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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

EXPOSICIÓN DE LOS P. IRIBERTEGUI Y DOMINGO ITRUGÁIZ

EXPOSICIÓN DE LOS P. IRIBERTEGUI Y DOMINGO ITRUGÁIZ

Os dejo el programa sobre la exposicion de la obra del Padre Iribertegui y del Padre Domingo Itgurgáiz en Pamplona así como las actividades paralelas que se realizarán, actividades artísticas, conciertos, mesas redondas, recital de poesía y taller de mosaicos.

La exposición se abre en el Palacio del Condestable en Pamplona, desde el 14 de Diciembre hasta el 18 de Enero.

Os dejo al final del álbum DOMINGO ITURGAIZ, dentro de Ver Fotos/Documentos, el cartel y el díptico (interior y exterior) donde aparece toda la información de esta exposición.

Pinchad en este enlace:

https://get.google.com/albumarchive/112045593798858222692/album/AF1QipOd_r2ACFiCnh91uE-_5s0rOjJzHoE35owSvHSo


LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2016 by Jesusito el Herrero (3)

LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2016 by Jesusito el Herrero (3)

HOMENAJE A FRAY JAVIER ESPINOSA POR SU JUBILACIÓN (2ª parte)

HOMENAJE A FRAY JAVIER ESPINOSA POR SU JUBILACIÓN (2ª parte)

Palabras de Luis Heredia.


Queridísimo Javi, con Denominación de Origen ESPINOSA.

Siempre utilizaremos el superlativo todos aquellos que te conocimos de niños, de púberes, de adolescentes, jóvenes ilusionados por culminar un futuro prometedor y cumplir con los deseos que siempre te acompañaron desde aquel lejano 1.962 en nuestro Colegio de La Virgen del Camino. Porque, Javi, el Colegio era nuestro en propiedad ya que convivir durante 330 días al año durante tantos años de infancia y adolescencia, uno lo acaba haciendo suyo.

Desde tu ingreso en 1.962 hasta 1.968 en que te fuiste a Caleruega a tomar los hábitos, La Virgen del Camino se acabó convirtiendo en nuestro pequeño mundo. Un mundo en el que la vida académica no se entendía sin la compañía de otras disciplinas esenciales también para nuestro desarrollo: Solfeo, Música Coral Sacra y popular, Rondalla, Teatro, Cine, Lectura, Deporte de Riesgo, de riesgo de acabar visitando a Fray Francisco, “Fray Ovejo”, para curar los desperfectos físicos por haber resbalado sobre aquellos campos de deporte de tierra llenos de grijos o con anginas y gripe por habernos dado un par de chapuzones en la piscina en pleno invierno paramero después de romper la capa de hielo que la cubría y Deporte Extremo por tener que levantarnos todos los días, hiciera frío o calor, a las 7 de la mañana para recorrer los 6 Km. de la vuelta a la finca de un extremo a otro.

Un mundo en el que cabía de todo, hasta tú, a pesar de tu corpulencia y estatura, atributos que sin embargo no llegaban a la altura de tu corazón, de la amistad desprendida sin esperar nada a cambio, del compañerismo que con el paso del tiempo convertiste en amor al prójimo y que era a lo que en definitiva aspirabas: realizar tu vocación sacerdotal.

Yo llegué a La Virgen en 1.964, dos años más tarde que tú. Ya venía yo “resabiado” con 14 años y “con escuela” de la buena pues provenía del Colegio Santo Domingo de Oviedo y en estas circunstancias necesitas algo de tiempo para encontrar tu lugar o quizás más bien esperas a que te coloquen los demás.

Javi, fue más fácil de lo que yo pensaba, créeme. Todo aquello me deslumbró; la magnificencia de la arquitectura del Colegio, las aulas, con su piano cada una, la clase destinada a la Rondalla, las camarillas, el teatro, dos campos de fútbol, dos de balonmano, dos de baloncesto, dos de balonvolea, dos comedores, dos recreaciones, dos salas de estudios, dos capillas.. ¡Todo era doble, menos la piscina de 50 metros y el Santuario¡. En fin, una ciudad olímpica. Pero lo que más me impactó fue vuestro recibimiento. Al poco tiempo ya me sentía como en mi propia casa y como un hermano adoptado.

Os fui conociendo uno a uno rápidamente porque no tenéis doblez alguna.

Todos poseíais y poseéis signos identificativos de personalidad y virtudes de las que aprender.

En tu caso, Javi, en aquellos primeros momentos no me llamó la atención tu estatura ni tu corpulencia; quizás porque habría pensado yo que al final de un curso o dos, a lo máximo, ya te hubiera igualado, aunque me da la impresión que ya es tarde para lograr este objetivo y nunca estaré a tu altura tanto en el sentido literal como figurado.

Aunque sí hubo algo que tu corpulenta figura no te permitió experimentar en el Colegio y de la que no pudiste disfrutar: lanzarte por el tobogán de la tolva por donde dejábamos caer las bolsas con la ropa sucia los Viernes por la tarde pues te hubieras quedado atascado. Y es que nadie es perfecto.

Desde tu ingreso en el Colegio te asignaron siempre el mismo puesto: En la última fila. Y no es que fuera por carencias intelectuales sino que tienes atributos que tu presencia ocultaría la de otros compañeros. Es lo que tiene la altura y corpulencia. En las fotos del curso, en el banco de la última fila; en La Rondalla, en el último banco de la última fila; en la Escolanía con los altos aunque fueras bajo; en la clase, tras la puerta vigilando el pasillo desde tu atalaya como si fueras Rodrigo de Triana pero en secano: -“¡¡¡Padre Tascón a la vista¡¡¡

De ti me llamó la atención “lo facilón” que eras. O sea, lo fácil que lo hacías todo. Estudiar, cantar, tocar la guitarra, jugar a cualquier deporte, hacer amigos, y el más difícil todavía: lo disciplinado que eras. En los estudios, en la Escolanía, en el deporte, en la Vuelta a la Finca... ¿Estaré confundido yo y realmente eras perfecto?

¿Recuerdas el “Seba”?

Aquel juego con dos parejas de contrincantes colocadas trasversalmente en un círculo dividido en cuatro cuartos que constaba de un poste como los del teléfono del que desde su máxima altura pendía una cuerda con un balón de cuero deshinchado atado a su cabo inferior y consistía en enrollar la cuerda al poste y desenrollarla posteriormente. Javi, te confieso después de tantos años que los compañeros te hacían el vacío, salvo que fueras con pareja ganadora pues nadie te quería como contrincante dando la derrota por segura. Hasta se corría la voz que tú deberías sustituir al poste y dejar jugar a los demás.

¿Y en Baloncesto? Si el soporte de la canasta fuera articulado, ten por seguro que alguno se quedó con gana de subírtelo medio metro.


¿Recuerdas, Javi aquel histórico equipo de balonmano en el que tú eras una pieza fundamental e insustituible?

Tú no te elevabas, levitabas y más bien parecía que Dios te hubiera dotado de una catapulta en vez de un brazo. Fue de lo mejor que dio el Colegio en competiciones escolares en aquellos tiempos: Martín, Espinosa, Urbano, Enrique, Molpeceres, Manolito – quien jugó de profesional luego en el Anaitasuna- Heredia, Carlos Bañugues, Ramiro Noguera y Vilda. Fue la primera salida del Colegio de un equipo de balonmano en la historia del Colegio y el coco de la Liga Escolar en aquellos días. Fuimos a la cancha del Colegio de Huérfanos de Ferroviarios, y a Dios lo que es de Dios y a los ferroviarios lo que es de los ferroviarios: Nos pasó el tren por encima. Nos dieron una estrepitosa paliza para recordar, por inexpertos. Para nosotros, cada desplazamiento, cada contacto al cuerpo que nos hacían eran faltas hasta que vimos que el cuerpo a cuerpo en balonmano tenía su lógica explicación y no se denominaban marrullerías sino placajes. A pesar de la derrota por 23 - 3 las crónicas de la época señalaron que los Huérfanos pasaron miedo escénico jugando en su propio campo al ver el buen porte que tenía el mejor equipo de balonmano de la historia del Colegio de La Virgen del Camino y el uniforme más bonito que se haya vestido: Blanco y negro, y que los más destacados de los 14 que saltaron a la cancha fueron Martín, nuestro portero, y Espinosa, autor de los tres goles. Dos levitando y el otro de penalty. A pesar de esa derrota nunca perdimos la moral pues el otro gallito del campeonato era el Colegio de Los Maristas a quienes les hicimos morder el polvo y tierra en nuestra cancha de balonmano empatando creyéndose mejores y a quienes a la vuelta les hicimos doblar sus rodillas sobre el cemento de su cancha ganándoles por 20- 21 a pesar de no gozar nosotros de un entrenador. No lo necesitábamos porque nuestra unión hacía la fuerza.

¿Recuerdas, Javi, a Los Canalones? Sin ti, no hubiera nacido este grupo musical que tanta fama dio al Colegio. Bueno, sin ti o sin tu guitarra porque tu guitarra no sería la misma sin ti y tú sin tu guitarra serías como un jardín sin flores. Después de tantos años nos seguimos preguntando por el origen de tan atípico nombre. ¿Hubiera sido que ya estuvieran registrados en la SGAE nombres tan ridículos como Los Jóvenes Cantores de Viena, Los Escarabajos, Los Pequesnikes, Los Trincos, Los Tranchos, Los Picapiedra,?. En fin, qué importa el origen del nombre. El Conjunto, como en aquellos años se les llamaba a los grupos folk o rokeros, estaba compuesto por seis chavales con inquietudes musicales a los que ya nos quedaba corta y pequeña tanta masa coral y queríamos dejar atrás definitivamente “El mio Xuan mirome” o “Caminaba el Conde Olinos”. Queríamos, simplemente, evolucionar y nos sentíamos capacitados para ello por la educación musical que nuestros queridos frailes, en especial Torrellas, nos habían inculcado. Pero lo más importante y lo más fascinante de aquel momento –y me temo que fuera uno de los principales motivos para la formación del grupo- era que a tu flamante guitarra eléctrica la conocieran de Algeciras a Estambul pasando por León acompañada de nosotros. Y a fuer que lo conseguimos.


De no haber existido tu guitarra el grupo ni siquiera hubiera nacido.


Si nos atrevíamos con Bach, Haendel, Victoria, La Misa Criolla, La Misa Luba o Joaquín Hernández, ¿cómo no íbamos a atrevernos con las almibaradas “La Casa del Sol Naciente”, “Boinas Verdes”, “El Silencio” “Guantanamera”, “Con su Blanca Palidez”, “Cállate Niña no llores más” o “Con un 
Sorbito de Champán”, por poner algunos ejemplos de lo más granado de nuestro repertorio. Aquello estaba chupado. Gago, Vibot, Urbano, Bañugues , tú y tu recién estrenada y flamante guitarra eléctrica y yo haciendo de vocalista, de payaso o de Sandy Shaw según terciase.

Todos los componentes proveníais de alta escuela. A las melódicas, Gago y Vibot, para quien un piano era como para mi un balón, no por lo redondo sino por el dominio que tenía del instrumento como yo lo tenía del balón, Bañugues y Urbano, a las guitarras clásicas amplificadas con unas rudimentarias pastillas, con su reconocida, pulida y exquisita técnica por la cantidad de horas abonados a La Rondalla y tú, Javi, que de no ser Dominico serías Tuno, a la guitarra baja a pesar de tu estatura.

Recuerdo tus primeros rasgueos a la guitarra. Los primeros acordes de aquel aparato que pesaba más de cuatro guitarras clásicas juntas. Aquel sonido nos impactó a todos. El efecto del vibrador nos transportó a otro mundo musical completamente diferente al que estábamos acostumbrados. Fue entonces cuando te vi como un niño a pesar de lo grande que eras. Eras un niño pero querías compartir con nosotros esa experiencia. Aquella guitarra pasó de mano en mano para que cada uno de los componentes del conjunto tocáramos por primera vez en nuestra vida una guitarra eléctrica. Fue electrizante, por alusiones a la guitarra. Una de las experiencias del Colegio que me marcaron. Y mira que hubo experiencias... Cuidabas aquella guitarra con más mimo y celo que a la niña de tus ojos. Por cierto, ¿Qué fue de la guitarra eléctrica de Espinosa?, nos estamos preguntando desde hace un mes.

Y ya para cerrar el ciclo del mismo Camino por dónde pasamos, llegamos a las playas de Lastres, viéndote lucir palmito antes de lucir el hábito dominicano. Años difíciles, Javi, en los que en el ardor de la juventud y la tentación viviendo al lado se hace mucho más difícil la resistencia. Y resististe y superaste la prueba del algodón, -porque el algodón, al igual que la verdadera vocación, no engaña,-


Las pocas fotografías de la yeguada del 62 con las que te obsequiaron los organizadores de este emotivo encuentro encierran un valor sentimental de nostálgicos y muy felices tiempos. Pero hay una entre ellas en especial difícil de asimilar, al menos para mi por llevar mi misma sangre. Es la felicitación de Navidad de Fray Fernandito Soria que se fue de pronto sin avisar, llevándose consigo sus razones.


Es curioso que la felicitación con la que él os obsequiaba en tales fechas no la haya datado su autor. Posiblemente porque sin pretenderlo haya querido que fuese atemporal para que su recuerdo siempre estuviera vivo entre los que tantos le quisimos. Tanto como él nos quiso. Ya cercana la Navidad, te entregamos su felicitación en su nombre y en el de aquellos otros compañeros de curso que estarán disfrutando de este tu momento desde su Norte para desearte la misma felicidad que ellos te hubieran deseado.

Javi, por vivir lo que vivimos, sentir lo que sentimos y querer lo que quisimos, lo centramos en ti.

Tú has llegado no solamente a la meta de tu vocación sino que la has sobrepasado con creces, al igual que nuestros Fray Cacho o Fray Panera. De ahí que lo sintamos con un afecto especial.

Nos conocimos en el Camino, tú seguiste su senda y nosotros no es que nos hayamos quedado en él sino que cambiamos de dirección y al igual que tú, esperamos haber cumplido como buenamente hayamos podido, al menos lo pretendimos, con los objetivos que sin saberlo nos encomendó Dios, Jesús o Nuestro Padre Santo Domingo de Guzmán o Nuestra Virgen del Camino, vete tú a saber.

