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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

LLAMADA A LA DEL 62

LLAMADA A LA DEL 62

Esta es un "llamado" urgente a todos los componentes de la yeguada de 1962. Es importante que afinéis la puntería. Estudiadla. Desenpolvad vuestros recuerdos y coméntadnos la atmósfera de esta entrañable fotografía que me ha enviado Cacho. Necesitamos vuestras impresiones para completar toda su historia.

¡Vaya desbarajuste de clase!. ¿Y a eso le llamábamos disciplina?. ¿Había o no Fraile en la cátedra?. ¿Donde estaba el mayor de la clase?. ¿Espinosa fuera de clase pues sobrevolaba algún "futuro" sin dueño reconocido?. Me sugiere el gaudeamos igitur, iuvenes dum sumus (para los de Ciencias, excepto Fernando Box, alegrémonos pues, mientras seamos jóvenes).

"Vos" espero con vuestros comentarios. ¿No "vos" queda alguna otra fotografía abandonada en los cajones, insignes de la benemérita yeguada del 62?.

CARLOS -CACHO- REENCONTRADO

CARLOS -CACHO- REENCONTRADO

Otro nuevo compañero que reaparece y reencontramos. Amigo Carlos, te recuerdo perfectamente como integrante de la muy querida yeguada del 62 (la de Vibot, Heredia, Bañugues, Santos, Marcelinos, Pepín, Manuel Alonso, Urbano, Martín, Suazo, Molleda, Panera, Molpeceres, Gago, Espinosa, etc.etc.).

Las fotografías que nos has enviado son un auténtico lujo. Las iré dejando en los álbumes de Ver Fotos/Documentos.

Querido Carlos "Cacho"; estoy seguro que con el mío recibirás un montón de abrazos y sentirás los mejores recuerdos de quienes fuimos tus compañeros. 

Que lleguen hasta Guatemala nuestros mejores deseos y todo nuestro cariño, hermano.

Su correo: cacho@itelgua.com

Hola: 

Soy Carlos Díez Rojo, alias "Cacho". Estuve en la Virgen del Camino del 65 al 67 (creo). En 1985 me vine a Centroamérica, y actualmente estoy en Guatemala, donde sigo de dominico.

 

Entré de casualidad a este blog de la nostalgia y me quedé varias horas, lo que quiere decir que algo me atrajo. Contribuyo con algunas fotos, a las que he intentado identificar hasta donde he podido. Tú verás si merece la pena ponerlas en el blog y cómo.

 

Felicidades por esta tarea que te has tomado y ¡Feliz Navidad! a todos.

 

Un abrazo:


Carlos Díez Rojo ("Cacho")

PARA NOSTÁLGICOS

PARA NOSTÁLGICOS

Nuestro compañero Beneito Pérez Villalba nos envía esta fotografía dedicada a los nostálgicos de LAS CALDAS DE BESAYA. Estas son sus palabras:

Estado actual del convento, poco parecido a la foto que nos puso Vibot en su precioso relato-recuerdo de su paso por ahí. Como podéis ver a la derecha la nueva carretera y a la izquierda en el pico el paso de la autovía de la meseta o a-67 con lo cual ha quedado un poco encallejonado y las flores que tanto disfrutó Vibot y algún compañero más han desaparecido por mor de los escombros de la autovía.

Esperando que os guste un saludo desde Los Corrales.    Benito             

POR FIN EN CASA

POR FIN EN CASA

La verdad es que estos últimos días os he tenido un poco abandonados, tengo muchos correos pendientes de contestaros, llamadas y mensajes en mi móvil por atender y, la verdad, me he ocupado poco del blog.

 

La razón es que el nacimiento de mi nieto Alexis ha sido un poco más complicado de lo esperado. Alicia perdió mucha sangre en el parto, se complicó un poco y tuvieron que hacerle varias transfusiones de sangre y el niño ha estado ingresado en la Residencia. Pues bien, desde ayer por la tarde hijo y madre ya están en casita, disfrutando de este invierno de fríos y nieves, como los del León de antes.

 

De nuevo gracias, de corazón, por vuestras llamadas y por ocuparos de nosotros.

 

Ayer les hice esta fotografía al salir del Hospital, los padres con el bebé bien arropadito, el tío Alberto y las dos abuelas, más anchas que…dos mesas camilla.

EL REY DE VEGA DE MAGAZ

EL REY DE VEGA DE MAGAZ

He aquí un muy querido amigo que se esfumó en el año 1963, bueno, salió "despedido" de nuestras vidas. Desapareció como desaparece el centeno de los campos de León. Alguien segó sus ilusiones. Pero, ¡milagro!, reencontrado y reconocido en la Plaza de Santo Domingo de León al mediodía del día anterior al Reencuentro en la Virgen del Camino de Octubre del ya lejano 2007..

¿Que cómo podríamos definirlo?. Voy a intentarlo:

Al centeno lo envuelve en una capa de papel de aluminio de a 1000 pesetas para que la tripa no se rompa y el agua no inunde el interior. Hay quien lo mete dentro de una bolsa de congelar. Es decir, que él suelte el jugo y la grasa pero que no cueza mezclado con el agua. Se coloca en una tartera o pota, pero nunca en olla expres, cociendo durante 3 horas aproximadamente a fuego moderado y añadiendo agua caliente si le hiciera falta. El repollo se cuece aparte y tanto como el gusto y la sal a cada uno le exija. Las patatas cortadas en trozos grandes -si decimos cachelos ya lo entendemos- y también aparte y con su sal. Es todo. Muy sencillo. Pero bueno, bueno como nadie. No da ardores de estómago, solo abrazos y besos. Y es que lo hemos dejado reposar durante 44 años. Su mirada sigue diciendo "parece mentira" estar juntos. Nunca volverá a esfumarse ni permitiremos que sea despedido por nadie. Y el segador que se ande con ojo.

¿Habéis acertado su identidad?. Comprendo su dificultad, aunque os vuelvo a recordar que el premio del concurso "DE LA PELA AL EURO" es un viaje a París con la familia y cuñados y estancia en casa de Chema Sarmiento hasta la primavera, con desplazamiento y excursiones gastronómicas a Bruselas que correrán a cuenta de los ahorros de Antonio Argüeso; al regreso, cena de gala con botillo divino en el castillo de su reino, Vega de Magaz, La Cepeda, León. 

DISFRAZADOS DE MAYORES

DISFRAZADOS DE MAYORES

Nuestro querido "compi" Leónides Salvador me envía un texto de Javier Marías que se publicó en el Suplemento de EL PAÍS del día 4 de Enero. En el correo con el que me lo envía, Leónides me escribe "...para mí, fué un auténtico regalo de Reyes. Creo que manifiesta muy bien lo sentimientos que nos "invadieron" a muchos de nosotros en el encuentro de la Virgen del Camino y en el de Caleruega".

