LA ESTRELLA COLORÁ DE LA NAVIDAD 2019 por Jesusito el Herrero (3)
En un lateral del Santuario, al lado de la casa de las Novenas, se encontraba el pozo de los Peregrinos, también conocido como "el pozín", justo al lado de la carretera general, donde era habitual ver a la gente del pueblo sacarse fotos.
Era el lugar acordado antiguamente donde se hacían cargo de la imagen de la Virgen los Ayuntamientos del Votoc uando bajaba a León.
El brocal de este pozo se encuentra actualmente en el edificio de los Dominicos.
También enfrente del Santuario estaban la casa del cura y del organista.
Isidro Cicero analiza los mensajes del santuario vanguardista de la Virgen del Camino de León. (Sociedad cántabra de escritores)
https://scescritores.es/sepultura-y-cruz-al-borde-de-la-carretera/
Una enorme sepultura blanca señalada con una cruz de 50 metros al borde de una carretera. Básicamente eso es lo que el viajero intuye desde lejos cuando empieza a vislumbrar el santuario de la Virgen del Camino de León. En su conferencia pronunciada días atrás en el Centro Gallego de Santander, el escritor Isidro Cicero, presidente de la Sociedad Cántabra de Escritores, destacó que el edificio al que se refería, no solo es “el único aporte del siglo XX al gran yacimiento de arte de todos los tiempos del Camino de Santiago”, sino que en sí mismo supone “una muestra completa de las corrientes intelectuales y espirituales de nuestra época”. “En lo arquitectónico, representa la corriente racionalista alemana; en lo intelectual el pensamiento de posguerra y en cuanto a lo espiritual, encarna las grandes líneas del Concilio Vaticano II, antes de que este acontecimiento histórico tuviera lugar”, concretó.
Destinado a ser una iglesia regida por los dominicos, el vanguardismo del santuario de la Virgen del Camino adoptó la forma de parque temático del rosario. Para Cicero todas estas particularidades hacen de este conjunto monumental la obra más singular y más original de todos los monumentos que se alinean a lo largo de los 1.500 kilómetros que la UNESCO delimitó en 2015 como Camino de Santiago.
Siguiendo al pensador francés contemporáneo Frédéric Gros, el escritor cántabro comentó que el peregrinaje a Compostela se distingue en una cosa de todas las demás peregrinaciones que ha hecho la humanidad a través de los siglos: lo sagrado que va a visitar el peregrino a Roma, Jerusalén, las fuentes del Ganges, el sagrado monte de Kailash, la Kaaba o el desierto donde los huicholes recogen el sagrado cactus del peyote está a la llegada, al final; de hecho, si estos viajeros pudieran llegar teletransportados, no les importaría demasiado, pero en quienes van a Santiago, ni esa teletransportación ni nada que se le parezca sería concebible, porque aunque el cénit del viaje esté al llegar a la tumba del Apóstol, a la llegada, tan importante como eso es el propio camino mientras se recorre. El conferenciante insistió en que lo sagrado, lo numinoso, está diseminado a lo largo del Camino de Santiago en numerosos puntos y señaló como uno de los principales el santuario de la Virgen del Camino, objeto del análisis de su conferencia.

Ante un salón repleto de público, el escritor explicó que la palabra ‘santuario’ pertenece al campo semántico de lo “sagrado”, lo “inefable”, a veces lo “prohibido” y lo que hay que evitar porque recuerda a las comunidades humanas hechos dolorosos de su propio pasado, en este sentido se refirió a Peña Sagra. Dijo que lo sagrado es una cualidad que hombres y mujeres perciben como oculta en ciertas cosas y lugares, “aunque no sean capaces de expresar con palabras, pero las refieren como estremecimientos y erizamientos del cabello”. Citó al respecto al filósofo alemán Rudolf Otto que denominó este tipo de experiencias como lo “numinoso”, definiéndolas como “misterium tremendum et fascinans”, un misterio tremendo y fascinante, como el que manifiesta el pájaro ante la mirada hipnótica de la serpiente. Esta experiencia algunas personas la ha descrito después de haber contemplado loa bisontes de Altamira en la cueva original y otras la primera vez que ven por el telescopio los anillos de Saturno. Cicero refirió con detalle la experiencia que relata el escritor cántabro Manuel de la Escalera en su novela autobiográfica “La muerte después de Reyes”, un día especialmente penoso en la prisión central de la Tabacalera donde estaba condenado a muerte. Se sintió transfigurado él y todo el entorno cuando por casualidad cayó en sus manos el libro “Las mil mejores poesías de la lengua castellana”.
“Nadie nos ha relatado qué estremecimiento provocó el santuario de Altamira o la catedral de Notre Dame, pero sí sabemos la concatenación de experiencias de este tipo que se sucedieron en la Virgen del Camino, porque sus protagonistas dejaron testimonio de ellas”. Continuó el conferenciante. La primera fue el sentimiento de orfandad, experimentado a los seis años de edad en 1990 por el promotor y mecenas del nuevo edificio de la Virgen del Camino, Pablo Díez, quien efectivamente había quedado huérfano de madre a los tres años. En segundo lugar, relató Cicero la del joven arquitecto Francisco Coello de Portugal, que había recibido el encargo de realizar el nuevo templo y que siempre atribuyó a una inspiración numinosa la idea de hacer una gran sepultura señalada por una cruz de cincuenta metros de alto a la orilla de la carretera, edificio inspirado por el cadáver del Cristo en brazos de la Virgen, que es el icono que da origen al santuario.