Muchos fuimos los llamados pero pocos fuisteis los elegidos. Sin duda, los mejores, pues en vuestro caso la elección no ha podido ser más acertada. Sois ejemplo de vida para nosotros y para los demás y tu labor no quedará ni parará aquí a tus floridos 65 años. Has sembrado mucho trigo cuyos frutos ves aquí presentes, y otros que te sucederán, seguro, continuarán recolectándolos.

Javi, no solamente los que están aquí acompañándote sino también todo el curso del 62 te sintieron y sentimos muy cercano a pesar de los años transcurridos.


Te queremos, si no más, por lo menos igual que tus alumnos, ex alumnos, catecúmenos, catequistas y tus compañeros del sindicato de la tiza.


Que nos permitan la licencia de darte un beso muy fuerte porque el abrazo ya se da por añadidura en estos casos.


Que Dios te bendiga.

Curso de 1.962 del Colegio Apostólico Virgen del Camino. PP Dominicos 



 

nota del Furriel.- Os dejo las fotografías de este acto en el álbum POST-Reencuentro, dentro de Ver Fotos/Documentos. Este es el enlace.

https://get.google.com/albumarchive/112045593798858222692/album/AF1QipODMwk27rLyzV-_tGVuPQhcGhwuF9hBQtL_mm9E

HOMENAJE A FRAY JAVIER ESPINOSA POR SU JUBILACIÓN (1ª parte)

HOMENAJE A FRAY JAVIER ESPINOSA POR SU JUBILACIÓN (1ª parte)

Leed la crónica que Luisito Heredia nos envía del homenaje que tributaron a nuestro compañero Javi Espinosa con motivo de su jubilación.

También yo me he emocionado leyendo a Luis y, desde esta tribuna, envío nuestro más sincero y cariñoso abrazo a Javi Espinosa, otro de los  compañeros inolvidable y querido.

En la fotografía Luis Heredia, Carlinos Tejo, Alberto Gago, Javi Espinosa, Santines Vibot, Urbano, el pPedro y Carlos Bañugues.


 

 

Queridísimo Josemari

 

Por alusiones al señuelo de Jesusito Herrero con el que el que nos felicita la Navidad y  nos incita a recordar las buenas cosas  del año,  las malas convertirlas en buenas – a lo que estamos muy acostumbrados los exapostólicos-  y las neutras tirarlas a la basura porque no sirven para nada por no tener género ni chicha- , te envío una selección de documentos y fotos de los actos que el pasado día 2 tuvieron lugar en la Iglesia y  Colegio Virgen de Atocha  de Madrid celebrados con motivo del  homenaje a nuestro compañero del inigualable y glorioso  curso del 62, Fray Francisco Javier Espinosa, conocido como Espinosa, con motivo de su merecida jubilación. Claro, merecida para él pero no deseada para todos su alumnos, compañeros de la tiza, catequistas, catecúmenos, parroquianos, cocineros  y demás trabajadores del Colegio  Virgen de Atocha sabedores de que no van a seguir  compartiendo con él tantos y tan  buenos ratos, si bien lo agradecerá el dueño de la cafetería de al lado del Cole donde le tendrá si no con más frecuencia, con más tiempo al menos  disfrutando de su presencia y hablando de lo divino y de lo humano al calor de un cafetín. Aunque conociendo a Javi, es posible que le hable más de lo humano para entender lo divino, que es lo que nos falta a muchos de nosotros. Creedme, le van a echar de menos en el Colegio.

 

La verdad es que fue apoteósico por la sorpresa que supuso para el homenajeado no haberse enterado que se iban a reunir 210 personas y, lo que es más importante, dar la campanada por la inesperada presencia de los componentes al completo del conjunto de música que tanta fama dio al Colegio en el bienio 67-68 LOS CANALONES. 

 

Por parte del organizador, Luis Barjau, que es como tú de bueno como persona y en organización, pero más joven, pero bastante más, se nos recomendó no dar mucha publicidad al acto por tratarse de una sorpresa y dado que el cupo era limitado y era conocedor de la historia de Los Canalones y de la buena vida, por lo fructífera,  que el aspirante a Dominico había tenido a la sazón en La Paramera, decidió que los elegidos fueran solamente Los Canalones:  Alberto Gago, Santos M. Vibot, Javier Urbano, Carlos Jiménez-Cuervas Mons y el que suscribe.

 

Al reducido grupo se unió Carlinos Tejo, quien dio la sorpresa con una caricatura del personaje homenajeado que causó impresión entre el personal  y un patatús al beneficiario de la misma por haber dado en el clavo. Y es que Carlinos Tejo es mucho artista lo que lleva dentro y no se le escapa detalle (como todos vosotros, artistazos; no os enceléis pero si no lo digo reviento). El hecho de haber intervenido Carlinos Tejo y no ser componente de Los Canalones fue producto de la causalidad, casualidad y del destino, que por aquí se da mucho. El destino llevó a Carlinos Tejo a revivir momentos emocionantes en la Iglesia de Atocha, pues en el mismo altar había estado oficiando y en el mismo Colegio Virgen de Atocha impartiendo clases su hermano Fray José Ramón Tejo. ¿No es emocionante?

 

Durante la Eucaristía todo fueron emociones. Espinosa acompañado de 15 concelebrantes, entre los que se encontraban nuestro PaPedro, frailes de las comunidades de El Olivar y del Hogar  San Martín de Porres; otros Padres de mayor edad pero tan jóvenes como nosotros y de los que guardamos recuerdos imborrables del paso por Corias como el P. Ismael, P. Jesús Gallego, P. Lastra;  y ¡nuestro Fray Cacho¡, porque Fray Cacho es nuestro,  del curso, también conocido en otros mundos como Fray Carlos Rojo. La presencia de Cacho fue emotiva para nosotros  porque él no había asistido al reencuentro del 50º Aniversario y unos no lo veían desde la época del Noviciado en Caleruega, o de Filosofía en Caldas o Teología en Salamanca y otros desde que dejamos La Paramera.

Todo fue un cúmulo de emociones. La presentación desde el altar  justificando el motivo de  la Misa por  uno de los concelebrantes, la reacción de Javi Espinosa al salir al altar y vernos a nosotros seis sentados en el primer banco rompiéndose a lágrima viva al no esperarnos - lugar que nos había asignado Luis Barjau intuyendo la que se avecinaba-; la emotiva lectura por parte de Fray Paco Fasio  -actual Viceprovincial de la Orden  y otra de las glorias del curso de Javi incorporado en Salamanca- de la carta dirigida a Javi  del Padre Provincial de la Provincia de España, compañero de Javi en la Comunidad de  Atocha, que se encontraba en Guinea,  supliendo su ausencia con tan cariñosas y emotivas letras. Pero sin duda alguna,  su bajada del altar para darnos la paz abrazado a nosotros fue de lo más emocionante que habíamos vivido en los últimos años con un compañero. En este momento las lágrimas se fundieron con el abrazo. Mi deseo durante tantos años esperando a que Fray Javier Espinosa me diese la Comunión se vio al fin cumplido.

Y como no hay homenaje que no  se cierre con  una comida, - a lo que ya le vamos cogiendo el gustillo desde el 2.007- los 210 asistentes nos fuimos al comedor escolar del Colegio a acompañar a Javi y a compartir mesa y mantel con todos.

El organizador Luis Barjau tuvo el detalle de que  los fastos se cerraran después de la comida  con la entrega de nuestros regalos. Allí estábamos flanqueando a Fray Javi Espinosa, a las melódicas,  nuestro maestro músico y poeta Vibot y  Alberto Gago, a las guitarras clásicas Carlos Jiménez-Cuervas Mons y Javier Urbano, a la guitarra eléctrica, el homenajeado Fray Javi Espinosa, Carlos Tejo entregando los regalos y  el que suscribe, soltando un rollo típico como el presente, en nombre de todo el curso de 1.962. Y no podía faltar a nuestro lado el PaPedro. Y que nunca faltará, seguro, porque se apunta a un bombardeo. 

Vibot le hizo entrega de su libro “Métrica para Borja” con una dedicatoria especial y personalizada, de esas a las que nos tiene acostumbrados  con sus acrósticos haciendo juegos malabares y poéticos; Carlos Tejo le obsequió con una espectacular caricatura y una miniguitarra eléctrica porque Javi había perdido la suya no se sabe cuándo y si en Caleruega, Caldas o Salamanca y yo felicité en nombre de todos vosotros con una orla del curso del 62 y  un panfleto a los que también os tengo acostumbrados. Vibot a lo fino y yo a lo bruto. 

La verdad es que me salió un pelín largo. Me tranquilicé cuando me dijeron que la gente que se estaba yendo eran los madridistas ávidos de fútbol y revancha pero comencé a preocuparme cuando ví que algunos volvían una vez terminada la contienda y aún me quedaba el párrafo de la despedida. Bueno, total, ellos se perdieron el discurso y yo el fútbol. Así que empatamos.

(Nota.- mañana publicaré en el blog la "parrafada" de Luisito Heredia. El furriel)

Josemari, gracias por haberme facilitado las fotos del blog, que por supuesto fueron incorporadas al montaje del video de los organizadores. Un video precioso del que espero hacerme con una copia para la colección de los reencuentros, encuentros y miniencuentros.   Yo te envío unas cuantas junto con la dedicatoria de Vibot y mi carta en nombre del curso y tú decides qué y cuáles colgar o archivarlas. Gracias también a nuestro compañero de curso, Sánchez, que me ayudó a recuperar la Orla del 62 con todos los que asistimos al Reencuentro del 50º Aniversario del colegio.

Y no debo terminar sin dar las gracias desde aquí al organizador Luis Barjau  por la inconmensurable labor que ejerció para montar este tinglado, pensar en nosotros para que el Colegio de La Virgen del Camino estuviera representado por este reducido grupo de hermanos, porque en el fondo habéis estado todos, por facilitarnos alojamiento y manutención, gratis total.  Vamos, como Don Antonino pero en  joven, mucho más joven; y a todos los demás que hicieron  posible el sueño de ver al grandullón llorar: P. Ismael, P. Javier Garzón la Eucaristía y Dominicos; Manuel Ruiz y Javier Lain con el montaje de fotos; José Luis Callejón y Luz por la familia; Belén, Lucas, Boix y Pilar Collado por los amigos de la Parroquia y a todos los exalumnos del Colegio  Virgen De Atocha. Como ves, gente buena y desprendida la hay en todos los lados.

 

Un beso muy fuerte a todos y que tengáis una Feliz Navidad

 

Luis Heredia

NO APARECE NI EL GATO (Por Jesús Herrero)

NO APARECE NI EL GATO (Por Jesús Herrero)

Me encontré esta fotografía en Internet del viejo Santuario de la Virgen del Camino. Escalofrío de soledad, tristeza y desamparo. No aparece ni dios.

¿A quién se le podría ocurrir construir nada ahí?

Le he preguntado a Jesusito Herrero qué le sugiere y qué es lo que él ve, y así me contesta.

 


 

 

Nuestro Furri me encarga que le ponga pie de foto a esta iglesia. Y fíjate lo que me manda: Una foto en la que se ve una iglesia solitaria en medio de una paramera. ¡Nohaynidios! No está ni el gato, solo una bombilla y dos cables pelados. Se adivina a la derecha la figura borrosa de un cura con su teja y dos o tres parroquianos, pero están de modo accidental. Se colaron. El fotógrafo tal vez no pudo evitarlos. O sea, como si no existiesen. Tampoco hay un perro famélico. Se echa en falta. Un perro famélico hubiera dado una sensación mayor de soledad y precariedad y desamparo que la que ya tiene. Todo al mismo tiempo.

Yo creo que muchos aun no habíamos nacido. Que el Furri nos lo diga y que cada uno eche cuentas. Tampoco es que importe demasiado. Lo que si debe hacer es frío, un frío que se ve a través del alma. Ese frío que hace brotar los sabañones como si fueran setas y que, pasados unos años aún se reproducían en los dedos y en las orejas de unos chavalines que veinte años o treinta más tarde llenarían esos campos yermos de risas y mocos, esos compañeros inseparables que nos acompañaban desde octubre hasta mayo.

Se pone el sol en el horizonte. Siempre es así. La bombilla parece que se ha encendido, aunque también puede ser que ese brillito solo sea el reflejo del sol a través del cristal. Al fondo unas casas. Tampoco hay nadie por allí. Ni tampoco hay nubes en el cielo. Ni una sola. Es invierno y los árboles no tienen hojas. Esta noche caerá una helada de las buenas. El camino que pasa por delante de la iglesia también está desierto. Es lógico, debe correr el cierzo, pero silencioso, porque tampoco se oye nada, aunque el silencio sí se puede oír según dicen.

La guerra ya pasó. Acababa de pasar. Lo dejó todo así. Vacío. Silencioso. Desolado. Los paisajes y las conciencias; y las heridas secretas abiertas de par en par por muchos años más. Pero por aquellos días en que se hizo esta foto alguien pensó que este era un buen sitio para hacer cosas. Había mucho espacio libre y tal vez sería bueno levantar algo y darle un nuevo aire, más moderno, como se decía entonces. Se podría hacer un nuevo santuario y un nuevo seminario lleno de chavalines, de cientos de chavalines con cientos de sabañones y mocos. En fin, una utopía enorme. Figúrate. ¡A quien se le ocurre semejante idea!... Y también habría sitio para varios campos de futbol y de baloncesto y de balonmano y balonvolea…¡Hombre¡, y una piscina enorme, hasta ahí podríamos llegar… Pero en fin. Era solo un sueño.

Pero al que se le ocurrió la utopía estuvo varios años soñando con este lío y a él sí le cabían los sueños.

Jesús Herrero

LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2016 by Jesusito el Herrero (2)

LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2016 by Jesusito el Herrero (2)

LA SOCIEDAD DE CONSUMO

LA SOCIEDAD DE CONSUMO

Todos estamos metidos hasta el tuétano en la llamada por algunos sociedad de consumo. Hace unos años, Adela Cortina, catedrática de ética de la universidad de Valencia y famosa, escribió un libro que tuvo mucha resonancia sobre ética de la sociedad de consumo. Es un libro medio de sociología, medio de autoayuda; pero se queda en la cáscara. Eladio, como siempre, se mueve en las profundidades, donde nace y se va desarrollando el ser humano: en los valores.  Sólo que ahora, trata cómo esos valores están fuertemente influidos unos por otros. No conozco a nadie que haya hecho un diagnóstico tan certero del modelo humano que estamos viviendo.

