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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

COLECCIÓN EL TOMILLAR

Lingotazo especial y exraordinario de la Cuaresma

Lingotazo especial y exraordinario de la Cuaresma

El amigo Javier Cirauqui nos endulza la postcuaresma con este nuevo lingotazo de recuerdos y memoria.

 


 

LINGOTAZO DE GASEOSA ARMISÉN Y AGÜICA DE REGALIZ ESPECIAL Y EXTRORDINARIO DE LA CUARESMA Y SEMANA SANTA EN CONTRAPOSICIÓN CON DON CARNAL, DON MELON Y DOÑA ENDRINA Y SU CÓMPLICE TROTACONVENTOS.
 
Llevo varios días diciéndome, lo acabo o no lo acabo, lo mando o no lo mando. Me siento como si os estuviera haciendo un escrache, un escrache bien intencionado e inofensivo, un escrache a base de pitxorradicas, txuminadicas, y sinsorgadicas varias. Un escrache que reivindica los recuerdos  y sentimientos de aquellas SEMANAS SANTAS Y CUARESMAS, vividas en la VIRGEN DEL CAMINO DE LEON, un escrache (qué palabro más feo), que contra más avanzan las fechas se me está haciendo más largo, anacrónico y fuera del tiempo que intento recordar... Un escrache muy escrache, ni nazi, ni terrorista, pero sí muy afectivo, sentido y especial. Ahí va mi largo y enorme escrito, rememorando LAS SEMANAS SANTAS Y CUARESMAS vividas en LEÓN.


 Yo creo que nosotros hemos vivido y nos hemos relacionado más, con Doña Cuaresma que con don Carnal, el de los carnavales o las Carnestolendas aquellas de que nos hablaba el Arcipreste de Hita en su gozoso Libro del Buen Amor, escrito por Don Juan  Ruiz presbítero y arcipreste de la villa burgalesa de Hita. donde narra los amores de Don Carnal y Doña Cuaresma, Doña Endrina y Don Melón y las Andanzas de Doña  Trotaconventos, apañadora y componedora de amores entre clérigos, arciprestes dueñas, amas y doncellas de buen vivir, así como de monjas y abadesas y otras raleas de encumbrado copetín. Este Libro según algunos de intención moralizante, entre otras cosas más bien parece que nos invita al desenfreno y la orgía como dice que don Carnal:
"Puso en las delanteras     muchos buenos peones:
gallinas e perdizes,           conejos e capones,
ánades e lavancos           e gordos ansarones:
fazian su alarde              cerca de los tizones,......"
 
Y sigue describiéndonos todo un cúmulo de placeres cinegéticos, que incitan a la gula, a la ebriedad y hartura de ricos caldos y a los placeres de la carne, la concupiscencia, los dardos del amor carnal y a la orgía, el desenfreno y al pecado.
 
Pero en el inicio de la Pelea que ovo de Don Carnal con la Cuaresma, se nos dice:
 
"Acercádose viene       un tiempo de Dios santo:
fuime para mi tierra    por folgar algún rato.
Dende a siete días      era Quaresma: tanto
puso por todo el mundo   miedo e grand espanto...
...ca las cartas leídas,       dilas al mensajero.
"De mí, Santa Quaresma,   e sierva del Criador,
enviada de Dios        a todo pecador:
a todos los arciprestes  e clérigos con amor,
en Jesucristo Salut   ...fasta en Pasqua Mayor."
 
Y para combatir los desmanes que anda haciendo Don Carnal a base de orgías, desenfrenos y desvaríos, nos dice:
 
"...e por aquesta razón,         en vertut de obediencia,
vos mando firmemente      so pena de sentencia,
que por mí e mi Ayuno,     e por mi Penitencia,
que lo desafiedes luego    con mi carta de creencia.
Dezidle de todo en todo    que de oy siete días
la mi persona misma         e las compañas mías
iremos pelear con             él e con todas sus porfías:
creo que non se nos tenga    en las carnecerías."....
 
Y vaya que si combatió Doña Cuaresma con denuedo y destreza, pues en nuestros tiempos, tiempos dictatoriales, estaban prohibidas todas las celebraciones de Don Carnal, sus libertinos y pecaminosos carnavales, que según dicen, eran consecuencia de grandes desmanes y hasta de muertes amparadas en sus máscaras y disfraces. Hasta que pasados los años, algunas aguerridas gentes, desempolvaron los carnavales, tanto rurales como villanos, a veces con incomprensión y desprecio. Recuerdo a los hermanos Julio y Pío Caro Baroja con los Carnavales Rurales Navarros y en especial el de Lanz, Miel Otxin y Ziripot y su magnífica música.


De forma que después de este triunfo de Doña Quaresma, paso con fervor y recogimiento a escribir este LINGOTAZO ESPECIAL DE LAS SEMANAS SANTAS vividas en el COLECIO VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, para lo cual, una vez abierta la GUÍA O LISTÍN DE LAS PÁGINAS BLANCAS Y  NEGRAS APOSTÓLICAS Y DOMINICANAS y marco la citada referencia.


Procedo a escanciar en mi vaso un sobre blanco y otro amarillo de Gaseosa Armisen, silenciosamente y procurando no escandalicen sus ruidosas burbujas, y en las justas medidas y tiempos, (onzas estipuladas por la Iglesia)) que marcan la guarda del ayuno y la abstinencia y preparo el agua de regaliz en botellica y sin alardes ni ostentaciones tomo un discreto LINGOTAZO DE GASEOSA ARMISÉN, y a continuación una TXORROTADA LEVE DE AGÜICA DE REGALIZ.


Como siempre decreto o permito la barra LIBRE, FREE O IREKITA para que degustéis la bebida que creáis conveniente, con sobriedad y moderación, dadas las fechas en las que nos encontramos. Una vez degustadas las pertinentes libaciones, procedo a recordar y detallar: SEMANAS SANTAS VIVIDAS EN LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, años 1962, 1963, 1964 y 1965.
 
A través de los años y a través de los tiempos, algunos recuerdos menguados por el olvido, siempre he tenido presente en mi memoria las vivencias que me inspiraban la Cuaresma y Semana Santa, al principio en Burlada, cabe la Iglesia de San Juan Bautista, primero en la vieja PARROQUIA, románica y derruida y luego en la nueva anacrónica, de la cual era Párroco mi tío Basilio. En aquellos tiempos se vivía intensamente la Semana Santa  en el pueblo. Recuerdo todos los preparativos en la Iglesia y en la casa Parroquial. Compra de palmas, cortinas moradas para colocar sobre las imágenes, cirios bendecidos en La Candelaria, para adornar el Santísimo, que iba a ser colocado en el altar barroco de San Salvador,(recuerdo único que quedaba de la Ermita y hospital del Camino de Santiago y antiguo local donde se reunían las Cofradías del pueblo de Burlada).. desempolvo de las carracas (otros las llaman matracas), tabletas y preparación del Cirio Pascual, con su cruz roja, su año y las cuatro bolitas, creo yo que con granos de incienso. Quema de laureles y hojas de olivo, para la preparación de las cenizas del Miércoles Santo y preparación de los Santos Oleos y Crismas del Bautismo. No se por qué cuando estabas jugando peligrosamente, o les incordiabas te decían: "que te vas a romper la crisma o que te voy a romper la crisma".


La Semana Santa, como en todos los sitios siempre comenzaban bien, con la bendición de los Ramos y la procesión correspondiente, unos llevábamos palmas lisas, generalmente los niños, y palmas rizadas las niñas y niños pequeños, a los que algunas veces se le colgaban caramelos, que no todos duraban hasta acabar la procesión. Cuando no nos veían los mayores nos enfrentábamos a espaditas con las palmas y si eras pillado in fraganti, te daban grandes tirones de orejas, que se ponían rojas como si tuvieran sabañones. La misa de Ramos era divertida y daba gusto cantar con el pueblo de Jerusalén, pues algunas veces nos disfrazaban de judíos, con túnicas de rayas, e imaginar a Cristo subido sobre su borriquilla o asno y cantar a pleno pulmón, blandiendo las palmas y los ramos, Hosanna, Hosanna, Filio Davidi.

La mayoría de la gente llevaba ramos de laurel y de olivo, que una vez bendecidos se llevaban a casa y se colocaban en balcones y ventanas y otros lugares de la casa, para prevenir contra los rayos y pedriscos y protegerla contra todos los males y desgracias que pudieran entrar en ella. Los que habían llevado palma, colocaban la palma a todo lo largo del balcón entre los barrotes. En el centro del prebisterio ponían el enorme Cristo que durante el resto del año estaba en un lateral y hasta encerrado en un cuarto junto a la camas de la Adoración Nocturna, entrando por el baptisterio y en uno de los lados del presbiterio hacía presencia una Figura de la Virgen Dolorosa, con su corazón atravesado por siete cuchillos de dolor, quizás solo fueran cinco, como las cinco llagas, que durante todo el año estaba junto a un pasillo que daba paso de la Casa del tío cura a la Sala Dormitorio de la Adoración Nocturna, amueblado con unos veinte o treinta camastros, con colchonetas de duras hojas de maíz, que se clavaban sobre las espaldas de los adoradores. Al pasar por este lugar lo hacíamos, mis hermanos y yo, en silencio y con las puntas de los dedos de los pies, pues entraba respeto, miedo, dolor, canguelo, sobre todo, si por un casual también le acompañaba a la Dolorosa el Santo Cristo en la Cruz. Además parecía que te recriminaban la travesura que ibas a cometer, que no era otra que saltar en loca carrera, sobre las colchonetas de aquellos camastros y hasta fumar alguna colilla, que habían dejado los adoradores nocturnos, la noche anterior debajo de ellos.


En mi pueblo se celebraba la semana Santa con todo boato y devoción. Comenzando el Domingo de Ramos, como he dicho anteriormente, se celebraban todos los oficios, la mayoría del día estábamos metidos en la Iglesia, el Lunes una celebración, el Martes otra y el Miércoles otra. En alguno de estos días, no sé si eran el rezo de las horas u Oficios de Tinieblas, cuando todos los niños llevábamos carracas o tabletas, el que no las tenía cogía dos piedras, y en no se qué momento o palabra clave del rezo, comenzábamos a tocar las carracas, tabletas y piedras con un ruido ensordecedor. Al final hasta se enfadaban si no terminábamos a tiempo y acompasadamente. El Jueves ponían el monumento y nos lavaban los pies y era el día del amor fraterno y hacíamos turnos, los tarsicios y los de la Adoración Nocturna, además del resto del pueblo y algunas veces te tocaba velar el Santísimo a altas horas de la noche, lo que te hacía parecer importante. Entre Villava y Burlada había una concentración importantísima de iglesias y Conventos, por lo que se generaba un desfile continuo tarde y noche visitando los monumentos de los conventos e iglesias y creo que había que visitar hasta siete iglesias, para poder cumplir alguna devoción o rito de aquellos tiempos. Hay quienes se hacían mas de siete conventos como la infatigable Doña Trotaconventos del Arcipreste de Hita.


El Viernes se celebraba la adoración de la Cruz, los improperios, oraciones por todos y volvían a colocar el Santísimo en el Sagrario del Altar Mayor. Era un día muy triste y aun cuando luciera un magnífico sol se veía todo como con gafas de cristales muy oscuros. En mi pueblo también se cantaba la Pasión del Señor, según San Juan con Don José María, el coadjutor, que hacía de narrador, pues aparte era bajo del Orfeón Pamplonés y tenía una magnífica voz, el tío Basilio y Don Teófilo, capellán de las Siervas de María, del que recuerdo tenía una voz aguda y de tiple. En una ocasión, yo era pequeño, cuando comenzó a cantar Don Teófilo, se oyó una voz que provenía del banco de atrás al mío, que dijo: "hostias que voz". No me atreví a volver la cabeza y por si acaso me reí para adentro. Este detalle es algo que siempre he recordado de un día de Viernes Santo en la Iglesia de Burlada.


En Pamplona, este día se celebraba la procesión de la Hermandad de Pasión y subíamos todos a verla a la Calle Mayor, al escaparate de la Droguería Ardanaz, puesto que mi padre y Nicolás Ardanaz eran amigos y ambos hermanos de la Hermandad de la Pasión. En mi casa siempre había una túnica, con un número muy antiguo. Todos los hermanos vestían estas túnicas y con un caperuzón, que tapaba su cara y con dos agujeros, por donde se veía los ojos de los entunicados. Se les llamaba mozorros y cuando paraban los pasos regalaban caramelos a los niños y al iniciar la marcha, se decían unos a otros: "hermano... hermano... hermano". La procesión del Viernes Santo se componía de dos largas filas de mozorros portando cirios, que enceraban todas las calles del recorrido, con grandes gotas que caían de los hachones. En el centro se distribuían todos los pasos y personajes de la pasión, la abría el pueblo de Jerusalén, La borriquilla, los romanos, la Cena, el Sepulcro, el Descendimiento, etc.etc. La procesión terminaba con el Paso de la Dolorosa, ricamente adornada e iluminada, detrás el cabildo y los fieles, que algún mal intencionado llamaba las "pedorras". Los mozorros no tenían capirotes o cucuruchos como en otras procesiones, sino que su capucha caía sobre los hombros. Solo los cofrades que acompañaban a la Dolorosa eran diferentes y llevaban caperuzones amarillos y en punta.


Por aquellas fechas se cantaba una canción, en plan de broma en la que se iban nombrando todos los protagonistas de la procesión y terminaba de esta manera tan extraña: "y como final luego vienen las pedorras y la Verónica de Carcar que se cagó en la procesión".


En este día, cuando estábamos en Villava, nos llevaban a la procesión de Pamplona y a algún oficio de la Iglesia de Santiago, los dominicos de Pamplona. En Villava viví las Semanas Santas de 1960 y 1961. En Villava también se celebraban los oficios, pero eran más sencillos, recogidos y menos solemnes que en León. Algunos actos se celebraban en la Capilla del Besta Jira, de cara al público de los pueblos de alrededor. De mi pueblo y de Villava iba mucha gente a visitar el Monumento, el día de Jueves Santo.


Al Viernes Santo, día triste por demás, siempre pensando en la Agonía de Cristo, dichas y predicadas las 7 Palabras, rotos los cielos con tormentas, rayos, truenos, parafernalia atmosférica y rasgadura de cielos en el Consumatum est. Después de una larga noche de Viernes, que tenías un gran nudo en el pecho y como un peso o tapadera envolviéndolo todo y pesando sobre toda tu personalidad, llegaba el Sábado, día de la luz, del aleluya de la resurrección. Se te quitaba todo el peso del corazón y te sentías más alegre y más feliz. El domingo a las 6 de la mañana se celebraba la Procesión del Encuentro y la mitad del pueblo de Burlada salía de la Iglesia Vieja de Burlada con la Virgen de la Asunción, y la otra mitad con el Cristo desde la Iglesia nueva y se juntaban en las Eras, lugar multiusos del pueblo, donde se hacía la parva y la trilla, se realizaban los bailes de las Fiestas y el Burladés jugaba sus partidos de fútbol los domingos. Allí se juntaban la Madre y el Hijo, junto a una portería del Campo de Futbol, adornada con cortinas y flores. El día de resurrección era un día alegre, de comidas especiales, de alegría y aunque estuviese nublado, de mucha luz y sobre todo día de las torrijas con vino o sin vino, pero sí con azúcar y canela espolvoreadas. En este día o en el día de Ramos se estrenaba alguna prenda o alguna ropa, aunque sea unos calcetines o unos calzoncillos. Estos días de semana Santa no había cine, las televisiones se apagaban y solo daban Carta de Ajuste con Música Sacra, en los bares se bebía en silencio y no era correcto ni cantar ni hablar en voz alta en la calle y menos tocar el piano. No sé porque razones a mi siempre me apetecía cantar y tocar el piano en estos días de dolor y ya recién salido del Colegio sin darme cuenta rompía el ayuno y la abstinencia, comiéndome unos largos cachos de longaniza flaca, (hoy txistorra) que colgaban en el aparador de la despensa.


En estas fechas de Cuaresma y Semana Santa, mi tío cura me mandaba repartir unos papelitos con letras impresas y que creo que eran las bulas, que una vez pagadas eximían de guardar ayuno y abstinencia a algunos labradores, enfermos, casi siempre gente rica. Según me contaban eran unos privilegios muy antiguos y las debía promulgar el papa. También después de Pascua Florida, en la parroquia se emitían unos recibos haciendo constar que el trabajador allí citado había cumplido con Pascua comulgando y confensándose, firmados por el Cura Párroco. Este papelito se entregaba en las fábricas y los criados a su patrón.(aún conservo uno que acredita que mi padre cumplió con Pascua Florida, por lo que deduzco que no lo entregó a Asurmendi, su patrón). Mi intención con este LINGOTAZO ESPECIAL DE SEMANA SANTA no era hablar de la Semana Santa de mi pueblo, si no de la Celebración de estos días en el COLEGIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN y quiera o no quiera he establecido una comparación entre una y otra y me imagino que la Liturgia y los Oficios del Colegio eran más solemnes e impresionantes que los de mi pueblo, pero sin embargo la Semana Santa de mi pueblo se celebraba entre mi familia, mis gentes y en el entorno natural de Burlada.
 
Hacía años que no podía asistir a los Conciertos de Música Sacra, que se celebran todos los años en la Catedral y en el resto de Iglesias de Pamplona y pueblos limítrofes, como Burlada y Villava. Este año que ya no trabajo por las tardes y tengo fiesta por estar jubilado he asistido y los conciertos me han hecho recordar la celebración  de la SEMANA SANTA EN LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEON, sus músicas, su liturgia y las vivencias de aquellos días especiales, tristes y alegres como un oximorón penitencial de aquellos tiempos.


Mientras escuchaba en estos conciertos, al Coro de la Capilla de la Catedral, al Coro de Aranguren, con Gaudeamus y hasta al Foro de la Música, me iban sonando todas las composiciones que interpretaban y me retrotraían a la Virgen del Camino de León y a las músicas y rituales que tanto PP. DOMINICOS, ESCOLANIA ALUMNOS Y PUEBLO TODO desgranábamos celebrando la SEMANA SANTA en CAPILLAS Y SANTUARIO. Entonces, me dije, si tengo humor voy a recrear estas fechas en un LINGOTAZO ESPECIAL Y EXTRAORDINARIO SOBRE LA SEMANA SANTA EN LA VIRGEN DEL CAMINO.

Después me anime más al leer en el Blog, unas impresiones de Trapiello sobre la maravillosa liturgia en el Santuario, digna de los mejores conciertos sacros y un vía crucis en la explanada con un frío primaveral que jodía el cutis, al igual que unas reflexiones al respecto de JAVIVí. Así que me puse a la obra, y aunque tarde y ah destiempo ahí van mis recuerdos y vivencias de estas SEMANAS SANTAS APOSTOLICAS EN LEÓN.


 Los días anteriores a la SEMANA SANTA, la semana de Pasión eran todo preparaciones, en el colegio para celebrar con solemnidad estas fechas de la muerte y sufrimiento de Jesús, se ensayaba la liturgia, el gregoriano para el rezo de las horas, las antífonas de Pascua y toda la MÚSICA SACRA, que luego cantaba la Escolanía en los Oficios de Semana Santa.


Estos días de Semana Santa teníamos vacaciones en los estudios, pero la mayoría del tiempo estaba dedicado al rezo y la oración.  Eran momentos de recogimiento y se respiraba un ambiente triste y de dolor. Por los altavoces sólo sonaba música sacra o clásica  y contenida, nada de música moderna, ni rock, ni twist, ni Beatles, ni Dúo Dinámico, ni Pequenikes, ni Bravos y de la clásica ni óperas, ni siquiera valses, ni el Cancan de Ofenbach, que a mí tanto me gustaba y que en nuestra versión de patio decía: "Somos, somos las vedettes de los cabarettes de esta gran ciudad, ciudad, ciudad, ciudad..." y levantábamos las piernas al son de la música alegre y jovial. Yo creo que tampoco nos ponían la Barcarola de "los Cuentos de Offman del mismo compositor.


En esa semana era tiempo de ayuno y de abstinencia y no se podía comer carne. No sé como  repercutía el ayuno en nosotros, pero sí la abstinencia, pues nos daban arroz  con bacalao o abadejo y acelgas con patatas, rodeadas de pespuntes y ribetes de luto cuaresmal y algunas sardinas viudas, que nos miraban con sus ojos vivos y penetrantes, y que según las clases de URBANIDAD, que nos daban una vez a la semana había que comerlas con tenedor y cuchillo, (aunque yo pensaba que a la SARDINA, ya la habían enterrado  el Martes Lardero o el MIÉRCOLES DE CENIZA. Se comía en silencio y nos leían los evangelios de San Juan, San Marcos, San Mateo y San Lucas , en la parte correspondiente a la Pasión de Cristo. Procurábamos no gritar mucho y jugar al futbol u otros juegos sin demasiadas algarabías. Si llovía en Jueves Santos alguien decía que eran las lágrimas de San Pedro, llorando por haber negado a Cristo tres veces y puede ser que si escuchases con atención se podría oír el kirikikí de un gallo desde la granja. "antes de que el gallo cante me negarás tres veces. No sé por que, aunque el día estuviera soleado parecía triste, y como si algo se hubiese posado en tu corazón y te pesara como una losa. A veces el cielo se ponía de luto y se rasgaban los cielos con parafernalia de rayos y truenos, como dicen que sucedió en el momento de la agonía de Cristo. En las películas de la Pasión o similares, se cubrían los cielos de un gran aparato eléctrico y atmosférico, que sobrecogía al sonido de la ultima Palabra: "Consumatum est". En esa época aún hacía bastante frío.


Eran tiempos de perdón y se sentía necesidad de confesar y de cumplir con Pascua florida, puesto que los placeres ocultos y solitarios te remordían mas y se convertían en desasosiego y en  lugar de placer, se sentía culpabilidad y sufrimiento, por lo que de deleite y gozo no tenían nada, parece que no había otro pecado. Era un peñazo y una cantinela repetida y aburrida.


Recuerdo haber oído recitar aquel Soneto Anónimo que decía:
 
No me mueve mi Dios para quererte,
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido,
para dejar por eso de ofenderte.
 
Tu me mueves, Señor, muéveme el verte,
clavado en una cruz y escarnecido,
muevenme ver tu cuerpo tan herido,
muevenme tus afrentas y tu muerte....
 
Y también, en alguna clase o ACADEMIA, siempre había alguien que recitaba aquella Poesía de GABRIEL Y GALAN, poeta extremeño, maestro, católico , era una larga poesía que describe una procesión de Semana Santa en un pueblo castellano y el enojo de un niño, ante el PASO O ESCULTURA de JESUS ATADO A LA COLUMNA y los azotes que un malvado sayón  le propinaba.
 
"....La procesión se movía
con honda calma doliente.
¡Qué triste el sol se ponía!
¡Cómo lloraba la gente!
¡Cómo Jesús se afligía!....
 
¡La escena a un tigre ablandara!
rapazuelo generoso.....
Se sublimó de repente,
se separó de la gente,
cogió un guijarro redondo.....
zumbó el proyectil terrible,
sonó un golpe indefinible
y del infame sayón,
cayó botando la horrible
cabezota de cartón....
Y él contestaba agresivo
con voz de aquellos que llegan
de un alma justa a lo vivo:....
-"¡Porque sí, porque le pegan!"...
 
Una vez escrito esto, el recuerdo me lleva al momento, en que unos días antes de la Semana Santa, grabábamos en la EMISORA, dirigidos por el PADRE HUARTE, como siempre, un guión radiofónico titulado: PASIÓN DE CRISTO, Poema Sacro en cinco MISTERIOS de RAIMUNDO KUPAREO, O.P. "...Indiebus aflictionis populi mei, ZAGREB, capital de CROACIA, 1946.
"En este Poema Sacro no aparece en escena la figura del Señor, ni la de las Santas personas de su Pasión.


Antes de cada Misterio, entona el Coro un motete de la liturgia de Semana Santa apropiado al mismo. Aquí como no era representación, sino grabación CARLOS JULIO ALONSO HERRERO, pondría, estoy seguro, la música adecuada para cada Misterio.
Seguí la cita de los personajes: Voz de Cristo, Barrabás conocido malhechor, Dimas, bandido, Judas Apóstol traidor, Verónica su antigua prometida, Poncio Pilato, prefecto romano de la Judea, Claudia Prócula, su mujer, Simón Cirineo, campesino, Sacerdote judío 1º, Sacerdote judío 2º, Jefe de la prisión, Centurión, el Capitán, el Diablo, Soldado 1º, Soldado 2º. Voz de un fariseo, Soldados y pueblo. Todos estos personajes estarías interpretados por Arrúe, Ariztimuño, Ibarrola, Elustondo, Mendivil, Zarzuelo, Cirauqui, Egea y alguno más que me olvido y por algún Padre, como Torrellas, Iparraguirre, Huarte, el cual además dirigía todo el cotarro con gran eficacia y brillantez.


Hasta ahora yo no había leído este poema sacro con detenimiento, pues lo miraba con prevención, pensando que sería algo rancio y mustio de aquella época. Pero con grata sorpresa descubrí que era de gran fuerza y dramatización y estaba desarrollado con personajes históricos y otros posiblemente basados en los Evangelios apócrifos.


Para esta grabación fueron llamadas dos MADRES DOMINICAS, con el fin de que pusieran voz a las dos mujeres del guión: VERÓNICA, antigua prometida de JUDAS, y CLAUDIA PRÓCULA, mujer de PILATOS. Las dos Madres Dominicas no se sintieron cómodas, ni capaces y declinaron la operación. Así que ambos papeles recayeron en las voces de ARIZTIMUÑO y CIRAUQUI, un poco comodines para todo. No estoy seguro a quien correspondió cada papel, aunque yo me inclino a que yo fui VERÓNICA, antigua prometida de JUDAS Y ARIZTIMUÑO, ( espero me perdone, si me lee y si me equivoco también)CLAUDIA PRÓCULA,mujer de PILATOS, aparte de los personajes que ya teníamos asignados. Supongo que tuvimos que impostar o engolar algo la voz. Esta grabación la ponían todos los años en Semana Santa y la radiaban por las Ondas Populares, puesto que mi madre escuchaba esta PASIÓN DE CRISTO en Burlada a través de RADIO POPULAR DE VILLAVA o quizás ya PAMPLONA.
Como recordaba anteriormente, cuando la VOZ DE CRISTO clama: ¡CONSUMMATUN EST; TODO SE HA CONCLUIDO...!
(Exánime:) PADRE: EN TUS MANOS ENTREGO MI ESPÍRITU.

La tierra tiembla con fragor de viento, truenos y centellas, y sacude con violencia las rocas a las que se agarra BARRABÁS.
 
Antes de terminar este LINGOTAZO ESPECIAL  con la magnífica LITURGIA de los OFICIOS de SEMANA SANTA desarrollados en el SANTUARIO no quiero olvidarme de los VIA CRUCIS que realizábamos en estos días, tanto en el Santuario o al aire libre en la explanada o en la CAPILLA DE LA ESCUELA MAYOR, siguiendo la representación hermosísima que LAPAYES había realizado sobre las paredes laterales de la CAPILLA.
Antes de hablar de los  Vía crucis vividos en la VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, quisiera hacer unas consideraciones generales sobre esta celebración religiosa.


Por lo visto esta práctica comenzó en Jerusalén en la VIA DOLOROSA y era práctica desde los primeros siglos del Cristianismo, recorriendo los lugares de la Pasión de CRISTO. Desde el Pretorio de Pilatos hasta al GOLGOTA, o a la inversa. Asistían desde antiguo muchos peregrinos desde toda la Cristiandad. Los Franciscanos fueron los primeros en establecer este rezo. Desde el S. XV y XVI  se erigieron estaciones, que según creo fueron controladas por los Franciscanos y reguladas por Roma. El BEATO ALVARO DE CÓRDOBA, fraile dominico (m.. en el 1430), a su regreso de Jerusalén, de Tierra Santa, construyó, pequeñas capillas en el Convento Dominico de la Ciudad Califal.


Este rezo se extendió por numerosos países y  lugares y en la mayoría de nuestros pueblos se colocaron cruces recordando las catorce Estaciones del Vía crucis. Algunos monumentales y hermosos, con escaleras espectaculares y pintados de blanca cal, subiendo hasta una loma a las salidas de los pueblos  y ciudades, como representación del GOLGOTA, otros sobrios, como corresponde a estos días tristes, como el de la VIRGEN DEL CAMINO, que se extendía por la explanada del SANTUARIO, con unas grandes cruces de piedra sobre un basamento, sobrias e imponentes.


El rezo del VIA CRUCIS,  consistía en recorrer las 14 Estaciones de la Vía Dolorosa, desde la presencia de Jesús ante Pilatos, las tres caídas , la Verónica enjuga el rostro de Jesús, encuentro con su madre, el Cirineo, hasta la Crucifixión, hoy parece que han cambiado y también se conmemora su resurrección. Yo me ciño a lo que viví en nuestros tiempos.


Encarándonos hacia la Estación pertinente nos postrábamos de rodillas y rezábamos en cada una de ellas:
"Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo".

A continuación se hacía una meditación sobre la Estación correspondiente y al finalizar dicha meditación decíamos:
"Señor pequé, ten piedad y misericordia de mí" Se reza un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloriapatris.
 
Durante mi estancia en la VIRGEN DEL CAMINO DE LEON, he vivido dos tipos de VIACRUCIS, el que hacíamos el día de Viernes Santo, creo, en la explanada del Santuario, ya anochecido, no sé exactamente a qué hora. Era un vía crucis sobrecogedor, emocionante, popular y multitudinario. Estaban las gentes de León, del pueblo de la Virgen y de algunos otros limítrofes, además de todos los PADRES Y APOSTÓLICOS DEL COLEGIO. Hacía frío, frío primaveral pero mucho frío. El cielo estaba despejado y desde el cenit  las estrellas titilaban y vigilaban la sentida procesión. Algunos padres y fieles iban recorriendo todas las cruces así hasta 14. El predicador exponía su meditación en cada una de ellas e íbamos avanzando y arrodillándonos, sobre la gravilla o cemento de algún camino transversal, mancándonos las rodillas y procurando postrarnos sobre una sola, pues sobre las dos suponía un terrible sacrificio. Al rezo de cada Estación cantábamos con devoción o arrepentimiento:
 
"Amante, Jesús mío,
¡Oh cuanto te ofendí!
Perdona mi extravío,
¡¡y ten piedad de mí!!
¿Quién al mirarte exánime
pendiente de una cruz,
por nuestras culpas víctima,
expirar buen Jesús,
de compasión y lástima,
no sienta el pecho herido,
¡¡habiéndote ofendido
con negra ingratitud!!
 