Nota.- En la foto, los compañeros de curso de mi hermano Andrés, efectivamente disfrazados de mayores.

(Por Javier Marías)

 Como a cualquiera en las mismas circunstancias, la reunión me hacía ilusión y me daba miedo, luego me puso nervioso. En 1968 acabé el preuniversitario y salí del colegio Estudio, en el que había permanecido desde los cuatro años. Hace una semana, a instancias de uno de los pocos compañeros con los que mantengo amistad, José Manuel Vidal, que además es mi cardiólogo desde hace un decenio, unos cuarenta miembros de aquella promoción fuimos a su casa y nos vimos las caras, en algún caso por primera vez en cuarenta años. Mercedes Cabrera, la Ministra de Educación, y yo teníamos la ventaja de que esa cara se nos ve en la prensa de vez en cuando y era difícil que le diéramos un susto a nadie.

Da temor encontrarse con cincuenta y siete años a quienes dejamos de ver con dieciséis o diecisiete. De hecho dudaba que fuera aconsejable. A algunos los había vuelto a ver hacía veinte, con motivo de una reunión similar, pero eso es también mucho.

Fue muy agradable y divertido, y, tras unos segundos de desconcierto, todo el mundo resultó reconocible. Había que hacer una corrección de enfoque, acoplar la carainfantil ojuvenfl que uno guardaba en la memoria ala delhombre o la mujer maduros que tenía ahora uno enfrente. A los pocos minutos, en el peor de los casos, se obraba una superposición y, por así decir, uno conseguía "encajar" las dos imágenes, la del pasado remoto y la del presente, sin que ésta borrara aquélla del todo ni aquélla desmintiera de¡ todo a ésta.

Nadie preguntaba mucho por la vida actual de cada cual, más allá del "Qué tal te va" impuesto por la educación. Esa vida actual en realidad no interesaba, a ninguno nos importaba saber a qué se dedicaba el otro, si tenía hijos, mujer o marido, porque en seguida se congeló el tiempo y empezamos a tener la sensación de que la vida verdadera era aquella, la de estar todos juntos sin profesión ni ataduras, en la vaga y etenizada expectativa de la infancia, y de que cuanto había ocurrido y venido después de separamos era accidental y secundario, una especie de desviación de lo natural, o de error, o acaso un larguísimo sueño que tocaba a su fin al reencontramos aquella noche, como si pensáramos: "Este es mi lugar. Estos son mis compañeros primeros, con los que eché a andar por el mundo y con los que conviví a diario durante trece años fundamentales; aquí están las primeras chicas que me gustaron, mis primeros enemigos con los que me pegué en el patio para luego hacer siempre las paces; aquí están mis primeros amigos a los que procuré ser leal, aquí mi primera representación del mundo, en la que aprendí ya casi todo".

Era curioso ver y sentir el afecto espontáneo con que nos tratábamos todos (hasta los que no nos caíamos muy bien en el colegio), con una natural tendencia a abrazarnos, a pasar una mano cariñosa por el brazo, a que las mujeres, cuando la noche ya estuvo avanzada y tomamos asiento, apoyaran sus cabezas cansadas en los hombros de los hombres en quienes conflaban, como si fuéramos hermanos. Allí nadie podía ser un farsante, y no había ministra ni escritor que valieran, ni médico, arquitecto, abogado, ingeniero, periodista o psiquiatra. Nadie era nada más que el que siempre fue en clase. "Ellos me conocen bien", pensé, "nunca podría engañarlos: todos sabemos cómo es cada uno, aquí no cabe ningún fingimiento". Oh, y me sentí tan cómodo, tan a salvo y tan a resguardo. Hablé con la primera niña  –niña entonces–  que me gustó, a los cuatro años, María José Gancedo, simpatiquísima; y con la segunda, a los seis, Margarita Castillo; reconocí a Marín y a Peña, y el primero montó un DVD con viejas fotografías que nos sumergió aún más no en el pasado, sino en el tiempo que está siempre ahí, esperándonos; a Onís y a Tatay, antaño pendencieros y que hoy organizan safaris; a Lambea y a Suárez Carreño, y a los cariñosos Gamero, Salgado y Ruiz Bravo; a Marianne, Suseta, Asun y María Rosa, a Carmen Bemis y a Lola Lantero, ahora rubia casi platino; estaba Mercedes, también muy simpática, sin guardaespaldas por una  vez porque allí era donde menos los necesitaba.

No puedo nombrarlos a todos. Dos han muerto: mi mejor amigo de la primera infancia, Bauluz, y África, de la que alguien contó cómo en otra reunión, a la que no asistí, se despidió de Gonzalo Domínguez Torán con un beso casi cincuentón en la boca, y le dijo: "Tenía esto pendiente desde la niñez. Ahora ya me quedo tranquila al respecto". Brindamos por ellos y por otros ausentes: Inés Ortega, Liven Porter, Javier Femández del Riego, PalomaAgrasot, Rafael López Barrantes, algunos no habían podido venir desde América.

Preferí no quedarme hasta el final. No quería irme cuando ya no hubiera más remedio y por ende sentirme "expulsado" de la verdadera vida, de la más auténtica, de aquella en la que no hay disimulos y todo es diáfano. Me rondaban dos pensanientos contradictorios, o eran sentimientos: por un lado, "Si siguiéramos aquí un día tras otro, sería una pesadilla". Por otro, y era más fuerte, "Que no se acabe, por favor, que no se acabe esto". Por eso me fui, cuando aún quedaban muchos y muy animados.

Para acabar yo la experiencia feérica, de abolición o más bien compresión del tiempo, y que no fuera otro quien me la terminara, ni siquiera el anfitrión delicado y generoso.

Porque, como dijo alguien, volvimos a ser nosotros, sólo que disfrazados de mayores. Nuestros muchos años, nuestras profesiones y fracasos o logros, nuestras mujeres o maridos e hijos, pasaron a no ser más que eso, disfraces que se ponen los niños. o "La vida verdadera era la de estar todos juntos sin profesióón ni ataduras".

 

 

TARDES DE CINE

TARDES DE CINE

No hay nada como tener compañeros importantes. Ved el cartel anunciador de TARDES DE CINE del Ayuntamiento de Bembibre (León). Mañana día 14, miércoles,  Chema Sarmiento dará una conferencia, seguro que magistral, sobre el Cine.

En el programa dicen de Chema:

Director de Cine. Este Director Berciano, afincado en París, ha dirigido entre otros, El Filandón y Los Montes, con las que ha obtenido numerosos premios. Actualmente trabaja en el antiguo IDHEC (hoy Escuela Nacional de Cine). Entre sus últimos trabajos destaca la serie Mahoma.

Lo que no dicen en el programa es que es un Maestro y un tipo cojonudo.

Para los interesados y que podías asistir, os dejo en el álbum VARIOS de Ver Fotos/Documentos el cartel y el programa.

