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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

EXCURSIÓN A BARCELONA (primavera del 73)

EXCURSIÓN A BARCELONA (primavera del 73)

Hoy os dejo esta fotografía que nos envía el compañero José María Alonso con la siguiente información sobre una excursión a Barcelona en la primavesra del año 1973.

 

"Es del viaje de estudios que hicimos en 6º a Barcelona en la primavera del 73. El primer día fuimos a dormir a Villava y paramos en Burgos. Delante de la catedral nos hicimos esta foto en la que estamos, de izquierda a derecha, Figueroa, Chema, Carballo, Cabeza, Remacha y Carli Granados."


Un saludo y bienvenida a mi tocayo.

  

EL PARTE

EL PARTE

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -6- ESCOLANÍA

¡Ánimo! queremos llegar a los 300!

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Merece la pena

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Merece la pena

Ocurrió entre octubre de 1957 y junio de 1972.
Más de 2000 niños nos arrodillamos en estas dos capillas.
Más de 2000 alumnos nos sentamos en las doce aulas que tenía aquel Colegio.
Más de 2000 entusiastas deportistas nos dejamos literalmente la piel en aquellos campos llenos de morrillos y piedrecitas.
Más de 2000 seres humanos en formación nos fuimos conociendo en nuestro convivir de 24 horas al día, 330 días al año.
Más de 2000.
En realidad, y para ser exactos, 2403. Ni uno más, ni uno menos.
2403 chicos pasamos entre uno y seis años de nuestra vida en el Colegio de La Virgen del Camino.
Y cada uno podrá leer su nombre completo, rodeado de los de quienes fueron sus compañeros, en nueve apretadas páginas del Álbum de las fotos.
Y podrá recitar en voz alta el listado del curso, por estricto orden alfabético, y experimentará cómo, a medida que van saltando decenas de nombres perdidos hace medio siglo, se van alineando en la memoria sus caras infantiles que traen con ellas mil historias olvidadas.

Esas listas habían sido lo primero que pedimos a los responsables del Colegio hace ahora siete años, cuando empezábamos todo esto; y desde entonces no hemos dejado de pedirlas cada vez que se nos presentaba alguna oportunidad. Solo nos faltó solicitárselo al Maestro General. Pero de él abajo, a todos.
Y ahora, por fin, en una ajada carpeta metida en una polvorienta caja almacenada en una olvidada habitación de la Fundación Virgen del Camino, han aparecido.
Ya tenemos las listas de todos los alumnos (nombre, dos apellidos y año de incorporación) que pasaron por el Colegio; desde los de la promoción del 53, que empezaron la Escuela Apostólica en Corias y la terminaron cinco años después en La Virgen, hasta los niños que en 1971 llegaron despistados al territorio donde mandaba Pepe para preguntarle por dónde se entraba en aquel Colegio.
Bueno, tenemos muchos más nombres, pero los demás quedarán para proyectos futuros. En este Álbum de Fotos solo salen los 2403 de esos quince años.
¡Haz tu reserva! Merece la pena.

fotos de mis compañeros

fotos de mis compañeros

Nuestro querido compañero Javier Fernández Martín sigue compartiendo con todos nosotros sus mejores recuerdos. Hoy nos deja fotografías de compañeros de su curso.

 

José Manuel Fernández Sánchez de León que se salió en Caldas.

 

 

Indalecio Lobo,sobrino o familiar del  P.Enrique, que llegó igualmente hasta Caldas.

 

Julio Antonio de Cistierna, se salío en 4º ó 5ª .


Finalmente Alfredo García era un chico de Turón  que estaba en primero o segundo en el 65 ,cuando nosotros estábamos en 6º.Era del curso de los Tejerina y Manso, solistas por aquel entonces de la escolanía.La foto me la envió a mí en el 66 a Caldas de Besaya, para decirme que se había salido.

 

Javier F. Martín

QUERIDOS COMPAÑEROS DEL 57

QUERIDOS COMPAÑEROS DEL 57

Nuestro querido compañero Inocencio Fernández (pionero del 57 en lel estreno del colegio de la Virgen del Camino) comparte con nosotros sus reuniones con compañeros de aquellos primeros años. Todo nuestro cariño para vosotros y vuestras familias.

 


 

Esta es una foto que nos hicimos en la fachada principal del Monasterio de Corias, donde 8 de los que aparecemos en ella, iniciamos nuestros estudios en 1955.

El motivo de esta foto es que cada dos años nos reunimos en una zona del norte de España, en 2013 fue en Oviedo, y era obligada la visita a Corias.

