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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

COELLO Y SUBIRACHS

COELLO Y SUBIRACHS

Creo que esta fotografia no la tenemos en  nuestros álbumes.

El P.Coello con Subirachs ante la puerta del Santuario.

¿QUIÉN QUIERE VENIR?

¿QUIÉN QUIERE VENIR?

Ahora sí tenemos completo el folleto reclamo de vocaciones.

Lo ha conservado Fernando Box durante todos estos años. Gracias.

LA PUERTA DE ENTRADA

LA PUERTA DE ENTRADA

Lo curioso de esta fotografía, aparte del propio Subirachas ante la puerta del taller de fundición donde se realizaron todas sus obras del Santuario, observad su dibujo-esquema de la puerta principal de entrada al Santuario.

Estos cuatro últimos archivos que han encabezado el blog, os los he dejado en el álbum EL SANTUARIO de Ver Fotos/documentos.

LA VIRGEN DE SUBIRACHS

LA VIRGEN DE SUBIRACHS

La imagen de la Virgen en el propio taller de fundición antes de llegar a León.

esculturas de Subirachs

esculturas de Subirachs

Nuevas fotografías tomadas en el taller de fundición de la obra de Subirachs para el Santuario de la Virgen del Camino 

SAN PEDRO Y SAN FELIPE

SAN PEDRO Y SAN FELIPE

Fijaos en esta fotografía que ya conocéis y que tenemos "recortada" en nuestros álbumes.

Aparece el gran Subirachs en el taller de fundición ante la estatua de San Pedro. Fisgando por internet me encuentro esta página con la misma fotografía completa, pero ved que también aparece, en construcción, a la izquierda, la que será la estatua de San Felipe.

A punta de tenedor. Lalo F. Mayo y M. Estrada

A punta de tenedor. Lalo F. Mayo y M. Estrada

A punta de tenedor. Lalo F. Mayo y M. Estrada

Vino desde Málaga con su mujer -y también con una perra preciosa y un coche de altura- a presentar el libro La magia de lo auténtico, de cuya edición es responsable. Se llama Lalo Fernández Mayo. Es leonés, como Ordoño II, y, al igual que este –aunque de una forma pacífica-,  ha sido rey en Galicia durante mucho tiempo. Y allí, en la patria de Rosalía de Castro y de Álvaro Cunqueiro, ha dejado su impronta en el periódico La Voz, que es el tercero de España en lo que a difusión se refiere.
     Ahora vive en Málaga porque a su mujer, que es médico y andaluza, le han concedido el traslado después de las peripecias y azacaneos correspondientes. Como está prejubilado y dispone de tiempo, ha decidido invertirlo -y realmente lo invierte- en lo que más le ilusiona y más le tira, que es la zanahoria de la edición. Él dice que es editor ocasional a título gratuito, ya que el Estado prohíbe expresamente los complementos dinerarios a los que un día se han de jubilar con todos los derechos y con todos los honores, incluida la decadencia corporal y el cien por cien de la paga.
     En Villajoyosa se encontró con Mariano, el autor de ese libro que vino a presentar y que él diseñó con tanta brillantez y tan exquisito gusto. Y ahí están los dos, en primera línea de playa, en el bar Madrid, con el tenedor en la mano y la sonrisa en los ojos y en la boca, a punto de hincarle el diente a esa tentadora paella que asoma tímidamente la patita. Ellas, las dos Rosas, estaban enfrente con la batuta en la mano y a punto de dar el pistoletazo de salida.  Empiecen, por favor, coman y no dejen ni un grano, ni siquiera los que suelen reservarse para la siembra, porque esos ya están depositados en los frondosos territorios de la amistad, que tienen sede en el alma.
     Bon profit a tothom
     Mariano Estrada, Villajoyosa, 01-11-2017

ÚLTIMOS RETOQUES

ÚLTIMOS RETOQUES

Fotografía de la colección de Judit Subirachs aportada al libro VIRGEN DEL CAMINO en-CLAVE DE MISTERIOS (Página 131).

El gran Subirachs dando los últimos retoques al "SAN BARTOLOMÉ".

CALERUEGA 22 A 24 SEPTIEMBRE - Crónica por Javier Cirauqui ) 2ª JORNADA, primera parte

CALERUEGA 22 A 24 SEPTIEMBRE - Crónica por Javier Cirauqui ) 2ª JORNADA, primera parte

ENCUENTRO EN CALERUEGA, JORNADA SEGUNDA.- PRIMERA PARTE.

 

Ya es el día veintitrés,

Amaneció en Caleruega.

Ni se oyen cantar los pájaros,

Ni las nubes se levantan,

Ni me cae un chaparrón

Con azúcar y turrón,

Porque los fornidos muros

Del convento, nos separan

De la civilización.

Entra  luz por la ventana,

Me encaramo en el alfeizar

Y veo un patio jardín,

Al que se asoman más celdas

Y a su lado un torreón,

Llamado de los Guzmanes,

Que domina el edificio

Con su figura imponente

Y  fue la casa nativa

De los padres de Domingo.

Al fondo las dominicas

y el claustro tras la pared

 

Me ducho, lavo, acicalo

Y bajo a desayunar,

Por el camino me encuentro,

 A otros compañeros más.

Consuelo López de la Osa,

Acompañando a su hermano,

El Padre José Manuel.

Suarez Sánchez José Luis

De su esposa acompañado.

En la primera jornada

Creo que me equivoqué,

Pues citaba Alberto Alonso,

Como que vivía en Francia,

Cuando en Andalucía habita

Y yo saludé el primer día.

El citado debe ser

Antonio Alonso Corral,

Si no me equivoco otra vez.

Es gabacho de adopción

Y nació en Torrelavega,

Como Javier aclaró,

Javier Martín me refiero.

Y entre Antonios y entre Albertos

Me vino la confusión,

García, Alonso, Fernández,

 En la vida hay un montón.

Los  Cirauqui y Armendáriz

Somos menos colección.

Vibot me dice al bajar,

Que le ha costado dormir,

Pues le invadió la emoción,

Los recuerdos se agolparon,

 Habita la misma celda,

Que de novicio ocupó.

No sé si es casualidad

O fue medida elección.

En las sillas nos sentamos,

Y el desayuno en la mesa,

Ya tenemos preparado.

Mermeladas, mantequilla,

Paqueticos  galleticas,

Magdalenas alargadas

Y pan para las tostadas.

Por supuesto café y leche

Y fruta de temporada.

Las ciruelicas lustradas,

Las peras de conferencia,

Y nectarinas rosadas.

Según dice Daniel Orden.

Setenta los comensales

Alumnos sesenta y cinco,

Frailes dominicos cinco.

 

Nos anuncian que a las diez

Nos trasladamos a Roma,

Al yacimiento arqueológico,

Colonia Clunia Sulpicia,

Sita en Peñalba de Castro,

De otro lugar pedanía.

Más o menos 10 kilómetros, 

Distancia de Caleruega.