AROMAS DE LAS CALDAS

AROMAS DE LAS CALDAS

“El texto que escribí en la madrugada se ha adueñado de mí toda la noche. Y se ha ramificado como la verde selva de Las Caldas.

Todo el día ha nevado en Madrid. Mágicamente. Con ese maravilloso silencio que trae la nieve. Os doy lo que me dísteis. Entre las verdes brumas de aquel tiempo.”

AROMAS DE LAS CALDAS

Para Cícero, ¡oh cauterio suave!; Teódulo, ¡oh regalada llaga!;  Santos, por la secreta escala ¡oh mano blanda, oh toque delicado! Fernando Soria,  el rostro recliné sobre el amado (sólo estuviste un día a visitarnos, pero nunca te has ido tú de allí, junto a nosotros, con quien tanto quisiste); Sarmiento, entre las azucenas olvidado; Carlos Tejo, el ventalle de cedros desde la más profunda Francia hasta nosotros mismos; Joseignacio Serrano, el mosto de granadas; Javier F. Martín, en silencio, que nadie me veía, sin otra luz ni guía si no la que en el corazón ardía… et alibi aliorum, qui legunt…  et  verumtamen tacent.

 Para todos los que vivimos entre aquellos montes algunos de los meses más intensos y puros de nuestra juventud.

Es imposible pronunciar  "L a s   C a l d a s"  -si vivimos allí-  y no sentir rubor, fulgor velado en brumas y celajes letárgicos, tal vez rencor amargo, dicha, apnea, una oleada de aromas en el rostro que anula las distancias y los años. Un cortejo feraz, irrespirable, de hierbas y ramajes mecidos en intensas marejadas por los vientos insomnes de las cumbres cantábricas.

Quisiera conocer todo el herbario que meció aquellos días tormentosos de caricias balsámicas, mientras se abría en silencio nuestra vida como una rosa oculta en la floresta. Tal vez aquel tropel indescifrable de hojas con sus preciosas formas: enteras, sinuadas, lobuladas, dentadas, divididas, compuestas, lanceoladas, sagitadas, acorazonadas, trifoliadas…guarda el secreto de nuestra juventud. ¡Y las flores: los sépalos, los pétalos (esta aliteración tan musical), filamentos y anteras del estambre; el ovario, el estilo y el estigma del pistilo! ( si lo he entendido bien en este precioso librito sobre flores de Asturias en cuyas fotos reconozco casi todas las flores de aquel fragante edén amurallado). Y en las corolas como mariposas, con su cáliz, su quilla, sus alas, su estandarte; las bilabiadas, con su labio inferior y superior. Las flores de gramíneas, con sus glumas, glumillas y aristas. La adamada corola del narciso, su bráctea y su corona; y la  orquídea silvestre, con su labelo y su espolón cerúleo,  las hipnóticas piezas de la envuelta floral. Y esas arquitecturas vegetales, con esos nombres de las inflorescencias que graban en el alma geometrías, simetrías concéntricas, felices: racimo, espiga, umbela, corimbo, espádice, capítulo, racimo de racimos, racimo de espigas, espiga de espigas, umbela de umbelas, cima bípara…

Formas y aromas de aquellos silogismos vegetales que nos ungieron con su encantamiento, muchos de ellos narcóticos, letales, como el Helleborus viridis o la Digitalis purpurea de aquellos bosques frescos y aquellas rocas ígneas en torno a las recónditas cascadas.

Reconozco en las fotos algunas de las gramíneas de aquel campo de fútbol que te acogía como en uno de esos prados mille fleurs de los viejos tapices medievales, al pie de las montañas coronadas de brumas, o, muy excepcionalmente, bajo un sol numinoso que encendía hasta un límite de gloria los colores de las más diminutas florecillas. Avena, Briza máxima (Tembladeras), Dactylis glomerata, Lagurus ovatus (Cola de liebre), Deschampsia flexuosa, Melica ciliata, Holcus lanatus…Los nombres casi alquímicos que brizaron, sin que los conociéramos, nuestros alados pies de mensajeros en aquellas carreras sonrientes, nuestros húmedos labios juveniles, nuestros dientes felices en el fútbol reñido, contemplado, ensoñado en las noches sin luna de aquel húmedo invierno sin final.

Flores cuyas labiales formas y transparentes títulos latinos casi cifraban nuestros cuerpos de emblemas y ocultismo: Ranunculus bulbosus, Trollius europaeus, con su forma globosa, glandular, Umbilicus rupestris, como preciosos ombliguitos verdes nuestros torsos de Fidias, Potentilla erecta…en fin, dejo a la imaginación del curioso lector las delicadas asociaciones fonéticas, sutilmente nefandas, según otros, tan inocentes en la Naturaleza, en realidad.

Y aquellas zarzas amarillas que exornaban los montes de oro vivo, tal vez Cytisus scoparius (Xiniesta, Genista), Ulex europaeus y Ulex gallii (el fiero toxo del cantar galego que coreábamos en las excursiones, sabiendo ya muy bien en carne propia lo que gemía aquel texto: "a raíz de toxo verde e moi mala d’arrincar, os amouriños primeiros son moi malos d’olvidar").

Y la Primula veris, con quien siempre asocié el Primo Vere del Carmina Burana de Karl Orff, un goliárdico himno a la belleza del mundo.

Y otra pequeña planta de flores amarillo dorado, finas hojas lampiñas y nombre muy sensual: Helianthemum mummularium, cuyas flores sólo duran un día, aurea fugacitas.

O el Verbascum pulverulentum, el Gordolobo de las hechicerías -había elfos y hadas en nuestro aliento céltico mientras jadeábamos pecando a infierno abierto bajo los enervantes eucaliptus.

Y aquellas Bocas de Dragón, anisadas, ruborosas, a las que chupábamos el untuoso néctar , libando como insectos inocentes y niños.

Y el Taraxacum dens-leonis, cuya descripción botánica os transcribo para que degustéis el erotismo y la poesía que subyacen en el lenguaje científico cuando acaricia con tanto mimo la Naturaleza (con mayúscula, como en alemán: die Natur). Veréis:

"El Diente de león es una planta vivaz, de raíz gruesa que segrega un zumo lechoso de color blanquecino cuando se corta. De ella nacen las hojas formando una roseta en la base; son alargadas y están divididas profundamente, casi hasta el nervio medio, y terminan en un lóbulo triangular. Sus bordes aparecen más o menos dentados.

