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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

FOTOS Y DOCUMENTOS

UN SALTO DE TRAMPOLÍN ESPECIALMENTE MALO

UN SALTO DE TRAMPOLÍN ESPECIALMENTE MALO

Juan Antonio, unido siempre su nombre a los apellidos Iturriaga Madariaga, me comenta esta fotografía en la que yo creo descubrirlo en el centro con sus brazos cruzados. No quería que acabase este verano sin su comentario.

La fotografía me la envió Maxi Olóriz. Lleva fecha de 1964. Cree, por las estaturas, que seann los enanos de la escuela menor.

Gracias compañero de "pelo blanco".

 


 

 Me envía el furriel una foto, dando por sentado que yo me encuentro en ella. Dice que soy el de los brazos cruzados. Me parece que no tenía yo una pinta tan buena en aquella época. Ahora la tengo peor, pero esa es otra historia.
 
No me reconozco en ninguno de los apostólicos que allí aparecen, aunque eso no es extraño porque cada vez que me enseñan fotos de mis años jóvenes, no me puedo creer que el que aparece en ellas sea yo.


Lo que si veo es a un grupo de medio pasmados, y medio risueños, ante un salto de trampolín especialmente malo. También veo mucho brazo cruzado que imagino sería para paliar un poco el frío del ambiente, quiero decir, de la temperatura ambiente.
 
Es curiosa la diferente forma de reaccionar de aquellos apostólicos, absortos por un extraño salto sin una belleza u otra virtud que aparentemente le haga destacar.
 
He de confesar que no he cultivado, ni se me ha pegado especialmente, la sensibilidad poética a pesar de haber comido en la misma mesa y haber dormido pared con pared con Vibot y por ello, no le sé extraer el lirismo oportuno a la cara de preocupación o remordimiento por algún mal pensamiento, por supuesto erótico, del amigo que cruza los brazos.
 
Cuando amplío la cara y le veo de cerca, me dan ganas de decirle directamente que viva la vida con alegría y que se olvide de una puñetera vez de la media docena de frailes que, como  a él, también a los demás nos amargaron la vida y que, cuando le pregunten en medio de una confesión aquello de si “pensabas en mujer”, conteste que sí y que además era guapísima, faltaría más. “Que era una morena con manos de ninfa, bailando al son de Compay Segundo en Bahía de Cochinos y amiga de la rubia que Mariano Estrada le había presentado a Julio Correas”.
 
A pesar de todo, creo que el colegio resultó bien en su conjunto, sobre todo porque lo hicieron bueno los compañeros. Yo no tengo mal recuerdo de ninguno y lo tengo especialmente bueno, de casi todos.
 
También aprovecho para agradecer al Blog, el que me haya liberado de esa preocupación o mejor dicho de esa amargura, parecida a la que refleja en su cara el de la foto, y que llevaba desde crío pegada en el fondo del alma.
 
El tiempo ya me lo ha cicatrizado todo. Ya solté todo lo que tenía dentro y he quedado tranquilo, aunque bien es cierto que alguno de vosotros ha tenido que aguantarme la llorada correspondiente.
 
Ahora prefiero contar otras experiencias, como la pasada en algún teatro de Times Square, en aquel cruce alucinante entre las avenidas Broadway <http://es.wikipedia.org/wiki/Broadway>  y  Séptima de Nueva York.
 

 
Un abrazo a todos
 
Juan Antonio


¿RUINA Y FRACASO?

¿RUINA Y FRACASO?

Este Dacio, compañero y amigo del alma, es un genio. Ha compuesto una sugerente reflexión sobre este curioso collage.


               

Eso es lo que cabría deducir a primera vista. En la foto superior se nos muestra un magnífico colegio, erigido a finales de los cincuenta del siglo pasado con la decidida finalidad de hacer germinar, formar y aportar al mundo pujantes dominicos que perpetuaran la especie; en la de la izquierda podemos ver a nuestro buen San José en el momento que significaba la culminación del primer tramo de aquel proyecto;  en la foto inferior, desoladora, aparece lleno de escombros uno de aquellos pasillos que tantas veces hollaran nuestros pies.

                ¿Clamoroso fracaso de un sueño en que tantas ilusiones fueron puestas? Posiblemente así lo entendieron sus promotores y algunos de los que dedicaron su vida y energías a llevarlo a cabo.  

