LA TECNOLOGÍA GÜIFI
Andrés Trapi nos cuenta este sucedido verídico de un viernes pasado y del que soy testigo. Por si alguno le podéis echar una mano al Trapi o al Pajarín.
Josemari, que te prometí enviar esta foto con el fin de recabar ayuda de alguno de los que entiendan de las nuevas tecnologías.
Y una breve explicación para los que no estaban: Era un viernes con Prieto Picudo y alguna ración en La Taurina, cuando llegó Pedro -nuestro Pajarín- a compartir viandas y jugos. Hizo fotos y en la barriga de su cámara tenía fotos de casi cuando nació. Él justificaba con que el ordenador no se las reconocía y le insistíamos que le dijera al aparato que era él, el Pajarín, quien le pedía que se las reconociera; pero, quiá, que no le hacía caso.
Yo, con la buena voluntad que me caracteriza, le pedí que sacara la tarjeta de la máquina para comprobarla, y, no sin algunos recelos, accedió.
Josemari quería darle un poco de grasa de los callos que nos habían puesto de tapa, y Froilan y Martín no le dejaron. Quique se puso a soplar con aire, que ya soplaba de lo otro, y no veía nada. Y yo junté la tarjeta contra el móvil mío para ver si pasaban, pero tampoco. Y ya, como último recurso, arrime la tarjeta a un furaco que tiene el móvil, como en la foto, pero tampoco han pasado.
Ya sabes que yo le insistí a Pajarín que me las mandara desde la cámara por eso que llaman wifi, pero tampoco he recibido nada. Y he mirado hasta debajo del portátil, por si acaso. Y ninguno de los que he llamado me han comentado que les hayan llegado a ellos; luego en mi móvil no están.
También le he preguntado a El Mudo y me dice Anselma que ellos solo conocen las máquinas de retratar que tienen carrete.
Bueno, pues ya me dirás.
Andrés