A la fotografía le acompaña una poesía festiva de Alfonso Palencia, que tenía que haber  nacido en el Renacimiento.....por su vida.

Saludos.
Inocencio.

 

XI Encuentro del curso

A principios de septiembre,

nos reunimos en Oviedo,

el año de dos mil trece,

el grupo que ahora os comento:

 

Hicimos el bachiller:

Tres años allá en Villava

y el cuarto curso solito

en el pueblo de Vergara.

 

El Padre Marino fue

un genio de pies a calva

y el Padre Viana en Vergara

tres rosarios por jornada.

En quinto de Bachiller,

en la Virgen del Camino,

con los que vienen de Corias

estuvimos reunidos.

 

¡Quoniam! con el Padre Arias,

no parábamos de hablar

y el prior, uno por uno,

nos hubo de amonestar.

 

 

Los de Corias nos trajeron

al Padre Ovidio, gran fraile,

que, aunque era muy estricto,

era listo y de gran talle.

 

Las dudas de vocación

le quitó al pequeño Pablos

cuando vio que a un compañero

la solucionó  a tortazos.

 

En Palencia o Caleruega

otro año separación

y nos juntamos en Caldas:

Filosofía y follón.

 

Fue más tarde en Salamanca:

Las dudas de vocación,

mil quinientas circunstancias:

Disminuyó el pelotón.

 

Al final de teología,

de esto no sé mucho yo,

un buen número de frailes

se declaró en rebelión.

 

 

En esta undécima fiesta,

tres días de reunión,

lo hemos pasado chupi:

Fantástica organización.

 

El tiempo fue un poco gris,

¡después de tanto calor!,

y hasta regó algo las plantas;

salió alguna que otra flor.

 

Vimos unas caras nuevas:

Quico, quien fue campeón

de los cien metros a pie,

¡Montesclaros de mi amor!

 

Y también vino Salcedo,

que con inglesa casó,

y allí, en el Reino Unido

ha tiempo se jubiló.

 

También Burgos, cicerone

de Corias, bello Escorial,

que mil recuerdos encierra:

Todos para disfrutar.

 

Numerosos asistentes

venimos cada dos años:

Vara desde Las Palmas

que no puede hacerlo a nado.

 

 

En fin, estuvimos todos;

hay fotos pa recordarlo.

Esta vez no han faltado

Gonzalo Negro ni el Blanco.

 

 

Rezamos con devoción

por todos los que han partido,

especial mención a Valle,

que en la lista estaba inscrito.

 

El arte que descubrimos

en la subida al Naranco

destaca por singular,

por ser de arte Prerrománico.

 

Los lagos, sí que subimos;

a la Santina  cantamos,

y el complejo Valdedios.

De todo esto disfrutamos.

 

Alguien expresó un deseo

para dentro de dos años:

Que no aumenten las pastillas

que actualmente ya tomamos.

 

Los de la Coruña hicieron

propaganda de Galicia,

Santiago y Torre de Hércules,

pa reunirnos unos días.

 

Felicidades a todos;

funcionó de maravilla;

hablamos de muchas cosas;

déjalo que siga y siga…

 

Alfonso y Fely

Santander, a 30 de septiembre de 2013

www.alfonsopalencia.com

 

 

 

 

 

 


5º / 1972-1973

5º / 1972-1973

Nueva fotografía que nos envía el compañero Gabriel Navarro. Aparecen fotografiados en 5º del curso 1972-1973 rodeando al P.Alfredo, en el exterior de la Recreación de la Escuela Mayor.

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -5- ESCENARIOS

DEMOS LA BIENVENIDO A DARÍO

DEMOS LA BIENVENIDO A DARÍO

Una primera buena noticia: Nuestro muy querido compañero Leónides Salvador, Leo para todos, me comunica que el próximo lunes pasará a pertenecer al gremio de los jubilatas, por lo que dejaremos de darle envidia en los próximos encuentros.

La segunda buena noticia os la comunico con sus propias palabras.

 


 

La segunda y más importante es que también soy abuelo. Y te lo quiero decir a ti a y a toda tu familia, en especial a Alberto, porque mi nieto ha nacido con el síndrome de Down.

No te imaginas lo que me he acordado de Alberto y el cariño que todos le tenemos. Para mi hija y su marido, y de eso tú tienes experiencia, fue un duro golpe. También para sus abuelos.

Pero no sabes ahora, nació el lunes, lo que le queremos. Estoy seguro que será para todos nosotros y para todos lo que tengan oportunidad de conocerlo un verdadero ángel que nos va dar muchas satisfacciones y que llenará nuestra vida de una alegría muy especial.