Nos ruegan nos repartamos,

En los coches que han traído

Compañeros al encuentro,

Sin excesivos problemas,

Nos vamos distribuyendo.

Algunos siguen pagando,

Los gastos de nuestro encuentro,

Y yo consigo comprar

El libro de Isidro Cícero.

Me lo llevo sin firmar

Y me vuelvo en el momento.

Y me lo firma diciendo:

“Para mi querido amigo,

Javier Cirauqui, en recuerdo

De los tiempos entrañables,

Vividos y compartidos”

Me subo a la habitación,

A dejar mi gran tesoro,

Que es la Virgen del Camino,

Libro en clave de misterios.

Y aprovechando el tiempo,

Voy viendo por el camino,

Y por los largos pasillos,

Estatuas, cuadros, mosaicos,

De muy variados estilos,

Primeros acompañantes

Del Padre Santo Domingo,

En bajorrelieves negros.

Mesas y bellos mosaicos

Que son de Domingo Iturgaiz,

Obras de Fray Berceruelo,

Que en Villava conocí.

Abro una puerta y me encuentro,

Con la capilla el convento,

Que destaca por un Cristo

Y las vidrieras magníficas,

De nuestro fraile Domingo,

Nacido en tierras navarras.

Algunas cosas que he visto

Me han parecido muy buenas.

Dicen que aquí se reúnen,

Por cierre de otros conventos,

Muchas obras de otros tiempos.

Mi panteón dominico

Me mira intrigante al fondo.

 

En la plaza nos juntamos

Y en cuadrigas diferentes

Nos vamos  aposentando.

Dominicus es mi auriga,

Medardus  su copilutus

E Isabel será su musa.

Hacia Clunia ya nos vamos.

Saliendo de Caleruega,

Yacimiento medieval,

A la derecha dejamos

Y a Clunia nos acercamos,

Pero tengo que decir

Que el camino equivocamos.

Rectificando Domingo,

Nos lleva al sitio adecuado.

Un tal Dominus Herrerus

De Quíquero  acompañado

Marchaban para otro lado.

Vuelven a  la Vía Clunia

Y al yacimiento llegamos,

Centro de Interpretación.

En la puerta nos juntamos

Varios del cincuentainueve,

Ramón Pajares, Argüeso,

Javier Cirauqui y “El Pitu”.

Con un cuaderno en la mano,

Javier Martín nos explica,

Que es el diario del Colegio,

Que él escribió en aquel tiempo,

Y dice que en él se recoge,

La rebelión a Tascón

Y la fecha mi salida

De la Virgen del Camino,

Del Camino de León.

 

Desde el alto se divisa

Un panorama magnífico,

Tierras llanas, sementeras,

Algún cerro, algunos tesos,

Pequeños montes y valles,

Pueblos diseminados,

Campos coloreados

De ocre, de gris, de amarillo,

Por la sequía diezmados.

Chopos, carrascos, chaparros.

Tomillos y algunas viñas

Que se están recolectando.

Al fondo se ven cordilleras

En azul difuminado

Y Barrado y algún otro,

Me dicen que pueden ser

Sierra de Demanda y Gredos

Y también la de Cameros.

Bajamos por las estrechas

Escaleras que nos llevan

Hasta una sala museo,

Donde la guía que arriba,                                                                 

Nos recibió cariñosa

Y nos regaló un folleto.

Nos explica el contenido

De la sala del museo

Y de su documental.

Hoy se llama audiovisual.

 

Todos los allí presentes,

Desde el día veintidós,

Más algún otro agregado,

Enrique Muñiz , Manjón,

Leónides  Salvador,

Sin presencia de su esposa,

Por motivos personales

No le pudo acompañar,

Luciano Sánchez, señora

Que ayer tarde no he citado

Y quizás alguno más,

Que al tiempo iré recordando.

 

Según nos dice la guía,

Y  en el audiovisual se explica:

Los indígenas llamaban

Clounioq a este territorio,

Este territorio arévaco,

Que derivará más tarde

En ciudad Clunia Romana.

La ciudad de los arévacos,

Aun no se ha localizado.

Se supone que vivían,

En los cerros más cercanos.

Desde lo alto el yacimiento

La guía los va indicando.

Y ya abajo en el museo,

Vemos una exposición,

Donde se muestra la historia,

Colonia Clunia Sulpicia

En paneles y vitrinas,

Con restos de los objetos,

Que en varias  excavaciones

Se han ido recuperando.

Nada más entrar, la guía

Una “tabula Hospitalis”,

Nos enseña interesada.

Por lo que los ciudadanos,

Un buen tratado han tomado,

Bronce color patinado,

Que en el Museo Arqueológico

De Madrid está guardado.

En un panel nos indican,

El cómo se abasteció

De agua, la cives romana.

Pues mucha gente se asombra

De cómo en lugar tan árido

Pudo haber ciudad tan rica.

Meditada decisión

Del modo de hacer romano,

De Clunia la ubicación.

En un cerro situada,

Suficientemente extenso,

Dominante posición

En territorio cluniense.

Como siempre los romanos,

Planifican las ciudades.

Recuerdo cuando estudiaba.

En latín, “Ab urbe condita”,

Como echaban los augurios

Y con los bueyes araban

De la ciudad el perímetro.

En Clunia el agrimensor,

Con calma  estudió el terreno,

Sobre una reserva de agua

Planificó la ciudad,

Su nombre cueva Roman,

 Conjunto cárstico unido

Por diversas galerías

Y lagunas subterráneas,

Que alimentan manantiales,

Que afloran en las laderas

Y que se explotan en Clunia,

Mediante abundantes pozos,

Captando el nivel freático

Y el agua de las lagunas

En infraestructura urbana

De distribución de aguas.

Magistrados supervisan,

Condiciones de la cueva

Y dentro dejan constancia

Con una inscripción que dice:

Cuatro palos Vir Venerum,

E indicios de haber habido

Cultos a Prometeo.

Y de un conjunto de máscaras

En la cueva fabricadas.

Al bajar las escaleras,

Y en un rincón a la izquierda,

Hallada en excavaciones

En esta ciudad romana,

En el año dos mil siete

Y siguiente dos mil ocho.

Con numerosos fragmentos,

Calcinados por el fuego

Y otros sin estos restos,

En el teatro encontrados,

Por detrás del escenario.

Dirección de Patrimonio,

De Castilla y de León,

Que restaura la escultura

En el Centro de Simancas

Y la coloca compuesta,

Por supuesto apetachada,

En este  centro de Clunia,

En el trece inaugurado

Para su visualización.

Vemos el audiovisual,

Y yo me quedo un momento

Viendo la exposición.

Unos paneles recrean

El Centro de la ciudad.

Vista general del foro,

De columnas rodeado

Con la función comercial

Y las tabernas, comercios

Para vender mercancías

Y una función judicial,

Que se lleva en la basílica.