Este canto servía como desahogo a tanto pecho compungido y tanto fervor popular, y para desfogar, el dolor cantando a voz en grito y arrastrar los finales, que en el Colegió no te dejaban. A mí estas canciones y meditaciones me hacían dudar y angustiarme sobre todo cuando decían aquello de "por nuestras  culpas víctimas", pues pensaba que yo no había intervenido en tanto dolor y sufrimiento y que era injusto achacármelo. Por lo que pudiera pasar guardaba mi duda y me quedaba a solas con la incertidumbre de este dilema, mientras el pueblo seguía cantando:
 
Perdona a tu pueblo, Señor,
perdona a tu pueblo,
perdónale, Señor. (Estribillo).
 
Por tus profundas llagas crueles,
por tus salivas y por tus hieles,
Perdónale, Señor....
 
Y así sigue describiendo  todos los escarnios, afrentas, vejaciones y torturas impuestas a Cristo. Para finalizar aquel canto esperanzador:
 
Victoria, Tú reinarás,
Oh cruz, Tú nos salvarás...
 
La vuelta al colegio por el pasadizo era muy tarde y con la euforia de haber sido liberados y salvados por el perdón de Jesucristo.


Después estaban también los Vía crucis que realizábamos diariamente en la Capilla, recorriendo las figuras de Lapayés. A estos vía crucis, los recuerdo como unos vía crucis equilibristas y contorsionistas. Digo esto, porque las imágenes del Vía crucis estaban en las dos paredes de la CAPILLA de la ESCUELA MAYOR y para seguir las estaciones, teníamos que ir haciendo, desde nuestras posiciones en los bancos un giro de 360º. 1ª ESTACIÓN, giro hacia la derecha o izquierda, no recuerdo. 2ª ESTACIÓN, otra vueltica y así hasta la 14ª ESTACIÓN, en que adquiríamos la posición contraria al inicio del VIACRUCIS. Había momentos en que era difícil mantener el equilibrio y no caer de bruces, sobre todo en la inclinación profunda requerida en LAS TRES CAIDAS DE CRISTO. Era un ejercicio extremo de gimnasia, equilibrio y contorsión, un verdadero sacrificio. Además de equilibrio había que hacer un enorme esfuerzo para contener la risa, presta a escaparse por la situación. No era de recibo, ni serio, reírse en aquellos momentos tan importantes, en que conmemorábamos orando la VIA DOLOROSA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
 
Y por fin llego al motivo que me había impulsado a escribir este LINGOTAZO ESPECIAL DE LA SEMANA SANTA en la VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, que no era otro que el recuerdo de la LITURGIA y la MÚSICA, tan magníficas e impresionantes, que se llevaban a cabo, en estas fechas, en el COLEGIO y SANTUARIO de la VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.


Como dije al comienzo, las semanas anteriores era una continua preparación  de  LITURGIA Y MÚSICA de la Semana SANTA. Así como en otras fechas no acudíamos todos al SANTUARIO, sino fundamentalmente la ESCOLANIA, en estas estábamos presentes todos los PADRES Y APOSTÓLICOS, en los oficios o en casi todos.


Después de muchos años siempre he recordado momentos de esta LITURGIA y hasta me he sorprendido cantando algunas partes de ella, como el PANGE LINGUA DE SANTO TOMÁS, el AGIOS O THEOS, AGIOS ISCHYROS AGIOS ATHANATOS, ELEISON IMAS, y aquel jubiloso grito triple, cada vez en tono más elevado  de la VIGILIA PASCUAL, LUMEN CHRISTI, DEO GRATIAS, como decía en mi pueblo: "hágase la luz y la luz se hació" y como no el apoteosis final del ALLELUIA DE HAENDEL, el REGINA COELI LAETARE, ALLELUIA...y hasta el AGNUS REDEMIT OVES... Alguno que me oyera diría: "este tiene taladros múltiples y no carrula".


Hablando de MÚSICA SACRA y de conciertos he de deciros que la CELEBRACION DE LA SEMANA SANTA era un concierto continuado durante todos estos días.
Se cantaban motetes y obras de  diversos compositores, como: GUERRERO, PALESTRINA, ORLANDO DI LASSO, JOSKIN DE PRES, CRISTOBAL DE MORALES, JUAN SEBASTIAN BACH, SUS PASIONES, HAENDEL CON SU ALLELUYA, MOZART, VIVALDI, CANTOS GREGORIANOS, ETC., pero quien ocupaba el centro y el meollo de todo era: TOMAS LUIS DE VITORIA, O TOMMASO LUDOVICO O LUIGI DE VITTORIA, (n. 1940 en SANCHIDRIAN (Ávila) y fallecido el 27 de Agosto de 1611(en Madrid), del que interpretábamos numerosas obras extraídas de su OFFICCIUM HEBDOMADAE SANCTAE o TENEBRAE RESPONSORIES, FERIA SEXTA IN PASSIONE DOMINI y las LAMENTACIONES DE ISAIAS. Esta música polifónica envolvía con su belleza y fuerza todos los oficios de SEMANA SANTA.


Todo comenzaba con el día de Ramos, con la solemne MISA MAYOR, MISA DE ANGELIS, conmemorando la entrada de Cristo en Jerusalén, sobre una borriquilla. Era el día de la bendición  de las palmas, ramos de olivo, acudía mucha gente al SANTUARIO. No recuerdo si nos daban ramos de olivo o laurel, pero si recuerdo haber recogido alguna ramita y hojas para guardar en la camarilla y en las páginas de los libros. A mí me alegraba mucho cantar el: HOSANNA, HOSANNA FILIO DAVIDI. Durante el Lunes, Martes o Miércoles, había oficios, pero no recuerdo exactamente cuales. En estas fechas los FRAILES vestían capa y capucha negra sobre su habito blanco y en el Santuario ocupaban aquellos bancos del coro, dando la espalda a las vidrieras y formando unas siluetas oscuras e imponentes al trasluz de los cristales DE COLORES DE LA VIDRIERA y entonaban cantos gregorianos de hermosa ejecución, Algún día de estos, muy de mañana, algunos apostólicos íbamos al Coro y nos sentábamos en los asientos de los frailes para cantar los MAITINES. Era algo que imponía, yo me pasaba la mayoría del tiempo contando los versículos que me faltaban para preparar "in mente" el que posiblemente me tocara, con el fin de hacer las subidas y bajadas en su momento oportuno y a ser posible sin desafinar. Ponía tal empeño en ello que me era difícil sostener el cantoral en mis manos, y cuando llegaba mi turno, mi compañero de al lado me tenía que avisar, dándome con el codo, que ya había llegado mi turno. Cuando acabé, decentemente, se me encendió la cara como un semáforo en rojo y emití un suspiro de alivio.


 La parte más importante de estas celebraciones de SEMANA SANTA, era el llamado TRIDUO PASCUAL, que comenzaba el día de JUEVES SANTO y terminaban el SÁBADO DE GLORIA. Parece ser que,  en realidad,, la CUARESMA acababa el día de JUEVES SANTO al iniciarse el TRIDUO PASCUAL citado.


La LITURGIA del JUEVES SANTO se  centra en la institución de la EUCARISTÍA, en la ÚLTIMA CENA, lavatorio de los pies a vecinos y apostólicos de la Virgen del Camino de León, quizás alguna vez me los lavaron a mí y te ponían una túnica blanca.


Por las mañana el obispo celebraba una MISA CRISMAL  en la Catedral de León. Se consagraba el Santo Crisma, bendiciendo los santos óleos que  se utilizaban para impartir los SANTOS SACRAMENTOS, durante todo el año. Los sacerdotes renovaban las promesas de su consagración. No sé por qué me acuerdo de este detalle, quizás se celebrara este acto también en el SANTUARIO. La liturgia era sobria pero luminosa, tocaban aún las campanas y sonaba aún el órgano del P. URIA acompañándola.
Después de las tres de la tarde y antes de las seis se celebraban los OFICIOS DE JUEVES SANTO, Lectura del Éxodo, Evangelio de San Mateo de JUAN SEBASTIÁN BACH, Cenantibus illi.... de VITORIA, Huerto de Getsemaní, Beso de Judas, Prendimiento, cuarenta monedas, negación de San Pedro, Día del Amor Fraterno: "Un mandamiento nuevo nos dio el Señor que nos amáramos todos como él nos amó...." ¡¡Con qué ganas y entusiasmo cantaba esta estrofa!! Se dejaba el Altar Mayor vacío y el sagrario con la puerta abierta, (no recuerdo si a los santos se les tapaba con cortinas moradas o paños, como en mi pueblo, quizás ya hubiera cambiado la LITURGIA, pues eran tiempos nuevos y de renovación, de acuerdo con el CONCILIO VATICANO II). Se quitaban los adornos y se trasladaba el Santísimo a un altar lateral, podía ser el de SAN PABLO o el de SAN FROILÁN, no recuerdo, que se adornaba con velas , bendecidas en la CANDELARIA y aportadas por los feligreses, con flores, manteles, candelabros, adornos.... La custodia, cáliz o copón se colocaba en dicho altar, llamado MONUMENTO  y cantábamos el hermoso poema de SANTO TOMÁS DE AQUINO en gregoriano, o perfectamente podría ser con música de VITORIA:
 
"Pange Lingua gloriosi
Corporis mysterium
Sanguinisque pretiosi:
Quem in mundi pretium,
Fructus ventri generosi,
Rex effudit gentium....
Tamtum ergo Sacramentum......"
 
El Sacerdote portando el Copón, con las SAGRADAS FORMAS, tapándolo con un paño, lo transportaba de un altar a otro y lo colocaba en el SAGRARIO DEL MONUMENTO y arrodillado incensaba el altar, produciendo numerosas volutas de humo que se enroscaban y desenroscaban, elevándose a lo alto, y además un rico olor a incienso  envolvía todo el SANTUARIO. Acabados los oficios la gente oraba y se hacían turnos de adoración durante toda la noche.


No recuerdo si se narraba la Pasión de San Mateo, por tres de nuestros PADRES, o si sólo se hacía en  VIERNES SANTO, con el EVANGELIO DE SAN JUAN, o sí se cantaba o no (que en algún momento se hacía), la PASIÓN DE SAN MATEO DE JUAN SEBASTIÁN BACH o la no menos hermosa de TOMÁS DE VITORIA. Sí recuerdo que se realizaban turnos de vela al SANTÍSIMO, ABAJO EL PUEBLO Y ARRIBA LOS APOSTÓLICO Y FRAILES, en silencio y meditando. Algunas veces nos tocaba a altas horas de la noche y volvíamos por el pasadizo, con mucho sueño hasta las camarillas.
 
Recuerdo, entre nieblas, aquellos rezos de las Horas, Maitines, Laudes, Sexta, Nona , que alguna de ellas se celebraba al anochecer y por eso se llamaba OFICIO DE TINIEBLAS y en gregoriano o ricamente armonizadas por VITORIA:
 
"Tenebrae factae sunt
dum crucifissent Jesus Judaei
et circa horam nonam exclamavit Jesus voces magna:
Deus meus ut quid me dereliquisti?
Et inclinato capite emisit espiritum
Exclaman Jesus voce magna ait:
Pater, in manus tuas commendo spiritum meum
 El inclinato capite emisit espiritum...."
 
No sé si era en estas lamentaciones, en estas lectios o salmos había un rito que a mí me emocionaba. Se apagaban todas las luces y se ponía un candelabro de madera triangular con una base, donde se colocaban quince velas,  y según se recitaban los versículos hasta catorce, se iban apagando, con una caña que al final llevaba un apagavelas, metálico negro en forma de caperuzón, una a una todas las velas y solo quedaba la del centro, la quince, que representaba la luz de Cristo, pronto a resucitar.
 
El día grande de SEMANA SANTA era el VIERNES SANTOS. El día pasaría triste, oscuro, presagiando la MUERTE DE JESUS. En este día no se celebraba la EUCARISTÍA y se adoraba la Cruz, hacia las tres de la tarde, y antes de las seis se celebra la Liturgia de la Pasión del Señor. Luces apagadas, sin adornos en el altar e inician la oración de la Colecta. para Los Santos Lugares, donde los Franciscanos son los Custodios de Tierra Santa. Se canta Crux fidelis y Vexilla regis prodeunt, fulgen crucis mysterium. Los sacerdotes adoran la cruz junto al pedestal y se postran y la besan y más tarde la darán a besar al pueblo. Lecturas de Isaías, San Pablo y se recita la Pasión de San Juan narrando los últimos momentos de Cristo, tres frailes, (PADRE PEDRO, PADRE HUARTE, PADRE CURA) la cantan y hacen de Narrador, Sanedrín y Voz  de Jesús, hasta el CONSUMATUM EST, ELI, ELI LAMMA SABACTANI. ELOY, ELOY. al principio la Cruz está tapada y se dice: "Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo. Se hacen peticiones por la Iglesia, el Papa, los clérigos fieles y gobernantes y hasta por los judíos. Se inicia  los IMPROPERIA o REPROCHES DE JESUS AL PUEBLO  que dicen:
 
Popule meus, qui fecit tibi?
Aut in quo contristavi te?
Responde mihi.
Qua eduxi de terra Aegypti
parasti Crucem Salvatori tuo.
 
El sacerdote clamaba desde el altar AGIOS O THEOS y la ESCOLANIA, con música de VITORIA, le contesta desde el coro: AGIOS O THEOS, SANCTUS DEUS , prosigue el SACERDOTE: AGIOS ISCHIROS y el coro repite: AGIOS ISCHYROS, SANCTUS FORTIS, vuelve el celebrante a decir: AGIOS ATHANATOS, ELEISON IMAS, REPITEN LOS CANTORES: AGIOS ATHANATOS, ELEISON IMAS, SANCTUS ET INMORTALIS, MISERERE NOBIS.


Desde el Monumento se traslada el SANTÍSIMO hasta el Altar Mayor mientras se canta el PANGE LINGUA GLORIOSI y se coloca un mantel en él y se reparte la comunión entre los feligreses. Se reza un Padrenuestro.
Desde la altura la VIRGEN DEL CAMINO nos contempla y nos recuerda desde su peana: "O  vos Omnes, qui transitis per viam, attendite, el videte. Si es dolor similis sicut dolor meus..."
 
La tarde del Viernes y la noche del Sábado se suceden tristes, pero ya a la mañana se va vislumbrando una salida, a toda esta angustia y desasosiego con la presunta venida de una gran alegría y ya en la Vigilia Pascual  se va haciendo realidad y se celebra la liturgia de la luz y portando el cirio bendecido y señalado con el año e incisa una cruz, el sacerdote lo eleva y lo presenta a los fieles con viva voz:  LUMEN CHRISTI, DEO GRATIAS, un segundo grito elevando más la voz LUMEN CHRISTI. DEO GRATIAS y un tercero en toda su potencia: LUMEN CHRISTI , DEO GRATIAS.. REGINA COELI LAETARE ALELUYA, QUIA QUEM MERUISTI PORTARE  ALLELUIA, RESURREXIT SICUT DIXIT ALLELUIA y como final, colofón y apoteosis el PADRE URIA ataca el gano decisión y  y firmeza el ALLELUIA DE HAENDEL, la Escolanía se entusiasma y se sube de tono, según algunos, y el Padre Torrellas dirige entusiasmado toda aquella explosión de alegría y júbilo incontenido. Los corazones se abren y todo el peso de la semana en nuestro pecho desaparece y todos resucitamos en Cristo.


Un año, como premio y regalo final mi madre, junto con otros familiares de los de VILLAVA, estaban esperando en la puerta del Santuario, ensimismada con la interpretación del Aleluya y entusiasmada por la LITURGIA Y LA MUSICA, que había vivido en la celebración de la Vigilia Pascual, ya que estaba hospedada, junto a mis tíos en una pensión que estaba frente a la nueva CAPILLA O IGLESIA del HUMILLADEL.  Llevaba el cuello de piel del abrigo subido, tapándose la boca, pues hacía un frío primaveral, que mataba hasta las polillas, como decían en BURLADA.
En la MISA MAYOR DE PASCUA, cantamos el canto gregoriano que tanto habíamos preparado las semanas anteriores, VICTIMAE PASCHALI LAUDES:
  
Víctimae Paschalis Laudes inmolent Christiani.
Agnus redemit oves Christus inmolens Patri
reconciliavit pecatores.
Mors et vita duelo confixere mirando...
Scimus Christus surrexisse a mortus vere:
Tu nobis, victor Rex miserere.
Amen, Alleluia.
 
La vida volvió a la normalidad, la música moderna volvió a sonar por los altavoces, pudimos cantar a voz en grito, tocar el piano y hasta bailar el Can-Can de Offenbach, aquel de: "Somos, somos las vedettes de los cabarettes de esta gran ciudad, ciudad, ciudad...".levantando la pierna y hasta cantar el "Cheri te quiero, Cheri yo te adoro como la salsa del pomodoro. Ves Mustafá, ves Mustafa las chicas guapas que hay por allá....


El Domingo nos echarán una película que bien puede ser: LA TÚNICA SAGRADA, con Víctor Mature, BEN HUR, LOS 10 MANDAMIENTOS, QUO VADIS O FABIOLA, o alguna que haga referencia a la Vida de Cristo y su Pasión.


Como en todas al morir Cristo se rasgarán los cielos y se llenarán de rayos, truenos y relámpagos.


El día Primero de Pascua iremos de salida al campo. para todo el día, puede ser a Armunia, Quintana de Raneros, Fresno o Santovenia de la Valdoncina y para comer nos darán un bollo "preñau" u hornazo o panico relleno.
 
Después de tan largo LINGOTAZO-ESCRACHE estaréis secos y sedientos. Así que yo brindo con un abundante LINGOTAZO de GASEOSA ARMISÉN y una larga TXORROTADA de AGÜICA DE REGALIZ EN BOTELLICA y como siempre declaro BARRA LIBRE, IREKITA, FREE, para que podáis brindar con lo que queráis: champagne, cava, pelotazos varios y acompañados  de unas buenas torrijas, empapadas en vino y espolvoreadas con azúcar y canela. Y viva la alegría y el despendole en estos días de PASCUA FLORIDA o PASCUA DE RESURRECCIÓN.


Espero perdonéis tanta pelmada. Un fuerte abrazo y os mando todo el cariño de que soy capaz.

Un saludo. Javier
 
 
 
    
 
 
 
  

DISTANCIA y OLVIDO, OLVIDO y DISTANCIA

DISTANCIA y OLVIDO, OLVIDO y DISTANCIA

Al final del prólogo del libro  CUADERNOS DE LA MEMORIA yo me confesaba:

... y me duele el dolor de quienes os fuisteis sin explicación; en mi cesto, panzudo, de mimbres, aún se escuchan mis lamentos, lo confieso, por mi falta de solidaridad con quienes os expulsaban sin compasión, sello imborrable con denominación de origen del aquel Colegio, …. pero yo era un niño... 

Quizás, quién lo sabe, podía haber hecho ... y no lo hice, y también lo siento, como Fernando.

Recuerdo sentir la tristeza más absoluta el día de Navidad cuando, después de comer en casa, había que subir de nuevo a la Virgen para estar en el Santuario en el rosario de las cinco de la tarde, las cinco en punto de la tarde. Dejar a mis padres, a mis hermanas, a mi abuela... y no lo entendía...pero tampoco preguntaba.

Otros no teníais ni eso.

 

 


 

Me apasiona el tema del tiempo en todas sus facetas. Y siempre recuerdo que en los tiempos de Las Caldas, aquel fray Box que era tan buen estudiante (académicamente, por lo menos) sacó una nota un poco peor (unas décimas en cuenta actual) porque la pregunta en el examen oral de la asignatura de Cosmología fue el tiempo, y me atasqué algo. El profesor era el P. fray Alberto G. Fuente que murió a fines del año 2012, y del que ya hablé en el blog.

No fue por sacarme la espina, sino por casualidades de la vida, el que haya dedicado los últimos años a la naturaleza y medida del tiempo. Y a propósito, no es que me guste vivir en el pasado, ni en la nostalgia, pero sí que creo, tergiversando el tango, que "el olvido es la distancia", es decir lo que nos aleja. También he dicho que el olvido es a veces peor que la muerte. Por eso no me olvido de Las Caldas y sus profesores, porque el poso que me quedó está cercano.

Este mes he terminado mi curso sobre el tiempo con la frase: "un segundo para la eternidad". Es lo que se necesita para transcender el tiempo, y pasar al "no tiempo", es decir a la eternidad, que no puede ser aburrida porque el aburrimiento es cosa de los que vivimos en el tiempo. Es cierto que las últimas muertes de algunos dominicos me han enfrentado con ese segundo crucial. Mi actitud es dolerme y esperar.

 

Otra cosa. He leído "casi" todas las reflexiones y recuerdos de Cirauqui, que me gustaron mucho, pero me quedó un gusto amargo cuando contó cómo pasaban los alumnos, con tantas nostalgias, la fiestas navideñas en el Colegio.

Y me duele ahora el que yo no me percatase entonces de ello. No es que lo haya olvidado, es que no tuve ocasión de enterarme. No sé si fue por culpa mía, que pasaba las Navidades con mi madre, o porque el "régimen" que se mantenía allí, de apartamiento de los profesores, no me lo permitía, y se cumplía una disciplina que me lleva otra vez al tango pero puesto ya del derecho: "dicen que la distancia es el olvido".

Teníamos que apartarnos, estar a distancia de las preocupaciones y vivencias de los chicos, porque ya había gente designada para ello. Para mí aquel alejamiento, esa distancia, ha resultado un gran olvido.

Lo siento. 

Fernando M. Box

LA GASEOSA ARMISEN EN POLVOS (7º PARTE)

LA GASEOSA ARMISEN EN POLVOS (7º PARTE)

Javier Cirauqui se nos estrena en el 2013 con el séptimo lingotazo.

 


LINGOTAZOS DE GASEOSA ARMISEN EN POLVOS, MEZCLADOS CON AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA O GUÍA O LISTIN DE LAS PÁGINAS DOMINICANAS Y APOSTÓLICAS EN VARIAS TOMAS.
 
           7º LINGOTAZO Y TERCERO DE LA VIRGEN DEL CAMINO.
 
Ya hemos presentado. COLEGIO Y SANTUARIO, EDIFICIOS ANEXOS, PADRES O FRAILES DOMINICOS, MONJAS O MADRES DOMINICAS, FRAYS O LEGOS, COLABORADORES, ALUMNOS O APOSTÓLICOS DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, y  los vertemos en un enorme garrafón mezclados con la GASEOSA ARMISEN de crepitantes, bulliciosas y etéreas burbujas y luego lo pasamos por un enorme BOTELLON DE AGÜICA DE REGALIZ DIGESTIVA y agitamos y mezclamos el invento o pócima mágica, que esperamos sea más explosivo que los experimentos del PADRE URÍA y además huela a rosas, glorías o a PÁRAMO ATOMILLADO..

Digamos que esto es como un zurrakapote, pero a lo bestia. Esto no es bebible porque tiene muchos y grandes tropiezos y no son digeribles, para estómagos delicados, por lo que aparte brindaremos con gaseosa y regaliz, sin tropiezos además de todos los tragos y lingotazos y txorrotadas de lo que uno quiera o desee, que para eso LA BARRA DEL BAR, está decretada LIBRE, IREKITA, FREE.

Espero no me pongan impuestos a esta celebración desinteresada, porque con lo que está cayendo, cualquier cosa es previsible, lo mismo me cierran el chiringuito y me acusan de prevaricación y de no seguir la reglamentación pertinente y me prohíben la celebración de este evento y si te descuidas hasta el ministro de Educación Wert me castiga por aquello de IREKITA y me obliga a montar un colegio privado para solo los FREE o LIBRE.


Hace unos días por pura casualidad leía este poema de ANGEL GONZÁLEZ, que no sé si viene a cuento o  no viene a cuento con esta historia, pero a mí me apetece transcribirlo y lo transcribo, dice así:
 
A MANO AMADA
 
A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de imsonio,
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;
 
allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
 
los recuerdos me asaltan.
 
Unos empuñan tu mirada verde,
                                                       otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
                                  
me reclaman,
Reconozco los rostros.
                                        No hurto el cuerpo.
 
Cierro los ojos para ver más hondo,
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con este hierro viejo:
                                    la memoria.
 
 ¡EL OLVIDO O LA VIDA!  Como yo amo la vida y detesto el olvido, me pongo a recordar y en el principio me aparece mi infancia y mi adolescencia y entre los recuerdos, quiera o no quiera, están VILLAVA Y LA VIRGEN DEL CAMINO, ESTÁN LOS DOMINICOS Y DOMINICAS, LOS ALUMNOS, (QUE NO ALUMNAS, porque no las había) DE AMBOS COLEGIOS.

A veces siento reparo en recordar todas estas cosas en voz alta, no quiero que me llaméis pelma. No se trata de nostalgias sin sentido, ni de sentimentalismos baratos, sino de recuperar junto a todos vosotros la vida que vivimos, para que la herrumbre del olvido no la corroa y la oxide.

Toda esta memoria se puede recuperar poco a poco y hacernos más cercanos y llenar el vacío que durante muchos años hemos sentido, a través de este blog y de nuestros encuentros. El que quiera que no lo haga, yo si quiero.

 A mí me da mucha rabia cuando los amigos de mi pueblo y sus vecinos recuerdan su infancia y su adolescencia, los acontecimientos de esos años en el pueblo, sus travesuras, sus primeros amores, sus penas, sus alegrías y sus tristezas y yo me tengo que dirigir a la nada, porque no puedo recordar y revivir aquella época del Colegio, aquellos Padres y Compañeros, que poblaron mi corazón y que ahora a algunos los he olvidado y a otros los veo como bultos en la neblina de mi memoria, porque no tengo interlocutor cercano o válido para hacerlo.  Ni fueron los mejores tiempos, ni fueron los peores tiempos, sino fueron los que fueron en una edad hermosa y definitiva.


Este hierro viejo de memoria me lleva de nuevo a LEÓN y abro las PÁGINAS BLANCA Y NEGRAS APOSTÓLICAS  O LISTIN DOMINICANO y encuentro nuevas llamada y direcciones y leo ESTUDIO Y CLASES.


Nuestra vida en el colegio era un continuo deambular entre pasillos, como las hormiga en su monótono y cansino trajín de aportación al oscuro fondo de las galerías del hormiguero, de los alimentos para pasar el crudo invierno. De la camarilla a los baños, del dormitorio por las escaleras a la Capilla, de la capilla al comedor, del comedor al estudio, del estudio a las clases, de las clases a la recreación, de la recreación a los patios, campos de futbol, a los mingitorios de dentro y de fuera. Pasillos para ir al teatro, la enfermería, Pantalla, peluquería, laboratorio, piscina, despacho del director, subdirector, procuración, emisora, enfermería y para ir al SANTURIO pasillos, galería externa, y pasadizo secreto hasta llegar al coro.

Devanadera de pasillos que se repetían varias veces al día en constante deambular por el Colegio, de un lugar a otro y en fila, laberinto de Ariadna, laberinto de Cnosos, Teseo enfrentándose al Minotauro, de vez en cuando un rescate, un hilo de Ariadna que nos llevaba al recreo a los campos de deporte, a los paseos, a las excursiones y a las vacaciones, filas de  pensamientos caminantes, charla en voz baja con tus compañeros, dos más próximos uno delante y otro detrás y señas con los vecinos del frente, intercambio de risas y sonrisas.

Este temido MINOTAURO, no pedía como tributo 100 doncellas, sino 100 suspensos, 100 cates, 100 calabazas más grandes que la carroza de Cenicienta. Propósito para un día de continuas filas. "rezaré todos los misterios del Rosario, Gozosos, gloriosos, dolorosos y Luminosos, (eso me dicen ahora, en Internet, aunque a mí me parece que los Luminosos, se llamaban de otra manera, o no se llamaban) este propósito al cabo del día no llegaba a cumplirse y nos dejaba una angustia  y un enorme remordimiento por el deber no cumplido. Nuestra imaginación y nuestra mente se había desviado por otros derroteros menos espirituales, pero en aquellos momentos más estimulantes.

Las filas se hacían o deshacían a toque de palmas (no flamencas) sino como llamada a filas y al orden, por algún fraile, signo del Minotauro, signo de peligro, clases no queridas, suspensos, exámenes y regañinas. A veces las filas se formaban a toque de silbato y eran más marciales y disciplinadas.


Como siempre os digo, para informarme en directo e "in situ", abro la página en la que se encuentra la llamada o dirección siguiente: REVISTA CAMINO, y en el primer ejemplar del año 1958,segundo ya es del 59 encuentro un Horario de todas las actividades del Colegio, que me imagino que a través de los tiempos cambiarían, pero que sustancialmente, en los años que yo estuve, GLORIOSA DEL 59, nada o poco habían variado.
 
HORARIO: 7.30 LEVANTARSE. /7.45 EJERCICIO DE LA MAÑANA Y MISA./ 8.30 LIMPIEZA. /8.40 DESAYUNO./ DE 9 A 13.30 ESTUDIO Y CLASES./ 13.30 COMIDA./ 14 RECREO. / 15.45 A16.45 ESTUDIO Y CLASE./16.45 RECREO, /17.45 MERIENDA./ 18.15 ROSARIO Y MEDITACIÓN./ 18.45 A 21.30 ESTUDIO Y CLASE./ 21.30 CENA./ 22.15 EJERCICIO DE LA NOCHE Y EXAMEN./ 22.30 ACOSTARSE.
 
En otra ocasión hablaré del resto de los horarios, pero hoy me voy a ceñir a los Horarios de Clases y Estudios, que figuraban en el CAMINO Nº 2 y que dicen así:
 
HORARIO DE CLASES Y ESTUDIOS. DE 9 A 10 ESTUDIO. /DE 10 A 11 PRIMERA CLASE. /DE11.30 A 12.30 ESTUDIO/. DE 12.30 A 13.30 SEGUNDA CLASE/. DE 15.15 A 16.00 ESTUDIO./ DE 16 A 16.45 TERCERA CLASE. /DE 16.45 A 19.30 ESTUDIO./ DE 19.30 A 20.15 CUARTA CLASE./ DE 20.15 A 21.30 ESTUDIO Y CLASES DE FORMACIÓN.


LOS ALUMNOS ESTUDIAN TODAS LAS ASIGNATURAS DEL BACHILLERATO UNIVERSITARIO Y ADEMÁS RECIBEN CLASES DE URBANIDAD, FORMACIÓN O HISTORIA DE LA ORDEN.
 