Eso es lo que me habéis demostrado cuando os he conocido y he tenido la gran oportunidad de conocer  a Alberto.

 


 

El bombón de nieto que véis en la extraordinaria portada de hoy del blog se llama Darío y a Leo le he felicitado por la llegada al mundo de esta preciosa criatura y, en nombre de todos, lo he hecho de corazón. Le he dicho a Leo que, si hasta ahora les queríamos, a partir de ahora un poquitín más, claro, hay que repartir.

Felicidades para Mari Carmen y Leo, nuevos abuelines, y para María y Sergio, los papis del nuevo ángel.

Aburridles de felicitaciones, llamadles a sus teléfonos, que sepan de nuestra cercanía en estos momentos. 

650514476

915744485

Darío, ¡bendito seas!



       

ASÍ AMANECIÓ ...

ASÍ AMANECIÓ ...

... ayer en la Virgen del Camino. Voy a promover desde la furrielería la constitución de una plataforma ciudadana para exigir a Europa que, de una puta vez por todas, nos pongan primavera en León, aunque solo sea en los años impares.

Creo que ya va siendo hora ¿no os parece? ¿tengo vuestro apoyo? Y tendrán la cara de dicirnos que nosotros tenemos la culpa.

El pobre arbolín florido de esta otra foto no sabe dónde se ha metido. Cuando le hacía la foto me miraba con una carina...

EL OVEJO BLANCO

EL OVEJO BLANCO

Pero llegaron nuevos tiempos y el negro que odiaba el Ovejo se convirtió en blanco, como la nieve, cisne cuello blanco, como su alma blanca. Atrás quedo, para siempre lo que nos escribía, 

"el que no se vea el escapulario negro, es que yo nunca pude asumir esa diferencia de hábito y siempre que tenía que aparecer en público lo tapaba siempre con la capa. Recuerdo cuando os bajaba con vosotros a los médicos siempre ponía la capa recogida delante, para tapar dicho escapulario, quizá fuera mi falta de humildad"

 

En la fotografía de la cabecera el hoy P. Francisco junto a Jesús Núñez Hípola en una visita de este último a la Virgen del Camino.

 

Florentino-Fray-Carlos-Manuel-Pedro-Jesus-Arturo.

 

Con el P. Angel Casado

MARIANO ESTRADA PRESENTA LIBROS DE POEMAS 29-3-2014

MARIANO ESTRADA PRESENTA LIBROS DE POEMAS 29-3-2014

Os dejo información de la presentación, el próximo día 29, del libro de nuestro prolífico poeta Marianito Estrada "Poeminos de amor".

Querido Josemari:

En noviembre de 2013, con el objeto de pergeñar una buena portada para mi libro “Poeminos de amor”, Lalo y yo estuvimos en contacto con Jesús Herrero, que nos envió tres preciosas acuarelas para elegir. Ni que decir tiene que el resultado fue apoteósico y que la portada ha quedado fantástica.

Te envío un archivo en el que se cuenta la prolongación de esta historia, que, por cierto, ya forma parte del libro, puesto que la hemos incluido en la solapa.

Te mando también las portadas y el espléndido marcapáginas que ha hecho Lalo y que sirve de tarjeta invitación. Verás que en realidad se presentan dos libros: “Poeminos de amor” y “Las orillas del mar”.  Este último ya lo llevé a La Virgen del Camino en septiembre, cuando estaba recién salido del horno, pero en Villajoyosa no se ha presentado.

Finalmente, te envío una representación de cada libro: dos “poeminos” y un “orillo”. Por si los quieres utilizar.

La presentación será el día 29 de marzo, que es día de asueto. Lo digo por si Julio Correas y Javivi no se han enterado.

portada.

contraportada

Texto de la solapa de Poeminos de amor

El día 27 de octubre de 2013, Jesús Herrero Marcos -atendiendo amablemente a una previa solicitud- me envío  tres preciosas acuarelas de las que solo una iba a ser la portada de estos Poeminos de amor.  Al día siguiente le contesté, confesándole, entre otras cosas, que los árboles que habían motivado su acuarela, con el fondo del mar, me habían trasladado inconscientemente a  unos tamarindos que había en la Playa del Torres de Villajoyosa. A  lo que él me respondió ese mismo día:

