENTICIDAD vs EL IMPERIO DEL FRAUDE

LA AUTENTICIDAD vs EL IMPERIO DEL FRAUDE

Querido Josemary. Abusando de vuestra benevolencia –y aunque el acceso al blog en agosto es difícil para muchos–, os envío un escrito del pEladio Chávarri sobre la "Autenticidad vs imperio del fraude". Es parte de un capítulo de su obra magna: Perfiles de nueva humanidad. Pero no asustéis; está arreglado, titulado, subtitulado, con ejemplos, con algún cambio de redacción, para que su digestión sea muy liviana. Creo, a pesar de los arreglos, no haber traicionado las ideas del maestro Eladio Chávarri. El tema me parece muy oportuno y actual, por el "postureo", la apariencia, el engaño, la mentira, el fraude, etc. en que han caído nuestros próceres políticos, financieros y también eclesiásticos, lo que va creando en nosotros una desconfianza que va camino de enquistaste en nuestras vidas si no estamos muy vigilantes. Un abrazo. 

Baldo

 

 


 

 

 

 

LA AUTENTICIDAD vs EL IMPERIO DEL FRAUDE

 

 

Eladio Chávarri

Baldomero López

 

 

            La autenticidad es un valor y, por tanto, está implicada en el desarrollo del ser humano, de tal modo que los seres auténticos nos humanizan, mientas que los falsos nos deshumanizan. Pero, además, el valor autenticidad tiene un peso especial en el proceso de humanización debido a su universalidad, pues de algún modo afecta a todos los valores; es un “valor de valores”. Y así, vemos que se aplica a la salud, al vigor, a la vida, a los alimentos, a la ciencia, al amor, a la virtud, al culto, a la amistad, a los Dioses y al resto de los valores. El ser humano construye su auténtica humanidad en dependencia de la autenticidad de los seres que entren en su vida.

 

            Aunque la “autenticidad” es un aspecto de la “verdad” (un emblema muy dominicano), aquí serán empleados como términos sinónimos. Tendrá, pues, el mismo sentido decir que un vino es auténtico o que un vino es verdadero.

 

1.         LA AUTENTICIDAD O LA VERDAD DEL SER EN TODA SU VARIEDAD

 

1.1.      Conviene hacer una advertencia "filosófica" importante: la verdad no sólo afecta a los seres que entran a través de nuestros PENSAMIENTOS y LENGUAJES, sino también a los que afectan a las otras dimensiones de nuestra vida

 

            El pensamiento y el lenguaje son dos dimensiones del ser humano, pero no son las únicas. La voluntad, la imaginación, los sentidos externos, la capacidad de relacionarnos socialmente, las células y tejidos, la sensibilidad, la religiosidad, la moralidad, la economía, etc. también son dimensiones a través de las cuales los humanos recibimos el impacto enriquecedor/devastador de los seres. Los seres auténticos o engañosos afectan a todas las dimensiones vitales del ser humano. Por ello, que no sólo es auténtico/engañoso un concepto o un habla, sino también un amor, una decisión, un color, una oración, una obra social, una organización económica, una salud, un reparto justo, etc. Ha sido una calamidad que la filosofía moderna haya reducido la cuestión de la presencia/ausencia de ser auténtico al área del pensamiento (ser–pensado), primero y, últimamente, a la del lenguaje (ser–hablado). Sólo los pensamientos o el habla podían ser alimentados con ser verdadero/falso, según dicha filosofía moderna. Al hombre de la calle también le interesa fundamentalmente la autenticidad de seres  como los alimentos, pieles, amistades, leyes, instituciones, voluntades, salud y aire; y, si hay que elegir, no le importa tanto que las reflexiones sobre el vino sean auténticas cuanto que lo sea el propio vino que bebe.

 

1.2.      Tampoco ha de restringirse la autenticidad/fraude al ámbito de los valores morales

 

            Si es frecuente limitar la verdad/falsedad al ámbito del pensamiento y del lenguaje –como vimos en el apartado anterior–, no es menos habitual que la autenticidad/fraude se considere como específica sólo de los seres morales, es decir, del ser que alimenta la dimensión moral del ser humano. La autenticidad no es una virtud específicamente moral, sino que es un valor que afecta a todo tipo de seres. Y así, hay que hablar, sin duda, de la autenticidad e inautenticidad de la justicia o de la solidaridad (ámbito ético), pero también de la que afecta al hígado, al automóvil, a los cuadros de pintura, a las relaciones familiares, a los alimentos, a los parlamentos, a los técnicos, a los Dioses y dioses, etc.

 

1.3.      La autenticidad del ser comprende dos aspectos: uno, pureza del ser; otro, desarrollo apropiado del ser

 

            Entendemos por “pureza” del ser lo contrario de “apariencia” del ser. Una carne que sólo tiene la apariencia de carne no es auténtica carne; es un fraude, un timo, un engaño. Un estudiante que aparenta que estudia, no es un auténtico estudiante. La apariencia de justicia, de amabilidad, de belleza, de alegría o de riqueza no son auténticas justicia, amabilidad, belleza, alegría o riqueza.

 

            En cuanto al desarrollo apropiado del ser, diremos, por ejemplo, que alumno de 1º de Bachillerato que actúa como uno de 3º de la ESO no es un auténtico alumno de 1º de Bachillerato; o que un educador que se comporta con sus alumnos como un adolescente, no es un auténtico o verdadero educador.

 

1.4.      En qué consiste el desarrollo apropiado del ser humano

 

            De entre todos los tipos de seres, nos ceñiremos a uno muy especial: el SER HUMANO.  Y nos preguntamos: ¿cuándo un ser humano es verdadero o auténtico ser humano? Cuando es lo que aparenta y cuando alcanza su desarrollo apropiado.

 

1.4.1.   En el Homo, un desarrollo es apropiado cuando lo es de toda su envergadura y se alimenta de ocho clases de valores

 

            Cada viviente se nutre de su apropiado medio vital. Pues bien, en el Homo estos medios que nutren su vida de seres valiosos son tres: la Naturaleza y el Cosmos, el medio social, y la Metahistoria. Si deja alguno de estos medios, su desarrollo como ser humano no será completo, apropiado.

 

            Los referidos medios vitales del ser humano le proporcionan valores a su vida pluriforme. La evolución ha hecho que el Homo pueda y necesite alimentarse de ocho clases de valores (biopsíquicos, cognitivos, económicos, estéticos, éticos, lúdicos, religiosos y socio–políticos). Linajes o especies anteriores al Homo sapiens pudieron y necesitaron menos clases de valores, con toda seguridad. Por consiguiente, tampoco será adecuado el desarrollo del Homo si sólo cultiva alguna clase de valores o lo hace con una calidad inferior a la que hemos alcanzado en los albores del siglo XXI.

 

1.4.2.   Por estar el Homo a medio hacer, su desarrollo apropiado comprende dos estadios: el ser humano que ya aparecido y el que está por llegar

 

            El Homo es un ser a medio hacer, es histórico. Por eso tenemos que distinguir en él dos etapas: el ser humano que ya ha aparecido hasta la fecha y el que está por llegar en el futuro. Ninguna de las dos por separado agota lo que es el auténtico ser humano; necesariamente han de incluirse las dos. Marisa, Carmelo, Lucía y Ángel, por ejemplo, desean que se los valore no sólo por lo que son, sino, y sobre todo, por lo que pueden llegar a ser. Así pues, ningún ser humano ha llegado por el momento al desarrollo pleno, a la autenticidad o verdad plenas. El Homo va haciéndose más auténtico en la medida en que se alimente de seres también cada vez más auténticos.

 

2.         EL FRAUDE

 

            El fraude, la falacia, el engaño, la mentira y el timo son los contravalores de la autenticidad, de la verdad. Mientras la autenticidad se refiere a la pureza de los entes, el fraude se halla en la línea de la APARIENCIA DE SER. Hay fraude, asimismo, cuando el ser NO ALCANZA SU DESARROLLO APROPIADO.