Cicero detalló los pormenores biográficos de Pablo Diez, a partir de su experiencia numinosa a los seis años hasta convertirse en uno de los hombres más ricos del mundo, que a pesar de su fortuna económica nunca olvidó su origen ni el sentido de amparo que había percibido de niño. Pablo Diez fue el propietario de la cerveza mejicana Corona comercializada como Coronita en España.
Cicero insistió en el concepto de lo numinoso como lo que está invisible en las cosas que se ven y que desencadena unas veces religiosidad y otras, creatividad artística y señaló que lo llaman “mana” en la Polinesia, “jinns”, en las culturas árabes y que se expresa como lo unseen, lo no visto, o lo Otro. En hebreo lo denominan kadosh, refiriéndose a lo santo o “lo otro”.
El magnate Pablo Diez encargó la realización de su proyecto a Francisco Coello de Portugal, que por entonces realizaba sus estudios de filosofía en las Caldas de Besaya, señalándole la única limitación de respetar el retablo barroco y la hornacina de la Virgen del Camino en el mismo lugar en que él la había visto en el momento de su extraña experiencia a los seis años.
Coello diría años después que para cumplir esa condición había tenido que hacer una iglesia para un retablo en vez de un retablo para una iglesia. Lo mismo había ocurrido en Berlín había con la reconstrucción del Memorial del Kaiser Guillermo II, iglesia neogótica destruida en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial que únicamente dejaron en pie la torre, conservada como reliquia antibelicista en las tareas de reconstrucción. También el arquitecto de esta gran obra berlinesa, Egon Eiermann declaró en su momento que su preciosa capilla de cristales azules construida en evocación del ideal de la paz era en realidad una iglesia para acompañar a una torre en vez de lo contrario.
A la inspiración de Coello de Portugal, en el templo leonés vinieron a sumarse otros grandes artistas del momento vanguardista español, como el escultor Josep María Subirachs, que años más tarde recibiría el encargo de dar continuidad a la obra de Gaudí en la Sagrada Familia de Barcelona. Subirachs es el autor de las impresionantes esculturas en bronce de los apóstoles y la virgen de la fachada que en su conjunto representan la escena de Pentecostés, las cuatro puertas de bronce y el gran crucifijo, también de broce conocido como el Cristo del Salmo 21, cuya torturada expresividad refleja el sufrimiento vivido por la Humanidad en el siglo XX.
En las formas vanguardistas de estas figuras, Subirachs ha vertido contenidos culturales de la tradición iconográfica española, como las esculturas de la catedral gótica de León o las tallas de Berruguete.
El poeta lírico y pintor abstracto Albert Ràfols Casamada se encargó del diseño de las vidrieras del templo, realizados en Chartres, en el prestigioso taller de Loire, que durante las décadas de los cuarenta y cincuenta realizaron vidrieras para la reconstrucción de innumerables edificios religiosos y civiles de varios países europeos. Las vidrieras de Casamada fueron concebidas como un elemento de significación importante, ya que los dibujos abstractos y las manchas de color se encargaban de expresar los misterios del rosario en sus tramos de dolor y gloria, o lo que es lo mismo, de la muerte y resurrección de Cristo. La principal vidriera de la Virgen del Camino es la que cierra el edificio por el lado del poniente y tiene una superficie de 105 metros cuadrados y un grosor de 20 centímetros. Los colores utilizados, aparte de inspirarse en los de la catedral de León combinan secuencias atribuidas a la alquimia medieval.
Para Cicero, el santuario además de un monumento excepcional desde el punto de vista artístico, constituye el máximo epítome de las ideas contenidas en la controversia sobre la Nouvelle Theologie, que está en la base de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II. El tema del ecumenismo, el de la catolicidad o universalidad diacrónica de la iglesia y no solo la espacial, el abandono del paradigma griego o aristotélico y la opción por el paradigma hebreo que tuvieron lugar en las corrientes progresistas europeas durante el siglo XX, están abundantemente presentes en la obra de la Virgen del Camino y solo en la Virgen del Camino de una manera clara coherente y concienzuda, señaló Isidro Cicero.
Solo por eso merece la pena visitarlo de manera observadora y detallada, recomendó el escritor cántabro, que detalló la presencia de elementos judíos, del antiguo Egipto, orientales y de las culturas más primitivas y lejanas. Otro artista presente en el santuario es el navarro Domingo Iturgáiz que aporta una secuencia de escenas en las que se narra la primitiva leyenda de la aparición de la Virgen a un pastor en el sitio del santuario, muy popular desde principios del siglo XVI, que ya aparece descrito en la novela de la Pícara Justina.
