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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

FOTOS Y DOCUMENTOS

DOS NUEVAS FOTOS 1974

DOS NUEVAS FOTOS 1974

Que nos envía Gabriel Navarro. Ambas las titula:

Año 1974. Emilio Ruiz de Arcaute. Gabriel Navarro . El sobrino del P. Enrique Alvarez y un compañero.

 

EL BAÑO DEL 60

EL BAÑO DEL 60

Daniel Orden nos envía esta fotografía que me dice ha encontrado por casa de sus padres.

Nos muestra un grupo de compañeros del curso del 60 de quienes espero se reconozcan e identifiquen aquí mismo.

Daniel nos facilita parte de la identificación:

Es del curso 60- 66. No sé donde, puede ser de la excursión de final del curso 66, quizás en el colegio de los dominicos de Filipinas de Arcas Reales. 

Identifico a Camilo, Ros en el agua, Baudilio, Viñuela,Medarde, Rayo Nuñez,Daniel, Leónides, Acitores y Juan Manuel.

 

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

Os dejo un comentario que Luis Carrizo nos hace a esta fotografía del interior del Santuario antiguo que encontré hace unos días no recuerdo dónde.

Quiero ver a Luis, un rubiales muy poseido de su papel de comulgante.

Amigo Luis, leerte es un placer. Gracias.

Feliz día de San José.

 


 

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ


Están apareciendo estos días en los papeles noticias y entrevistas a Julio Llamazares con motivo de la publicación de su última novela Diversas formas de mirar el agua, donde parece ser que el novelista habla de Vegamián, el pueblo que le vio nacer y que yace desde hace ya un porrón de años bajo las aguas del embalse del Porma. Por lo visto, eso de que entierren tu pueblo en agua y que sus huertas y calles, y su iglesia y cementerio desaparezcan para in sécula seculórum, marca mucho y desnorta mucho, e impele mucho a escribir, según se ve, posiblemente por exorcizar tanto fantasma sin enterrar como Dios manda.


El también desaparecido Santuario de la Virgen del Camino, que aquí aparece, quizás merecía otra novela, o una elegía al menos, un treno, un algo…, no lo sé; pero a mi me da mucha pereza reeditar el Libro de las lamentaciones y adentrarme por los trillados y  estériles caminos de la añoranza, porque cualquiera tiempo pasado no fue mejor, a pesar de las apariencias, y porque yo me inclino más bien a dejar que los muertos entierren a sus muertos. Ítem más, estos recios muros que aquí podemos contemplar no se rindieron a su gran pesadumbre —lo que siempre les hubiera prestado un cierto halo de romanticismo y su tirón literario—, sino a la administrativa acción de la piqueta de la autoridad competente, aunque yo tengo para mí que fue, en última instancia, la fuerza irrefrenable de la historia la que empujó al obispo Almarcha a firmar el decreto de demolición. No puede encontrársele otra explicación. De una u otra forma, constituye un ejercicio tan inútil como deslucido ponerse a estas alturas a entonar nenias sobre la leche derramada.

Al fin y al cabo, los devotos de la Virgen del Camino salimos mejor parados que los vecinos de Vegamián, pues ellos solo pudieron guardar como recuerdo las llaves de sus casas —según relata Llamazares— mientras que Fr. Francisco Coello de Portugal, más clemente que el ingeniero Juan Benet, constructor del pantano, evitó que el pueblo fiel se desnortara manteniendo el mismo retablo —que apenas se percibe tras las rejas en la fotografía— y en el mismo emplazamiento y punto cardinal.


Pero, a pesar de esas precauciones, la desorientación del pueblo fiel acabaría por llegar e inficionarlo, y no solo a él sino también a sus pastores, porque cuando el viento de la historia empieza a resoplar y a repartir estopa, su acción no se constriñe a los gustos estéticos sino que remueve, cambia y trastoca usos y costumbres. Ideas, no, porque las multitudes ni tienen ni funcionan con ideas (solo con sentimientos —a veces inconfesables— y consignas; por si alguien tenía la curiosidad). Venía comentando que, si el aquilón de HELMA EMPRESA CONSTRUCTORA barrió primero las paredes del santuario antiguo, ventarrones y galernas posteriores acabaron por desollar el rabo llevándose también por delante a los habitantes del nuevo. Los párrocos comenzaron a recibir a horarios fijos, como los dentistas, y a tomar vacaciones con la misma puntualidad que los funcionarios del estado; y los parroquianos, por su parte, dieron en cambiar la comunión diaria por la ducha diaria, al director espiritual por el coach, o por el personal trainer; y el ayuno y la abstinencia por dietas hipocalóricas y menús macrobióticos y vegetarianos.

Así, poco a poco y por sus pasos contados,  las distintas réplicas de aquel turbión primero fueron vaciando las iglesias: desertaron los noctámbulos miembros de la Adoración Nocturna y los madrugadores adictos a los Rosarios de la Aurora; tres cuartos de lo mismo sucedió con los adictos a los Primeros Viernes y con la muchedumbre de asiduos a Rosarios, Triduos y Novenas; y algo muy parecido termino de pasar con los incondicionales de tanta festividad y efeméride y hasta con el ejército de beatas y sus inevitables bisbiseos, que, dicho sea con ánimo de ofender, debían de aburrir a dios y a su madre. De esta concreta forma se fue jodiendo la marrana.