                  Cuando se inauguró el colegio, España hervía en trasnochada religiosidad que pretendía vivir de espaldas a la realidad, a lo que desde décadas atrás ocurría en el resto de la Europa occidental. Pero cometido quimérico es pretender poner puertas al campo. Así, a mediados de los sesenta también en nuestro país despuntaban vientos de cambio, y los jóvenes gorriones se lanzaron ilusionados a la búsqueda de nuevos horizontes. El colegio, creado con tanta ilusión, una modernidad espléndida para la época, comenzó a marchitarse, comenzó a sentir los síntomas de la dejadez. Frustración y desconcierto en los frailes, algunos de los cuales  –hombres realistas y comprometidos-  ya habían iniciado su propio cambio. La consecuencia fue que al cabo de los años se echó el cierre, y el abandono fue adueñándose de capillas, aulas, dormitorios, pasillos...

                  Sin embargo, sería arbitrario y erróneo calificar de fracaso la labor de aquellos educadores. Los muchachos allí formados no siguieron la senda marcada y que de ellos se esperaba, lo que no significa que el esfuerzo de los docentes resultara estéril. Sus jóvenes pupilos se llevaron consigo una excelente formación humanista que expandirían espontáneamente entre quienes han formado parte de sus vidas y, cómo no, en los ámbitos en que ejercieron sus profesiones. Al respecto, de cuantos engrosaron las filas de aquellas quintas no parece que hayan salido grandes empresarios, grandes genios de esa macroeconomía que hoy tiraniza el mundo. Por el contrario, de entre ellos florecieron educadores, músicos, escritores, médicos, psicólogos, juristas, ganaderos, artesanos y una amplia gama de oficios relacionados con el desarrollo integral de la persona, incluso hasta algún que otro empleado de banca. ¡Ya les vale!  No faltaron, eso sí, pocos, los que siguieron el camino iniciado a sus diez u once años de edad, también los que se incorporaron a edad más tardía, sembrando, al igual que otros que les precedieron, el bien a su alrededor.

               No fue, pues, baldía la labor. El resultado fue diferente al planeado, pero no menos positivo.

                Hoy, además, aquellas soberbias instalaciones vuelven a cobrar vida, vida llena de vida. Hubieron de sufrir el inevitable y necesario cambio de los tiempos, el fin de una época, no el fin del mundo.

 

 

                         Dacio

CAMPEONATOS-OLIMPIADAS

CAMPEONATOS-OLIMPIADAS

Hola Josemari.

Estaba viendo estos días los Campeonatos Mundiales que se están celebrando en Moscú y me acordé de un documento –separata- de la revista Camino que tenía por ahí. No sé si la tendrá alguien más. Yo la guardaba con cariño, porque aparecía en la misma en varias ocasiones.  La he escaneado y según ha quedado te la mando. Le he añadido en la portada, y a mano, el año de la celebración: 1965. Las Olimpíadas Juveniles, como reza, y a pesar de no ser año olímpico, se celebraron en agosto, entre el 1 y el 8 ya que después nosotros (de 5º curso) fuimos a Villamanín (del 9 al 23). Ten en cuenta que en julio solíamos ir de vacaciones.

 Las marcas son auténticas y aunque a nosotros nos parecieran que los ganadores corrían o saltaban  que se las pelaban, si las comparamos con las marcas de los cadetes actuales (chavales de 15 años) están algo lejos de ser buenas. Pero bueno, me imagino que las marcas de entonces también serían más bajas que las de ahora.

En las Olimpíadas se solían juntar varios equipos que habían competido en el curso para formar un super-equipo. Cada alumno  podía tomar parte sólo en tres pruebas, lo que impulsaba la participación de todos los demás alumnos aunque no fueran tan buenos en algunas disciplinas. Aparte de estas pruebas que aparecen en la separata, había también otras competiciones  como fútbol, balonmano, baloncesto, balonvolea, (bolos?).  Como puedes observar, las pruebas de la escuela mayor casi siempre las dominaban los de 6º curso. Aunque en natación es obvio que los de 5º éramos los mejores pues copamos la mayoría de las pruebas incluido el relevo. En las de la escuela menor, no aparece el curso, con lo que hay que adivinarlo. Espero que  el documento sirva de entretenimiento y comentario de los blogueros habituales.

