CRÓNICA DE UN DOSDEMAYO EN LEON
La verdad es que no las tenía todas conmigo. Sí, habíamos hablado con el arcángel responsable del servicio meteorológico de “allá arriba” y nos había prometido hacer lo que pudiera, pero el muy cabrón ya nos la había jugado en alguna otra ocasión. Pero esta vez, el santo arcángel cumplió su palabra y amaneció un día con el cielo azul del color azul del cielo de León.
A las nueve de la mañana Quique, Martín y este furriel ya en el Hotel AC preparando la sala, colocando el telón, el faldón de las mesas, las lámparas, etc. Al pobre Quique se le cayó el telón encima y casi nos quedamos con un Quique-tuerto. A las diez de la mañana, Froi, Justino y Manolo Centeno cargaron en casa las cajas fuertes que contenían las joyas “los libros” y con ellos al hotel. A las 10:15 Quique y Martín salieron disparados a poner unos globos que nos sirvieran de guía en la ruta hacia el Bodegón de Cembranos.
En esta ocasión, el Trapi no os pudo atender y acompañar como en otras ocasiones, el corazón de Merce “la asturianina” necesitaba sus mimines. Os puedo asegurar que formamos un equipo más cojonudo que compacto (Centeno, Justino, Froi, Martín, Trapi, Quique, Josemari) siempre dirigidos y controlados por mi hijo Alberto. Y que, porque no nos da la gana, que si nos diera por presentarnos a las Europeas, seguro que arrasábamos…Europa.
A las 11 casi en punto llegaron los primeros: Javivi y el autor, padre de la criatura, Isidro Cícero. Y nos dimos los primeros abrazos que son los mejores, ¡qué ricos!, ¡qué bien saben!.
Y fuisteis llegando uno tras otro sujetos por vuestras “santas” a quienes también besamos y abrazamos. En realidad eran ellas las que nos requerían.
Y comenzamos el acto de la presentación de LA VENDEDORA DE GLOBOS, representando el Globo -1-, como en aquel Teatro-leído del Cole. Tres lamparitas, tres personajes, Julito Correas de Narrador en el papel de Isidro Cícero, Ximo López Ros en el de Padre Loizaga, y el propio Manolo en el propio de Manolo. Oye, lo bordaron, apagaban y encendían su lamparita como si estuviesen leyendo aquellas comedias de Alejandro Casona que nos embobaban de chiquillos apostólicos. Y ni una equivocación, creedme. De tan bien que lo hicieron, son los que salen hoy en la prensa de León.
A continuación y ya presidiendo la mesa Lalo, Isidro y Josemari, comenzó el propio acto con el ridículo Furriel leyendo unas tonterías escritas en el insomnio de la noche previa. Consideré imprescindible un pequeño añadido para los de Ciencias (excepto Fernando Box) para que pudiesen comprender el relato. Como casi todos los presentes, bueno una gran mayoría, para ser sincero tres o cuatro que se quedaron en uno, me pidió que colgase mi intervención, pues os la dejo en __DESCÁRGATE__ con el nombre de DOSDEMAYOENLEON Tontería del Furriel.doc. Para seros sincero, esperaba más aplausos, pero bueno...¡qué le vamos a hacer!.
Don Lalo F (punto) Mayo, el Editor, madre de la criatura nos leyó algún apunte que llevaba preparando desde el mes de Enero y nos hizo cuantas precisiones técnicas, periodísticas y editoriales le pareció conveniente con relación al proceso de embarazo-preparación al parto-preparto-parto-recuperación de su hijo, el metro cúbico de orgullo que representó su aventura para dar a luz su/nuestro libro de LA VENDEDORA DE GLOBOS. Lalo seguro que nos ampliará el detalle de su intervención.
Isidro Cícero perdió la “rr” por el camino junto a los apuntes de su discurso. Y no hizo falta, casi mejor. Destacó la peculiaridad de este libro nacido en nuestro querido Blog, nuevas tecnologías, libro interactivo que recoge los comentarios que en el momento le sugiere al lector y que se plasman en el libro como notas a cada capítulo (Globo). Destacó el poder de la literatura que llega hasta a unir a personas diferentes en casi todo. Y nos habló del arte de la palabra. Sus recuerdos, poliédricos (esto no lo entendí yo bien, después me lo explicó Fernando Box). Su recorrido, yo adivinaba nostalgia, entre las sombras de aquellos recuerdos dieron paso a las luces que, sin discusión, existieron y han prevalecido, o ¿no?. Animo a Isidro a que nos detalle aquí lo importante de su intervención.
Concluyó el acto de presentación con un nuevo Teatro-leído del Globo -20- EL JERSEY AMARILLO. En el papel de Narrador, Santines Vibot (¿hay alguien que lo haga con tanta vida y sublime entonación?). Flanqueado por Luisito Heredia en el papel de Lina, la madre de Isidro. Daniel Orden, barba seria, representó a un cortante Padre Procurador que negaba a Isidro el que hubiese llegado paquete alguno desde su pueblo. Javidelvigo, tras recordar y hacer valer su papel estelar en un representación navideña en la que debía presentar a los pies del recién nacido en el Portal de Belén un corderín que llevaba sobre sus hombros, al inclinarse para la descarga se le fue el borrego, la peluca, el escapulario y la madre que lo parió. Con tales antecedentes solo me arriesgué a darle un papel con una sola frase; un poco más seguro que en su niñez, represento con dignidad (y brevedad) el papel que le asigné de Isidro Cícero. Cerraba la mesa Manolo en su propio papel de Manolo. Su actuación levantó al respetable de sus asientos fundidos en una cerrada ovación.