 

            Como entre el valor y su respectivo contravalor se da una relación muy estrecha, de mutua implicación, muchas veces recurrir al contravalor es más esclarecedor para conocer el valor. Es lo que pretendemos hacer al dedicar la parte más amplia del tema al contravalor fraude: conocer mejor lo que es la autenticidad, la verdad.

 

2.1.      El imperio del fraude

 

            El fraude es un “contravalor universal” puesto que afecta a todas las experiencias de una cultura. Estamos tan acostumbrados a incorporarlo a nuestra actividad cotidiana, que parece impensable una existencia humana sin fraude. Por eso hablamos del imperio del fraude: se ha apoderado y está extendido por toda la vida humana. El fraude es por ello un lugar privilegiado para detectar las inhumanidades.

 

2.2.      Clases de fraude

 

            No nos fijaremos aquí en todas las formas y modalidades de fraude humano. Analizaremos cuatro importantes clases de fraude, a las que denominamos respectivamente fraude entitativo (del ser), fraude epistémico (del conocimiento), fraude lingüístico y fraude en la comunicación no verbal.

 

3.         EL FRAUDE ENTITATIVO O DEL SER

 

            En el párrafo 1.3. afirmábamos que un SER HUMANO era auténticamente humano cuando desarrollaba toda su compleja y variada vida, cuando se alimentaba de ocho clases de valores y cuando se tenía en cuenta tanto el ser que ya había aparecido como el que estaba por aparecer. Veamos.

 

3.1.      El fraude que supone cultivar sólo algunos aspectos de la vida del ser humano

 

3.1.1.   Hay fraude en la vida humana cuando únicamente se presta atención a los aspectos biológicos o psíquicos de ésta

 

            Hoy se ha despertado entre las gentes una clamorosa exaltación de la vida. ¡Hay que vivir la vida! ¿Qué significado le damos a “vida”? Pocas personas considerarían que vive la vida aquel que estudia filosofía para resolver algunas preguntas importantes, o el que ayuda y acompaña a sus padres un sábado por la tarde, o el que ingresa en una comunidad de monjes budistas, o el que lucha para que nuestras ciudades estén bien gobernadas. ¿Qué se entiende, entonces, por vivir la vida? Posiblemente la mera existencia biopsíquica y económica del hombre sobre el Planeta: ¡salud, dinero, juerga y botellón! (el “ideal de la pocilga” de los antiguos epicúreos).

 

            Ciertamente el Homo es un viviente de la Naturaleza; y en este sentido hay que criticar a los que han despreciado los valores biopsíquicos. Pero no es menos fraude reducir el alimento humano únicamente a los valores biopsíquicos.

 

3.1.2.   La vida humana tampoco es únicamente el pensamiento o el lenguaje

 

            Como decíamos al principio, la verdad no se localiza únicamente en la razón (en el “logos”); y mucho menos sólo en el lenguaje. El logos, como simple pensamiento y palabra, no es TODA la vida del ser humano, sino una parte de ella. Imaginemos a un biólogo que ha llegado a la perfecta comprensión de los mecanismos que producen y dirigen la vida biológica. Ha conseguido la verdad en un ámbito –sólo en uno– del complejo y variadísimo mundo del pensamiento. Pero sería un fraude de hombre si su salud, sus placeres, sus relaciones familiares o ciudadanas fueran pura apariencia o estuvieran raquíticamente desarrolladas, o si no le diera ninguna importancia a la belleza de un paisaje nevado, a la moralidad de sus acciones, a la bondad o tiranía de los dioses a los que adora, a la solidaridad con los necesitados, al placer de los sentidos, etc.

 

            Han existido personajes en la historia –Buda, Confucio y Jesucristo, por citar sólo algunos– que extendieron la verdad a TODA su vida. Muchos seguidores de estos modelos excepcionales, sin embargo, han estado preocupados casi únicamente por que la verdad de su pensamiento y de su lenguaje concordara con los de sus respectivos modelos, y han olvidado imitarlos en la verdad del resto de la vida.

 

3.2.      Fraude en las dos etapas del desarrollo del ser humano

 

            En el párrafo 1.4. decíamos que por ser el Homo un ser a medio hacer, su adecuado desarrollo comprendía no sólo el ser que ya había aparecido, sino también el ser que estaba aún por manifestarse. Habrá fraude, por tanto, cuando no se cumplan estas dos condiciones. Veámoslo.

 

3.2.1.   Es un fraude al desarrollo apropiado del ser humano actuar como en el pasado

 

            Darnos coces como los caballos, mordernos como los perros, ser sucios como los puercos es un insulto a la evolución. Pero no lo es menos actuar como los primeros hombres de Cromagnon, como los romanos o incluso como nuestros abuelos. Hay bastante gente nostálgica del pasado. El ser humano, por estar a medio hacer, nunca debe contentarse con lo que ya ha conseguido en su vida histórica social o individual.

 

3.2.2.   Pero también hay fraude cuando se olvida o no se tiene en cuenta lo que nuestra especie ya ha conquistado en el pasado

 

            ¿Por qué, si la especie humana ha sido solidaria, justa, religiosa, respetuosa con la Naturaleza o ha elaborado exquisitos manjares en el pasado, hoy tenemos que olvidar o prescindir de estas conquistas del Homo sapiens sapiens? La evolución humana no consiste en empezar de cero cada vez, sino en ir sumando y acumulando las experiencias positivas del pasado.

 

3.2.3.   Finalmente hay fraude cuando se piensa que el ser humano auténtico es el actual

 

            Ni los seres se nos manifiestan de modo pleno desde un principio, ni tampoco el ser humano. El linaje Homo apareció –repetimos– como un ser a medio hacer, que hay que completarlo a lo largo de la historia. Muchas personas ven la vida como una aventura en la que nos sorprende la muerte cuando apenas hemos avanzado tres pasos hacia lo que es capaz de llegar el Homo. Por tanto, el ser humano plenamente verdadero, auténtico, está aún por aparecer. Quien se conforme con el tipo de hombre que hay en nuestra sociedad de consumo y no trabaje por construir otro más desarrollado, más “humanizado”, se parece a los ilustrados europeos que pensaban que con ellos ya se había llegado a la plena madurez del Homo sapiens sapiens. Recientemente, Fukuyama, un sociólogo americano, escribió un “libelo” (despectivo de “libro”) titulado El fin de la historia. ¡Será cretino el hombre!

 

4.         EL FRAUDE EPISTÉMICO O DEL PENSAMIENTO

 

            Las ideas, conceptos y conocimientos tienen su influencia en la vida, y se han comparado con frecuencia a la luz que ilumina el sendero. Todos los fraudes epistémicos son por ello tinieblas más o menos densas que oscurecen nuestra vida y la orientan por mal camino.

 

4.1.      Un fraude epistémico corriente es el estancamiento y la protección de la forma de solucionar los problemas vitales por parte de la razón

 

            La razón soluciona problemas vitales. Pero la razón –a diferencia del instinto– puede y debe evolucionar en la solución de esos problemas. Sin embargo, los humanos somos reacios a cambiar las soluciones vitales que hemos aprendido en el pasado, pues las hemos hecho parte de nuestra propia vida; de ahí la tendencia natural a proteger dichas formas de solución. Esto, sin embargo, es un FRAUDE, puesto que el ser del Homo está sin acabar, a medio hacer, y necesariamente tiene que evolucionar. De ahí que la nueva (mejor) forma de solucionar sus problemas vitales sea una exigencia del auténtico Homo.

 

4.2.      Otro fraude epistémico es juzgar la validez y autenticidad del conocimiento por la eficacia

 

            La falsedad es en ocasiones muy eficaz. Colón revolvió Roma con Santiago sobre la base de ideas geográficas falsas. Nuestra acción y sus efectos proceden no pocas veces también de ideas falsas. El hombre de la sociedad de consumo presume de usar esta treta de la eficacia a cualquier precio.