Baldo

 



 

 

 

2.   La sociedad de consumo,  nuestro modelo humano y nuestra forma de vida

 

 

       El ser humano, a diferencia de los demás vivientes, no se nutre siempre igual y de manera indiscriminada, sino que organiza su alimentación biótica (valores biopsíquicos): en las horas del día (desayuno, comida, merienda y cena), en menús (café para el desayuno, fabada para la comida, bocadillo para la merienda, tortilla para la cena), en estaciones (cocidos para el invierno, ensaladas para el verano), etc. Pues bien, la organización no sólo afecta a la comida biótica, sino a toda la alimentación humana, es decir, a todas las vertientes vitales y a sus dimensiones valorativas. En cuyo caso, cada organización de los valores constituye un estilo de vida, un modelo de ser y de hacerse humano.

     Recordemos lo que dijimos en el tema de los valores y contravalores: cuando hablemos de valores y de contravalores incluimos necesariamente y a la vez a sus tres componentes: vertientes vitales, seres y relaciones entre unas y otras. Nunca nos referiremos a uno solo, aunque, para no fatigar al lector, no siempre explicitaremos los tres. También usaremos indistintamente valores/contravalores y dimensiones o relaciones valorativas

 

1.   LOS MODELOS DE SER Y DE HACERSE HOMBRE

 

       Al estilo de vivir la vida humana, al peculiar modo de ser y hacerse hombre, lo denominaremos indistintamente “modelo humano”, “arquetipo humano”, “paradigma humano”; todas serán para nosotros expresiones sinónimas.

 

1.1.   Modelo humano o estilo de vida es cada tipo de organización de los valores

 

      Los millones de personas que compartimos una forma vivir tenemos un estilo de vida común. A eso llama Chávarri "modelo humano". El modelo humano está configurado por valores y contravalores de las ocho dimensiones valorativas. La visión de Chávarri de los modelos humanos es, en contenido y en forma, valorativa. No forman el modelo humano los caracteres biológicos o psíquicos de un grupo, ni los sociales, morales, religiosos, económicos, lúdicos, cognitivos o lúdicos del mismo, en cuanto tales caracteres, sino en cuanto que esos caracteres son valores o contravalores. Chávarri se diferencia así de la mayoría de las visiones sobre los modelos humanos, pues establece como constitutivo de los mismos las dimensiones o relaciones valorativas, y no meras características.
     Hay, además, algo determinante en la configuración de cualquier modelo humano: la existencia de un núcleo valorativo que "modaliza" a todos los valores de dicho modelo.

 

1.1.1.   La organización de los valores en torno a un núcleo valorativo

 

       No todas las culturas dan la misma importancia a las ocho clases de vertientes vitales y de sus dimensiones valorativas que hemos enumerado. Entre la infinita gama de valores, cada sociedad escoge unos y desecha otros; y, entre los que selecciona, a unos les da más importancia que a otros. Los autores suelen hablar de “jerarquía de valores” para calificar esta ordenación social o cultural de los valores. Los valores que han sido situados en la cúspide de esa pirámide o jerarquía hacen de guía y de meta del resto, de tal modo que los demás valores están gobernados por ellos.

       Nosotros preferimos utilizar otro símil para expresar cómo están ordenados los valores: el de la célula. En ella, alrededor de su núcleo se agrupan otros elementos para completarlo. El núcleo es la parte o punto central sirve de sostén a la célula, actúa como órgano rector de las funciones de los demás elementos y, sobre todo, empapa de su propia sustancia a esos elementos de la célula. Pues bien, ésas son las funciones que desempeña el núcleo valorativo de un modelo humano respecto de los demás valores: los gobierna y los empapa de su sustancia. Diríamos que los “MODALIZA” porque la influencia del núcleo es tal, que produce en los demás valores un nuevo “modo de ser”, un ser distinto al que tenían antes (de ahí lo de "modalizar", que no tiene que ver con "moralizar"; "modalizar) no es un error tipográfico). El símil de la jerarquía no expresa más que la función de gobierno, pero no la de empapar e influir profundamente en los demás valores.

 

1.1.2.   El núcleo valorativo es el que da especificidad a cada modelo humano, a cada manera de hacerse hombre

 

       Las vertientes vitales y sus dimensiones valorativas escogidas para constituir el núcleo por una determinado modelo humano constituyen la esencia de dicha modelo, porque, como dijimos, dirigen y, sobre todo, empapan de su propia sustancia al resto de las vitalidades y dimensiones valorativas. Es decir, modalizan a las demás dimensiones valorativas. Cuando el núcleo valorativo está constituido, por ejemplo, por relaciones valorativas sociopolíticas, todos las demás relaciones valorativas quedan profundamente transformadas y teñidas de sociopolítica. Así pues, los muchos y variados estilos de hacerse hombre que han existido a lo largo de la historia se distinguen unos de otros por su respectivo núcleo valorativo. El núcleo valorativo canaliza el tipo de humanidad que desean los miembros de una determinada cultura o forma de vida.

 

1.1.3.   Los valores del núcleo son los que marcan qué es lo humano e inhumano, y también qué paradigma viviente o qué modelo diseñado es la expresión máxima de lo humano o de lo inhumano

 

       Es muy corriente que los modelos humanos se encarnen en héroes, líderes religiosos, santos o magnates. Los llamaremos modelos humanos vivientes. Jesucristo, por ejemplo, es el paradigma viviente del estilo cristiano de ser hombre. Otras veces estos modelos humanos son un simple diseño de la razón. Los denominaremos modelos humanos diseñados. La filosofía griega, la Ilustración, la filosofía moderna o el marxismo diseñaron sus propios modelos de ser hombre.

       Pues bien, son los valores del núcleo los que determinan en quién ha de encarnarse un modelo de ser hombre o cómo han de ser los estilos de vida diseñados. Un rico, joven y apuesto magnate no sería nunca un modelo viviente de un estilo de vida budista, por ejemplo; pero sí lo es del modelo de ser y hacerse hombre de la sociedad de consumo. Cada estilo de ser hombre tiene sus héroes propios y específicos, que no son transferibles a otros modelos humanos.

 

1.1.4.     De ninguna manera los modelos humanos son algo ajeno y externo a las personas

 
            En la vida de cada persona se encarna con muchísima fuerza la modalización del propio modelo humano. La vitalidad de cada uno de nosotros es en gran medida como es la de nuestro modelo humano. Como consecuencia, el modelo humano que uno tenga asumido explica en cada persona muchas de las conductas que ésta cree que son naturales. Cuando se plantea cualquier asunto (valor o contravalor), es preciso siempre desentrañar qué modelo humano hay detrás, porque será la única manera de que acertemos en ver la naturaleza y el alcance que tiene ese asunto en cuestión. Resulta evidente que lo que, desde su específico núcleo valorativo, un modelo humano estima como valor, otros modelos humanos, desde el suyo propio, pueden juzgarlo como contravalor. La familia, por ejemplo, necesariamente ha de ser vista desde el concreto modelo humano que hay detrás en cada momento.

 

1.2.   Las culturas o formas de vida y sus respectivos modelos humanos

 

1.2.1.   ¿Qué entienden los sociólogos, antropólogos o historiadores por cultura?

 

       Hablamos de la cultura de occidente, de la cultura hispana o de la cultura medieval; también, de la cultura juvenil o de la cultura urbana. En todos estos casos, nos referimos con el término “cultura” no a lo que sabe un individuo, sino al conjunto de “maneras de pensar, de sentir y de actuar específicas, aprendidas y compartidas por una pluralidad de personas, y a sus productos”.

       En primer lugar, la cultura no sólo incluye los conocimientos, sino también los afectos y las actuaciones; es decir, toda la vida de las una persona forma parte de la cultura. En segundo lugar, esos modos de pensar, sentir y actuar son peculiares y específicos en cada cultura. En tercer lugar, todo lo que es cultural se aprende, no se hereda por vía genética. En tercer lugar, para que podamos hablar de cultura, los modos de pensar, de querer y de actuar deben ser comunes a muchas personas. En último lugar, la cultura comprende los productos de esas formas de pensar, querer y actuar.

 

1.2.2.   Preferimos la expresión “forma de vida” al término “cultura”

 

            Para Eladio Chávarri, la "forma de vida" es aquélla en la que se encarna y se concreta un modelo humano. Por tanto, las formas de vida existentes están configuradas, penetradas, por los modelos humanos que están inmersos en ellas. Hablar de modelo humano y de forma de vida vienen a ser lo mismo, porque entre ambos hay una mutua implicación. Pues bien, resulta claro y lógico que, para Chávarri, la forma de vida es una consideración genuinamente valorativa. Muchas denominaciones de nuestra forma de vida actual (“sociedades modernas”, “sociedades posmodernas”, “sociedades desarrolladas”, “sociedades opulentas, ricas”, “sociedades terciarias”, “sociedades individualistas”, “sociedades “industriales” y “postindustriales”, “sociedades capitalistas”, “sociedades democráticas”, “sociedades informatizadas”, “sociedades fluidas”, “sociedades administradas”, “sociedades tecnocientíficas”) no tienen en cuenta explícitamente esta consideración valorativa como tal. Y frecuentemente se fijan tan sólo en alguna dimensión valorativa de nuestro modelo humano, dimensión que es claramente insuficiente para abarcar y caracterizar todos los pares valorativos y todas las numerosísimas relaciones que se establecen dentro de él.

 

1.3.   Funciones de los estilos de vida o modelos humanos

 

        Todas las experiencias de la vida están amplia y profundamente marcadas por el tipo de modelo humano que cada uno vive. De ahí que no sea lo mismo ser niño, madre, profesor, sacerdote, labrador, estudiante o pillo en un modelo humano que en otro, en una forma de vida que en otra; no han querido del mismo modo a los hijos los egipcios, indos, olmecas, persas, griegos, romanos o los celtas. Resumimos esta enorme influencia de las culturas o formas de vida sobre sus miembros en ocho grandes funciones de los modelos humanos: biográfica, judicativa, terapéutica, dar cohesión a las acciones, ser horizonte de sentido de la vida, dar validez e invalidez a las acciones, determinar la verdad/falsedad de los estilos de ser hombre y ser referente de responsabilidad.

 

1.3.1.   Función biográfica: el modelo de ser y hacerse hombre es el punto de referencia para construir la identidad y los proyectos vitales de cada biografía

 

       Julia Iglesias, Andrés Alfaro, Inés López, Eladio Chávarri o Cándido Ániz son «biografías», es decir, modos peculiares, únicos, intransferibles de ser hombre. Cada uno nació de unos padres concretos, en un lugar determinado, comió papillas de una marca específica y va desarrollando modos peculiares de comportarse, divertirse, relacionarse con los amigos, expresar las emociones o de organizar el tiempo de trabajo. Pues bien, la mayoría de esos modos biográficos de ser y de actuar no se heredan por vía genética ni los construye uno a su antojo, sino que se aprenden. El punto de referencia en ese aprendizaje es el modelo humano que hay en la forma de vida en la que uno vive. De acuerdo con él vamos elaborando nuestra identidad biográfica, nuestros proyectos vitales. Ello explica que pocas personas de nuestra ciudad tengan como proyecto vital hoy ser samuráis, cazadores de cabelleras o anacoretas en el desierto; pero sí ser ricos, juveniles y triunfadores.

 

1.3.2.   Función judicativa: cada uno de los modelos humanos concretos es el criterio último para juzgar lo que es humano o inhumano

 

a)   Qué es lo humano/inhumano  

 

       Estamos acostumbrados a valorar a las personas y a sus acciones desde algún criterio particular como, por ejemplo, la división del trabajo. Y así decimos que fulanito de tal es abogado, físico, estudiante, panadero, barrendero, comerciante, obrero o empresario. Hablamos también de acciones concretas: comer, pensar, hablar, estudiar, hacer pasteles, etc. Pero también, en algunas ocasiones, aplicamos a esas mismas personas y acciones el calificativo de humano o de inhumano. ¿Qué les añade a las personas y a las acciones eso de ser humanas o inhumanas? Pues una referencia al proceso de ser hombre en su globalidad. Preguntarse por lo humano/inhumano de una acción es ver si ella contribuye al desarrollo o al deterioro del ser humano en su totalidad, ya que cada acción desarrolla su específica porción de humanidad e inhumanidad. La humanidad y la inhumanidad se aplican, por tanto, a las comidas y bebidas, al libre comercio y a la actividad laboral, al conocimiento técnico y al filosófico, a lo bello y a lo feo, a la justicia y a la injusticia, a los dioses y a los Dioses, a la libertad y al compañerismo, siempre que se los considere desde la perspectiva del ser y hacerse hombre en su globalidad. Por ejemplo, robar y hacerse con el dinero ajeno es una acción que acrecienta nuestros valores económicos, pero desde el punto de vista del conjunto del hacerse hombre es deshumanizadora, pues directa o indirectamente acarrea grandes contravalores para el sujeto que roba y, por tanto, deteriora su proceso de hacerse hombre.

 

b)   Los modelos humanos concretos son el criterio para determinar lo que es humano o inhumano

 

       Después de lo dicho en el párrafo anterior tenemos que afirmar que es imposible calificar como humano e inhumano a cualquier ser si no se tiene a la vista un criterio o punto de referencia para hacer ese juicio. ¿Cuál es, entonces, ese criterio o punto de referencia? Pues no es otro que un determinado y concreto modelo humano. Según eso, una acción es considerada como humana si desarrolla algún aspecto del tipo de humanidad que marca un determinado modelo humano; es valorada como inhumana, en el caso contrario. Humano es, pues, una relación de las acciones o de los seres a un determinado modelo humano. No es de extrañar, por tanto, que lo que es considerado como humano desde un modelo pueda ser valorado como inhumano desde otro. El historiador griego HERODOTO narra cómo el rey persa Darío reunió en una ocasión a griegos y a indios para conocer sus respectivas costumbres funerarias. Los indios, que se comían a sus muertos, quedaron tan horrorizados ante los ritos griegos de cremación como espeluznados se sintieron los griegos por la antropofagia de los indios.