En la última parte de su conferencia Cicero recordó la comparación que hace el filósofo chino Lao Té entre la arquitectura de una casa y una vasija, para concluir que lo importante de ambas es el vacío que se crea en el interior.
En este sentido, el vacío logrado por los artistas de la Virgen del Camino es un inmenso espacio desnudo que se confía a una combinación de luces naturales, cenitales y artificiales para crear en él un ámbito de espiritualidad, dijo el conferenciante: un diálogo de miradas silenciosas que se establece entre el espectador que llega a visitar el templo y la figura de la virgen que le observa. “Este motivo y no otro, fue el que inspiró en su día al niño Pablo Diez, en el momento más numinoso de su vida, y el que le llevó ya con muchos años a financiar y promover una obra de esta envergadura”. En realidad, concluyó Cicero, lo más vanguardista del camino de Santiago es este templo, y lo más vanguardista de este templo es la mística de la mirada compasiva, que según el filósofo Manuel Lavinas, es hoy día el argumento definitivo de la ética del otro, la que no puede mantener la mirada de la víctima”.
El 24 de Noviembre del año pasado publicaba esta fotografía, aunque estaba troceada.
Entonces escribía:
Curiosa fotografía de un dominico dirigiendo el rosario dentro de una furgoneta de Motores Piva de León en una de las bajadas de la Virgen del Camino hasta la ciudad.
¿Podría ser el P. Sama?
La acabo de encontrar completa por Internet.
Nuevamente se asoma Jesusito Herrero a esta ventanuca nuestra para dar lustre y color al blog en los días de esta Navidad 2019 que se acerca poco a poco.
Esta fotografía en blanco y negro, rescatada por Josemari, nos sitúa ante aquel viejo Santuario probablemente necesitado de reformas o de ampliaciones o tal vez ya sentenciado a desaparecer por los golpes de la piqueta. Ahí está sereno, impasible al paso de los soldados de aviación, que regresan al cuartel de su paseo vespertino, más pendientes de su conversación que de la majestuosa y adusta figura de la iglesiona. Una foto distante, de otra época tal vez superada u olvidada, pero aún presente en los límites de mi memoria. Sí, mis primeros recuerdos de soldados eran esos mismos de la foto, uniformados con el traje gris de de los militares de La Virgen del Camino que paseaban su gorro cuartelero por la ciudad de León o que llegaban al pueblo para disfrutar de su permiso. En cuanto al Santuario, no soy tan viejo para recordar al antiguo, no está alojado en mis recuerdos, fue en el año 61 cuando por primera vez pude contemplar los únicos objetos presentes en la foto, ese cielo y esas nubes.
Sin embargo ambos motivos, Santuario y soldados me sitúan ya a una distancia de vértigo de mi infancia o de mi adolescencia . Pero la distancia con la infancia tiene un reverso, es la inmediatez, también de vértigo, ante el final que se aproxima inexorable y seguro, aunque solo sea con fecha aproximada. Y en el entretanto toda la vida, el desarrollo de unos proyectos, imaginados cerca de aquellos soldados, que han tejido lo que he sido hasta antes de antes de ayer, que me jubilé. Esa "segunda edad" de protagonismo, de acción o de contribución a la sociedad en la que me ha tocado vivir y que ha ocupado unos cuantos años de mi vida, me parecen que muy pocos, ya ha pasado y no admite enmiendas. Ahora, en "la tercera edad" ha llegado el momento de hacer balance , sin demasiado margen para las rectificaciones, aunque sí para el perdón o para la reafirmación de comportamientos y, sobre todo para revisar y poner en valor lo que verdaderamente ha importado, es decir la hora de de rendir cuentas y de legar algo de lo que he sido, eso que denominamos la "experiencia de los viejos"
Para concluir cito al Papa Francisco quien en la entrevista "Dios es joven" que le hace el periodista Thomas Leoncini, Él lo dice mucho mejor que yo, cuando se refiere a los viejos de esta manera:
"... Tenemos que estar contentos y orgullosos de ser viejos... Ser viejo es un privilegio: significa tener suficiente experiencia para poderse conocer y reconocer en los errores y en los aciertos; significa la capacidad de volver a ser potencialmente nuevos, precisamente como cuando éramos jóvenes; significa haber madurado la experiencia necesaria para aceptar el pasado y, sobre todo, haber aprendido del pasado".
Estas reflexiones y otras ocurrencias que ocupan algunas noches de mi insomnio, tratan de evitar el vértigo que suscita lo inexorable.
PD. Este escrito por encargo, lo hago público para vosotros, mis viejos amigo y amigos viejos con mis mejores deseos y mi cariñosa felicitación para las próximas fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Fernando Alonso
Hace pocos días en la Tv de Castilla y León , en el programa UNA HISTORIA QUE CONTAR, entrevistaron a nuestro compañero de Colegio, curso 1962 - 1968, Carlos Díez a quien conocíamos por "Cacho". Dominico, cura obrero, misionero en Centro América, etc. Muy interesante.
Os dejo el vídeo de dicho programa.
CRÓNICA DEL ENCUENTRO EN MONTECLAROS. SEGUNDA JORNADA, CUARTA PARTE. VISITA A ARGÜESO.