Me contaba mi padre, cada vez que se presentaba la ocasión y con la misma satisfacción con que el entrenador del Alcoyano podría narrar aquel partido que le ganó al Real Madrid, que en cierta ocasión entró en nuestra casa el fraile dominico que a la sazón ejercía de párroco (diré el pecado, pero no el pecador). Se daba el caso de que mi padre iba a la iglesia dos o tres veces al año; cuatro, a lo mejor, cuando le parecía oportuno, y el fraile, se conoce que alarmado por tan herética conducta, se sintió en la obligación de llevar al buen redil a aquella oveja descarriada. El dominico —aún recuerdo a mi padre imitando su gesto— apuntaba con el dedo hacia el Santuario mientras afirmaba, bravamente, que el cielo se ganaba “allí” (¡Dios mío, tanto estudiar para esto!). Mi padre, que tenía cuatro hijos, una esposa, y tres trabajos para sacarnos adelante, se complacía en recordar con orgullo que él, dando con los nudillos sobre la mesa de la cocina, replicaba (y jamás dio un paso atrás): “¡aquí, el cielo se gana aquí!”. En casa, quería decir.


Un día de estos, tengo que preguntarle su opinión a Cicero. A mí que me parece que Fr. Coello se inspiró en la fachada de San Pablo, de Valladolid, para enmarcar el viejo retablo en el nuevo santuario, entre esos dos altos muros de piedra que le escoltan…

Luis Carrizo

CON PAPÁS Y HERMANA

CON PAPÁS Y HERMANA

Ramón Lorenzo con mis padres y una hermanita, parece que en el patio de la entrada al colegio (hacia 1968).

UN PAJARIN BLANCO

UN PAJARIN BLANCO

FOTO DE RAMÓN LORENZO

FOTO DE RAMÓN LORENZO

Nuestro compañero nos envía esta fotografía con el siguiente texto:

 

Ramón Lorenzo en algún lugar del colegio que no puedo precisar. La 

fecha debe de ser hacia 1967-68 ( a partir de segundo empecé a usar 

pantalones largos, je,je).

 


 

En realidad esta fotografía está toma delante del Humilladero, iglesia parroquial de la virgen del Camino.

SOBRE LA TAPIA

SOBRE LA TAPIA

Otra vieja fotografia del día de la inauguración del Santuario, 5 de Septiembre de 1961.

PEDRO Y JAVIER

PEDRO Y JAVIER

Fotografía en la que aparecen el PaPedro y Javier Serrano, en una comida un poco anterior a la del pasado 10 de enero.

De la colección de Maxi Olóriz.

AUTOBUSES DE LEÓN

AUTOBUSES DE LEÓN

Hasta los años 60 todos los autobuses nuevos de León se subían a bendecir a la Virgen del Camino.

Los ultimos autobuses de la Empresa Fernádez tambien se bendijeron en la Virgen del Camino.

Observad el Santuario antiguo detrás del autobús.

PRENSA

PRENSA

Portada y páginas del Diario de León con motivo de la inauguración de la actual Basílica de La Virgen del Camino.

Lectura para el domingo.

 

 

Os dejo los recortes en el álbum PRENSA de Ver Fotos/Documentos.

DEL 83 (1º B, BUP)

DEL 83 (1º B, BUP)

¿Os reconocéis?

Escribidnos, ¡oh benjamines del 83!

EN SU INTERIOR

EN SU INTERIOR

Fisgando por Internet me he encontrado esta fotografía del interior del viejo Santuario de la Virgen del Camino. Es una foto que ya teníamos en nuestro álbum, pero hoy os la dejo por tener mejor calidad y definición.

Si observáis con detenimiento, aparece un dominico reclinado al lado del altar.

UN DÍA DE VISITA

UN DÍA DE VISITA

Ramon Lorenzo nos envía esta entrañable fotografía.

Estoy con mis padres y algunos de mis hermanos (somos 10) a la puerta del colegio Era un día de visita de 1968.

RECORDANDO ...

RECORDANDO ...

DE RECREO

DE RECREO

Nuestro compañero Gabriel Navarro nos remite otra fotografía de su fondo gráfico de la época de alumno en la Virgen del Camino.

Año 1974. Gabriel Navarro y compañero. De recreo en el patio

DOS COMPAÑEROS DEL 60

DOS COMPAÑEROS DEL 60

Otra entrañable fotografía de la colección de Isidro Cícero.

El mismo Isidro con ¿?

FOTOS COMIDA MADRID 10 DE ENERO

FOTOS COMIDA MADRID 10 DE ENERO

Como me estáis denunciando que no podéis abrir la página en la que Ramón Pajares ha dejado las fotos de la COMIDA EN MADRID 10-1-2015, pulsando en Enlaces - Otros (de la portada del blog) podéis encontrarlas.

HUBO VIDA EN MEDIO

HUBO VIDA EN MEDIO

Entre la salida del colegio de la Virgen del Camino en los años 60 y el reencuentro del año 2007, todos tuvimos vida, aunque no nos viéramos durante esos largos cuarenta años. Como Julito Correas, gloria del 61, en los años en que ejercía en Oviedo de profe y rey de los cates.

¿NOMBRE?

¿NOMBRE?

Que tal Jose Mari ?  . Te mando para que cuelgues esta foto pues al amigo Argueso y alguno mas les pasa lo que a mi, que la memoria nos falla un poco , seguamente sea porque los nietos nos ocupan gran parte del cerebro. chao  

 

Emiliano Luengo

   

Emiliano con el P. Félix del Cura el pasado noviembre en el Colegio.

CON EL P. TELLO

CON EL P. TELLO

Mi hermano pequeño y yo después de ayudar a misa al p. Tello en el convento de las m.m. dominicas de santa Catalina en Valladolid allá por los años sesenta y tantos, junto a una tia y primo.    

Emiliano Luengo.