 

c)   Los modelos humanos son los puntos de referencia últimos, es decir, no se puede recurrir a nada ni a nadie por encima de ellos para juzgar lo que es humano o inhumano

 

       Así, por ejemplo, las Declaraciones de Derechos Humanos de la Modernidad europea se presentan como puntos de referencia últimos en la valoración de lo que es humano, porque se piensa que expresan los derechos naturales de todos los hombres de todos los tiempos. En realidad han sido elaborados desde un modelo humano concreto: el burgués. Desde otro modelo humano –el marxista, por ejemplo– los derechos de dichas Declaraciones son inhumanos.

 

1.3.3.   Función terapéutica: cada modelo de ser y hacerse hombre pretende curar las inhumanidades causadas por otros modelos

 

       Todo estilo de vida o modelo humano aspira siempre a curar (terapia) las inhumanidades creadas por otros modelos. Los ilustrados europeos, por ejemplo, pretendían sanar con el estilo de hacerse hombre ilustrado todas las inhumanidades y todos los sufrimientos que habían causado los estilos de hacerse hombre anteriores.

 

1.3.4.   Función de dar cohesión al conjunto de los valores y de las experiencias

 

       Frecuentemente consideramos a los valores y las experiencias como disgregados unos de otros, como autónomos. Pero no es así; cada modelo humano da una gran cohesión a todas las experiencias que se viven dentro de él, de tal modo que todas están perfectamente engarzadas en las demás.

 

1.3.5.   Función de dar orientación y sentido a la vida en general

 

a)   La vida depende de estar bien orientados

 

       Es muy probable que las primeras actividades humanas que recibieron la calificación de “horizontes de sentido” fueran los movimientos en el espacio vital humano. La vida del nómada (las relaciones con el medio, el sustento diario, la protección, la comunicación con otros grupos más próximos y lejanos, etc.) dependía de estar bien orientados en el espacio (orientar = oriente = oriens o lugar por donde sale el sol). Por ello, la orientación y el sentido espacial de sus movimientos eran al mismo tiempo orientación y sentido de la vida. Hallarse perdido en el espacio vital casi equivalía a hallarse perdido en la vida.  

 

b)   El modelo humano en el que uno vive es el que marca a cada ser humano la orientación y el sentido de su vida

 

       Es cierto que hacemos tal o cual cosa con un fin particular y concreto: obtener una satisfacción, un dinero, una amistad, etc. Pero el sentido último de todas las acciones en conjunto y de cada una en particular no es otro que el de alcanzar nuestra propia humanización. Ésta es la meta de nuestra vida, el horizonte de sentido de todo nuestro obrar. Ahora bien, el modo de humanizarse, a cada uno le viene dado en gran medida por el modelo humano en el que está insertado. Así pues, preguntarse por el sentido de una acción es preguntarse por su contribución a la humanización que marca un determinado estilo de vida o modelo humano. Según eso, el sentido que tiene el trabajo, la amistad, la ciencia, el arte, el ocio, la religión, la moral o el estudio dependerá del modelo humano desde el que se contemplen estos seres. Lógicamente no será el mismo para el modelo humano de la sociedad de consumo que para la del ahorro, para los antiguos griegos que para los celtas, para los ateos que para los creyentes. Cada uno tiene un modelo humano diferente, que dará sentido también diferente a todas las experiencias de la vida.

 

c)   La gran mayoría de las personas acepta complacida la oferta de sentido que le proporciona su modelo humano

 

       Algunos, sin embargo, sólo la adoptan en parte; otros recorren la vida en lucha con ella; y los hay también que la rechazan y se quedan marginados. Ello les causará, sin duda, no pocas tensiones y conflictos en su interior y también en sus relaciones con los demás.

 

d)   El modelo humano no es algo cerrado sino un horizonte de sentido que remite constantemente a otro horizonte de sentido, a otro modelo humano de mayor calidad

 

1.3.6.   Función de dar validez/invalidez humanas a las acciones

 

       Sabemos que “válido” indica el grado y la forma que ha de tener un valor para ser aceptado como tal valor. Pues bien, el punto de referencia último para establecer la validez e invalidez humanas de las acciones es un determinado modelo humano. No hay una sola validez humana de la ciencia, por ejemplo, sino que han existido tantas como modelos humanos. Y lo mismo podemos decir de la validez o invalidez de la libertad.

 

1.3.7.   Función de verdad/falsedad humanas: los modelos humanos son los que nos establecen cuál es el verdadero ser humano y cuál es el falso

 

       Calificar a algo como verdadera o falsamente humano supone siempre la referencia a un determinado modelo humano. De ahí que las acciones del verdadero ser humano para el modelo humano marxista no serán las mismas que las que establece como humanamente verdaderas el modelo HPC, por ejemplo, o el modelo cristiano.

       Está claro que la extensión y profundidad de la verdad y falsedad humanas dependerán de la extensión y profundidad de humanidad e inhumanidad que haya en cada modelo humano. Un modelo que cultive sólo alguna clase de valores o parte de la envergadura vital o únicamente algún medio de su hábitat tendrá una verdad/falsedad humana más reducida que el que los desarrolle todos.

 

1.3.8.   Función de ser refugio de seguridad humana

 

a)   La inseguridad en algo se produce cuando este algo puede oscilar entre dos o más alternativas

 

Un salario, por ejemplo, es inseguro cuando puede variar entre mantenerse o desaparecer; entre menguar, crecer o ser estable. Pues bien, la inseguridad afecta al ser de todos los entes, ya que todo está en continua amenaza de cambio.

¿Qué pasa con la inseguridad del ser humano? Pues que sigue los vaivenes y zozobras de los seres de los que se alimenta como valores/contravalores, puesto que el desarrollo humano tiene lugar a la vez que se nutre de los entes.

Como el desarrollo de la vida crea continuas inseguridades, incertidumbres e inseguridades, no es nada extraño que aparezca en el propio ser humano una fuerte tendencia a instalarse en seguridades creando refugios de seguridad.

 

b)   Los refugios de seguridad humana son los modelos humanos

 

Ellos dan seguridad/inseguridad, no a una, sino a todas las experiencias que en ellos se viven.  Por ejemplo, un modelo religioso, la seguridad/inseguridad  que da a todas las experiencias es religiosa; sin embargo, en un modelo económico, la seguridad/que se vive es económica.

 

c)   Conversión de los refugios de seguridad en ratoneras

 

La ratonera es una trampa que atrae y que lleva a la muerte. Un modelo humano resulta una ratonera si no proporciona a los humanos que lo viven unos desarrollos vitales importantes; y ello sucede cuando los valores que se cultivan en esos modelos humanos se convierten en cebos que atraen de modo desproporcionado a los seres humanos. De momento, ello les da mayor seguridad, pero a la postre resulta una trampa, pues, al cortar multitud valores, provoca el debilitamiento o incluso la muerte del ser humano, ya que ningún valor puede ser sustituido por otros en su función humanizadora.

 

1.3.9.   Función de ser referente de la responsabilidad

 

       Una persona se siente responsable de que no falte la luz en una determinada población; otra, de que las deducciones científicas no sean chapuzas; una tercera, de que la comida de una familia esté preparada a su hora. ¿Ante quién es uno responsable? Es muy frecuente reducir el campo de la responsabilidad a la moral. Pero la responsabilidad supera con creces este ámbito, pues las propias prescripciones de la moral también han de ser sometidas al tribunal de la responsabilidad. Hay que afirmar que la responsabilidad sólo puede ejercerse respecto de lo humano e inhumano del hombre, es decir, en el interior de un horizonte de sentido, que, como hemos dicho en al apartado anterior, viene determinado por cada modelo humano. La libertad responsable, por tanto, será diferente en cada estilo de ser hombre. Se producen frecuentes choques con relación a esto de la responsabilidad porque no se tiene en cuenta que cada postura está tomando como referencia modelos humanos distintos.

 

2.   El MODELO HUMANO DE LA SOCIEDAD DE CONSUMO: EL SER HUMANO PRODUCTOR CONSUMIDOR (HPC)

 

2.1.   El consumismo es un estilo de vida, no un acto sólo

 

       Nuestra forma de vida  o cultura puede ser denominada sociedad de consumo. Su modelo humano es el ser Humano Productor Consumidor (HPC). Y, ya desde ahora, hemos de dejar bien claro que el consumismo no es principalmente el acto de comprar en las grandes superficies comerciales, sino todo un estilo de vida, un modelo de ser y de hacerse hombre, y que como tal comprende el acto de comprar y otros muchísimos más. Según eso, ¿qué modelo humano, qué estilo de hacerse hombre vivimos nosotros, los que pertenecemos a la sociedad de consumo? Responder a esta pregunta va a ocuparnos todo el curso. Ahora indicaremos tan sólo dos cosas acerca del modelo humano de la sociedad de consumo: su núcleo valorativo y sus funciones.

 

2.2.   El núcleo valorativo que alimenta al HPC está constituido por valores económicos y biopsíquicos

 

       Los investigadores de ciencias humanas –sobre todo los muy eminentes– han situado en el núcleo valorativo de los diferentes estilos de ser hombre sólo a los valores religiosos, morales o sociopolíticos. Tenemos que afirmar, sin embargo, que, aunque así haya sucedido en épocas anteriores de la historia, nuestra forma de vida ha escogido para el núcleo de su modelo humano los valores económicos del capitalismo del consumo y a los biopsíquicos. Esto es lo que identifica y distingue al HPC de los demás modelos humanos que han existido en la Historia. En nuestra forma de vida, todos los demás valores quedan modalizados por los económicos y por los biopsíquicos. Pensemos, por ejemplo, en los cognitivos. El único saber que hoy se tiene por tal es el de la ciencia. ¿Por qué? Porque es el adecuado para aumentar los valores económicos, núcleo valorativo de nuestra forma de ser hombres.

 

2.3.   Los valores biopsíquicos

 

2.3.1.   La primera área de la modalización biopsíquica de los seres se refiere a nuestras necesidades como vivientes

 

a)   La pasión por la vida y la huida de la muerte se traduce en deseo de disfrutar a tope de la salud y en lucha sin cuartel contra la enfermedad

 

       El hombre de la sociedad de consumo no cree en otra vida, sino sólo en la presente; y tiene pasión por esta última. Sentir el vigor de la propia energía vital es una de las grandes preocupaciones de nuestra época. Por eso se estiman como valiosos los cuerpos jóvenes y frescos y se desestiman los viejos y decrépitos. Nuestro sistema sanitario crece a pasos de gigante día a día. Su eficacia es inmensa cuando la curación de la enfermedad depende en gran medida de tecnologías sofisticadas.

 

b)   La pasión por la vida se concentra, asimismo, en el esmerado cultivo del propio cuerpo

 

       Se trabaja para que el cuerpo siempre aparezca brillante, bien equilibrado, atrayente, aseado y bello. Ahora bien, esto exige reformarlo muchas veces a la medida del canon de belleza de nuestra forma de vida. La mayoría de las personas no aceptamos de buena gana el tipo que nos ha transmitido el código genético; por eso nos esforzamos en transformar los pesos, alturas, anchuras, volúmenes y gorduras, tonos musculares, caras, ojos, labios, pechos, caderas, vientres, muslos, etc. del cuerpo recibido. La reforma del cuerpo constituye para bastantes personas un verdadero suplicio, pues el código genético marca límites imposibles de traspasar.

 

2.3.2.   La segunda área de la modalización biopsíquica de los seres se refiere al placer y displacer que producen en nuestros sentidos

 

       Los humanos comemos para alimentarnos, es cierto, pero también para disfrutar de la compañía, celebrar una fiesta, satisfacernos con la presencia, el olor, y el sabor de las viandas, para engordar o adelgazar nuestro cuerpo, etc. Los animales comen, pero no tienen “arte culinario”, que es la “humanización” de la comida. Ahora bien, esa humanización de la comida y de las actividades de todos los sentidos se da “inculturada”, es decir, todas nuestras sensaciones están moldeadas y modeladas por cada una de las formas de vida, por el núcleo valorativo que impera en cada una de ellas.

       En la forma de vida llamada sociedad de consumo, parte del núcleo valorativo lo constituyen los valores biopsíquicos. Por eso hoy se da a las actividades de los sentidos (ver, oír, gustar, tocar y oler) una importancia que no tuvieron en épocas pasadas; es valioso principalmente lo que satisface a nuestros sentidos, y disvalioso lo contrario.

       El arte culinario representa una de las manifestaciones más espléndidas de nuestro gran despegue de los ecosistemas. Pues bien, el hombre de la sociedad de consumo ha ampliado la gama de alimentos, bebidas, refinamientos y goces culinarios hasta límites nunca imaginados antes. Los programas televisivos en torno a las delicias de la mesa tienen de antemano el éxito asegurado.

       La “inculturación” también afecta al olfato. La sensibilidad para evitar los malos olores, y para suprimirlos cuando fuere posible, debió aparecer muy tarde en el linaje Homo. De fecha mucho más reciente es, sin duda, la búsqueda explícita y el deleite de los finos olores. Hoy contamos con amplísimas gamas de ellos gracias a la poderosa industria del perfume.

       Gran parte del placer y desplacer que recibimos de los seres a través del sentido nos llega por el tacto. Es verdad que la Naturaleza nos regala a veces ambientes tibios, superficies sedantes, aguas deliciosas y refrescantes. Pero, en general, nosotros queremos más. Por eso ahora el frío y el calor, lo áspero y tosco, el simple polvo o las superficies rugosas, cualquier incomodidad física desagradan a nuestro tacto. El hombre de la sociedad de consumo mima esta sensibilidad como ninguna forma de vida anterior. No ha inventado ciertamente la casa, las prendas de vestir, los lechos y las sábanas, el aseo personal y los masajes, pero ha perfeccionado y refinado nuestra textura táctil en los instrumentos y enseres, en las comodidades, en el trabajo, en los desplazamientos, etc. hasta límites insospechados.

       Una de las fuentes más intensas de placer y displacer sensible es el SEXO. La inculturación que el hombre de la sociedad de consumo ha aplicado a la relación sexual no es inferior a la que han experimentado los otros placeres sensibles.

 

2.3.3.   La tercera área de los valores biopsíquicos dice relación al bienestar psíquico

 

       Por la importancia que tiene lo psíquico para el hombre de la sociedad de consumo, algunos han calificado a nuestra forma de vida como cultura «psi».