Después de comer nos vamos
Hacia el bar de Montesclaros,
Cuyo nombre es “La Casuca”
Domingo, Castañón y Borge,
Javier Martín y Bragado,
Padre Pedro y Alfayate,
“El Pitu” y Antonio Argüeso,
Sus respectivas esposas
Teresa Arango y Yolanda,
Teresa y Pilar Ordoñez
Y todos los compañeros
Y también las compañeras
Que iré nombrando por partes.
Aquí nos sirve Juan Carlos
Con la máxima atención
Que lleva el bar como nadie
Con gracia y dedicación.
La gente toma café
Y alguno toma una copa.
Se han convertido en abstemios
Y abebios toda la tropa.
Yo tomo un café con hielo
Y un buen chupito de hierbas
Para hacer la digestión.
Alguno tomó un gintonic
Y me quedé con las ganas
De no haberme bebido otro.
Poco a poco nos juntamos
Para ir a los dominios
De los señores de Argüeso.
Del bar al aparcamiento
Nos vamos todos charlando,
Nos espera el autobús
Para salir hacia allí.
Javier del Vigo y Argüeso
Nos explican los lugares
Que vamos a visitar.
Castillo de San Vicente
De construcción medieval,
De las diecisiete treinta
Hasta las dieciocho y media.
Después de hacer la visita
Iremos al autobús,
Para ir a continuación
Al nacedero del Ebro,
En el lugar de Fontibres.
Salimos de Montesclaros
Hacia el castillo de Argüeso
De San Vicente llamado.
El camino se hace corto
Por la Hermandad de Campoo
Denominada de Suso,
Sita en el Sur de Cantabria.
Al fondo muy clara vemos
La Sierra de los Tres Mares.
Donde según un panel
Hay una estación invernal.
En lo alto de una loma
Se divisa ya el castillo,
Pasando por Paracuelles,
Y el autobús nos aparca,
Detrás de la fortaleza.
En la pequeña explanada,
Sobre un cartel de madera
Un plano de la comarca
Una fuente, un merendero,
Un descanso en el camino
Para observar el paisaje.
La carretera se empina
Y seguimos ascendiendo,
Bordeando el monumento,
Las flores, prados y arbustos,
Adornan el recorrido.
Un rato vamos hablando
Javier Martín con Cirauqui
Y el Padre Pedro nos sigue
En grata conversación,
Con fortaleza de joven,
Muy digna de admiración.
Casi es kilómetro y medio
De continuada ascensión.
Al fondo el alto Campoo
Y abajo el pueblo de Argüeso,
Entre el verdor de los campos,
Unas pequeñas montañas,
El caserío esparcido,
Árboles, vacas y un río.
Circunvalando el castillo,
Por la estrecha carretera
Llegamos hasta la puerta
De una hermosa fortaleza,
Sobre ella se halla un cadalso,
Elemento arquitectónico
De reproducción actual,
Que no cadalso de muerte,
De juicio ni ejecución.
En el citado artilugio
Ondean las tres banderas,
Las de España y de Cantabria
Y la de Campoo de Suso.
Entramos al patio de armas
Y nos dicen que esperemos
A que termine la guía
Una visita anterior.
De frente vemos dos torres,
Ceñidas por matacanes,
Y entre ellas el edificio
Principal de este castillo,
Y a su lado una casita
De un estilo medieval,
Maderas entrelazadas
Sobre la pared de cal,
Vidrieras en las ventanas
Con apariencia de hostal.
Del siglo trece o catorce,
Que es la entrada al monumento
Y oficina del lugar.
Esperamos un momento,
Y al poco tiempo la guía
Nos lleva al centro del patio
Del recinto amurallado
Y nos explica la historia
Del lugar que visitamos.
En este pequeño cerro,
Al occidente de Argüeso,
Hubo en el siglo noveno
Una ermita dedicada,
Al culto de San Vicente
Y alto medieval necrópolis,
Cuyos restos pueden verse,
Entre postes de madera
En lo que es el patio de armas.
En una pequeña hendidura
Están los enterramientos
De formas antropomorfas
Sobre las lajas de piedra.
Y mirando a su fachada,
Rosario y su hermano Pedro,
Leónides Salvador
Y Maricarmen Bernáldez,
Alberto Lobo y Junquera,
Alfayate y Tere Arango,
Fernando Alonso, Angelines,
Javier Martín y Yolanda
Y Borge Bartolomé.
Según indica la guía
Es una edificación
De carácter defensivo
Y gótico medieval.
El más destacado ejemplo
De los castillos roqueños
De las tierras de Cantabria.
Tiene dos esbeltas torres,
La de más antigüedad
Se remonta al siglo trece
Y la que está a la derecha
Se edificó en el catorce.
Las dos con puertas de altura
Y aspilleras y ventanas,
Con arcos trilobulados.
Un cuerpo central los une,
Que es obra del siglo quince.
Consta de arcos ojivales
Y ventanas conopiales,
Sobre su puerta de entrada.
En su cima matacanes,
Con el fin de defender
Aquellos puntos más débiles,
Como puertas del castillo.
