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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

MARCELINÍN PARA NOSOTROS

MARCELINÍN PARA NOSOTROS

Con sincero orgullo os informo que Marcelo García, para nosotros Marcelinín, hijo de Conchy y del inolvidable y muy querido Marcelino García Sal,  ha obtenido el premio de NOVELA JOVEN DE ASTURIAS con su novela titulada REINICIANDO LA PARTIDA.

Como ya es un personaje importante, os anuncio sus actividades para este mes de Mayo por si alguno de quienes tenéis la fortuna de vivir en Oviedo os queréis acercar a acompañarles en alguno de estos eventos literarios.

DÍA 2 DE MAYO.- En la Librería Santa Teresa de Oviedo, a las 19 horas, presenta y firma su nuevo libro DORIAN GREY 2.0

DIA 13 DE MAYO.- Coincidiendo con la XXI feria del libro de Oviedo, a partir de las 19:30 horas, firmará ejemplares de sus obfra. La feria estará instalada en la plaza Trascorrales de la capital asturiana.

 

DÍA 15 DE MAYO.- Recibirá el premio de NOVELA JOVEN DE ASTURIAS, por su novela REINICIANDO LA PARTIDA, en la Biblioteca de el Fontán de Oviedo, a las 19:30 horas.

 

FOTOS DE LA PRESENTACIÓN.

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - PRESENTACIÓN DIA D HORA L

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - PRESENTACIÓN DIA D HORA L

Queridos compis, hoy os detallo el programa "provisional" sobre el que estamos trabajando para el día 17 de Mayo, sábado, día de presentación de nuestro tercer tomo de la Colección el Tomillar, EL ÁLBUM DE LAS FOTOS La Virgen del Camino 1957 - 1971.

Nos volveremos a reencontrar en nuestro Colegio de la Virgen del Camino, auténtico escenario del ÁLBUM DE LAS FOTOS.

El programa os lo dejo en el apartado de Enlaces EL ÁLBUM DE LAS FOTOS (parte derecha de la pantalla del Blog) bajo el título de PROGRAMA PRESENTACIÓN "Provisional".


Al acceder a este Enlace encontraréis :

  • § Programa para el sábado día 17 de Mayo.
  • § Presentación EL ÁLBUM DE LAS FOTOS.
  • § Programa para el domingo día 18 de Mayo (lo estamos preparando).
  • § los Hoteles que hemos concertado en León, Casa de ejercicios de la Virgen del Camino y Hotel Alfonso V de León, y los precios que se han acordado. La reserva y el pago del Hotel lo haremos cada uno personalmente con el propio Hotel a través de los teléfonos que encontraréis en el Programa. 

De cualquier modificación que pueda aproducirse sobre este programa establecido os lo comunicaré a través de la página del Blog y lo mantendré actualizado en el apartado de Enlaces.

Todo está pendiente de conocer cuántos de vosotros vendréis.

Disfrutemos de otra nueva oportunidad para volver a reunirnos y poder abrazarnos.

Está claro que no podéis faltar.

Os seguiré informando. 

JUGANDO AL FUTBOL EN 1965

JUGANDO AL FUTBOL EN 1965

Nuestro compañero Filiberto Blanco nos envía esta nueva fotografía del posado fotográfico ante un trascendental partido de futbol "momento deportivo". En el reverso de esta fotografía figura la fecha: 1 - junio - 1965.

Equipo de fútbol. Los que se alinean en ella son:

P. Huarte, Hernando, José Blas, José Antonio, Rafael Jesús, Fernando Ordás, Miguel Ángel, Manzano, P. Jaime, Saturnino, Juan Carlos Vilda, Guillermo Termenón, “Canario” y Emiliano Maroto.

Todos ellos, salvo el pHuarte y el pJaime, claro está, son colegiales que empezaron primer curso en el año 63. 

 


 

 

Lo curioso es que la misma foto, ya sin los Padres Huarte y Jaime, me la ha enviado el compañero José María Martínez Hernando "Chema", del curso del 63, el portero de las fotos.

Y me acompaña el detalle de la alineación.


EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -9- SANTUARIO

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - ¡¡¡ Presentación !!!

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS      -    ¡¡¡ Presentación !!!

Os cuento que estamos trabajando para poder realizar la presentación del libro "EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - La Virgen del Camino 1957-1971" el próximo sábado día 17 de mayo. 

El P. Fernando ya nos ha reservado para la tarde de ese sábado la Casa de Ejercicios de la Virgen del Camino.

En próximos días os informaré del precio de la habitación con desayuno que nos ponen para quienes queráis pernoctar allí. El precio que nos ha adelantado el P. Fernando es de 25 € habitación con desayuno.

También os dejaré dirección y precio de algún hotel en la ciudad de León.

Os adelanto que la primera idea que tenemos es la de realizar el acto de presentación del nuevo libro en la tarde de ese sábado, posiblemente a las 19 horas (para que quienes viajéis hasta León os dé tiempo a llegar) y posteriormente un aperitivo que nos sirva de cena.

Os diré también el precio definitivo del libro y la forma de pago, de quienes vengáis a León, o de ingreso en cuenta para quienes no podáis asistir. Lo haremos como en otras ocasiones similares.

De todas formas, permaneced atentos al blog pues, en próximos días, os facilitaré los detalles concretos del acto en su totalidad.

Comprenderéis que necesitamos conocer el número más aproximado posible de personas que podremos reunirnos para presenciar la presentación de nuestro tercer tomo de la Colección El Tomillar.

Por lo que os pido me vayáis informando por este medio, o enviándome un correo a josemaricortes@telefonica.net, de quiénes podemos y queremos acudir a nuestro Colegio para acompañarnos en esta nueva presentación.

Por mi parte en la portada del blog, Enlaces EL ÁLBUM DE LAS FOTOS, os dejo el fichero APUNTADOS PRESENTACIÓN EL ÁLBUM DE LAS FOTOS con el detalle de quienes nos vayamos apuntando. 

Animaos, os esperamos, el nuevo libro merece nuestra asistencia.

BESTE JIRA (fotografías)

BESTE JIRA (fotografías)

Fotografías que conforman la historia de Villava. Nos las envía el muy muy querido compañero Javier Medarde a quien le damos las gracias. 

 

 

La foto de la portada es el colegio de Villava.

La siguienbte foografía está tomada el día de la inauguración de Beste Jira, allá por el año 1912.


Esta es también Beste Jira, pero por la parte de atrás. Es una foto del año 1913.


La siguiente foto es ya actual, y como ves es la misma fachada que está perfectamente conservada. Se hicieron algunos retoques en la parte central, que hoy están ocupados por vidrieras del P. Iturgaiz, y los escudos, a la derecha el de los dominicos y a la izquierda el de Navarra. Aunque en la actualidad el escudo de Navarra no tiene la laureada alrededor de las cadenas. Algún día los dominicos ya la retirarán.

 

Esta última nos la envía Maxi Olóriz y la titula BESTEJIRA EN CONSTRUCCIÓN


EN LA CAMPA DE OTERUELO

EN LA CAMPA DE OTERUELO

He recortado una esquina, a la derecha del todo, de una fotografía de uno de aquellos días de campo con los que los Frailes nos premiaban, hiciese frío o calor. Me temo que aparece alguien que todos conocemos y que seguramente ya estaba reclamando prieto picudo.

Esta fotografía la veréis en EL ÁLBUM DE LAS FOTOS que ya tenemos concluido.

De momento, abro el concurso de reconocimiento del "personaje".

Pistas: no creo que hagan falta.

Premios: Chema Sarmiento está de obras en su terraza de París, por lo que, en este concurso, quien reconozca al "interfecto" gozará de un idílico e inolvidable fin de semana en Villacil city, puntero centro turístico de La Sobarriba leonesa.