Como de bien nacidos es ser agradecidos, pues regalamos a Isidro una edición especial y personal de libro (también preparado y editado por Lalo Mayo) con el texto de los globos y varias páginas en blanco donde cada uno de nosotros le dejamos nuestro recuerdo que seguro permanecerá en su biblioteca del alma. Para Marga, su “santa”, que está pasando unos momentos delicados, deseamos que serán breves, pues le mandamos una camiseta para que cuando se la ponga note el abrigo de nuestro cariño y mejores deseos.
Lalo mereció una caja de botellas DON COBATE, elixir de Ribera de Duero, que esperamos conserve en su Bodega de La Coruña y comparta con cuantos por allí caigamos. Gracias, Lalo, amigo, hermano.
Y mira por donde, sin siquiera sospecharlo, apareció un paquete que acababa de llegar al Hotel, extraviado desde 1963, seguro que por culpa de Correos, envuelto con un papel ya mugriento, con sellos de Franco y una etiqueta casi ilegible que rezaba COLEGIO APOSTOLICO, PADRES DOMINICOS, VIRGEN DEL CAMINO, PARA SIDRIN CICERO en LEON. Resultó ser un paquete que contenía, junto a una carta de Lina, la madre de Isidro, un jersey amarillo que envolvía una bolsina de avellanas. Y los aplausos se oyeron en Lima.
Y vimos las lágrimas de Isidro, qué hermosas lágrimas, qué contagiosas ¡leche!, qué sinceras lágrimas, lágrimas de un compañero mal llamado “ilustre”.
Pasado el trago, pasamos al trago de un vinín y unas cervecinas mientras Justino y Manolo Centeno os daban y cobraban vuestros ejemplares e Isidro acabó con todo su repertorio de dedicatorias en las primeras páginas del libro.
Y nos fuimos hasta el bodegón de Cembranos guiados por unos globos que os dije colocaron horas antes Quique y Martín, y que los chiquillos del pueblo respetaron, o es que, ¿ya no hay tirachinas?.
Cocido leonés para todos, estómagos acostumbrados a no dejar nada en el plato. ¿De quién es esto?, ¿recordáis?. Y vinito Prieto Picudo, y de postre cafetín de puchero, orujín y perucos varios. Y el díptico-menú que elaboró Manolo Centeno con el detalle de los platos y en cada uno, distintos pensamientos, ideas, recuerdos, relatos, poesías, etc. entresacados del blog, de verdad que al azar, porque hay tanto…,
Sobremesa de cantos, aplausos, brindis, buenos deseos, cumpleaños feliz para Conchi la “santa” de Marcelinín, amigo del alma, y momento estrella con el Kit de hinchado de Globos que adquirido por Luisito Heredia regaló a Isidro detallando todos sus componentes, licencias y componendas. También espero que Luisito Heredia nos detalle aquí las características de cada uno de los componentes del Kit en cuestión, totalmente amarillos, y cuyo folleto nos leyó en la sobremesa. Os lo digo por si a alguien le puede interesar adquirir uno similar, en la furrielería os lo podemos facilitar por el módico precio de 19 €.
Más cánticos, el Adiós Madre de mi vida cerró la sobremesa para hacernos la foto en el exterior del Bodegón.
Besos, muchos besos, abrazos, largos abrazos, y colorín, colorado, muchos os fuisteis a vuestras ciudades, nos gustaría que os llevaseis en el corazón algo de vuestros amigos-hermanos de León, los madridistas a su Calvario y los blaugranas a celebrarlo. Yo me quedé con las mujeres de muchos de ellos tomando unas cervezas en la Terraza.
Y quienes no se fueron y pernoctaron en el Hotel AC-San Antonio, pues se fueron todos a cenar a la Taurina acompañados por Quique, Martín y Manolo Centeno.
Yo lamenté no acompañarles pero me sentía un poco cansado y me fui para casa. Creo que fue por el frio de la noche, aunque Isabel me dijo que había sido un día de muchas emociones. Y puede que tenga razón.
Queridos compis, relatadnos vuestras crónicas. Y es que hubo tantos detalles, José Antonio (el ovetense buen Prior) que se presenta de paso a Salamanca, La Corrupciones que regala Vibot a Isidro, la llamada de Chema Sarmiento, el aplauso del besucón a la memoria de Torrellas y Uría, y apareció Santiago, y las palabra de Fernando Box, y las fotos que me trajo Ximo, y la cuelga de cumpleaños para Conchy, y...
Pues lo que yo os he contado es “solo” lo que yo vi, lo que yo viví, lo que yo sentí y que, hoy domingo, ya recuerdo con nostalgia.
Un beso para quienes vinisteis (ya todos bien en casa) y para los que no.
El Furriel.
Nota.- Si me mandáis vuestras fotografías, crearé un album que titularé DOSDEMAYOENLEON.
Otra Nota.- Un pajarito me ha contado que Cicero volvió casi sin voz, pero con el alma en ascuas. Ya os lo contará, me ha dicho el pajarito. Y prosiguió: "Pero yo fui testiculu. Ob - nu - bi - la - do!. "Qué buena gente son estos leoneses!", repetía una y otra vez. Y yo decía: amén, amén, amén! Cual badajo de vaca enternecida por el recuerdo".