En la torre más antigua,
Apoyada en la pared
Se veía una escalera,
Simulando la real,
Que en los tiempos de peligro
Se subía hasta la torre,
Llamada del homenaje
Desde una puerta elevada.
En el pie de este edificio
Se encontraron utensilios
Lanzados hacia el vacio.
El sótano de esta torre,
Cuando su restauración
Contenía los cimientos
De la ermita San Vicente
Del temprano siglo nueve,
Como las tumbas de lajas
Que son de la misma edad.
Explicada la fachada,
Vista la zona exterior,
Llegamos a recepción
Y en la pared nos recibe
El Marqués de Santillana
En una reproducción
De su famoso retrato.
Y la guía nos explica
Por qué motivo y razón.
Este castillo de Argüeso
Fue el emblema y fortaleza
De la Casa de Mendoza
En las tierras de Campoo.
Doña Leonor de Vega,
“La leona de Castilla”,
Habitó la fortaleza,
Al menos temporalmente,
Por las querellas de herencias
Con los Manrique de Lara,
Su hijo Iñigo López,
Que fue noble y literato
De famosas serranillas:
…“Moza tan fermosa
Non vi en la frontera
Como una vaquera
De la Finojosa…
…De guisa la vi,
Que me fizo gana
La fruta temprana”…
Del linaje de la Vega
Radicado en Santillana,
Con extensas posesiones
En las tierras de Castilla.
Una vez muerto el marqués,
Las tierras de este castillo
Y tierras de Santillana
Pasaron al primogénito,
Duque del Infantado,
Segundo de Santillana
Y primer Marqués de Argüeso.
El castillo San Vicente,
Cedido por la marquesa
De la Casa de la Vega,
Y pasaron muchos años
De ruinas y de abandono
Hasta que fue restaurado.
El año mil novecientos
Y ochenta y ocho años más,
El Gobierno de Cantabria
Y Ayuntamiento de Suso,
Que es titular del castillo
Se encargaron del asunto
Y de su restauración.
Según indica la guía,
Es digno de destacar
El trabajo artesanal,
Hecho de maderas nobles.
El castillo forma parte
De cierto Club de Castillos
Y de Palacios de España,
Formado por los ochenta
Mejores de la nación.
Acoge varios eventos
Lúdicos y culturales,
Exposiciones, conciertos,
Los congresos y jornadas
De recreación histórica,
Fin de semana de julio,
Cursos, bodas, conferencias.
Folletos y propaganda
Llenaban la recepción.
Y explicado todo esto,
La guía nos va llevando
Poco a poco al interior.
La torre del homenaje,
En su sótano contiene
Los cimientos de la ermita,
Dedicada a San Vicente,
Datada en el siglo nueve.
Allí se muestran también,
Los restos de aquella época,
Cerámicas e instrumentos.
En ese lugar hay baños
Y una escalera que sube
Al interior del castillo.
El año mil novecientos
Y noventa y nueve más
Y desde que abrió sus puertas,
Varios miles de personas
Se han acercado al lugar,
Y el castillo se convierte
En el foco cultural
De la mayor importancia
De todo el sur de Cantabria.
Como ya os he dicho antes.
Destaca el trabajo en piedra
Y en unas maderas nobles
Y que ha sido realizado,
De tradicional manera,
Por artesanos de aquí
Con órdenes del maestro
De obras Tomas Solaber,
Apodado “El Espinilla”.
Subimos una escalera.
Hasta llegar a una sala,
Primer piso del castillo.
Allí la guía se marcha
Y nos deja vagar libre
Por laberinto encantado.
Todo el suelo de madera
Y de piedra las paredes,
Con ventanas canopiales
Y dos bancos frente a frente
Para mirar el paisaje
Y esperar que venga pronto
El señor que está en la guerra.
De allí vamos al salón
Con una gran chimenea.
En las salas encontramos,
Cuadros en las paredes
De una exposición llamada
Los “Horizontes Abiertos”.
Néstor del Barrio y Kylander,
Alonso Guazo y Pereda
Y José Luis Mazarío.
Tres hombres y dos mujeres,
Abstractas, figurativos,
Esculturas y dibujos.
De la sala principal,
Pasamos a la otra torre,
Con una puerta elevada,
Que daba hacia el patio de armas.
Por la empinada escalera,
Subimos hasta una torre,
La torre del homenaje,
Donde se divisa el valle
Con el hermoso paisaje.
La torre está coronada,
Por diversos matacanes,
Para defender el castillo
De virulentos ataques.
Al centro una claraboya
Que ilumina el edificio
En la cima coincidimos,
“El Pitu “y Pilar Ordoñez,
Javivi y Lourdes Barrena,
Antonio Argüeso y Cirauqui,
Javier Martín y Domingo.
Del Vigo con su aparato
Nos hace varios retratos.
Recorremos el castillo,
Laberintos de madera,
De piedras y de escaleras.
Y por una de las salas
Vemos muebles medievales
Y una cama de madera.
Acabada la visita
Bajamos a recepción,
Despedimos a la guía
Y aplaudimos su lección.
El Marqués de Santillana,
Mira con satisfacción.