Espero vuestras intervenciones.

Si quieres ver la foto completa, no dejes de reservar tu ejemplar del ÁLBUM DE LA MEMORIA.

EL NIÑO ENTRE LOBOS

EL NIÑO ENTRE LOBOS

Hoy día del libro. Os encantará, como a mí me ha encantado y hecho pensar, este relato titulado "El niño entre lobos". Es de un autor muy joven y muy bueno, yo también lo creo.

Está siendo un éxito en las redes (al final os dejo el enlace).

El nombre del autor es Laro Cicero, hijo de Isidro. De tal palo...

 

A la memoria de Anselmo.

Otros, fácilmente, pensarían mucho antes de escribir. Yo escribo mucho antes de pensar.

Mi nombre no importa, ni el nombre de la montaña a la que me encomendaba todos los amaneceres, cuando de niño, muy niño, subía a los invernales cuidando el ganado de mi padre.

Yo tenia un perro pequeño, canela, feo como pocos. Sus dientes de abajo sobresalían de su boca y parecía estarse mordiendo el hocico constantemente. Era un perro listo de verdad. Se llamaba Zacarías.

Zacarías y yo mismo éramos los encargados de llevar a los animales al monte todos los días. Salíamos temprano, sin salir el sol. Desayunábamos un poco de leche recién ordeñada y unos trozos de pan, y al monte que nos íbamos.

Yo por aquella época, tendría unos ocho años y no era más grande que una zarza. Y Zacarías parecía una comadreja más que un perro. Eso no era impedimento para que mi padre me hubiera encomendado la importante tarea de cuidar de nuestros animales durante todo el día por los montes.

Como he dicho, salíamos al amanecer, con las ovejas, las cabras y alguna vaca, hacia los invernales. Que son cuadras en las alturas. Allí pastaban y a veces pasaban la noche.

Al oscurecer, sin hacerse de noche, Zacarías y yo volvíamos a casa, temerosos. La noche en el monte no nos gustaba a ninguno de los dos. No se cual de los dos llevaba las orejas más pinadas, atentos a cualquier ruido. Los montes donde nací, cuando oscurece, o cuando se mete la niebla, cambian. Pasan de ser lugares comunes que yo conocía como mi propia casa a convertirse en lugares terribles. En los que hasta los árboles toman una actitud siniestra.

Una de esas tardes, una de verano, bajábamos Zacarías y yo a buen paso por entre los espinos, camino de la casa de mi padre. Delante de nosotros iban las ovejas paridas con sus corderos y alguna de las vacas.

Las vacas, a pesar de lo que pueda parecer son animales inteligentes y con mucho carácter, en ocasiones, los días más calurosos, se agobian a causa del calor, las moscas y los tábanos. En esas ocasiones, levantan el rabo y echan a correr enloquecidas hacia las alturas.

Esa tarde ocurrió eso. La Negra, la vaca más preciada que teníamos, llegando a un calvero por el que baja, como una culebra adormecida, un arroyo, levantó el rabo y moscó.

Salió corriendo por entre la espesura y desapareció. Zacarías me miró con las orejas apuntando al cielo. Quieto, esperando una reacción por mi parte.

—¡Vamos Zacarías, tráela!

El perro, instantáneamente, corrió en la dirección por donde había desaparecido La Negra, como un escopetín.

Yo pausé al ganado en aquel calvero y me senté en una roca contrahecha. A esperar que el perro trajese a la vaca.

Los árboles de espino comenzaban a hostigarme con sus, cada vez, más largas sombras.

Los parches de cielo que se podían ver por entre la espesura del bosque ya no eran azules, habían tornado a un color sanguíneo, el aire caluroso del verano desapareció expulsado por la niebla, que como una gigantesca lengua, lamía las frentes de los montes.

Los corderos comenzaron a inquietarse, a patear la tierra, a bufar. Me miraban con los ojos fuera de las órbitas, exactamente igual que cuando, atadas las patas, en silencio, saben que les vas a clavar el cuchillo en el cuello. No se oía por ningún lado a Zacarías ni a aquella maldita vaca negra.

De repente lo escuché. Un aullido terrible. Por detrás de mí. Y otro, y otro más. Sentí que me pasaban un hierro ardiendo por las tripas, No puedo describir ahora que soy viejo, lo que sentí. No era miedo, era algo mucho más profundo, era mi instinto animal. Me ericé, me sentí cordero. Éramos la misma cosa los corderos y yo. Los aullidos se oían por todas partes, eran muchos, nos rodeaban, eran los lobos.

No recuerdo haber pensado nada, el instinto más profundo bloqueaba cualquier racionalidad, eché a correr, como un corzo, hacia abajo, siempre hacia abajo. Mientras corría, aterrorizado, me pareció ver ovejas y corderos desbocados, y lobos por todas partes. Nos estaban cazando. Muchas veces llegué a pensar que era el fin. Los nervios saliéndose de mi nuca, esperaban en cualquier momento el mordisco final.

Pero no llegó. Ya cuando el monte da paso a los prados, dejé de oír las frenéticas carreras a mi lado. No paré de correr, hasta llegar a la casa de mi padre.

Él estaba metiendo hierba al pajar, con las últimas luces del día, en la corrala de entrada a la casa. Al verme, respingó.

—¡Los lobos... los lobos. Padre los lobos…! Gritaba yo.

Extrañamente mi padre, que fue el hombre más sabio que yo conocí, pareció tranquilizarse al oírme mentar a los lobos.

No dijo una palabra, simplemente posó su enorme mano en mi nuca y la apretó suave pero firmemente. Nos metimos en casa.

Aquella noche cené todo lo que había en la mesa, junto a la lumbre, con la mirada fija y pensativa de mi padre sobre mi. No dijo una sola palabra durante la cena, ni a la hora de irme a la cama.

Acostado, no era capaz de dormirme, mirando la noche azul llena de estrellas por la ventana, esperando oír a los lobos, a Zacarías, o a la maldita vaca negra.

Lo que oí fueron los pasos de mi padre acercándose. Abrió la puerta y me dijo:

—Mañana tienes que volver a buscar a los animales. Y cerró la puerta.

No pegué ojo en toda la noche, cómo podía mi padre hacerme eso, hacerme volver a esos montes llenos de lobos.

A la mañana siguiente mi padre estaba junto a la lumbre, almorzamos juntos, no me dijo ni una sola palabra de nuevo. Me vestí y salí con las primeras luces camino a los montes de donde había salido la noche anterior despavorido. Mi padre me dio una palmada en el hombro.

Me encaminé como un cordero cabizbajo hacia los montes, miré un par de veces atrás buscando a mi padre, que me mandara volver, que lo había pensado mejor. No ocurrió eso. Me miraba serio, desde la puerta de la casa.

El valor que tuve que echar a cada paso que daba es indescriptible. A cada paso quería echar a correr de nuevo. A cada paso me parecía oír un ruido, un gruñido, unas carreras.

No se escuchaba el alboroto de los pájaros. Me sentía pequeño y vulnerable como un cachorro. Solo frente a los lobos. Mi convencimiento era que esa mañana iba a ser devorado como un cordero.

Avanzaba muy despacio, intentando pisar solamente las piedras, para no hacer ningún ruido, subía a los montes en completo silencio.

Ya adentrado en lo profundo del monte, empecé a escuchar, de vez en cuando, siempre por delante de mi y a la izquierda, unos chasquidos, como de ramas rotas, algo me acechaba entre los matorros. Tuve la misma sensación de fuego en las tripas que la tarde anterior.

Muchas veces, me di la vuelta y eché a correr, hacia abajo. Pero finalmente me detenía a los pocos metros, agudizaba el oído, apretaba los dientes y los puños, rebufaba y seguía ascendiendo.