UFFFF!!!, qué agobio, UFFFF!!!, qué arduo trabajo nos espera cada día y cada año.
 
Prescindo del resto de recorridos y me ciño al de estudios, clases, estudios, suficiente como para hacer kilómetros a través de los tiempos, a través de los años. A toque de timbre salíamos del estudio y a toque de timbre, gozosa señal de libertad , de contento, de liberación momentánea, sobre todo en algunas clases, salíamos de las aulas hacia el recreo, la CAPILLA o el comedor y dormitorio. En otra ocasión y en otros LINGOTAZOS, terminaré los recorridos por el intrincado laberinto del COLEGIO VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.


Con tanto maratón y tanto ejercicio olímpico, hacemos un descanso, nos colocamos la corona de laurel, las medallas de oro, plata y bronce y transportada la llama con la antorcha hasta el pebetero, subidos a cualquiera de las tarimas de las clases o del estudio, escanciamos sobre copa decorada por Praxíteles o Apeles, sobre base roja o negra unas libaciones de Gaseosa de Armisen en Polvos y sorbos iniciáticos de regaliz mezclado con agua procedente de las ricas fuentes del Parnaso, porque lo vamos a necesitar después de tanto ejercicio espiritual y físico.


Abro las PAGINAS BLANCAS Y NEGRAS APOSTÓLICO-DOMINICANAS y marco: ESTUDIOS, CLASES, CURSOS, ASIGNATURAS, ALUMNOS Y PROFESORES.
 
Mi estancia en la Virgen del Camino, comienza en Septiembre de 1961, procedente de VILLAVA y transcurre los cursos académicos de 3º, 4º, 5º y 6º del llamado BACHILLERATO UNIVERSITARIO. Cada curso teníamos varias asignaturas que detallo, aunque no encuentro las  correspondientes a 6º Curso, pues por lo visto en el año 1958 se iba al NOVICIADO al terminar 5º. Por las asignaturas del examen de sexto, ya en el Instituto Ximenez de Rada, creo haber recibido clases de Filosofía, Latín, Matemáticas, Griego, Inglés, Religión, Gimnasia y alguna Lengua o Literatura y por supuesto las consabidas de Urbanidad, Formación Espiritual e Historia de la Orden.


En Todos los cursos teníamos doce asignaturas. La Lengua Latina y Matemáticas, se repetían en todos los años, cinco clases a la semana de Latín y tres de Matemáticas que eran básicas y otras tres del Colegio, como Urbanidad, Historia de la Orden y Formación Espiritual, Religión, 1 día a la semana en todos los cursos, Música 2 días a la semana, todos los años. Cada año había otras asignaturas específicas de Bachiller Universitario, que iban cambiando cada curso. En 3º eran Lengua, Española tres días, Ciencias Naturales 3 días, Historia de España 2 días, Lengua Francesa, 3 días, Dibujo 1 día. En cuarto curso estas asignaturas eran Literatura Universal dos días, Ciencia Físicas 3 días, Ciencias Químicas 3 días e Historia Universal, 3 días, Lengua Griega tres días y ya en quinto Literatura Española 2 días, Ciencias Físicas 3 días, Ciencias Químicas tres días, Historia del Arte 3 días, Lengua Griega dos días y Lengua Inglesa dos días, nosotros hicimos 6º y no recuerdo exactamente las asignaturas...Los Jueves era el medio día de Fiesta, día de paseos de 3 o más horas. Las Asignaturas de este día eran livianas, llevaderas y divertidas. Dibujo, Música o Formación Espiritual. El Sábado era un día normal con hasta 4 clases fuertes, como en 3º, que teníamos: Lengua Latina, Lengua Española, Matemáticas y Ciencias Naturales. Creo que a través de los tiempos se fue dulcificando los Sábados y me vienen flashes como de Academia, Periodismo, Televisión, Música y Gregoriano, etc. o a lo mejor eran en otros días.


Antes de cada  clase teníamos una hora aproximada, de Estudio, aunque los estudios de la tarde, al igual que sus clases eran tan solo de 45 minutos. El propósito de estos estudios era la preparación de las clases, aprender la asignatura correspondiente, estudiarla, prepararla, esquematizarla, hacer resúmenes, memorizarla, subrayarla y aprendértele para después recordarla en clase, frente al profesor y el resto de los alumnos.


Ya estamos situados en este amplio y luminoso contenedor donde realizábamos la preparación y aprendizaje de las asignaturas que nos impartían en las clases, cuadrilátero en que a lo largo y a lo ancho estaba repleto de sillas y  pupitres colocados en filas y en columnas, en el centro un pasillo flanqueado por varias columnas tanto a derecha como a izquierda por donde paseaba el PADRE VIGILANTE de turno, a veces leyendo el BREVIARIO o las HORAS o como se llamara, salvo cuando se entremezclaba entre las filas, columnas, hileras, para pillar a alguno "in fraganti", incumpliendo las normas del estudio: hablar, comer pipas o bocadillos o galletas si los tenías, jugar a los barcos, tirar papel masticado o arroz con la cerbatana "bolígrafo bic", hacer bolas de papel  y lanzarlas sobre la cabeza y cuerpo de los compañeros, sobrevolar aviones papirofléxicos, confeccionar chuletas, pasar mensajes de mesa en mesa, leer novelas u otros libros ajenos a la asignatura pertinente a ese estudio, a veces hasta prohibidos y estudiar y hacer ejercicios de otras asignaturas que no vinieran al caso y escribir poemas y dibujar y hasta comer granos de trigo si no había pipas, hacer solitarios o crucigramas.

A mi me pasaba siempre lo mismo, nunca terminaba, ni los resúmenes, ni los esquemas. Siempre estudiaba lo que más me gustaba: Literatura, Historia del Arte, Lengua, Historia, a veces Latín. Las Matemáticas, física y Química siempre las dejaba para lo último. Así que los postreros minutos del estudio eran de angustia y nerviosismo porque no estabas preparado para la clase que se avecinaba. A ver si se retrasa el toque del timbre o campana... ¿Me preguntará...? ¿No me preguntará?, ¿Me sacará al encerado, no me sacará?... ¿Me pedirá las tareas y ejercicios que no tengo terminados..?. Desde el estudio hasta la clase y por el pasillo intentaba recordar todo y me angustiaba y me ponía nervioso como un flan. La fila que nos llevaba hasta la clase era un montón de ALUMNOS AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS.

Vuelvo a la descripción del ESTUDIO, que estaba situado en la planta baja (yo siempre hablo de la Escuela Mayor),  debajo de los dormitorios, se entraba por una puerta de dos hojas con cristal en la parte de arriba, esta puerta daba a un pequeño pasillo que llevaba al hall, donde estaban los baños ( con agujerico para vigilar desde el estudio), el despacho del Subdirector y la Biblioteca.

Esta cara del cuadrilátero estaba ocupada por una tarima, a la que se accedía por unas escaleras, un largo encerado y una mesa de profesor, al otro lado quizás unas estanterías, unos altavoces por donde escuchábamos la radio  y mirando al  frente tanto a izquierda como a derecha dos filas de amplios y luminosos ventanales.

Los de la derecha daban al espacio que estaba entre el edificio de los frailes, las clases y el edificio de los alumnos o apostólicos, al fondo el TEATRO, era una cascajera o erial, cuya flora se componía de matojos, cardos borriqueros , malvas, corregüelas, dientes de león, cizaña, achicorias, etc. y poblada por una fauna consistentes en  gran variedad de insectos, saltamontes o saltigallos, grillos, algún cuco entonando su salmodia y los pájaros y tórtolas cantando al amanecer, al despuntar el día, no se si los gallos de la granja tan lejanos se oían en estas horas, lagartijas, sapos o "harrapos", abundantes mariquitas rojas de lunares negros, apodadas catalinas, (no penséis mal) que cuando se posaban sobre nuestras manos le cantábamos aquello de: "catalina-lina-lina cuéntame los dedos que tengo encima" y ella muy obediente recorría todos nuestros dedos y al llegar al dedo pulgar abría sus alas de debajo de su caparazón y emprendía el vuelo hacia otro lugar y hacia otras manos. Al fondo se veía el amado TEATRO.

A la izquierda, los otros ventanales daban  al denominado jardín con la recreación a un lado y la bolera y los campos de deporte al fondo y en lontananza el pardo campo castellano, con sus viñas y sus enormes cielos, unas veces calmados y otras cabreados. A ambos lados dos filas de rosales nos alegraban el ojo y hasta alguna aguerrida rosa florecía entre la nieve y el frío invierno. En tercero ocupábamos las primeras filas, las mas cercanas a la puerta y tarima, según pasaban  los años íbamos avanzando hasta la pared última donde no había ventanas.

Nuestros pupitres ( por lo menos el mío), eran como el baúl de los recuerdos, como cajón desastre más que de sastre. Se abrían hacia arriba y allí guardábamos todos nuestros tesoros y secretos y de vez en cuando una mano enérgica abría la cueva y nos mandaba ordenar y limpiar la cochiquera o la leonera. No estoy seguro que nuestra colocación en los pupitres o las filas fuera por orden alfabético o por las fechas de nacimiento. cuando el timbre o campana vibraba por los numerosos fluorescentes del techo, se iniciaba un mecanismo de relojería. La primera fila avanzaba hacia las clases y la segunda tercera y demás filas iban saliendo al pasillo hasta formar la larga hilera que nos llevaba a cada curso a nuestra clase. La madeja u ovillo del ESTUDIO  iba deshaciéndose, devanándose y confluyendo en el pasillo central, entre columnas, cabo a cabo, hasta formar la larga hebra de lana o hilo que nos conducía hasta el pasillo donde nos distribuíamos en cada clase respectiva, como ovejas entrando en el redil, dirigidas por su pastor.

EL ESTUDIO no solo servía para estudiar sino que en él celebrábamos, veladas, teatros, cantábamos canciones regionales, oíamos EAJ RADIO CAMINO, se sorteaban nuestros compás, nos echaban, filipinas, filminas, del Camino de Santiago, nos daban charlas de formación y de Historia de la Orden, realizaban test para medir nuestra inteligencia y alguna vez nos dejaban charlar y jugar en él, y otras veces la música clásica o moderna envolvía todo el recinto. y hasta radiaban partidos de futbol y noticias de gran interés. En varias ocasiones nos visitaron grandes personajes de la Orden y del Exterior y hasta un cardenal o dos de los de verdad, no de los que se producían por los golpes, caídas, pellizcos o tortazos recibidos.


Una vez movilizadas las filas y engrasado el engranaje, nos dirigíamos hacia las CLASES. Según avanzaban los CURSOS íbamos cambiando de clase. Los cursos más pequeños, cercanos a la rondalla y al TEATRO, los mayores más próximos al DESPACHO DEL DIRECTOR, (En mi caso P.PEDRO). o a la inversa. Según leo, en primero y segundo, (ESCUELA MENOR) había 3 y hasta cuatro grupos de cada curso, yo creo recordar dos grupos en 3º, A y B y a partir de cuarto, (si no me equivoco), ya estábamos solo un grupo, quizás en cuarto aún estuviéramos dos grupos. NUESTRAS CLASES estaban situadas en el largo pasillo que iba desde la puerta de entrada al hall, pista ideal para patinar y deslizarte, a veces con tranvía incorporado.

Según salías del ESTUDIO y atravesando el HALL, la pared de la derecha daba a la piscina, que se veía a través de varias ventanas que se abrían en ella. Al lado izquierdo se abrían las puertas de nuestras clases, flanqueadas al principio por el despacho del DIRECTOR y al final  por la RONDALLA. Íbamos entrando en nuestras respectivas clases por una puerta de doble hoja, quizás gris, quizás verde, con un cristal en la parte superior, por donde se veía el interior de las clases.


La mayoría de las veces aún no habían llegado los profesores a las clases y estos momentos previos se convertían en minutos de jolgorio, risas, gritos, escritura en las pizarras, alguno subido en la tarima haciendo el ganso, el más atrevido parodiando al profesor en su mesa. Había casi siempre un alumno vigilante que nos avisaba de la llegada del Padre por el pasillo y todos modosamente nos sentábamos en nuestras sillas y en nuestros respectivos pupitres.

Algunas veces la vigilancia no era competente y nos pillaban en pleno apogeo de desenfreno y orgía y al que le sorprendían haciendo el oso, o a toda la clase nos castigaban contundentemente y de diversas formas, unas más duras que otras.

Nuestras clases eran amplias y luminosas, al frente una hermosa pizarra que cubría todo el ancho de la clase, con un canal, donde se colocaban las tizas y los borradores y allí caía parte de los polvos de la tiza.

En ese mismo frente había una tarima o estrado, donde estaba aposentada la mesa del profesor y era el lugar donde nos hacía subir para contestar a las preguntas o escribir fórmulas y contestar a las cuestiones pertinentes que nos planteaba el profesor. Los exámenes y los esquemas los escribían sobre la pizarra. A veces actuábamos y recitábamos poesías y realizábamos programas de televisión. De la tarima se bajaba a la sala por dos escaleras a cada lado. por donde se extendían las sillas y pupitres, formando filas y columnas. Estos pupitres eran individuales, según creo.  

Al lado contrario al de la puerta se abría un acristalado y luminoso ventanal al espacio anteriormente descrito, al hablar del ESTUDIO.

Todos estos ventanales, tanto los del estudio, comedor o clases estaban cubiertos por unas persianas, modernas y originales, como metálicas o de plástico, que se subían, abrían y cerraban y hasta graduaban la luz, con dos cordeles entrelazados a estas placas en el lateral. Al fondo de la clase un piano, donde practicaban los pianistas, yo solo lo usé en tercero. Junto al piano una puerta que daba a un cuarto trastero, con estanterías donde se colocaban los materiales de clase y algunos libros, tenían unas rejillas para su ventilación.

A veces nuestras clases eran movibles y giratorias, pues se iba atrasando o adelantando puestos según respondías a las preguntas que te hacían los profesores. Unas veces estabas de los primeros y otras de los últimos. En algunas ocasiones hacíamos trabajos en grupos como murales, revistas escritos sobre diversos temas, y juntábamos varias mesas y trabajábamos en ello, con las rodillas encaramadas a las sillas.

De repente, nuestras clases eran interrumpidas por un ruido ensordecedor y  una fuerte vibración de paredes y cristales, que era como un llanto y crujir de dientes; apetecía protegerse debajo de la mesa, por si las moscas. Era el vuelo raso de los JUNKERMAN, EN MISIÓN SECRETA.

Algunos profesores permanecían siempre sentados en la mesa, mientras hacíamos ejercicios, exámenes o resúmenes y a veces hasta se dormían, otros por el contrario se paseaban entre las mesas o te ayudaban o vigilaban activamente. ¿Fumaban nuestro frailes en clase, lo hacían alguna vez en público?...Decídmelo, no lo recuerdo.


Allí nos impartieron clases de muchas Asignaturas: Latín, Matemáticas, Griego, Física, Química, Francés, Inglés, Historia, Geografía, Filosofía, Ciencias Naturales, Lengua Españolas, Literaturas, Formación Espiritual,  Religión, Urbanidad, Música, Gregoriano, Academias, Sexualidad, Historia de la Cultura y el Arte. Todas estas ASIGNATURAS fueron impartidas por LOS PADRES: EULALIO, PEDRO, RICARDO, IPARRAGUIRRE, ENRIQUE, HUARTE, ARSENIO, DOMINGUEZ, URÍA, TORRELLAS, ITURBE, GUERVÓS, ARIAS, JOSÉ LUIS, EDUARDO, MARTIN, BOX, LEBRATO, ITURGAIZ, OVIDIO, FRUTOS, ANIBAL TASCÓN, MORAN, FELIPE, DEL CURA, IRIBERTEGUI, Y TODOS LOS QUE ME OLVIDO.
 
Después de tamaño rollo, paso a describir las clases de cada asignatura y  lo que recuerdo que estudiábamos en ellas y su transcurrir cuotidiano. Hoy solo hablaré del LATIN Y MATEMÁTICAS y en la 2ª parte de este 7º LINGOTAZO, si es que me aguantáis, os hablaré de otras clases, otras asignaturas y otros acontecimientos y devenires de nuestra estancia en la VIRGEN DEL CAMINO.

Como se ve en los calendarios de los cursos, la asignatura estrella, el soporte o base sobre la que se sustentaban los estudios era el LATIN, a través de los cursos y desde que comenzáramos en 1º, íbamos pasando del rosa, rosae , rosam, nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo, ablativo,, las declinaciones, las conjugaciones, las oraciones simples y compuestas, copulativas, adversativas, de relativo, con objeto directo o indirecto, verbos transitivos e intransitivos, regulares o irregulares, Indicativo, Subjuntivo, Participio, y el verbo puto, putas, putare, putavi, putatum y "mater tua mala burra est" y "veni, vidi, vici" y "ad fodiendos puteos magnos" y "acusatio non petita y acusatio manifiesta" y pasa al ultimo puesto que no te sabes el Supino del verbo nasco y ordéname estas oraciones y analízamelas , el verbo al final y luego me las traduces literalmente. no literariamente o libremente. Subordinadas adjetivas o de relativo, locativo, qui quae quod, quaecumqui y todas sus variedades, infinitivo, gerundio gerundivo, participio y supino, activa y pasiva, desinencias, etimología y derivación de las palabras castellanas del Latín.


Nuestro libro de Texto podía ser  perfectamente este: GRAMATICA LATINA, PARA TODOS LOS CURSOS DEL BACHILLERATO, orlado por unas decoraciones de la época romana y en la contraportada un sello latino, AUTOR: BARTOLOMÉ BOCSCH Y SAUSÓ PBRO. (Autorizada por el Ministerio de Educación Nacional, para todos los cursos de LATÍN DE BACHILLERATO por Orden de 10 de Noviembre de 1958). (B.O.N. de 24 de noviembre de 1958). Ha sido editada por el AUTOR en PALMA DE MALLORCA, en la imprenta de MOSSEN ALCOCER, en el año de 1960. 40 Ptas. LOS DICCIONARIOS eran de la EDITORIAL VOX, con V, no con B como nuestro compañero.
 
A través de los años y estudiando 5 horas semanales de estudios y 5 horas de clases, hacen 10 horas de dedicación al LATÍN a la semana, lo que al cabo del tiempo no es moco de pavo, por lo que realizamos abundantes traducciones de una importante selección de autores latinos y textos en aquellos pequeños libros de la EDITORIAL GREDOS. Estos AUTORES Y TEXTOS, entre otros, eran los que a continuación cito:


AB URBE CONDITA DE TITUS LIVIUS PATAVINUS, que nació en PATAVIUM en el 59 antes de Cristo- ibídem 17 d. C. TITI LIVI, AB URBE CONDITA. Se componía de 124 libros, divididos en décadas de 10 grupos de 10 libros. De ellos solo 35 han llegado hasta nosotros. Han sido del uno al 10 y del 21 al 45, (pues, mira, que si tenemos que traducir los 124 libros aún estaríamos en ello) (erudición wilkipédica). En estas AB URBE CONDITA se nos va contando la historia de los primeros siglos de Roma, desde el año 753 A.c., hasta el 292 a. C., Fundación de Roma, arado con bueyes blancos, las colinas de Roma, la loba capitolina,, Rómulo y Remo, el Rapto de las Sabinas,, los Reyes, los Tarquinios, Alba Longa, el Quirinal, Mitología, Eneas,, Segunda Guerra Púnica, Galia Cisalpina, de Grecia, de Macedonia y de parte de Asia Menor, historial de augures, augurios, águilas, cuervos, entrañas de reses sacrificadas, sacrificios, lares y manes. TITI LIVI AB URBE CONDITA comenzaba así: "Iam primun omnium satis constat Troia capta en ceteros saevitum esse Troianos, duobus Aeneae Antenorique, et iure vetusti hospiti et pacis quia reddendaeque helenae Auctores sempre fuerant omne ius belli Achinos abstinuisse..... "

Me imagino que habrá , muchos de entre los blogueros, que traducirán de carretilla y serán expertos en estos textos. Yo sería ya incapaz de traducirlos, o quizás, tirando como un loco de diccionario, sacaría, seguramente algo incomprensible.


Dejado atrás TITO LIVIO, nos enfrentamos a CAYO JULIO CESAR, (CAIUS IULIUS CAESAR), Roma, 12/13 de Julio, 100 a. C. -ibidem 15 de marzo del 44 a.C.. Dictador, Consul, Republicano, General, Cronista, Literato. Aquel del que decíamos por detrás con cierto morbo: "Omnium mulierum vir et omnium virorum mulier". Autor de numerosas obras: Guerra de África, Guerra de Alejandría, Guerra de Hispania y del que traducimos parte de las Crónica: DE BELLO GALLICO, aquella que decía: "Gallia est  omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitaniam, tertiam que ipsorum lingua Celtae, nostra Gallia apelantur...( Vamos la aldea global, ASTERIX Y OBELIX, CASORVIDA, JOSEPHUS MANUELIS) ( A su lado BRUXELAS (QUARUM UNAM INCOLUNT BELGAE, lugar de residencia de ANTONIUS, enemigo público de IULIUS edo JULIANUS).


VENI, VIDI VICI, dijo en el Senado, con chulería, hablando sobre la BATALLALLA DE TULA en la que derrotó a FAMACES EN EL PONTO. También traducíamos: DE BELLO CIVILE, sus luchas y rencillas con POMPEIUS:" Misso ad vesperum senatu qui sunt eius ordinis evocantur..." y aquello de "Ab fodiendos puteos magnos...", que en realidad era " Ab fodiendos puteos......magno....´


Pero del que no me puedo olvidar es de  MARCUS TULLIUS CICERO (PRONUNCIADO KIKERO) Arpino 3 de enero del 106 a. C.  Formia 7 de diciem   del 43 después de C. Fue jurista, político, filósofo, escritor y orador romano. Entre otras obras escribió: Filípicas, Virrinaes, Epístolas a Cornelio Nepote, Catilinarias de las que seguro todos recordaremos: ORATIO IN L. CATILINAM PRIMA: " Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra? quam diu  etiam furor este tuus nos eludet? quem a timem sese effrenata iactabit  audacia? Quo usque tandem?..., De Finibus, de Légibus, De Natura Deorum, De Officis, De República, De Amititia, cuya frase 64 está hoy de gran actualidad: "Verae amititiae difficilime reperiuntur in iis, qui in honóribus regue pública versantur; ubi enim istum invenias, qui honorem amici anteponant suo?"

Y siguiendo con sus frases, que para mi han sido un redescubrimiento, citaremos  otras en Latín y otras en Castellano, pues para eso hacíamos traducciones del Latín al Castellano y del Castellano al Latín, verbi gratia: "Quid dicam de thesauro rerum omnium memoria?; O tempora! O Mores; Memoria minuitur nisi eam exerceas." Ahora en castellano: "Los hombres son como los vinos, la edad agria los malos y mejora los buenos. TIEMPO. Una cosa es saber y otra enseñar. SABIDURIA.. La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva. Citaremos también algún texto de VIRGILIO, HORACIO (BEATUS ILLE, RECREADO POR FRAY LUIS DE LEÓN) TRISTIAS Y PÓNTICAS DE OVIDIO, "Cum subit illius tristissima noctis imago..."


Lo que más me gustaba del Latín era los comentarios que salían en los libros sobre la Historia de Roma y su Cultura, sobre su vida y sus personajes. Recuerdo que alguna vez quise imitar a los poetas latinos y quise componer versos en latín con versificación de estilo yámbico, con su ritmo y medida, ¡Hay que joderse! y también recuerdo a un compañero de un curso inferior al mío que intentó aprenderse todo el DICCIONARIO VOX de Latín, y que por cierto iba bastante avanzado y yo quise imitarle, porque alguien de un curso superior no iba a ser menos. Al cabo del tiempo solo me acuerdo de una palabra de las que entonces aprendí: ALIPILUS,  el que recortaba los pelos del sobaco y otras partes pudendas o no pudendas en las TERMAS ROMANAS.


Es curioso que después de tantas clases de Latín, no recuerde con nitidez quienes fueron mis profesores. Pudieron ser el P. Morán, P. Ovidio, Quizás P. José Luis, P. Tascón. Yo pensaba que fue en el último curso el P. Iparraguirre, pero según JAVIER MARTÍN (Escribe que te esperamos), este sólo nos dio GRIEGO. Recuerdo unos análisis muy estructurados, en forma arbórea, en un cuaderno de espiral grande, de forma apaisada y cuadriculada. Me gustaría que cualquiera que se acuerde de nuestros profesores de Latín, me lo comunique.
 
De cada clase o asignatura quiero destacar lo que considero su música, su sonido y su ritmo. Así del latín destacaría el gregoriano, cualquier antífona, cualquier himno: cualquier salmo , cualquier estrofa:Pange lingua gloriosis o el Tantum ergo Sacramentum , Te Deum Laudamus, Veni Creator Spiritus en lo religioso, y tantos y tantos más. En lo profano: Gaudeamus Igitur, juvenes dum sumus.... y aquellas estrofas de CARMINA BURANA DE KARL ORF:
 
O FORTUNA.
 
O Fortuna
velut Luna
statu variabilis
semper crescis
aut decrescis,
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem
egestatem,
protestamen,
dissolvit ut glaciem...
 
Y sigue y sigue y sigue, la hermosa música y letras de estos maravillosos CARMINA BURANA .


 Abandonamos el Latín y después de haberos atiborrados de mis pitxorradicas  y mi culturilla un poco macarrónica y vulgar, como el LATÍN, que hablaba  en pueblo y el pueblo, más en contacto con los soldados y la plebe, que con los altos cargos, más lenguaje de tabernas, de calle, de mercado, de burdeles, de pan y  circo, de POPULUS que de Academias, Palacios y  de SENATUS. Como decía el estandarte de las legiones romanas,  SPQR, SENATUS POPULUSQUE ROMANUS, nombre oficial de la República Romana y del Imperio, que muchísimos años después, apareció esta insignia, con un paraguas, en el PULGARCITO O EN  LAS TIRAS CÓMICAS DE MORTADELO Y FILEMÓN DE ESCOBAR  con una consigna debajo que así decía: "Es por si llueve"
 
Y después de tantos enredos y circunloquios  llegamos  a otra de las ASIGNATURAS CLAVES, de nuestros estudios, LAS  MATEMÁTICAS, que aparecía en todos los CURSOS DEL BACHILLERATO UNIVERSITARIO, dedicábamos a ella 3 horas de estudio y tres horas de clases, lo que hacían 6 horas semanales. Así como en el LATÍN tenía dificultad en reconocer a mis profesores, en  MATEMÁTICAS mi profesor fundamental fue el PADRE ENRIQUE. Quizás, al principio y al final hubo algún otro profesor, pero en mi memoria queda grabado y perpetuado el P. ENRIQUE. Recuerdo sus explicaciones, su desarrollo en la pizarra, sus gritos, sus castigos, sus problemas. He de reconocer que  a mÍ nunca me gustaron las MATEMÁTICAS, Por lo que quizás el  mal recuerdo no se deba al Profesor, si no al mal Alumno. Siempre estuve al borde del suspenso, aunque creo nunca suspendí, quizás una vez, no estoy seguro.


Comenzamos con LA ARITMÉTICA los números primos, la divisibilidad, las fracciones o quebrados, más bien, las divisiones, la prueba del 9, el cálculo a viva voz, en que estabas predispuesto a pasar puestos hacia adelante o hacia atrás. Los cuadernos de problemas, los fatídicos exámenes, las salidas a la pizarra, de la cual recuerdo una en la que, con algo referido a las ecuaciones de 2º grado llené toda la pizarra y aún no tenía espacio, pero no conseguí convencer al P. Enrique que lo había entendido (seguro que no), así que mi intervención acabó en llanto y vergüenza ante todos mis compañeros.

Seguimos con los ángulos, isósceles, escalenos, equiláteros, Trigonometría, Teorema de Thales, Geometría, las ecuaciones de 1º, 2º y 3º grado, la división y multiplicación de binomios y polinomios, los corchetes, paréntesis, las llaves y todo se complicaba y venían las tangentes, (salirse por la tangente), secante (para secar la tinta china o no china), senos, (no pechos ni tetas), cosenos, tangentes, cotangentes, pero lo que a mí más me sacaba de quicio era la resolución gráfica de las ecuaciones, pues no entendía ni hoja berza, las paralelas que nunca se juntaban, las divisiones periódicas puras, mixtas o impuras, los límites hasta el infinito, las funciones (no de teatro, ni de cine). He llegado a la conclusión de que después de anonadarme tanto y confundirme tanto me quedo co el TEOREMA DE PITÁGORAS, c al cuadrado = a al cuadrado + b al cuadrado, ( no sé ponerlo bien).


PITÁGORAS, 580 a. de C., Isla de Samos, Muerte 495, Metaponto, filósofo y matemático, primer matemático puro, contribuyó al avance de la matemática helénica, la geometría y la aritmética, relaciones numéricas para la teoría de los pesos y medidas, la teoría musical o la astronomía. Desarrolló la matemática y la filosofía racional en Occidente, científico, secretismo, vegetariano, ideas religiosas ascéticas, misterios órficos o de Creta, Oráculo de Delfos, matemáticos egipcios. Gran sabio de todos los tiempos, ascetismo y metempsicosis y su famoso TEOREMA: EN TODO TRIÁNGULO RECTÁNGULO, EL CUADRADO DE LA HIPOTENUSA ES IGUAL A LA SUMA DE LOS CUADRADOS DE LOS CATETOS.


Y como decía nuestro PITÁGORAS: DIOS ES EN EFECTO NÚMERO.
Nuestra primera  canción para esta ASIGNATURA sería aquella canción infantil que cantábamos en corro:"Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis y  ocho veinticuatro y ocho treinta dos, ánimas benditas me arrodilló yo, (fenómeno paranormal.)


Mi canción graciosa y alegre para digerir las MATEMÁTICAS, que a mí constantemente se me atragantaban podía ser: PITÁGORAS, que con Música de LUCILLE DE LITLE TONI, en 1960, compusieron LUCIANO BERETTA Y PIERO SOFFINI  y que fue interpretada por ADRIANO CELENTANO. El grupo valenciano: "LOS MILOS" popularizo dicha melodía entre el público español. La adaptación de esta letra contiene algunos disparates matemáticos :
 
PITÁGORAS.-
 
La suma de los cuadrados
encima de los catetos
es el cuadrado de la hipotenusa,
Pitágoras, Pitágoras,
quiero pedirte un favor,
enséñame el sistema y el nuevo teorema
de cualquier problema de amor.
Si laten dos con unión de simpatía
su suma se multiplica al cuadrado.
Pitágoras, Pitágoras,
suspende tu meditación,
imparte el teorema, resuelve el problema,
que tengo en mi corazón.
 