 

4.3.      Fabricar un adversario endeble, débil, es un fraude epistémico

 

            Para que se produzca evolución, desarrollo en nuestro pensamiento, es necesario contrastar nuestros conocimientos con las opiniones de otros. Pero hay veces que nos negamos a ese progreso del pensamiento y utilizamos una artimaña para proteger nuestras ideas, nuestra forma de solucionar los problemas vitales: fabricamos en nuestro pensamiento un adversario facilón, endeble, con el fin de vencerlo fácilmente.

 

            Esta treta defensiva no se utiliza sólo en los ambientes epistémicos especializados (libros, clases, conferencias, etc.), sino también en la crítica de “cotilleo” que hacemos a diario: mostramos de modo simplón las opiniones del vecino, de la compañera o del profesor, y, a continuación, las rebatimos sin apenas dificultad. Los políticos son maestros en el uso de esta treta.

 

4.4.      Otro fraude epistémico es aquella apología que está al servicio de intereses egoístas

 

            “APOLOGÉTICA” es la ciencia que trata de la defensa de ideas, personas o cosas. Es bueno hacer apología de los valores. Sin embargo, dicha apología es un fraude cuando se utilizan argumentos inapropiados, selectivos o falsos para justificar por cualquier medio la conducta, institución o cultura que mejor sirve a los intereses del que hace la apología. Tal es el caso de los apologistas de la sociedad de consumo que sólo cuentan maravillas de ella y pasan por alto la inhumanidad que está produciendo en muchos millones de personas.

 

5.         EL FRAUDE EN EL USO DEL LENGUAJE  (COMUNICACIÓN VERBAL)

 

            Uno de los más grandes valores que posee el hombre es el lenguaje. La actividad lingüística, por tanto, influye decisivamente en la calidad del ser humano: ennoblece, empaña o corrompe la calidad humana de una cultura.

 

5.1.      La TRAMPA EXPRESIVA es uno de los fraudes lingüísticos más frecuentes: expresamos con el lenguaje lo contrario de lo que pensamos o sentimos

 

            Engañamos cuando con nuestras interrogaciones no nos importa muchas veces llegar a saber lo que preguntamos, sino poner en un aprieto o dejar en ridículo al que preguntamos.

 

            Los engaños tienen lugar, por otra parte, en el lenguaje valorativo: en ocasiones lanzamos orgullosos desprecios sobre cosas que estimamos sobremanera (cuando una chica nos apasiona y nos da calabazas, decimos que no es mi tipo); o, por el contrario, tasamos muy alto lo que interiormente valoramos en poco. Esto sucede cuando adulamos.

 

            Hay fraude cuando recomendamos acciones perjudiciales para el individuo y se las presentamos como beneficiosas (“fúmate este canutillo, que es maravilloso y no tiene ningún efecto perjudicial”).

 

            Mencionamos, por último, la mentira: una trampa del lenguaje que consiste en decir lo contrario de lo que se piensa o se siente.

 

5.2.      El fraude en el lenguaje público

 

5.2.1.   Crear comunidades solidarias y democráticas es el fin del lenguaje público

 

            Dentro del inmenso campo del lenguaje, ninguno más noble y digno que el público. Nos referimos a la palabra que expresa la situación y expectativas concretas de las grandes comunidades, la que se dirige a las mismas con ánimo de organizar lo diferente y lo común, el talante democrático e institucional de sus miembros. En suma, la palabra destinada a generar comunidades solidarias.

 

            Veamos un relato mítico de la Biblia

 

            "Bajó Yahvé a ver la ciudad y la torre que estaban haciendo los hijos de los hombres, y se dijo: «He aquí un pueblo uno, pues tienen todos una lengua sola. Se han propuesto esto, y nada les impedirá llevarlo a cabo. Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros»". (Libro del Génesis, 11, 5–7).

 

            Los hijos de los hombres, según el mito, se habían propuesto hacerse famosos escalando el cielo. ¡No podían aspirar a una meta más ambiciosa! Pues Yahvé estaba seguro de que la conseguirían si permanecían unidos en el habla. Tal es el impacto del lenguaje sobre la comunidad de hombres, ya que los mantiene apiñados en perfecta cohesión. El arma de Yahvé para destruir esta comunidad es decisiva: "confundamos su lengua".

 

5.2.2.   Ámbitos del fraude del lenguaje público

 

            Casi todo lenguaje es de alguna manera público. Pero aquí deseamos llamar la atención, por su enorme importancia actual, sobre los fraudes que se producen en los medios de comunicación de masas (mass media) y en el lenguaje de los políticos.

 

a).        El fraude en los mass media (televisión, radio, prensa, etc.).

 

            El principal fraude de estas empresas de la comunicación es que no cultivan sus valores propios sino que los han abandonado y sustituido por el lucro. Sirven lo que agrada al cliente, sea falsa información, violencia, chismorreo, vulgaridad, sexo, etc. Para que el fraude no resulte tan descarado, de vez en cuando se transmiten un concierto de música clásica, una discusión científica o algunas series de la Naturaleza y del Cosmos.

 

b).       El otro ámbito del fraude del lenguaje público corresponde al gobierno y a los políticos

 

            ¿Acaso luchan entre ellos porque el lenguaje público sirva para desarrollar el talante democrático o para explicar al pueblo los programas sociales que han de configurar nuestra vida comunitaria? Hoy es frecuente que quienes llegan al poder practiquen el fraude lingüístico en sus formas más variadas.

 

5.2.3.   Algunos efectos que produce el fraude en el discurso público

 

            El fraude en el lenguaje público –un instrumento que necesitamos para construir la comunidad– produce tan graves consecuencias sobre la calidad de la vida humana como las originadas por el deterioro genético o por la degradación medioambiental.

 

a).        El lenguaje público deja de ser, ante todo, el lenguaje de la comunidad para convertirse en el lenguaje que expresa los intereses de unos pocos

 

            Los políticos se apropian del lenguaje de la comunidad municipal o nacional para su servicio; los sindicatos, del de la trabajadora; los jefes eclesiales, del de la creyente; los empresarios, del de la empresarial; los intelectuales protegidos por poder, del de la universitaria. El gran público se queda mudo, sin habla, sin logos. ¿De qué calidad es, entonces, el lenguaje que ha sido arrebatado al pueblo por esas minorías? En muchas ocasiones representa un insulto a la más elemental razón.

 

b).       La temática del discurso público se reduce a unas pocas clases de valores

 

            Los políticos no cultivan ni hablan de los valores sociopolíticos, como sería lo apropiado en ellos. En nuestra sociedad, el discurso público se reduce fundamentalmente al orden, la defensa, y la gestión de los valores biopsíquicos y económicos. No se habla de otra cosa. El ser auténtico que está destinado a enriquecernos –y que abarca mucho más que a estos valores– queda así fuertemente limitado, constreñido, disminuido.

 

6.         EL FRAUDE EN LA COMUNICACIÓN NO VERBAL

 

6.1.      El fraude del formalismo

 

            Nuestra vida comunitaria discurre frecuentemente a través de SIGNOS, es decir, formas (significante) que expresan contenidos (significado). El saludo, por ejemplo, es uno de esos signos, y en él hay forma (apretón de manos, movimiento de cabeza, besos, etc.) y contenido (afecto, respeto, amistad, etc.). Pues bien, un fraude es el cultivo de la forma vacía del contenido apropiado; eso es el FORMALISMO.

 

6.2.      La ruptura de las formas apropiadas

 

            En el extremo contrario del formalismo está el quebrantamiento de las formas apropiadas (no cumplir las normas de cortesía, de educación, de convivencia, etc.). Representa un fraude en la comunicación no verbal entre los humanos. En muchos casos esto no es más que la justificación de vulgaridades, de actitudes hirientes, de exabruptos despiadados, de desgarramientos de la más elemental sensibilidad estética, amén de los consabidos desmadres. Bajo la muletilla “yo tengo que ser ante todo yo mismo” se ha dado rienda suelta a la jauría de los individualismos insolidarios de la sociedad de consumo.

 

6.3.      El cebo valorativo

 

            Entendemos por cebo valorativo el siguiente mecanismo: se llama la atención sobre valores que atraen fuertemente, y a continuación se los utiliza a modo de cebo para conseguir otros que no aparecen a primera vista. Esto es un fraude, un engaño.