       Se trata, ante todo, del goce que proviene de sentir y experimentar las energías que hay en nuestro espacio interior: reposo y quietud exquisitos, sereno viaje por venas y arterias, sentimiento puro, suspensión del turbador fluido de representaciones y emociones, vacío mental absoluto, pasión violenta, delirio desenfrenado, etc. Todos los medios (alcoholes, drogas, medios audiovisuales, técnicas psíquicas o gimnasias específicas) son buenos con tal de que se consigan los placeres psíquicos deseados.

       El gozo psíquico alcanza también a muchas relaciones con los demás. Se va entonces al encuentro del “otro” no para ayudarlo, sino con la única intención de convertirlo en pura y simple satisfacción propia (me agrada, me distrae, me es simpático, me produce placer, me enseña, me regala cosas, etc.). La referencia al buen estado psíquico que los seres pueden producirnos parece ser el único motivo para relacionarnos con ellos (“me es diver”, “me aburre”). Hoy muchas personas viven una modalización biopsíquica de la religión, en cuanto que lo que principalmente esperan de ella es sentirse a gusto psíquicamente. Y para esto, nada mejor que las religiones orientales, los espacios tranquilos de los monasterios, la música relajante del gregoriano o de la polifonía renacentista. Hoy se acude a las religiones como si fueran un supermercado en el que uno se aprovisiona a la carta de aquello que mejor va con sus gustos.

 

2.3.4.     La cuarta área de los valores biopsíquicos corresponde a la limpieza y la higiene

 

            ¿Cuánto dinero del presupuesto individual, familiar, municipal o nacional se dedica al cultivo de estos dos ámbitos? ¿Cuánto espacio ocupan los anuncios de limpieza e higiene en los medios de comunicación? ¿Cuántas personas trabajan en las industrias de estos dos valores?

 

2.4.   Valores económicos en la sociedad de consumo

 

       Los entes son considerados hoy fundamentalmente como valores de consumo. Muchos de ellos sirven directamente a necesidades de orden biológico, como son la comida, bebida, descanso, sueño, defensa, etc. Otros satisfacen la inmensa pléyade de necesidades creadas por la cultura, ya se refieran al hábitat o a los métodos de adelgazar, a los servicios, cosméticos, gustos musicales o vacaciones. Pues bien, poco a poco todos los entes son contemplados y tratados por el hombre de la sociedad de consumo únicamente como valores de consumo. El ámbito entero de cuanto existe, sean aguas, minerales, plantas, organización, personas, ciencia, cultos o dioses caen sin remedio en las anchas garras del voraz consumidor. A los grandes almacenes, mercados y supermercados –los auténticos templos de la actualidad– llegan constantemente fieles dispuestos a ofrecer sacrificios al “dios consumo. “CONSUMO” significa que todas nuestras experiencias están modalizadas únicamente por valores económicos y biopsíquicos.

 

2.5. Una muestra de la modalización económica y biopsíquica de las demás dimensiones valorativas

 

2.5.1.     La modalización de la dimensión valorativa cognitiva

 

     La modalización económica y biopsíquica de la dimensión valorativa cognitiva se manifiesta en la función hegemónica y casi absoluta que se le da al conocimiento científico y tecnocientífico. ¿Por qué? Porque la mitad de ser y de vida económica, la mitad de la riqueza actual de las sociedades desarrolladas, depende del cultivo de muchas teorías científicas. Y no sería exagerado añadir, que bastante más de la mitad del cultivo de los valores biopsíquicos, desde las células a la limpieza, depende de otro número igualmente grande de otras teorías científicas. Esto significa que los demás saberes (común, filosófico y teológico) queden oscurecidos, y que, por lo mismo, la educación de la juventud sea absorbida casi por completo por el saber científico.

 

2.5.2.     La modalización de la dimensión valorativa estética

 

      En una viñeta de El Roto, dos hombres contemplan cuadros es una exposición de pintura. Uno le pregunta al otro por el cuadro que está mirando: "¿es bueno?" El otro le contesta: "no sé; "no trae el precio". El arte ha sido convertido en una mercancía más, que llama la atención por sus elevadísimos costes añadidos. Es más, el arte se ha puesto al servicio del mercado: los productos son tanto más demandados cuanto más bellos son. Los coches, helicópteros, ordenadores, mesas, casas, por ejemplo, atraen principalmente por su estética. Dentro de la esta modalización, habría que destacar la ingente actividad económica que se desarrolla en torno al cuerpo humano para que sea bello y joven.

 

2.5.3.     La modalización de la dimensión valorativa estética

 

      Si consideramos que la principal expresión del ser buena persona es que sea justa, hoy la justicia se ha concentrado y limitado al reparto de valores o bienes económicos. No se tiene conciencia ni se da importancia a que hay multitud de otros valores que están injustamente repartidos. Hoy, lo mío y lo tuyo –es decir, las pertenencias debidas, según el reparto y la reciprocidad que exige la justicia– se refieren fundamentalmente a valores económicos, no a otros valores. Nadie dice el que una ciudad o el medio ambiente estén limpios sean un asunto "mío". 

 

2.5.4.     La modalización de la dimensión valorativa lúdica

 

     Existen incalculables transacciones de dinero en toda clase de juegos. Las actividades lúdicas son enfocadas como simples medios para ganar o perder dinero. Los clubes deportivos han perdido su identidad lúdica y han sido transformados en sociedades comerciales. Las grandes ciudades luchan a muerte por conseguir la organización de las olimpíadas. Se produce una guerra entre naciones por hacerse cargo de los mundiales de fútbol. Todos los aspectos deportivos de unos y otros eventos son conformados por los ingentes intereses económicos de los que los manejan.

 

2.5.5.     La modalización de la dimensión valorativa religiosa

 

     Las grandes religiones que subsisten en nuestras sociedades poseen, por lo regular, un rico y variado patrimonio cultural. Parte de este patrimonio ha revivido en la actualidad como una fuente abundante de actividad económica. Muchas de estas actividades se refieren sin duda a fuertes gastos de mantenimiento. Pero tales gastos poseen asimismo el carácter de inversiones. Pues las catedrales, los museos, los claustros, las navidades, los años santos, las procesiones famosas, las peregrinaciones o las hermosas portadas, pueden equipararse económicamente a las fábricas o a los centros comerciales. Las autoridades políticas y las administrativas las atienden con gusto.

     Como aspecto positivo de esta modalización económica y biopsíquica de la dimensión valorativa religiosa quiero señalar lo siguiente. Los que creen y siguen el ejemplo de Jesús de Nazaret están empezando a preocuparse por tener como supremo objetivo de su vida religiosa el de sanar o a aliviar las existencias deterioradas de las personas. El deterioro se manifiesta lógicamente en los contravalores, y de manera particular en los contravalores biopsíquicos y económicos. La lucha contra la brutal diferencia entre países ricos y pobres, contra las muertes masivas causadas por el hambre, las guerras, las enfermedades prematuras, etc. configuran hoy el amor de muchos cristianos.

 

2.5.6.     La modalización de la dimensión valorativa sociopolítica

 

     Los valores de tipo biopsíquico y económico se han convertido en el único objetivo de políticos y de gobiernos. No les interesa en absoluto el reparto (justicia, valor ético) cuanto el crecimiento económico. La modalización económica es la que configura y mueve al grupo de los trabajadores.

     Por otro lado, la variación valorativa jurídica se halla muy modalizada por los valores biopsíquicos y económicos. Para darse cuenta de ello, basta observar que la mayor parte de los derechos que nos otorgan las leyes son de tipo biopsíquico o económico. Impresiona la cabida que tienen en nuestro código civil los derechos de propiedad.

     Se puede detectar la modalización, asimismo, en aspectos sociales como los correspondientes al regalo. ¿No es verdad que, en nuestras sociedades, pasan prácticamente todos por el dinero? ¿No recaen en su gran mayoría sobre valores biopsíquicos y económicos?

 

3.5.   Funciones del modelo humano de la sociedad de consumo (HPC)

 

3.5.1.   Función biográfica: las biografías a que da lugar este modelo humano son las biografías consumistas

 

       Toda nuestra identidad es consumista. A lo largo del estudio de nuestra vida iremos viendo cuáles son las características que tienen las biografías consumistas, porque uno es consumista en casa, en el trabajo, en la escuela, paseando por la ciudad o rezando en la iglesia. Y además lo es de “modo biográfico”, es decir, de manera irrepetible, peculiar y distinta a todos los demás.

 

3.5.2.   Función judicativa: el ÚNICO criterio que se utiliza hoy para medir lo humano e inhumano es la posesión o carencia de valores biopsíquicos y económicos

 

       En todas las formas de vida han existido ricos y pobres; no constituyen una característica peculiar del hombre de la sociedad de consumo, desde luego. Sin embargo, lo que sí es específico de nuestra sociedad es que ahora la riqueza y la pobreza ya no son simples criterios de división de las personas en clases sociales (ricos/pobres), sino el ÚNICO criterio de valoración de lo que es humano–inhumano. De este modo, los pobres representan la máxima inhumanidad aunque posean abundantes y profundos valores cognitivos, estéticos, lúdicos, morales, religiosos o sociopolíticos. Al rico, por el contrario, se le considera como el que disfruta el máximo grado de humanidad aunque carezca del resto de los valores.

 

3.5.3.   Función terapéutica: tenemos plena confianza en que el consumo será la solución a todos nuestros problemas

 

       El nivel de vida de un país se mide únicamente por la capacidad de consumo que tienen sus ciudadanos. Nadie parece dudar de que el consumo sea ahora el nuevo dios que nos va a liberar de todas nuestras calamidades. No entendemos que Cristina la hija del multimillonario Onasis tuviera depresiones y que dijera: “soy tan pobre que sólo tengo dinero”.

 

3.5.4.   Hoy son los valores económicos y biopsíquicos los que dan cohesión a todas las acciones

 

       Los que estudian los estilos de vida tradicionales ven que ciertamente todos sus componentes están muy armonizados bajo el núcleo de los valores religiosos; pero cuando analizan la sociedad de consumo, no advierten en ella más que disgregación por todas partes. Pero nada hay más contrario a la realidad, porque el modelo humano de la sociedad de consumo impone a la vez con suavidad y con violencia su propia cohesión a todas las experiencias humanas. Los ministerios del gobierno y las oficinas de la administración, las fábricas y las aulas universitarias, los sindicatos y las iglesias, los partidos políticos y los clubes de fútbol, las familias y las personas, todos están animados por casi un mismo espíritu: el de la sociedad de consumo. Las valoraciones biopsíquicas y económicas fueron muy despreciadas en la cultura europea por filósofos, teólogos, moralistas y místicos. Siempre se ha creído que sólo los valores morales, religiosos y sociopolíticos eran capaces de dar cohesión al resto de los valores. Pues bien, en el pasado siglo veinte ha aparecido un estilo de vida fundamentado en los valores biopsíquicos y económicos. De momento, en occidente, el modelo humano de la sociedad de consumo ha creado una conexión entre las naciones jamás conocida antes.

 

3.5.5.   Hoy el horizonte de sentido lo proporciona el modelo humano del consumo

 

       Este horizonte de sentido de la vida, basado en los valores económicos y biopsíquicos, ha ocupado todos los rincones y experiencias de nuestra vida. Y como es sumamente cautivador, se está imponiendo al resto de los horizontes de sentido. Para la gran mayoría de la gente de nuestro planeta, no ha existido en la Historia un horizonte de sentido más atractivo que éste.

 

       Naturalmente, como nuestro modelo humano arrastra consigo una extensa y densa inhumanidad, este horizonte de sentido dará paso lentamente a otro, como así ha sucedido siempre en el pasado.

 

3.5.6.   Las valideces/invalideces económicas y biopsíquicas modalizan a todas las demás

 

       Hoy las acciones son juzgadas como “válidas” si contribuyen a desarrollar los valores del núcleo de nuestro modelo humano. Las valideces económicas y biopsíquicas influyen, configuran, modalizan a todas las demás valideces humanas. La ciencia, por ejemplo, ha tenido que adaptarse a la función de producir bienes económicos y biopsíquicos en abundancia para que así pueda recibir el veredicto de “válida”. Y eso mismo se puede decir de los programas de televisión, de la libertad, del ocio, de los Dioses, de los estudios o de las agrupaciones. 

 

3.5.7.   Nuestras verdades y falsedades

 

       Hoy se considera que algo es verdadero si desarrolla en uno mismo o en la colectividad el modelo humano del consumo; es falso, si deteriora dicho modelo humano. Ahora bien, en dicho modelo, la ciencia tiene un papel preponderante, de tal modo que se ha extendido y está presente en todas las experiencias de nuestra vida. Con ello, la ciencia se ha constituido en tribunal supremo y marca a fuego cuáles son los verdaderos seres y cuáles los falsos, cuáles los auténticos y cuáles los engañosos. Para un saber así, que se abroga el monopolio de la verdad, no serían consideradas como verdades ni una oración, ni el cariño de una madre.

 

3.5.8.   Las seguridades/inseguridades económicas y biopsíquicas son las únicas que importan al ser humano de la sociedad de consumo

 

       Por el papel tan central que tiene la ciencia en el desarrollo del modelo humano actual, la seguridad/inseguridad científica se constituye en referente del resto de las seguridades/inseguridades humanas, con lo que, en nuestra forma de vida, las garantías ofrecidas por la ciencia superan en mucho a al resto. No hay pruebas válidas de Dios, por ejemplo, si no son pruebas científicas. Pues bien, el refugio de seguridad que es la ciencia se convierte en una ratonera, puesto que reduce el número de valores y de sus refugios naturales.

 

3.5.9.   Nuestro modelo humano es el referente de la responsabilidad

 

       Hoy el criterio último de responsabilidad de cualquiera acción es nuestro modelo humano. Todas las acciones que no contribuyan a mantener o desarrollar el núcleo valorativo de este estilo de ser hombre se considerarán como exentas de responsabilidad.