“Por cierto, lo de los dos arbolitos es una historia real y asombrosa. Existen en la realidad. Están en Palencia, en medio del campo. Uno de ellos tiene grabada en el tronco una inscripción con el consabido corazón atravesado y un texto que dice: "Merche, amor, te quiero, leñe", 14-VI-1999, y firma un tal Félix. En el segundo árbol hay otra inscripción, también con corazón, aunque este sin flecha, que dice: "Pues a ver si espabilas majo", 15-VI-1999, y lo firma una tal "Luisa la hermana de Merche". ¿No te parece genial? A estos dos árboles les falta uno de tus poemas. Por mi parte, en cuanto me propusiste lo de la portada de los poeminos, me vino a la cabeza este escenario en el que me comí uno de los bocadillos más impresionantes de mi vida, y todo ello aderezado con el inmenso placer de la reflexión sobre el amor, sus prolegómenos, sus paralelepípedos y sus consecuencias. Por cierto, el bocata era de un sofisticado y excitante chorizo, lo cual no quita hermosura o ternura al hecho”.

Yo le repliqué inmediatamente: ”vaya, Jesús: pues sí que es bonita la historia. Lástima que no sepamos en qué ha acabado todo aquello, aunque no sé, a lo mejor pierde toda la gracia. La primera inscripción es buena, pero la segunda no tiene precio.  Le he enviado tu e-mail a Lalo, como me pediste, espero que en breve me conteste.

Y, en efecto, Lalo me contestó ese mismo día, si bien ya entrada la noche. Y lo hizo con estas sorprendentes y precisas palabras: “Pues ya tienes un texto para una de las solapas interiores. Incluso una dedicatoria: a Félix, Merche y Luisa, que en el verano de 1999 quisieron ser felices. O algo así”. A lo que yo me dije: “¿O algo así? ¡No: así, exactamente!”.

Lalo F. Mayo es quien le ha dado forma a este libro y también  a la acuarela de Jesús para convertirla en portada.

Mariano Estrada

Villajoyosa, 29-10-2013

marcapáginas

DELANTE DE SAN ISIDORO

DELANTE DE SAN ISIDORO

Otra nueva fotografía de la colección de Santines Vibot.

 

El grupo de los mayores del colegio, con el Padre Fernando Vela entre ellos, delante de San Isidoro.
Aquí estáis casi todos los tenores y bajos. Yo soy el tercero por la izquierda de la segunda fila.
Santos Vibot

EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -4- TERRENOS DE JUEGO

Seguimos todos trabajando en nuestro nuevo libro EL ÁLBUM DE LAS FOTOS Virgen del Camino 1957-1971. Una gran obra colectiva, número tres de la Colección el Tomillar. Dejadme que os recuerde a todos que no soy Chema Sarmiento, ¡qué más quisiera yo!

ÍNDICE DEL ÁLBUM DE LAS FOTOS

ÍNDICE DEL ÁLBUM DE LAS FOTOS

Hoy, para animar a los retrasadillos (aún estamos lejos de los 300 !!!) os adelanto el detalle del "Plan general de esta obra", los capítulos, sus títulos y el auténtico despliegue de autores que acompañan a las 1000 fotografías de nuestro ÁLBUM.

Además de nuestra tarea desde la editorial y la furrielería, también creemos en la necesaria labor "coñazo" de boca a oreja (teléfono mediante).

Ayudémonos entre todos a conseguir los 300 !!!.

DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN

DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN

Dejadme que os cuente que hoy celebramos el Día Mundial del Síndrome de Down. Desde el año 2008 las entidades Down, celebran el Día Mundial del Síndrome de Down con el objetivo de sensibilizar y concienciar a la sociedad sobre la realidad, derechos, capacidades y valía de las personas con síndrome de Down.

En 2012, el día 21 de marzo quedó incluido en el calendario oficial de las Naciones Unidas como el “Día Mundial del Síndrome de Down”, en reconocimiento al esfuerzo y trabajo de las organizaciones de síndrome de Down de todo el mundo.

Nuestra asociación en León, Amidown, de la que ya sabéis que soy vicepresidente (aquí he llegado más alto que furriel) este año lo celebraremos mañana sábado con diferentes actos en el Hostal de San Marcos.

¿Os puedo pedir una cosina? ayudadles cuando estéis cerca. 

¡TODOS PODEMOS SER FELICES!

Alberto os envía un fuerte abrazo.

 

Este es el regalo musical que Santos Vibot nos deja para este día.

https://www.youtube.com/watch?v=ckwszVLoEAs&noredirect=1 

 

     Noventa y dos chicos varones entre nueve  y diez y ocho años forman este coro fundado en 1212 por el Musgrave  von Meissen, y más vivo que nunca en su iglesia a de Santo Tomás de Leipzig, donde está enterrado Juan Sebastián Bach en el suelo de la nave central, en una sencilla tumba siempre rodeada de flores. Su director es el decimosexto Kantor, después de Bach.