 

            El hombre de la sociedad de consumo es un consumado maestro en el manejo de esta trampa. Ahí están esos "inocentes" anuncios de los medios de comunicación de masas. ¿Quieres conquistar de un golpe el inestimable valor de la belleza, ser verdaderamente guapa y atractiva? Pues te basta con utilizar la crema x. ¿Deseas triunfar en la vida, sentirte pleno y feliz? La solución está ahí: cómprate tal marca de coche. ¿Hay problemas en tu casa y habéis perdido el maravilloso valor de la paz? Todo lo soluciona Don Limpio.

 

            A veces algunos políticos apelan astutamente en sus mítines a la defensa de los valores democráticos que hay en la Constitución, cuando en realidad lo que están defendiendo son sus intereses partidistas, sus prebendas, privilegios, negocios, influencias o prestigios (“Para que Asturias siga siendo democrática y no pierda la libertad, el progreso y la dignidad, vota a Mengano”).

 

            No digamos nada de la conducta de las multinacionales del armamento: pregonan por doquier que si promueven la guerra es porque buscan la paz. Todos somos conscientes del uso del cebo valorativo, pues el verdadero motivo no es otro que el de dar salida a sus arsenales de armamento.

 

6.4.      El fraude más evidente en la comunicación no verbal es el de aparentar lo que no se es

 

            El aparentar como esposo o esposa aunque no se amen, como estudiante a pesar de que no pise las aulas, como sindicalista pese a que no luche lo mínimo por la justicia, como político aunque no tenga ni pizca de interés por el servicio público, etc., son máscaras sociales muy corrientes.

 

            Como ha puesto de relieve E. Fromm, quizás la careta preferida del hombre de la sociedad de consumo sea la máscara del tener: aparentar lo que no se es, o no se es capaz de ser, rodeándose de abundantes y numerosos bienes de consumo: trajes, coches, casas, aparatos de todo tipo, etc. 

 

            Son muy frecuentes también las máscaras de la dignidad que tienen que adoptar los altos directivos, líderes políticos, jerarquías eclesiásticas, etc. El “rol” que deben desempeñar resulta demasiado elevado, perfecto y solemne para la natural debilidad de los humanos, por lo que no tienen más remedio que ponerse la máscara social.

 

7.         LA PASIÓN POR LA VERDAD

 

7.1.      Lo que entendemos por pasión por la verdad

 

            Entendemos aquí por “pasión por la verdad” la capacidad para que a uno le afecten, le impacten, tanto la PUREZA y el DESARROLLO APROPIADO DEL SER (autenticidad, verdad) como la APARIENCIA y el DESARROLLO INAPROPIADO DEL SER (fraude, falsedad).

 

            A quien tiene poca pasión por la verdad lo mismo le dará la pureza del ser que la apariencia del mismo, la autenticidad que el fraude, el apropiado que el inapropiado desarrollo del ser. Quizás no seamos sensibles a la autenticidad porque no somos sensibles para detectar el fraude y reaccionar ante él. Quien se deja impactar por la verdad se hallará incómodo ante el imperio del fraude; y el que sea sensible al fraude, a la trampa, al engaño, buscará con ahínco la verdad, la pureza del ser, la autenticidad

 

7.2.      El que tiene pasión por la verdad no piensa que “con el fraude se vive mejor”

 

            Se afirma que la autenticidad turba la paz de amistades, familias, negocios, países o del mundo en general. Pensar así es grave, pues no hay engaño mayor que el que intenta justificar el fraude mismo.

 

            Pero, lo que realmente expresan estas formas de pensar es que uno se contenta con mediocridades. Es cierto que la autenticidad puede llegar a turbar y a desestabilizar, pero sólo las APARIENCIAS de paz, orden y armonía o las de baja calidad.

 

UN RETRATO POR JESÚS HERRERO (Por Carlos Tejo)

UN RETRATO POR JESÚS HERRERO (Por Carlos Tejo)

Hola José Mari, te envío una foto de un retrato acrílico que Jesús Herrero le hizo a José Ramón. Más que nada es para que engrose la colección del archivo de nuestro artistazo más inteligente. Como en el artículo hablo del pintor G.Rouault, del que somos admiradores los dos, Jesús y yo, pues envío también una reproducción de uno de sus cuadro, donde aprecio similitud de trazos.

Un abrazo para ti y los de tu casa

Carlos Tejo

 


 

Estaba yo enmimismado sacándole significado al logo de los nueve años del blog y su observación me hizo sentirme  en cierto modo culpable. Jesús Herrero no lo habría querido nunca, o a lo mejor sí, pero lo cierto es que no me sentí bien en su análisis. Una luna y una pluma. De repente me di cuenta de  que la luna que me debía inspirar, ella sola no era suficiente, necesitaba algo más que sus lejanas ensoñaciones. Es ese vaguear, con relación al blog, el que me sacudía.  Era necesario que cogiera la pluma y empezara a escribir. Este cabronazo de Herrero lo hizo a propósito. Venga, Carlos,- me lo está insinuando el Jesusito, lo oigo, - coge la pluma y ponte a escribir, que las palabras te llegarán como un torrente si te pones a ello, seguro. Una luna y una pluma, “a Dios rogando y con el mazo dando”. Una luna y una pluma, "que la inspiración te encuentre trabajando". Vale, NOS DAMOS POR ENTERADOS TODOS.

                  El día de Villamanín,  Jesús Herrero me deslizó, soto voce, una especie de adelanto de la aventura cuasi militar que había compartido con mi hermano José Ramón y que posteriormente incluyó en su crónica del 28 de Mayo y que hacía referencia al homenaje a los caídos, al palo de la bandera, a la cruz y a la corona de laurel que se había ido deshaciendo poco a poco, como el propio “régimen”.  Ya que se habían hermanado en aquella ocasión…y en mil otras, seguro,  aproveché para comentarle otra historia en común entre él y mi hermano. No sé si recordarás,- le dije a J. H.- pero cuando erais frailes, hace casi cincuenta años,  y firmabais como tal, le hiciste un retrato, en acrílico, utilizando el blanco, el negro y la mezcla de ambos, a mi hermano José Ramón.  

Ese retrato aún existe y, para más señas, está en su casa de Oviedo, enmarcado, donde mi cuñada, Arantxa, lo puede contemplar a diario en el salón, y yo cuando le hago una visita. Siempre me pareció una obra de arte. Me recordaba las pinturas de alguien a quien yo siempre admiré y que no es otro que el gran pintor Georges Rouault, coincidiendo los dos en lo original y admirable de su obra.

Siempre tuve en mi mente la posibilidad de hacer del retrato una vidriera, al igual que el pintor francés de cuyos lienzos y tablas salieron vidrieras que podemos contemplar, y yo lo hice, en la catedral de Chartres. Debo añadir, querido  “fr. Herrero”,  que la foto del retrato que le hiciste a mi hermano me la facilitó hace ya tres o cuatro años el compañero Chema Sarmiento, con otra foto, preciosa, que dejo para comentar en otra ocasión. Deberás aclarar que, aunque no tuvieras más colores que el blanco y el negro, por qué colocaste la bandera catalana donde la oreja izquierda de mi hermano. Presiento que al ver el retrato concluido él te dijera :”Catalán…y un huevo”. Y vas tú y añadiste el huevo…insistiendo en las rayitas. De ahí que, José Ramón, ante tu terquedad, se quedara sin palabras, la mente en blanco, como el círculo con el que equilibras tu obra.

                   ¿Me equivoco si digo que estabais en Caleruga?  Más que nada porque teníais tiempo para, tú pintar, él posar, los dos y todos los demás vaguear, salir al campo a  confundir a las zagalas… Engañar, eso creíais, al paPedro, que dejaba que os tentaran el demonio, el mundo y la carne. ¡Qué tiempos! Ahora ya no nos tienta nadie. Ahora yo también iría a Caleruga y ninguna zagala quedaría confundida con mi presencia.