Así subí durante unas cuantas horas, acobardado y erizado como un animal acechado. Seguí escuchando los chasquidos, siempre delante y a la izquierda de mi.

Ya quedaba poco para llegar al invernal, a donde sin duda debían haber ido los animales a refugiarse la noche anterior, los que hubieran sobrevivido al ataque de los lobos. Cuando cayó una nube. En los montes donde nací, en verano, caen unas nubes impresionantes, son tormentas muy poderosas y breves que ayudan a refrescar el día, aquella nube lo único que consiguió fue atemorizarme más, los truenos y los rayos sacudían el monte. A pesar de todo seguí avanzando. Empapado.

La nube duró poco tiempo. Cuando alcancé la braña donde estaba el invernal, el sol lucía de nuevo.

Subí la braña, y lo que vi entonces cambió mi vida para siempre. Fue entonces, a los ocho años cuando me hice un hombre.

Allí erguido, esperándome, sonriendo, acompañado por Zacarías y la maldita Negra estaba mi padre, a la puerta del invernal. Corrí llorando a sus brazos.

Los chasquidos que me habían acompañado durante la subida al invernal eran los pasos de mi padre, que había subido escondido entre los matorros, observándome en las sombras. Protegiéndome. Dejando que fuera yo quien venciera mi miedo a los lobos.

Me explicó allí sentados, a la sombra de un chopo, a la puerta del invernal, que los lobos eran animales valientes y saben oler al animal valiente, y que a ese animal lo respetan. Que Zacarías, y La Negra eran animales muy valientes, y por eso los lobos los respetaron. Que la noche anterior algunos de nuestros animales no habían sido tan valientes y por eso habían servido de alimento al lobo.

Y que yo, su hijo, ahora mismo era el animal más valiente de todos los montes y prados, que los lobos me respetarían siempre, y que desde esa mañana, los lobos, desde lejos me conocerían.

El verano pasó tranquilo, como otros veranos anteriores pero con una gran diferencia, mi padre me trataba ya como a su igual. Me consultaba antes de tomar una decisión, hablábamos de todo. Me respetaba como también me respetaban los lobos. Era feliz como solo un hombre de ocho años puede serlo.

Mi padre era capaz de saber si iba a nevar solo con ver una nube encima de un pico determinado, podía hablar con las aves en su idioma, conocía a la gente por sus ojos, y tenia un corazón noble, que se encargó de entregarme a trocitos todos los días. Pensaba que todos los hombres y los animales éramos iguales. No concebía el abuso.

Mi padre sabía vislumbrar la magia de nuestros montes. Y transmitírmela.

El verano dio paso al tardío. Y con él a los tiempos más negros de mi vida. Fueron tiempos de lobos cobardes. De guerra.

Una mañana, de noviembre, estábamos mi padre y yo metiendo hoja en el pajar, para alimentar a los chones.

Esa mañana de muerte paró un camión a la orilla de la carretera, de el camión verde se bajaron trece muchachos, enfebrecidos, armados con fusiles y escopetas, y empezaron a insultar a mi padre, a golpearle, a reírse de él. Mi padre intentó meterme en casa pero no pudo. Se defendió, peleó valientemente contra aquella manada de lobos humanos, cobardes y traidores, dejó inconsciente a más de uno, pero sucumbió.

Yo agarré una vara y empecé a golpearles, me apartaron. Subieron a mi padre, amarrado como un cordero al camión y se fueron de nuestros montes. Aquella mañana me quise morir. Aún hoy que por fin tengo valor para contarlo a mis nietos, me sigo queriendo morir, de rabia y de impotencia.

Al día siguiente, yo estaba en la cama, con fiebre, delirando, solo. Cuando oí afuera unos gritos, eran seis hombres, vecinos traidores de los pueblos vecinos. Hablaban sobre venganza, sobre que alguien, en unas islas lejanas se había levantado contra ese invento del demonio que llaman democracia, y que iban a limpiar los montes de magos.

Eran los estúpidos borregos disfrazados de lobos que hacían lo que sus amos, los caciques, les mandaban. De los que tanto me había hablado mi padre. Esos borregos malnacidos me subieron a la yegua blanca de mi padre, me llevaron a un lugar apartado y me apalearon.

Me dieron tal paliza que, cuando se marcharon, al quitarme la camisa ensangrentada, me salía la piel pegada a ella a jirones.

No tardaron en volver, una semana después, creo recordar, me amarraron y me metieron en un camión verde como en el que se llevaron a mi padre. No estaba asustado, mi padre había pasado por lo mismo, y ahora era yo. Me incorporé en la cajuela del camión y miré a aquellos cerdos directamente a los ojos, uno a uno. Ni mi padre ni yo les habíamos hecho nada, no tenía de que temer, si eran lobos de verdad verían el valor en mis ojos y me respetarían.

Pero no eran lobos de verdad, eran la gente más ruin, cobarde y traidora. No eran hombres, eran una manada de zorras, jamás entenderían el idioma de los pájaros, ni sabrían cuando iba a nevar. Su espíritu era miserable.

Me llevaron muy lejos de mis montes y de mis prados. De mis lobos.

Me encerraron y me obligaron a trabajar para construir estúpidos edificios grises de cemento. Se divertían haciéndome cargar con sacos de escombro atados con alambre que me cortaban la piel.

Nos hacinaban y nos hacían pasar hambre, nos abusaban. Eran unos abusadores.

En una celda, de noche, escribiendo esta historia. Miro por entre las rejas, intentado comprender. Me parece ver a mi padre, erguido, bajo la sombra de un chopo a la puerta del invernal, acompañado por Zacarías y la maldita Negra. Sonriendo.

 —Hijo, eres igual que los lobos, ellos te conocen. Aguanta, sigue caminando, igual que aquella mañana. Vence al miedo, hijo, tu eres como un lobo. Nunca más volví a ver a mi padre. Y pasaron muchos decenios hasta que pude contar esta historia a mis nietos. Siempre entre lágrimas.

Tuve que subir muchos montes venciendo al miedo durante mi vida, pero también sigo hablando con los pájaros y sé cuando va a nevar.

Ahora que soy anciano, sé que mis hijos y mis nietos, y los nietos de mis nietos, sabrán que también ellos, son como yo, el niño entre los lobos.

Laro Cicero

 

NAVARROS Y GUIPUZCOANOS

NAVARROS Y GUIPUZCOANOS

Nuestro querido Mocé, Javier Medarde para los amigos, nos da cuenta de su comida entre amigos y compañeros de infancia.

Un saludo y un abrazo para todos.


 

Hola José Mª
 
El sábado 5 de abril, nos juntamos en Pamplona con el fin de pasar un rato juntos y pasarlo bien. Y la verdad fue muy agradable.

Como ves en la foto hay algunas caras nuevas que se asoman por primera vez al blog, como es el caso de Tomás Mendívil y Miguel Angel Fuertes. Tomás era del curso de Cirauqui, Argüeso, el Pitu, etc. y Miguel Angel Fuertes, que por cierto está en el convento de Villava, es del curso de Menéndez y Loitegui.

Faltaron algunos que ya tenían comprometido el día, pero anunciando que no faltarán a la próxima. Como ves también se unieron los guipuzcoanos Iturriaga y Olano.

En la próxima confiamos que se unan los riojanos y los maños y todos los que tengan ganas de pasar un rato agradable.
 
Te nombro los que aparecemos en la foto. De pie y de izquierda a derecha: Iturriaga, Domingo Iturgaiz, Mendívil, Loitegui, Ramiro Noguera, Cirauqui, Patxi Iturgaiz, Novel y Olano. Sentados, Suescun, Medarde, Menéndez y Miguel Angel Fuertes.
 