Sobre el papel edificios

De una belleza increíble,

Veremos en la visita

Que queda de la ciudad,

Clunia Colonia Sulpicia.

En las vitrinas se ven,

As ibérico de  Clounioq,

As de Tiberio acuñado

En esta ciudad romana.

Unos pendientes y joyas,

Cerámicas y cristales,

Armas, decoraciones

De las tabernas y el templo.

 

No sé por qué razones,

En un momento concreto,

Se oyen las risas y gritos,

Que salen desde las puertas

De los baños y lavabos.

Es el pene la Fortuna

O es la fortuna del pene,

Y alguien habla de manillas

Con cierta forma de falo.

Jesús Herrero se ríe

Y organiza este cotarro

Y me quedo sin saber,

Que glorias es que ha pasado,

No me ligue la fortuna,

Que me mira con agrado,

Aunque tengo que decir

Que me voy casi meando,

Ya que con tanto revuelo

No he entrado en los urinarios .

 

Una vez en la explanada,

Nos dicen que  hay que subir

Hasta lo alto del cerro.

Nos recibe un gran letrero

Con grandes letras que dicen

Que hasta Clunia hemos llegado.

En lo alto de este cerro existen

Unos campos desolados,

Olmos petrificados,

Muertos por la grafiosis

Que le dan a estos parajes

Un aire fantasmagórico.

Entre los aparcamientos,

Los coches hemos dejado

Y allí la guía nos junta

Y va explicando la historia

De esta colonia romana.

 

Del catorce al treinta y siete,

Años después de Cristo,

Clunia tiene un estatuto

De municipio romano.

Bajo Tiberio se acuñan

Monedas con su figura

Y la de otros magistrados

De esta Ciudad de la Roma.

Galba contra Nerón,

Que tiene que refugiarse.

Es un convento jurídico

De la Hispania Citerior,

Hispania Tarraconensis

Y del Conventus Cluniensis.

El Cerro Alto de Castro,

Ciento treinta hectáreas tiene,

Cercano al río Arandilla,

Afluente del Río Duero

Y paso para ciudades

Astúrica Augusta, (Astorga),

Juliobriga, Cesaraugusta.

El epíteto sulspicia,

Viene por Sulpicio Galba,

Que emperador se proclama,

Y a la muerte de Nerón

Asume proclamación.

Clunia fue la capital

De aquel Imperio Romano.

Pues fue de tanta importancia

Que alcanzo treinta mil almas.

Crisis del siglo tercero,

Incursión de pueblos bárbaros,

Final influencia romana,

Comercial y cutural.

Final del siglo tercero,

Bárbaros franco alemanes,

Arrasaron e incendiaron

La ciudad  Clunia romana

Y empieza su decadencia

A lo largo muchos años.

La conquistan pueblos árabes,

En el setecientos trece

Y en la Edad Media se llevan,

Las piedras y los adornos

Hasta Coruña del Conde,

Peñalba de Castro al lado

Y otros cercanos lugares.

Se usa como cantera

 En Mil novecientos quince,

La ha excavado Ignacio Calvo

Y llevan bloques enteros,

A fuera del Cerro Castro.

La guía nos va llevando

Hasta una casa excavada,

Llamada de Taracena

Y también “el gran palacio”,

Ya que Blas de Taracena,

La excavó antes de la guerra.

Suspendieron los trabajos,

Hasta que esta terminó.

Del año cincuenta y uno,

Al año cincuenta y ocho,

Pedro Palol excavó

Unas ciento veinte hectáreas

Se encontró una efigie de Isis

Y un torso del dios Dionisos,

Que engrosan la colección

Del gran Museo Arqueológico

De la Villa de Madrid.

En la casa número uno,

Por Taracena excavada,

Del siglo primero al cuarto

La guía nos va explicando,

Que no se conocen límites

De esta casa por el Norte,

Lo mismo que por el Este,

Nunca ha sido interpretada.

Construida en varias fases,

Con muchas transformaciones,

Se adivina un peristilo

Con columnas y un impluvium.

Y hay varias habitaciones,

Debajo del edificio.

Dos mosaicos geométricos

Adornan parte del suelo.

En el invierno los tapan

Con arenas y productos,

Para que el frío y el agua,

No levante las teselas.

Vamos hacia la derecha

Y la guía nos enseña,

Una casa más pequeña,

Con un mosaico grisáceo,

En cuyo centro se ve,

El icono de un lauburu,

En un color azulado.

Un poco más adelante,

En el foro hemos entrado,

Pues era la plaza pública

De toda ciudad romana.

Una calle el Cardus Máximus

Y otra calle el Decumanus.

Esta plaza pública era

De unas grandes dimensiones,

Ciento sesenta de longitud,

Por ciento quince de anchura

Reunía a muchas gentes,

De todo el Convento Jurídico.

Y en ella se desarrollan

Las varias actividades,

Que marcan toda la vida

De un ciudadano romano.

En la cabecera del foro,

Es la función religiosa,

Donde está el templo de Júpiter.

Y la función comercial,

En el centro se sitúa,

Una plaza porticada,

Donde hay pequeños locales,

Denominadas tabernas,

Con espacios bajo el pórtico,

Para la venta ambulante.

Y está la función jurídica,

Que se presta en la Basílica,

Un gran espacio cubierto,

Donde se resuelven pleitos

Y se sancionan contratos,

Allí guardaban las leyes,

Custodiaban el registro.

Gobernador de Provincia

De la Hispania Citerior

Acude una vez al año.

La guía nos va explicando

Todos los pormenores

Y echando imaginación

Podemos reconstruir

La ciudad y sus encantos.

La taberna está cerrada,

Y subimos un montículo

Donde se encontraba el templo,

Pero por lo que veo,

Aun no es horario de culto.

Todos vamos en los grupos

Acompañando a la guía.

No quiero citar a nadie,

Porque alguno olvidaría.

Comentamos lo que vemos

Y reímos nuestras gracias.

Javivi y Jesús Herrero

Portan sendos aparatos,

Que son de tamaño enorme

Van pillando las posturas

Y momentos oportunos

Y sin que nos demos cuenta

Activan el armatoste,

Y somos fotografiados.

Yendo por el cardus máximus,

Se ven canalizaciones

Para abastecer del agua.

Al poco tiempo encontramos,

El que fue edificio Flavio,

Su función no se conoce,

De planta muy singular

Y un gran acceso a través,

Con pórtico de columnas

Y un rectángulo acabado

En forma de semicírculo,

Con dos ámbitos situados,

En torno del peristilo.

Era un lugar elegante

Y se han conservado losas,

En el suelo y en los zócalos,

Que son de mármol rosado.

 

Al lado del edificio,

La casa número tres,

Solo parte se conoce,

Pues sus habitaciones,

Se vieron muy afectadas

Por el edificio Flavio

Y una ermita de la Virgen

De un estilo posterior

Y según dice el “Papedro”,

A su romería asistió.

La casa número tres

Disponía en sus paredes

De pinturas y mosaicos.