 

Carlos Tejo,

EL DOMINICO ANTE LAS HEREJÍAS (Por Baldomero López Carrera)

Querido josemari.

Ahora te envío el texto de la conferencia que me encargaron en el convento de santo Domingo de Oviedo para celebrar el 8º centenario de la fundación de la Orden. Lleva por título "El dominico hoy ante las herejías". Qué duda cabe que la Orden de Predicadores se fundó "contra" las herejías, y ello dejó su impronta en el ser dominico. La "véritas" como lema y el estudio como equipamiento esencial de todo fraile predicador confirman esta identidad dominicana de lucha contra los cátaros, valdenses y albigenses. Mi discurso se centró en el valor de las diferencias como constitutivo de toda comunidad. Sin diferencias no existe comunidad humana. Tampoco comunidad eclesial. Pues bien, la ortodoxia se ha empeñado siempre en borrar las diferencias que aportan las herejías (heterodoxia), con lo que se ha privado de una riqueza inmensa.

 Baldomero López Carrera

 

 

0.         INTRODUCCIÓN

 

            ¿Por qué este tema del dominico ante las herejías?

 

0.1      Porque la orden dominicana se gestó en la lucha contra las herejías de los cátaros, valdenses y albigenses, y esta situación, qué duda cabe, dejó su impronta en ella

 

            El lema de la orden, LA VERDAD, y el ESTUDIO como equipamiento esencial de un dominico tienen algo que ver, en origen, alcance e interpretación, con esta lucha contra las herejías en la que nacieron los dominicos

 

 

0.1.1.   Algunos autores han considerado a santo Domingo como el primer inquisidor.

 

            Michel Rochebert, en su libro SANTO DOMINGO, LA LEYENDA NEGRA, ha desmentido y desmontado con sólidos argumentos la leyenda negra que ha pesado sobre nuestro padre. Domingo predicó y discutió contra la herejía, pero también habló con herejes en largas sesiones nocturnas. Y nunca los persiguió apoyando o apoyándose en la fuerza militar.

 

0.1.2.   Es más, santo Domingo no sólo persuadió a algunos herejes, sino que también recibió la influencia de ellos

 

            ¡Qué duda cabe que el catarismo proporcionó a Domingo la ocasión y algunos medios para poner en práctica su propio ideal evangélico! Me atrevería a decir que no pocas de las prácticas de los herejes –la pobreza, por ejemplo- fueron incorporadas al estilo de vida de los frailes mendicantes dominicos.

 

0.1.3.   A Domingo le debe la Iglesia el haber fundado algo nuevo, un modelo que sigue el ideal evangélico por medio de la vida religiosa, la predicación del Reino Dios y el estudio del mensaje de Jesús

 

            Es cierto que los hijos de Domingo emplearon el estudio y muchas de sus energías para luchar contra las herejías no siempre de modo acertado. Es preciso, al menos, reconocerlo.

 

0.2.    Pero si Domingo luchó contra la herejía de entonces con la predicación, la conversación y la argumentación, hoy las cosas han cambiado sustancialmente, y una dominica o un dominico deben asumir esos cambios

 

            Precisamente para ser fieles a Domingo, no podemos actuar de la misma manera que él hizo. Sería una traición a la auténtica tradición dominicana, que ante todo es vida, cambio, evolución.

 

            ¿Dónde está, pues, esa diferencia entre la actuación de nuestro Padre y la que debemos llevar a cabo hoy día? Me atrevería a decir que en la diversa concepción de lo que son la ortodoxia y la heterodoxia, una de cuyas modalidades es la herejía. Hoy la ortodoxia (la doctrina correcta) y la herejía se ven de otra manera. La «historia de las herejías» no puede seguir siendo un simple catálogo de errores, sino que también tiene que haber un reconocimiento de aspectos importantes de la verdad que conviene recuperar de los herejes

 

0.3.    La preocupación por la ortodoxia es una constante en todas las instituciones, también en el cristianismo, porque dichas instituciones necesitan preservar su identidad

 

            Establecer la verdad y la validez de las propias creencias religiosas es el constitutivo de la ortodoxia. En estas reflexiones no pondré en duda la necesidad de una ortodoxia cristiana; pero sí creo que debe cambiar sustancialmente el modo de ejercerla y de aplicarla.

 

            Voy a mostrar brevemente algunos –sólo algunos– de los nuevos rasgos de la nueva concepción de la ortodoxia y su anverso la herejía. Para ello tomaré como eje conductor dos aspectos que conforman toda comunidad: la unidad y la diferencia. Porque la ortodoxia y la herejía son algo que se producen dentro de la comunidad. Y no sólo eso: atañen al funcionamiento de la misma.

 

1.         TODA COMUNIDAD ESTÁ CONSTITUIDA POR DOS ASPECTOS: LO COMÚN Y LO DIFERENCIAL

                       

            “Comunidad” (común–unidad) significa UNIÓN de varias personas DIFERENTES. Lo común y lo diferencial son, pues, los constitutivos esenciales de toda comunidad humana. Si falta uno de los dos, no existe la comunidad como tal, o está muy deteriorada.

 

1.1.    LA UNIÓN: lo que une a las personas en comunidad son los valores comunes

 

            Así, por ejemplo, una comunidad de un colegio se constituye principalmente en torno a valores del conocimiento, si bien incluye muchos más. Los valores que crean las comunidades de banqueros son los económicos; las comunidades de músicos, los estéticos; las comunidades de fútbol, los lúdicos; las parroquias, conventos de frailes o de monjas, los religiosos; las comunidades familiares, nacionales o supranacionales, los sociopolíticos; las comunidades de personal sanitario, los biopsíquicos; las comunidades de defensores de los derechos humanos, los morales.

 

1.2.    Los aspectos diferenciales de los miembros son el otro constitutivo de toda comunidad

 

            Lo mismo que no hay comunidad si no existen unos valores que unen a sus miembros, tampoco se da comunidad si no se tienen en cuenta y se valoran los aspectos diferenciales de dichos miembros. ¿Por qué las diferencias?

 

1.2.1.   En primer lugar, existen las diferencias porque nadie tiene cualquier valor en plenitud

 

            Fijémonos en el valor de la maternidad. Pues bien, ninguna madre representa la plenitud de lo que es el amor materno, por más que nos cueste creerlo. Cada madre representa una realización parcial del amor materno. De ahí que sean necesarias las diferencias de ser madre: cada una aporta un aspecto enriquecedor que no lo proporcionan las otras. Toda realización de un valor resulta, pues, siempre limitada y parcial.

 

            Lo mismo se puede decir de la religión: ninguna encarna plenamente los valores religiosos. La verdad de la fe religiosa se enriquece con la aportación de visiones religiosas plurales.

 

1.2.2.   En segundo lugar, las diferencias son un constituyente esencial de la identidad de los seres

 

            Si no hubiera ninguna diferencia entre nosotros, seríamos todos un mismo y único ser. Es lógico, pues, que todos anhelemos ser diferentes, porque queremos mantener nuestra identidad. No es posible la identidad de cada persona sin la diferencia con respecto a las demás.

 

1.3.    Tensión en la comunidad entre lo común y lo diferente

 

1.3.1.   Es frecuente que entre lo que nos une y lo que nos hace diferentes aparezcan tensiones

 

            Cada uno de los dos componentes de la comunidad –los valores que nos unen y las diferencias de cada miembro– intenta imponerse al otro. Lo ideal y conveniente, sin embargo, es que haya un equilibrio, de modo que lo común no anule a la diferencia y que la diferencia no haga desaparecer a lo común.

 

1.3.2.   La tensión suele derivar en ocasiones en desestabilizaciones de la vida comunitaria

 

            La vida comunitaria –sea religiosa, familiar, empresarial, hospitalaria, deportiva, musical, etc.– es muy sensible a la desestabilización. Vamos a considerar dos tipos de desestabilización que pueden derivarse de la tensión entre lo común y lo diferencial: la ruptura comunitaria o individualismo y el igualitarismo.