Tomamos la carretera,
Alrededor del castillo
Y por el camino abajo
Llegamos a la explanada
Donde espera el autobús.
Allí nos juntamos todos
Para hacernos unas fotos,
Como recuerdo oficial
Del encuentro en Montesclaros.
Cuando estamos preparados,
Alguien se ha dado cuenta,
Que faltan los compañeros
Hernández Rojo y señora,
Que están en el autobús.
Al momento se han juntado
Con el grupo del encuentro,
Y el chofer nos ha sacado
Varias fotos de recuerdo.
El tiempo nos acompaña
Y la Sierra de Tres Mares
Nos observa allá a lo lejos.
En el autobús subimos
Y nos vamos a Fontibres
Para poder visitar.
El Nacedero del Ebro.
La Virgen del Camino en el altar mayor de la Catedral de León en una de sus últimas "bajadas" a la ciudad.
SEGUNDA JORNADA DEL ENCUENTRO EN MONTESCLAROS.- 3ª PARTE. DE MARCHA POR AGUILAR.-
Acabada la visita
Santa María la Real
Y haber visto el monasterio
Y todas sus dependencias
Con toda tranquilidad,
Según decía en el blog,
Desde las doce a las trece,
Nos vamos a pasear.
En el programa ponía,
Que desde las once y veinte
Hasta las once cincuenta,
Tendríamos un tentempié
En el huerto colegiata
Y cada quisqui pagara
Aquello que consumiera
En el comer y beber.
La cita no se cumplió,
Pues habíamos llegado tarde
Y cuando fuimos al huerto
En la visita guiada,
Solo vimos los manzanos
Y algunos perales que otros.
Alguno comió manzanas
Y el otro mordió una pera,
Que por la cara que puso
Estaba como una piedra.
La cilla estaba cerrada
Y la despensa vacía,
El molino sin el grano.
Y nos dejamos a un lado
Los bares y restaurantes,
A la posada no fuimos
A tomar un piscolabis.
Caminamos hasta el parking
Donde hemos de decidir
Dos opciones de visita
Para poder proseguir.
La primera es acercarnos
Hasta la ermita románica
De nombre Santa Cecilia
Con las esculturas de Ursi.
Y subir hacia el castillo,
Donde solo quedan ruinas
Del recinto amurallado
Y poder ver desde allí
Unas amplias panorámicas
De la villa de Aguilar
Y meseta palentina.
Aunque esta primera opción,
Es para personas ágiles.
La segunda opción convence
A los jóvenes alumnos
De la Virgen del Camino
Y demás acompañantes.
Acercarnos a la plaza
Porticada de Aguilar,
Próxima al río Pisuerga
Con abundancia de bares
Para poder repostar.
Por unas estrechas calles.
Atravesamos un arco
Del recinto amurallado
Y encontramos una plaza
Llamada Plaza Mayor.
Es la Villa de Aguilar,
Municipio palentino
De belleza sin igual
Y productor de galletas
De un sabor muy especial.
Es camino de Santiago
De la ruta de Besaya,
También Camino Olvidado.
En su alrededor están,
Brasoñera, Berzosilla,
El Pomar y Valdeolea
Y Salinas de Pisuerga.
Las riberas de este río
Van bordeando Aguilar,
Comarca de la Montaña,
La Montaña palentina
Y Merindad del Campoo,
El Yuso, Reinosa y Suso,
Campoo del Medio también
Forman la comunidad
De estas tierras campurrianas.
Este lugar fue poblado
Por cántabros y romanos
Y del pueblo visigodo
Los árabes del Islán
Por estas tierras pasaron..
Tiene un patrimonio histórico
De una importancia especial.
Santa María la Real,
Cuya visita guiada
Hemos terminado ya-
Colegiata San Miguel,
El castillo de Aguilar
Y murallas medievales,
Que rodean la ciudad
Puentes sobre el Pisuerga
De los que hay que destacar
Puente Mayor y el Portazgo,
El molino Turuntero,
Tenerías y la Teja.
Palacio de los Marqueses
Colegiata San Miguel,
Iglesia Santa Cecilia
Fueron en dos mil dieciocho
Sedes de la Exposición
De las Edades del Hombre.
A la plaza hemos llegado
Y vemos la Colegiata
A la izquierda del recinto,
Varios palacios barrocos,
Los marqueses de Aguilar
Y la casa Fontaneda,
Casonas de estilo cántabro
Y de los siete linajes.
A la plaza hemos llegado
Los alumnos de la Virgen
Y compañeras y amigos,
Fernando Alonso Angelines,
Hernández Rojo y señora.
Está Domingo Iturgaiz,
Valdés y Pilar Ordoñez,
Barrado y María Teresa,
Del Vigo y Lourdes Barrera,
Leónides Salvador
Y Maricarmen Bernáldez,
Borge y María Yolanda,
Alfayate y Tere Arango,
Padre Pedro y Pedro Rey,
También su hermana Rosario,
Javier Martín y Cirauqui,
Manuel Díaz y señora,
Castañón y Alberto Alonso;
más conocido por Lobo,
Maxi Peña y su mujer,
Argüeso y Carlos Junquera.