De un variado colorido.

En la Casa Triangular,

Un mosaico en blanco y negro,

Y en una casa de al lado,

Mosaico figurativo,

Único de la ciudad

Que representa tres cráteras

En posición vertical.

 

Los baños y termas tienen

Mucha importancia en la época.

Baños públicos, privados,

En casas y en edificios.

Junto al edificio Flavio

Se hallan las termas del foro,

Casa número tres,

Con acceso desde el cardo.

Cesa en el siglo tercero.

Un poco más adelante

Se encuentran las Paredejas,

Un edificio excavado,

Solo por algunas partes,

Del que se conserva en pie,

Un gran lienzo de encofrado

De argamasa y de guijarro.

Y parece ser que fue

Para la traída de aguas

O para almacenamiento,

Un acueducto, un depósito,

No sabemos con certeza.

Y siguiendo el recorrido,

Subimos hasta un montículo,

Donde se ve en extensión.

Termas de los Arcos Uno.

Este edificio termal,

Con un esquema simétrico.

Con ámbitos desdoblados,

Eje longitudinal,

Dejando espacio exterior,

En el centro de las termas

Se sitúa la piscina

Denominada “natatio”.

En la entrada principal,

Pórtico semicircular

De columnas rodeado,

Comunica al exterior,

Con porticado vestíbulo.

El conjunto, claramente

Nos muestra diversas fases

Y otras reutilizaciones.

Una sala de caldarium,

Donde se calienta el agua,

A través del hipocastum,

Popularmente llamado,

En algunos sitios gloria

Y en otras también infierno,

Otra sala frigidarium,

Para recibir baño fríos.

Palestra para el encuentro,

Lugares para el masaje,

Juegos y pedicura,

Recuerdo en el diccionario

De latín en el colegio,

Una palabra ponía

El oficio de “alipilus”,

Cortador de los sobacos

Y otros lugares íntimos.

Asimismo peluqueros

Y algún servicio de bar

Y también de restaurante,

Donde la gente comía

Sentados en el triclinium.

El servicio de las termas,

Era para los dos sexos.

Juntos pero no revueltos.

En las ruinas se veían,

Tubos o chimeneas,

Por donde el vapor salía

Y las salas ambientaban.

Las pinturas y mosaicos,

Adornaban el recinto

Con motivos amorosos,

De animales y de plantas

Y también de tema erótico.

Mosaicos y chimeneas,

Se veían protegidos,

Por muchísimas bolitas,

Cual cagarrutas de oveja,

Para preservar las ruinas

Del aire y de la humedad.

Un poco más adelante

Un edificio termal,

Llamado Los Arcos dos,

Excavado solo en parte.

Obra del siglo primero.

El cuerpo más importante,

Constituye la palestra,

Que da acceso a dependencias,

En distribución lineal,

Donde se desarrollan

Distintos tipos de baño.

Se construyó en varias fases.

 

Y como tramo final

De nuestra visita a Clunia,

Colonia  de origen romano,

Enclavado  en estas tierras

De arévacos y vacceos.

Pajares Box me corrige

Cuando yo digo arevacos,

Y aunque sé que no está bien,

Yo siempre he dicho vascones

Y yo nunca diré báscones,

Pues el vasco es lengua llana.

Hemos llegado al teatro,

Que a pesar del deterioro

Se ve hermoso e imponente.

En los momentos gloriosos

Cabían diez mil personas.

Según nos dice la guía

Premio de restauración

Hace poco ha recibido.

El graderío se apoya

Sobre empinada ladera

Y tallado sobre roca

Y quedaba rematado

Por pórtico superior

Que les servía de acceso.

Los espectadores  ven

Una gran fachada escénica,

Se compone de dos pisos,

De unas columnas corintias,

Entre las que se encontraban

Esculturas y unas puertas

Por donde entraban y salían

Los actores y los cómicos.

En la parte superior

Se sitúa un tornavoz,

Inclinado de madera

Y que hacía que el sonido

Llegase a partes más altas

Del teatro y graderío.

Durante el siglo segundo

Se transformó y utilizó

Como lugar de espectáculos

De fieras y gladiadores.

Hoy también en nuestros días,

Se celebran espectáculos

De música, danza y teatro,

En los meses de verano

Y por lo que dice la guía

Son bastantes concurridos.

Javivi y Jesús Herrero

Sacan fotos a destajo,

Y entre ellos  a los tres frailes

A las gradas acodados

De la Osa, “Papedro” y Lobo.

Algunos pisan la arena

Como “Pitu” y Manolón,

Y con salero  y con gracia

Intenta probar la acústica

De este teatro de Clunia,

Pero creo que hay un fallo,

No funciona el tornavoz,

Con eco vago escuchamos:

“Que todos los diputados

Son tan burrus como yo”

Cuando  ya ha subido arriba

Me comenta que son versos

De un tal, que se llama Granda

Que es un autor asturiano.

Al mismo tiempo me cuenta,

Un chiste del repertorio.

Un hombre a su mujer dice

¿De quién es el niño “raru”?

Ya que tienen otros dos

Pues sospecha que no es suyo.

Y la mujer le contesta

Que el niño “raru” es el suyo

Y los dos del sacristán.

 

Saludamos a la guía

Y de ella nos despedimos,

Agradecidos, contentos,

De cómo nos ha explicado

COLONIA CLUNIA SULPICIA.

Azuzamos las cuadrigas

Y nos vamos al convento,

Pues el hambre  nos aprieta

Y ya las tripas nos cantan,

Por jotas o peteneras.

Llegamos a Caleruega

Y vamos al comedor,

Para yantar los manjares,

Que ya estarán preparados.

Perdonarme la turrada,

Que os he metido a destajo.

Descansemos que a la tarde

Un largo programa espera

Y en esta segunda parte

De la jornada segunda

Os contaré lo que pase.

 

Un fuerte abrazo a todos. Javier.

 

 

 

 

 

 

los del 60-66 en VILLAMANÍN (2)

los del 60-66 en VILLAMANÍN (2)

Nueva fotografía que nos envía Alberto Alonso.

Verano en Villamanín de los mozos del 60-66.

Las autoridades locales hacen entrega del trofeo de Futbol a Pedro Rey, portero eterno del Colegio. De frente quiero reconocer a Faes y aparece medio-de lado ¿Joaquín Urbano?

EL RELOJ

EL RELOJ

¿Qué ha sido del reloj?

De aquel reloj que incrustado en las piedras avanzaba tan despacio cuando completábamos aquellas largas jornadas en el coro.

LA NOCHE NUNCA ES ETERNA

LA NOCHE NUNCA ES ETERNA

Tenemos en nuetro álbum DOCUMENTOS (Ver Fotos/Documentos) los programas de aquellos Autos Sacramentales que poníamos en escena el día de Santa Eulalia 12 de Febrero (santo del P. Prior Eulalio C. Ruiz) y el 7 de Marzo día de Santo Tomás.