Un abrazo y hasta pronto.

XABIER OLANO

Nota.- Para verlos con detalle, están depositados en el álbum DOCUMENTOS de Ver Fotos/Documentos.

ZUGASTI-TORRELLAS-OLORIZ

ZUGASTI-TORRELLAS-OLORIZ

Buenas, Furriel

Leídas las intervenciones relativas al pMarino Zugasti, creo que cumple enviarte una foto que tenía preparada para el futuro libro e inédita en el blog.

Es muy buena por la personalidad del trío.


En ella están también el pTorrellas, con quien formó dirección en Villava, según dice Santiago, y el pOlóriz. No sé dónde está hecha la foto, si en La Virgen o en Villaba. La edad que muestran Torrellas y Olóriz quizás indique que sean los primeros setenta.


Tampoco sé quién me la proporcionó.

Salud para todos.
Lalo MAYO

ELLAS NOS CUIDABAN

ELLAS NOS CUIDABAN

Nos hacían la comida, el chocolate con tiburones, los filetes rusos de los domingos, remendaban los calcetines, nos cosían y lavaban la ropa, bien plachada en las bolsas con nuestro número, mi 163, confeccionaban los trajes de los autos sacramentales... y nunca les pudimos dar las gracias.

Eran nuestras monjas, ellas nos cuidaban.

UNA FOTOGRAFIA EN DOS MOMENTOS

UNA FOTOGRAFIA EN DOS MOMENTOS

O dos momentos de la misma fotografía. Casi se me pasan desapercibidas las sutiles diferencias, pero me he dado cuenta de que no son idénticas, son dos momentos de nuestros inolvidables frailes en una sola fotografía previa a un partido de futbol, supongo.

Comparten la fotografía titulares y reservas. El árbitro, el pequeño Tofan, el canario, un poco retirado y con el pito en la boca.

La realidad es que también eran unos chavales.

Please, mirad al pajarito.

¿También ellos dirían  P A T A T A?

 

LA PRIMERA PIEDRA

LA PRIMERA PIEDRA

Cada fotografía, por muy vieja que sea, tiene su historia, muchas veces dormida y con frecuencia olvidada. Para despertar la de hoy he acudido a nuestra enciclopedia de cabecera, no a la de Álvarez, a la de Santiago.

 


 

La foto no hay duda de que fué la colocación de la primera piedra del Santuario, ya que en ella aparece con el HYSOPO el obispo mas longevo en Leon, Luis Almarcha Hernandez.


Aparecen varios jovenes dominicos que no da la impresión de que sean "PADRES"; y exactamente no lo son.


El P. Antonio Abulez, al que no veo en la foto,por poco tiempo fue el superior de La Virgen, y que el provincial leonés y luego General de la Orden, además de compañero de curso de D. Pablo Diez, habia sustituido, porque había tenido la desgracia de dejar sin vida a un muchacho que se le cruzó cuando circulaba en moto y que por dicho motivo había recibido amenazas.


Pues bien , el P. Abulez, era a la sazon superior de Montesclaros y al estar allí "los coristas de Las Caldas" (así se llamaba entonces a los estudiantes), insinuó que los leoneses, cogieran el correo de La Robla y asistieran al evento, insinuación que fué aceptada por el entonces maestro de Estudiantes, Dasio Gonzalez; no puedo distinguir si el fraile mas veterano que hay delante, es el P. Dasio, el peinado es igual pero no distingo su cara.


Un ex de Cistierna, de aquella época, Donato Rodriguez, hermano de otro de dos cursos anteriores a mi, Ramon Rodriguez, me informe en aquellos dias, yo estaba ya en Villava y pasaba los dias de vacaciones en el pueblo.

Santiago Rodríguez

¿SERIOS?

¿SERIOS?

Veamos esta fotografía y analicémosla.

1.- Cuatro frailes inolvidables, Padre Sánchez, Padre José Luis, Padre Felipe Lanz y Padre Pedro, el organista. Día de campo.

2.- Son cuatro frailes serios, muy serios, al menos esa era la imagen que nos daban. Tres de paisano y el P.Felipe con su hábito y su chapela.