Bueno José Mª un abrazo desde Pamplona

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -8- EL COLEGIO

¡¡¡ felices pascuas !!!

TENEBRAE

TENEBRAE

Hoy, Viernes Santo, os dejo la partitura de Tenebrae.

Hermosa la huella de nuestros pulgares en el centro de la partitura.

LA OBRA DE JOSÉ LAPAYESE BRUNA EN LAS CAPILLAS DEL COLEGIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO EN LEÓN (por Enrique Valdeón)

LA OBRA DE JOSÉ LAPAYESE BRUNA EN LAS  CAPILLAS DEL COLEGIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO EN LEÓN (por Enrique Valdeón)

LA OBRA DE JOSÉ LAPAYESE BRUNA EN LAS  CAPILLAS DEL COLEGIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO EN LEÓN


1. Las escenas del Rosario y del Viacrucis en las Capillas de las escuelas del Colegio

El invierno se envalentona sobre el mes de febrero y en las camarillas de la escuela apostólica suena la música de la mañana. Al despertar los ojos de la noche chocan con la escarcha de los ventanales en donde se dibujan figuras geométricas blanquecinas y plateadas.

Es la hora de la Misa. Adormecidos al alba, en el frío y la oración, la vista se detenía, en la blanca pared lateral donde José Lapayese realizó los catorce grafismos incisivos que representan las estaciones del Viacrucis en la capilla de la Escuela Mayor.

Y los quince misterios del Rosario, moldeados con belleza y esmero, que están en la capilla de la Escuela Menor. 

Sentado en esta capilla, y aturdido por la hora, la vista se cruzaba con el relieve de tres figuras llenas de fuerza. Un soldado con una lanza que abre paso para dejar el camino libre. Un Jesús cansado, encogido por el peso de la cruz que lleva arrastrando y un tercer personaje, parece otro soldado, en actitud agresiva lanzando su ira contra el cuerpo de ese Rey de los Judíos. Es la segunda estación del Viacrucis: Jesús con la cruz a cuestas.  

              
Me vino a la mente la estrofa que cantaba mi tía Florencia en Retuerto, un pequeño pueblo de la montaña leonesa:

Aquí en el segundo paso

que es un crecido tormento

Aquí ponen en mis brazos

aquel madero pesado

para sufrir más escarnio. (2)

 En cada huecograbado, cada estación, sus personajes están dotados de fuerza, de movimiento, dramatismo,…. Y establece en cada composición una magia que es una invitación a ese canto inicial que recorre el Víacrucis  en la Semana Santa Castellana:

Alerta cristiano, alerta

Pues ya la hora sonó

En el reloj de tu vida

Pues te llama el Salvador

Para que humilde le sigas.

En otra escena aparece Jesús, donde:

“ le azotan y escupen

y a una columna amarrado

el pueblo se reúne y con crecida algaraza

todos dicen que se ejecute.” 

                     

 Lapayese moldea los rasgos con fuerza, con movimiento, centrando la imagen en esa primera estación  donde humillado es condenado a muerte. 

La ultima escena, es de Jesús en la cruz, con el dolor de su madre y el llanto de un discípulo sumido en el adiós, que  recoge el texto de la montaña de León:

después para más tormento,

en el hueco de una peña

dejaron caer mi cruz.

Mis pies y manos se rasgan,

Quedó mi vista sin luz

Y faltándome el aliento

Entregué el alma a mi Padre.

Por todos rogué primero.


 
Los otros bajorrelieves corresponden a los misterios del rosario de la Escuela Menor, en donde aparece Jesús entre los doctores cuando la iglesia reza los misterios gozosos: quinto misterio, “el niño Jesús perdido y hallado en el templo” y que el autor plasma con personajes en asamblea preocupados, en actitud de dialogo y de consulta,  frente a ellos un Jesús adolescente.              



El cuarto misterio de los gozosos lo representa con María y José que  llevan al Niño al templo y Simeón lo toma en su brazos y dice: “Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz” como narra el evangelio de Lucas.

   
 
El último cuadro constituye el bajorrelieve de Jesús en el huerto de los olivos, primer misterio de los dolorosos, en una postura orante clamando a Dios porque aquello acabe, mientras, se ve un discípulo que duerme. 



Jesús tranquilo fue a orar

Por la gracia arrebatado,

Y quiso al fin derramar 

Su sangre, de rescatar

Al hombre por su pecado.


A su padre en la oración

Se dirige fervoroso,

Pidiendo, de corazón,

Del hombre la salvación

Con un acento amoroso. 


En las escenas sucesivas a las etapas de Jesús, simbolizadas por José Lapayese, se perciben técnicas de incisión sobre la superficie del muro con grafismos de distintos gruesos y profundidades. Utilizando la línea como vehículo adecuado para hacer patente su voluntad de expresión con la máxima pureza.

El autor llena a los personajes de un realismo lleno de vigor y susurrada vida. Belleza, fuerza, garra, expresión y dinamismo dan realismo a estos bajorrelieves realizados en las capillas del Colegio de la Virgen del Camino y que reposan en un espacio lejos de las miradas infantiles.







2. Notas acerca del Autor y su trabajo en la Virgen del Camino

 José Lapayese, nace en Calamocha, Teruel, en el año 1889 y fallece en Madrid en 1982. Prestigioso pintor, pertenece a una dinastía de artistas que se inicia en el S. XV  con el artista francés Joseph Lapayese.

En 1919 acude como libre a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y es galardonado ese año con el premio extraordinario. En 1930 recibe el gran premio de la exposición internacional de Lieja y la medalla de Oro de Arte Decorativo en la Exposición Nacional de Bellas Artes. En 1964 funda en Inca (Palma de Mallorca)  el Museo de Cuero de Cordobanes y Guadameciles (piel curtida y cuero adobado y adornado con dibujos de pintura o relieve). El Centro de estudios de Jícola  (Aragón) celebra este año de 2014 el XIV Certamen de Artes Plásticas que lleva su nombre.

 Es un autor polifacético que se expresa mediante la pintura, el cordobán, la escultura, el guadamecil  y que, en las paredes de las capillas de las escuelas de la Virgen del Camino de León,  tiene una muestra de su obra importante por su originalidad y por estar en un espacio diseñado para el recogimiento y que invita a hacer un recorrido por la vida de Jesús.

 Esta obra se la encarga el P. Coello de Portugal, arquitecto del Colegio y de la Basílica que conoce el taller de José Lapayese en Madrid y que es del mismo curso de Emilio Lapayese, hijo del autor que realiza los grabados de las capillas, con el que tiene buena amistad. Como consta en el documento que el P. Luis P. Arruga envía en el verano a los apostólicos, cuando era Director de la Escuela Menor, el 23 de Julio del 61 se ordenan en la capilla de la escuela mayor quince sacerdotes dominicos entre los que se encontraba el P. Coello de Portugal y Emilio Lapayese. En ese mismo documento se relata que el día 24 Emilio Lapayese celebró en presencia de sus padres, muy emocionados,  su primera misa acompañado  por los estudiantes de teología de Salamanca y los novicios de Palencia con el P. Merino que habían acudido a ese evento tan importante.           

El P. Arias, actualmente en el Convento de San Pablo de Palencia, y en aquella época Director de la Escuela Mayor, confirma que los grabados son de José Lapayese Bruna, y que una vez dibujados sobre la pared, dos obreros se encargan de hacer el trabajo grueso y él es el que acaba y remata la obra. Según la viuda de Ramón Lapayese del Rio, María Luisa Balbás, es muy probable que Ramón también participara en la ejecución de dicho trabajo.                       