   La Misa en Si menor en este recinto y con estas voces y estas caras que -salvadas las distancias, claro- recuerdan tanto a las nuestras en aquella escolanía inmarcesible,  es de escalofrío constante.

Escuchad al menos el Kyrie y el Sanctus... Ya me contaréis. Antes de comenzar propiamente la Misa, cantan a capella un himno al Espíritu Santo como para recibir la fuerza e inspiración necesarias para afrontar  semejante  desmesura y armoniosa maravilla. En la sencillez cándida de este himno es donde más suenan como sonábamos nosotros, aquella cálida y refrescante transparencia que fuimos, que esparcimos como  aromas  celestes por el aire resonante de aquel flotante santuario marino, enredado nuestro pelo de arcángeles  entre  los reflejos envenenados como iris tortuosos de aquella  alta vidriera desplegada a los vientos.

 A las vertiginosas y deslumbrantes agilidades de la Misa sólo nos acercamos un poco en aquellos breves pasajes de semicorcheas del "Digno es el cordero" de Händel:  "por siiiiglos, y siiiiglos", pero en el fuego y el enigma y el desasosiego y la pasión del canto, fuimos Thomaner desvalidos, dirigidos con el mismo ángel que ellos,  y henchidos de emociones contrapuestas e inalcanzables  sueños.

BARRIGÓN Y LORENZO

BARRIGÓN Y LORENZO

De nuevo el compañero Ramón Lorenzo (curso del 66) nos envía otra fotografía que ya forma parte de nuestros joyeros de fotos. En esta ocasión aparecen dos mozalbetes (qué apellidos más queridos por mí) y está tomada a la puerta del Santuario de la Virgen del Camino.

A la izquierda, Juan Carlos Barrigón (de Cigales, Valladolid) y a la derecha, yo mismo, Ramón Lorenzo.

Yo llegué al colegio en 1966 y Barrigón creo recordar en 1967,  incorporándose a 2º curso. La foto debe de ser de aproximadamente 1969.

Ramón Lorenzo

OSCARÍN Y JOSEMARI EN PISA

OSCARÍN Y JOSEMARI EN PISA

Aprovechando que aparece un José en esta fotografía, obligado es hoy felicitar a Pepas, Pepes, padres y abuelos.

Y...¿qué mejor regalo para papá Pepe o abuelito Pepe que una reserva para adquirir el ÁLBUM DE LAS FOTOS?

Esta fotografía corresponde al viaje que la Escolanía hizo a Roma en el mes de Julio de 1967 para participar en el XII Congreso Pueri Cantores, (Roma 4/9 Iuglio) Foederatio Internationalis.

Me la acabo de encontrar pegada en un álbum olvidado.

Está tomada en la puerta de la Catedral de Pisa. En casi todas las fotos que hemos recuperado de la Escolanía en ese viaje a Roma aparecemos con traje de etiqueta: pantalón negro, camisa blanca y tersa pajarita.

Pues bien, cuando  no estábamos en el “trabajo”, vestíamos “de personas” como se  nos ve en esta fotografía a un servidor y al fondo a mi muy querido amigo Oscarín.

DESOLACIÓN EN SOL (por Santos Vibot)

DESOLACIÓN EN SOL (por Santos Vibot)

Sería bonito saber quién se preocupó de que en el colegio hubiera pianos, cómo y dónde los consiguió. ¡Y tantos!

Si no recuerdo mal, en cada uno de los grandes estudios había una pianola. Y, aunque el complicado mecanismo de las mismas, y sus pedales para accionarlo, o faltaban por completo o estaban inservibles, podían aún ser tocadas,si no como pianos mecánicos sí como pianos normales. Además en casi todas las clases, si no en todas - al menos en la escuela mayor- había un piano más pequeño, incluso alguno con ornados candelabros dorados a los dos lados del atril y curvadas ménsulas en forma de eses roleadas desde el teclado a los pies, y perfiles moldurados en las tapas, y con la firma del fabricante miniada bajo el atril en complicadas caligrafías ornamentales taraceadas en metales dorados...

    

En esta foto demoledora -sólo ese sol radiante sigue siendo aquel sol reconfortante del invierno o abrasador del verano leonés- reconozco junto a la pared de la izquierda la tercera pianola. Al verla ultrajada de este modo se me ha encogido el corazón, tantos recuerdos guarda para mí. La he identificado por su color de chocolate de hacer -como el de aquellas gruesas pastillas, duras y ásperas que nos daban muchos días para merendar, a la puerta de la recreación, junto a aquellos enormes cestos de pan que traían "los servidores" de turno...- pero la he reconocido, sobre todo, por esas dos pequeñas pilastras con basa y capitel talladas en la madera, a los dos lados del panel frontal sobre el teclado, donde se abre -ya sin sus puertecillas correderas que tanto nos gustaba explorar- la ventana del mecanismo.