El ritmo de una pareja
que baila con fantasía
anima el ambiente a la hipotenusa.
Pitágoras, Pitágoras
gran sabio de eterno valor,
enséñame el sistema y el nuevo teorema,
que hay para bailar el rock.
 
Tomemos un refresco para enjuagar la boca y la mente, puesto que esto se me  ha alargado mogollón y bebamos para el reseco unos LINGOTAZOS DE GASEOSA ARMISÉN Y UNAS TXORROTADAS DE AGUA DE REGALIZ y lo que cada uno quiera y le dé la gana, que para eso le he dado el tostón.


Está visto ANTONIO ARGÜESO, que no callo y que hablo mucho, pero escribir escribo mucho más. Perdonad mi pelmada y mi largura.

A pesar de todo voy a ir al esteticien y me voy a hacer un peeling ultrasónico para acabar con todos los pelos de la lengua, para poder decir todo lo que siento en estos momentos de tanta tomadura de pelo y txorizeo, porque como dice MIGUEL SANCHEZ OSTIZ : "Hay que actuar ya, porque si no del asco indecible vamos a llegar al asco de nunca acabar."


"Que el ciudadano tenga una palabra de segunda te hace hervir la sangre."
 
Un fuerte abrazo para todos vosotros y un saludo con todo mi cariño y mis mejores deseos.

Javier Cirauqui.
 
 
                                  
                                 

LA INTRAHISTORIA Y OTRAS HIERBAS

LA INTRAHISTORIA Y OTRAS HIERBAS

Recorté esta fotografía de un cartel que anunciaba una exposición de fotografías antiguas de la Virgen del Camino de los años 40 a los 80. Aparecen unos muchachos y  muchachas en el exterior del Santuario y a mí se me antoja que eran "libres" y me dieron envidia.

Pensé enviársela a Luis Carrizo, quizás reconociese a alguno de ellos, pidiéndole un comentario para el blog. Y lo hice. En mi correo le decía:

 

Querido amigo Luis,

En aquellos años 60 en los que nosotros estábamos en nuestro “mundo” del colegio, en el mundo real de tu pueblo de la Virgen del Camino había chicos y chicas que se enamoraban, discutían, bailaban, tenían proyectos de futuro, etc.

Y nosotros pensábamos, al menos yo, que nuestro mundo era el mundo real, y estaba equivocado.

Esta foto que te envío es de chicos y chicas de tu pueblo de los años 60, puede que sea un mediodía de domingo, que se ríen ante la cámara de fotos pensando en qué hacer después de salir del Santuario de misa de una.

Seguro que te sugiere algún comentario que me envíes para publicarlo cualquier día en el blog.

Y sabes que tu pluma está muy cotizada.
josemari.


Ahora, disfrutemos de su literatura.

Amigo Luis, un real gozo leerte y poder pensar.

 


 

 

Aviso a navegantes: comentar fotografías en sepia, cuando se es protagonista de las mismas o coetáneo de los que allí aparecen, entraña el casi inevitable peligro de adoptar un tono elegíaco. De ahí a la grandilocuencia no hay más que un paso. Y, deslizándose por esa cuesta arriba,  llegar hasta el ridículo, resulta prácticamente inevitable. Queda dicho.

Yo, por mi parte, con el propósito de vadear en lo posible ese escollo, he comenzado por tomar la penosa determinación de no citar las Coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre, a pesar del buen juego que darían, junto con otras cautelas de menor calado, que espero me sirvan para no embarrancar en semejantes lodos.

Lo segundo que no voy a hacer, perdóname, José María, es saltar a rematar el balón que me centras en la apostilla con que acompañas la fotografía: “En aquellos años 60 en los que nosotros estábamos en nuestro ‘mundo’ del colegio, en el mundo real de tu pueblo había chicos y chicas que se enamoraban, discutían, bailaban, tenían proyectos de futuro, etc.,  y nosotros pensábamos, al menos yo, que nuestro mundo era el mundo real, y estaba equivocado…” Renuncio, querido Cortés, a encarrilar mi glosa al hilo de tu acotación porque, sin ánimo de lucro te lo digo: ahora que voy descubriendo tierra, desde esta altura de la ladera a la que voy llegando, me he dado cuenta de que el monte estaba surcado de senderos, lo que se dice cuajado de trochas y veredas, aparte de la mía; con lo que o todos estábamos equivocados o, lo que encuentro más plausible, todos estábamos en lo cierto. Mi padre, como nació en una recóndita aldea del Ribeiro, allá por tierras de Orense, expresaba en gallego esa verdad: “cada un é cada un e vai polo camiño de cada un”. Propercio, al no saber gallego —¡qué irreparable laguna en su curriculum!— lo enunciaba en latín. Pierde mucho, aunque tiene su empaque, pero te lo dejo apuntado porque me temo que tus conocimientos de gallego no se han de extender a mucho más que a decir Ourense y A Coruña. El paisano de Virgilio dejó escrito aquello de unusquisque sua noverit ire via. Habemos muchos (ésta no la recogió tu tocayo Trapiello en el libro de las cerezas) que defendemos esa idea; y yo te aconsejaría que fueras abandonando tu premisa y todas sus inconsecuentes consecuencias, porque dispongo de toda una batería de argumentos con que refutarla si me viera en la necesidad de recurrir al turno de réplica.

A mí me gustaría comentar la foto tomando pie de las palabras que hace unos días pronunció Juan Manuel Díaz, filósofo peripatético, cuyo deambular le ha llevado de Pola de Lena hasta Villajoyosa para hablar de la intrahistoria unamuniana, con la excusa de la presentación del sexto libro de poesía de nuestro amigo, el poeta zamorano Mariano Estrada. Hablaba El polense, a propósito de esa intrahistoria —que es la historia que no sale en los papeles ni en los telediarios—, de la “vida silenciosa de millones de españoles sin historia”. Esto suena tirando a regular, reconozcámoslo. Lo de pasar sin relumbrón y lo de vivir en el economato, como decía aquél, no enrolla nada, ni es cool ni superfuerte ni superideal. Sin embargo, Mercedes, Aurita, Eladio, Camino, Mari… nos miran sonrientes bajo ese palio de hormigón que acoge a los que van al Santuario, porque ese día, te lo puedo asegurar, no se habían levantado, tampoco, con la intención de pasar a la posteridad. De ahí la manifiesta sensación de paz que les invade.

Los que se han marcado el objetivo de hacerse un hueco en las enciclopedias, víctimas de su alto destino (es un decir), suelen aparecer en las fotografías con el ceño fruncido o con una sonrisa más falsa y menos natural. Piensa que de esta escudería proceden los políticos que tratan de conducir el mundo a base de órdenes ministeriales y reglamentos para su aplicación, así como las interminables listas de los que  deciden subirse en un caballo —¡danger!, ¡danger!— para salvar a la patria, convertir velis nolis al infiel o llevar la luz de la razón allende sus fronteras. Ojo, que tampoco estoy propugnando aquí emular a los mandriles, cuyo horizonte vital, según he podido aprender en los reportajes de la Dos, no contempla otras ocupaciones que las de encontrar alimento y hembras receptivas.

Yo podría jurarte que no tengo nada contra los que pretenden grandezas, aunque superen su capacidad (salmo 130), yo lo único que les pediría es que no mareen. Por eso me identifico con esas gentes soi-disant sin historia, que hacen su camino sin mayores títulos ni más pretenciosos tratamientos que los que su sencilla pero auténtica intrahistoria les deparó: Aurita la del estanco, Mari la carnicera, Eladio el de los zamoranos… Si la fotografía se ensanchara por los lados y nos metiéramos todos, otro gallo nos cantaría; que diría un navarro y diría bien, por una vez.

Dado en Alicante, junto al Vinalopó, el 24 de febrero de 2013

Luis Carrizo

EL PUPITRE DE FERNANDO

EL PUPITRE DE FERNANDO

En uno de estos "armatrostes", ese pupitre pobre y viejo, deteriorado, oxidado, cojitranco, abandonado en el olvido, espejo del abandono, nos aplicábamos todos los días en aquellos años en que "casi nos educan".

Hace unos días se me ocurrió enviar esta fotografía a Fernandito Alonso, gloria destacada del 61 (no tanto de la mandolina) quien ha dedicado casi toda su vida a la enseñanza.

Mi ánimo es dar pie a los blogueros a reflexionar con lo que él nos escribe.

Cualquier tiempo pasado fue...anterior.

 


 

Cincuenta y cinco años en las aulas, sentado detrás o de pie delante del pupitre:

La educación que yo sufrí, la que me evoca este pupitre, la de mi pueblo con tinteros en los pupitres  (en el colegio los pupitres tenían agujero pero ya no tintero), era una educación a la baja en el mejor de los casos y hubo muchos buenos casos, era una educación confiada al voluntarismo de buenas personas que no de buenos profesores: maestros con escasa o nula formación en aulas repletas de alumnos que tenían  obligación de atender a niños de cinco y a adolescentes de catorce, a buenos alumnos con padres responsables y a alumnos que,  siendo buenos también,  se ausentaban de la escuela desde abril a noviembre porque eran brazos indispensables para aquellas economías de subsistencia. La ascensión social con aquella escalera de peldaños tan distantes se hacía tan difícil que no conocí ni un solo caso de éxito. Los que escapábamos de aquella situación y posteriormente tuvimos la oportunidad de seguir estudiando, se debió al azar en unos casos o a intereses de seminarios u órdenes religiosas por reclutar a sus futuros miembros.

Asocio más ese pupitre a mi educación secundaria. Una educación bienvenida a mi vida, a la que estoy infinitamente agradecido y que ha servido para realizarme como persona y para que me pueda  sentir tranquilo conmigo mismo. Aunque también fue una educación a la baja en el ámbito intelectual, perfectamente justificable dada la realidad de aquel país de los sesenta, sin embargo me aportó una serie de conocimientos y valores no reglados por el sistema pero que aquellos frailes sembraron no sé si muy conscientemente.

Posteriormente, la formación universitaria, con los frailes primero y luego en otras universidades hizo posible que, con desmesurada osadía, me considerara capaz de enseñar algo a otros. Es decir, que alguien, una vez más y en este caso fui yo mismo, banalizó una profesión, la más digna y por ende, la que más exigencia debería reclamar a sus miembros. De ello me he ido dando cuenta a lo largo de mi vida como profesor.

 Nadie hasta ahora se ha tomado la molestia de formar para la docencia a los profesores de secundaria, sí a los maestros. Hemos ido saliendo del trance como hemos podido, algunos con brillantez otros por ensayo y error y muchos de fracaso en fracaso. Los más, hemos sido conscientes de ello y hemos arrastrado esa mala conciencia de cursillo en cursillo. Los más hemos sentido sana envidia de los excelentes compañeros que sabían hacer bien su trabajo pero, incluso en esos casos, no disponíamos de los mecanismos institucionalizados para poder aprovecharnos de ese saber hacer y así se han desperdiciado maravillosas experiencias y nuestra profesión ha seguido languideciéndose y sin el valor suficiente para liderar los cambios en nuestro país.

Los profesores somos una muestra, tal vez la más significativa, de que  la educación en este país sigue estando a la baja y no remontará el vuelo mientras ese pupitre pobre y viejo, deteriorado, oxidado, cojitranco, abandonado en el olvido, espejo del abandono del sistema educativo no sea sustituido por lo mejor, por lo excelente. Los profesores tienen que ser el instrumento excelente que prepare las mentes que hagan posible una sociedad más justa más igual, más digna. Y de su  dignificación dependerá realmente el éxito o el fracaso de todo un país.

Ahora ni me siento en un pupitre ni lo tengo delante, ahora lo tengo en mi conciencia, no sé si buena o mala, pero sé que está ahí y que nuestra sociedad estará condenada al fracaso si no tomamos en serio el cuidado y la atención  a ese pupitre desvencijado y viejo. Lo más probable es que tengamos que sustituirlo por otro nuevo, de madera noble, tal vez muy caro. Si creemos que vale la pena, cambiaremos el pupitre y, como país, habremos realizado la inversión más importante.

Fernando Alonso



PRESENTACIÓN LIBRO DE POEMAS DE JOSÉ IGNACIO

PRESENTACIÓN LIBRO DE POEMAS DE JOSÉ IGNACIO

Queridos compañeros, quiero anunciaros el acto de presentación del libro de José Ignacio Serrano Mallada, que con el título de NO MAS DUELOS-HIELOS-VELOS Poemas 2007-2012, acabamos de editar dentro de nuestra colección el tomillar-poesía número uno.

En este momento "únicamente" os puedo adelantar:

  1. Que dicho acto será el próximo día 9 de Marzo, sábado.
  2. Que estamos preparando el hacerlo en el propio Avilés, lugar de residencia de José Ignacio, o en algún lugar próximo con encanto (que no es tan difícil en Asturias).
  3. En principio pensamos en un acto de presentación y posterior comida.
  4. Que necesitamos contar con el apoyo de nuestros compañeros en Asturias para que todo salgo como José Ignacio y el propio acto merecen.

Lo que os adelanto para que quienes queráis y podáis asistir, ójala seamos multitud, reservéis esa fecha,  sábado 9 de Marzo, para acompañar a nuestro siempre querido José Ignacio.

En próximos días os detallaré la organización y os pediré que me confirméis vuestra asistencia.

Os esperamos a todos.

EL RECUERDO QUE TENGO DEL pBOX (Lalo Mayo)

EL RECUERDO QUE TENGO DEL pBOX (Lalo Mayo)

El comentario de Lalo F.Mayo, el grande, merece la portada del blog. 

 


 

 

 

Rreflejaré aquí el recuerdo que tengo del pBox.

 
El llegó al colegio el mismo año que yo pero, claro está, a pabellones distintos. El de él estaba más cerca de la entrada (o salida) del Colegio. Y aunque entonces no nos dimos cuenta, al menos los menores, fue un soplo de aire fresco y joven teñido de cierta dureza académica.

 
Visto con mis ojos de ahora y tamizado, eso sí, por los errores de perspectiva que unos hechos tan lejanos pueden dejar en la memoria, recuerdo a Box como un fraile muy joven, alto, atlético, serio, estricto en clase y al que ningún alumno se le ocurriría copiar en un examen. No por deseo o falta de necesidad, sino por imposibilidad manifiesta.

 
Box tenía una especial manera de vigilar los exámenes que no sé si la llevaría a las aulas en que impartió enseñanza y educación posteriormente: en el mismo instante en que comenzaba el tiempo de la prueba iniciaba él una frenética e imparable carrera por los pasillos del aula, entre las mesas, que impedía cualquier intento tramposo. Pasaba ante ti mirándote serio desde su altura camino del otro extremo del aula y diez segundos después volvía a estar delante y mirándote con una muda pregunta: 

 
—"¿Has hecho algo reprobable en mi ausencia? 
—Imposible, padre. No me ha dejado tiempo.
 

Sin duda era alguien especial. Lo es. 
 

Los recuerdos se mezclan y difuminan, he de repetirlo, y no sé si la siguiente anécdota ocurrió en mi aula o fue en otra, pero corrió como un torrente por la Escuela Menor. Una mañana llega Box a dar clase. Y la clase está revuelta. No calla; quizás sea víspera de fiesta o quizás el Real Madrid ganó anoche al Manchester. O, más raro, perdió. A estas alturas cualquiera recuerda. Box cruza con el paso firme que siempre tuvo el aula desde la entrada, llega a lo alto de la tarima y en pie, apoyado delicadamente en la mesa de profesor, se nos queda mirando. No dice nada. La algarabía sigue. Cruzado de brazos, mueve la cabeza escaneando lentamente mesa a mesa, chaval a chaval. Y sin gestos añadidos se decide: recoge sus cosas y sin decir nada se va del aula. Es un hecho extraordinario. Nunca ningún otro fraile lo había hecho antes ni lo repitió después, al menos que yo sepa. No conozco la trastienda que provocó aquella actitud revolucionaria en el claustro ni el frufrú de escapularios que pudo generar en el refectorio de los padres donde seguro que ese mismo mediodía la transgresión ya era conocida y comentada entre cucharada y cucharada de sopa. ¿O en aquel refectorio también se seguía, estricta, la ley del silencio? 

 
Lo lógico para aquel entonces, tenía lugar todos los días, hubieran sido un par de gritos, unas palmadas mano contra mano o, más habitual, mano contra mejilla, uno, dos o tres capones, unas frases de más y algún recreo de menos, y hasta la siguiente. Pero no. No hubo otra. No con él. Desde aquel día al pBox se le recibía como la jerarquía más alta quería que los alumnos recibiéramos al profesor: con las orejas abiertas y, sobre todo, con la boca cerrada.

 
No sé si repitió más veces aquella novedosa actitud con otros cursos. Seguro que no fue necesario. Con una bastó y a partir de aquel día en sus horas de clase no se oyeron más que su voz clara y rotunda y los balbuceos de algunos de los nuestros desde el encerado ante sus preguntas por una de aquellas indescifrables fórmulas matemáticas.

 
***

En la Paramera había una piscina. No era una piscina cualquiera, era una piscina de 60 metros de largo por diez de ancho. Estaba rodeada de cemento fraguado con nuestras propias manos, tenía un trampolín fijo que acogía la depuradora, a su alrededor había árboles entonces muy bajitos y, amenazante para medio millar de niños y adolescentes, a un costado se levantaba aquella estructura del pasillo de duchas.

Temíamos más el paso aquel, que nos obligaba a avanzar acelerados con las piernas abiertas y la cabeza gacha bajo la agresión inclemente del agua fría, que los Invencibles de Jerjes cruzando las Termópilas apedreados por los 300 de Leónidas. La ducha todavía existe, oxidada pero en pie. Hay fotos recientes que dan fe de ello. Pero lo más importante de todo, aquella piscina que hoy yace enterrada en aquellos días estaba llena de agua. Podría pensarse que nada más natural que una piscina tuviera agua, pero no. Aquello era la Paramera, un secarral, y había que profundizar mucho y muy caro para encontrarla. Los pesos “coronita a coronita” de don Pablo la encontraron en un rincón y ya no pasamos sed. Y daba para llenar la piscina, orgullo y disfrute dos veces al día entre los primeros de abril y los últimos de septiembre.
Pues bien, y sigo con Box. Decía la leyenda que el pBox se hacía toda la piscina nadando bajo el agua. Sin salir a respirar ni una sola vez, claro. Y que solo había otra persona que lo podía hacer: el pTorrellas. Los dos, uno atlético y muy joven y el otro un poco menos joven y fumador empedernido, se tiraban al lado de la Depu y emergían 60 metros más allá entre la admiración de los colegiales. 

 
Cada uno tenía su técnica particular. Al parecer, Box disfrutaba de una gran capacidad pulmonar que le permitía nadar sumergido un rato largo aunque con una técnica natatoria imperfecta. Torrellas en cambio, con un trozo de sus pulmones ocupado en trasegar humo habitualmente, disfrutaba de una poderosa brazada bajo el agua, adquirida seguramente en sus zambullidas de joven en el mar de Tazones cuando eso de ir de playa solo era afición de un par de locos en aquella Asturias de finales de los cuarenta.

 
No obstante he de reconocer que yo nunca vi ni a uno ni a otro ni mucho menos a los dos juntos en esa competición subacuática que, tras lo dicho, sigo sin quitarle el marchamo de leyenda colegial. Torrellas, lamentablemente, ya no puede darnos información, pero seguramente Fernando nos lo aclare.

Salud

 

Lalo F. Mayo

LAS CLASES DE BOX

LAS CLASES DE BOX

Como aquel dogma de tres personas distintas en un solo dios verdadero, o como las hijas de Elena que eran tres pero ninguna era buena, así se me ocurrió enviar pegadinas tres fotografías de nuestras clases del colegio a Fernando Box seguro de que su visión le podría sugerir algún comentario "jugoso" que compartir con todos nosotros.

Acerté de pleno. Ya sabemos cuál es la clase verdadera y cuál la buena.

Y es que, en aquellos años en blanco y negro,  su óptica y su luz eran distintas a las nuestras, las de las clases y las de Fernando.

... y veo al padre Box, despeinado, intentándome explicar las ecuaciones de segundo grado (¿se llamaban así?) mientras yo miro por la ventana por donde se ponía el sol de la tarde... 

 


 

No sé si recordaréis que la primera vez que salí en el blog yo era una pizarra. Bueno, me explicaré: el 8 de julio del año 2007 ya había yo contactado con el blog, porque aquí en Valladolid alguien me habló de ello. Conecté con las fuerzas vivas, léase Josemari Cortés, y dije que estaba dispuesto a asistir a los eventos del 50º aniversario.

Como no mandé foto ni nada, apareció entonces la leyenda "Reencontramos a Fernando M. Box" y una pizarra como símbolo de todo lo que había dejado en mis tres años de la Virgen del Camino.(*)

 

Aunque el texto correspondiente aclaraba las cosas, me produce cierto regocijo el ver que ahora me toca comentar tres fotos referentes a un aula, como si quisieran decir que en cuanto Josemari ve una pizarra, se le aparece el fantasma del que suscribe.

 

 

Yo le daría la razón en cierta manera porque aunque no es lo único que he hecho en mi vida, es cierto que he pasado muchas horas, y sigo haciéndolo, ligado a ese artefacto y a su tiza, con el consiguiente perjuicio para mi cantarina garganta.  Ese artefacto, que algún estúpido ha calificado de "panel didáctico vertical ", y  que en estos modernos tiempos toma a veces la forma de pantalla para el "cañón"; técnica que a veces me hace perder la paciencia, pero a la que agradezco el que a menudo funciona muy bien y facilita las cosas, evitándome la dichosa tiza.

 

He dicho en más de una ocasión que quiero que se me recuerde como profesor, porque a ello le doy toda la importancia. Me he dedicado a la enseñanza, y en tiempos en que ya no estaba de moda, a la educación. Creo que son dos mundos distintos que muchos confunden, porque la misión del profesor es enseñar a otros, pero es responsabilidad de todo el mundo educar a las generaciones que nos siguen. Al ser padre de familia me ha tocado en suerte educar lo mejor que he podido, como ha hecho cualquiera de vosotros, pero, aunque como profesor debía enseñar ciencia y matemáticas, como persona he educado también en valores diferentes, muy ligados a la vida. Siempre he pensado que la educación la debe trasmitir el profesor de modo sutil y disimulado, sin peroratas, sin prédicas, pero de la manera más eficaz posible.

 

Y de la enseñanza ¿qué os puedo decir? Cuando uno dedica cuarenta años a enseñar y encima a uno le gusta, su vida está casi justificada. Quedan los buenos recuerdos. Aparte de ello no me he apartado de la enseñanza nunca, ni siquiera ahora. Y sigo satisfecho. Los dos temas principales de mi enseñanza actual, oral o escrita, son la luz, en óptica, y el tiempo desde varios puntos de vista. Resulta que las fotos que me manda comentar Josemari son un recorrido por el tiempo, pero él no se ha dado cuenta de que en las aulas de La Virgen del Camino nunca faltó ese milagro de la luz. A mí no me ha pasado desapercibido.

 

Me he preguntado si esas tres fotografías me representan todavía. ¿Siguen siendo yo mismo en tres momentos de mi vida? Vamos a verlo.

 

PRIMERA FOTOGRAFÍA

Los chavales estudiando, que por cierto está en el blog con el título: "Mi clase de 7º A (curso 1973-1974)", con fecha 18 de mayo de 2007, y que parece fue enviada por Juan Carlos Cordero, es una reseña de la responsabilidad. El colegio está en marcha, los chicos estudian, la gente es seria, creemos. Mi tiempo de enseñanza en ese colegio, desde 1964 a 1967, fue un momento muy especial de mi vida. Admito que hay conexión conmigo.

Esa foto puedo ser yo también.

 

SEGUNDA FOTOGRAFÍA

Esta fotografía es la de los tiempos que siguieron, de decrepitud, incuria, y desolación. Nunca quiero hablar mal de los dominicos, pero es la foto la que habla mal de ellos. Y lo siento.

No me representa. No soy yo. No quiero serlo.

 

TERCERA FOTOGRAFÍA

La última es la de la modernización, la de los tiempos hodiernos, la de la técnica de los ordenadores. Me alegra que se haya llegado a esto, que el aula se haya rejuvenecido, que siga viva. Aunque ya soy provecto siempre he procurado estar en mi tiempo. Porque siempre he pensado que éste es mi tiempo, el de hoy. Mis tiempos no fueron los de antaño, mis tiempos, longevos ya, son los actuales. Me niego a pasarme la vida en el pasado, olvidando el presente y desconfiando del futuro.

Si esa aula no soy yo, al menos sí me siento próximo a ella.

 

Fernando M. Box

 



 

(*) nota del furriel.- este es el enlace a la noticia del blog de 7 de Agosto de 2007 que recoge la "aparición" de Fernando en el Blog.

http://antiguosalumnosdominicos.blogia.com/2007/070801-reencontramos-a-fernando-m.-box.php

LINGOTAZOS POSNAVIDEÑOS

LINGOTAZOS POSNAVIDEÑOS

Aunque ya pasadas las Navidades, Año Nuevo y Reyes, Javier Cirauqui nos envía esta felicitación posnavideña. Me promete que para la próxima se contendrá.

 


 

APÉNDICE O APENDIZ DE BRUJO DE LOS LINGOTAZO DE GASEOSA ARMISEN EN POLVOS NAVIDEÑOS O AGÜICA DE REGALIZ EN BOTELLICA CON ESENCIAS DE HIERBAS AROMÁTICAS Y AFRODISIACAS, CON OLORCICO A MULA. BUEY, ESTABLO Y PAJAS Y AROMA DE INCIENSO, MIRRA  Y BRILLO DE ORO DE LOS REYES MAGOS DE ORIENTE, ORIENTE, EXTRA DE NAVIDAD. AGENCIA BLOGGERA.
 
Desgranadas y escritas las actividades, sentimientos y peripecias de nuestras Navidades pasadas en el Colegio Virgen del Camino de León, los que nos quedamos allí, quiero celebrarlo, con los más bellos villancicos escritos por grandes poetas y alguno no tan grandes y cantados por los alumnos de aquella INOLVIDABLE PARAMERA, para ello abro la GUIA O LISTIN DE LAS PÁGINAS APOSTÓLICAS DOMINICANAS y señalo de nuevo, y marco: REVISTA CAMINO, NAVIDAD DE 1964-65. Extiendo las páginas centrales, asaeteadas por dos grapas y aparece en el centro la Puerta Principal del Santuario, con el Nacimiento, esculpido en bronce, con pátina y cardenillo, la mula, el buey, el Niño Jesús, María, José y una estrella, obra de JOSE MARÍA SUBIRACHS. Y flanqueando esta broncínea estampa navideña tres escritos, de tres alumnos de 6º CURSO DE LA GLORIOSA PROMOCIÓN DE 1959.

A la derecha la DESCRIPCION de la citada puerta escrita por ARIZTIMUÑO, representación en piedra y bronce del Nacimiento de Jesús, sus meditaciones sobre tamaño Misterio Gozoso y sobre tamaña puerta y obra de arte de la imaginería del momento;.arriba, en el centro, encima de la representación del Nacimiento una PARÁBOLA de ALCARAZO, que habla de las ilusiones de un niño al inflar un globo y como su avaricia y afán de hacerlo, acaban en explosión, desilusión y llanto y a la izquierda un artículo de CIRAUQUI titulado: EL VILLANCICO Y LOPE DE VEGA  del que leo, entre líneas. lo más significativo: "El Villancico nació en el pueblo y el pueblo le dio vida.

Por eso el villancico es dulce e ingenuo, como el alma popular, tierno como su corazón, rítmico y musical, como el vaivén de su vida y también rudo y tosco como las costumbres.... Muchos lo hicieron pero ninguno como LOPE lo consiguió...¿Quién sino él podía hacerlo? Él que amaba lo popular y lo sentía vibrar en su pecho, él, que era culto y a su vez tenía en el corazón un lago incandescente de amor y ternura, que ardía sin cesar en su pecho. Él recogió el sentir del pueblo y lo elevó a la más alta esfera, dándole brillo de estrella, pero conservando su grácil parpadeo.... Al mismo tiempo, son besos que el POETA entusiasmado y agradecido lanza a Jesús, besos en que la letra teje su guirnalda de flores, besos, besos que encierran todo un mundo popular en versos cortos. Los villancicos de LOPE, son besos que dejan impresa en el alma una estrella que brilla y refresca.

LOS VILLANCICOS DE LOPE SON BESOS SOLO BESOS."
 
Como colofón o ejemplo de estos hermosísimos besos aquí recojo, a vuela pluma, recortada y sesgada, pues no quiero cansaros, una pequeña recopilación de ósculos lopianos:
 
Nace el alba María
y el sol tras ella
desterrando la noche
de nuestras penas
Nace el alba clara
la noche pisa
del cielo la risa
su paz declara;
el tiempo se para
por sólo vella
desterrando la noche
de nuestras penas,...
         ***
De una Virgen hermosa
celos tiene el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor...
         ***
Zagalejo de perlas,
hijo del Alba
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?........
        ***
Pues andáis en las palmas,
Ángeles santos,
que se duerme mi niño,
tened los ramos...
        ***
¡Alegría, zagalas,
valles y montes
que el zagal de María
ya tiene nombre...
        ***
Mañanitas floridas
del frío invierno
recordad a mi niño
que duerme al hielo...
        ***
Y aunque no sean todos villancicos propongo este texto y todo:"LOS PASTORES DE BELEN", dedicado a su hijo FELIX.
 
Afligido está José
de ver su esposa preñada,
porque de tan gran misterio
no puede entender la causa.
Sabe que la Virgen bella
es pura, divina y santa;
pero no sabe que es Dios,
el fruto de sus entrañas...