El acabado de los grabados se sitúa, según el P. Iturgáiz hacia el año 1959. La misma opinión me fue confirmada por el P. Casquero, por aquel entonces en la Virgen del Camino. Me dice que todavía recuerda, a sus 92 años, que el curso comenzó con retraso el día 17 de Noviembre de 1957, cuando estaban muchas partes del colegio en obras. Algún estudiante de aquel año recuerda el frío en la Virgen del Camino y sin calefacción… y como se pasaron varios meses “con la silla pegada al culo” pues la tenían que llevar de la clase, al comedor, al estudio,…. ya que no había mobiliario. En ese año las paredes de las capillas estaban en blanco esperando la obra de José Lapayese.          


  Enrique Valdeón, 13 de Marzo del 2014. Salamanca 


(2) Los textos en cursiva están recogidos del libro “La montaña de Riaño: Retuerto” de la colección Pasión del Lucía. Salamanca. 2012 del que soy autor.                                        

NUNCA CEJES (José I.Serrano Mallada)

NUNCA CEJES (José I.Serrano Mallada)

con emoción

en la cena

reparte pan

junto al vino.

cena y amigo,

beso y traición.

 

clava el clavo

clava fuerte

clava a muerte,

 

 

pronto dictan

la condena:

muerte en cruz.

dura  pena,

se apaga luz.

 

 

sólo un grito:

NO TE ALEJES

 

clava manos,

clava pies.

una madre,

dos hermanos,

es pobre mies

 

sólo un grito:

NO TE QUEJES

 

 

ojos cierra,

da un suspiro,

pide tierra

aquel cuerpo

de zafiro.

 

 

clava el  clavo,

clava fuerte,

clava a muerte.

 

sólo un grito:

NO ME DEJES

 

 

clava lanza,

entra dentro,

rompe  hueso,

ya sin sangre

sale un beso.

 

 

clava el  clavo,

clava fuerte,

clava a muerte

 

Sólo un grito

NO ME VEJES

 

 

hace años

miró un niño

a los ojos

del clavado,

del desnudo,

frente a frente

 

 

clava el  clavo,

clava fuerte,

clava a muerte

 

sólo un grito

NO ME ENREJES

 

 

aquel niño

hoy es hombre

y esos  ojos,

 y ese nombre

no se marchan

de su mente..

 

clava el  clavo,

clava fuerte,

clava a muerte

 

solo un grito

NUNCA CEJES

 

jose Ignacio serrano mallada.

LA MU

LA MU

El 10 del Noviembre pasado os dejaba en el blog esta fotografía con el artículo que titulaba QUE SIGA VIVIENDO EL TEATRO. A la fotografía le acompañaban las firmas de los "actores" participantes.

Pues bien, me la envía de nuevo el compañero José María Alonso y me dice que corresponde a una representación teatral, la obra titulada LA MU, que dirigió Pablo javier, quien había llegado al colegio a hacerse cargo de la Escolanía.

Y revolviendo entre papeles y documentos he encontrado el programa (año 1972) de dicha obra.

NOVICIOS del 65 EN PALENCIA

NOVICIOS del 65 EN PALENCIA

Estge documento que hoy encabeza el blog es una carta que nuestro muy querido pPedro dirigía desde la Virgen del Camino el día 2 de Septiembre, a las familias de los apostólicos que iban a tomar el hábito en Palencia el día 8 de ese mes.

El documento y las siguientes fotografías son de la colección, parece inagotable, del compañero del 59 Javier Fernández Martín. Están tomadas el día de su toma de hábito en el noviciado de Palencia, 8 de Septiembre de 1965.

 

Minutos antes.La foto es del 8 de Septiembre del 65.No recuerdo los días que haría que estábamos en Palencia.Habíamos pasado las vacaciones en Lastres, Habíamos hecho unos "ejercicios espirituales" memorables en León,  pero ya aislados durante una semana en la casa de ejercicios de la Virgen del Camino con el P. Sama y nos habían trasladado a todos a Palencia para la ceremonia de la "toma de hábito" el 8 de Septiembre de 1965"También los padres habían recibido un "carta de felicitación "  por lo que para ellos suponía la entrega y consagraciós de sus hijos a Dios con el ingreso en el Noviciado.

Esta foto, recoge los minutos anteriores a la ceremonia, en el parque jardín que hay delante del convento de San Pablo en Palencia.Vestidfos adecuadamente para la "ceremonia de la toma de hábito, estamos , de izquierda a derecha, yo mísmo,Ulzurrun Biurrun,Enrique Elustondo e Ibarrola.Agachados, mi  hermano, que ese día hacía 15 años y José Luis Heres.(Puede verse uno de los autobuses que habrían traído alguno de los familiares de los ya "casi novicios".Por cierto, nuestra promoción (65-66) , era la 15 del P.Merino como Maestro de novicios. .La denominaba él como  "la niña bonita" y fue la última que ejerció como Maestro, creo también , la última promoción de las habidas en Palencia.


Javier Serrano el 8 de Septiembre del 65. Toma de hábito y foto en el jardín de entrada al Noviciado de Palencia.


Enrique Elustondo y yo. Es del mismo día y en el mismo parque, después de la ceremonia.

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -7- LOS FRAILES

Feliz Domingo de Ramos

RELIGIOSIDAD POPULAR EN VERSO (por Maxi Trapero)

RELIGIOSIDAD POPULAR EN VERSO (por Maxi Trapero)

Hace ya casi dos años, nuestro muy querido compañero Maxi Trapero me envió un ejemplar de un libro especial. Su título, RELIGIOSIDAD POPULAR EN VERSO, del que es autor el propio Maxi. Este libro contiene las últimas manifestaciones o manifestaciones perdidas de España y de Hispanoamérica.

Editado en el 2011 por el Frente de Afirmación Hispanista de México. A la versión impresa se le añade ahora una serie de imágenes que complementan e iluminan determinados aspectos considerados en el texto (siempre con referencias remitidas). 

Hace unos días me envió la versión digital que la Biblioteca de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (de la que Maxi es Catedrático del Departamento de Filología Española, Clásica y Árabe) ha hecho de su libro. 

Pensando que su contenido podría ser de interés de nuestro colectivo, le pedí permiso para colgarlo enlazándolo a nuestro Blog.

Esta es su contestación.

Pues sí a tu petición, faltaría más... La edición digital y estar "colgado" en la Red, que lo está, es justamente para que esté a disposición del que quiera, y hasta te diré que me hace ilusión que quienes fueron mis compañeros infantiles puedan conocerlo.

Maxi. 

Así que, dicho y hecho; podéis acceder a él pinchado en el enlace que en OTROS os he dejado con el nombre de RELIGIOSIDAD POPULAR EN VERSO.


 

Concluye el prólogo del libro: Clásico vivo, Trapero se nos ha convertido en un sabio, en alguien que no solo acumula saber, sino que sabe cómo comunicarlo.

Amigo Maxi, querido doble paisano, un abrazo sincero de todos tus compañeros infantiles.

Buena y feliz lectura para esta Semana Santa.

6 de Abril PLEGARIA A LA VIRGEN DEL CAMINO

Este domingo pasado tuvo lugar la plegaria a la Virgen del Camino, acto que se celebra todos los años como inicio de la Semana Santa leonesa. Asisten alrededor de 100 cofradías y hermandades de 34 localidades de la provincia de León.

La plegaria religiosa la dirigió el p.Hermelindo, Prior de los Dominicos, y, con ocasión del 75 aniversario de la creación del Ejército del Aire, dirigió la plegaria literaria el coronel de la Base.

Hace un par de meses mi muy querido compañero Félix Santos, del curso del 67, hoy Jefe en la base aérea de la Virgen del Camino, me pidió la partitura del Himno a la Virgen del P. Guervós y Don Joaquín Hernández.

Su intención era que la Unidad de Música de la Base adaptase las partituras a los instrumentos para acompañar al coro de alumnos de la Academia Básica del aire de la Virgen del Camino, coro que él promueve y tutela.