Si de alguno me he olvidado
Que se coloque en la lista.
La plaza se ve imponente,
En la mañana del sábado.
Las terrazas están llenas
Y hasta en el fondo se ve
Una luminosa fuente.
No sé por qué razón
La plaza mayor tomó
Un ambiente medieval.
Mercaderes y tratantes,
Saltibanquis y juglares,
Recitando los romances
Del caballero Bernardo.
Justas y lances de toros.
Vendedores de rosquillas,
De legumbres y verduras
De altramuces y avellanas,
Almendras fritas y nueces
Y comerciantes de todo.
Celestinas con ungüentos
Y pócimas milagrosas.
Los elixires de amor
Y encantamientos de bruja,
Hierbas medicinales,
Espliego, tomillo y ruda,
Salvia, genciana y ortiga.
Tonantes predicadores,
Agoreros del infierno
Para todo el que pecare
Con el sexto mandamiento.
Y dejamos ya la feria
De aquellos lejanos tiempos
Y volvamos a la nuestra,
La de antiguos compañeros
De la Virgen del Camino,
Del Camino de León.
Estamos sentados todos
En la terraza de un bar,
Tomándonos unos vinos
O unas cervezas quizás,
Muy cerca de San Miguel.
A un lado sentada a Lourdes
Y al otro lado Javier.
Todos en charla animada,
Desgranando los recuerdos
De un antepasado ayer,
Aunque para ser sinceros
Los que más se oyen son tres,
Manolón, Antonio Argüeso
Y José Manuel Valdés.
Bebemos vino y cerveza,
Coca cola cero cero
Hilando bien la madeja
En una conversación,
Llena de humor y alegría.
Sin darnos cuenta ninguno
El “Pitu” se come un pincho
Y nos deja cejijuntos.
Hablando con Lourdes dice,
Gustarle más el románico
Primitivo de Cervatos,
Que este de San Miguel
Que el gótico predomina.
La portada occidental
Es de transición románica,
Desprovista de esculturas.
Las arquivoltas descansan
Sobre dieciocho capiteles,
Con adornos vegetales.
El interior es hermoso,
Retablo renacentista,
Capilla del Arcipreste.
Pero dejemos el arte
Y volvamos al alpiste.
Acabada la función
Cogemos la misma calle
Que en el trayecto anterior
Y después de un corto tiempo
Llegamos a la estación.
Donde espera el autobús.
Manuel Díaz y su esposa
Se despiden de nosotros
Con abrazos efusivos
Hasta el nuevo encuentro próximo
Nuestra mirada despide,
Iglesia Santa Cecilia
Y el castillo medieval,
Que se graba en nuestros ojos
De una manera especial,
Y desandando el camino
Llegamos a Montesclaros.
A las tres es la comida
Y aprovechamos el tiempo
Para acercarnos al bar
Y tomarnos una priva,
Donde nos sirve Juan Carlos
Con mucha amabilidad.
Después de charlar un rato
Nos vamos al comedor
Donde nos han preparado
Una comida especial.
Es José Pedro Mateo
El que cocina los platos,
Haciendo tándem con Julio
Como ayudante magnífico,
Experto en arte y exclusión.
Jesús Hernández nos sirve
Y atiende en el comedor,
Ayudado por Antonio,
El alma de este proyecto
Social y renovador.
Nos sentamos a la mesa
A degustar el menú
Ensalada de pepino,
Melón, lechuga y tomate.
De segundo unos pimientos
Llenos de carne picada
Y una salsa besamel,
Unos filetes de carne
Con las patatas al horno
Y sin quitarle la piel.
De postre una exquisita tarta
O algunas frutas variadas.
Todo regado con vino
De las viñas de Cantabria.
Al final de la comida
De Bélgica nos ha traído
Un regalo Antonio Argüeso,
Unas cajas de bombones
Para endulzarnos a todos.
Y “El Pitu” nos ha venido
Con botellas de sidrina
Para engrasar el gaznate
Con esencia de manzana.
Entre ellos han decidido,
Los bombones para el sábado,
La sidra para el domingo.
Terminada la comida,
Unos se van a la siesta
Y otros a tomar café.
Fotografía que también forma parte de nuestra historia. En el coro, muchos de nosotros, cantábamos con nuestra voces infantiles.
Pedro G. Trapiello escribe hoy en su columna del DIARIO DE LEÓN a Laura, su madre fallecida.