3.- En realidad no debían ser tan serios. Jugaban, bromeaban y se picaban como todos lo hemos hecho.

4.- Lo que queda demostrado en la siguiente fotografía.

Tatatachan...

Ambas fotografías son de la colección del P. Fernando.

JAVI Y PEDRIN

JAVI Y PEDRIN

Javi y Pedrín eran, en el momento de esta fotografía en Caleruega, Fray San José y Fray Pedro.

Recoge un momento tras la toma de hábito del ya Fray San José. Fray Pedro ya los hab ía hecho o estaba a punto de hacer los votos. La fecha, 12 de septiembre de 1967.

Ninguno de los dos cuajó.

Javi y Pedrín se criaron juntos en el barrio de San Marcelo de León, calle Ancha, calle Arco de ánimas, por donde jugaban, trotaban y eran los reyes de la trastada, un peligro social.

Cuentan aventuras, trastadas, golferías y maldades de aquellos años y no paran.

Con esta fotografía les doy pie a ambos para que entren, se retraten, nos descubran sus secretos y compartan sus recuerdos golfos.

SALVAR EL ALMA

SALVAR EL ALMA

En esta fotografía que me dejó el Padre Fernando descubrí, casi por casualidad, al paPedro comiendo al parecer en un día de campo en Corias. Le envié la fotografía pidiéndole un comentario y contestome, como siempre acertado y sincero.

Gracias padre y amigo Pedro.

 


 

Querido Josemari: ¡Adonde me retrotraes con esa foto!

Supongo que alguien nos hizo esa foto, que yo no recuerdo, en algún día de “campo”, en algún lugar próximo a Corias. No sé si sería de un día de “campo” junto con los “apostólicos”, o solamente de la comunidad de dominicos de Corias, estando los “apostólicos” de vacaciones. No olvidemos que en la foto sale también un “hermano de obediencia”, cuyo nombre no recuerdo en absoluto.

Como ves no hago más que poner comillas, porque son palabras que hoy, gracias a Dios, no tienen ningún sentido, aunque algunas se sigan utilizando.

Mis relaciones con Segismundo Gascón, que después fue Provincial, eran buenas. Creo que era un hombre serio y bueno. Eran tiempos comprendidos entre 1951, año en que llegué destinado a Corias, y 1957, en que la Escuela Apostólica se trasladó a La Virgen del Camino. Por tanto años en los que aún no se atisbaba una renovación de la vida cristiana y religiosa.

Tengo que reconocerte que yo viví aquellos años con total aceptación de la teología que subyacía a los planteamientos de una vida cristiana “tradicional” y de una comprensión de lo que significaba el “plan vocacional” que se estilaba en la Escuela Apostólica.

Muchas veces me he preguntado, desde la visión actual de las cosas, como puede uno aceptar todo aquello que hoy a mí me resultaría insoportable. Somos así de limitados. Y digo “somos”, porque creo que era lo que aceptábamos prácticamente todos.

Mucho después he descubierto que el P. José Gafo,o.p. se quejaba, allá por el tiempo de la República, de que los frailes estuviesen metidos en los conventos al margen de lo que sucedía en los ámbitos sociales de aquella época, y más concretamente en las minas de Asturias. Cuando yo entré en Corias, ya casi en plena dictadura, ya no se hablaba del P.Gafo ni de los planteamientos sociales de este fraile comprometido.

Así siguieron las cosas cuando, al terminar la carrera, me enviaron de nuevo a Corias, para trabajar en la Escuela Apostólica. Para mí entonces lo importante era “salvar el alma”, “salvar las almas”. No había que preocuparse de las cosas “terrenas”.

Solamente a partir del Concilio Vaticano II, empieza algo nuevo, una nueva comprensión de las cosas, una nueva comprensión de la vida cristiana, de la vida religiosa. Y tengo que reconocer que este cambio fue lento. Uno no cambia de repente. Toda la vida es un proceso.

Mis últimos 35 años los he vivido en Vallecas. He intentado de dar respuesta a lo que creo que es un compromiso de acuerdo con el evangelio. No se trata de abandonar la fe, sino de darle su auténtico sentido. Y ese fue el motivo de venir a vivir a un barrio de la periferia de Madrid.

Me parece que he hablado (o escrito) más de la cuenta.