Documento conservado por Javier Muñiz el "Ministro" (gloria del 61), eran los cuadernillos a multicopista que el P. Iparraguirre nos daba a quienes representábamos algún papel en aquellas ocasiones.

Hoy os dejo la portada del cuadernillo de LA NOCHE NUNCA ES ETERNA.

Dibujo del gran Javier Serrano.

LA CURVA DE LAS BODEGAS

LA CURVA DE LAS BODEGAS

Fotografía de la carretera que venía de Astorga, en la curva de las bodegas.

Puede ser de finales de los 70.

VIRGEN DEL CAMINO en-CLAVE DE MISTERIOS (Por Isidro Cícero) - 18

VIRGEN DEL CAMINO en-CLAVE DE MISTERIOS (Por Isidro Cícero) - 18

“Virgen del Camino. enClave de Misterios”

Publicado en el Suplemento del Boletín oficial del Obispado de León (1ª quincena octubre 2017)


Ya desde el título, un enclave que se aborda en clave de misterios, el escritor Isidro Cicero propone en este cuidado volumen un ejerciciocompartido de indagación desde la “emoción de comprender” para acercarse a las innumerables dimensiones que acoge la basílica de la Patrona de la Región Leonesa.

Un templo que Isidro Cicero, partiendo de la memoria del aquel escolar que se asomaba a la vida en el Colegio de los Padres Dominicos mientras se ponía en pie y en piedra este compendio que resume la teología del Concilio Vaticano II, revisita ahora desde la inspiración del inspirador de esta obra, el gran mecenas Pablo Díez, Don Pablo, cuando decía que “todo leonés lleva dentro una fibra que palpita cuando oye decir ¡Virgen del Camino! En mi caso, esa es la única fuerza”.

Desde esa experiencia que cierra un arco temporal de toda una vida y que tiene en su centro la referencia de la Virgen del Camino, Cicero va componiendo la urdimbre de un hermo- so lienzo que armoniza palabras e imágenes, emociones y devociones, fe y vida, teología hecha piedra y arte traspasado de luz, que se expande en doce capítulos y en 197 páginas de gran formato y con fotografías a todo color en este cuidado volumen que bajo el título “Virgen del Camino. enClave de Misterios” contiene todos los elementos para trasladar al lector a un enclave único y hacerlo en clave de misterios. 

ESTAMOS TRISTES

ESTAMOS TRISTES

por Jesusito Herrero

EL P. ÁNGEL

EL P. ÁNGEL

Este sábado, 14 de octubre, el fraile dominico Ángel Pérez se despide del Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia tras más de 20 años a su cuidado. Una emotiva eucaristía de acción de gracias, a las 12:00 del mediodía, será el broche a dos décadas dedicadas a la pastoral, la atención y acogida a los peregrinos que cada año se acercan hasta este emblemático santuario mariano.

El padre Ángel estará arropado por los miembros de la comunidad dominica del Convento de San Esteban de Salamanca así como por los sacerdotes y fieles de las diferentes parroquias del Arciprestazgo Virgen de la Peña de Francia que se acercarán hasta el lugar para agradecerle su servicio a la Iglesia en este santuario mariano.

CALERUEGA 22 A 24 SEPTIEMBRE - Crónica por Javier Cirauqui )1ª parte)

CALERUEGA 22 A 24 SEPTIEMBRE - Crónica por Javier Cirauqui )1ª parte)

ACLARACIÓN O PROEMIO A ESTAS CRÓNICAS.-

Y por mucho que se empeñen

No os vais a librar de mí.

Pensaba alguno, tal vez,

Que la crónica dejaba,

¡Voto a Bríos!, no es así,

Pues, no caerá esa breva.

Pasaba que el día tres,

A las doce de la noche,

Ya se me acababa el plazo

Para entregar un trabajo,

Que tenía retrasado

De Teoría del Arte,

Que de melancólicos trata,

Del Siglo de Oro Español,

De Saturno y bilis negra.

Y andaba un poco tocado,

Pues el tiempo me apremiaba

Y prefería acabarlo,

No fuera que hablara lenguas,

A lo tonto y a lo bobo

Y se rompiera mi cuerpo,

Cual Licenciado Vidriera,

O en un rocín cabalgando

Por la calle de Estafeta,

Fuera caballero andante,

O de la Triste Figura

Y atacara mil molinos

Como si gigantes fueran,

Hechos de cartón y piedra,

Y a los toros espantara

Como a un rebaño de ovejas,

Y con la Iglesia topara

Por cuesta Santo Domingo.

Dejada ya la locura,

La tristeza de estos días.

Volvamos a la cordura

Y escribamos estas crónicas

Del Encuentro en Caleruega.

 

 

ENCUENTRO EN CALERUEGA, CUNA DE  SANTO DOMINGO, FUNDADOR DE LA ORDEN DE PREDICADORES Y LUGAR DE NOVICIADO DE MUCHOS DE MIS COMPAÑEROS,  SIENDO MAESTRO DE NOVICIOS EL “PAPEDRO”. VIDA Y GOZOS DE ESTE GLORIOSO VIAJE Y DE SU HOMENAJEADO,  AL ESTILO DE VIDA Y GOZOS DE SAN COSME Y SAN DAMIÁN  DE LA COLEGIATA DE COVARRUBIAS.- 

JORNADA PRIMERA.-

Desde Burlada a las cuatro,

Javier Medarde, Isabel,

Iturgaiz, Javier Cirauqui,

Bien guiados por Domingo,

Camino de Caleruega

Partimos con gran placer.

 

Dejamos atrás Burlada,

Villava, Ansoain, Berriozar,

Y la ciudad de Pamplona

Se asoma por sus murallas,

En su balcón panorámico

Queriéndonos saludar.

 

Bajo los montes de Ezcaba

Y el fuerte de San Cristobal,

Cogemos ya la autopista.

Irurzun, las Dos Hermanas

A un lado vamos dejando.

Y entramos en la autovía

Que nos lleva hasta Vitoria

Por caminos de Navarra.

 

Huarte Araquil y Lacunza,

Echarri Aranaz,  Alsasua,

La Barranca, La Burunda,

Hoy llamadas La Sakana.

A ambos lados nos abrazan,

Sierras de Aralar y Andía,

San Donato y San Miguel

Cada uno en su sierra habita.

 

Ya nos vamos de Navarra,

El último pueblo Ciordia.

En Álava aterrizamos

Y llegamos a Agurain,

Salvatierra antes llamado.

Circunvalamos Vitoria,

Rondando su periferia

El Condado  de Treviño,

Miranda de Ebro y su río,

Sus puentes atravesamos.

El monumento al Pastor

Nos habla de viejos tiempos,

De ovejas y de cañadas

De pastos y de rebaños.