Las flores, que tienen un tono amarillo vivo, son solitarias y se sitúan al final de un pedúnculo grueso y hueco, desprovisto de hojas y generalmente lampiño o casi, como toda la planta. Si se observa con detenimiento lo que en principio parece ser una sola flor, se verá que está formada por la reunión de un buen número de flores pequeñitas cuya corola tiene forma de lengüeta. Un conjunto de brácteas y hojuelas bastante cortas abrazan al conjunto de aquellas florecillas en su unión con el pedúnculo que las sostiene. Por debajo de esta formación, denominada invólucro, aún existe otra serie de brácteas vueltas hacia abajo. El fruto es un fruto seco, llamado aquenio, que está dotado en este caso  de un sistema de flotación en vuelo integrado por una corona de delicados pelos; el conjunto de estos frutos compone una cabezuela globosa que se deshace con sólo soplarla, lográndose así una mejor diseminación de las semillas"

 

Detallismo y precisión sintáctica de orfebre, mis Corteses amigos. Y tantas resonancias de carácter poético, sinestésico…¿verdad?

 

Y en las praderas húmedas, las delicadísimas Anemone nemorosa (como cantó con voz de ruiseñor en la alta noche el tierno Garcilaso -amado con delirio hasta la muerte y mucho más allá por el hondo Boscán- en su EGLOGA AL VIRREY DE NAPOLES:

                                                    

’El dulce lamentar de dos pastores

Salicio juntamente y Nemoroso

é de cantar, sus quexas imitando;’

Y la Fragaria vesca: las fresitas silvestres que comíamos por aquellas veredas, misteriosas como leyendas cultas, falsamente orientales, por ello aún más sublimes. Diminutas fresitas como frescos botones en el pecho de estatua que tuvimos. Sublimados mordiscos amorosos entre las celosías de las frondas olientes, rumorosas de celos invencibles. Fresas de la fragante familia de las Rosáceas, fresas salvajes, como aquella película de Bergman que escapamos a ver a  Santander, cine de arte y ensayo, espléndidas mujeres imposibles y los relojes blandos en una pesadilla de Dalí. Fresas silvestres, viruébano, viruégano, miruéndano, abruégano, las sonoras esdrújulas del habla popular.

Y los Tréboles de flor blanca, Trifolium repens; o flor roja y rosada, Trifolium pratense, que aromaban aquel prado florido en las tardes murientes del verano.

Y tantos nombres mágicos, catárticos, como pudieron acunarnos, musitarnos tonadas de consuelo en nuestra desvelada soledad. Sí, pura harmonía de sílabas lustrales:

 

Tanacetum parthenium, el crisantemo de las doncellas, para los deslumbrantes donceles idealistas que fuimos.

Asphodelus albus, la bellísima flor prerrafaelita que debimos llevar entre los dedos.

Fumaria capreolata, cuyo jugo, si alcanzaba los ojos, provocaba  de súbito un abundante llanto y sensación de humo cegador.

Rosa canina, escaramujo, la inocencia hecha flor en sólo cinco pétalos, con la misma textura de todos nuestros labios. Sonrisas de estudiantes para siempre.

Convolvulus arvensis (Correhuela), aquellas deliciosas campanitas blancas que se enrollaban (convolvo) en sí mismas al atardecer, y sus frágiles tallos, a su vez, en los de otras plantas. Su olor de golosina.

Achillea millefolium (Milenrama con nombre de romance aliterado).

Bellis perennis, la humilde diminuta margarita de los prados, con su corazoncito yema intenso y el impecable blanco de sus pétalos como si hubiera introducido sus puntas en vino de Corinto para estar más hermosa y fascinarnos.

Rubus ulmifolius, de frutos rojos antes de convertirse en moras, defendidas por zarzas con espinas. Las mismas del colegio, en aquel valle de nuestra memoria, ingrávido de besos no gustados.

Malva sylvestris, Malva moschata, sus delicados tonos de mejillas aún casi adolescentes, en aquellas caritas que aún tiemblan en el aire recordado de tantos despertares.

Erica vagans, Erica cinerea, el Brezo, aquel "trono de brezos y de amapolas" que cantaba en el himno a la Virgen de Montesclaros, ¿alguno lo recuerda, de los que allí gozabais el verano?

Lychnis flos-cuculi, la Flor del cuco, "que por mayo era, por mayo", deliciosas estrellas sonrosadas de quince picos libres, asimétricos.

Solanum dulcamara, una preciosa estrella de cinco lenguas moradas con dos manchas opalescentes en la base de cada una, formando una corona como de antiguas perlas ensartadas. Solamen, solacium: alivio, consuelo. ¿Por qué no había clase de estas cosas, en vez de enloquecernos con la teoría hilemórfica y la doctrina tomista sobre el pecado?

Linaria triornithophora, Paxarinos, pitinos. Deberíais buscar esta maravilla: en lo alto de un tallo desnudo, grupos irregulares de simpatiquísimas florecillas en tonos magenta, parecidísimas a los periquitos, con su afilada cola y su cabeza exótica, mirando cada uno para un lado, ¡qué alegría tan vivaz!

Centaurea nigra, que recibe tal nombre pues, según cuenta la leyenda, curó de una herida al centauro Kirón, que educó a Aquiles. Hay un cuadro bellísimo de Regnault, en un museo de París,  en el que se ve al centauro, con manto verde al viento, tensando el torso con los brazos alzados, mostrando al desnudo muchacho rubio de carne casi translúcida, a disparar el arco. Ambos se contemplan el rostro con arrobado amor: "La educación de Aquiles" se titula.

Viola odorata es el nombre violeta del perfume, el esplendor que oculta su belleza.

Y aquel profundo azul de la Gentiana verna, con un copo de nieve entre sus pétalos.

Y el más mágico azul de los Myosotis, con su corazoncito tricolor, negro, amarillo y blanco y un mensaje de amor hasta en su nombre popular que dice: Nomeolvides, amor, tú no me olvides.

 

Todos estos prodigios simbolistas brizaron nuestro cuerpo y nuestra alma en el aquel nido de águilas caudales, aquel viejo convento maloliente convertido en enclave de rebeldes, pero también en enclave de sueños abolidos. Todo allí era insurgente, vivíamos como al borde de una revolución que nunca llega. Pero estalló en nuestros corazones. Corrupciones. Y rezos. Y quebrantos.

 

¡Oh, aquella noche constelada de luciérnagas, por los prados, los árboles, los montes, en el verano atroz de Montesclaros, en donde nunca estuve pero que Carlos Julio evocaba en palabras que ardían y un ahogo sin salida en la herida memoria…!

 

Y leo en San Agustín aquellas vulneradas Confesiones:

 

"Innumerables son los campos, las cavernas, los antros de la Memoria: imposible enumerarlos a todos así como la multiplicidad de los objetos que los llenan a rebosar. Ente ellos busco mi camino, hasta más allá de donde alcanzan mis fuerzas, y nunca encuentro el fin."

 

Cícero, ¡cuánto siento que tan sólo estuvieras una semana en Las Caldas, quizá la vista clara y honda de tu corazón de ahora desenredara el nudo de aquel enajenado laberinto!