-Veremos si somos capaces de llevar a buen puerto el proyecto-, me decía Félix.

Este domingo, al finalizar la Plegaria, interpretaron el Himno a la Virgen del Camino.

Os dejo que juzguéis si lo consiguieron. Decídselo a Félix.

Yo reconozco que me emocioné.

Gracias querido amigo Félix, no me perdonaría habérmelo perdido.

el comandante Félix y este Furriel de nivel bajo a la salida del Santuario.

ADIÓS A SUBIRACHS, EL ESCULTOR DE SUEÑOS QUE DEJÓ HUELLA EN LA VIRGEN DEL CAMINO

ADIÓS A SUBIRACHS, EL ESCULTOR DE SUEÑOS QUE DEJÓ HUELLA EN LA VIRGEN DEL CAMINO

ADIÓS A UN ARTISTA

  • El escultor Josep María Subirachs en la puerta de San Froilán del santuario de La Virgen del Camino que él diseñó junto a las esculturas de la fachada principal - RAMIRO
    El escultor Josep María Subirachs en la puerta de San Froilán del santuario de La Virgen del Camino que él diseñó junto a las esculturas de la fachada principal - 

 

Se ha ido el escultor de los sueños. Tenía 87 años y unas manos mágicas. Los trece ‘colosos’ que Josep María Subirachs (Barcelona, 1927-2014) labró para la portada del santuario de La Virgen del Camino son un hito en la historia de la escultura del siglo XX. Con esta obra monumental, el escultor catalán —uno de los más destacados del siglo pasado—, descubrió al mundo en 1961 un lugar llamado León.

En 1957 había ganado por concurso la decoración escultórica del santuario, financiado por el mecenas Pablo Díez en agradecimiento a la labor pedagógica que con él hicieron los dominicos. Su proyecto se eligió entre doce escultores de gran prestigio, entre los que estaban Oteiza, Coomonte o Lapayese. Pablo Díez tenía 73 años y prefirió la línea renovadora de Subirachs al clasicismo del arquitecto diocesano Juan Torbado.

El maestro Subirachs, serio, concienzudo y trabajador infatigable, forjó las famosas figuras de los dos apóstoles y la Virgen de la fachada, así como las cuatro gigantescas puertas en bronce —incluida la de San Froilán, cuya nariz tocan miles de peregrinos porque se ha extendido la leyenda de que da buena suerte—, además de un altar exterior y diversos elementos como el sagrario, crucifijos, candelabros o la pila bautismal.

Tras la estela de Gaudí

Subirachs, uno de los principales seguidores de la estética de Gaudí, se incorporó en 1970 a las obras del templo de la Sagrada Familia. En León el escultor catalán ya se había sentido conectado al genial arquitecto. En 2002, cuando visitó León con motivo de la exposición que le dedicó la Fundación Vela Zanetti, titulada El largo camino, Subirachs confesó: «Mi obra de La Virgen del Camino se encuentra entre dos obras de Gaudí, el Palacio Episcopal de Astorga y La Casa Botines de León. Ver mi obra de juventud me emociona». Fue entonces cuando el escultor regaló a la ciudad de León los bocetos que realizó para La Virgen del Camino. El alcalde Mario Amilivia se los entregó al prior del santuario.

Subirachs siempre mostró un cariño especial hacia León, por haberle dado la primera gran oportunidad, pero no tuvo un reconocimiento de la ciudad hasta treinta años después de crear los apóstoles de seis metros, cuando la desaparecida galería Arte Lancia le dedicó una exposición en la capital leonesa, centrada, curiosamente, en obra gráfica y dibujos.

En palabras de Martín Chirino, Subirachs ha pasado de un género a otro sin importarle la opinión de nadie. De un desnudo clásico a los bronces del santuario leonés y de ahí a crear al alimón con Cela un megalibro erótico o su las 100 figuras de la fachada de La Pasión.

La investigadora Ana Ferrín, que ha escrito varios libros dedicados a Gaudí y un volumen de 600 páginas titulado El tacto y la caricia: Subirachs, ha contado que cuando le explicó la costumbre de los peregrinos de tocar su San Froilán de La Virgen del Camino el escultor respondió: «¿No es ese el sueño de todo escultor? El sueño más espectacular de una imagen es que llegue a realizar milagros».

Bregado en las críticas

Entre las anécdotas que cuenta Ferrín en su libro figura la visita de Franco al santuario. Le hizo de cicerone José Fernández Arenas, profesor de Historia del Arte y ex dominico. «Excelencia, ¿desea usted que le explique la fachada», le preguntó. Franco levantó los ojos, vio el conjunto e interrogó, a su vez: «A usted parece que le gusta mucho esto, ¿verdad?». «Sí, Excelencia, me gusta mucho». «Pues a mí no me gusta nada», respondió.

Pero Subirachs estaba acostumbrado a las críticas. Sus esculturas rectilíneas en medio del universo curvilíneo de Gaudí provocaron una airada manifestación ante la Sagrada Familia en 1990, apoyada por buena parte de la intelectualidad catalana. Dos años después protagonizo otro sonado ‘escándalo’ tras descalificar a Tàpies como escultor.

No ha visto cumplido su sueño, el Espai Subirachs, un museo dedicado a su obra en un edificio próximo al Museo Picasso, que debía financiar una caja de ahorros.

 

Diario de León.

 


 

 

Adiós al creador único
Fallece Josep María Subirachs conocido en León, en su primera etapa como creador, por ser el autor de la decoración frontal del Santuario de la Virgen del Camino




leonoticias.com       08/04/2014
Imagen de parte de las figuras que dan forma a la fachada del templo de la Virgen del Camino.
Imagen de parte de las figuras que dan forma a la fachada del templo de la Virgen del Camino.
El escultor y pintor Josep María Subirachs, autor del conjunto escultórico de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia y conocido en León por ser el autor en su juventud de la decoración escultórica del Santuario de la Virgen del Camino, ha fallecido en Barcelona a los 87 años.

 

La muerte de Subirachs se produjo anoche tras una larga enfermedad neurodegenerativa que el artista sufría desde hace años.

Nacido en Barcelona el 11 de marzo de 1927, Josep Maria Subirachs es uno de los escultores y artistas españoles más prolíficos y de más prestigio en el ámbito nacional e internacional.

Vivió donde trabajó, en una modesta vivienda ubicada en la Sagrada Familia, igual que había hecho el arquitecto Antoni Gaudí. La ubicación de su morada y que no le impusieran un estilo determinado fueron las dos condiciones que Subirachs puso para aceptar el encargo, en 1986.

Veinte años después, en 2005, dio por finalizada su obra para la Sagrada Familia, consistente en más de 100 figuras esculpidas en piedra y cuatro puertas de bronce, y en la que se recrean los dos últimos días de Jesús con un expresionismo figurativo y dramático.

Las líneas modernas y más contemporáneas del estilo de Subirachs contrastan con el realismo de las esculturas que proyectó Gaudí en la Fachada del Nacimiento, lo que levantó una gran polémica en los medios artísticos que ha continuado hasta la actualidad.

Su vínculo con León se remonta a 1957 cuando Josep Maria Subirachs ganó por concurso el encargo de la decoración escultórica del Santuario de la Virgen del Camino, que culminó en 1961.

Fue una de sus mayores obras de juventud, e inició el camino de una larga serie de encargos públicos para numerosas ciudades españolas y del resto del mundo. Esta obra marcó la culminación de la etapa expresionista del escultor, que posteriormente se enmarcó en una más pura abstracción.