 

Nos topamos con Pancorbo

Y su gran desfiladero,

Debajo el pueblo se extiende,

Entre rocas bajo el cielo

Y aves surcando en el aire,

Que divisan a su paso

Las vías y un tren llegando,

Con su columna de humo,

Sobre máquina flotando,

Como en el cuadro famoso

De Darío de Regoyos.

A continuación pasamos

Por el pueblo de Briviesca

Del que todos recordamos

Sus buenas garrapiñadas,

Que en el tren nos anunciaban,

Y algunas horas más tarde

De Astorga las mantecadas.

 

El camino se hace corto,

Pues vamos siempre charlando,

Aunque Medarde, me dice,

Que yo hablo como por diez,

Cuando los recuerdos brotan

De mi despoblada sien,

Y no le dejo expresarse

Como quisiera ¡¡pardiez!!

Y Domingo me reprocha

Que con mi juego de manos

Le entorpezco la visión

Y si le tapo la vista

Nos daremos un fostión.

Por eso yo me arrepiento

Y a los dos pido perdón

Por acapararme entera

Toda la conversación

Y entorpecer sin querer

Una buena conducción

 

A lo lejos se divisa

De Burgos la silueta

Con su hermosa catedral,

Y una señal nos indica,

Dirección de la Cartuja

Y la otra de Gamonal.

Y más tarde nos anuncian

Las rutas que llevó El Cid

En su destierro forzado

Hasta Valencia seguir.

 

Por las tierras castellanas

Entre campos avanzamos,

Viñedos y labrantíos

Se agolpan en el camino,

A la derecha e izquierda

Se van sucediendo pueblos

Con iglesias y espadañas,

Torreón en lontananza

Y los variados colores

De los campos de labranza.

La sed azota la tierra

Y se nota la sequía:

“El ciego sol, la sed y la fatiga.

Por la terrible estepa castellana,

Al destierro, con doce de los suyos

-polvo sudor y hierro, el Cid cabalga.”

Versos de Manuel Machado,

Que de niños recordamos.

Y en las clases y academias

Muchas veces recitamos.

 

Camino Aranda del Duero

Ligeros nos dirigimos,

Y sin llegar a esta villa.

Giramos hacia la izquierda.

Y entre pueblos y bodegas,

Vamos a Gumiel de Izán,

Haciendo zigzag  ginkana.

Una iglesia muy imponente

Su silueta destaca,

Dicen que en este pueblo

Ha  nacido Juana de Aza

Y vivió Santo Domingo

Varios años de su infancia.

Tres decenas de kilómetros

Separan de Caleruega,

Vemos algún pueblo más,

Domingo y Javier me dicen,

Que empiezan a recordar

Los lugares que pasamos.

La sequía a ambos lados

Varias curvas y llegamos

Al pueblo de Caleruega,

Destino de nuestro viaje.

 

Una Peña con la cruz,

Que a la noche se ilumina,

Sobre una roca subida,

Que se ve por todo el pueblo

Y su imagen nos domina.

Doblando la curva aparece

La Plaza de Caleruega,

La Iglesia San Sebastián,

Bajo la Peña San Jorge,

Principios del siglo doce,

Inicialmente románica

Y primera sepultura

De la Beata Juana de Aza,

Madre de Santo Domingo

Y donde fue bautizado

Nuestro padre fundador.

Esta pila bautismal,

Fue trasladada a las monjas

Del Monasterio del pueblo,

Que el Rey Alfonso fundó.

En el mil seiscientos cinco

Se trasladó hasta Madrid,

Monasterio Dominicas

De Santo Domingo el Real.

Aún se bautizan en ella,

Los príncipes y princesas

De la familia real.

 

Convento de Santo Domingo,

Torreón de los Guzmanes

Y al fondo el Real Monasterio

De las Madres Dominicas.

Bar de la Plaza, Bodegas

Y el pueblo al frente, a sus pies.

 

Mientras escribo estas crónicas,

 Creo poder relatar,

Todo lo que voy a ver,

La historia, los edificios,

Las personas y las gentes

Y todas las sensaciones,

Encuentros, conversaciones,

Que en estos próximos días

Se van a ir produciendo.

Vayamos pues al momento

Del inicio de este encuentro.

Junto al Convento aparcamos,

 Siete menos veinte son

Y desde el coche ya vemos,

Numerosos compañeros.

Jesús Herrero y Vibot,

Con sahariana el primero

Y un gran sombrero de paja,

Como si fuera un arqueólogo

De excavaciones de Egipto,

Y películas de Indiana.

El segundo está enfrascado

Con su teléfono móvil,

Padre José Luis Martín,

Bibliotecario mayor,

Que a sus cumplidos noventa

Bien parece un serafín,

Ángel guardián de los libros,

En hebreo y en latín

En francés y en castellano

Y quizás en guaraní.

Es un sabio entre los sabios

De la cultura adalid.

Padre José Antonio Lobo,

Que anduvo en aquellos años

En las selvas del Perú.

Padre Pedro en su homenaje,

Que a sus años se conserva,

Más tieso que un ajo dicen.

Con la cabeza bien puesta

Y su lucidez tranquila.

Qué gozada saludarle,

Al que fue Padre Maestro,

Noviciado en Caleruega

Y director en León.

Teófilo Velasco aparece,

Con su hermano que es menor

Que estuvimos en Villava,

Juntos, según él me indica.

El Pitu con su señora,

Curso del cincuenta y nueve,

Glorioso cuanto los haya,

Alumnos  adelantados,

Alegres, dicharacheros,

Simpáticos, delicados,

Los más majos y preclaros,

Del Colegio en nuestros días.

En una gran diligencia,

De una negra silueta

Nos aparece imponente,

El Llanero Solitario,

Su pueblo se llama Llanos,

Si yo mal  no lo recuerdo.

Se apea de su montura

Y ante mis ojos atónitos

Se me aparece su altura,

De un gran número de pies

Ensalzando su figura

Con un pañuelo anudado,

Alrededor de su cuello

Y unas botas sin espuelas,

Tampoco lleva revolver,

 Si lleva mariconera.

Aparca su diligencia

De manera inapropiada

Y no deja circular

A un pequeño carromato,

Que avanza por la pradera,

Conducido por Paulino,

Vaquero de Caleruega,

Que asoma a la ventanilla

Mostrando enojo y enfado,

 Pues ni Argüeso ni nosotros 

Facilitamos su paso,

Más aunque le sonriamos

Se marcha muy cabreado.

Alfonso Losada y esposa

Me saludan cariñosos

Como si me conocieran

Y nos hubiéramos visto

Todos los días del año.

Alberto Alonso encontrado,

De Torrelavega oriundo

Que desde Francia ha venido,

En avión hasta Madrid

Y con un coche alquilado

Se ha presentado hasta aquí.

Marta, Manolo y señora

Que como siempre saluda

Con cariño y efusión,

Como bien le corresponde

Por llamarse Manolón

Saludo a Ramón Pajares

Que en sexto fue de mi curso

Y en dos mil siete lo vi.

En plaza y alrededores,

Veo a muchos compañeros,

Que luego los nombraré.