 

4.   MODELOS HUMANOS ALTERNATIVOS AL HPC

 

       Mucha gente padece los sufrimientos que genera el modelo de hombre de la sociedad de consumo. ¿Nos quedamos cruzados de brazos o intentamos crear un nuevo estilo de hacerse hombre diferente al de la sociedad de consumo? Nosotros optamos por lo segundo. Por eso propondremos en cada uno de los temas que configuran el temario modos alternativos de hacerse hombre. Ahora –y referido a los valores en general– señalamos algunas pautas que deben respetar esos modelos alternativos.

 

4.1.   Los nuevos modelos humanos deben cultivar como alimento valores de las ocho clases

 

       La Naturaleza ha hecho que la especie humana haya ido conquistando palmo a palmo sus vertientes vitales. Nosotros hemos distinguido ocho. El Homo necesita, para ser y desarrollarse como tal, seres que le alimenten cada una de las ocho dimensiones; es decir, ocho clases de valores. En la historia, sin embargo, se han construido y vivido modelos humanos mutilados y mermados, es decir, con una o dos clases de valores (morales, religiosos y sociopolíticos, fundamentalmente). Aquí defendemos sin paliativos que los estilos de hacerse hombre han de nutrirse de todos los valores.

 

4.2.   El núcleo valorativo debe respetar la dinámica de cada valor

 

       La razón fundamental es que cada valor tiene su función humanizadora específica, y en esta función no puede ser sustituido por otros valores. Tal es el caso de aquella madre que ama profundamente a su hijo y que, impotente, lo ve morirse de hambre; y es que el amor materno no quita el hambre. Posiblemente los humanos tengamos que seguir organizando nuestra amplia y variada alimentación en torno a núcleos valorativos. No ponemos ninguna objeción a que esto sea así. Sin embargo, sí censuramos que los valores del núcleo modalicen de forma absoluta y absorban de tal manera al resto de los valores que no les permitan seguir su desarrollo natural, pues para el ser humano supone un empobrecimiento no aprovecharse de la variedad de “alimentos” (valores). ¿Hay mayor tortura para el gusto que todas las comidas le sepan igual? Pues, en sentido amplio, eso mismo sucede cuando el núcleo valorativo empapa a los demás valores y les hace perder su peculiar naturaleza (sabor). Hoy todos los seres tienen casi exclusivamente sabor económico y biopsíquico.

 

4.3.   Los nuevos modelos humanos no deben construirse sobre la destrucción del modelo actual

 

       Muy poca gente escapa a la tentación de imaginarse amores, ejecutivos, bellezas, novias, justicias, familias, profesores, solidaridades, literaturas, sociedades y gobiernos maravillosos y perfectos. PLATÓN inventó este juego con su mundo perfecto de las Ideas. Pero los que han venido después de él no lo han practicado con menor intensidad; de tal modo que la libertad perfecta, la responsabilidad plena, la liberación total y otras tantas “utopías” han sido la enseña y estandarte de no pocas filosofías.

 

       La actitud “idealizadora”, utópica, tiende fácilmente a despreciar la realidad, el ser que ya ha aparecido. Lo bueno se identifica, para dicha actitud, con los entes de los mundos ideales; lo malo, con todos los seres del universo real. De esta manera, los modelos humanos actuales, el tipo de hombre que la evolución ha conquistado, carece de valor; hay que destruirlo.

       Pues bien, los modelos humanos siguientes al nuestro han de construirse respetando los grandes logros del actual. De otro modo, estaríamos siempre empezando de nuevo como hace dos millones y medio de años.

 

LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2016 by Jesusito el Herrero (1)

LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2016 by Jesusito el Herrero (1)

REVISTA ESTUDIOS FILOSÓFICOS

REVISTA ESTUDIOS FILOSÓFICOS

 Acaba de salir en la revista Estudios Filosóficos un número dedicado a los que fueron profesores de Valladolid. Quizás muchos lectores del blog fueron sus alumnos y tengan interés en adquirirla para recordarlos y posiblemente para conocerlos mejor. 

Y EN LLEGANDO DICIEMBRE ...

Y EN LLEGANDO DICIEMBRE ...

mes de risas, alegrías y profundas tristezas. De recuerdos y añoranzas. Es el mes de Alberto y de mi nieto.

Pero llega la NAVIDAD.

LOS BANCOS MODERNISTAS DE ZULOAGA EN LEÓN

LOS BANCOS MODERNISTAS DE ZULOAGA EN LEÓN

bancos de Zuloaga que continúan olvidados en el asilo "Virgen del Camino" del barrio de San Mamés (León).
 

Las cerámicas rotas y podridas, los esmaltes oscurecidos por la suciedad, las imágenes inexistentes; en una palabra, «deplorable». Es el estado de la obra que la ciudad de León compró al taller del artista Daniel Zuloaga.

Son ocho bancos en los que se reproducen estampas de la ciudad y que se hicieron para la plaza de Regla. Hoy esperan pacientes a que les llegue su ruina total en los jardines del asilo de San Mamés después de casi un siglo de desinterés.

Los bancos azulejados representan en su parte trasera imágenes de la Catedral, San Isidoro, el antiguo Santuario de la Virgen del Camino, la calle Ancha, la plaza de Botines, el Rastro Viejo, la Plaza Mayor… Mejor suerte corrió la fuente hallada durante unas catas en la plaza de la Catedral y que fue restaurada, si bien continúa en los almacenes municipales desmontada y a la espera de destino. 

La fuente y bancos para la plaza de la Catedral fueron desmontados en los años cuarenta: «El vaso de la fuente no fue trasladado, sino enterrado bajo un pequeño túmulo sobre el que se situó años más tarde una farola cuya base de hormigón se asentó en el lugar donde antes habían estado la columna y el capitel, de los que nunca más se ha sabido». El vaso de la fuente se halló en el transcurso de la reforma que se hizo en 1997. Para poder ser retirada, los azulejos fueron desmontados de su armazón y recogidos en un almacén municipal.

Los bancos, por su parte, fueron arrancados de su lugar original completos, base incluida, y colocados en su actual emplazamiento. Las sucesivas corporaciones municipales se han comprometido a salvar esta parte del patrimonio leonés pero todas ellas han ido apartando finalmente el cáliz mientras los bancos pierden de manera irreparable la cerámica.

Y, sin embargo, hubo un tiempo en el que la obra de Zuloaga podía contemplarse en el triángulo que forman la plaza de la Catedral, la calle Ancha y Sierra Pambley. En este pequeño perímetro se concentraba el legado que el maestro heredero de una larga tradición de armeros vascos y tío del pintor Ignacio Zuloaga dejó a la ciudad de León.

Entre las obras de Zuloaga que atesora la ciudad se encuentra el interior de San Francisco de la Vega, donde se encuentran una singular colección de azulejos esmaltados obra de Zuloaga.

También destaca el restaurante Zuloaga ubicado en los bajos del palacio construido a principios del siglo XX por el conde de Sagasta, y que conserva los azulejos de corte modernista que pintara Zuloaga para la decoración del portal de esta casa señorial.

En la Calle Ancha se encuentra la fachada de la casa denominada de Lesmes García, por albergar en sus bajos unos conocidos almacenes. Esta residencia está decorada con dragones verdes obra de Zuloaga. No es la única, otras casas próximas del casco antiguo también conservan azulejos salidos del taller del ceramista segoviano, hoy convertido en Museo Zuloaga.

DON PABLO

DON PABLO

Fotografía que recuerda el almuerzo ofrecido por la Diputación provincial de León a D. Pablo Diez como agradecimiento por haber pagado la construcción del Santuario, hoy Basílica de la Virgen del Camino en la semana de su inauguración.

Septiembre de 1961.

LA VIRGEN DE ARANTZAZU

LA VIRGEN DE ARANTZAZU

Os recuerdo lo que nos escribía en el blog mi amado Jesusito Herrero (gloria del 61) a raiz de mi publicación del pasado 23 de Octubre que titulaba EL SANTUARIO QUE QUERÍA SER BIC en el que me refería a nuestro Santuario de la virgen del Camino.


 

Jesús Herrero Marcos

Ya era hora de que alguien se fijará en este tipo de MONUMENTOS que, aunque aún no sean BIC, lo deberían de ser porque en su momento, además de por sus valores estéticos indiscutibles, supusieron un cambio sustancial en la estética de lo oficial que presagiaba también un cambio más profundo en otras cosas...
En esos mismos años en los que se levantaba el proyecto de la Virgen del Camino, se levantaba también otro de las mismas características en Arantzazu para albergar a otra Virgen, la patrona de Guipúzcoa. Sáenz de Oiza y Luis Laorga, Oteiza, Chillida, Luis Muñoz, Javier María de Eulate y Basterrechea fueron sus autores. En el caso de León la obra se completó con fluidez gracias a los promotores que todos conocemos y también al hecho de que los artistas eran más o menos "oficiales" o bendecidos por el régimen aunque su "estética" no fuera bien entendida... En el caso de la basílica de Aranzazu, los artistas eran poco menos que malditos, sobre todo Oteiza, y ello supuso un retraso considerable en la terminación del edificio (1950-1969). No obstante, y al margen de preferencias estéticas y huyendo de comparaciones, el santuario de la Virgen del Camino y la basílica de Aranzazu son como dos gotas de agua en un contexto de nuevos y poderosos vientos de renovación. 
A mi amigo Furri (de toda la vida), le mandaré en el trascurso del día fotos de Arantzazu para disfrute del blog y con el ánimo de apoyar esta estupenda iniciativa de la Junta de Castilla y León que espero tenga también eco para los guipuzcoanos. Abrazos de tamaño natural. ¡Ah!, se me olvidaba, ambos futuros monumentos BIC se construyeron con el permiso de la muy imperial Casorvida y como sucursales de su iglesia parroquial. Que quede claro.

 
ES otro edificio BIC hermano in pectore del nuestro de la Paramera. 
Las fotos responden al edificio de Oiza, el retablo absidal de Lucio Muñoz, el Apostolado de Oteiza (con sus "catorce" apóstoles), las puertas de Chillida, la cripta de Basterrechea y las vidrieras de Eulate.
¿Se puede pedir más?

ROMANCE DE SANTA CECILIA (Por Javier cirauqui)

ROMANCE DE SANTA CECILIA (Por Javier cirauqui)

ROMANCE DE SANTA CECILIA, PATRONA DE LA MÚSICA. 

Quería escribir un pequeño poema sencillo , pero al final me ha salido esta larga 

perorata. Os lo dedico a todos los alumnos de la Virgen del Camino de León 

donde vivimos la música con mayúsculas. 

En la Apía vía de Roma, 
viene a la vida Cecilia,  
que en el mismo lugar muere. 
El veintidos de noviembre 
se celebra su martirio. 
El sepulcro de Cecilia se encuentra en las catacumbas, 
que se llaman de Calixto. 
Le entierra Urbano Segundo 
con confesores y obispos. 
El cuatrocientos ochenta, 
aparecen unas actas, 
dichas de Santa Cecilia, 
que son de una autor anónimo. 
En los prefacios de misas 
del "Sacramentum Leonianum", 
fueron utilizadas. 

Estas actas nos recuerdan, 
que Cecilia era una virgen 
de una familia romana, 
del orden senatorial 
de los Metelos llamada.  
Sus padres le prometieron 
con noble joven pagano, 
al cual llamaban "Valerius", en cristiano Valeriano. 
Celebrado el matrimonio, 
a la cámara  nupcial 
ambos se retiraron. 
Cecilia dijo a "Valerius", 
en cristiano Valeriano. 
Celebrado el matrimonio, 
a la cámara nupcial,  
ambos se retiraron. 
Cecilia dijo a "Valerius", 
que a Dios había entregado 
su entera virginidad 
y un ángel guarda su cuerpo 
y vela celosamente 
su santa virginidad. 
Quiso verlo Valeriano, 
y Cecilia le envió 
a una piedra milenaria, 
que en la Vía Apia estaba, 
a encontrarse con Urbano, 
papa de aquellos años. 

Siguiendo la tradición, 
podría ser este el diálogo. 
Cecilia dice a Valero; 
"Te comunico un secreto, 
un ángel vela por mí. 
Si me tocas como esposa, 
el ángel se enfadará, 
sufrirás las consecuencias. 
En cambio si me respetas, 
el ángel, pues, te amará, 
lo mismo que a mí me ama". 
Valeriano, le contesta: 
"muéstramelo, que lo vea, 
haré aquello que me pidas". 
Dice Cecilia a "Valerius": 
Si crees en el Dios vivo 
y recibes el bautismo,  
verás al ángel presente". 
Valeriano obedeció 
y fue al encuentro de Urbano. 
El papá lo bautizó, 
Valeriano es ya cristiano. 
Un ángel se apareció. 
Los coronó como esposos 
con azucenas y rosas. 
Tiburcio se acercó a ellos, 
hermano de Valeriano, 
convertido al cristianismo, vivió con ellos en casa 
en la completa pureza. 
El prefecto Turcio Almaquio, 
condenó a los dos hermanos 
y Máximo el funcionario,  
encargado de matarlos, 
por arte de birlibirloque, 
se hace al momento cristiano 
y también sufrió martirio, 
junto con los dos hermanos. 
Cecilia enterró sus restos 
en una tumba cristiana, 
y Cecilia fue buscada, 
por los hombres del prefecto. 
Fue condenada a morir,  
ahogada en su propio baño. 
Como ella sobrevivió, 
le pusieron agua hirviendo  
e ilesa permaneció, 
en aquel ardiente cuarto. 
El prefecto decidió 
decapitarla allí mismo.  
Tres veces cayó la espada, 
sobre el cuello de Cecilia, 
pero no se separó, 
la cabeza de su cuerpo. 
El prefecto huyo dejando, 
bañada en su propia sangre, 
a la virgen, santa y mártir. 
Tres días vive Cecilia, dando limosna a los  pobres  
y dispuso que su casa 
se convirtiera en un templo. 

El papa Urbano Primero  
la enterró en la catacumba, 
Calixto Primero, papa, 
con confesores y obispos. 