Aquel aroma como de gredas constantemente roturadas, el mentolado olor de las agrestes, escarpadas laderas, el olor a mazmorras medievales y a cavas vaticanas del santuario y el claustro…y aquel magnolio…Dios, aquel magnolio, aquel árbol gigante en las escalinatas de la iglesia, sus flores en las que se podía introducir completamente el rostro y aspirar el aroma más dulce y refrescante de la tierra…y aquel tacto de párpados amados…

El magnolio y los montes compensaban de toda la grisura.

Ya en el Estudiantado, el mefítico olor de la escalera ancha de madera que continuaba la que subía en piedra desde el lóbrego claustro De Profundis y cuyo oscuro fondo de ratas y sarcófagos nunca nos atrevimos a explorar, me infundía pavor en la alta madrugada tan cerca de mi celda del primer piso, la tercera si no recuerdo mal, imaginaba monstruos de espelunca en su boca de sombras…

El pestilente olor del E.F.A.M.A.C., aquel cuartito del pasillo largo del primer piso que servía de camerino único para el escenario del teatro, con el que se comunicaba mediante una abertura que había en el suelo y una escala de hierros clavados en la pared como en un transformador eléctrico o pozo, o subterráneo. Aquella mezcla de tabaco rancio, cerveza seca y cortinajes sucios de café cantante.

El olor del establo de la Cuevona, cuchu y orín de vacas, pero tan acogedor y amniótico, donde presencié el primer parto de una vaca, a la que dieron a beber vino por una botella, todo tan tierno, telarañas de cuento dibujadas y perladas de gotitas de la niebla, la tímida sonrisa de su pequeño Felix, de 15 años, con ojos de ternero soñador y olor de Varón Dandy en el flequillo.

El cuartelario olor de los retretes -helados como cámaras frigoríficas- a fermentado orín y salfumant, aguafuerte y lejía. Aquellas placas turcas en el suelo, las mismas del colegio, pero ya no de loza, en porcelana sobre hierro y con la esmaltación saltada, asomando sus óxidos de ruina Había que envolverse ingeniosamente hasta con la capa para no congelarse así en cuclillas, igual que en las letrinas de la buhardilla del estudiantado de Salamanca, con claraboyas sobre el tejado y el mismo frío polar en los inviernos.

 

El olor de las celdas era una mezcla de aire quemado por la estufa eléctrica que aliviaba un poquito los rigores, el jabón de afeitar, el de las manos y la pasta de dientes, y algún masaje para el afeitado, Varón Dandy, Aqua Velva, Floyd…no muchos más recuerdo. Y el olor corporal de cada uno. Algunos cuerpos olían a manzanas, otros a fresas frescas en el alba, otros a cachorrito, a linimento, a establo... Algún vecino mío,  se perfumaba con English Lavender de Atkinsons y dejaba su rastro en los pasillos un buen rato después de haber pasado. Era de agradecer este refinamiento entre tanta pared oliendo a moho.

 

Y me viene un aroma muy querido: el sahumado perfume del viejo Harmonium en cuyos fuelles pedaleé feliz las aterciopeladas disonancias de Don Joaquín Hernández, y sus cautivadoras melodías. Eróticas y místicas. Este fue mi San Juan de la Cruz, querido Teódulo, el multiforme arrullo de su música y de mis arrobadas improvisaciones.

 Los aromas maternos de aquel abovedado refectorio en donde devorábamos como chicos felices –que pocas veces éramos realmente- cualquier vianda del torno de las monjas, especialmente aquella fantasía de amarillos y ocres, aquellas fuentes de daditos de patata y huevos rotos que llamábamos "Revoltiño", que siempre repetíamos incansables (otro arroz de Liborio). El pan payés el perfumado vino grana oscuro, las natillas con brisa de canela y aquel arroz con leche refrescante con su hojita de menta alguna vez…aromas terrenales. Verdaderos. Olvido del espíritu entre fuegos, torturado de dudas y pesares.

El facetado pomo de cristal de las gotas de lluvia en todas las ventanas, como abriendo la puerta alucinante a un espacio de luz desconocida mucho más habitable, apenas conteniendo el enervante olor que traía de los montes la llovizna, aquella persistente desazón, aquel sosiego a veces extasiado que inducía en el alma…

Aromas y nostalgias de lo nunca vivido. De lo dolientemente presentido. ¡Ay, el amor sin cuerpo, noche oscura de todos los tormentos!

Y leo en Crowley:

"Los olores (…) le hablaban en un antiguo y constante murmullo de cosas pretéritas. (…) Los olores pesaban en su alma como cadenas, como cargas antiguas nuevamente asumidas."

Y le leo citar una obra de  Peacock cuyo título "Nightmare Abbey" (La Abadía de las pesadillas, o la Pesadilla de la Abadía, podría traducirse) me hace imaginar ese otro sueño que soñó Sarmiento en los abismos pétreos de las grutas móviles que casi lo engulleron: "La Fábrica de Sal", cuyo guión aún es casi un secreto, pero en cuyas imágenes nos reconoceremos –estoy seguro- como si el tiempo no hubiera pasado, con su manto de escarcha.

Aromas de Las Caldas…hierbas silvestres y rumor de regatos en laderas que duelen como besos no dados, cercenados, robados para siempre.

Y me viene al recuerdo, querido Cícero, una tarde embrumada en aquel recodito de la recreación, en el jardín del sauce y el estanque con el eterno surtidor de sueños gorgoteando las sílabas deseadas. Allí, al pié de "La Salita" -donde escuchábamos "Eloise" de Barry Ryan y otras psicodelias, o un Adagio de Bruckner tantas veces  al borde de las lágrimas-, allí, aquella tarde bajo aquel mirador, en la última curva del camino,  cantaban abrazados, como dos borrachitos deliciosos, Luis Carrizo y Alberto Acitores, gesticulando con los brazos con los que no se enlazaban y sonriendo como sólo se sonríe en la más desbordante juventud. Esbozaban el mohín de llorar entrecerrando los ojos y negando teatralmente con la cabeza como cantantes de bolero, y sonreían después de cada frase con los más bellos labios que podáis recordar, parodiando, tal vez, a Nino Bravo:

"…Y TODO PASA, TODO PAAAASA

Y  NADA QUEDA, NADA QUEEEEDA…"

Sus voces y sus cuerpos, sus miradas de chicos inmortales, aún esplenden, entre la verde niebla de Las Caldas, entre sus aromadas arboledas…

SANTOS VIBOT

 

SOBRE EL VIEJO TEMPLO

SOBRE EL VIEJO TEMPLO

Dedicado a mi muy querido Isidro Cícero. Desde aquí le animo a que nos escriba algo sobre el Santuario. Sabed que, después de la propia Virgen, Isidro es quien más sabe de su Santuario del Camino. Yo soy solo un aprendiz.


