CENTENARIO...¡YA!
Amigos míos, que no os asuste la fotografía. Nuevo documento gráfico y corresponsalía de Justino Tribulete, nuestro Reportero Total. Cada día me sorprende más este chico: le había dado un par de días libres para que se fuese a dar una vuelta hasta el Oriente por ver si daba con los Reyes Magos y, hete aquí que me aparece en la Virgen del Camino donde, me sasegura, subió a tomarse unas cervezas y, mira tú, se encuentra con este "tomate" que nos detalla. Justi, esta crónica no pensarás cobrarla, digo: no has fichado.
Ahora mismo, el Padre Prior y el Padre Lebrato, bajo la dirección del Padre Morán, se encuentran subidos a un andamio intentando borrar el grafiti. ¡como les cojan!.
'Por si las fachadas recién pintadas de nuestras casas,garajes, ascensores y toda clase de superficies no fueran suficiente, en esta ocasión al vandalismo grafitero no se le ha ocurrido mejor lugar para reivindicar sus deseos que la fachada oeste del Santuario de la Patrona de León, Nuestra Señora del Camino.
Los autores de tan horrenda fechoría,dos jovenes de 57 y 60 años respectivamente ya han pasado a disposición judicial, tras haber sido sorprendidos 'in fraganti' cuando descendían de la larga escalera con la que se valieron para perpetrar tamaño atentado a las mas elementales normas de convivencia y urbanismo.
Los jovenes detenidos,en sus primeras declaraciones ante el juez y con gesto compungido, manifestaron estar enajenados en el momento que ocurrieron los hechos. "Somos dos ciudadanos pacíficos, residimos en León, nunca hemos tenido un problema con la justicia,pueden comprobarlo. Simplemente subimos a La Virgen a tomar unos vinos y recordando un reencuentro que tuvimos recientemente con nuestros antigüos compañeros, nos entró, no sabemos como decirlo, una morriña o nostalgia que... ¡bueno! Si, somos culpables. Solo pretendiamos que el citado reencuentro volviera a repetirse.'
El juez, tras escuchar estas declaraciones,y comprobar que en efecto no existían antecedentes policiales, decidió ponerles en libertad, al comprometerse los acusados a reparar a la mayor brevedad posible el daño causado.
"Es Vd. un angel, es Vd. mi padre," fueron las palabras de los jovenes grafiteros. "Gracias, Gracias'" A lo que el juez respondió:' Ni un angel y mucho menos vuestro padre, lo que soy es un ex-alumno dominico como vosotros, que si no, os ibais a enterar de lo que vale un peine.'