Este es romance pío, 
histórico valor no tiene, 
como tantos recogidos 
en los siglos quinto y sexto, 
pero es cierto que existieron, 
los tres santos mencionados, 
Tiburcio, Valerio y Máximo. 
La reputación artística, 
de nuestra Santa Cecilia, 
pudo ser el resultado 
de una mala traducción 
de estas mencionadas actas. 
"Et canentibus organis" 
se convierte en esta frase: 
"cantantibus organis". 
Cecilia en su corazón 
a Dios, su Señor, cantaba: 
Haz Señor, mi corazón 
y mi cuerpo inmaculados. 
Palabra órganos latina,  
se nos convierte en un organum, 
instrumento musical 
y la frase aparecida, 
Santa Cecilia cantaba, 
con órgano se acompaña,  
así Cecilia pasó 
a patrona de la música. 
A partir del siglo quince, 
en el gótico cortés 
de un órgano acompañada, 
de un laúd o clavicémbalo, 
los pintores la retratan. 
Los códices más antiguos,  
no dicen "canentibus organi", 
sino "cadentibus Organis". 
Instrumentos de tortura,  
por arte de magia pasan 
a instrumentos musicales. 
La antífona describía,  
entre herramientas candentes, 
cuando canta a su Señor, 
con todo su corazón 
y no es el nupcial banquete, 
sino el día del martirio. 

Sea por lo que sea, 
Cecilia fue proclamada, 
la patrona de la música. 
En el año mil quinientos 
y noventa y cuatro más, 
el Papa Gregorio Trece,  
le canoniza y le nombra, 
la patrona de la música 
por una enorme atracción 
hacia acordes melodiosos 
de instrumentos musicales. 
Desde el siglo diecisiete, 
en Italia y Alemania, 
Francia y otros países, 
se celebran en su honor 
festivales musicales, 
y el día Santa Cecilia, 
de la música es el día. 

¡Viva Santa Cecilia 
y vivan los que practican, 
con instrumentos y voces, 
el gran arte de la músicas. 
Y vivan los componentes,  
de estas fotografías 
do se ve la Escolanía 
de la Virgen del Camino,  
del Camino de León 
Es hermoso recordar,  
este bello villancico 
del año sesenta y tres.  
Letra de Lope de Vega, 
música de Joaquín Hernández, 
el solista es Zamanillo, 
Ángel Torrellas dirige, 
magnífica  Escolanía 
de la Virgen del Camino, 
del Camino de León.  
Un saludo para todos 
con cariño y con amor. 

Javier. 
   
  

RECORDAD ...

Feliz día de Santa Cecilia para todos los que fuimos educados entre notas y palabras.

Santa Cecilia siempre nos pareció como la puerta de la Navidad a quienes "allí" nos enseñaron a crecer entre letra y música.
Suerte nuestra que ha sido.

RECORDANDO Y AGRADECIENDO

RECORDANDO Y AGRADECIENDO

 

Tras la muerte de Don Antonino, ved la placa que han colocado en su memoria en el muro en el que se apoyan los pendones de León.

 

ALGO MAS QUE UNA ANTIGUA FOTOGRAFIA DEL INTERIOR DEL SANTUARIO (Por Carlos Tejo)

ALGO MAS QUE UNA ANTIGUA FOTOGRAFIA DEL INTERIOR DEL SANTUARIO (Por Carlos Tejo)

El sábado pasado, me acerqué, a las seis de la tarde, a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Gijón, conocida popularmente como “La Iglesiona”.  Yo entré unos quince minutos antes de la celebración de la misa, ya que se me apetecía contemplar, un poco a mi aire, el interior de esta obra modernista del arquitecto catalán Joan Rubio y, sobre todo, los frescos de los hermanos alemanes Immenkamp. En eso estaba cuando apareción un cura joven que escondía su redondez bajo una sotana impoluta, dirigiéndose con paso decidido hacia la sacristía. Por mi cabezá ya se deslizó un pensamiento parecido a esto : ”Vaya generación de curas que nos están dejando los seminarios ultimamente”. Yo seguí mi recorrido contemplativo al mismo tiempo que me estaba dando cuenta que tendría que volver en alguna otra ocasión, ya que las vidrieras también merecían una pausa por mi parte. Mientras tanto, los feligreses que llegaban, iban ocupando los bancos en unos lugares que me pareció tenían cada uno reservado por ser habituales ocupantes. Y al toque manual de una campana que portaba un monaguillo cuarentón, de blanco inmaculado, apareció el joven sacerdote.

            In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti.

Mi santa y yo nos miramos extrañados e instintivamante contestamos:  Amen.

Aquellas palabras latinas hacía tiempo que no las habíamos escuchado y  me transportaron a una época lejana y que, teniendo ahora delante la fotografía del interior Santuario de la Virgen del Camino, me están dando pié para comentarla.

A primera vista, lo primero que se aprecia es que el sacerdote está de espaldas a los feligreses lo que, en principio, nos situaría en los  años anteriores al Concilio Vaticano II, ( 1962/1965). Lo más curioso es que el altar, se ve claramente, ya está alejado del retablo. El altar se puede rodear, no como antiguamnente que el altar estaba integrado en el retablo. La razón es que el arquitecto, el querido Fray Francisco Coello, ya en 1958 lo había diseñado en ese lugar, según se recoge en los pocos bocetos que se pueden ver en el libro publicado en el año 2006 por AACC8 Arquitecturas Contemporáneas, adelantándose el arquitecto/fraile a algunos de los resultados del Concilio Vaicano II.

En qué momento de la misa nos encontramos, viendo la foto, no es posible saberlo, pero en Gijón, en la misa del Sagrado Corazón, el sacerdote , despues de la Consagración, en castellano, y los rezos que siguen a la consagración nos deleitó de nuevo: Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria per omnia sæcula sæculorum. Tampoco nos lo esperábamos aunque mecánicamante contestamos:  Amen.  Es entonces cuando uno se da cuenta de quienes son los habituales a esa misa de las seis de la tarde y los que somos nuevos. Los nuevos miramos a nuestro alrededor algo sorprendidos, tenemos una reacción algo cómica.  En ese movimiento de sorpresa de nuevo descubro otra curiosidad, esta vez entre alguna de las feligresas. No son muchas, como en la foto del interior del Santuario, pero las hay que llevan pañuelo o velo sobre la cabeza, unas de color blanco y sólo una de color negro.

Conservo una foto de una boda, En Arriondas, en 1956, donde en primer plano aparecen, además de los novios, mis padre, que son los padrinos y, no está bien que yo lo diga, pero están guapísimos. Mi madre lleva un velo negro sobre su cabeza; ese año había fallecido mi abuela, la madre de mi padre, y por eso se cubría con el velo negro.

 En la iglesia de Gijón la decoración es abrumadora. En el santuario leonés las paredes son limpias, sin confesionarios a la vista, ni lámparas de mil brazos, ni Via Crucis rococos. Sencillos ambones o atriles reemplazaron los antiguos púlpitos, en muchas antiguas iglesias auténticas obras de arte del ebanista, del orfebre, del escultor marmolista, del artesano forjador. El arquitecto Coello hizo desaparecer todos aquellos elementos que pudieran desviar la atención de aquello que era lo importante: el retablo y, sobre todo, la imagen digna de devoción de La Virgen del Camino.

Y este sábado, en la iglesia del Sagrado Corazón,  “La Iglesiona”, con ese joven sacerdote de celebrante, los que allí participamos de la Eucaristía ni tan siquiera fuimos invitados a “darnos la paz”. De repente me dio la impresión de haberme trasladado en el tiempo a mis años de niñez en Ribadesella. Mi santa y yo rompimos ese momento con un beso y algunos se atrevieron a imitarnos, aunque fuera dándose la mano.

En 1968, en mi casa ocurrieron tres acontecimientos tristes, más para mi madre que para el resto de la familia. Se marcharon a ese nuestro Norte, cuando ella contaba 39 años, su hija de dos años, su única hermana y su marido, nuestro padre, que tenía 45 años. Ese año, tres hermanos ya andábamos compitiendo en piragua por esos rios de Dios. Corríamos con un club, La Sociedad Cultural y Deportiva de Ribadesella, que obligaba a que se fuera socio de la misma para poder acceder a sus instalaciones y beneficios deportivos de material para poder competir. A fallecer nuestro padre, que era el socio, resulta que ninguno de los tres hermanos habíamos cumplido los 18 años, y para hacerse socio había que ser mayor de edad. Mi madre rellenó la ficha, aportó la correspondiente fotografía y se hizo socia, pudiendo nosotros seguir con nuestra actividad piragüística. En el 2004, el que en aquel entonces fuera presidente de la Sociedad, me trajo un sobre y en su interior venía  la ficha  de socio que mi madre había hecho 36 años antes.

¿Por qué cuento esta anécdota aquí? Porque la fotografía, siendo la de una mujer joven y hermosa, reflejaba todo el dolor, tambien la serenidad de una madre, hermana y esposa que se había quedado sin lo que más quería. Y es que en la fotografía que comento del interior del Santuario, apenas si se aprecia la imagen de La Virgen, pero puedo hablar de su expresión de dolor, de su resignación, mirando la fotografía de la ficha de mi madre como miembro de la Sociedad Cultural y Deportiva de Ribadesella.

Ya que empecé en Gijón, allí voy a terminar. El joven cura finalizó la misa: “Ite Missa est” y algunos contestaron “Deo Gratias”, y yo dije sencillamente: “Amen”.

            Para acabar, y si, despues de todo, en la fotografía del Santuario lo que ocurre es que el sacerdote y los dos monaguillos acaban de entrar, no apagaron las luces de la sacristía, los feligreses se ponen de pié,  el celebrante se apresta a besar el altar, como se hace antes de empezar la Eucaristía, y a continuación lo rodea y se pone cara al público para celebrar la misa…Nunca lo sabremos. 

 

Carlos Tejo

COMIDA DEL ENCUENTRO DE VALLADOLID EN RUEDA (Javier Cirauqui)

COMIDA DEL ENCUENTRO DE VALLADOLID EN RUEDA (Javier Cirauqui)

BODEGAS DE YLLERA, LABERINTO DE ARIADNA.-

Ha pasado ya  un año y 21 días del Encuentro en Valladolid. No sé si ha sido la procrastinación que me ha invadido o por pensar que estas últimas crónicas no tenían ya interés  por haber pasado mucho tiempo. De todas formas aquí os mando la última y os pido disculpas por su largura y por su tardanza. De todas formas allá va esta última entrega y os dejo en paz con estas crónicas, que no con otros escritos y otras participaciones que os iré mandando y que aún, desde hace tiempo, tengo pensados. Espero no cansar a quienes tengan a bien leerlo.

Con cariño y con amor.

Javier Cirauqui

 


 

Llegados a las bodegas

Que el grupo de Yllera tiene

A las afueras de Rueda,

Yo he venido con Clemente,

Guía de la expedición.

Y esperamos en la puerta,

Que lleguen los comensales,

Que forman la reunión.

Encuentro en Valladolid

De los antiguos alumnos

De la Virgen de León

Treinta o cuarenta personas

Llegamos a este lugar

En esta Villa de Rueda,

A kilómetros cuarenta,

Ciudad de Valladolid

De fama vitivinícola

Y que alberga en su interior,

Gran cantidad de bodegas,

Que en el tiempo se perdieron,

Víctimas del abandono

O porque se derrumbaron.

El grupo Yllera reforma

Y recupera la historia,

La costumbre tradición

De estas bodegas de pueblo.

El grupo de Yllera dice:

Hemos ido rescatando

Estas antiguas bodegas

Y al irlas entrelazando.

Hemos ido descubriendo

Auténtico laberinto.

A la entrada nos explican,

Que se sienten orgullosos

De esta nueva instalación,

Ya que en el noventaiocho

Arden las instalaciones

De la planta superior,

Quedando sólo cenizas,

Pero la familia Yllera

Con emprendedor espíritu

Ha renacido con fuerza

Y muchísima ilusión

Con nueva visión del vino,

Vinculada a la cultura

 Y a la forma de vivir,

Arraigada en toda Europa.

El Grupo Yllera ha plasmado

Su técnica y tradición

Con la bella analogía

Del Mito del Minotauro

Y la fabricación del vino,

A través del laberinto

De bodegas que recorren

La profundidad de Rueda.

En diez salas relacionan

Un personaje del mito

Con determinados vinos.

Siguiendo “El Hilo de Ariadna”,

Las nuevas e inolvidables

Experiencias descubrimos.

Entramos en recepción

Y en frente nos encontramos

Expositores con vinos

Y allí nos van explicando

Como elaboran los caldos

Y como empieza esta historia,

Mil novecientas setenta

Con vino blanco verdejo,

El mítico Cantosán,

Y son miembros fundadores

De la denominación

De origen del vino Rueda.

En el año ochenta y tres,

Los dos hermanos  Yllera,

Como Curros conocidos

Se trasladaron a Rueda,

Por el verdejo atraídos

Y el potencial de sus uvas.

Un enólogo riojano,

Llamado Ramón Martinez

Ha lanzado el tinto Yllera,

Vino tinto elaborado

Con las uvas procedentes

Desde la Cuenca del Duero,

Y criado en las barricas,

El tiempo de un año entero.

Desde los blancos verdejos,

Denominación de Rueda,

Actualmente se elaboran

La gran variedad de vinos

De conocido prestigio.

Los vinos de nuestra tierra,

De Castilla y de León,

Los tintos de la Ribera,

 Bracamonte o Pepe Yllera,

Vinos con carácter propio,

Denominación de Toro

Y llamado Garcilaso.

Desde la histórica Rioja,

La gama llamada Coelus.

Y redondeando el pastel

El Olivante de Laura,

De nueva incorporación,

 La gama Yllera frizzante.

Rosé, verdejo y el tinto,

Caldos blancos y crianzas,

Jóvenes y reservas,

Tempranillo  y chardonais

En las barricas de robles,

Con nobleza bien criados,

Finamente conservados.

Los vinos rubios de Rueda,

Los de Castilla y León,

Los de Ribera del Duero,

Los de Rioja y los de Toro

Y los llamado frizantes.

A la entrada las bodegas,

Una persona atendía

 Y nos daba explicaciones

Sobre las clases de vinos,

Su precio y características.

Varios de mis compañeros

Encargaron los pedidos,

Que al terminar la comida

Y visita al laberinto,

Los irían recogiendo

Y llevarlos al destino.

Reunidos los compañeros

Bajamos al restaurante,

Guiados por la azafata,

Llamado el hilo de Ariadna.