La vieja iglesia estaba rodeada de arcos sencillos de medio punto y postes de madera, cubierta por un tejadillo, dende se cobijaban los peregrinos. Era la típica imagen que tenemos de una iglesia de pueblo. A principios del siglo XVIII se sustituyen por arcos de piedra.

Por supuesto que estos pórticos servían de refugio a peregrinos, pobres, anovenarias, curiosos, vendedores, chamarileros, tratantes, etc. para protegerse de la lluvia o del calor. El novelista leonés D. Enrique Gil y Carrasco escribía en un pasaje sobre las romerías a la Virgen del Camino que "...y asaz tiene que ser el regocijo, pues las gentes (maragatos, rebiriegos, parameses y montañeses) no se dan cuenta de que en tal paraje no hay un árbol a cuya sombra guarecerse de los abrasadores rayos del sol, y ¡oh manes del vino de la tierra! es el lugar donde el agua escasea de todo punto".

Pues bien; un Gobernador Civil, D. Manuel Rodríguez Monje, para evitar abusos, escribió: "se han convertido en albergue de caballerías y transeúntes pobres, que encienden lumbre y llenan el recinto de basura y suciedad. En ese sitio duermen los hombres y mujeres reunidos, y cometen mil irreverencias". Tan preocupado como se manifestaba, yo pienso que más por las irreverencias que por la suciedad y las boñigas de los jumentos, aconseja cerrar estas galerías colocando verjas de hierro en cada uno de los arcos. Así se hizo en el año 1.934.

Ved las rejas recién estrenadas en esta entrañable fotografía de la colección de Manolo Centeno que dejaré en el álbum EL SANTUARIO. En su anverso aparece escrito: "Peregrinación a la Virgen del Camino el día 26 de Mayo de 1.935".

Como sabéis, el P. Coello de Portugal consideró acertado respetar ciertos elementos del templo anterior, y rodeó el nuevo Santuario con el pórtico voladizo que todos conocéis y al que Quique Ideas Muñiz ató los deslumbrantes globos blancos del día del reencuentro, allá por Octubre de un año ya prendido para siempre en nuestra memoria colectiva.

Besines para todos, queridos amigos.

PRIMER VIERNES DE MES

PRIMER VIERNES DE MES

Aquí tenéis la foto del viernes día 2 con el vinito más concurrido de lo habitual; sin arándanos ni nueces como nos dice Loseiros en el "11", y sí con las personas que más queremos, como también nos dice.

Vednos y disfrutad de nosotros, somos Pedro Trapiello (gracias por tu artículo de Noche Vieja), Justino, Fabrice, Chema Sarmiento, Andrés Trapi, Alberto, Quique y por los suelos, soportando el peso de la devaluación,  Manolo Centeno y el Furriel.

ROMERO Y MIEL

ROMERO  Y  MIEL

¡Ospá!. Vaya final de Navidades que ha habido en esta casa y en esta familia. Cienes y cienes de correos, llamadas, abrazos, felicitaciones, comentarios en el blog. No sabía que mi nietín era ya tan importante, aunque empiezo a darme cuenta. Y nos ha llegado, realmente nos ha llegado vuestro cariño, sí,  lo he sentido, me ha abrumado y no encuentro las palabras para poder expresarlo. Es algo difícil de explicar con mis malas palabras; pero vuestro apoyo ha estado soportando la nube en la que me encuentro navegando sin rumbo, como dormido, flotando, sin billete, sin revisor,  me cruzo con muchos globos blancos, sin saber si mi nube se deshará en gotas, si se evaporará o si me daré de bruces contra  el suelo, la realidad, aunque hoy la realidad me parece más hermosa. Y es que se está tan bien en esta nube…

Y se me ha ocurrido titular este comentario con el olor del Romero y el dulzor de la Miel que empalaga, pues así me siento de borracho.

Venga  Josemari, regresa  a la realidad,  céntrate y normalízate, si puedes.

Pero es que vaya final de Navidades que ha habido en esta casa y en esta familia.

Y me pregunto: ¿realmente nos merecemos recibir tanto cariño como nos habéis demostrado, de vosotros que sois maestros en  tantas cosas…?.  

Todavía en mi nube, gracias, mis amigos extraviados  pero nunca niños perdidos,  desde nuestro corazón, de Alexis, Alicia, Nacho, Isabel, desde mi  corazón,  desde el corazón de Alberto que es mucho más grande, y es que tengo ganas de llorar, ¡ospá!,  debe ser la humedad.

LA FOTO CON LOS REYES MAGOS

LA FOTO CON LOS REYES MAGOS

Querido Alberto (recién nombrado tío). Como te había prometido, me pongo de inmediato a contarte lo que me ocurrió anoche, durante la cabalgata, ya que quería enviarte una foto en compañía de los Reyes Magos.

 

Estaba en Gijón y me puse a la cola con los niños y sus padres para que me recibieran a mi también. Enseguida me di cuenta que a los pequeños los recogían lo pajes y los llevaban en presencia de Melchor, Gaspar y Baltasar, mientras los padres esperaban a que se los entregaran de nuevo. Cuando llegó mi turno, el paje me dijo que donde estaba el hijo o hija al que tenían que llevar para que les contara lo de los regalos. Le contesté que era yo quien quería hacer una fotografía con ellos. El paje me contestó que era imposible. Que los Reyes solo recibían a los más pequeños. Ante mi desesperación levanté la voz y solté: ¡“Rey Gaspar, que soy amigo de Luis”¡ Entonces ocurrió lo que no esperaba ninguna de las miles de personas que allí estaban. El Rey Gaspar se levantó y dijo : ¿”Quien dijo que era amigo de Luis? No dijo de Luis Heredia, con lo de Luis ya lo había entendido a la primera. Y dio la orden para que me dejaran  acercarme a él.

Cuéntame amigo. -Verá Su majestad. Es que le prometí una foto a un amigo mío de León que se llama Alberto. Alberto Cortés añadió él. (Sabido es que lo conocen todo.) pero eso va a ser imposible, solo nos fotografiamos con los pequeños. Me puse algo triste y él lo notó. “Venga, vamos a ver como lo solucionamos. Todavía no me dijiste tu nombre”. –Me llamo Carlos. “ Carlos Tejo ¿verdad? Añadió. Entonces llamó a un paje y le dijo me traes un sobre que hay en el saco 1952, caja número 1 subcarpeta 7. ¡ostras!, me dije  son los números de mi fecha de nacimiento. Al momento el paje estaba de vuelta y lo que contenía el sobre me hizo emocionarme. Era la foto que te acompaño. Allí estábamos los cuatro hermanos, cuando éramos unos críos, en Arriondas, con sus Majestades los Reyes magos de Oriente. Yo aparezco a la izquierda, bajo la protección de Baltasar. Mi hermano José Ramón, el compañero de tu padre y de tantos y tantos  amigos está a la derecha arropado por Melchor.