Distingo a primera vista

A Cícero e Ignacio Manso,

El Javier Martín charlando,

Su prodigiosa memoria,

Al aire va demostrando.

Bañugues y su mujer,

José Fernando y su hijo

Y su señora también.

Baldomero y su mujer,

Que acampan en las afueras

En una rulotte viajera.

Daniel Orden Santamarta,

Al orden nos va llamando

Lo mismo que Cascajares,

También Gerardo Barrado,

Que organizan este encuentro,

Nos llevan hasta el convento,

Para ir distribuyendo,

Las camas y habitaciones,

Donde vamos a hospedarnos.

 

Entramos en portería,

De acristalada oficina

Donde Fray Montes vigila,

Las entradas y salidas.

Libros, recuerdos, rosarios,

Regalos de la visita.

Torcemos a la derecha

Y un pasillo atravesamos,

A su paso está un museo,

Con obras del Padre Salas.

Al llegar al ascensor

A la izquierda divisamos

Un curioso panteón

De estatuas policramadas,

De un tal artista Romero,

Son personajes y santos

De la Orden dominicana,

A los que siguen también,

Por este largo pasillo

Cuadros, estatuas, figuras,

Que imponen en la penumbra

Y quizás desasosiegan.

Junto al ascensor, mosaico

Del Padre Domingo Iturgaiz.

Subimos al primer piso,

Y en un ancho y largo pasillo

Están las habitaciones.

Cada una tiene un nombre,

De un personaje de la Orden,

Alberto, Santo Tomás,

Bartolomé de las Casas,

Alonso Cano, Vitoria.

Mi habitación es la treinta,

Está al final del pasillo.

Se llama Humberto de Nermans

El Quinto Padre Maestro

 De la Orden Dominicana.

No es porque lo conozca,

Sino porque lo he leído

En un libro que he encontrado,

En la mesa de mi celda

Donde explica las historias

De todos sus personajes,

Y otro de Iconografía

Del Padre Domingo Iturgaiz

E historia de una Beata

De las tierras castellanas.

Mapas y propaganda

De Caleruega y su zona.

La habitación está bien,

Con su mesa conventual,

Su ducha, armario y lavabo

Y su enorme ventanal.

 

Perdonadme  la turrada,

Que os he dado hasta el momento.

Y vayamos a la calle

 A despejar la cabeza.

Desandamos el camino

Y por los mismos pasillos

Que vinimos a la ida,

Recorremos a la vuelta.

El mausoleo intrigante

Me mira con insistencia.

En una sala de al lado,

Sala de Santo Domingo,

Daniel Orden y Barrado,

Cascajares y algún otro,

Sentados en una mesa,

Nos cobran y les pagamos.

Son los noventa y cinco euros

Por los dos días completos

De estancia en este convento.

No recuerdo si esta escena

Fuera más bien por la tarde,

O ya después de cenar.

Pero sea cuando sea

Me siento bien al pagar.

Pasando por portería

Vamos saludando a gente,

Fernando Alonso y Abad,

 Ezequiel y su señora

Y ya en la plaza encontramos

A Javier Martín de Pablos

Y también a su mujer,

Javier Muñiz, El Ministro,

 Que a su mujer acompaña.

Yo con esto de los cónyuges

Se me hace la picha un lío,

Dados por citadas todas

Con mucho, mucho cariño.

Y  vuestros nombres completos  

Máximo Peña y señora,

De Caleruega vecinos.

Y Pajarín solitario.

Ramiro Castro de Corcos,

O quizás sea de Ampudia

Y su señora de Abíndano,

O de algún pueblo de al lado.

Las personas que no cito,

No se sientan olvidados,

Que a través de las tres crónicas

Aparecerán nombrados,

Pues las listas de Daniel,

Me lo han facilitado,

Allí se recoge todo,

Eficazmente anotado.

 

Besos, abrazos, saludos.

La plaza de Caleruega,

Es un lugar concurrido

Y en el foro del encuentro

Por magia se ha convertido.

Charlamos y conversamos,

Y como estamos sedientos

Unas cervezas pedimos.

Hablo con Manolón

Cuando estamos en el Bar,

Me pregunta por mi tierra,

Sus gentes y situación,

Pero acabamos hablando

Del encuentro y de León.

Me dice que le presta mucho,

Que yo le cite en el blog.

Será por méritos propios,

No por recomendación,

Pues motivos me dará

Cuando llegue la ocasión.

Después de animadas charlas

Con todos los compañeros,

Nos avisan que a las nueve

La cena comenzará.

Debemos estar puntuales

Dice la organización.

Con pastillero en la mano

Corremos al comedor.

Nuevos encuentros, saludos

Con cariño y con amor.

Dicen los organizadores

Que nos vayamos sentando

Nos explican el programa,

Las normas y los horarios,

Compra de libros y pagos.

Las cenas son a las nueve,

Las comidas a las dos.

Desayunos a la nona

Para empezar la función.

Las mesas son para cuatro,

Para bien organizarnos

El Padre ¿Salas? explica

Como se sirven los platos.

Como si fuera cadena

De un orquestado trabajo.

Uno recoge el primero,

Y otro retira los platos,

Un tercero trae el segundo

Y el cuarto  lo va llevando.

Lo mismo el postre y el vino.

Son pocas las que nos sirven

Y todos colaboramos.

Antes de sentarnos todos,

Saludamos y abrazamos

A quienes no habíamos visto.

Lourdes y Javier del Vigo,

Con su aparato magnífico,

De fotos se sobrentiende

Si se tiene el ojo clínico.

Y también algunos más

Que ya iremos comentando.

En esta primera cena

Los platos son los siguientes:

Sopa verduras juliana,

Con zanahorias, patatas,

Puerros y cebollica.

Merluza con gabardina

Y encima una empanadilla.

Vino de la Ribera

Y el agua de Caleruega                                                                                                   

Con un cestillo de pan

Y de postre frutas varias,

Ciruelas, malacatones

Y alguna que otra perica.

Y yogures opcionales,

Naturales y de mango.

Según Orden Santamarta

Somos seteinta dos,

Los apuestos comensales.

Sesenta y siete apostólicos

Y frailes dominicos cinco.

 

Al finalizar la cena,

Nos comentan el programa

Y dicen los que organizan

Que el mismo será el siguiente:

Las cenas y las comidas,

Según horario previsto.

Después de la cena el Viernes

Charla sobre las misiones

De Shintuya en el Perú,

Hablará Fernado Alonso,

Pues por razones de tiempo,

Pedro Rey no puede hacerlo,

Pues a Perú se ha marchado,

Por razones de los vuelos.

 

El sábado a la mañana

Visita a Clunia Sulpicia,

Gran ciudad de los romanos.

En zona de los arévacos.

Después de comer veremos.

Algunos la Biblioteca

Padre Martín como guía.

Los otros la exposición,

Con obras del Padre Salas,

Del autor acompañados.