 

a)        Si desaparece lo común, es decir los valores que unen a las comunidades, surge el INDIVIDUALISMO

 

            Decíamos que los valores comunes son los que congregan a varias personas en una comunidad. Cuando desaparecen dichos valores comunes o no se respetan las normas que sirven para cultivarlos, desaparecen los lazos de unión entre sus miembros. Existen individuos juntos, pero no hay ningún valor que los una: no hay experiencia comunitaria, sino sólo INDIVIDUALISMO.

 

b)        En el lado contrario está el IGUALITARISMO, que tiene lugar en una comunidad cuando se borran las diferencias entre los miembros

 

            Cuando desaparece la inmensa riqueza de lo diferente, el igualitarismo causa estragos en las comunidades. El igualitarismo liquida las diferencias y, por consiguiente, produce un nefasto efecto deshumanizador. El igualitarismo se produce cuando una diferencia se impone a las demás o las anula. Son las DIFERENCIAS INSOLIDARIAS. Pensemos, por ejemplo, en lo que ha sucedido a menudo en nuestra historia con las diferencias de raza, color, sexo, religión, idioma, nacionalidad, estamento o clase social, posición económica, carácter, poder, etc.: que en vez de contribuir al enriquecimiento de los otros miembros de una comunidad, los ha deshumanizado porque una diferencia ha suprimido a las demás o se ha impuesto sobre ellas.

 

            Pues bien, desde esta visión de los constituyentes de toda comunidad –la unidad y la diferencia– y de los conflictos entre ellos, pasemos

 

2.         La herejía es EL RESULTADO DE un rechazo tajante de la diferencia de los otros

 

2.1.    Calificar a alguien de hereje es no admitir que su diferencia –de doctrina sobre todo– sea válida y admisible. La ortodoxia corre el peligro de buscar el igualitarismo

 

            Un canon religioso rígido, uniforme e inmutable de la ortodoxia no es precisamente un ejemplo de valoración de las diferencias, de que se tenga una visión pluralista de la realidad religiosa. Muy al contrario, intenta suprimir esas diferencias y demonizarlas como herejías. Por desgracia, una interpretación monolítica y autoritaria de nuestra tradición religiosa es la que se ha impuesto a todos nosotros como ortodoxia.

 

            Un apoyo de esta actitud ortodoxa se encuentra en textos cristianos de finales del siglo I. Hay algunos que destacan que toda diferencia respecto del propio grupo es una herejía. Pablo impone el suyo como «único evangelio» (cf. Gal 1,6-9.11-12). La comunidad destinataria del evangelio de Mateo revela actitudes en el mismo sentido Q 11,23 (= Lucas 11,23): «el que no está conmigo, está contra mí».

 

2.2.    Mientras que lo tradicional es garantía de ortodoxia, lo nuevo aparece casi inevitablemente como peligro, desviación o herejía

 

            Tomás de Aquino es el primer dominico que de alguna manera altera la ortodoxia de la teología, que bebía en Platón y en su seguidor san Agustín. Por eso no fue bien admitido en su tiempo.

 

            También resulta llamativo que la Nouvelle Théologie, en la que destacaron como figuras de primer orden los dominicos P. Chenu y P. Congar, fuera perseguida, castigada y considerada casi herética, y, paradójicamente, después fue la que inspiró y orientó el concilio Vaticano II. Ya anciano y enfermo, el P. Congar fue creado cardenal.

 

 

2.3.    Una ortodoxia que tenga en cuenta y valore las diferencias de los otros no puede ser arrogante, satisfecha de sí misma y, desde luego, no aplicará fácilmente anatemas, condenas, contra los que son diferentes

 

            La ortodoxia tiene que ser humilde y recordar que la verdad se enriquece con las diferencias. Y los que se consideran como únicos portadores de la ortodoxia tienen que saber que “los diferentes” no son siempre unos depravados, sino que también les anima y les motiva la preocupación por ayudar a la gente a vivir la fe cristiana en profundidad y con todas sus implicaciones.

 

            Según eso, la búsqueda, la tentativa, la exploración, el diálogo e incluso conflicto son actitudes más acertadas para llegar a la verdad de cualquier valor que la seguridad incuestionable del que cree que lo suyo es lo único verdadero.

 

           

2.4.    Ortodoxia y herejía se implican y se condicionan mutuamente

 

2.4.1.   Herejía y ortodoxia nacen la una de la otra. Por eso, a la aparición de una nueva herejía le sigue una nueva ortodoxia; y al revés

 

            Esto es algo evidente, y no siempre se tiene en cuenta. Sin embargo es incuestionable que las luchas entre la ortodoxia y la heterodoxia transforman a ambas, de tal modo que las ortodoxias que resultan de la confrontación son ortodoxias nuevas, y éstas a su vez generan herejías o heterodoxias nuevas. Y al revés. Lo que queda después de los conflictos no es solo una nueva “herejía” vencida, sino también una nueva “ortodoxia” triunfante, diferente de la anterior ortodoxia. Pensemos en la reforma protestante y la contrarreforma de Trento.

 

2.4.2.   Ello explica que muchos excesos de la ortodoxia y de la herejía correspondiente han sido el resultado de su confrontación, y cuando las aguas se han serenado, esos excesos algunas veces se han amortiguado

 

            Por ejemplo, la lengua vernácula propuesta por los protestantes y rechazada en aquel momento por la ortodoxia católica ha terminado por desbancar de nuestras liturgias católicas a varios siglos de uniformismo del latín. Quiere esto decir que la ortodoxia y la heterodoxia se construyen casi siempre en el campo de batalla y no en la tranquilidad del diálogo sosegado. Por eso hay que interpretar las posturas, doctrinas y prescripciones de ambas como exageraciones del ataque o de la defensa: siempre que hay que atemperar sus respectivas posturas.

 

 

2.5.    Tras la definición de lo que es ortodoxo o heterodoxo existen factores sociopolíticos y culturales, que es preciso conocer y, si son espurios, desenmascarar

 

            Los antiguos conflictos doctrinales entre Oriente y Occidente no se debían simplemente a materias de fe. Había muchos intereses políticos de por medio. La historia de la condena de los herejes «no ortodoxos» y los primeros Concilios como el de Nicea, Constantinopla y Calcedonia, revelan también elementos políticos en la creación y fijación de la ortodoxia. A partir de Constantino, custodiar la ortodoxia coincidió a menudo con preservar la unidad del Imperio, y para ello utilizó a la autoridad eclesiástica. Los primeros grandes concilios fueron convocados y presididos por el emperador, no por las autoridades religiosas.

 

 

2.6.    Es un error igualar sin más fe cristiana y ortodoxia

 

            Muchos santos han sido considerados heterodoxos en un momento de su vida y después han sido rehabilitados y ensalzados. Por eso es un error identificar y hacer coextensivo «lo “ortodoxo” con lo “verdadero”». Voy a poner el ejemplo de la ordenación sacerdotal y episcopal de las mujeres. ¿Qué criterios se siguen utilizando para determinar como no ortodoxa la ordenación de mujeres?

 

–          El hecho de que no se haya ordenado a las mujeres durante un largo período de la historia de la Iglesia, ¿nos proporciona un criterio de tradición que excluiría estas ordenaciones para siempre? Así han hecho todos los Papas hasta la fecha.

 

–          ¿Tiene un fundamento en la Biblia la ordenación de las mujeres, y también la de hombres? No, ni lo uno ni lo otro.

 

–          ¿Es una exigencia de la razón que hoy las mujeres presidan las asambleas litúrgicas, cuando vivimos en una época en la que se ha tomado conciencia de que somos iguales hombres y mujeres?  

 

–          Si los ortodoxos rígidos fueran coherentes, no argumentarían que Jesús instituyó como apóstoles únicamente a hombres, porque tan válida como esa afirmación es esta otra: Jesús instituyó como apóstoles únicamente a judíos. Lo cual invalidaría la ordenación de quien no fuera judío.