Cuando me iba alejando me dijo levantando la voz. Dile a Alberto que esta noche le haré una visita con los regalos, añadiendo también: Cuando veas a Luís le das el mejor y más cariñoso de los abrazos de mi parte.

A propósito Alberto, esta mañana me encontré con una preciosa guitarra que me dejaron los Reyes.. Y es que siempre acierta. ¿Y a ti que te trajeron? Espero que nos lo cuentes.

 

Un abrazo para ti y para tus padres y para lo más pequeño de la familia.

NUESTRO MEJOR REGALO DE REYES

NUESTRO MEJOR REGALO DE REYES

Dejadme hoy ser protagonista, lo necesito. No podíamos tener mejores Reyes Magos este año. A las cinco de la tarde se detuvo la Cabalgata de sus Majestades delante de la clínica San Francisco y nos han dejado, ha llegado a este rincón querido de León, nuestro hijo, nuestro sobrino, nuestro nieto ALEXIS, el nieto del Furriel. Que Dios le bendiga y a todos los que nos estáis demostrando que nos queréis.

Y vuelvo pitando para la Clínica porque el niño me reclama, y es que ya no puede estar más rato sin mí. Además le voy a montar debajo de la cuna, entre la cuna y la cama de Alicia, el tren eléctrico que le acaban de dejar los magos de Oriente. Sus padres no me van a poner buena cara, pero me da lo mismo.

Hoy siento que os quiero todavía más y damos gracias por ser una familia afortunada.

El Furriel abuelo.

CARTA A LOS REYES MAGOS

CARTA A LOS REYES MAGOS

Querido Alberto Cortés, Esta es una carta dirigida exclusivamente a aquellos que, como a ti, a mí, a los que nos quieren y a los que queremos, nos siguen visitando los Reyes Magos.

De momento solo te puedo contar que, por mediación de Aliatar, la carta de los de mi casa ya llegó a manos de Sus Majestades, y que es el mismo Príncipe Aliatar quien nos comunica que si seguimos siendo así de buenos, los Reyes Magos nos traerán lo que les pedimos.

Alguien dirá que la carta tiene 50 años, pero qué más da. Los Reyes Magos son eternos y buenísimos, pues se acuerdan de todas nuestras ilusiones y además las cumplen.

Alberto, ya te contaré y espero que, después del 5 de Enero, tú también lo hagas y nos cuentes lo que te trajeron.

Por mi parte, si puede ser,  te lo contaré acompañado por una foto de la visita de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Sirva esta carta de Aliatar como Felicitación de Navidad a todas y todos  los que compartimos emociones, sentimientos, discrepancias, en suma historia y vida.

Carlos Tejo

Os transcribo la carta:

S.S.M.M. los Reyes Magos escriben, por medio de Aliatar a los niños José Ramón, Luís Miguel, Carlitos y Javier Tejo Pérez.

Desde Oriente.

Queridos niños; Como sabeis, los Reyes Magos nos enteramos de todas las cosas buenas y malas que haceis, como por ejemplo, que Carlitos ya tiró el chupo y anoche durmió como si tal cosa. José Ramón sabemos que hace muchos recados pero que se para mucho y tarda mucho en llegar a casa, así que ya lo sabe, hay que andar más derecho. Y luis Miguel, que tiene miedo al agua, pues sabemos que lloró mucho cuando mamá le quería bañar. Y que Javierín es muy habldor cuando nadie le llama. Veremos a ver como os portais hasta el día que vayamos por ahí. Si seguís siendo buenos os llevaremos los que pedis en la carta que tenemo en nuestro poder y si no pues carbón para la cocina que es lo que se lleva para los malos.

Se despide de vosotros, en nombre de los Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar.

ALIATAR

Desvelado el contenido, me voy a las calles de Gijón, donde veré pasar la Comitiva Real. Me fijaré más concretamante en el Rey Gaspar. Mi querido amigo Luis Heredia le tiene un especial afecto y por ello yo también lo miraré con especial cariño.

Que los Reyes sean generosos en las cosas que realmente merecen la pena y que nuestro hijos y nietos habran mañana unos ojos como platos, eso significará que, un año más, los Reyes habrán hecho el milagro de la fé.

CARLOS TEJO

LA MEJOR FELICITACIÓN DEL NUEVO AÑO

LA MEJOR FELICITACIÓN DEL NUEVO AÑO

Nuestra querida sobrina Marta (yo sé de paz, yo sé de amor...) no ha dudado en desearnos un feliz año nuevo a todos nosotros. Y es la mejor y la más entrañable felIcitación que recibimos.

Gracias, mi niña, y que Dios os bendiga a toda la familia. Sabéis que os queremos.

FIN DE SEMANA EN ALBARES DE LA RIBERA

FIN DE SEMANA EN ALBARES DE LA RIBERA

De nuestro corresponsal en León, Justino Blanco Villacé Reportero TOTAL
 
Un año mas, y como siempre fieles a la llamada de nuestro querido Chema Sarmiento, un nada despreciable número de compañeros, a los cuales sus compromisos navideños no se lo impidieron, se dieron cita en Albares de la Ribera para despedir el año, cantar villancicos, degustar los ricos productos del Bierzo y ¡cómo no! , disfrutar del placer que el mero hecho de reunirse siempre les proporciona.
 
Entre los ilustres asistentes se encontraban compañeros de allende el Pajares, como Carlitos Bañugues y Marcelino García con sus respectivas Santas, el cántabro-leonés Miguel Angel (Boliche) acompañado por su hermano, también ex-apostólico y sus Santas, los madrileños Fernandito Alonso y Santos Barrigón con su media costilla, Pilar,  Enrique Muñiz, el anfitrión Chema y  su amigo Fabrice, uniéndose a la sobremesa  el matrimonio Centeno (Manuel y Feli), asi como la hija de éstos, Ana, y el reportero que esto os narra.
 
El ambiente, como siempre cordialísimo, hizo que la sobremesa se alargara por varias horas. No faltaron los clásicos villancicos, las magistrales interpretaciones a la guitarra de los maestros astures antes citados, el cántico de "cumpleaños feliz" a los comensales de al lado, y por supuesto, para despedida de algunos comensales,  y por petición expresa de los mismos, la sobremesa se dió por finalizada con  el "Adiós Madre de mi Vida".
 
Aquellos, cuyas obligaciones no les requerían con urgencia, siguieron el reencuentro en Albares, pudiendo presenciar como el Ademar se proclamaba campeón de la liga asobal, tuvimos el placer de escuchar los arreglos para guitarra de clásicos villancicos,  obra de Marcelino y el cálido ambiente que proporcionabatan agradable compañía no decayó en momento alguno.

A eso de la 21 horas, algunos de los asistentes por donde vinieron, marcháronse.
En resumen, todo un éxito a repetir.