No sé porque razón, siempre me ha gustado todo lo popular, todas las manifestaciones del pueblo, todo aquello que procede de él, su esencia su folklores, su alma, su poesía, sus dichos, sus chascarrillos, su alma popular, su autenticidad, sus proverbios, sus refranes, su filosofía, su etnografía, su etnología, su autenticidad y su arte popular y si me apuras su ostentación, su picaresca, humor grueso, rudo, y casquivano, su chulería y ringorrango, sus vicios y sus virtudes, sus penas y su alegría, su arte, su música y su poesía populares. Por eso en principio mi intención es unir a estos LINGOTAZOS DE GASEOSA ARMISÉN EN POLVOS Y TXORROTADAS DE REGALIZ CON AGUA EN BOTELLICA, con el sabor de vuestra hierba preferida, la albahaca para la gente flaca, la ruda para el que estornuda, el anís para no hacerse pis, la hierbabuena para quitarse la pena, perejil para el hombre gentil, menta para el que se impacienta, laurel para el hombre fiel, la tila para el que espabila, manzanilla para la gente pilla, espliego para el sosiego, melisa para serenar la prisa, valeriana que los nervios aplana, hierba luisa para mearnos de risa, diente de león para el corazón, mejorana para el alma sana, laurel para serte fiel, maría para volar de día, tomillo para el cardenillo, tila para el que espabila, genciana para la gente cana,cola de caballo contra el desmayo, té para probar la fe y contra el sueño tomar café, cacao para el espabilao, colchicos para cantar villancicos, y así  celebrar cantando estos  días de Navidad, Año Nuevo y Reyes.  

Qué menos que hacerlo con villancicos y recordar todos aquellos que cantábamos y escribíamos en la VIRGEN DEL CAMINO DE LEON, y sino llamamos a la CELIA CRUZ para que nos cante su PREGÓN DEL YERBERITO.  Siguiendo con la REVISTA CAMINO, repaso y veo como en los números navideños se escribían cuentos, poemas villancicos de Navidad de compañeros de todo todos los cursos y como no quiero que me reclamen los derechos de autor por publicarles sus poemas sin su permiso  y, abusando de vuestra enorme comprensión y paciencia, aquí os trascribo tres de mis colaboraciones navideñas en estas fechas y en la Revista CAMINO. Disculpad mi atrevimiento y poca modestia y sino diré  como aquel chiste de JAIMITO, que contábamos, en la intimidad y clandestinidad y al oído. "...el que  no hace propaganda no jode" ...  


Aquí van mis tres colaboraciones, que espero no os  resulten largas ni aburridas, por lo que pido disculpas por mi atrevimiento:
 
PURIFICACION
 
Van a pincharte, mi Niño,
en tus deditos de nieve.
Van a pincharte, mi Niño,
y no sé con qué se puede.
 
¡Ay,  que no, que no, que no!
¡No le pinches, Simeón!
¡Ay, que no, que no, que no!
¡Que me duele el corazón!
 
Te traigo tres palomitas;
dos del mundo, una de Dios.
Te traigo tres palomitas
de la casa de Jacob.
Te traigo tres palomitas.
¡No me pinches la de Dios!
 
¡Ay, que no, que no, que no!
¡No le pinches Simeón!
¡Ay, que no, que no, que no!
¡No me pinches la de Dios!
 
QUINTO CURSO.
 
COPLA.-
 
¿Qué tendrá la luna, luna?
¿Qué tendrá...?
 
¿Qué tendrá la luna, luna,
que al Niñito de María
¡Ay! ya no quiere besar?
 
¿Qué tendrá la luna, luna
que en la noche ya no sale;
que llora estrellas de nácar,
que suspira por el aire?
 
¿Serán celos de María?
Será envidia por el Ave?
¿Será que la luna, luna
no quiere al Niño alumbrarle?
 
¿Qué tendrá? responde el eco.
¿Qué será? pregunta el aire.
¿Qué tendrá susurra el agua,
que ya no quiere mirarse?
 
¿Qué tendrá la luna, luna?
¿Qué tendrá?
                      ¿Y quién lo sabe?
 
QUINTO CURSO
 
VILLANCICO O COPLA AL NIÑO.-
 
"Yo soy dulce nuececilla.
Yo soy... frágil navecilla
que naufraga en el nogal"
 
Yo soy dulce,
frágil,
tierna.
 
Mas tengo un manto real,
un manto verde esmeralda
que me preserva del mal.
Yo soy dulce nuececilla
que, ofrecida por pastores,
he venido, hoy, al Portal.
 
             ****
 
"Yo nací en un árbol
y avellana soy.
Yo nací en un árbol
y a morirme voy"
 
Para que el frío de invierno
y sol fuerte de verano
no me dañasen el rostro
Dios me cubrió con un manto
 
"Avellana soy
y a morirme voy,
Niño en  tu regazo"
 
           ****
 
¡Todos tienen; todos tienen!
algo con que tapar.,
¡Todos tienen, todos tienen!
Más Dios tiritando está.
 
Una vez que me he promocionado y que os he atiborrado de mis pitxorradicas y pijotadicas brindo con Gaseosa Armisen achampanada como último vestigio del tiempo navideño pasado y finiquitado y endulzo mis labios con AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA con sabor amistelado y amoscatelado para poder sobrellevar este año 2.013, que se nos augura tan amargo. Año de hiel y acíbar. Año sin Reyes Magos de Oriente, sin mula y sin buey y lleno de predicciones pesimistas y cabronas, (quise decir carbonas, por aquello del negro carbón que nos han traído estos magos del choriceo y el latrocinio más descarado e impune). este año lo proclamo como año internacional del cabrón suelto y año de los-las tocapelotas varios-as en acción.

Por todo ello y por lo que nos espera hay que pertrecharse de mucho amor, poesía, protesta y  cabreo, por eso paso a desgranar algunos de aquellos villancicos, que cantábamos en concierto y para nosotros en aquellas lejanas fechas de Navidad. Unos de intelecto elevado y otros populares y todos a lo LOPE y a lo PUEBLO. Me pongo a ello:


Comencemos por ese hermoso villancico que tanto gusta a los leoneses y a sus allegados, LA BAILA DE J. ALVAREZ:

"Las aves se alegran los peces del mar, que Dios ha creado una palomita en un pobre portal. La Virgen lava pañales, cantando en el agua clara, y las aves de los cielos, los secan batiendo alas. Por la noche los luceros, al Portal están velando, para que la Virgen vea si el Niño sigue soñando. Las avecillas del cielo, cantando mecen la cuna y el Niño recién nacido jugando está con sus plumas. Las aves se alegran los peces del mar..."

Y subiendo el tono seguimos con PERO GRULLO DE M. DE DURANGO S.XVII : "Perogrullo está en el portal véngale todos a preguntar (varias veces entrelazadas). Andar, tener, andar. Véngale todos a preguntar que las verdades de Perogrullo son puramente verdad. Andar, tener, andar, véngale todos a preguntar, porque da razón del Niño, de su Madre que es armiño y de José sabe hablar, vénganlen todos a preguntar y todo entretejido con solos y coros y véngale todos a preguntar. Tener, andar. Hablar del buey y la mula del pesebre que es la cuna y al Niño han de arrullar. Vénganlen todos a preguntar, tener, andar, tener andar..."


Y puestos ya eufóricos: ALELUYA, ALELUYA DEL MESIAS, EL REY DE LA GLORIA DE HAËNDEL: "¡Puertas alzad vuestro dintel, vosotros también portales eternos y el Rey de la Gloria entera, ¿Quién es el Rey de la gloria? ¿Quién es el Rey de la Gloria? El Rey de la Gloria es Dios el SEÑOR..." Y punto final apoteósico AMEN, AMEN, también de HAÉNDEL y la clásica antífona: "Adeste fideles laeti triunphantes, Venite, Venite in Bethlem. Natus videte regem Angelorum. Venite adoremus, Venite adoremus. Venite Adoremus Dominus".

Pero en esta época lo que predominaba y hacían furor eran los villancicos y composiciones de aquel gran compositor y músico DON JOAQUIN HERNANDEZ, el del HIMNO A LA VIRGEN DEL CAMINO, profesor de piano con el que no conseguí pasar del mi, do re mi, mi sol fa mi, fa fa mi re mi do del METODO CHARPENTIER,, por la mala colocación de mis manos y dedos sobre el piano, sin relajación y sin soltura...


Comenzamos con su villancico de arrullos y susurros su hermosa nana cálida y tierna, EL RRORRO Rorro, ro ro ro ro ro ro ro ro ro ro. En Belén nació nació hoy un Niño, en Belén nació hoy un Niño pequeñito muy gracioso, como un sol es su mirar, como un lucero hermoso. Con guitarras y almireces, con guitarras y almireces, panderetas y sonajas, vamos a ver a Jesús, vamos a ver a Jesús, porque ha nacido entre pajas. Ro ro ro ro ro ro ro ro ro... Mi Niño quién te arrullara ro ro ro...


Y siguiendo descubrimos otros muchos como GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS... al zagal que desvelan amores arrulladle y mecedle pastores... etc. Tiene villancicos con letra de Lope y anónimas sus AIRECILLOS DE BELEN. RECORDAD PARA VOCES GRAVES, dentro del TRIPTICO NAVIDEÑO: "Ah, Ah, Ah Mañanitas floridas del frío invierno. Recordad a mi Niño, que duerme al hielo. Mañanas dichosas del frío diciembre, aunque el cielo siembre de flores y rosas, pues sois rigurosas y Dios es tierno, recordad a mi Niño que duerme al hielo...NIÑO HERMOSO: "Niño hermoso, Niño bello, Niño amante, Niño tierno. Para adorar a Jesús, zagales cantad. Pues por lo hermoso, pues por lo bello, pues por lo tierno te llevas los ojos de todo lo bueno, nos robas el alma con tus ojos bellos. Corred zagales id a adorar, que el Niño duerme en un portal. El Niño dormido está en un pesebre. Descubro gratamente el villancico VAMOS A BELÉN DE FR. J. J. IPARRAGUIRRE O. P.: "Vamos a Belén a ver al pequeño que duerme quedito entre pajas y heno, duerme Jesús. Andad despacito, que sueña Jesús, despacito andad, con las estrellitas, luceros de luz. Pastores de Judea! Velad su sueño, velad, velad su sueño, cantan las estrellitas callad. Duerme Jesús en el portal, andad despacio, quedito andad. Duerme Jesús, niños callad! Con las estrellitas, niños ¡velad!.


Aunque me alargue cito otros que me resisto olvidar como: NOCHE DE DIOS DE M. HAYDN. "Noche de Dios, Noche de paz, claro sol brilla ya y los ángeles cantando están..." NIÑO DIVINO. MELODIA POPULAR VASCA DE J. URTEAGA: Niño divino, niño adorado, mi bien amado, mi buen Pastor.. Los pastorcitos que más te aman humildes claman, oye su voz. En el pesebre sobre las pajas, en pobres fajas está mi amor..." O aquel CAMPANAS DE NAVIDAD. MELODÍA ALEMANA: Nunca suenan las campanas con tan dulce claridad, como cantando las glorias de la hermosa Navidad. Es por que cantan la noche feliz, es por que cantan la noche sin par, en que Dios Niño ha nacido y en el mundo ha de reinar". Y OIT BETLEM Y MESIAS SARRITAN...Pero llegado a este momento tenemos que recordad que el villancico es una estrofa que nació en las villas y para sus habitantes los villanos y en sus comienzos no solo eran navideños sino cantaban los amores, los requiebros, lo pícaro, el retozar de los pastores y pastoras, lo erótico , lo gracioso y hasta lo escabroso y las canciones de amigo, emparentados con el zegel y lo sefardí. Generalmente eran de arte menor y adecuados para la fiesta y más tarde el pueblo lo llevo a la Iglesia y lo convirtió en canciones acompañadas de instrumentos como la zampoña, el rabel, el salterio y la chirimía, a la Navidad de los pastores y del pueblo en general para adorar y celebra el Nacimiento del Niño Dios. Los villancicos aparte de estrofas son un género musical muy extendido y llevado desde muy temprano a las tierras de América...

Después de haber celebrado los villancicos cultos ahora nos toca recordar los más populares, los que todos hemos cantado desde niños, los que daba igual que desafináramos o no desafináramos, los que nos permitían demostrar nuestra potencia y sacar nuestra adrenalina. CAMPANAS SOBRE CAMPANA" y sobre campana una, asómate a la  ventana verás al Niño en la cuna,
BRINCAN Y BAILAN los peces en el río, brincan y bailan por ver a Dios Nacido. La Virgen lava pañales y los tiende en el romero... "VEINTICINDO DE DICIMBRE, FUN, FUN, FUN. ha nacido un Niñito un Niñito en un Portal, con su carita de rosa parece una flor hermosa, fun fun fun..."  EL TAMBORILERO: "por el camino que lleva a Belén baja hasta el valle que la nieve cubrió, los pastorcitos quieren ver a su rey, le traen regalos en su viejo zurrón rom,pom pom, rom, pom pom pom..." AY DEL CHIQUIRITIN QUIRRITITIN que ha nacido entre pajas ay del chiquirititin, queridin queridico del alma, (Popular Navarro)" Y ARRE BORRIQUITO ARRE BURRA ARRE, anda más deprisa que llegamos tarde. Arre borriquito vamos a Belén que mañana es fiesta y al otro también...YA VIENEN LOS REYES con el aguinaldo le traen al niño  un vestido blanco, pampanitos verdes, hojas de limón, la Virgen María Madre del Señor. ANDE ANDE ANDE LA MARIMORENA, ande ande ande que es la Nochebuena. La Nochebuena se viene la nochebuena se va y nosotros nos iremos y no volveremos más (esto me ponía los pelos de punta y tan temprano) . Hoy es Nochebuena y he comido pavo y al que no le guste que me ......" ZUMBA ZUMBA el pandero zumba zumba el rabel, zumba la zambomba, zumba zumba el almirez y DALE DALE A LA ZAMBOMBA, dale dale al almirez y dale a tu suegra si puedes también, que yo cambiaría por  aquello de: A los malos villanos y malandrines, a los que nos bajan la pensiones, a los que cierran los albergues de Itinerantes, a los que maltratan a los discapacitados, a los que cierran los programas de reinserción de las cárceles, a los que suben el IVA, a los que privatizan la Sanidad y destrozan la educación, a los que nos condenan al paro, nos empobrecen, nos llevan a la miseria, destruyen la cultura, nos limitan el sexo y el amor, DALES CON LA ZAMBOMBA, DALES DALES CON EL ALMIREZ Y PONLES EL PANDERO, LA PANDERETA, LA GUITARRA, como guirnaldas hawaianas al cuello. ZUMBA ZUMBA EL PANDERO  ZUMBA ZUMBA EL RAVEL, ZUMBA ZUMBA LA ZAMBOMBA, ZUMBA  ZUMBA EL ALMIREZ. Zumba zun, zumba zun, zumba zum... zúmbales, zum...
 
Y ya para terminar y como homenaje a los desterrados-as MULA Y BUEY me permito alargarme más todavía y brindarles a estos dos animales unas citas de poetas españoles que los enaltecen:
 MULAS
 
De los cuatro muleros,,
que van al campo,
el de la mula torda,
moreno y alto.
 
De los cuatro muleros
que van al agua,
el de la mula torda,
me roba el alma.
 
De los cuatro muleros
que van al río,
el de la mula torda
es mi marío.
 
A qué buscas la lumbre
en la calle si de tu cara sale
la brasa viva.
GARCÍA LORCA.-
 
Por qué me miras tan serio
carretero?
Tienes cuatro mulas tordas,
un caballo delantero,
un carro de ruedas verdes
y la carretera toda
para ti,
carretero
¿Qué más quieres?
RAFAEL ALBERTI.-
 
BUEY.-
 
De "La lentitud e los bueyes" 1979 JULIO LLAMAZARES.
 
Nuestra quietud es dulce y azul y torturada en esta hora.
Todo es tan lento como el pasar de un buey sobre la nieve. Todo tan blando
como las bayas rojas del acebo.


Nuestro abandono es grande como la existencia, profundo como el sabor de las frutas machacadas. Nuestro abandono no termina con el cansancio.
No es un error la lentitud, ni habitan nuestra alma las oquedades del conocimiento.


En algún zarzal lejano anida un pájaro de aceite que nace con el día. Siento su sed granate algunas veces. Su abandono es tan dulce como el nuestro.
Su lentitud no está desposeída de costumbre.
 
De "Vientos del Pueblo" MIGUEL HERNÁNDEZ.
 
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
 
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
 
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,,
desfiladeros de águilas
con el orgullo enen el asta.
 
Nunca medraron los bueyes
En los páramos de España...
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
 
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra...
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón toda
la creación agranda.
 
Y mal que le pese al papa Benedicto, Roucos,, Braulios, Cañizares, Quicos, legionarios y opusianos:.
 
VILLANCICO POPULAR NAVARRO.-
 
Entre el buey y la mula,
Dios ha nacido
y en un portal humilde
lo han recogido.
 
! Ay del chiquirritín, chiquirrititín
que ha nacido entre pajas,
!Ay del chiquirrititín, queridín,
queridico del alma.
 
Con esto acabo y pido disculpas por mi largura, lo que era una felicitación de Navidad, Año y Nuevo y Reyes se me ha convertido en un posnavideño de rebajas y de cuesta de enero y de todo el año...

Y que Dios nos coja confesados LINGOTAZO  DE GASEOSA ARMISÉN, TXORROTADA DE AGÜICA DE REGALIZ  EN BOTELLICA Y POLVO, POLVO, POLVORÓN.

Un fuerte abrazo, con mucho cariño y amor y hasta la próxima.

Javier.
 
 
 
 
 
 
         
 
 
 
 
  

LINGOTAZO NAVIDEÑO (edición especial)

LINGOTAZO NAVIDEÑO (edición especial)

Tras apurar la botellina de sidra el Gaitero, requisito indispensable para asegurar una buena Navidad, no podía faltar el lingotazo de Cirauqui con quien brindamos con la GASEOSA ARMISÉN ACHAMPANADA  Y CON REGALIZ EN BOTELLICA AMISTELADA Y AMOSCATELADA.

Feliz año, buen amigo.

En un momento se abrirá la puerta de la recreación de la Escuela Menor, adornada de Navidad, y veremos la estampida de juagues buscando "partida" al pinpon.

 


 

LINGOTAZO NAVIDEÑO, SIN NÚMERO PERO CON MUCHO EMPEÑO.- ESPECIAL NAVIDAD. EDICIÓN EXTRA (POR SUPUESTO QUE NO ME REFIERO A LA PAGA EXTRA DE NAVIDAD ANULADA). SIN IVA Y SIN MEDIDAS PARA LA CRISIS, LARGO EXTENSO Y SIN RECORTES DE NINGÚN TIPO, Y SIN TREGUA A LA LUCHA CONTRA LA PROCRASTINACIÓN.-
 
Confieso que por este blog me enteré que yo si estuve en casa en las Vacaciones de Navidad de Villava, me lo recordaron los hermanos Hernández Palomo de CASAR DE PALOMERO, puesto que ellos no fueron, ya que su pueblo estaba a muchas leguas de Atarrabia, en las lejanas Hurdes y con harto sentimiento, junto con algunos otros de pueblos lejanos, de allende las montañas y los llanos, se quedaron en Villava.

Así que pude degustar los chipirones rellenos en su tinta, el cardo con almendras, la compota con orejones, higos, pasas y manzana con su canela olorosa, la sopa cana, la sopa del niño y los turrones, mazapanes, guirlaches, piñones y peladillas y cantar aquel villancico que decía: "San José era requeté y la Virgen margarita, el Niño Jesús pelayo y la burra falangista... pero mira como beben los peces en el río... beben y beben y vuelven a beber..." Todos  servidos por el tío cura, vestido con mandarra blanca, sobre la sotana negra y abotonada, ya que el no podía cenar, pues tenía que guardar las horas de ayuno estipuladas para poder decir la misa de gallo en la Parroquia de Burlada, misa a la que asistíamos casi todo el pueblo, a las doce en punto de la noche. Y también pude contemplar el Belén casero con mula y buey, Ángeles, pastores, Reyes Magos, de Oriente, de Oriente, Oriente, no de Andalucía, con portal, castillo de Herodes, puente, musgo natural cogido a las orillas del Arga, o en el Camino de atrás,, junto a las paredes de la Serrería Tabar, Molino de Goñi y Panadería de Arto de Burlata, ríos de plata, ovejas, cutos y un cielo de azul papel de envolver, plagado de estrellitas plateadas, una de ellas con cola tipo cometa y lavanderas y ando, ando, un hombre cagando, pescador que siempre cogía el mismo pez, bueyes siempre arando cansinamente la misma tierra, y montañas hechas con corcho arrugado y papel de envolver, esta vez marrón y hasta nieve y nubes de guata blanca y caminos de serrín.


De lo que si estaba seguro es de que en los cuatros años de León nunca estuve de Vacaciones de Navidad en mi casa, sino que  las pase en el Colegio Virgen del Camino, entre los Padres y mis compañeros y aquí no hay procrastinación que valga ( este palabro, no sé por qué, aparte de a castración, como dice García Valdés, me suena a crocanti navideño, a algo crujiente y ruidoso, como a turrón de almendras). Al curso del 59 nunca se nos jodió la calefacción, si acaso temporalmente, dos o tres días a lo sumo. pero definitivamente, como para mandarnos de Vacaciones de Navidad a casa, nunca.


Si brindamos con GASEOSA ARMISÉN EN POLVOS, lo haremos con sabor achampañado para que sus burbujas adopten la forma de estrellas, de estrellas peregrinas, de estrellas guías, de estrellas que nos lleven hasta el PORTAL DE BELEN, a pastores y pastoras y a los Magos de Oriente, de estrellas colorás que se posen sobre el establo, donde dormitan el buey, la mula, el Niño Jesús, La Virgen María y San José  y algún que otro ángel despistado, como mandan los cánones belenísticos. y la tradición y teología popular, que no la jerárquica y eclesiástica. (Si levantara la cabeza San Francisco de Asís) Si brindamos con REGALIZ EN BOTELLICA, que sepa a moscatel, mistela, ambrosía o vino dulce de celebrar tan sabroso y rico, como para decir misa. Por supuesto todo estos LINGOTAZOS Y TXORROTADAS, acompañados  de deliciosos turrones duro y blando de Jijona y Alicante, turrón royo de Artajona con su miel y su hostia pegada por encima y por debajo, turrones de yema, de mazapán con frutas confitadas, de chocolate crujiente, de trufa, de praline, de polvorones, de mazapanillos y mazapanes, guirlaches, mantecadas de Estepa, alfajores, pestiños, roscos de vino, higos secos, pasas de Corinto, pasas de Málaga, y todo tipo de dulces y almendrados, rellenos de cabello de ángel o de frutas escarchadas o de guindas con licor y de anguilas con cajicas redondas decoradas.


Llegado a este punto abro las páginas blancas y negras dominicanas y la Guía o Listín Apostólico y marco NAVIDADES EN EL COLEGIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN., cuatro, fueron cuatro, las Navidades vividas  en la Paramera,1961-62, 62-63, 63-64 y 64-65, eran épocas, en las que no había clases, nos echaban más películas de cine, hacíamos veladas o comedias en el teatro o en los estudios, el llamado Teatro de la Alegría, nos visitaron los Reyes Padres Magos  lustramos los zapatos y hasta nos echaron algún regalo, nos daban turrón en las comidas y cenas especiales, celebrábamos la fiesta de los compañeros, de los compas y te podía tocar al  P. Prior el P. Provincial y como colofón y compañero de compañeros al Niño Jesús, y todo eso tenía un premio, unos mayor que otros, pero sabías que todo el año alguien se acordaba con especial cariño de tí.

A mi en Villava me tocó al P. Benito Armendáriz, en León no me acuerdo, asistíamos a la Misa de Gallo en el Santuario, y desde el coro se veían muchas familias leonesas en la celebración del nacimiento de Jesús, señoras con abrigos de pieles y señoras con abrigos de estameña,  ricos y pobres,  para eso Jesús nació en un establo y le fueron a adorar los pobres pastores y los rico Magos y Reyes, llevándole oro incienso y mirra. Luego esta gente, en fila, besaban al niño Jesús, sacado de su cuna y en las manos de un fraile, con un paño blanco y almidonado iban limpiando cada beso estampado en la pierna de Jesús Niño. Un año marchó al Teatro Real la Excolonia del Colegio y les dieron aceitunas y bacalao salado para afinar sus voces. No sé si ganaron o  no ganaron pero sé  que compitieron con los Seises de la Catedral de Sevilla,  (que e su día los dirigió Dn. Hilarión Eslava de Burlada, y compuso algo para ellos), cantando un villancico que decía algo de: Er Niño Manué, er Niño Manué.

No me acuerdo si los nuestros cantaron Perogrullo  o La aves del cielo... los peces del mar y alguna palomita sobrevolando el portal. Sí me acuerdo que nuestros compañeros vinieron eufóricos y contando como habían gustado sus interpretaciones  en los Madriles. Felicitaciones de Navidad a casa y a parientes y familiares, con postales de Ferrandiz, tiernas graciosas y edulcoradas, o con estupendísimas postales elaboradas por todos nosotros para la ocasión, no hay que ver más, que la representación de grandes ilustradores que tenemos en este blog. FER, SERRANO, JESÚS HERRERO Y ALGUNO MÁS.


Abro de nuevo el LISTIN O GUÍA DE LAS PÁGINAS DOMINICANAS y encuentro REVISTA CAMINO, fundamental para leer la crónica de nuestro paso por el COLEGIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, fundamental para recrearnos en el devenir de nuestras vidas y en este caso para rememorar los recuerdos de las Navidades vividas entre aquellas paredes, ventanales, cristaleras, mosaicos y vidrieras de aquel conjunto colegial en la que muchos pasamos nuestra infancia y adolescencia, navidades llenas de ilusiones, de magia de espíritu navideño, de alegría, de añoranza de nuestro hogar, de nuestra  familia, pena y llanto por la ausencia, por la distancia y la lejanía de nuestras personas queridas, por la tristeza, la morriña y el desencanto.

Desde los primeros "Camino" del año 1958 ya aparecen las felicitaciones y celebraciones de estos días navideños. Según leo nuestras vacaciones comenzaban el día 21 de Diciembre, con el final del Primer Trimestre y lectura de las primeras notas del Curso, (Leyendo CAMINO, me doy cuenta que las notas nos las leían después de Reyes, todo un detalle para no estar amargado tos las Vacaciones de Navidad) y terminaban el día 8 con  el reinicio de las Clases y el comienzo del 2º Trimestre del Año.

La mayoría de los niños y adolescentes que opinan en la Revista Camino destacan que no tenemos clases, que tenemos más días para jugar, que vemos más cine, que se nos permite cantar villancicos hasta en la Capilla, que en nuestros estudios y en el  Teatro se hacen comedias y veladas, no tan serias como los Autos Sacramentales y las comedias de otras épocas, pero  si muy divertidas, aunque a alguno de los alumnos entrevistados le habían gustado muy poco. A estas manifestaciones se añadían otras como la Fiesta de los compañeros, que según cuentan las crónicas y las opiniones de los alumnos duraba hasta tres horas e iban sacando papeletas emparejadas y se cantaban los nombres como los números de la lotería y salía la pareja al centro y se daban un abrazo fraternal de amor y de paz envuelto en sensaciones de timidez, temblor y sonrojo. Como en la Lotería había Premios 1º, 2º, 3º, 4º, 5º ....P. General, P. Provincial, P. Prior, P. Pedro, P. Huarte, P. Iturbe, P. Torrellas, P. Uría, etc., cantados con más énfasis y por encima de todos el PREMIO GORDO, cantado ya con el énfasis de los énfasis, apoteósico, el emparejamiento como compañero con EL NIÑO JESUS, que presidía el acto en una cuna echa de palos de madera y rellena de virutas rizadas, el alumno elegido por el azar divino, gracias a Dios, salía al centro y tomaba al NIÑO JESÚS, abrazándolo y besando su piernecita, (jopé si se le cae). Al "COMPA  DEL NIÑO JESÚS", creo le daban una beca para no sé qué  o séase un premio especial y todo el mundo aplaudía a rabiar. Esta fiesta dominicana se celebraba el primer día del año.


En aquellos días adornábamos las clases, la recreación , el estudio, el hall con motivos navideños, recortes de cartulina, papel de celofán, cadenetas y hasta hacíamos belenes, al completo,  que poníamos, uno de ellos en el hall y allí íbamos a cantarle y hacíamos concursos de villancicos. Algún año pusieron también un árbol de Navidad con brillantes adornos y una estrella-cometa en la punta, para algunos este árbol era de tradición pagana y no tenía que ver mucho con la navidad cristiana, el  Papa Noel era un poco bárbaro, foráneo y de las tierras yankis y quizás pagano, aunque se vistiera de San Nicolás.

¿Cómo íbamos a comparar al rojiblanco Papa Noel, que traía los regalos en trineo, desde el frío, con los entrañables MELCHOR, GASPAR Y BALTASAR,  de siempre que venían del calor, de Oriente y en camello con toda la parafernalia de pajes y acompañantes y todo su barroco y magnífico boato. Traían oro, incienso y mirra para el NIÑO DIOS  y multitud de regalos para todos los niños del mundo y grandes escaleras para subir y entrar en las casas por balcones y escaleras, aunque en el Colegio lo tenían crudo porque no había balcones y las ventanas eran abatibles pero no abribles, hermosa arquitectura la del COLEGIO pero no era funcional para la traída de regalos por los REYES MAGOS, por eso subían a los dormitorios-camarillas por las escaleras del hall?  Y en llegando a este momento, debemos hablar de la celebración y venida de los Reyes Magos a la Virgen del Camino.

Según cuentan los niños y adolescentes de este lugar, el día de Enero bajábamos a ver la Cabalgata de los Reyes  a León y después dejábamos nuestros zapatos en la puerta de las camarillas, limpios y bien lustrados con betún y brillo como para verse la cara en ellos. A una hora prudencial,, mientras dormíamos, llegaban los Reyes Magos e iban llenando l os zapatos colocados en frente de las camarillas de caramelos, peladillas y piñones, algún libro, algunas pinturas, turrón y hasta algún alumno nos cuenta que era tal el ruido que organizaba la Cabalgata en los dormitorios, que más bien parecía que habían subido hasta allí montados en sus camellos y caballos. Otro hablaba de que las cabalgatas del colegio eran estupendas y que los frailes estaban muy bien vestidos y tanto padres como alumnos disfrutábamos mucho del recibimiento en los pasillos y estudios.

Alguien dice que antes de entrar en el Colegio regaló los juguetes a los niños pobres, porque ya no necesitaba nada para seguir su vocación de dominico. Yo, sin embargo, recordaba los regalos en mi casa, los mecanos, los trenes a pilas, el balón y las pistolas, una espada, un arco y unas flechas, los indios y vaqueros de plástico, los cuentos, los libros de Guillermo el Proscrito, rojos y de la Colección Molino, las pinturas Alpino, las anguilas y hasta los calcetines y calzoncillos y pañuelos, recuerdo los días anteriores a la venida de los Reyes Magos, los tres hermanos pequeños soñábamos en la cama de mis padres, con las sábanas a modo de tienda de campaña, en los regalos y la magia de esa noche, poníamos las copas de licor, los turrones y las pastas, que siempre desaparecían.