En la fachada se encuentra un gran friso con trece figuras (la Virgen y los doce Apóstoles), de seis metros de altura y realizadas en bronce. De izquierda a derecha figuran: San Matías —que sustituye como apóstol a Judas Iscariote—, con una piedra en las manos, ya que fue lapidado, y una cicatriz en el cuello, aludiendo a su decapitación; San Felipe, con una cruz —símbolo de su martirio— en el pecho, y unos peces en la mano izquierda, en alusión al milagro de la multiplicación; San Mateo, que como evangelista muestra un libro en sus manos; Santo Tomás, el apóstol incrédulo, está mirando al cielo, mientras que en la mano sostiene una lanza, símbolo de su fe corroborada tras tocar las llagas de Cristo; Santiago el Mayor aparece lleno de conchas, símbolo de la peregrinación, y con su mano derecha señala el Camino de Santiago; San Juan custodia el cáliz de la Última Cena; en el centro, María se muestra después de su Asunción y Coronación; San Pedro ofrece con sus manos la bendición papal, y figura con las llaves del cielo, la gran cruz invertida en que fue crucificado y la oreja que cortó a Malco en el huerto de Getsemaní; San Andrés adopta con sus brazos la forma de una cruz en aspa, ejemplificando su martirio; San Bartolomé presenta en sus manos un cuchillo, ya que fue desollado; Santiago el Menor, que fue obispo de Jerusalén, muestra los atributos de su dignidad: mitra, báculo y anillo; San Judas Tadeo muestra en su mano derecha el hacha de su decapitación y en la izquierda una carta canónica; por último, San Simón aparece apoyado sobre una sierra, instrumento de su martirio. Sobre estas figuras aparecen unas lenguas de fuego, que simbolizan el Pentecostés. 

 


 


EN LA MUERTE DE JOSEP Mª SUBIRACHS

Blog de Ana María Ferrín GAUDÍ Y MÁS...

http://amf2010blog.blogspot.com.es/2014/04/en-la-muerte-de-josep-m-subirachs.html                     

Tras once años de una grave dolencia contra la que luchó como hizo siempre contra todo tipo de adversidades, de frente, nos ha dejado ayer lunes por la noche a los 87 años el gran escultor Josep Mª Subirachs. Dedicadas a los que admiraban al artista y a quienes procuraron al hombre compañía y afecto en éste último tramo de su vida, tan difícil, van mis condolencias.



ADIÓS A UN GRAN BARCELONÉS
                  
Publicado en Gaudí y Más. 8 de Abril de 2014
   
                Después de cruzarnos un tiempo por el interior de la Sagrada Familia donde él estaba dedicado a crear sus figuras para la fachada de La Pasión, mientras yo visitaba a menudo el templo documentándome para mi biografía de Antonio Gaudí, empecé a tratar a Josep Mª Subirachs sobre 1990. Con posterioridad acordamos que yo escribiría su biografía, para lo cual a lo largo de unos veinte años mantuvimos infinidad de encuentros en los que hablamos de todo lo divino y humano, con una sinceridad y valentía estimables por su parte.
                   Quizás por eso, por conocer muy bien su realidad, lo único que me apetece recordar hoy desde que esta mañana temprano supe su final, son temas gratos de sus tiempos felices.

                       Mi propuesta para huir del triste obituario, será escoger los tres encargos que realizó para Corea del Sur en el periodo 1988-2003, por ser ese país uno de los lugares que mejor comprendieron su obra y donde más valorado se sintió, por sus habitantes y por las autoridades. Como me refirió en varias ocasiones,Corea ocupó sin duda un lugar preferente entre sus afectos.
                   
                        Para  el Parque de Esculturas de los Juegos Olímpicos de Seúl creó Subirachs en 1988 Los Pilares del Cielo, y a este monumento le acompañarán siempre de manera inevitable varias referencias a otras obras suyas anteriores. Existe toda una historia detrás del monumento definitivo que Subirachs acabó instalando en Seúl y de la elección del artista, empezando por la intervención del crítico de Arte e historiador francés de origen catalán Gerdard Xuriguera, que propuso su nombre.


                   El escultor acababa de empezar su obra en La Sagrada Familia y tenía en fase de ejecución la primera pieza para ese proyecto, La Flagelación. Pero aún con todo el barullo de un comienzo de las dimensiones del templo, Subirachs aceptó entusiasmado colaborar en aquel proyecto olímpico que tanto significaba para Corea, un pueblo animoso que empezaba a abrirse al mundo moderno después de sufrir una guerra civil demoledora. Con el joven país deseoso de desterrar de su memoria la tragedia vivida se identificó rápidamente de manera emocional, ya que también él y por las mismas causas, había vivido su juventud ansioso por abrirse a otras fronteras. …Cuando veo las caras de esos jóvenes artistas con tantas ganas de conocer lo que se está haciendo fuera –me comentó en una ocasión-, es como vernos a nosotros en la posguerra.   
                   Al son de la canción oficial de los Juegos, Hand in Hand, las calles se llenaron de reproducciones de Hodori, la mascota que representaba al tigre legendario de las tradiciones coreanas, entre una explosión de alegría. Subirachs tuvo un éxito notable y tanto el monumento como el artista lograron una identificación con el pueblo coreano no muy común entre los artistas occidentales, convirtiéndose en uno de los personajes más conocidos de los que acudieron al evento cultural. Sus acompañantes empezaron a comprender la dimensión de su popularidad cuando vieron que al entrar en un banco de Seúl para una gestión, los clientes se acercaban al artista para pedirle autógrafos.      
          
                   Mientras el artista coreano Nam June Paik buscaba escandalizar a sus paisanos en cada entrevista televisada, con declaraciones del tipo: -Hacia el año 2010 ya tendremos por lo menos un premio Nobel de literatura que no habrá publicado un solo libro… El arte es puro fraude. Sólo tienes que hacer algo que no haya hecho antes nadie… Yo creo mis obras cometiendo error tras error..., Subirachs centraba con seriedad sus opiniones sobre escultura remitiéndose a la sabiduría de técnicas usadas secularmente.
                Lejos de referencias rupturistas, la presencia modesta de Subirachs destacaba apareciendo en la televisión coreana para explicar su obra con tono quedo y riqueza de lenguaje, con metáforas poéticas que tenían mucho de espiritual y aprovechando para defender en cada entrevista la utilización de materiales tradicionales; la piedra, el mármol: -Son materiales eternos que han conservado durante milenios las obras perfectas, porque nacieron perfectas –exponiendo a la vez su compromiso como artista-: La modernidad de una escultura ha de estar en su espíritu, en la forma. Ser contemporáneo con una escultura en metacrilato o aluminio es muy fácil.




                      Es un hecho que Subirachs consiguió en Corea esa conexión duradera, difícil de explicar, que a veces se instala entre individuos de culturas alejadas uniéndolos para siempre. Por todo ello se comprende lo que debió significar para el artista barcelonés cuando al año siguiente de celebrarse los Juegos Olímpicos, 1989, el Comitécoreano volvió a contactar con él para que levantase un monumento en recuerdo del evento deportivo que tanto había significado para el país.
                      El proyecto que le presentaron  contenía un muro semicircular, El Muro de la Gloria, en el que irían los nombres de los ganadores de todas las disciplinas olímpicas. Rodeando el muro, árboles. Y unos altísimos mástiles portando las banderas de los países asistentes, que para esa ocasión habían superado en mucho a los participantes de las dos ediciones anteriores de los Juegos.
                     Sobresaliendo en medio de todo el conjunto escultórico, ya que en Corea lo tradicional había sido hasta entonces la escultura horizontal, Subirachs levantó un monumento de 12 metrosde altura, plano, de granito blanco con una abertura en el centro donde se muestra sin principio ni fin la Cinta de Moebius mezclando pasado y presente, en homenaje al hermanamiento entre los pueblos que significaron los Juegos Olímpicos de 1988. Como título, Unión de Oriente y Occidente.
                   Las imágenes nos permiten apreciar el conjunto, que resultó de gran efectividad. Alrededor de la escultura de Subirachs, el artista coreano Choi Man Lin compuso una instalación consistente en cinco conos truncados de los que sobresalen bolas doradas en relación a los cinco continentes, todo ello reposando sobre un mosaico circular construido con piedras traídas de sus países por los atletas participantes. El artista asiático viajó a Barcelona para entrevistarse en la Sagrada Familia con Subirachs y firmar el contrato de colaboración acompañado por el cónsul coreano en Barcelona, Kim Joo Teck,hoy embajador de Corea en Venezuela.