LOS SEÑORES DE LAS GUITARRAS - LAS DOCE TORRES

LOS SEÑORES DE LAS GUITARRAS - LAS DOCE TORRES

Ana Centeno, heredera de lo que ya sabéis,  nos relata el momento Concierto para TRES GUITARRAS de Albares de la Rivera el 28 de diciembre de 2008. Ante ustedes, los MAESTROS Marcelino, Fernandito Alonso y Carlitos Bañugues. La descripción de Ana, otra MAESTRA.


 

 

 

Guiño a la obra de Tolkien para introducir la inocentada del pasado sabado en uno de los extremos del Pons Ferrata.

-Escribe, Ana- dice el patriarca Centeno.

-Escribe, hija- secunda su consorte.

Y Ana, la hija, a escribir. No se sabe aún qué, pero a escribir.

-Escribe, Ana, afila las uñas y araña las teclas-. El patriarca sentencia.

Pues a escribir se ha dicho.

LLegué cuando ya casi todos se iban, pero llegué pidiendo el aguinaldo (no hubo suerte). Besos para todos. Una silla pa la niña.

-Tengo yo un mozu pa tí que íbate gustar- oigo al fondo. Conchi, no amenaces y sácalo. Al mozu, digo. Maria Jesús enseña la foto del escritor-profesor.

-Me lo pido pa reyes.

-¿Con lazo o sin lazo?

-Con lazo, que ya se lo quito yo.

-Ye hijo unico.

-Ay, la mía no.

-Mejor, mejor, yo no quiero que sea fía única, que luego júntanse y si tién fius non tién primus ni ná. Non ye muy altu, pero ye guapu.

Y Ana delante...

-A ver si para la próxima xuntanza me lo traes...

Camino a Albares después de entonar el Adios madre de mi vida (o como rayos quiera que se llame la canción) con la consabida pérdida del patriarca Centeno. Justino saca la cámara y dispara sin duelo; Chema saca la suya (cámara) y hace lo propio mientras nos mira de reojo y se acuerda de algunos de aquellos habitantes del santoral a quienes tuvisteis que estudiar hace 50 años esperando que la divina providencia o la inspiración o un coscorrón nos haga callar. Bañugues (Carlitos) amenaza con aguar la fiesta y dejar su instrumento en el suelo; Marcelino (pan y vino) afina y retoca la partitura; y Briatore hace una llamada de última hora al piloto hoy convertido en músico antes de que se arranquen no por bulerías sino por villancicos. Justino sigue disparando a diestro y siniestro (quita la mano de la cara, sonrie un poco, no mires al pajarito, colócate aquí, arrímate al de la cámara...).

Uno a uno van desfilando los convidados mientras Conchi  arrruga el morro cada vez que un acorde no suena como debería.

-¿Ya has escrito, Ana?- reza el patriarca como sintonía de fondo.

-Sí, padre, ya he escrito, ahora vas... y lo cascas.

 

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Ana Centeno Iglesias

LUJOS DE LA YEGUADA DEL 61

LUJOS DE LA YEGUADA DEL 61

Querido Josemari, antes de nada Feliz Año para Todos/as. Te envío esta foto de la reunión que los de la Aldea ( Gijón) han tenido con los de la Capital del Principado ( Oviedo).   Desde la Reunión en Caleruega nos propusimos vernos de vez en cuando, y por unas razones o por otras , pues que no se concretaba la fecha. Así que el otro día , después de varios aplazamientos y hablando con César Alvarez, marcamos uno de estos días para vernos.  Lo concretamos hoy y a la vez se lo comentamos a Correas. Estando ya en Oviedo, se incorporó más tarde Antonio Fueyo.  Y allí estuvimos departiendo sobre reuniones anteriores, sobre si éste o aquél estuvo o no estuvo , etc, etc.... Pero que nos ha parecido agradable compartir, recordar, revivir....  Quizás es que ya somos carrocillas, y el ponernos unos cuantos años  más atrás  tiene su cosa.

Y por supuesto que volveremos a vernos, pero la próxima tiene que ser en Gijón, y como piden algunos, tienen que estar también las señoras.  Un saludo.

SANTIAGO GONZALEZ ALFAYATE

 

40 consejos para el NUEVO AÑO

40 consejos para el NUEVO AÑO

Nuestro muy querido compañero Cesar Alvarez "Loseiros" me envía una preciosa presentación con 40 consejos para el próximo año. Os la dejo en __D E S C Á R G A T E__ con el nombre de  "40 consejos p.n..pps".

No me resisto a publicar el texto del correo con el que me lo envía. Aquí lo tenéis. Amigo César, ¿en algún momento dudaste de formar parte integrante e importante de este gurpo de compañeros?.

Un abrazo y todo lo mejor para tí y tu familia, seguro que de parte de todos.

Despues de estos 40 consejos... permitid que me presente: Como casi todos vosotros, fui alumno en la Virgen del Camino entre los años 1961 y 1964 y de esa época, me quedan recuerdos confusos de caras, nombres, actividades y parte de todo lo que vivimos y compartimos.
 
Estuve en Caleruega y sigo el blog que tan magistralmente coordinan desde la Furrielería de Jose Mari Cortes, pero apenas distingo a unos pocos, que son, con los que de alguna forma compartí mesa y mantel o hubo alguna conversación más personal. En todo caso, me siento parte integrante e integrado en el grupo y este correo es, precisamente, para confirmar ese deseo.
 
La dirección de tu correo y los de la mayoría que figuran en este mens. los saqué de la felicitación navideña que envió José Manuel Arango, entre los que me incluye y por lo que deduzco que, más o menos pertenecemos al mismo rebaño. Para liar un poco más la cosa, acabo de retirar del buzón del correo postal, una inesperada y entrañable felicitación de Oscar Fernandez Hidalgo, paisano de Cangas de Narcea y compañero en la Virgen del Camino y que no veo desde el año 1964 y ese es el motivo de revisar mis apuntes e integrar nombres y direcciones en mi lista de contactos.
 
Oscar, tu felicitación ha tocado mis fibras más sensibles y la guardaré como el tesoro especial de esta Navidad. Gracias de corazón y permite que lo exponga en este correo.
 
Un fuerte abrazo para todos y ¡Felices Fiestas de la Navidad! César

FIESTORRA DE NOCHEVIEJA

FIESTORRA DE NOCHEVIEJA

De nuestro corresponsal en León, Justino Blanco Villacé, Tribulete, que en todas partes se mete, hasta en mi fiesta de fin de año, Reportero TOTAL.

 

Dicen que una vista vale mas que mil palabras.  Aprovecho esta máxima en lugar de mi crónica habitual, para enviaros esta instantánea que capté en el domicilio de nuestro querido Furriel, momento posterior a las 12 uvas. La fiesta como podreis observar, fué monumental. Este reportero, a falta de instrumento, se limitó a observar en un rincón las evoluciones orquestales del grupo. FELIZ 2009