De treinta y cinco a cuarenta,

Entre alumnos de la Virgen,

Esposas y acompañantes:

Carlos Abad y Clemente,

Daniel Orden y De Pablos,

Máximo Peña y Gerardo,

Enrique y Carlos Mancebo,

Javier del  Vigo y Vallina,

Javier Cirauqui y Solórzano,

José Fernández Martínez,

Cascajares y Rescalvo,

Ignacio Manso y Cicero

Y alguno que me he olvidado.

Por supuesto las esposas,

Amigas y acompañantes

De todos los compañeros,

Que vinieron al encuentro

Y no cito a las mujeres,

Pues desconozco sus nombres.

No se trata de machismo,

No quiero olvidarme de nadie.

Y como nunca nos falta

 Allá estaba el Padre Pedro.

Unos por el ascensor

Y otros a patita andando,

Bajamos al comedor,

Que es de un estilo mudéjar.

En posición transversal,

Dos salones lo atraviesan

Con pinturas en sus muros,

 Danzarinas y delfines,

Doncellas y Minotauro

De los palacios de Cnosos,

Llamado ·El Hilo de Ariadna”.

Nos fuimos aposentando

Todos los comensales

A la izquierda, a la derecha,

Comedor de los delfines,

Comedor de las danzantes.

La conversación fluyó

Y la charla se dispara,

Nos van sacando las viandas,

Los vinos, el pan y el agua.

El primer plato a la mesa,

Las croquetas de la casa,

Una rica escalibada,

Con las verduras asadas

En el horno de las leña,

Acompañan la ventresca.

Un revuelto de morcilla

Con patata panadera.

Abundante parrillada,

Chuletillas de cordero,

Chuletón quinientos gramos,

Con guarnición de ensalada

Y patatas panaderas

O elegir, patatas fritas.

Todo esto muy regado

Con vinos del Grupo Yllera,

Botellas de Bracamonte

O de Yllera de Crianza,

Copa de Yllera Privée,

Espumoso de la casa.

Entre brindis y saludos,

Charlas y confesiones,

Recuerdos y memoranzas

De aquellos tiempos pasados,

Llega el postre deseado,

Tarta de queso casera.

Luego cafés e infusiones

Y chupito de la casa.

Botella de vino obsequio,

Crianza “El Hilo de Ariadna”.

La lista sube de tono,

La alegría nos invade.

Charlamos con los del frente

Y los vecinos de al lado,

Se alarga la sobremesa

Tras el café y los chupitos,

Algunos toman gin tonic,

 

Y alegres y distendidos

Con entusiasmo entonamos

Las conocidas canciones,

Que en el colegio aprendimos:

La Sinda  no va por agua,

La Sinda no va a la fuente,

La Sinda no se divierte,

Boga, boga mariñela,

Boga, boga sin cesar,

La asturiana el  mío Xuan

Comensome a falagar,

Con un palu de avellanu´

Yesu que burru ye Xuan

Y un pupurri de canciones:

De colores, de colores

Se visten los verdes campos,

Caminaba el conde Olinos

Mañanitas de San Juan,

Cuando la obra del mundo

Dios terminó, terminó,

Le faltaba una veleta

Y así a la mujer creó,

Nos canta Javier Martín,

Entonando y modulando,

Que si el aire no la mueve,

Quieta, muy quieta se queda.

Aquellas bellas canciones

De aquel amplio repertorio,

Que en el Colegio cantábamos.

Y durante la comida

Se unen en brindis las copas

Para que seamos felices

Y comamos las perdices

Y que pronto nos veamos

En otro encuentro esperado.

Una vez finalizada

La comida del encuentro,

La azafata nos llevó

A visitar la bodega:

“El Laberinto de Ariadna”,

 

En la antigüedad los hombres

Buscaban tener respuestas

De los hechos naturales,

A través de las historias

De los héroes y dioses

Y de otros seres fantásticos,

Que eran los protagonistas.

Estas historias pasaban

De los padres a los hijos

Por vía de boca a boca,

 Rigen sus comportamientos,

 Sus vidas y sus destinos,

Estas leyendas contadas

Son los llamados mitos,

Mitos griegos y romanos,

Su ciencia Mitología.

Los dioses se veneraban

Se temían y admiraban

Y ayudan a comprender

 Una realidad distinta

Y nos muestran las creencias

De las civilizaciones.

Estos mitos han unido

Todos los pueblos de Europa.

Y somos los descendientes

De aquellos primeros hombres,

Que inventan la democracia,

Filosofía y política.

Somos los herederos

 Debemos conservarlos

Vivos en nuestra memoria.

La leyenda de este mito,

Del llamado Hilo de Ariadna

Se concreta en estos hechos.

El rey Minos poderoso

Y gran monarca de Creta,

Es el hijo del dios Zeus

Y de su mujer Europa,

Por su orgullo le castiga

Al nacer el Minotauro

Ser fantástico y horrible

Engendrado por mujer

Y un toro de color blanco.

Avergonzado el rey Minos,

Con la cabeza del toro

Y un cuerpo hirsuto del hombre.

En su palacio construye,

En su palacio de Cnosos

Un enorme laberinto

Para esconder a este monstruo.

Creta la ciudad estado,

Centro del  Mediterráneo

 Está en continuas rencillas

Con los estados vecinos

Como la ciudad de Atenas.

Andrógeo es hijo de Minos,

Gran deportista y atlético,

Decide participar

En unas competiciones

Celebradas en Atenas,

En el honor de Minerva

Diosa de la sabiduría.

Andrógeo vence en los juegos

A todos los atenienses,

Que rabiosos por la envidia

Lo asesinan al instante.

El rey Minos se enfurece,

Por esta muerte del hijo.

Declara la guerra a Atenas,

Pero Egeo rey de Atenas,

Le ofrece como tributo

Por el agravio causado

Para evitar la invasión.

En el plazo de nueve años,

Siete doncellas y jóvenes

También de siete su número,

Tendrán que ser entregadas

En el palacio de Creta,

Para así ser devorados

Por el feroz Minotauro.

Pero el hijo del rey Egeo,

El cual se llama Teseo

Se esconde en la isla de Creta,

En alguno de sus viajes

Por liberar a su pueblo

Y matar al Minotauro,

Al llegar allí Teseo,

Una hija del rey de Minos,

La denominada Ariadna

Se enamora de Teseo,

Le entrega el Hilo de Ariadna

Para encontrar la salida.

Al laberinto entra Teseo,

Va desarrollando el hilo,

Y encontrando al Minotauro,

Le da muerte con su espada,

Enrrolla de nuevo el hilo

Y alcanza la libertad.

Huyen Ariadna y Teseo

Hacia la ciudad de Atenas,

Pero en las islas de Naxos

Donde van a descansar

 Y Teseo la abandona.

Dionisos, el dios del vino

Se encuentra a Ariadna en la playa,

Dormida sobre la arena

Y le priva su belleza.

De Ariadna y del dios Dionisos,

Nace su hijo Enopión,

Primer hombre que elabora

El vino, gran invención,

Bajo la sabia enseñanza

De Dionisos dios del vino.

 

La azafata toma el hilo

Y nos guía en la bodega

Del laberinto de Ariadna.

Inicio del recorrido.

El Grupo Yllera, nos dice,

Recupera estos espacios

Singulares y admirables,

Patrimonio cultural

De nuestra villa de Rueda.

El nacimiento de Europa

Recrea en estas bodegas,

Las convierte en laberinto

Del Palacio del Rey Minos.

Atravesamos la verja

Dispuestos a visitar

Las diez salas que componen,

Recorrido singular.

 

SALA I.-CRETA

La primera sala es Creta,

Llamada de la enseñanaza.

Creta supone el inicio

De la cultura europea,

 De las artes, de las técnicas,

Teatro y filosofía…

Que difunde su saber

Por las tierras europeas.

El vino nace en Oriente,

Es la cultura minóica,

Derivada del rey Minos,

Rey de la isla de Creta,

Que lo difunde en Europa,

El cultivo de la vid,

Por el Mar Mediterráneo

Se va extendiendo temprano

Y dándose a conocer

El vino, preciado caldo.

 

SALA II.-EL MEDITERRÁNEO.

Segunda el Mediterráneo,

Sala de los espumosos,

Las viñas, los olivares,

Los trigales y frutales

Cruzan el Mar Mediterràneo,

Desde donde sale el sol.

Allá  en las tierras de Grecia

Hasta su ocaso en Iberia.

El carácter burbujeante,

Envolvente y ondulado

De nuestro mar Mare Nostrum,

Sugiere los espumosos,

Iniciando el laberinto

Con alegre bienvenida.

 

SALA III.- LAS DONCELLAS.

Llega la sala tercera

Llamada de Las Doncellas,

Lugar de los vinos blancos.

El tributo que pagaba

Atenas a la isla de Creta:

Siete jóvenes robustos

Y siete hermosa doncellas

Que devora el Minotauro.

La pureza y juventud,

Belleza y fragilidad,

Nitidez de estas doncellas,

Símbolos del vino blanco,

De las uvas del verdejo,

Que es la uva prodigiosa

De esta denominación,

Cuya capital es Rueda.

 

SALA IV.-ÍCARO.

Dédalo fue el constructor

Del laberinto de Ariadna.

Ícaro, su rebelde hijo

Imprudente y temerario

Con ganas de volar alto,

Pero con muerte temprana,

Quiso emular a los pájaros,

Con sus dos alas de cera

Y el sol con potentes rayos

Derribó su obra de abejas.

Esta sala simboliza

Los vinos rosados jóvenes,

Difíciles de encasillar.

De una muy corta vida

Por rápida oxidación.

 

SALA VI.-DEDALO.

La sala sexta contiene

Los crianzas en barrica,

A Dédalo dedicada,

Constructor del laberinto

Es viticultor enólogo,

Que pone todo su esfuerzo

En la crianza en barrica.

Una etapa en que los vinos,

Poco a poco se transforman.

Complejos aromas toman,

Aportándole a los vinos,

Robustez, longevidad.

El vino es una estructura,

Que hay que crearla y criarla.

Dédalo imaginativo,

Arquitecto e inventor,

Es el nombre más idóneo

Para este “Vino de Autor”.

 

SALA VII.-TESEO.

Teseo el intrépido héroe,

El que mató al Minotauro

Y salió del laberinto

Por el ovillo de Ariadna.

Teseo en la sala siete,

La variedad representa

A la crianza en botella,

Que les otorga a los vinos

Elegancia y suavidad

Y de sofisticación.

El héroe arriesga el trabajo

Como lo hace el bodeguero.

Vino en botella se afina

Y adquiere mucha nobleza

Como el príncipe Teseo,

Salvando del Minotauro.

 

VIII.-EL MINOTAURO.

Sala octava, las reservas.

Pues la esposa del Rey Minos,

Que es de nombre Pasifae,

Que mantiene relaciones

Con un bravo toro blanco,

Dando a luz al Minotauro,

Criatura mitológica,

Con un cuerpo fuerte de hombre

Y la cabeza de toro.

Que en los murales y mosáícos

De esta cultura minóica,

Con resaltada fiereza,

Lo pintan y representan.

El Mito del Minotauro

Representa a las reservas.

Son vinos excepcionales,

Poderosos y complejos,

Que tan solo se elaboran

En determinados años,

 Según son las condiciones

De los hechos naturales,

Tierra, el sol, la lluvia el viento

Y la mano de los hombres,

Deben ser excepcionales

Para su elaboración.

En el centro de la sala,

Un desnudo personaje,

Con la cabeza cortada.

Nos recibe sin ropajes.

La azafata nos bromea

Y dice que quien lo toque,

Podrá cumplir un deseo

Y yo le toco la pierna,

Pero dice que no basta,

Que hay que tocar lo que cuelga

En medio de la entrepierna.

 

SALA IX.-NAXOS.

Teseo abandona a Ariadna

En una playa de Naxos,

Isla del Mar Egeo.

Y mientras esta dormía

Fue encontrada por Dionisos,

Que era el dios griego del vino

Y más tarde fue su esposo.

El pasaje representa

Los vinos de gran reserva,

Vinos que al igual que Ariadna

Duermen en las botellas,

Para transformarse al tiempo

En maravillosos caldos,

Que sin duda son los únicos

Y digamos que divinos.

 

SALA X.-DIONISOS.

En la sala se recoge

El espíritu Dionisos,

El vino más exclusivo,

Elegante y prestigioso

De las bodegas de Yllera.

 

La visita se ha acabado

Y a todos nos ha gustado-

Despedimos con aplausos

A nuestra rescatadora

Del laberinto de Ariadna,

Simpática e informada

Divertida y preparada.

Al salir de las bodegas,

Recogemos la botella

Del Laberinto de Ariadna

Y los vinos que han comprado

Otros muchos compañeros.

Nos despedimos de todos

Con abrazos y apreturas,

Con besos y con cariño,

Retardando la partida,

Y como broche final,

Cantamos la despedida;

“Adiós madre de mi vida,

Triste llega la partida”…

Que no es producto del vino

Sino del mucho cariño.

Vuelvo con Javivi y Lourdes

 El trayecto se hace largo

Y me dejan en Donostia,

Para volverse a “Bilbado”.

 Aunque estoy “procrastinao”,

Me despido de vosotros

Hasta el próximo sarao.

 

Un fuerte abrazo para todos. Con mucho cariño. Javier.

 

 

 

 

 

PAJARIN EN EL LIMBO

PAJARIN EN EL LIMBO

Pedro López Llorente (Perico, Pedrín, Pajarín) cuelga sus dibujos en Oviedo, Bar LIMBO (Calle Matemático Pedrayes).

La exposición, bajo el título de EL QUIJOTE permancerá al público durante todo el mes en horarios de mañana, tarde y noche.

TRINIDAD HORIZONTAL

TRINIDAD HORIZONTAL

Paseando por los alrededores del Santuario y observando la puerta de granito que talló Subirachs y llamada de los Peregrinos, que abre al fondo el acceso a la explanada del Santuario de la Virgen del Camino, me llamó la atención algo en lo que nunca me había fijado.

En lo alto del inmenso bloque aparece lo que me atrevo a llamar Trinidad Horizontal. Me baso en la figura del Trono de Gracia tan representado en la escultura gótica (imagen de Dios Padre entronizado que sostiene en sus manos la cruz de su Hijo y descendiendo en forma de hálito divino la paloma del Espíritu). También se le conoce a esta figura en el gótico como Trinidad Vertical.

Pero son sólo elucubraciones mías.