Ella siempre estaba. Siempre. Y ya no está. Laurita se fue. Qué mujer, qué biografía. Era mandil y señora galana. Guapa. Era un servir y que no lo pareciera, sonreía. Era una noria de cultura popular y refranes bien traídos, le fluían, gracia de ser hija de maestro de crónicas audaces siendo concejal en Sabero, donde ella nació. Tener un padre sentencioso da su ventaja; de oírselo a él, por ejemplo, cantaba ella el Gernikako Arbola de pe a pa sin entender un pijo de euskera ni pisar Vascongadas en sus 97 años. Igual en liturgias o doctrina, lo sabía todo y practicaba mucho, ventaja de tener hermano cura, beneficiado de la Catedral, profesor de dibujo y periodista al que trajo a vivir a su poblada casa con su biblioteca y su voz de plumines, versos, odiseas o milagros. Muy religiosa Laurita. Del Cielo le caía algo de su fortaleza, seguro, pero el resto salía de ella, hebra de bilorta, hecha a no parar por tener solo dos brazos, nueve hijos y, además, ocuparse de la caja del autoservicio familiar, purrir en la multigranja de La Palomera o arrimar bríos a la finca grandona del Páramo, «ventajas» también de ser la esposa de Porfirio, no menos brioso y de «acaudalada familia», como rezó la gacetilla de su petición de mano en la prensa local. Y si era poco, ¡qué fina cocinera! con doce o más sentados cada día a la mesa familiar, discípula del inefable Picadillo de tapas rojas. Ay, Laurita, toda tu vida, toda, trenzando verbos: fregar, lavar, planchar, hacer camas, tejer, cortar telas y hacer ropa («más vale hacer que mandar»), ser enfermera, peluquera, ordenar, coser, reciclar, hacer pan, jabón, membrillo, manteca o quesos, curtir, hilar, embutir, escabechar, rezar, madrugar, llorar, velar, atender a un hijo especial, lumbre encendida... ahí la muerte no pillaba ranura y solo se te coló al final, rauda, sin agitación, casi dulce, en tu cama, la luz tenue, hijos alrededor, sonando un hilo de gregoriano, recitándote Jose las preces del tránsito... «y lo mismo que una lamparita se fue apagando la soberana». Ahora la orfandad nos será brutal y tus hijos ya solo dormiremos en un colchón de lágrimas por no haberte pagado todo.
Madre de nuestros compañeros García Trapiello con quienes tanto compartimos y a quienes enviamos nuestro pésame y cariño.
Descanse en paz.
Santuario de La Virgen del Camino. /
José García Gómez, nuestro querido Pepín del cuso del 62, me envía la fotografía de la portada de hoy con el siguiente comentario:
"En el pequeño pórtico de la capilla de Cermoño (villa de Cermonius), concejo de Salas, lleva instalada la cruz de la foto ¡65 años!, como fiel testimonio de la época en la que los frailes predicadores hacían honor a tal nombre por toda la geografía ibérica y de otros confines".
https://www.vidanuevadigital.com/2019/11/06/el-padre-gago-un-futuro-beato-de-la-comunicacion/
Si hay alguien que ha contribuido a darle a la Cadena Cope la identidad y la impronta que la radio ha tenido en la sociedad y la Iglesia españolas, ese es sin duda el fraile dominico y periodista José Luis Gago de Val. Nacido en Palencia en 1934, fue prior de la comunidad dominica de Valladolid en varias ocasiones, profesor de Ética en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, director del programa “Pueblo de Dios” de TVE y, en la Cadena Cope, jefe de programas, consejero, director general y, finalmente, director del área socioreligiosa hasta su jubilación en el año 2000.
Fallecido en 2012, una asociación busca rescatar su memoria y ya trabaja en la futura causa de beatificación. El presidente de dicha asociación es Rafael Ortega Benito –también presidente de UCIPE– y cuenta en su junta con periodistas como Francisco Temprano Pascual –director de Producción Propia de RTVCyL–, Pedro Antonio Martín Marín –abogado y presidente de la Fundación COPE–, Elsa González –expresidenta de FAPE y consejera de Telemadrid y Vida Nueva– o Julián del Olmo –exdirector de Pueblo de Dios–.
Para Raúl Posadas Gago, sobrino del dominico y tesorero de la asociación, esta iniciativa que se ha fundado y registrado en Madrid el pasado mes de septiembre ha surgido “de personas de diferentes entornos, pero en su mayoría del mundo del periodismo y de la comunicación”. Los estatutos marcan la finalidad de “promover la memoria del Padre Gago, referente como predicador y como comunicador, y también aumentar la ‘devoción’ que siempre ha habido en muchos ambientes hacia su persona”, ya que el religioso ha sido “una de esas personas que no deja impasible a nadie”, confiesa.
Por ello, con toda la documentación y acopio de material, la asociación está muy implicada en “colaborar y promover la futura causa de canonización”cuando las autoridades diocesanas vean que está madura la apertura de este proceso. Mientras, la asociación cuenta con una gran cantidad de los materiales relativos a la figura del padre Gago, testimonios de personas que le han conocido, datos biográficos de las distintas etapas de su vida, sus escritos… Entre toda esta documentación se encuentran piezas inéditas como algunas grabaciones del Padre Gago predicando Ejercicios Espirituales a unas religiosas de clausura o más de 300 folios de testimonios recogidos entre dominicos, comunicadores, familiares y amigos.
Todo esta tarea ya está en conocimientos de las autoridades eclesiásticas, de hecho la junta directiva se reunió el pasado 29 de octubre con el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez. A él se le “presentó la asociación y se le hizo entrega de los materiales recopilados hasta la fecha, así como la solicitud para que el Arzobispado acogiera a la asociación y sus fines”. Algo que el propio prelado acogió con satisfacción.