    

Esta tercera pianola era la que estaba en Pantalla, contra la pared derecha según se miraba a aquellos inmensos ventanales que daban a la depuradora de la piscina e iluminaban las altas y enormes mesas de dibujante en las que Javier Serrano -hoy magistral ilustrador de cuentos infantiles, a los que vuelve oníricamente hipnóticos e inolvidables- con sus inconfundibles gafas y su aire de artista despistado; y Clemente, con su pirógrafo -que desprendía, mientras pirogrababa, aquel intenso olor inconfundible a madera quemada bajo su punta de hierro candente como recién salida de una fragua-; y Jesús Herrero -hoy gran especialista en el Románico- con su rubio flequillo volador; y Pedro Trapiello -hoy escritor emblema de León- con su denso flequillo negro intenso; y Jesús Reyero, pulcro y ensimismado; e Ilzarbe -hoy gran artista plástico- que tenía los labios más rojos del colegio y, quizá, los más risueños... y tantos otros redactores y dibujantes  expresaron durante décadas su ingenio en aquellos murales y revistas inundados de nuestras vidas bullidoras, lo poco que podíamos expresar entonces con tanto tabú y tanto anatema... En esta pianola de Pantalla recuerdo haber espiado embelesado, a través de aquellas ventanitas de cristal que tenían las puertas, a Rueda, aquel estupendo músico, menudo y ágil (una vez que me colé en la escuela mayor por la puerta cercana a las capillas), tocando aquellas alegrísimas Fuguettas de Haendel que luego nos tocaba a los pequeños en aquel organito de tubos, los domingos en la misa de la mañana; y, estando yo ya en quinto, recuerdo a mi querido Tejo el mayor tocando con mucho sentimiento los cantos regionales asturianos ("El mió Xuan miróme, "Fui al Cristu y enamoréme"...) y alguna de los Beatles ("Yesterday") e improvisaciones suyas, que dábansele muy bien; y al incipiente filósofo Esteban Sánchez tocando "Caballería ligera" y "Poeta y aldeano"  de Franz von Suppé; y al timidísimo Matías Gañán -muerto luego en extrañas circunstancias de tremendo suicidio rural- tocar muy lentamente y como un robot, levantando los dedos hasta lo inverosímil, sin despegar la mano del teclado ni contraerla casi, una de aquellas Sonatinas de primero o segundo; y al alegre Molleda,  y a Palacín ,y a Andrés Trapiello -hoy gran escritor, tipógrafo, historiador de "las armas y las letras", penetrante poeta...- con su negro flequillo brillante, menos denso que el de su hermano Pedro pero aún más volador que el de Jesús;  y a Jesús Antonio -que tenía casi siempre, como todos nosotros en algún momento del día, aquel aire de "a mí dejadme solo con mis sueños";  y  al pálido y delicado solista Víctor-Pablo Pérez -hoy director de orquesta- que parecía un elfo de biscuit, y que tocaba y cantaba como un ángel... También tocaba Joseramón Tejo -y yo luego muchas veces en ese mismo piano- la Obertura de Semíramis, de Rossini, que habíamos encontrado en un viejo álbum de transcripciones de ópera que había en el asiento del órgano del santuario...  Y me viene muy nítida ahora la imagen de Fernando Allén,  una tarde de sol en una clase de la escuela mayor, enseñándome a tocar, en un piano viejito de teclado amarillento (que podría muy bien ser ese despojo que está delante de la pianola, y que duele hasta el alma mirar en ese estado) un encantador y glamuroso bailable como de los años veinte -"Laura"-  que tocaba una tía abuela suya, allá en Asturias, creo, y que él había aprendido con ella. A Fernando -incluso antes que al P.Torrellas- le debo la certeza de que el piano podía ser divertido y exultante: mientras los demás necesitábamos meses de arduos y aburridos ejercicios de posición fija para llegar a permitirnos tocar algo bonito -es verdad que eran los cimientos de la técnica que luego nos permitiría volar- Fernandito Allén tocaba de oído y con un desparpajo envidiable, pequeñas piezas chispeantes de alegría, como talismanes de felicidad, sonriendo al tendido y brindándonos guiños imborrables, sin sentarse siquiera en la banqueta... Con él aprendí, entre bromas y chuflas, "La chocolatera", que se tocaba sólo sobre las teclas negras, y tenía en su segunda parte la gracia -y el alarde para un completo principiante que nunca había puesto las manos sobre un teclado- de que la mano izquierda tocaba los agudos cruzando por encima de la mano derecha, todo cada vez más aprisa... y aquella "Laura", a la vez elegante y melancólica, que me hacía imaginar mundos más blandos y amorosos y cálidas caricias de preciosas mujeres perfumadas y afectuosos muchachos relajados en sofás de brocados otomanos -no era así, o entonces no hubiera podido expresarlo así, pero era, lo sabéis, debía haber otro mundo más alto, afectuoso y sensual lejos de aquella ruda y seca soledad... Fernando era simpatiquísimo, buen mozo, con unos rizos rubios siempre alborotados y unos ojos azules y pillos siempre a punto de romper a reír. Tenía los dos dientes frontales superiores un poco separados y esto le volvía aún mucho más gracioso. Era terrible: ya he contado en otra parte -pero siempre me regocija volverlo a recordar-  que Allén  hacía una versión muy suya de un número musical (que luego descubrí que aparecía en "La bella durmiente" de Walt Disney -aunque él, que la había visto antes que yo, con su familia, me hacía creer que era invención propia-) que era de partirse de risa, con todo tipo de muecas inverosímiles, torsiones corporales y coreografía enloquecida de adolescente desatado...: "Tula-katula, Bari-babula... tulakatú baribá..." parece que le estoy viendo y oyendo enseñármela en el pasillo de las clases y practicarla juntos, tras sesudas, minuciosas y tronchantes correcciones de estilo, en la zona de La Rondalla. Otra de sus fechorías (también le gustaba imitar a Harpo Marx, a quien de hecho conseguía parecerse mucho cuando lo hacía) era meter en la esfera de su reloj de pulsera una o dos hormigas y perseguirlas con la manilla grande mientras ponía caras de Harpo...terrible, ya digo. Gracias, Fernandito, por tantas risas como me regalaste -no hay regalo mejor- para olvidar lo otro y ser feliz a ratos deliciosos de amistad y cariño. Sé que estás en América, y que le contaste no hace mucho, cuando el Reencuentro, a Iturriaga, que habías tenido muchas bodas, "y muchas suegras"... ¡genio y figura!