A la mañana de casa en casa a recoger los regalos, nuestra casa, la de el tío el cura y la de la tía Evarista y todo el mundo te preguntaba ¿qué te han echado los Reyes? y contestábamos algo como esto: "una levita, y una churuvita y una caja de botones para los preguntones". Algunas veces nos echaban carbón de azúcar y eran una gozada porque se te ponía la cara, la lengua y hasta las manos, como cuando te pintabas la cara, los bigotes, las  barbas, con un negro tizón en las comedias y en los disfraces. Y cantábamos : "Ya vienen los Reyes con el aguinaldo y le traen al Niño, un vestido blanco, pampanitos verdes, hojas de limón..." En las cartas de los niños-apostólicos algunos dicen que quieren un hábito blanco y negro, la colección de vidas ejemplares, libros de la Historia de Santo Domingo, mucha vocación, pero a mí las peticiones que mas me gustan son aquellas que dicen: "quiero un traje de payaso, una bicicleta, o unas pistolas de vaqueros como en las películas, porque me inculcan la disciplina y me ayudan a cumplir la ley". Genial.


Recuerdo añorar, en el colegio aquellos tiempos y soñar con aquella noche, aquellas ilusiones y en aquella arquitectura de madera de colores verdes, amarillos rojos y azules con la que construía catedrales y edificios imposibles.
Cabe el Belén o el Árbol del hall nos echaban los regalos colectivos para el Colegio, balones, pelotas, equipamientos de fútbol, paletas de ping pong, parchises, ocas, ajedreces, damas, juegos de naipes y hasta un palé y algunos juegos reunidos para jugar al laberinto y la escalera y una gran cantidad de macutos.


Los días anteriores a la Navidad y Reyes escribíamos cartas con deseos de paz , amor, de que acabaran las guerras y  que terminasen los conflictos del Vietnam, de Cuba, del Medio Oriente y que el hambre desapareciera de la tierra y que todos los niños del mundo tuvieran regalos, juguetes y amor. También nos acordábamos de nuestros misioneros y sus filegreses, así como de todos los componentes de la Orden Dominicana.


También se organizaban concursos de villancicos, de rondallas, de redacción y poesía, de pintura de dibujo de trabajos manuales, que exponíamos en aquella larga sala que fue antiguo Santuario, por la que íbamos al comedor y que luego se convirtió en Museo de las Ciencias o de las Misiones o de no se que glorias varias. Lo que si me acuerdo es que como no había calefacción hacia un frío que se jodía lorito (palabra soez o taco). Todos los años se celebraban los tradicionales Concursos de Christmas, un año gané un premio a la originalidad por unas postales hechas a bolígrafo, imitando las incisiones de Lapayesse en las Capillas. También varios años colocaron en esta sala unos paneles con la historia y pinturas de Fray Angélico. Al finalizar las Navidades se repartían los premios de estos concursos y los de cuentos, redacción y poesía se publicaban en la Revista Camino. Recuerdo que en la redacción de Pantalla había un gran actividad, confeccionando el Periódico Mural, escribiendo artículos, los Telecosas y Minimundo haciendo adornos para todos los lugares. Serrano, Clemente, Javier Martín, Carlos Soria, etc.


A parte se celebraban, campeonatos de ping-pong, cartas, juegos de mesa y si el tiempo acompañaba futbol y otros deportes y alguna salida al Campo, a veces nevado o con la tierra helada y formando cristales estrellados y los charcos helados y las ramas de los árboles y tomillos poblados de blanca escarcha. Qué frío se metía en el cuerpo, sobre todo en orejas, pies y manos, con gorro y guantes y hasta pasamontañas. El viento era siberiano o severiano de severo. Los sabañones poblaban las orejas y manos, cual semáforos en rojo. La gente decía que unas Navidades sin nieve no eran navidades. me gustaban las batallas campales a bolazos y sobre todo hacer enormes muñecos de nieve. Recuerdo los carámbanos o churros colgando de los tejados y de la visera de la recreación y alguna rosa asomando entre la nieve. El agua de los grifos y cañerías se helaban y la fuente tenía los chorros solidificados, cual ramas de palmera, el pulpo, los peces y la estrella de mar, nadaban bajo una gruesa capa de hielo. Según leo algunos años los mayores fueron a esquiar a Pajares y Villamanín, en mi casa había fotos de mi hermano con esquíes de madera. También leo que a los menores les mandaban en Navidades a sus casas, pero yo nunca fui de los menores en la VIRGEN DEL CAMINO, por lo tanto allí me quedé.


También dicen los niños-apostólicos en su CLUB DE LA ALEGRIA que teníamos comidas y cenas especiales en Navidad y que nos daban turrones abundantes. El día de Nochebuena y el de Navidad nos dieron 5 platos. Si recuerdo que nos dejaban hablar en las comidas y nos podíamos llevar los turrones a la camarilla, de mazapán con frutas, de yema, duro, blando, royo de cacahuete y algún polvo, polvo, polvorón , "machucado y hecho migas", que con el tiempo adquirían un cierto líquido o babilla por encima, pegajoso y dulce, quizás fuera a causa de la humedad. Durante estas fecha en el comedor en lugar de música clásica nos ponían villancicos y recuerdo un disco que se titulaba VILLANCICOS DEL MUNDO y en especial uno de Perú o de Bolivia, que decía así: "Caminito de Belén, van los Reyes a adorar a un niñito que ha nacido, que ha nacido en un portal..." Su música me sonaba a la "Tarántula de la Arlesiana de Bizet".


En la capilla estaba expuesto el NIÑO JESÚS y se le podía ir a visitar y besarlo en su cuna durante los recreos, alguien dice que era su mejor momento. A las tardes celebrábamos en la CAPILLA una especie de Adoración y Novena al Niño, y en fila besábamos su pierna. A mi me recordaba a la NOVENICA DEL NIÑO, que celebrábamos en Burlada, donde cantábamos el Adestes Fideles y otro hermoso villancico, que ahora no recuerdo. Por la asistencia a la Novenica, nos daban boletos para la Rifa del Corderico y otros regalos, así como entradas para el Cine Parroquial de Villava.


En la Noche Vieja celebramos una HORA SANTA DE REFLEXIÓN sobre el año el año pasado y sobre el año que venía, un alumno de años anteriores al mío (Año 1959), dice que la HORA SANTA la predicó el PADRE BRAVO y según el comentarista de la AGENDA DE LA REVISTA CAMINO decía "cosas sobre las responsabilidades del año 1961, que metía miedo". Conclusión: "Procuraremos ser buenos". Todos los años que estuve en el Colegio, siempre hubo hora santa y otras meditaciones sobre el año saliente y el año entrante, y siempre se hacían buenos propósitos para el AÑO NUEVO. Todos dejábamos nuestros vicios, pecadillos y defectos y comenzábamos un nuevo proyecto: "AÑO NUEVO VIDA NUEVA". Íbamos a ser más buenos que el "copón". Yo recuerdo que ese día pasaba un viejo personaje, renqueante, viejo, viejísimo de la muerte, apoyándose en un bastón o cachaba, con una larga barba que arrastraba por el suelo, que tenía 365 narices, como 365 soles. Al día siguiente se veía un niño, representación del AÑO NUEVO, envuelto en pañales, con chupete y biberón y traído por una angelical cigüeña.


Como dijimos anteriormente, había comedías y veladas a la noche y a estas representaciones se les denominaba: " EL TEATRO DE LA ALEGRÍA". Se contaban chistes, se hacían breves comedias o pasos y pasillos, se tocaban instrumentos, se cantaba a coro y en solitario canciones modernas, se hacía parodias e imitaciones y hasta nos disfrazábamos de diversos personajes. Los dos primeros años de mi estancia las comedias y veladas las preparaban los alumnos de los cursos superiores, recuerdo a un tal PABLO JAVIER, que era un genio para la dirección y representación de estas veladas y comedias, así como para otras de mayor calidad y envergadura. Recuerdo la erección o erepción del monumento o estatua a Pablo Anchoa, La Venganza de Don Mendo de Muñoz Seca, cuando un árabe  le endiñaba un alfanjazo diciendo: Por Alá y don Mendo, esquivándolo le decía: No por aquí.

Y aquella representación declamada de:
 
A veinte leguas de Pinto
y treinta de Marmolejo,
existió un castillo viejo,
que edificó Chindasvinto.
Lo habitaba un gran señor,
algo feudal y algo bruto,
se llamaba Sisebuto...
Cabalgando en un corcel
de color verde botella,
raudo como un centella,
llega al castillo un doncel...
Sube que sube, que sube.
Trepa que trepa, que trepa,
Cae en manos de un querube,
la hija del Conde la Pepa...
Y sigue y sigue....
 
Se representaba una zarzuela, donde se cantaba aquello de: "Era un rayito de luna, que alumbraba el cementerio, donde reposan los restos de mi tío Desiderio. Desiderio, Desiderio, siempre triste y siempre serio, si no fuera por el rayo de lunita que te alumbra, qué sería de tu fosa, que sería de tu tumba, tumba, tumba... Y no sé si en la misma o en otra:  "Apaga luz, Mari Luz, apaga luz, que yo no puedo vivir con tanta luz. Pobrecitos los borrachos que están en el camposanto, que Dios les tenga en la gloria por haber bebido tanto...Los borrachos en el cementerio juegan al mús.". Los Tres Robinsones, con barcos pintados por el Padre Morán. Alguien decía aquello de: Suspiráis, marquesa. No nus quedamus, dijo la marquesa poniendo las protuberancias, aditamentos, pechonalidad sobre la mesa, osease las tetas. Soldaditos de plomo....


Cuando los del 59 llegamos a quinto y sexto nos tocaba organizar las veladas y comedias a nosotros. Recuerdo a Carlos Alonso, Ariztimuño, Arrúe, Zarzuelo, Ibarrola, Elustondo, Zaratiegui y todos los demás preparando actuaciones, tanto musicales como teatrales. Recuerdo haber repasado toda La Galería Teatral Salesiana para elegir una comedia. Representar el "Retablo de las Aceitunas" de Lope de Rueda. Bailar ballet, de puntillas y joderme todos los nudillos de los dedos de los dos pies. Una rondalla compuesta por Elustondo, Mendivil, Ibarrola, Lacalle, Arrúe, Egea, etc. y alguno más tocando un quinteto de Haydn y yo salía vestido de trovador y alguien decía:" y el galán así cantó" y el dicho galán  (que era yo) cantaba con voz de soprano tiple, (a lo María Callo,  o a lo Renata Tebaldi, no a lo Del Mónaco, Alfredo Kraus Diestéfano o José Múgica el mejicano y sobretodo Mario Lanza el Gran Caruso) alguna romanza de ópera... Y la interpretación de un villancico, con otro compañero, un compañero alto, pues parecíamos el punto y la i, podía ser Argüeso, Julián, el Pitu... o quién se yo. Iniciaba el solo." Es que al fin de mil amores, una madre venturosa, a luz dio a un Hijo divino..." y mi alto compañero me secundaba en un dúo que no sé que decía, que hasta hace poco recordaba y que ahora he olvidado.

Pero la gracia está en que todo el mundo esperaba gallos, desafines, subidas y bajadas de tono, pero no desafinamos  ni rompimos el tono en ningún momento. Todo el auditorio y hasta el dúo, se quedaron perplejos y aplaudieron a rabiar. Todos los años se recitaba aquello de: "Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar sino vuela un velero bergantín... Alguien lo recitó  vestido de cordobés y de forma aflamencada, rematando con taconeo aquello de: "bergantín, bergantín, bergantín o del uno al otro confín, confín, confín..." Un año entre otras cosas representamos el "Auto de los Reyes Magos, (anónimo incompleto) pero resultó demasiado fisco y deslicado para aquellas fechas.

Así pasábamos algunas noches navideñas en la Virgen del Camino de León.


Pero nos queda algo muy importante para todos nosotros, el SEPTIMO ARTE, EL CINE, los filmes, las cintas el celuloide, qué gozada cuando apagaban las luces y empezaba la película con su música de presentación, sus cortes, los abucheos, los besos  prohibidos y censurados (con lo bueno que es besar), Suevia Films, Metro Goldwyn Mayer, Sevilla Film, el león rugiendo y el director, y el reparto, y el guionista y la música y el script y el productor y todo el elenco al completo. Según cuentan los cronistas y críticos cinematográficos de Camino en aquellas navidades de aquellos cuatro años nos echaron los NODOS consabidos, con su propaganda del régimen y la voz inconfundible  de Matías Prat , las siguientes películas y otras más, que posiblemente recordareis vosotros mejor que yo: 101 DÁLMATAS de Walt Disney, presentada por Raúl Walsh, 1961, Cruella de Vil, LA BELLA DURMIENTE DEL BOSQUE, (1959) Glyde Geromini, Música de Tchaikovsky, George Bruns, Cuento Perrault. CENA DE ACUSADOS, 1959, Julien Duvivier, francesa, Danielle Darrieux, Lino Ventura. LAS CAMPANAS DE SANTA MARÍA con  Bing Crosby  e Ingrid Bergman (1945), película considerada  navideña  y una de curas en la que trabajaba Spencer Tracy (Espichi Trochi, en nuestro lenguaje coloquial). SIMITRIO, mexicana, (1960), Emilio Gómez Muriel, José Elías Moreno, sobre maestros, buena, yo hice la crítica para la Revista "Camino", no me acordaba de nada. LA LEY DEL SILENCIO, Muelles, Sacerdote, Karl Maldem, Marlon Brando, Elia Kazan, (1954) Caza de Brujas de McCarthy, HOMBRES, película de héroes y guerra, 1950, drama discapacitados guerra, Fred Zinneman, Marlon Brando. ¿QUIERES AYUDARME A SUBIR LAS ESCALERAS ?, CERCA DE LA CIUDAD,  Luis Lucia (1952), Adolfo Marsillach, José Isbert y Margarita Robles, de curas. PARSIFAL, (1951) española, Daniel Mangrané y Carlos Serrano de Osma, Gustavo Rojo, Ludmila Tchérinna, Santo Grial. Sorprendente película. SHERIF HORA H, (1958), Harry Veller, Estados Unidos, Fred Mac Murray. FELICES PASCUAS  (1954) Juan Antonio Bardem, rifa cordero, navideña, Julia Martínez, José Luis López Vázquez, etc. y EL COCHECITO de Marco Ferreri. (1960) José Isbert, Pedro Porcel, guión Rafael Azcona. LA CIUDAD DE LOS MUCHACHOS, (1945) con Spencer Tracy, Michey Rooney,y EL DESIERTO DE PIGALLE con Annie Girardot (según decían era muy fuerte, pues hablaba de putas) (1958) de Leo Joannon.. Por los comentarios en la revista, se ve que los niños-apostólicos preferían las películas del oeste y de guerra y las americanas a las españoladas, según decíamos. Pero varias veces desde su primera emisión era un clásico navideño: "LA MELODIA VIAJERA", que a todos se nos grabó en la mente y en lo más profundo de nuestro corazón, hasta que SANTOS VIBOT, la rescató de la más oscura procrastinación y abandono.


En estos tiempos de Adviento y Navidad, acudíamos al SANTUARIO, a celebrar toda la liturgia del momento, misa de Navidad, Misa de Gallo, Hora Santa, Reyes, Adoración al NIÑO JESUS. Se colocaba un Belén en la Capilla de Guadalupe, creo, y a la tarde o después de misa se realizaban CONCIERTOS DE VILLANCICOS para  todas las personas, muy numerosas que acudían a los Oficios de ADVIENTO Y NAVIDAD, en los que se cantaba aquella antífona gregoriana de la Víspera del Nacimiento que decía así:
 
Hodie Christus natus est. Hodie salvator
apparuit. Hodie in terra canunt angeli,
laetantur archangeli. Hodie exultan justi,
dicentes: Gloria in excelsis Deo. Alleluia.
 
Sé que me alargo y corto, para poder enviaros esta parte y mañana os enviaré el resto, pues odio la procrastinación, pues no soporto los recortes y me crea angustia vital el tener que "eslegir" de aquí o "eslegir" de allá, o recortar de aquí o recortar de allá, una vez que empiezo me gusta lanzarme e ir "totieso", "topalante".

Brindo por todos vosotros con GASEOSA ARMISÉN ACHAMPANADA  Y CON REGALIZ EN BOTELLICA AMISTELADA Y AMOSCATELADA.

FELIZ NAVIDAD CON MULA Y BUEY PROSPERO AÑO NUEVO  Y FELICES REYES MAGOS DE ORIENTE, GABON. ZORIONAk. URTE BERRI ON ETA ERREGE ONAK. (Espero no me lo prohíba el WERT ESE).

 
Mañana os felicitaré con Villancicos Varios.

Un saludo y un fuerte abrazo para todos con mi especial cariño. Javier.

VIAJE POR EL RECUERDO

VIAJE POR EL RECUERDO

Santos Suárez Santamarta nos felicita estas Navidades a la vez que nos acompaña su versión de nuestra historia, de nuestros recuerdos del Colegio de la Virgen del Camino y de aquella edad primera, edad bella y bendita sobre la que el recuerdo siempre orbita.

La fotografía me la envía Guillermo García, una representación navideña del año 1959 en el Teatro del Colegio.


 

Sea mi felicitación de Navidad compartir con vosotros estas estrofas –entre la oda y la elegía- en las que van recuerdos y afectos en torno a nuestra ya  lejana vida colegial con ánimo de seguir reforzando los lazos que nos unen, despertar algunas de nuestras mejores vivencias de aquel entonces y contribuir a que este blog no decaiga.

Feliz Navidad.

Un abrazo. Santos S.Santamarta.

 


 

Otro viaje por el recuerdo

 

Queridos compañeros,

antes que termitas del olvido

hagan más agujeros

al recuerdo del tiempo compartido,

quiero avivar ahora

las ascuas del ayer sin más demora.

 

Mi despejada frente

parece no tener otro cuidado

que andar frecuentemente

volcada en los asuntos del  pasado,

con mayor insistencia

los del tiempo que fue de adolescencia

 

Pues de modo incesante

como frutos asibles  a  la mano

recobro a cada instante

los recuerdos de aquel ayer lejano

en que yo, adolescente ,

de la vida y del mundo era inconsciente.

 

Da comienzo esta historia

cuando aún era  niño  pueblerino

en marcha migratoria

a un colegio en la Virgen del Camino, 

internado de chicos,

fundado por los frailes dominicos

 

Que se había erigido

dominando una  extensa paramera

en un árido ejido

y al borde de la misma carretera

que es también el camino

del que marcha a Santiago peregrino.

 

Fue al final de un verano;

todavía quedaba por la era

la parva, escasa en grano,

cuando dejaba yo por vez primera

mi gente y mi poblado

y llegaba, medroso, al internado.

 

Allí encontré enseguida,

ahuyentando temores venideros,

animosa acogida,

aunque en muchos de aquellos compañeros

veía mi reflejo

como si cada cual fuese un espejo.

 

Hoy juzgo un  privilegio

y una satisfacción haber vivido

interno en un colegio

al que siempre recuerdo agradecido

y  a no ser por demencia

de él  siempre hablaré con complacencia

 

Pues en  tiempos de inopia,

tras una guerra cruel no muy lejana,

tuve allí casa propia

y enteramente abierta una ventana 

que daba por ventura

al mar de la amistad y la cultura.  

 

 

Mis recuerdos mejores

quisieran ser un cálido homenaje

a aquellos profesores

que me dieron no sólo este equipaje

con que voy por el mundo

sino un algo especial  y más profundo.

 

Y aunque la mayoría

de cuantos allí estaban ya se han ido

los llevo cada día 

a salvo de la incuria y del olvido:

cada cual con su acento

fue para mi velamen brisa o viento.

 

En su diaria brega

con nosotros, aunque de carne y hueso,

fueron tesón y entrega

entusiasmo y saber; y yo por eso

no fuera bien nacido

sin sentirme y mostrarme agradecido.

 

Con afecto y ternura

recuerdo especialmente a un hombre bueno

de ascética figura,

abnegado, magnánimo y sereno,

de interior fortaleza

y fuente de exterior delicadeza

 

 

Tuve allí compañeros

agraciados con tan extensa parte

de dones verdaderos

de amistad y nobleza, ciencia y arte,

que muy difícilmente 

diera en otro lugar con mejor gente:

 

Actores y  cantores

pintores y  cabales deportistas,

poetas y escritores

y una nutrida pléyade de artistas  

de habilidosas manos

que tocaban guitarras y pianos.

 

Otros más igualmente

con no menor destreza y disciplina

tañían sabiamente

la bandurria, el laúd, la mandolina…

como si ángeles fueran

o antes ya de nacer tocar supieran.

 

Pero allí sobre todo

hice buenos amigos cuya alma,

a semejanza o modo

de aquel sobrio lugar de luz y calma,

era sencilla y clara

y razón de que siempre los amara.

 

Como en el pan va el trigo

van su nombre y su rostro adolescente

amasados conmigo

y aunque el tiempo me hiciere un día demente,

no restara motivos

para que en mi demencia fueran vivos. 

 

 

A modo de inventario

hoy mi mente se va a la camarilla

al nuevo santuario, 

al estudio, las aulas,  la capilla,

al  hall  o  locutorio, 

al salón de recreo, al refectorio…

 

A los largos pasillos,

al teatro y a tantos más lugares

donde siendo chiquillos

vivimos peripecias y avatares

de quienes tienen sueños

por crecer y dejar de ser pequeños.

 

Afloran de repente

mil detalles, recuerdos y emociones

cuando evoca mi mente

todas estas estancias y rincones  

en cuyos mudos huecos

¡ cuán dormidos quedaron tantos ecos…!

 

 

Recuerdo, a mí llegada,

hallarme ante un larguísimo pasillo,

tras franquear la entrada,

que, aunque extendido en claridad y brillo,

vi ser un cortafuegos…

¡ de tantos  y tan íntimos apegos…!

 

Era el itinerario

de tránsito obligado a comedores,

tres veces a diario.

y por él, de menores a mayores,

se iba en doble hilera

para volver después de igual manera.

 

En largas filas mudas,

siempre al compás de nuestros pies ligeros,

porteábamos dudas

ilusiones y rezos misioneros

que como lluvia en calma

iban calando hasta el hondón del alma.

 

 

Igualmente pudiera  

mentar la diminuta camarilla

en que por vez primera

la almohada en que apoyaba la mejilla

sentí no ser mi almohada,

de montaraces hierbas perfumada.

 

En extremo sencillas,

de poco más de dos metros cuadrados,

eran las camarillas

un nocturno redil de estabulados

cuerpos adolescentes 

ajenos a otros mundos y otras gentes.

 

Si bien la fantasía,

sin trabas ni mordazas ni recelo,

resuelta trascendía

aquel lugar y, remontando el vuelo,

emprendía mil viajes

a los mismos nostálgicos parajes.

 

Allí, por las ventanas,

a través del cristal buscaba estrellas, 

brillantes y lejanas

y otra luz, titilante  como ellas,

que en la torre era guía 

y estrella colorada parecía.

 

Luego, en estrecha cama

el sueño cada noche se acercaba

sigiloso al pijama

y remolonamente se marchaba,

sólo llegado el día,

tras la ingrata ablución con agua fría.

 

Y ya, sin desperezos,

era norma dejar el dormitorio

y acudir a los rezos

bajando con presteza al oratorio

en dócil disciplina  

para invocar la protección divina.

 

 

Nuestra capilla era

como un cálido troj de la plegaria,

donde el alma pudiera

tener cuanta atención es necesaria

y el concentrado celo

para  entrar en contacto con el cielo

 

Por eso no tenía

ni una sola ventana tan siquiera;

su luz la recibía

de más allá del techo de madera

y aunque oculta o furtiva

fulgores derramaba  desde arriba.

 

Eran allí a diario

pías lecturas y meditaciones,

la misa y rosario,

los candorosos cantos y oraciones

y el continuo ejercicio

para amar la virtud y odiar el vicio.

 

Es, hoy, cerrar los ojos

y verme ante el mosaico aquel que presidía

nuestros rezos de hinojos

con una dulce imagen de María

nuestra madre y señora

que extendía su manto protectora.

 

 

El rezo del rosario

después de la merienda  era el preludio,

repetido a diario,

de un tiempo largo en el salón de estudio

en silencio profundo

sostenido  hasta el  último segundo.

 

De donde, sin embargo,

se podía salir en ocasiones,

mas sólo por encargo

o acudir a frecuentes confesiones

de pecados veniales:

que lugar no era aquel  para otros males.

 

Dejando el guardapolvo,

que era en dicho local traje de gala,

por el “ego te absolvo

se podía salir de  aquella  sala

y volver liberado

de algún rato de estudio y del pecado.

 

Ante el pupitre, en filas,

apuramos allí las tardes lentas,

monótonas, tranquilas,

fatigosas a veces, somnolientas

donde sólo se oía

el sonar del papel o a quien tosía.

 

Y entre  largas  hileras 

remaba  yo con verbos deponentes

como preso en galeras,

vigilado por tubos fluorescentes

de los que siempre alguno

persistía en guiñarme inoportuno.

 

¡Cuántos atardeceres

usurpados por las obligaciones

de  acumular saberes  

acerca de ablativos,  ecuaciones…

o mil datos de historia

y darles acomodo en la memoria…!

 

Embridando de paso

tanta imaginación despendolada,

mientras que hacia el ocaso

se extendía la tarde arrebolada

sobre el páramo abierto

que hacía al internado ser más cierto.

 

 

Luminosos locales,

orientados al sol del mediodía

con grandes ventanales,

eran las aulas  en donde discurría

todo el aprendizaje

de las ciencias, la historia y el lenguaje.

 

Mi mente  las enlaza

a pupitres de hierro y de madera

con diseño  biplaza

que se anclaban sobre una carrilera

teniéndonos unidos,

y en pareja,  por orden de apellidos.

 

Frente al amplio encerado

pudimoos ser a veces vagabundos,

viajeros del pasado,

héroes y exploradores de otros mundos

o cualesquiera empeños 

que tuvieran cabida en nuestros sueños.

 

Sin dejar, a diario,

de dar cuenta de todas las lecciones

que marcaba  el temario

y, por enmarañadas traducciones,

transitar los caminos

de los clásicos griegos y latinos.

 

¡Cuántos palos de ciego

propiné allí, de pie, frente al estrado 

si el profesor de griego

me instaba a presentarle, despiadado,

mis traducciones toscas

que yo osaba adobar… ¡por si las moscas…!

 

Como Olimpo veía

el alto estrado al que los profesores

se alzaban cada día 

y un Sísifo era yo que entre sudores

las  piernas me temblaban

si a subir allá arriba me llamaban.

 

Por eso era un alivio

deportar en los fines de semana,

a César, Tito Livio..

y a toda aquella otra tropa hermana

de luminarias griegas:

Tucídides,  Heródoto… y colegas.

 

¡Qué cambios de semblante

y de ánimo los viernes se advertía

al ver que por delante

mayor tiempo de holganza se ofrecía,

más soñados paseos,

más deporte, más cine y más recreos!

 

 

Fuera sobre las cuatro

de la tarde en domingos y festivos

cuando rumbo al teatro

nos íbamos, alegres fugitivos,

llevados por la prisa

y ávidos de emoción, sorpresa o risa.

 

Era abrirse el oscuro

-verde oscuro- telón cuando ocurría

desmoronarse el muro

que confinaba nuestra fantasía

y allí quedaba suelta

hasta el ingrato fin y el dar la vuelta.

 

¡Conciertos, recitales

de coros y rondalla… las funciones

de autos sacramentales,

comedias, sainetes … proyecciones

de cine, sobre todo,

a las que siempre precedía el NO-DO!

 

Recuerdo boquiabierto

-y en esto la memoria no me falla-

aquel primer concierto

con que en este local nuestra rondalla

me ató  con suave tiento

y lazos de embeleso al duro asiento.

 

¡Fueron tantas veladas

de estéticas y gratas emociones,

de risa a carcajadas

por cómicas o chuscas actuaciones

que se me hacen presentes

las nostalgias, si en ello pongo mientes!

 

 

Caudal de sensaciones

era cada visita al santuario

en las celebraciones

con asperges, hisopo e incensario… 

el órgano tronante,

y la engolada voz del celebrante.

Aunque yo prefería

algunos otros más íntimos goces:

el canto, la armonía,

el temperado timbre de las voces

y la cadencia suave

que eran del sentimiento puerta y llave.

 

¡Qué hondas sacudidas

cuando una voz traslúcida entonaba

Mañanicas floridas…”

y con límpido timbre se elevaba

como un ciprés de hielo

que quisiera encender de escarcha el cielo!.

 

O el sonoro estallido

de aleluya por El Resucitado

con tal fervor sentido

y con tanta pasión interpretado

que si Haendel lo oyera

de una igual emoción se estremeciera.

 

Abatidos e insomnes,

en cambio, nos dejaba aquel lamento

de dolor “Oh, vos omnes…”

cantado con la unción y sentimiento

del que ante sí tenía  

la imagen del tormento y la agonía.

 

Polícromas vidrieras,

por el sol de la tarde traspasadas,

tintaban las maderas

olorosas del coro en mil lanzadas

de rayos de colores

despertando recónditos fervores.

 

Y desde el alto coro

llegaba a todo el templo y lo invadía

el surtidor sonoro 

de nuestra  bien templada escolanía,

guiada  con tal brío, 

que, escucharla, causaba escalofrío.

 

Allí un sabio organista,

dotado de finura en los sentidos

de  oído, tacto y vista,

daba brillo y color a los sonidos 

manejando entramados

de pedales,  registros y teclados.

 

¡Con qué humilde soltura

practicaba su arte y se adaptaba

a nuestra partitura

que el maestro de coro interpretaba

y a la vez dirigía

con pericia y pasión que conmovía …!

 

 

No evoco la comida

cuando va mi recuerdo al refectorio,

ya que en él enseguida

me sentía como en un auditorio

reparador de males

y fuente de deleites musicales.

 

Pues siendo melindroso

y desganado hasta lo indecible,

no encontraba sabroso

plato alguno ni nada apetecible,

aunque sí disfrutaba

de cuanta buena música sonaba.

 

Y usando los cubiertos

cual batutas iluso dirigía

sonatas y conciertos

o la más intrincada melodía:

ni el “Pájaro de fuego

érame inaccesible en este juego.