 

3.         DESPUÉS DE TODO LO POSITIVO QUE HEMOS DICHO DE LA DIFERENCIA COMO ENRIQUECEDORA DE LA COMUNIDAD, Está claro que no toda diferencia en materia de fe vale. ¿Cuál ha sido y cuál es el criterio de verdad de la ortodoxia de nuestra fe cristiana?

 

            El inevitable y enriquecedor pluralismo de las interpretaciones sobre la fe no significa que cualquier expresión religiosa o teológica sea válida y transmita fielmente un aspecto de la Escritura. No. Se impone como necesario el discernir. Ahora bien, ¿cuáles son esos criterios de validez de lo que es ortodoxo?

 

 

3.1.    Los cristianos católicos, para determinar la ortodoxia, aceptamos tres criterios: la Escritura, la tradición y el magisterio en la Iglesia

 

            Sin embargo, estas tres fuentes para determinar la ortodoxia (la Escritura, la tradición y el magisterio), no son algo claro y evidente, sino que requieren una interpretación de los mismos (hermenéutica, se dice hoy), lo cual trae consigo inevitablemente que surjan las diferencias de interpretación. Un asunto realmente muy complejo.

 

3.1.1.   Empezando por los textos de la Biblia, hay que decir que no son crónicas de lo que sucedía en el momento en que se escribieron

 

            La lectura crítica de la Biblia ha permitido superar el “literalismo” como criterio intangible e inmutable y sustituirlos por la interpretación profunda, amplia y minuciosa. La propia Escritura aparece claramente confeccionada por un enorme pluralismo, en muchos aspectos irreductible entre sí, con duras tensiones prácticas y hondas diferencias teológicas. No hay que fijarse en lo que dicen, sino en lo que quieren transmitir.

 

            Las creencias y las prácticas cristianas fueron incluso más diversas durante sus primeros siglos de lo que lo son actualmente. Las personas que seguía o creían en Jesús de Nazaret durante los dos primeros siglos, y posteriormente, tenían ideas muy diferentes sobre quién era, de dónde procedía y qué significado tenía su muerte —si es que su muerte era realmente importante para ellos—. Un significativo número de textos cristianos primitivos se centran en su enseñanza u orientación más bien que en su muerte y resurrección.

 

3.1.2.   En lo que se refiere a la tradición, es ingenua la tesis de Ireneo de Lyon, para el cual la tradición de la Iglesia está en continuidad ininterrumpida con los comienzos apostólicos del movimiento cristiano normativamente comunicado por las Escrituras

 

            La cadena de los testigos de la Palabra de Dios se extiende desde Moisés hasta los profetas y los apóstoles, y de estos llega justo a los obispos y los presbíteros del presente. Esta impresionante continuidad histórica constituye otra prueba más de la autenticidad de la Iglesia, además de su incuestionable apostolicidad. Quien llega a los apóstoles posee la verdad.  Habría que preguntarle a san Ireneo si la curia vaticana, con su poder, sus riquezas y su boato ya estaban en los escritos de los apóstoles.

 

            Hay que decirle a Ireneo que la tradición y el magisterio están fuertemente condicionados en cada momento por su respectiva cultura. Y es imprescindible y necesario descubrir en qué están condicionados. El establecimiento de lo que es ortodoxo está condicionado por la historia y reviste formas distintas, en respuesta a las necesidades y desafíos de cada época.

 

            Por consiguiente, la dilucidación de la ortodoxia de la fe cristiana en la Escritura, en la tradición y en el magisterio de la iglesia no es nunca evidente ni sencilla, sino que requiere un trabajo arduo de interpretación.

 

3.2.    Ortodoxia y ortopraxis

 

3.2.1.   En la historia de la ortodoxia se ha dado una desequilibrada prioridad al pensamiento y a la doctrina correctos y se ha tenido poco en cuenta la conducta práctica correcta de la vida a la luz del Evangelio

 

            Sin embargo, una de las pruebas decisivas de la ortodoxia cristiana es un estilo de vida genuinamente cristiano. La puesta en práctica del Evangelio en nuestro mundo actual debe ser uno de los criterios para establecer qué es lo ortodoxo y qué lo heterodoxo.

 

            En ese evangelio juega el papel de núcleo central el amor tal como lo vivió Jesús. A lo mejor muchas actuaciones en nombre de la ortodoxia cristiana no han tenido en cuenta este supremo valor y han excluido a los herejes o heterodoxos sin mucho miramiento, con poco amor. Para san Agustín el amor ofrece el mejor acercamiento a las cuestiones de la ortodoxia.

 

            Así pues, la ortodoxia necesita acompañarse de una correspondiente vida práctica de fidelidad al Evangelio y al sendero de Jesús de Nazaret: la ortopraxis.

 

 

3.2.2.   Mateo insistió siempre en la inutilidad de una ortodoxia sin una ortopraxis

 

            Mateo, en el capítulo 25 dice:

 

                  37 Entonces los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?” 40 Y el Rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” 41 Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.” 44 Entonces dirán también éstos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?” 45 Y él entonces les responderá: “En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo.”

 

            Mateo sostiene con firmeza que lo correcto de las creencias no es lo que cuenta en última instancia ni principalmente para definir la identidad cristiana. Lo que tiene más importancia son las acciones correctas de amor y justicia hacia los marginados, los pobres, los oprimidos, los hambrientos, los sedientos, los extranjeros, los desnudos, los enfermos y los encarcelados. (Últimamente, los clérigos cristianos –y muchas personas arrastrados por ellos– han valorado más la ortodoxia de los partidos políticos que su ortopraxis cristiana.)  

 

            Además, el evangelio de Mateo, que se asemeja a un manual de creencias y leyes correctas para los nuevos líderes de la comunidad cristiana emergente, presenta también de forma sorprendente la nueva ética radical más específicamente cristiana del amor ilimitado en el Sermón del Monte (Mt 5–7).

 

            León Tolstói sostenía con todo acierto que las exigencias ético-políticas del amor evangélico radical que aparece en el Sermón del Monte de Jesús constituyen permanentemente la crítica más fuerte del cristianismo a todos los sistemas mundiales y también a la propia Iglesia cristiana.

 

3.2.3.   En el cristianismo, a ejemplo de Jesús, la ortodoxia ha de tener como referente la opción preferencial por los pobres y los marginados

 

            Dios revela su identidad divina especialmente en las historias del sufrimiento. La memoria peligrosa del sufrimiento, de la crucifixión y de la resurrección, se encuentra en el núcleo de una interpretación cristiana de la ortodoxia.

 

 

4.         ORTODOXIA Y CONTEXTO CULTURAL ACTUAL

 

4.1.    Las proposiciones que expresan la ortodoxia de fe necesitan ser interpretadas de acuerdo con los patrones culturales en las que nacieron

 

            La cultura, en gran medida inconsciente pero sistemáticamente eficaz, siempre se ha incorporado en las expresiones históricas de ortodoxia. Y eso hay que saberlo. Por ejemplo, las ideas que nosotros tenemos sobre la situación marginal de la mujer, sobre otras razas, sobre las clases sociales, sobre el eurocentrismo, el colonialismo, etc. son a menudo probablemente inconscientes, pero, a pesar de ello, ejercen una distorsión fuerte sobre la percepción de lo que es ortodoxo. No hay una cultura inocente, ni una tradición inocente, ni una ortodoxia inocentes.

 

4.2.    Hoy en nuestra cultura el gran criterio de ortodoxia es el dinero, porque es el supremo valor junto a lo biopsíquico

 

          La religión ha dejado de ser la instancia determinadora de lo ortodoxo, función que había ejercido durante muchísimo tiempo y hasta hace bien poco. Ahora son los valores económicos y los biopsíquicos los que definen la ortodoxia y la heterodoxia absolutamente de todo.  Es el modelo humano del consumo el que configura hoy la ortodoxia. Hay conflicto con los demás ámbitos de vida, pero el económico y el biopsíquico no respetan la autonomía de los demás ámbitos. Todo lo referente al dinero tiene pretensiones de verdad absolutamente segura e incuestionable en todos los campos. La ciencia investiga sólo aquello que da dinero. La validez de todos los valores se mide por el dinero.