    

¡Ah, si las paredes -y los espejos- pudieran devolvernos los sonidos de nuestras voces, todas aquellas piezas que nuestros frescos dedos trinadores desgranaron entonces, las exultantes o dolientes imágenes que vieron de nosotros entre aquellos azules azulejos helados de nuestras camarillas y caldearon de apasionada vida infantil y adolescente sus gélidos azogues tantos y tantos días...!

    

Cada piano tenía su color peculiar en el sonido, su timbre inconfundible, todos distintos, todos un poco parecidos en una especie de afonía dulce como de casa de una abuela muy dulce que los hubiera tocado mucho desde su juventud. Otros traían el cine entre sus cuerdas tan desafinadas, pianos como del oeste americano que hubieran cruzado océanos y desiertos sin volverse a afinar... A todos les fallaba alguna nota, o les faltaba la cobertura blanca de una tecla, o estaba despegada y se movía. Casi todos  tenían las teclas desgastadas, o con muchos bordes rotos, o amarillentas como viejos harmoniums olvidados...

    

¡Y el olor! En los más viejecitos, ya al abrir la tapa del teclado desprendían como un olor de ermita que sólo abriera en día de romería... pero, si levantábais la tapa superior, de su oscura espelunca de intricados secretos ascendía un aroma de inciensos orientales y aceites olorosos, secos y hasta un poco mohosos, como de flor marchita, de tanto tiempo ido y tantas armonías prodigadas...

    

También había pianos especiales en las salas aquellas de visita, camino del teatro: uno negro de cola, otro marrón de mesa, los dos casi inservibles y un poco derrengados, aunque decorativos en aquellas desangeladas y rígidas estancias apenas amuebladas con aquellos -ya entonces- inverosímiles tresillos de skay modelo "Mon oncle" de Tati (¡película que era del 58: quién eligió aquello, por Dios, qué rabiosa modernez tan divertida!).  En una de aquellas frías salas, abarrotada de pianos abiertos en canal, pasó una larga temporada de meses, quizá un curso entero, o varios, un extraño refugiado alemán que los reparaba y del que habla con mucho detalle y evocación Andrés Trapiello en uno de sus Diarios o "Salón de pasos perdidos".