Un abrazo. Pedro

EL DESPACHO DEL PADRE DIRECTOR

EL DESPACHO DEL PADRE DIRECTOR

Era un puerta que, al principio del pasillo orientándome por donde arrancaba el tranvía, me infundia respeto, temor, miedo. Flanqueda por brillantes ladrillos rojo y con cristales esmerilados. Era la puerta del despacho del Padre Director. Yo entraba con relativa frecuencia en ese despacho y no sabía para qué, pues yo nunca pedía entrar, siempre me llamaban. 

Allí dentro me preguntaban con regularidad si tenía vocación.

Y aquí va el sucedido.

En una ocasión, estando ya en sexto curso, dudé por un momento en mi contestación para de inmediato asentir: ¡no faltaba más!

Pero en esa duda momentánea e interminable, me salió una risa no querida pues yo en aquellos años no tenía cuajo para reirme delante del P. Director. Percibí de inmediatgo el peligro,  temí iba a costarme varias vueltas a la finca para encontrarla, esa vocación que parecía huidiza y que había que atraparla por los campos.

Pero, infeliz de mí, la realidad me sobrepasó y me costó el encarguito de tener que limpiar los cristales del pasillo y de todas las clases !TODOS LOS DIAS! de ¡TODO EL CURSO! !voluntariamente! rematado con el mensaje de limpiarlos "como Dios manda", "así encontrarás la vocación".

No encontré la soñada vocación y menos aún la de cristalero. Cuando veo a los limpiadores de cristales, de inmediato me solidarizo con ellos.

El querido P. Torrellas me salvaba con frecuencia de los cubos de agua y los papeles de periódicos viejos en los recreos de después de comer, pues un genio de la mandolina, osea quien os habla, no se podía desperdiciar.

Hubo tiempos en los que yo temía aquella puerta. Y pese a que, al parecer, y ahora de mayor lo he sabido, era uno de los enchufados. Menos mal...

Hubo tiempos...

Os recuerdo aquello de que "cualquier tiempo pasado...fue anterior".

Contemplad cómo acabó el temido despacho.

Posiblemente el Padre Director lo dejó así de revuelto buscando su propia vocación.

Esa puerta ha quedado herméticamente entreabierta para siempre en mi memoria.

el furriel

PACHI SAN JOSE

PACHI SAN JOSE

Ahora, viendo esta fotografía, hemos sabido quién torcía el cerezo que había justo a la salida de la recreación de la Escuela Mayor, haciendo equilibrio en el bordillo.

Y es que el entonces Francisco Javier San José Recio, hoy mi querido "cuñao" Pachi, ya era gordín, tenía su cuerpo, tenía su peso, me refiero al intelectual.

Era un genio con las matemáticas, los senos y los cosenos.

Y esa habilidad, solo las matemáticas, fue la que le hizo entrar en la familia Cortés. Mi hermana Pili, que era mas hábil con la música y el violonchelo, necesitaba un apoyo con los números y ¿quién mejor que Pachi?

Y tras conseguir que Pili aprobase el peritaje mercantil, mira por donde un día nos los cruzamos cogiditos de la mano paseando por la calle Ordoño. Seguro que no hablaban de las derivadas ni de las ecuaciones de segundo grado ¿se llamaban así?

Y toda nuestra historia ha seguido unida en los bueno y en los malos pasajes de la vida, por el cariño, por la sangre, ...aunque era un cabronazo como árbitro de futbol.

Querido Pachi, cuñao, que Dios te bendiga pero...suelta de una vez el cerezo.

CONFESOR DE MI CUÑADA

CONFESOR DE MI CUÑADA

Le pedí a mi hermano Andrés, el mejor de los Cortés, que me comentase esta fotografía que me había dado el Padre Fernando el joven.

Espero que los genios del 60 pongan nombre al resto de los acosadores del Padre Felipe Lanz no identificados.

 


 

Es posible que ésta sea una de las pocas fotografías, en las que esté el P. Felipe Lanz Yoldi rodeado de sus pupilos.


El de Mendigorría, no era muy dado a posados robados, pero aquí, no sé quién, le cazó.


Esta foto es un típico caso de acoso al profesor. Analicemos la instantánea.

Reconozco a Mariano Tobes Arrabal que dá la sensación de que algo se está consiguiendo, dado el gesto de frotamiento manual signo de satisfacción.