 

Eran las sinfonías,

conciertos y corales, condimento

de arroces y judías

o, por mejor decir, propio alimento

que, probado en inicio,

resultó ser después creciente  vicio.

 

¡Cuántos aprendizajes

musicales  -si en mi recuerdo hurgo-

prendidos a potajes…!

los Conciertos de Bach de Brandenburgo,

la Heroica, la Italiana,

la Incompleta, el Reloj o la Renana…

 

La sin par Primavera

o el Otoño, las Danzas Polovsianas

la Melodía Viajera,

nocturnos, barcarolas y pavanas,

el Reloj Sincopado

la Suite del  Gran Cañón del Colorado…

 

O grandes oberturas

y otras célebres piezas… audiciones

que, aliñando  verduras

o garbanzos, o arroz, o macarrones,

hacíanme su ingesta

algo menos difícil y molesta.

 

En mis cavilaciones

he llegado a pensar qué hubiera sido

sin aquellas raciones

de tan gustoso pan para el oído…

pues fue cabal sustento

para un alma infantil en crecimiento.

 

 

Llegando cada año

el tiempo de calor, apetecía

la práctica del baño

y era de ver en él cuánta alegría

y qué hidráulicos goces

causaban  tanta risa y tales voces.

 

Aunque también había

compañeros que, siendo de secano,

les faltaba osadía

para lanzarse al agua y con la mano

al borde se agarraban

y no hidratarles mucho suplicaban.

 

Retengo en mi retina  

surtido de albornoces de colores

en torno a la piscina

y en mi piel la caricia y los frescores

del agua recibida

en cada chapuzón y zambullida.

 

Y las competiciones

por lograr la pericia y las maneras

de emular tiburones

o delfines en tamañas carreras

que pocos sin embargo

nadaban de seguido más de un largo.

 

 

De mi primer recreo

traigo conmigo aquel paraje llano,

que en el recuerdo aún veo,

su apacible horizonte, tan lejano ,

y un aroma que era

de uva madurada  y rastrojera

 

con los vendimiadores

que volvían trayendo ya repletas

de afanes, de labores

y certezas de vino sus carretas.

Y al pasar nos miraban…

y por entre el vallado uvas nos daban.

 

O el campo pedregoso

mostrando aún heridas del arado,

y el botar engañoso

de un balón recosido y abombado

que tras de sí atraía,

en tropel, pertinaz chavalería.

 

Y aquel lúdico invento

que “sebá” se llamaba y consistía

en el enroscamiento

de un cordel -y un balón, que de él pendía-

a un mástil de madera

y evitar que el rival lo consiguiera.

 

También de aquellos días  

mi  dispersa memoria aún recuerda

endebles porterías

montadas con dos palos y una cuerda,

que eran vano objetivo

del  balón-bumerán de bote esquivo

 

Y la paciente espera

por si el  azar dejaba allí, a mi lado

aquella extraña esfera

para verme, por fin, recompensado

al menos con un chute

y obtener tan efímero disfrute.

 

Con un tan mal calzado

que al chutar al balón el pie torcía

o dejaba dañado.

Nadie, para jugar, botas tenía,

ni siquiera baratas:

solamente playeros o alpargatas.

 

Retengo aquel paisaje, 

de intensa luz tendida por el suelo

sin brumas ni celaje

mientras zurciendo el puro azul del cielo

livianas avionetas

ensayaban picados y piruetas.

 

¡Qué gratas las mañanas

de domingo y tardes de recreo…

con qué codicia y ganas

nos dábamos al juego y parloteo

al que fin daba, ingrato,

el pitido estridente de un silbato!

 

¡Y aquellas tardes quedas

de paseo entre vides o entre trigos

por rústicas veredas

polvorientas con el grupo de amigos

de todo conversando

en su qué y su por qué, su cómo y cuándo…!

 

Y en llegando al destino

-que al salir del invierno eran las eras

del poblado vecino-

¡qué sonoro pregón de primaveras

eran las infinitas,

silenciosas y humildes margaritas…!

 

¡O el plácido aleteo

de hojas de los álamos albares

del valle, y el oreo

de aquellos perfumados  tomillares 

que extendían su aroma

por toda la ladera y por la loma…!

 

Luego, al volver, la fuente

de peces de colores teselada…

y aquel pulpo indolente

de fija y enigmática mirada,

que si el agua caía

sobre él pareciera que reía… 

 

Catalpas y cerezos,

que en nuestro entorno, allí, lentos crecían,

velaban nuestros rezos,

nuestros juegos y estudio;  y  nos medían

a su lograda altura

curso a curso también nuestra estatura.

 

 

Fueron tiempos aquellos

de vigor juvenil y ágil figura ,

de abundosos cabellos,

de esbeltez corporal, de donosura

y tersa  piel de seda

de lo cual, por desgracia, nada queda.

 

Lejanos se han quedado

los rizos, el copete o el flequillo ,

el primer afeitado,

la primera calada a un cigarrillo

y aquel look de muchachos

de pantalones cortos o bombachos.

 

Y ya el árbol frondoso

del que ayer cada uno fuimos hoja

hoy tiene un tronco añoso

 y de continuo ya se nos deshoja.

¡ Cuántas hojas, caídas,

se van yendo en dolientes despedidas… !

 

¡Qué vívidos  y  extraños

se me muestran, desde esta edad madura,

aquellos tiernos años…!

Hoy mi mente, advertida, conjetura

que la vida es distancia

y aledaño, tan solo, de la infancia. 

 

Desatinado anhelo

el del niño, que a ser mayor aspira

y a tal fin echa el vuelo,

sin saber que, en llegando allá se vira,

viendo vacío el sueño,

y quisiera volver a ser pequeño.

 

Por eso es don del cielo

gozar en nuestro otoño esta manera

de hallarnos; y el consuelo

de celebrar aquella edad primera,

edad bella y bendita

sobre la que el recuerdo siempre orbita.

 

 


 

LA GASEOSA ARMISEN EN POLVOS (6º PARTE)

LA GASEOSA ARMISEN EN POLVOS (6º PARTE)

Para lectura reposada durante este fin de semana os dejo el sexto lingotazo y segundo de la Virgen del Camino con el que quiere emborracharnos, y apuesto a que lo consigue, el querido Javier Cirauqui. Tú sí que sabes y recuerdas.

 


 


LINGOTAZOS DE GASEOSA ARMISEN EN POLVOS, MEZCLADOS CON AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA O GUÍA O LISTIN DE LAS PÁGINAS BLANCAS Y NEGRAS DOMINICANAS Y APOSTÓLICAS EN VARIAS TOMAS.-
 
            6º LINGOTAZO Y SEGUNDO DE LA VIRGEN DEL CAMINO.
 
ADVERTENCIA: Tengo la impresión de que me he pasado 40 pueblos y cinco pedanías. Ese adagio que dice, lo bueno si breve  dos veces bueno, no va conmigo, así que estáis a tiempo de arrepentiros y no empezar este cúmulo de pitxorradica y sinsorgadicas ensartadas y encadenadas en este larguísimo LINGOTAZO.  Prometo que mis próximos Lingotazos serán encogidos, para mejor manejo y lectura.
                
Me preparo mis bártulos para las libaciones y bebercios de este sexto LINGOTAZO, propongo la misma parafernalia y dispongo sobre la mesa la cajica dorada, con medallicas de la GASEOSA ARMISEN, sobres blancos, sobres amarillos, copa de cristal fino. regaliz negro, amargo, en barra, y botellica y copa con agua de Burlada, aquel agua medicinal, cuyo letrero, con el que aprendimos a leer todos mis hermanos y hasta mis vecinos colindantes, rezaba  así: AGUAS DE BURLADA, ALCALINAS, BICARBONATADAS , SÓDICAS , FERRUGINOSAS, YODURADAS  y a la derecha un pozo acristalado y rodeado de una estructura de hierro forjado que lo envolvía y con una inscripción, en lo alto, que decía: POZO DE LA ASUNCIÓN, 1808, al que se accedía por una pétrea escalera de caracol. Recuerdo que hacía mucho frío y que sobre el agua del pozo, nadaba un cubo atado a una soga, donde se ponían a refrescar la gaseosa, el sifón, el vino y hasta el melón, la sandia y los tomates. Vierto sobre el agua de la botellica el regaliz y sobre la fina concavidad cristalácea, los polvos del sobre amarillo y los polvos del sobre blanco de la GASEOSA ARMISEN; repican las burbujas en el vaso  y la botellica se llena de una corona de espuma en su boca o morro. Largo LINGOTAZO DE GASEOSA ARMISEN Y TXORROTADA abundante de REGALIZ EN BOTELLICA, que llena mi boca y fluye por mis venas y me anima a abrir LA GUIA O LISTÍN DE LAS PÁGINAS BLANCAS Y NEGRAS DOMINICANAS Y APOSTÓLICAS EN VARIOS TOMOS.

Por supuesto, como siempre últimamente, proclamo la BARRA LIBRE, IREKITA, FREE y cada uno que tome lo que le salga en... la punta del nabo. Esta vez me atrevo, pues ya vale de eufemismos y zarandajas. Basta ya de imposiciones y ataques a nuestra libertad, a nuestros derechos, a decidir, a la educación, a la sanidad, a la cultura, basta ya de recortes, desahucios, manipulaciones, troikas, FMI, BCE, PP, calificaciones, reformas laborales, paro, castraciones y tocamientos de huevos a destajo. (Por supuesto que esto son solo opiniones mías, respeto todas las  ideas, pero muchas  de ellas ni puedo ni quiero compartirlas).
 
Como dije y expuse, en el anterior LINGOTAZO, ya están los contenedores preparados, la tramoya colocada, los guiones realizados, y la luz, el ambiente, la atmósfera y los decorados en su punto. Colocamos los actores y los introducimos en el Santuario y en el Colegio de la Virgen del Camino, y realizaremos también ensayos y representaciones, no solo en los estudios, sino también en exteriores. Estos contenedores los llenamos de contenido, de actividades, de vida, de sentimientos, de acción y de conocimiento, de luces y de sombras y de actores protagonistas y de actores antagonistas que llenarán nuestros espacios: Santuario, pasadizo-cordón umbilical entre colegio y santuario, clases, teatro, pasillos,  campos de recreo, recreación, capillas. piscina, dormitorios, camarillas, tolvas para echar los zacutos con la ropa sucia, pantalla, duchas y urinarios,letrinas en los campos, despachos  de subdirector y director, cocina,comedor, procuración, estudio, biblioteca, peluquería (para que se quede contento Heredia),emisora,rondalla, enfermería, laboratorio, balonería, procuración, campos de juego, campo de labranza, viñas y pueblos limítrofes, y bodegas y lontananza y caminos que se pierden en el horizonte, y olor a tomillo y cantos de los grillos y gritos de los niños y voces de los frailes y música ambiente adornándolo todo y por fín abrimos el telón y enfocamos con el cañón de luz y colores cada lugar, cada rincón de los espacios antes citados y los llenamos de nuestros protagonistas, de nuestros personajes, de nuestros actores que representarán para nosotros, en estos espacios, la vida que vivimos en aquellos tiempos.

Aclarado esto y centrado el tema, abro, por fin y después de tanto preámbulo, LA GUÍA O LISTÍN DE LAS PÁGINAS BLANCAS Y NEGRAS DOMINICANAS Y APOSTÓLICAS  y marco nervioso y asustado: PADRES DOMINICOS O FRAILES , MADRES DOMINICAS O MONJAS Y LEGOS Y COLABORADORES DE LA  VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.
 
Entrando a saco en los armarios o más bien almarios del recuerdo, me topo con los nombres de los PADRES DOMINICOS, que nos acompañaron, nos incordiaron, nos educaron, nos ilusionaron, nos suspendieron, nos aprobaron, nos castigaron, nos confesaron, nos dieron la comunión, nos predicaron, nos impartieron clases de diversas asignaturas, nos recrearon, baremaron nuestra vocación, nos angustiaron, nos divirtieron, despertaron nuestras cualidades y nos decantaron por la literatura, la poesía, la música, el deporte, la radio, las  ciencias físicas y químicas, las matemáticas, las artes, arquitectura, pintura, dibujo, escultura, pirograbado, periodismo, abogacía y  filosofía. Nos tortearon, ahostiaron, caponaron y punieron,  pero, a su manera nos amaron y compartieron con nosotros, el dolor, las dudas, las indecisiones, la angustias, las alegrías, la penas y los momentos de felicidad y a los que, aún, después de tanto tiempo recordamos. a unos con más cariño que a otros, pero todos, todos están en nuestra mente.

Comprendo que mi recuerdo es limitado y que yo solo puedo hablar con conocimiento de causa de cuatro años en los que estuve en la Virgen del Camino, de Septiembre de 1961 a Mayo o Junio de 1965, cursos 1961-1962, tercero, 1962-1963, cuarto, 1963-1964, quinto, 1964-1965, sexto, en que me salí finalizado este Curso. Teniendo en cuenta que nuestro Colegio comenzó en 1957 y duró hasta finales de la década de los 80, mis vivencias y recuerdos son como una gota comparada con toda la inmensidad de mar, son una pequeña partícula en un dilatado todo. Si hablo de PP DOMINICOS solo puedo hablar de los de mi época y si hablo de alumnos, solo puedo reconocer o haber oído hablar de los que me acompañaron  desde el año 59 en Villava y a los que nos unimos en León ya en el año 1961. Pude haber coincidido con los alumnos, aunque sea de refilón de los años 56, 57,58,59, 60, 61, 62, 63, 64 y 65, a los del 55 y 66 no los conocí ni de refilón, a unos por defecto y a otros por exceso. Siempre me ha interesado todas las intervenciones en este blog, de lo anteriores alumnos y de los apostólicos que me precedieron y los que me siguieron, como una última que hablaba de haber sido alumnos tanto el padre como el hijo.

Desde hace cinco años tanto este blog como los encuentros, nos han ayudado a reavivar los recuerdos, a reconocernos y a sentirnos parte de algo que vivimos en común y que ahora recuperamos. Gracias a JOSEMARI (ELFURRIEL) Y A TODOS LOS QUE COLABORAN CON SUS ESCRITOS Y A LOS LECTORES QUE NOS LEEN Y SALEN EN EL CONTADOR DE LAS ENTRADAS, tanto sean de aquí o del extranjero y si me apuras hasta de las antípodas.

Como dije  en el quinto LINGOTAZO Y PRIMERO DE LEÓN, quería pintar un cuadro, un paisaje de diversos estilos y técnicas hoy mis pinturas se dedican a los retratos de carácter, retratos incisivos, realistas, de medio cuerpo y de cuerpo entero, torsos desnudos o torsos vestidos, a flor de piel o tapados, con las vergüenzas al aire o en disimulo, psicológicos e intimistas, biográficos, profundos, amables, tiernos , incisivos y penetrantes, policromos y monocromos, esbozados o trabajados y  muy  acabados, oníricos y surrealistas, envarados y naturales, vivos y acartonados, tristes y alegres, luminosos, apagados y opacos. Retratos de los PADRES DOMINICOS y de LOS ALUMNOS, de todos los alumnos, infantes, niños, adolescentes, casi jóvenes, que poblamos aquel  PÁRAMO, AQUEL COLEGIO Y SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEON.
 
Acabado el rollo chirimollo, vuelvo a lo que comencé líneas atrás y vuelvo a hablar de los PADRES DOMINICOS y recuerdo a todos ellos, si de alguno me olvido me lo decís, supongo que yo no recordaré a los que vinieron detrás, pero darlos por citados.

Comienzo, jerárquicamente PADRE EULALIO C. RUIZ (osease CALZON RUIZ, que me costó descubrir), para  mi de GATON DE CAMPOS, para alguno, pariente suyo, de otro lugar de Valladolid, Padre Prior y Director del Colegio, Presidente del Tribunal de las notas en el escenario del Teatro, a mi me llamaba como a otros, rabo de lagartija y hubo hasta quien me llamó chinche eléctrico y pulga mecánica, nos dio clases de Ética y Religión en 5º y 6º Curso, nos enseñaba a hacer silogismos con sus premisas, celebrábamos su onomástica por Santa Eulalia, (Patrona de Barcelona y titular de su catedral) y había cine y hasta se estrenaba un Auto Sacramental y como saben todos mis compañeros del 59, glorioso 59, fue el que acudió en auxilio y defensa en la rebelión en las aulas versus Tascón. Intervino con mano firme y dura y nos hizo bajar la cerviz y nos colocó de rodillas a todos los del curso, creo que con los brazos en cruz, en el pasillo y cuando no pasaban los tranvías para poder escapar agarrados a ellos, como en Lisboa. Y como procedimiento ascético para llegar a la mística se duchaba con agua fría.

Siguiendo con jerarquías nos encontramos con el PADRE PEDRO SANCHEZ, Director de la Escuela Mayor, serio, circunspecto, nos meditaba en la capilla a la mañana, en voz alta, por la espalda y a traición, antes del desayuno y a mi me,chirriaban las tripas con sonidos varios.Nos daba charlas de vez en cuando, nos recibía en su despacho una o dos veces al año, me dijo un año que mis intervenciones en las comedias y veladas de Navidad, le habían  gustado más que el año anterior, con lo cual deduje que el año anterior no le habían gustado ni glorias.  Intentó sonsacarnos los nombres de los instigadores y cabecillas de la rebelión en las aulas y solo consiguió que le respondiéramos como en Fuente Ovejuna, todos a una o mejor Fuenteovejunica, señor. Perdido entre tinieblas, en el recuerdo me aparecen unas clases de sexualidad, con espermatozoides atacando por todos los lados y que uno solo fecundaba, pero en aquellos momentos nunca entendí, en realidad que era aquello de aparearse y hacer el amor, ni que pintaban los genes, con tantas  "x " y tan pocas  "y" .Algunas veces hablamos del ácido oxirribonucléíco y de la creación. y hasta de Teilhard de Chardin. Deduje que Padre y alumnos teníamos la picha hecha un lío y que mucha teoría y poca práctica no llevan a ninguna parte. Cuando cantaba la Pasión  en el Santuario se le encendía el cuello como un semáforo intermitente, en rojo, igual que al Padre Huarte. Me llamó para comunicarme que iba a ir al Noviciado de Palencia  y yo le dije que me marchaba a Burlada. Hombre bueno y auténtico. Me sentí feliz cuando me enteré de su cambio y de sus actuales compromisos con los pobres, con los que sufren, con la Iglesia del amor. Hoy si que es fácil quererle. Todo lo anterior dicho con el mayor cariño.

A continuación hablamos del PADRE ENRIQUE ALVAREZ LOBO, Subdirector de la Escuela Mayor, Profesor de Matemáticas que para mi eran un incordio, a mi lo que de verdad me interesaba era la poesía, la literatura, el arte y la historia, siempre rondaba el suspenso, aunque me aprobaba, o quizás una vez me suspendió. Una temporada, en sustitución de otro profesor, creo que nos dio hasta Griego, jugador de bolos en el Colegio y en Castrogeriz, apuntador metido en la concha del teatro. Anunciaba, antes de los días de campo, en la recreación, que nunca debíamos ir dos solos, ni hacer tríos, nos quería a todos controlados y en multitud. Tenía otras actividades semiclandestinas reprobables. Algún fostión incontrolado y a destiempo también daba. A mí me llamaba feo.

PADRE JUAN JOSE IPARRAGUIRRE, fue para mi uno de mis grandes descubrimientos. fuerte, duro, serio, seco, brillante, perfeccionista, con un enorme valor intelectual. A mi me introdujo activamente en el mundo de la Revista Camino y en el mundo de la poesía y de la escritura. Me enseñó a distinguir, en la práctica, la diferencia entre un símil o comparación y una metáfora y a distinguir y a aplicar los tropos o figuras poéticas, además de las anteriores, otras como: epíteto,  hipérbole, metonimia, paradoja, sinécdoque, personificación, OXIMORON, alegoría, antonomasia, el énfasis y la ironía. Me devolvía mis artículos y poemas cargados de puntos suspensivos, que yo conservaba, una vez corregidos. Por él amé todo la generación del 98, del 27 y poetas de la Guerra y la Postguerra, el año que nos dio Literatura. Me incitaba a escribir y si me pasaba de colaboraciones me pedía firmarlos con pseudónimos, el más usado de mis pseudónimos fue MIRADOR, que elegí como recuerdo del mirador, que había en la casa de mi tía Evarista y mi abuela Ruperta, Casa Múgica de Burlada, otro pseudónimo pudo ser ALPER o ALFER. me publicó dos poemas y un artículo a título póstumo, después que me había salido del Colegio. Su pasión: ELTEATRO, pasión que nos inculcó a todos nosotros. ya sea de actores tramoyistas, técnico de sonido, iluminación, presentadores o meros espectadores. Montaba con devoción y entusiasmo los autos sacramentales y otras obras. Implicaba a mucha gente.  lo controlaba todo con especial maestría. Yo nunca actué en los actos sacramentales y por ello intentó disculparse, pero me tenía siempre a su lado en los ensayos y me encargó hacer la presentación del HOSPITAL DE LOS LOCOS el día de Santo Tomás. Debía confiar mucho en mí, pues ni siquiera leyó ni corrigió lo que escribí, me abrumó y estuve toda la semana anterior acojonado. Entre  la terna Ariztimuño, Carlos Alonso, y yo eligió el encargado de escribir la AGENDA  de la REVISTA CAMINO, cuyo reconocimiento  recayó en JOSÉ FRANCISCO ARIZTIMUÑO AMÁS DE ANDOAIN, con total mérito por su parte. EL día de la BEATA IMELDA LAMBERTINI, PATRONA DE NUESTRAS MADRES DOMINICAS, realicé por su mandato una velada o comedia para celebrar dicho evento y creo que me excedí en pechos turgentes y tetas emergentes de la amada del Cantar de los Cantares, ya os contaré

Su apellido coincidía con EL BARDO VASCO, JOSÉ MARIA DE IPARRAGUIRRE, versolari, romántico, carlista, compositor del GERNIKAKO ARBOLA, zortziko, himno de EUSKALHERRIA. Provenía de Vergara y era de fuerte y pronto genio, que a veces manifestaba con una sarta continuada de mandobles y tortazos, lanzados sobre los APOSTÓLICOS. Era un gran profesor e intelectual y como Secretario del Colegio, nos ponía las NOTAS con su hermosa y espléndida caligrafía.

PADRE PABLO HUARTE, creo que su familia tenia una fábrica de caramelos entre la Calles San Agustín y Calderería de Pamplona y según recuerdo se llamaba CARAMELOS EL RUISEÑOR O DULCES EL RUISEÑOR. Para mí hablar del Padre Huarte es hablar de RADIO sus emisiones con noticias del Colegio EAJ64, RADIO CAMINO, sus guiones en los que yo participaba, tanto escribiendo como actuando, guiones sobre las diferentes etapas del Camino de Santiago, sobre la primavera, en Semana Santa, FIGURAS DE LA PASIÓN DEL PADRE KUPAREO, sobre las rogativas para implorar la lluvia, libro sobre la ruta jacobea, en colaboración con el P. Arsenio, el movimiento de la mano tras los cristales para comenzar la grabación, silencio, interrupción de la grabación  por las risas nerviosas, bronca, vuelta a empezar. Vino de Villava con nosotros pero se quedo en la Escuela Menor, clases de Lenguaje en 3º, mínimo diccionario: ababol (amapola), abad, abadía, abalorio, albedrío, aborto (parto prematuro), abencerraje, etc.. Procurador, procuraduría, confección de los periódicos murales TELECOSAS Y MINIMUNDO. también se le ponía el cuello intermitente en rojo, cuando cantaba la Pasión como al Padre Pedro, paciente, tímido. Junto con el P. Torrellas nos enseñó canciones populares. Hablaremos de él en otros LINGOTAZOS.

P. ANGEL TORRELLAS, como decía del Padre Huarte sobre la radio, hablar del P. Torrellas es hablar de música, música que le irradiaba por todos los poros del cuerpo, director de la escolanía, director de la rondalla, a las que dirigía con un gran acierto y entusiasmo. Programaba a Bach, sus pasiones, Ave verum de Mozart, Vitoria, Mocoroa, Lasso, Prés, Joaquín Hernández, Himno de la Virgen del  Camino, Nueva Liturgia después del Concilio Vaticano II, salmos, misa de Tomás Aragüés, grabación y disco, con Pagán, Albeniz, La Atlántida, Cantata en la Catedral, Cristóbal Hafter, Concierto en  el claustro de San Isidoro para Fraga Iribarne y la inauguración del Hostal San Marcos, Festival en el Teatro Emperador para el Sorteo de la LOTERIA NACIONAL, villancicos en el Teatro Real, Concurso, bacalao y aceitunas para afinar la voz, los seises de la  Catedral de Sevilla,Pero Grullo está en el Portal, Mañanicas Floridas del frío invierno, Y ES QUE AL FIN DE MIL ANHELOS UNA MADRE VENTUROSA a luz dio a un Hijo Divino..., Falla, Misa de ángelis, de Perosi, Aleluya y Amen de Haendel, grabación, cantada hasta para Franco, bajo palio. La Leyenda del Beso, Pepita Creus, Canción Croata y Portuguesa, La Atlántida de Albeniz , Peer Gynt, la mañana,Canción de Solveig, Minueto de Don Juan de Mozart., y Don Melitón tenía tres gatos.... Caminaba el conde Olinos, mañanitas de San Juan... Buen  menú, señor, boga, boga, a,b,c,d,... barba capuchinorum...Y no te asombres y no te asombres que está en aquella sombra Dios y hombre y hasta ya no va la Sinda a por agua a la fuente... y el mío... Xuan coménzome a falagar con un palo de avellanu, Yesus que burru ye Xuan y una subida al Pico del Fraile y un Cerca de ti Señor, organizador de ligas de futbol y olimpiadas y un abandono para irse a Córdoba. Bien parecido, brillante, entusiasta y entusiasmado, genio fuerte, boca pegada a un diapasón, batuta, fa, do sol, re la mi si,... si, mi, la re, sol, do fa, y beatas- niños cantando y arrastrando el Hostia Pura y el cantemos al amor de los amores... que desafinas, Cirauqui, que desafinas...Y sobre todo su decisión final, su marcha a Méjico, D.F. en las ciénagas improductivas y a BATAHOLA, con los pobres, con los nativos, los desposeídos, a llenarles de ilusión, de música y amor, de redondas, blancas, negras, corcheas, semicorcheas, fusas, semifusas y garrapateas en escala hacia un Dios musical y solidario...

P. JOSE ITURBE, menudo, vasco, de Anzuola, viejo conocido de mi familia, por Villava y por Vergara,ya que la familia Múgica tenía la mitad de la familia en Vergara y la otra mitad en Burlada. Al venir a León se nos quedó en Villava, parece serio y seco pero a mí siempre me ha resultado entrañable, cercano. Mi familia siempre tuvo una estrecha relación con él. Después de un tiempo recaló en la Virgen del Camino y recuerdo dándonos clases de Teoría musical, música leída, ritmo, medida,compas de compasillo, dictado musical, clave de sol, clave de fa, tresillos, calderón, 6/8, 4/4 y el enredo de meter tantas notas,en un tiempo y mira que tenía bemoles y sostenidos y medir con tiempos y golpes de la mano, no desafinar y la-a-a-a y si-i-i-i y piano, allegro, ma non tropo, adagio y andante y andantino y molto vivace y presto al puesto último de la clase que desafinas en do mayor, mi menor, clave de sol, de ut y de fa, tu canto no es armónico sino disonante y hasta malsonante. Métodos Laz y Solfeges des Solfeges, Clase de Geografía y Ciencias naturales, (no estoy del todo seguro) fauna, flora, formas de las hojas:, sagitadas, dentadas, serradas, treboladas, lanceoladas, caducas y perennes. Su agilidad y nervio en el futbol era proverbial, qué soltura al hacer una tijereta, qué destreza al saltar al aire, con habito remangado o con chándal. El día del Encuentro en León al pasar las filas de frailes hacia el altar para concelebrar, me dio un apretón en el brazo con cariño. Su hermano P. ANTONINO fue tanto en Villava como en Estella, Padre Maestro de Hermanos legos.

P. (entonces, no ahora) JOSE ARSENIO ARENAS, para mí la imagen de la profesionalidad, del conocimiento, algo distante,  marcando las distancias, profesor que nos adentró por los caminos del Arte y de la Historia. Era tal su entusiasmo que nos contagiaba a todos con el conocimiento de la Historia. Recuerdo su llamada en el estudio, una hora antes, de clase, para que le dibujara mapas de Historia Antigua: Grecia, la Tracia, la Eubea, la Capadocia, las tierras de Ur, Foecia, Peloponeso, Babilonia, Mesopotamia, Tigris y Eúfrates, Roma, Cartago,Creta y su laberinto, Cnosos. Edad Moderna: Guerras de Italia, territorios españoles de Carlos V y Felipe II, era arduo llenar toda la pizarra, pero lo conseguía, a base de saltos, subidas y bajadas de mesa y silla, para que todo estuviera iluminado, antes que profesor y alumnos llegarán a la Clase. Pero lo que más me acuerdo eran sus clases de Historia del Arte: dórico, jónico, corintio, Partenón, Discóbolo, Venus de Milo, Roma: Coliseo y Teatro de Mérida, románico, gótico, camino de Santiago, del cual escribió un libro con el PADRE HUARTE, Greco, Velazquez, Miguel Ángel, Rafael, Goya, Picasso, Van Goth, Cezanne, Matisse, Gauguin y la Bauhaus y el Santuario Virgen del Camino.
Filminas (filipinas en lenguaje colegial) en el estudio, del Camino de Santiago y señal de tráfico del pueblo llamado Cirauqui, junto a Estella. Exposición de dibujos, pinturas en Navidad. Los del 59, recordaremos como un hito en nuestra educación el Viaje de Estudios que realizamos en 5º por el Camino Jacobeo de Tierras de Castilla y León: Benavente, Toro, Zamora, Tordesillas, Palencia, Castrogeriz, Villalcazar de Sirga, Burgos  y Frómista y Carrión de los Condes, Paredes de Nava, Villada, Valladolid, Medina del Campo, Medina de Rioseco, que os recordaré en el epílogo que os prometí.