                    En 2003, Subirachs realizó su último viaje a Corea del Sur. A las dos obras realizadas para ese país a finales de los años ochenta con motivo de sus Juegos Olímpicos, se le pidió una tercera con destino al Simposio de Escultura y esta vez su creación fueron las cinco letras del nombre del país, KOREA, talladas en granito de la montaña Po-Cheon.
             Antes y después de que la escultura se colocara en su emplazamiento al aire libre, Subirachs revivió su experiencia de quince años atrás participando en diversos encuentros, más un simposio y un seminario, desplegando una actividad que motivó en la prensa comentarios como el siguiente: 12 escultores famosos de España, 6 de Latinoamérica y 8 de nuestro país, se encuentran desde el día 11 haciendo un trabajo en común...El artista español Subirachs, quien esculpió para la catedral de Gaudí, se ha olvidado de su edad y trabaja duro en su creación...
                      Demostrando la minuciosidad con que siempre ha preparado sus trabajos, al referirse durante una entrevista al motivo de que escogiera para su obra la representación gráfica del nombre del país, utilizando las letras en homenaje al gran aporte de Corea a la cultura, aclaró: -Corea fue el primer país que empezó a utilizar el metal para los tipos (de letra), ¿no es así? Esa es la razón por la que he prestado atención a las letras, para simbolizar Corea. Diferentes a los demás animales, únicamente los seres humanos empleamos letras y caracteres y eso hace que las letras sean especiales.

                    A la pregunta de cómo había encontrado el país después del tiempo transcurrido desde sus primeras visitas, Subirachs respondió con unas palabras que se reprodujeron en todos los medios coreanos: -He descubierto logros extraordinarios, el esfuerzo que ha hecho el pueblo de Corea para avanzar. Les deseo ánimos para continuar en ese progreso.




                       Aparte de la anécdota tipográfica, para esta pieza el artista se inspiró en la bandera de Corea del Sur, que conlleva la armonía del ying y el yang junto a la tradición de sus símbolos y la importancia que conceden al mundo espiritual. Subirachs explicó que: - En mi nueva obra KOREA, el círculo de la “O” lleva consigo el significado de lo perfecto y la “A”, la seguridad, como en las pirámides.
                     Precisamente a la vuelta de ese país en 2003 trayéndose el que hubiera sido el mayor encargo de su carrera, la fachada con doble superficie que la de la Sagrada Familia para una biblioteca, fue cuando le diagnosticaron la enfermedad neurodegenerativa que en poco tiempo minaría su fortaleza obligándole a dejar la escultura. La mala noticia lo pilló en un momento de euforia comprensible, pues de haberse llevado a término este cuarto proyecto para Corea, habrían sido tres las fachadas monumentales de su autoría. Algo único en la historia de la escultura.

                 
                         La educación, cultura y respeto por la familia que observó en la juventud coreana y el aspecto dinámico y desarrollado que presentaban las ciudades en éste su primer regreso al país desde 1989, fueron las dos cualidades principales que valoraba el escultor en la sociedad coreana, tras visitarlo en el que fue su último viaje al país asiático. Y por nuestras últimas conversaciones puedo testimoniar que siguió guardando ese sentimiento en el último tramo de su vida.
                          Hasta las alturas, hacia donde lo llevaron sus últimas obras para la Sagrada Familia, vayan con el mayor respeto estás líneas dedicadas a Josep Mª Subirachs. 

                           A quien fue un honor conocer, tratar, y ser un poco partícipe de su confianza. Por siempre en nuestro recuerdo.


Ana Mª Ferrin

 

FALLECE JOSEP MARIA SUBIRACHS

FALLECE JOSEP MARIA SUBIRACHS

Se va una parte de nosotros.

El escultor y pintor Josep Maria Subirachs, autor del conjunto escultórico de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, ha fallecido en Barcelona a los 87 años. La muerte del artista ha sido la noche del lunes, después de una larga enfermedad neurodegenerativa. La ceremonia de despedida será en la intimidad de la familia, aunque próximamente se celebrará un acto público.

 

Con una amplia trayectoria, sobre todo centrada en la realización de monumentos públicos, La obra magna  de Subirachs (Barcelona, 1927) fue el diseño y escultura de la Fachada de la Pasión del Templo de la Sagrada Familia de Barcelona. Fue muy criticada, y contra ella se organizó una manifestación en 1990.

 

Para este encargo, Subirachs vivió donde trabajó, en una modesta vivienda ubicada en la Sagrada Familia, igual que había hecho el arquitecto Antoni Gaudí. La ubicación de su morada y que no le impusieran un estilo determinado fueron las dos condiciones que Subirachs puso para aceptarlo, en 1986. Veinte años después, en 2005, dio por finalizada su obra para la Sagrada Familia, de más de 100 figuras esculpidas en piedra y cuatro puertas de bronce, y en la que se recrean los dos últimos días de Jesús con un expresionismo figurativo y dramático.

 

Además, Subirachs marcó un hito con Forma 212 (1957), primera obra abstracta que se ubicó en un espacio público de la ciudad de Barcelona y primera de una larga lista de intervenciones públicas, como Les Taules de la Llei (1960), realizada en la fachada de la Facultad de Derecho de la Universitat de Barcelona (UB) con Antoni Cumella; Evocación Marinera (1960), en el barrio de la Barceloneta ˜y no exenta a su vez de polémica˜, Monument a Narcís Monturiol (1963), y Monument a Ramon Llull (1976) en Montserrat.

 

Es especialmente relevante el conjunto de 13 monumentales figuras, cuatro puertas de bronce y varios elementos decorativos realizado para el santuario de la Virgen del Camino de León, obra que culmina la etapa expresionista del escultor y que se considera un hito en la escultura española del siglo XX.

 

Como no pudo estudiar arquitectura porque la economía familiar era precaria después de la Guerra Civil, Subirachs empezó a trabajar con 14 años en el taller de un dorador aficionado a la escultura y más tarde, de 1942 a 1947, hizo de aprendiz del escultor Enric Monjo, del que aprendió las técnicas. Su mayor influencia la encontró en el escultor ’noucentista’ Enric Casanovas, con quien trabajó solo unos meses porque falleció en 1948. Dos años después, Subirachs fundó el grupo Postlectura junto a los escultores Francesc Torres Monsó y Martí Sabé, y los pintores Esther Boix, Ricard Creus y Joaquim Datzira.

 

Con una beca para ampliar estudios viajó a París y con posterioridad a Bélgica, invitado por el pintor Luc Peire, que descubrió sus obras en el Saló d’Octubre de Barcelona, encuentro en el que Subirachs participó de 1949 a 1957.

 

Josep Maria Subirachs fue nombrado el artista catalán vivo más importante del siglo XX según una encuesta realizada por varios medios de comunicación en 1997, y Officier dans l’Ordre des Arts et des Lettres de Francia. Académico de Bellas Artes desde 1990, algunos de los premios que recibió son la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya, la Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, la Medalla de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y la Medalla de Oro del Fondo Internacional de Pintura de Barcelona.

 

(De El Pais de hoy)