 

 

4.3.    Por eso, para un dominico, el que el dinero sea el supremo valor humano es la gran herejía contra la que luchar en este momento, porque sigue creando millones de víctimas  

 

            Ninguna herejía es hoy tan grande y tan dañina. ¿Cómo combatir esta herejía? ¿Por qué la teología de la liberación fue calumniada, perseguida y declarada casi una herejía? ¿No habrán sido los poderosos del dinero los que han “engañado” al Vaticano para que paralizara a unos teólogos tan comprometidos con la causa de los muy pobres? Traigo a colación un texto del dominico Edward Shillebeeckx. La influencia de Schillebeeckx ha sido notoria y extensa desde el Vaticano II. Siempre se ha movido en el filo de la navaja entre la ortodoxia y la heterodoxia, inclinándose más bien hacia el lado de esta última. El texto fue publicado ya en 1977, y sobre POR QUÉ LA JERARQUÍA ECLESIÁSTICA NO SE IMPLICA EN LA LIBERACIÓN DEL «SISTEMA  SOCIAL EN EL QUE VIVIMOS» PARA SALVAR A LOS MÁS NECESITADOS, Schillebeeckx dice lo siguiente:

 

            «Es un hecho que las Iglesias y sus instituciones constituyen un elemento integrante de la sociedad burguesa, a la que las unen innumera­bles nexos. Estas Iglesias no pueden subsistir económicamente, en unas cir­cunstancias históricas dadas, si no se adhieren de hecho a la sociedad bur­guesa (capitalista). Por consiguiente, se adaptan al sistema económico y político domi­nante. En tal situación, el desarrollo de las instituciones eclesiásticas, aunque se inspiren en el más puro espíritu evangélico, depende concretamente del desarrollo del capitalismo y va unido a él. Así lo demuestra también la aportación económica de los medios financieros en apoyo de las actividades «no progresistas» de las Iglesias. Como consecuencia de tal situación, las Iglesias no podrán decir una palabra de liberación en los momentos de crisis. Aunque internamente se distancien de un sistema que hace a los pobres cada vez más pobres y a los ricos cada vez más ricos, están tan liga­das a él institucionalmente, que han de mantener la boca cerrada. Para poder anunciar su mensaje deben guardar silencio, con lo cual se encuentran en un círculo vicioso. Para subsistir como Iglesias se ven obligadas a silenciar las exigencias del evangelio. ¿Será que las Iglesias han olvidado que el seguimiento de Jesús puede costarles la vida?»

 

            (Schillebeeckx, Cristo y los cristianos, Cristiandad, Madrid, 1982, pp. 773–774)

 

 

5.         CONCLUSIÓN

 

            Especialmente en los períodos de cambio radical, como es el nuestro, muchas personas pueden sentirse amenazadas y no están dispuestas a abandonar la manera que tuvieron siempre de vivir su fe, que es para ellas como un puerto seguro en el que esperan proteger sus vidas cada vez más vulnerables ante las perturbadoras fuerzas del cambio. Aunque sea doloroso reconocerlo, resulta innegable que en los últimos tiempos se ha impuesto un talante de ortodoxia a la antigua: excluyente, que ha creado una desconfianza crónica y una actuación condenatoria para toda diferencia y contra todo intento de renovación. Pero si hubiéramos pensado siempre así, estaríamos anclados en la edad de piedra. Y el Apocalipsis, en 21, 5 nos dice: "Y el que está sentado en el trono dijo: He aquí que yo hago nuevas todas las cosas". Y no se pueden hacer nuevas todas las cosas si los cristianos  nos aferramos a la ortodoxia de siempre, a no ver la riqueza que aportan las diferencias, a no movernos de donde estamos.

 

 

Oviedo, 18 de abril de 2016

PARA LA SEQUÍA DE ESTE VERANO

PARA LA SEQUÍA DE ESTE VERANO

Quiero haceros partícipes de un artículo que publicó en su día un compañero que lo fue en La Voz y, en el momento de la publicación, en Diario 16. Era 1998, allá por agosto. Se llamó, porque ya falleció, Luis Alvite. Por la mañana trabajaba en una sucursal bancaria, por la tarde hacía sucesos de Santiago para la redacción de La Voz de Galicia y por la noche vivía. Nunca se supo cuándo y dónde dormía.

Cuando el Grupo Voz compró la cabecera de Diario 16 quiso hacer un periódico joven, atrevido, de izquierdas (si es que algún empresario criado en el capitalismo puede permitirse ese lujo), pero no lo consiguió. Sí que fuera bastante de izquierdas y progre; pero no que fuera un periódico, porque el poco éxito en las ventas lo hizo desaparecer pronto.

Pero mientras salió a los quioscos, brilló entre la mediocridad que lo rodeaba. Y una de sus páginas más brillantes era la última, en la que  José Luis Alvite, sorprendentemente para los que lo conocíamos, firmaba todos los días: el artículo casi nunca llegaba a tiempo, pero siempre llegó.

Los textos de Alvite, acogidos en una sección que tituló "Almas del 9 largo" estaban llenos de referencias al cine y la novela, especialmente negros, y disparaba sus frases y metáforas con una precisión sobrecogedora que creó lectores seguidores próximos al fanatismo literario. Uno de ellos fue Carlos Herrera, que también le hizo sitio en su programa cuando andaba por Onda Cero y le apoyó en la edición de algún libro. Recuerdo que en las mañanas en que Herrera anunciaba a Alvite siempre decía: "Hoy tendremos a Alvite, pero ni nos ha llamado todavía, ni nos coge el teléfono, así que a lo peor no lo tenemos".

He de decir que soy feliz poseedor de todos los artículos que firmó entre el 5 de mayo de 1988 y el 7 de noviembre del 2001 (todos los publicados en Diario 16, ya que después de esa fecha publicó, ya traumáticamente alejado de La Voz, en La Región y Faro de Vigo). Y para mi particular solaz y disfrute (solo para eso) los estoy montando en una maqueta que quizás algún día será una edición de un solo ejemplar copiado en mi modesta impresora. Solo por el placer de tenerlo y ojearlo. Ahora mismo no sé de quién son los derechos de esos textos, (del periódico, supongo; o de la familia; o de algún otro editor) ni me apetece buscar al dueño porque estoy jubilosamente jubilado, como sabéis, y si quiero conservar mi pensión (¡qué sea por mucho tiempo!!) no puedo trabajar, o al menos cobrar por ello, ni aunque le dé su parte a la Hacienda Pública y a la Seguridad Social.

Y tras esta larga introducción, que al iniciarla no pretendía al que lo fuera tanto, os dejo una muestra, algo atípica, de su estilo más popular, pero que os ilustrará su manera de ver las cosas. Pensad que cuando escribió esto tenía la misma edad que nosotros ahora, lustro arriba, lustro abajo.

Si hay interés, otro día colgaré un ejemplo más fiel de su literatura, acorde con lo que por ahí arriba os he dicho. Espero que me deis la razón a la vista del artículo que abre esta entrada del blog, un pdf del primer artículo que publicó y que es una declaración de intenciones, y de este otro que más abajo os transcribo.

Que los disfrutéis con salud.

lalo Mayo

 

Nota del furriel.- os dejo el artículo en PRENSA de Ver Fotos/Doicumentos.

OTRAS FOTOS DE ARSENIO ARENAS

OTRAS FOTOS DE ARSENIO ARENAS

Y OTRO MÁS

Y OTRO MÁS

OTRO EQUIPO DE FUTBOL

OTRO EQUIPO DE FUTBOL

¿De qué año será?

MAQUETA DEL VIEJO SANTUARIO

MAQUETA DEL VIEJO SANTUARIO

En el Centro de interpretación del León romano, ubicado en la Casona de Puerta Castillo de nuestra ciudad, me he encontrado esta maqueta del viejo y desaparecido Santuario de la Virgen del Camino.

AQUELLA GRANJA

AQUELLA GRANJA

Los restos de aquella granja. Y no es que pasara la guerra, ha pasado la civilización.