Y a continuación iremos

A la Madres Dominicas,

Su museo, la Capilla,

Claustros y además la cripta,

Juntos visitaremos.

Después misa y homenaje

Al Maestro Padre Pedro

A la noche Isidro Cícero

Nos presentará su libro,

En clave del Santuario

De La Virgen del Camino,

Del Camino de León.

El domingo a la mañana,

Después de desayunar

Partiremos cada uno

En sus respectivos coches,

A Covarrubias o Silos

 

Una vez acabada la cena,

A la recreación vamos

En donde Fernando Alonso,

Nos va explicando el mandato

Que Pedro Rey le ha dejado

Para explicar su labor,

En la Misión de Shintuya,

Con vídeos, fotografías,

Que Pedro Rey le ha mandado.

Existen unos problemas

Para dar la conexión.

Fernando Alonso, algún otro,

No encuentran la solución

Y aparece un dominico,

Que según me dicen luego

De Caleruega es el prior.

Empezamos viendo un vídeo

De Pedro Rey en canoa,

Que boga sobre el río Manu.

A un lado se ve un guepardo,

Al otro lado se ve un caimán.

Nos presenta las misiones

De Yomibato y Shintuya,

Indígenas mashco piros,

Amazonas, Urubamba,

Maizal y Sarigueminiki

Con sus paisajes y gentes,

Y las edificaciones,

Labor de los misioneros.

Según va narrando Pedro,

Se levantan lo primero,

El dispensario y la escuela,

La iglesia y las viviendas

Y se realizan programas

Para el social desarrollo.

Parece ser que el momento

Se ha vuelto muy delicado

Para nuestros misioneros,

Pues se hará cargo el gobierno

Funcionarios y seglares.

Según nos dice Fernando

Pedro Rey no dice nada,

Pero se ve preocupado.

Ya que son muchos los años

Que los Padres dominicos

Han llevado  el Vicariato.

Yo conozco el sentimiento,

Pues en Panamá he tenido

Un hermano misionero,

Que de allí ha venido enfermo.

Agustino Recoleto

Que tras cuarenta y dos años

Ha dejado las misiones,

Y se siente muy afectado.

 

Se teme por los indígenas,

Y que las internacionales

Arrasen todas las selvas

Y el voraz capitalismo

Devore a sus habitantes.

La corriente espiritual,

Domina las religiones,

Se abandona lo social.

Y se pueblan los países

De grupos evangelistas,

Y líderes carismáticos,

 Neocatecumenales.

Interviene el Padre Lobo

Y aclara la situación,

Pues conoce las misiones,

Pues en ellas trabajó

Con mucha dedicación.

Interviene Baldomero

Y Juan Manuel, Manolón.

 

Vaya rollo os he marcado

Con esta disertación.

 

La gente va desfilando,

Hacia las habitaciones,

Algunos están cansados

Y quieren irse a dormir.

Despedidas y saludos.

Algunos van a salir.

Me acerco a la portería.

En el bar encuentro a varios,

Ignacio Manso y Bañugues,

Juan Manuel Alvarez Gonzalez,

Maximo Peña y Señora,

Daniel Orden y Mujer,

Y algunos más que me olvido.

Me tomo un gin-tonic frío,

Con su limón exprimido

Y brindo por compañeros,

Por amigos de este encuentro

La puerta sigue entornada.

Y me cuelo para dentro.

El panteón me persigue

Hasta que llego a la celda

Treinta del primer piso

Y poco a poco me duermo.

 

Hasta mañana a las nueve

Y después de esta pelmada,

Espero sigáis despiertos.

Un fuerte abrazo para todos y disculpas por haber tardado tanto.

Javier Cirauqui

VIRGEN DEL CAMINO en-CLAVE DE MISTERIOS (Por Isidro Cícero) - 17

Hoy os dejo el video del acto de presentación, el pasado 14 de Septiembre,  en el Santuario, del libro de Isidro Cicero VIRGEN DEL CAMINO enCLAVE DE MISTERIOS.

el pPEDRO

el pPEDRO

También el blog se une al homenaje-agradecimiento tributado al pPedro el fin de semana pasado en Caleruega.

Y lo hace con este dibujo que me había enviado, hace ya algún tiempo, el maestro Javier Serrano.

Y pongo como pie del dibujo la carta que le escribe Javier Vallina (gloria del 61) al pPedro.

 


 

Mi querido Padre Pedro:

Permíteme unirme con una breve y modesta palabra a la presencia real de quienes gozosamente te acompañan hoy. ¿Cómo expresar alguna idea cabal, un pensamiento relevante, un sentimiento sin afectación de gratitud a quien nos otorgó, al regalarnos su descubrimiento, justamente la posibilidad de esa libertad primera que atisbó el sentido del vivir? ¿Cómo regalarte algún don cercano a lo inefable, si tu sencilla humildad abraza la propia respuesta de la gracia? ¿Cómo hablar a quien supo desvelarnos la propia cercanía a la palabra del silencio, que otorga la autenticidad?

Llegaste a nuestra juventud como la vida que iluminaba un camino deslumbrante. En el aún negro tiempo de una España imcomprensible, nos enseñaste que era posible y preferible creer en la esperanza. Tu entusiasmo por aquella primavera del Concilio cautivó nuestra voluntad de la necesaria utopía que eliminaba los rescoldos, aun ardientes, del anacrónico y cruel nacionalcatolicismo. Creímos, por ti, en la vigencia permanente de una búsqueda de la verdad que sólo se hace posible en la conciencia del otro y recibe su credibilidad cuando se hace cargo de su dignidad pendiente. Esa fue siempre tu iglesia, tu orden, tu vida y acertaste radicalmente, porque hoy sigue siendo la tarea que otorga sentido al camino que debe ser andado.

No fue fácil ni placentero un tiempo tan largo, ni una senda tan empedrada ni fatigosa. Ese dolor silencioso y las tantas incomprensiones sufridas hacen hoy más brillante tu ejemplar magisterio de vida. Quienes lo recibimos en el momento en el que nuestra juventud explotaba, sólo podemos incrementar nuestra gratitud plena y la inmensa dicha de tanta gracia otorgada. Yo quiero hoy dar testimonio personal y colectivo de tu entrega, maestro y amigo, que, en mi memoria de un irrepetible noviciado, adquirió para siempre en mi alma la categoría del modelo que a la vida dotaba de sentido y credibilidad.

Agoto aquí una humilde y sentida palabra de gratitud y homenaje, por temor a herir tu sencillez de corazón, que siempre definirá tu anhelada presencia. Has escogido, como la Marta evangélica, al mejor Jesús que nos acercó la divinidad posible y ese lugar, admirable Padre Pedro, nunca te será arrebatado.

Un abrazo fraterno, lleno de una inexpresable gratitud.

Javier Vallina

Y PARECE QUE FUE AYER

Y PARECE QUE FUE AYER

...y ya han pasado 10 años.