Por ahí, a la espera de resultados, parecen estar José Fernando y un pipiolín de Pablo Borge Bartolomé, al que todavía no le habían apuntado los primeros pelillos en las piernas.

El resto, a los que nos soy capaz de poner nombre están tratando de aturullar al susodicho, sin que pueda aventurar las intenciones que tenían. El P. Felipe, del que mi mujer guarda un inmejorable recuerdo, ya que fue su confesor durante algunos años, era muy serio, muy culto y muy del régimen. Era lo que había. Hasta eso se cura.


Sí recuerdo la frase que muchas veces nos largaba: "Respiran memez por todos los poros". Eso a pesar de los paseos, marchas y carreras que hacíamos continuamente al aire libre. Se conoce que nuestros pulmones no estaban suficientemente desarrollados para contrarrestar la memez innata del ser  humano.


Tengo el primer recuerdo del PFelipe cuando me conoció en primero y me espetó sin más: Vd. con ese apellido por fuerza tiene que ser navarro. Yo también lo soy.


..... y ese fue el inicio de una larga amistad.

Andrés Cortés
        

FRAY EULALIO

FRAY EULALIO

¿Recordáis esas casullas?

identificados

identificados

De muchas de las fotografías del Colegio que estamos recuperando a lo largo de estos años no tenemos identificación exacta de fechas, cursos y personas, etc., y es una lástima. 

De este equipo de futbol sí sabemos los nombres de sus componentes pero no de qué curso se trata, de qué fechas y del lugar en el que está tomada. Puede que alguno de los jovencillos que en la fotografía aparecen quiera darnos alguna información que complete su historia.

Esta fotografía es de la colección del Padre Fernando.

A DESCUBRIR TOCAN

A DESCUBRIR TOCAN

Nuestro querido Maxi Olóriz me envía esta "cuasi-irreconocible" fotografía que ha encontrado en el baúl de los olvidos. Me asegura que la original está tan mal como esta copia escaneada que nos envía. Maxi se aventura a distinguir con claridad al P. Jaime y al P. Cura.

Entre el resto se pregunta ¿pueden estar Isidro Cicero, Luis García Trapiello, Olano...?

Gracias amigo Maxi por tu mala foto y buena intención.

JUVENTUD EN LO ARTO

JUVENTUD EN LO ARTO

Gracias por tu comentario, grande amigo Luisito. Y grande y bueno el Padre Fernando, siempre "el joven".

 


 

 

Querido Josemari,

 
De verdad, no supe por dónde empezar cuando recibí tu correo con el escueto mensaje de “Seguro que esta fotografía del Padre Fernando, el joven, subido a lo alto del depósito y divisando los campos de la Escuela Menor te sugiere algún comentario jugoso para publicar en el blog.”
 
Hombre, si estuviera en lo alto de un almendro me saldría algo sobre Eloísa. Pero asi, de pronto, me quedé como los hábitos del protagonista. Es que además, a su alrededor solamente hay tejas y paisaje. Soledad, salvo la del fotográfo. Todo lo contrario a la que acabas de colgar DESDE LO ALTO DEL SANTUARIO. Nunca vi tanta gente junta en una inauguración. Aunque también es cierto que nunca vi tantas canastas de baloncesto juntas.

Estuve por decirte que te habías confundido de destinatario, pues es a mi a quien me hubiera gustado pedirle al Padre Fernando, el joven, por alusiones, quien nos la comentara. O al fotográfo, pues vete tú a saber lo que encierra esta fotografía o su significado.  Antes se utilizaba el hábito para todo. Por eso se le debe llamar hábito. Para dar clases, para oficiar Misas, para jugar al fútbol, pin-pon, baloncesto o seba; para pasear, para bricolagear y para subir montañas. Me consta incluso que algunos avezados aspirantes hasta dormían con el hábito puesto. Decían algunos, por ir acostumbrándose, aunque más bien la explicación no era otra que los rigores del invierno.

No obstante, como el Padre Fernando sigue siendo joven, espero que si me lee nos lo aclare porque realmente no sé qué pintaba él  encaramado en lo alto del depósito, salvo que se estuviera entrenando para subir a las altas cumbres del Picu`l Fraile o para tener que subir a limpiar la Estrella Colorá. Cosa esta última que me extraña dado que hacía poco se había erigido nuestra cruz, el cardenillo aún no estaba en boca de Isidro Cicero y nuestra Estrella Colorá brillaba más que un lucero. Qué digo lucero: más que el Faro de Cudillero.