    

Y un último piano, en una de las celdas de los padres, la última celda del pasillo justo encima de éste del teatro. En la celda adyacente era donde guardaba Torrellas todo el archivo de las partituras, la cámara de las maravillas de nuestra inolvidable Escolanía. Era también una flamante pianola sin mecanismo ya, pero impecable, con su barniz intacto de un caoba casi negro, con el teclado inmaculado de blancura y lisura y un sonido como de gotas de cristal en cada nota y simas de harmonía en cada acorde... Llegó al colegio cuando yo estaba en la escuela mayor y Torrellas me subió un día allí para que la pudiera ver y la probara, pues él mismo estaba entusiasmado con ella. Era allí, en aquel hall sombrío y poco más grande que el propio instrumento, donde D. Joaquín le daba a él las clases de piano, que luego nos transmitía a nosotros con aquella pasión tan juvenil que ponía en todo... Años más tarde, en mis breves estancias veraniegas en La Virgen como filósofo o teólogo, cuando venía a examinarme al Conservatorio de León, recuerdo haber repasado muchas veces en aquel piano cristalino mis piezas para exámen...y también, casi en lágrimas -tanto me conmovía su letra-, aquella canción de entonces, que allí sonaba punzantemente melancólica: "Pensé dejar de amarte de una vez..." y, a veces, también "Something" de Los Beatles y "Misis Róbinson" -así lo pronunciábamos- de Simon y Garfunkel... nostalgias imposibles en el claustro, perdida juventud...

    

Hiere la sensibilidad esta foto después de la batalla. Se escandaliza uno al descubrir en ella también -incrédulo y con doloroso estremecimiento- otro precioso piano de cola descerrajado contra el rincón, con una delicada y elegante banda que lo recorre longitudinalmente incrustada en dos tonos de madera distintos. Es sin duda el más antiguo de todos. No sé dónde estaría en aquel tiempo, no lo ubico, pero, por su cola cuadrada muy Art Decó, podría provenir de los locos años veinte, con sus "Aromas de nardo indiano que mata y de ovonia que enloquece"... o hasta de la última década del siglo XIX o primera del XX, con su rumor de miriñaques y apasionadas piezas de salón, y sus kentias y sus balsámicos y ardientes bouquets de violetas, y lirios, y gardenias... aquella alta y dorada Belle Époque de las vidrieras Tiffany y el lánguido e incendiado Art Nouveau... ¡cómo iría a parar a aquel Colegio de Palestrina y nieve! ¿Y qué sueños traería prendidos en su arpa?

    

Y ese otro pobre piano devastado, con todas sus entrañas masacradas con saña, que se inclina hacia adelante a punto de rendirse... Y, junto a la ventana, bajo el sol inclemente del olvido, los dos modelos de pupitre individual que tuvimos -tantas horas sintiéndonos vivir, haciendo sobre ellos los deberes, traduciendo a los clásicos griegos y latinos, estudiando las ciencias, escanciando en suspiros nuestros primeros versos amorosos -ay, tan amordazados- escribiendo con aprendido tacto (demasiado pronto aprendido el fingimiento, qué mala influencia) a nuestros lejanos padres aquellas vigiladas cartas (en sobre abierto, que luego podían ser leídas e inspeccionadas antes de ser expedidas, como también las que recibíamos -me escribe hoy mismo mi querido amigo Manuel Alonso Herrero a quien había enviado este artículo por si él recordaba otros dibujantes o pianistas para nombrarlos aquí y me da el testimonio incalificable de que su madre recordaba cartas suyas, escritas desde el colegio, con párrafos tachados por otra mano: ¡qué abuso de poder y qué perfidia: podían hacer de nosotros casi lo que quisieran y no teníamos ni la libertad no ya de protestar, sino de expresárselo a nuestros propios padres, dónde quedaba la libertad de expresión, imponiéndose por la fuerza la versión oficial de todo!... ¡¿de qué me suena esto?!- No era sólo el colegio ni el convento, España negra que ojalá no  vuelva.

    

Desidia, indiferencia... y colchonetas dobladas contra los cadáveres, y los cristales sucios con escurriduras calcificadas de décadas de lluvias desoladas, y las cuerdas de las persianas enredadas y rotas... y polvo, polvo, polvo... y cardenillo -Cícero- en las cuerdas del arpa... "de su sueño tal vez olvidada", en las cuerdas del alma.

 

Santos Vibot


EL ÁLBUM DE LAS FOTOS - Capítulo -3- DÍAS DE CAMPO

Tercer capítulo del álbum en el que estamos TODOS. No dejes de reservar tu ejemplar de esta joya que retrata aquella parte importante de nuestras vidas.

Feliz domingo.