Depósito al que había perdido yo la pista desde entonces hasta ahora pues recuerdo vagamente haber subido una y sola vez al mismo acompañado de Javier, nuestro Ministro sin cartera pero con una caja de herramientas que arreglaría no solamente cualquier ministerio sino el país. Aunque no estoy muy seguro, pues si este depósito estaba en loaltodeltejao de la Escuela Menor, este lugar sagrado estaba vetado para mi porque yo entré de muy mayor, con 14 años, directamente a la Escuela Mayor y allí las cosas, desde arriba o desde abajo,  se divisaban desde otra perspectiva. O sea, que si había otro depósito en la Mayor, es allí donde  creo que fue también la primera vez que yo ví una boya. Y que no sirva de precedente para corrosivos comentarios por lo que bajaré por  donde he subido.
 
De esta fotografía hay algo que verdaderamente me impresiona y no es precisamente la vista, muy parecida a la misma desde la que se tomaron las fotos desde  la Burra Cansona - aquel avión de cartónpiedra que sobrevolaba nuestros campos hasta tocar nuestras cabezas-,  con la única diferencia de unos metros más abajo:  es el Padre Fernando, el joven.
 
Ya dijimos aquí que Fernandos hubo muchos. Jóvenes, viejos y adolescentes. Es más, jóvenes como Fernando (Muñoz) Box – a la sazón un crío-  y sin embargo el  Padre Fernando seguirá siendo el joven por antonomasia y con el paso de los años más joven aún.
 
Desde luego, hay otro Joven del que no quisiera ni acordarme, de ingratos recuerdos porque me obligaron a hablar de él para valorar si mi intelecto estaba entre un 0 o un 10: Plinio El Joven,  que no le llega ni  a la suela de los zapatos de nuestro Fernando, el joven. Así, en minúscula, sin ostentosidad, con sencillez y  cercanía. La misma cercanía con la que me encontré en el Reencuentro y en la Misa que ofició para los que disfrutamos de él en Albares aunque estuviera en esta ocasión un poco más alto que nosotros por estar en el Altar.
 
Conclusión: que aunque parezca que el Padre Fernando, el joven, está por encima de los demás en la fotografía  no es cierto. Es simplemente el efecto óptico. Siempre estuvo y estará a nuestra misma altura.
 
Lo mejor del Padre Fernando, el joven, es que aunque pasen los años siempre estará tan joven de espíritu y corazón como cuando le conocimos de joven.
 
Padre Fernando, siento no poder acompañaros en la Misa por Manolo Centeno pero te doy un fortísimo abrazo desde aquí y que tus palabras le lleguen al homenajeado con el mismo cariño que siempre has tenido para todos tus alumnos.
 
Luis Heredia

DESDE LO ALTO DEL SANTUARIO

DESDE LO ALTO DEL SANTUARIO

Me preguntaba cómo harían esta fotografía del día de la inauguración del Santuario. Sencillo, esta es la explicación; desde lo alto del Santuario.

EL P. RICARDO

EL P. RICARDO

Pocas fotos se conservan, o pocas hemos recuperado, del Padre Ricardo.

Estuvo en el Colegio desde 1958 hasta el año 2003, año en que falleció el 28 de Marzo.

LOS CONFESIONARIOS DEL SANTUARIO

LOS CONFESIONARIOS DEL SANTUARIO

Aparece en la revista Virgen del Camino de 1961. Realmente primaba la seguridad.

Son muy curiosos los confesionarios. Se encuentran en ambas paredes laterales y, cuando están cerrados, no se distingue nada del zócalo que cubre el muro. Solo abiertos pueden apreciarse todas sus ventajas.

Realizados en forma de cabina cerrada, están forrados de corcho, lo que permite al penitente confesarse con toda independencia, aunque la iglesia está llena de gente, en la seguridad de que nadie de fuera le oirá nada.

La rejilla es una doble placa de plástico traslúcido.

Una luz se enciende automáticamente en el confesionario en cuanto alguien entra en él.