PADRE ANTONIO URIA, hombre bueno y calido, por eso nos enseñaba en clase de Cristalografía a hacer calidoscopios de cambiantes y vivos colores, cercano, compresible y comprensivo. A pesar de no ser de Ciencias y a pesar de resultarme dura la Física y la Química, se me hacían llevaderas sus clases y no tan angustiosas como otras. Aunque me perdía entre fórmulas ito, ico, uro y llenada la pizarra de valencias, óxidos y oxidrilos, fuerzas y vectores que nunca entendí si iban para un lado o para otro, ni las fórmula de Fuerza o presión y los vasos comunicantes y Torricelli, los grados centígrado, los Fahrenheit o los Celsius se sumaban o se restaban o si la electricidad iba en batería, si los grados de fusión o licuefacción o solidificación, eran unos u otros y el por qué de los polipastos, poleas y otros artilugios, siempre me sentí bien en sus clases.

En el laboratorio algunas reacciones olían a huevos podridos, pedo o queso de Cabrales y  quesos de los pies, otros sabían a ácido y a rayos. Con azufre y otras substancias químicas hacíamos explosiones caseras, era el método de Observación y práctica. Una gozada. Eso si que era método empírico-analítico y de experimentación.

Recuerdo al P. Uría abrazando el órgano del Santuario y sacándole todos los registros posibles, tiernos, alegres, potentes, de meditación, de recogimiento, de piedad, de oración, con los pies y con las manos, aleluyas, pasiones, motetes, villancicos y haciendo sonar todos los tubos en su mayor esplendor, en toda la parafernalia y acompañando a la escolanía, al pueblo y a los oficiantes.

Después de mucho tiempo me encontré varias veces con TOMAS ARAGÜÉS, en San Sebastián y al hablarle de la VIRGEN DEL CAMINO y una grabación de sus composiciones musicales, sobre todo y todos me recordó al P.URÍA, ponderándome su bondad, calidad humana y su maestría musical, al órgano.

PADRE FELIPE LANZ YOLDI, navarro de Mendigorría. Valdizarbe, Artajona, Ribera Media, Ciudad romana de Andelos, Nuestra Señora de Andión, Puente  la Reina, en sus alrededores. La torre magnífica de su iglesia, según nos contaba y que yo ya conocía, fue realizada con vino por una sequía o escasez de agua durante su construcción. Ancho fuerte, hábito impoluto y planchado, corte de pelo casi militar, lanzaba su capa negra con pericia y rodeaba con ella todo su cuerpo y hasta su boca, como un embozado del barroco. ¡Oh si hubiera vivido Esquilache! Hablaba de la guerra, de los tercios carlistas, de requetés: Tercio de Lacar, Tercio de Montejurra y hasta de los Tercios de Flandes de Eduardo Marquina, que nos hacía aprender en clase de Literatura y en sus Academias de los Sábados.

Un año, por Pascua Florida vino mi padre a visitarnos y hablaron sin parar de la guerra, carlistas, requetes y de las cruentas y crueles batallitas de ella. No sé si fue, en la guerra civil, capellán de los Tercios de Requetes, Se declaraba germanófilo  y ponderaba a José Maria de Pemán, Jaime de Foxá, Sánchez Mazas, García Serrano, al Capitán Palacios de "Embajadores en el Infierno", División Azul y hasta  los últimos de Filipinas  en España nunca se pone el sol y a Ramiro de Maeztu, y Muñoz Seca, Jose María de Cossio, Laín Entralgo, Julián  Marías. Prefería  Calderón a Lope de Vega, por más profundo el primero, mas trivial, casquivano, pendón, golfo y desigual el segundo. Llamaba a Pío Baroja, Don Pío, el impío y a Pérez Galdós amoral y garbancero. Era monárquico y leía el ABC y el Glosario de Eugenio Dors, en él publicado. A parte de Literatura nos daba unas clases no lectivas, llamadas  Academias, donde recitábamos poesías, que nos hacía aprender con buen criterio, pequeñas obras de teatro, disertaciones, poemas de cada uno y yo le monté un guión con un recorrido por toda la literatura española, con la actuación de todo el curso y como colofón, después de muchas dudas de hacerlo o no hacerlo, le cantamos el Himno Carlista de Oriamendi: Por Dios, por la patria y el rey, acompañados por Trepat al piano. Por un momento me sentí fatal, porque se le saltaban las lágrimas. Al principio dudaba de la originalidad del guión, luego me lo pidió. Alguna vez nos llamo abencerrajes, jenízaros y otras lindezas. Yo siempre lo imagino embozado en su capa negra y tocado de una boina roja, con borla amarilla de carlista o requeté. Todo esto dicho con mucho respetó a su memoria

PADRE TASCÓN, hablar del P. Tascón, se ha convertido en hablar de REBELION EN LAS AULAS, MOTIN DEL 59, pero además de todo eso yo recuerdo un profesor de Inglés eficiente, enérgico, preparado, conocedor de su asignatura y saltando en la tarima y apuntando con el dedo hacia el fluorescente y repitiendo la exacta pronunciación de las palabras inglesas: ju is ji, jaguar yu, jiar in de teibol y mai teilor is rich. Muchos le quisieran ahora como profesor de inglés. Genio fuerte, malcarado y muy exigente. A mi lo que más me fastidiaba era sus comparaciones con los jóvenes americanos aquellos maravillosos y nosotros palurdos, zopencos y zotes y para mis adentros decía pues yes veri güel Jose Migüel, fandangou y yankiis gou jom. Nos amenazaba con suspendernos a todos y los ejercicios los corregía con excesiva severidad. En estos menesteres andábamos, cuando alguien venido de otros lugares nos comentó alguna revuelta en otros lares. Creo que nos trajo alguna cinta de magnetofón en la que hablaban de ello. Nos rebelamos al unísono, con palmas y golpes en la mesa, el PADRE TASCON, perplejo confundido, dolido fue en busca de ayuda al P. ELULALIO  que acudió cabreado, enojado y enfurecido. Los del 59  acabamos de rodillas castigados en el pasillo y con los brazos en cruz. Nunca he recordado que consecuencias tuvo todo aquello y como fue el ambiente en las siguientes clases y que tensiones vivimos entre profesor y alumnos. Si sé que cuando me salí en los exámenes de 6º y Reválida de 6º, opté por el Inglés, y los pasé holgadamente, cosa que entonces no era tan normal. No cabe duda que el PADRE TASCON fue un gran profesor pero se sentía exiliado o deportado después de su gloriosa etapa americana. Creo que daba también Griego y Latín.

PADRE RICARDO, para mí fue mi confesor y confidente, sólo cambié una vez al P. SAMA, llevado por su fama de buen confesor y director espiritual, pero volví escaldado al regazo del P. Ricardo, del que recuerdo su heterodoxa forma de confesar ( en alguno de mis próximos lingotazos hablaré de los heterodoxos y la heterodoxia algo que en aquello época me fascinaba) nos apoyábamos sobre su hombro  y nos pasaba el brazo por nuestro hombro o cuello, quizá algún ligero roce con la punta de los dedos sobre mis incipientes pelos del pecho, que en mi caso ya eran prominentes, (nada más, ni nada menos). Era la única persona a la que contaba ciertas confidencias y la que me  servía para desahogar mis angustias de aquella cambiante y tremenda adolescencia. Cuando al fín me liberada de mis cuitas y mis miedos me sentía como si me hubiera librado del peso de la culpa del pecado original que siempre  llevaba encima, (yo creo que toda o casi toda la del orbe entero). Cuando ya no podía más me ayudó a preparar mi salida y a calmar mi agobio e incertidumbre. Me aconsejó que aguantara hasta acabar el 6º Curso, escribió a mis padres y a finales de Junio salí rumbo a Burlada. Me escuchaba y me aconsejaba, comentaba mis poesía y escritos y a mí me hacía sentirme bien. Su penitencia no era desmesurada. Cuando me salí me escribió una larga carta, con bonita letra menuda que aún conservo. Recuerdo haber oído hablar que durante la guerra estaba en Madrid y durante el asedio se tuvo que esconder en alguna casa, donde celebraba la misa clandestinamente, ya que Madrid era sede del Gobierno Republicano. Fue liberado por las tropas franquistas. No recuerdo que me diera ninguna clase, quizás Geografías y Religión.

PADRE SAMA, yo lo identifico siempre como confesor de confesores, brillante, elegante, dandy y conquistador... de almas, en algún sitio he leído que llevaba gafas Ray Bam, su fama de predicador de ejercicios y misiones, de director espiritual era proverbial y entre las jóvenes y los jóvenes de León y alrededores, tenía mucha influencia. Entonces era como un cura o fraile pop-star de ahora, me recordaba también al P. MARINO ZUGASTI y aunque no bailaba ni cantaba, actuaba y predicaba con voz tonante y tronante y era un gran  comunicador y agitador de masas. En el colegio la mayoría de los alumnos se confesaban con él y era su director espiritual, según se decía era más competente que otros e inspiraba más confianza y dirigía las almas con mayor eficiencia. Pensando todo esto y por el bien de mi alma me dirigí a confesarme con el P. SAMA , no ya de forma heterodoxa, sino ortodoxa, de rodillas, hincado, como mandan los cánones penitenciarios, en actitud de súplica al perdón por mis pecados. El P. SAMA  confesaba en el hall que daba a la Capilla, junto al agua benditera. Con harto temblor y desasosiego confesé mis pecados, supongo que los de siempre, tocamientos impuros y deseos libidinosos., que estaba que no me tenía ni de rodillas. el confesor me empezó a comparar con MARIA MAGDALENA penitente y yo  ya me veía mesándome los cabellos en una cueva y entonando el "mea culpa" "mea grandísima culpa", dándome golpes de pecho hasta escogorciarme los nudillos de los dedos. Así que al día siguiente abrumado y escarmentado, me volví a confesar con el P. RICARDO, que por lo menos me escuchaba y me tranquilizaba. Recuerdo unos Ejercicios espirituales en los que  como motivo de meditación nos fue comentando, verso a verso aquel soneto de que decía: "Que tengo que dejar de ver a Dios y condenarme, triste cosa es pero posible..." Hostias, ¡que fuerte!, (entonces hubiéramos dicho, ostras, ostris, órdigas, ospas u ondias, porque hasta leches y güevos sonaban mal). Según leí en "CUADERNOS DE LA MEMORIA", el P. SAMA decía que el CURSO DEL 59, se dividía entre deportistas e intelectuales. Todo lo anterior dicho con amor y ternura.

PADRE MORAN, sencillo, bueno, cándido,escultor, de Manzaneda ( León), " simplicísimus". Fue nuestro profesor de francés, con el método Perrier de tapas rojas y vocabulario en cada lección de diferentes materias. nos hacía leer en alto y decíamos la, pagina en que nos encontrábamos, por ejemplo: "Nous sommes a la page quarante deux que yo convertí en nu son a la pas cagandó", lo que me valió un castigo, no recuerdo cual, por falta de respeto a él y todos mis compañeros. Todo esto entre risas, al unísono de los de mi clase. También nos dio dibujo artístico, láminas de caras, barcos, aviones estatuas clásicas, desnudos de espaldas y animales salvajes...

Otro año el dibujo era ya lineal y técnico, que a mí ni me gustaba ni se me daba bien, tangente, círculos, medianas etc., con compás y cartabón, transportador de ángulos, tiralíneas... A pocas me suspende por no entregarle las láminas, al final las hice a mano alzada y el mismo más tarde me ayudó a corregirlas. Recuerdo una excursion a Manzaneda, fuimos en tren, yo iba con él y nos enseño unas plantaciones de lúpulo que si lo tocabas te producía urticaria sobre la piel y nos explicó la elaboración de la cerveza. En el ENCUENTRO le recordé esta excursión y me dijo que ya había desaparecido todas las plantaciones de lúpulo. También nos llevó al Santuario de la Virgen de Manzaneda, donde hacía poco había sido su fiesta, pues había ramos y adornos por sus puertas y alrededores. Sobre una pared había un gran número de exvotos con piernas, brazos, cabezas y cuadritos de enfermos y tullidos. Su faceta de escultor, la cual yo admiraba mucho, se reflejaba radiante en la Virgen de la Alegría, que vigilaba desde su peana, los juegos y estudios de apostólicos y frailes. también dibujaba con trazos precisos y sencillos ilustraciones para Pantalla y otras publicaciones.

PADRE DOMINGUEZ, un poco gris y oscuro, pero al mismo tiempo, me gustaba rodearle y escuchar sus relatos sobre Asturias, las minas y sus mineros, era buen conversador, aún recuerdo alguna de ellas junto a la bolera. Tenía una granja de capones, que iban poniendo huevos sobre la cabeza de los apostólicos. Según he oído daba Clases de Historia, a mi creo que me daba Ciencias naturales, aunque esto también se lo he atribuido al P. ITURBE, aunque este vino de VILLAVA más tarde. He leído en CUADERNOS DE LA MEMORIA, que en sus últimos años en  MADRID estuvo de CURA OBRERO. Me alegré mucho, pues en cierta manera le pegaba y yo admiraba esas cosas.

PADRE GUERVOS, creo era de Valladolid, corregirme sino es así, primero estuvo en Villava y luego en la Virgen del Camino lo conocí como poeta, grandísimo poeta y arreglador de los Tres Autos Sacramentales que yo viví en el Colegio: El colmenero Divino, El Gran Teatro del Mundo y El Hospital de los Locos. Sus arreglos eran geniales y sobre todo claros, bellos y de hermosa poesía. A mi me parecían mejores que los originales, hay que tener en cuenta que las mujeres no participaban en nuestras obras. Recuerdo una conversación conmigo y otros alumnos en la Playa de San Lorenzo de GIJÓN. En casa hay un libro de sus poemas, dedicado a mi hermano Augusto a.o.p., poemas como: "Yo tengo un hábito blanco., como una vida que empieza y, como un grito de muerte, lo cubre una capa negra...etc.. y otros

Y siguiendo con los que compartí menos tiempos, quiero hablar del PADRE FELIX MARTINEZ DEL CURA, director de la Escuela Menor, y promotor de vueltas a la Finca, para mantener el cuerpo vigilante a las tentaciones de la carne y el contagio de la molicie en los cuerpos relajados. Promotor de la empresa champiñonera, sita en los sótanos y bajos del Colegio, excavados por los apostólicos para contener las citadas explotaciones. Creo dirigió la Escolanía, gran músico. También cantaba la Pasión en el Santuario, pero no se le ponía  el cuello rojo como un semáforo intermitente. Los que pasaron por la escuela mayor y rodearon la finca a la carrera y excavaron la champiñonera se acordarán con mas viveza que yo del PADRE CURA.

Del PADRE ARRUGA, me acordaba como promotor de vocaciones y no sé si de su Dos caballos, coche para personas encantadoras. Sí me acordaba de su figura menuda y de su carácter dicharachero, de sus dibujos con caras redondas, dibujos de frailes, niños y ángeles cantando
En Palencia me enteré que él era el promotor de aquellos test que nos aplicaban en León de TELMA RCA, en el estudio, y a todos los alumnos de la Escuela mayor juntos. Yo creo que todos pensábamos que con esos test nos sonsacaban todo, hasta nuestros pensamientos más ocultos. ¿cómo me habrán clasificado?, ¿habré pasado? ´¿qué coeficiente mental tengo? Era angustioso esperar los resultados, que yo creo que ni te los daban.
En la pregunta de qué querías ser, contesté que feliz, me dio la impresión que les pareció un respuesta hedonista y egoísta, pero le había oído decir a mi padre que  lo más importante de esta vida era ser feliz, quizás como segunda respuesta habría puesto poeta y si me condicionaron mucho dominico. En Palencia encontramos un P.ARRUGA, jovial, comunicador y con vivos recuerdos de León, nos habló del presente oscuro de la Orden y nos confesó, que a él donde quiera que fuera no le faltaba un plato de garbanzos y con eso le bastaba para ser feliz.

Después estaba el P JAIME LEBRATO, periodista de periodistas, animador y propulsor del Concurso de Coca Cola, que ganó brillantemente ISIDRO CICERO GOMEZ, por lo que le premiaron con una cámara fotográfica ESCRITOR DE VARIOS LIBROS DE PERIODISMO,  MAS ALLA DE LA NOTICIA Y PERIODISMO DE TRINCHERAS subdirector de la Escuela Menor. Un año asistí a aquellas clases que nos daban los Sábados de Academia, Radio, Televisión y Periodismo que nos impartió el PADRE JAIME LEBRATO. Promotor de Revistas, Ciervos Blancos, Clubs de la Alegría, fundamentalmente en la Escuela Menor. Colaborador en PROA Y DIARIO DE LEÓN, posiblemente.

Tengo una laguna en mi mente y no recuerdo quien me dio Latín , los últimos años, quizá porque fue una asignatura que nunca tuve dificultades, quizás el PADRE JOSE LUIS PEREZ, que en aquellos cuadernos cuadriculados con espiral al lomo, que siempre se me enganchaba en el jersey, hojas tamaño folio y en apaisado nos hacía extender y analizar las traducciones, las frases ordenadas, principal y subordinadas, conformando un enorme diagrama arbóreo, cada frase, cada oración con su verbo al final.. Y hablando de diagramas arbóreos, hubo un profesor que en Lenguaje Español, nos enseñó a analiza las frases  en el susodicho diagrama, y nombrando determinante definido o indefinido por artículo, modificadores y otras gaitas, objeto directo e indirecto en vez de complemento y nexo de unión para nombrar las conjunciones y algún profesor de matemáticas que nos hablaba de los conjuntos disjuntos y las intersecciones y yo no entendía ni hoja berza y un PADRE OVIDIO que antes estuvo en Villava, llamado como el poeta de las Tristias  y las Ponticas, Publio Ovidio Nasón, (20 de marzo del 43 antes de Cristo), Ars Amandi, Remedia Amoris, Metamorfosis, Tristia y Pónticas. que decía aquello de:
"Cum subit illiius, tristitisima noctis imago,
quae mihi supremum tempus in Urbe fuit,
cum repeto noctem, qua tot mihi, cara reliqui,
labitur ex oculis nunc quoque gutta meis."
Nuestro PADRE OVIDIO era un gran profesor de Latín y Griego.

Y hubo un PADRE EDUARDO y un PADRE LLOBAT, siempre alrededor del Santuario y a la venta de objetos religioso, que era como los comerciantes de Levante y Cataluña, siempre dispuesto al trueque de religiosas mercancías.

Como final recuerdo a dos PADRES MÁS JÓVENES, que vinieron en mi época final PADRE FERNANDO VOX, de ciencias, encargado del cine, de la selección de las películas de aquellos iniciales cine-forum y que hablaba de ideas más progresistas, algo de curas obreros y de cosas más abiertas y el PADRE MARTIN al que veo vigilando en el estudio, serio y que a mi me inicio en la lectura de nuevos poetas como León Felipe, Pablo Neruda, Valente, Bousoño, Claudio Rodríguez, Ángel González, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Gil de Biedma y  y otros más. Para mi eran dos frailes revolucionarios y según decían, unos grandes profesores. Yo creo  que a mí no me dieron clase ninguno de los dos. No estoy seguro. Quizás uno de ellos fuera el de los diagramas arbóreos, ¡qué perra tengo con eso!

Aunque sé que no me dio clase, ni lo conocí en León, un recuerdo para el PADRE JOSE LUIS ALCALDE, que nos acompaña en el blog y en los encuentros y  se  apoda EL BESUCON.

Por último recordar a todos los que me he olvidado y a los que vinieron después. Memoria y luz para todos ellos.


Trago largo, LINGOTAZO DE GASEOSA ARMISEN Y TXORROTADA DE REGALIZ EN BOTELLICA, pues se me ha secado la garganta de tanto recuerdo y tanta cita y brindo con vosotros con la bebida  elegida y apetecida por cada uno, para que se nos refresque el garganchón y nos alegre el cuerpo y el corazón.

Repasados los FRAILES O PADRES DOMINICOS abro el EL LISTIN DE LAS PAGINAS BLANCAS Y NEGRAS DOMINICANAS Y MARCO:: MADRES DOMINICAS O MONJAS, FRAYS O LEGOS Y COLABORADORES DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.

Si digo MADRES DOMINICAS O MONJAS, no me acuerdo de sus nombres, pero si de alguna navarra, cántabra o de León, nos atendían en la cocina, llevando lo carros cargados de comida, lavaban nuestras ropas, cosían nuestros pantalones y camisas y zurcían y remendaban calcetines y otras prendas. Eran como nuestras madres en el Colegio y en unas comedias les dediqué el Cantar de los Cantares, Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz y Rosa Mística de Gerardo Diego: "Era ella, era ella y nadie lo sabía en sus ojos anidaba el Ave María... Se comieron las pipas de girasol, mientras estábamos de vacaciones, de una plantación que teníamos Arrúe, Egea, Ariztimuño, Ibarrola y yo, junto a la granja. Arrúe Ariztimuño y yo les sustituimos en una grabación de FIGURAS DE LA PASIÓN DEL PADRE KUPAREO, como Marta, María Magdalena y Verónica, pues no se atrevieron a ponerles voz ellas.

Hablando de FRAYS O  LEGOS, mi memoria se llena de dos, quizás hubiera alguno más FRAY FRANCISCO OVEJO, CUIDADOR Y SANADOR DE SUS OVEJIÑOS, que descubría nuestras dioptrías y nuestra miopía o astigmatismo y nos llevaba a León para que nos colocaran unas gafas de negra montura y así nos pareciéramos al cantante MICHEL,o a la guapa o guapo del año, Miss o Mister con GAFAS INDO, como la MASSIEL en un año de aquella época. Nos llevaba la comida y medicinas cuando estábamos enfermos, cual Caperucita Roja, más bien blanca y negra, en una cestita  tapada con un servilleta. Era el crítico benévolo de todas mis escritos y actuaciones. Hacíamos tertulias en la ENFERMERÍA y le gustaba con locura ROSALÍA DE CASTRO. Un año me llevó a León, al médico. para que me recetara unas inyecciones de aceite que aliviaran y quitaran la paella de granos que invadía mi cara, (llamado acné juvenil). Durante varios días me ponía estas inyecciones intravenosas, a la tarde, con mucha paciencia y amor.

El segundo FRAY O LEGO era FRAY OLCOZ, natural de la VALDORBA, como la familia de mi madre, pariente de mis vecinos, creo que de ORISOAIN. en el blog existe una foto, en Villava, de él con mi hermano Augusto. Según recordáis muchos, hacía los recados con un SIMCA MIL (qué difícil es hacer el amor en un Simca Mil, no lo sé por experiencia), y sobre todo nos traía las películas en aquellos círculos o cajas metálicas, en sacas y con etiquetas de los títulos en el exterior

Ahora abro el LISTIN DE LAS PAGINAS BLANCAS Y NEGRAS APOSTOLICAS Y MARCO COLABORADORES DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.

VIRGILIO, EL POETA DE LA PALETA,  EL CEMENTO Y LA ARGAMASA, al igual que el romano VIRGILIO lo era de LA ENEIDA Y OTRAS OBRAS, era el albañil de nuestro Colegio y algunos de nuestros compañeros le ayudaban en las reparaciones y obras de albañilería, como ARGÚESO, JULIAN Y EL "PITU", creo. Lo recuerdo conversando con algunos de nosotros junto a los campos de futbol.

MAXIMO, NUESTRO GRANJERO, COLMENERO HUMANO al que veíamos como un pequeño sabio, aunque no hubiera estudiado, calculaba con harta precisión los problemas matemáticos y era un gran filósofo del pueblo. Cuidaba de las gallinas , las vacas, las abejas con sus colmenas, un perro o perra, que según me dijo JAVIER MARTIN se llamaba TULI (aunque posiblemente equivoque el nombre) y también de aquellos pequeños aprendices de ingenieros agropecuarios, que se escaqueaban entre las paredes de la Granja y junto a nuestro profesor MÁXIMO. En un viaje nos acompañó de Vitoria a León con los alumnos de Villava.

PEPE COLINA, nuestro portero, siempre atento, en su recepción junto al Pasadizo. En algunas mañanas de mucho sueño, lo veíamos y saludábamos, cuando íbamos a ayudar a misa en  el Santuario. Era nuestro SAN PEDRO, el que nos guardaba, según el PADRE HUARTE, la puerta y las confidencias, atento y de gran humanidad, además estaba casado y tenía hijos, status diferencial.
 
Y como colofón final abro el LISTIN O GUIA DE LAS PAGINAS DOMINICANAS Y APOSTÓLICAS y señalo y marco: NIÑOS, ALUMNOS O APOSTÓLICOS DEL COLEGIO VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.

Había niños, adolescentes y cuasi jóvenes y jóvenes de todas las condiciones y edades comprendidas entre los 10 y 19 años (generalmente). Altos, bajos, flacos gordos, magros, enjutos, prietos, rubios, castaños, morenos, de ojos verdes, azules, negros, color de miel, pelo liso, pelo ondulado, rizado, con caracoles, peinados a raya o con flequillo, echados a un lado, pelo corto o melena, boca abierta o cerrada, grande o pequeña, orejas salientes, o pegadas, narigudos o chatos, paticortos y zancudos, labios gruesos y boquitas de piñón, ojos grandes y pequeños, redondos y almendrados. Niños apostólicos o apostólicos, como dirían en la Ribera Navarra o con acento en los cojones como decía mi padre) musculosos y atléticos, esmirriados y sin carnes, pecosos, morenos, nerviosos y atolondrados, hipocondríacos y asustados, alegres, chivatos, poetas, tristes, deportistas, sensibles inteligentes, listos, enamorados y enamoradizos, alegres dicharacheros, brillantes, actores, leaderes, buenos , malos, religiosos, músicos, sencillos, orgullosos, chulicos, cándidos, sumisos y avasallados, guapos, feos y del montón, queridos y despreciados...Estos niños provenían de diferentes y diversos lugares, los había astures, cántabros, galaicos, navarros, castellano-leoneses, vascones, arevacos, madrileños, castellano-manchegos, extremeños y riojanos y sus gentilicios era de lo más variado, casorvitenses, o como se diga, burladeses o burlatarras, traperos o de Atarrabia, macoterenses, de Macotera, llanitos o llanenses,del pueblo de Argüeso, torrelaveganos o torrelaveguenses, matritenses o madrileños, del Bajo o del Alto Ebro, salmantinos o salmanticenses, de las Hurdes o de la Alcarria, del campo charro, irushemes, iruñakos, abulenses, vallisoletanos, andoindarras, de la Barranca  y la Burunda, del Páramo. Bierzo o Maragatería, de La Lora o La Bureba, de Tierra de Campos, ampudianos, de Herri Berri, irurzundarras, oñatiarras, de Val de Goñi y la Ulzama, donostiarras, cistercienses, vamos de Cistierna, de la Cuenca Minera, del Pas, del Besaya, del  Nervión y del Arga, y para más comodidad que cada uno se coloque su gentilicio mientras  me lee y me aguanta tamaña perorata.a palo seco, sin gaseosa ARMISEN u otros brebajes.

Con la VENDEDORA DE GLOBOS, CUADERNOS DE LA MEMORIA y la Lista que me envió ARGUESO DEL CURSO DEL 1959, espero refrescar mi memoria y hacer verguerías.

Una vez presentados todos los personajes que intervendrán en la trama, los pongo a interactuar, interpretar e intervenir en este guión  de los recuerdos de LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.
 
 Hace poco leía en un artículo de GUSTAVO MARTÍN GARZO, en EL PAÍS, titulado "POR UNA ESCUELA, LAICA Y LITERARIA", más abajo decía:"se educa al niño para decirle que por muy raro que pueda parecer,  es posible la felicidad"... "Son numerosos los cuentos infantiles que giran sobre el temor de los niños a ser rechazados por los adultos, suelen terminar con el regreso a casa de sus pequeños protagonistas. Cuando esto sucede, ya no son los mismos que aquellos que fueron abandonados. Se han enfrentado a los peligros del mundo y regresan preparados para asumir los compromisos del crecimiento. Y lo hacen, esto suele olvidarse, portando con ellos los tesoros del mundo de la infancia: las riquezas de la bruja, la gallina de los huevos de oro, el botín que se guardaba en la cueva de Alí Baba.

"Somos todos -escribió Ortega- en varia medida, como el cascabel, criaturas dobles, con una coraza externa que aprisiona un núcleo íntimo siempre agitado y vivaz. Y es el caso que, como el cascabel, lo mejor de nosotros está en el son que hace el niño interior al dar un brinco para liberarse y chocar con las paredes de su prisión". " La enseñanza debe ser pública, laica y, como afirma Federico Martín Nebreda, literaria." Todos sabemos que en nuestro Colegio de la VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN, nuestra enseñanza no fue ni pública, ni laica, por mor de la LEY MOYANO, pero sí literaria. Sigue el artículo: "Por eso la escuela debe ser literaria y el maestro, antes que nada, alguien que cuenta cosas. Un maestro no necesita para esta tarea que los niños le entiendan, debe arreglárselas, para que le sigan, para que vayan donde él va. Como el flautista de Hamelín, debe contagiar a los niños su felicidad y su arma para lograrlo son las palabras. No las palabras de las creencias, que le dicen al niño cómo debe pensar y vivir, sino las palabras libres del relato, que le animan a encontrar su propio camino. Sherezade encanta al Sultan con sus historias y así logra salvar la vida: la pequeña cerillera  ilumina el mundo con sus frágiles fósforos, y en un cuento de Las mil y una noches un muchacho ve cómo un grupo de ladrones hace abrirse la montaña donde guardan sus tesoros con una palabra. Las palabras de la Escuela deben ser ¡ábrete Sésamo! capaz de abrir las piedras y llevar al niño a la cueva donde se guardan los tesoros del corazón humano. Pero también, como las llamas de la cerillera, deben ayudarle a ver el mundo. No solo a ver mejor, sino  a ver lo mejor, como quería Juan de Mairena."

Nuestro Colegio no fue público, ni laico, pero yo creo que la enseñanza impartida si era literaria y nuestros profesores también, salvando las distancias, había algunos que nos enseñaban a toque de flauta y otros instrumentos, bandurria, teatro, mandolina, órgano, literatura, radio, deporte, arte, canto, etc. y les seguíamos entusiasmados como al Flautista de Hamelín otros nos iluminaban el mundo como nuestra pequeña cerillera y nos abría la montaña de grandes tesoros al conjuro de ¡ábrete sésamo! y otros no solo nos enseñaban a ver mejor, sino a ver lo mejor, como quería Juan Mairena.

Por supuesto que había otros que en lugar  de encantarnos nos enseñaban a toque de pito o silbato, tanto literalmente como en sentido figurado, más enérgico, menos cercano, hasta militar y frío , poco encantador y contagioso, sin palabras, sin "ábrete sésamo, sin abras cadabras", sin magias ni ilusiones.

Todos somos capaces de distinguir en nuestro interior a los unos y los otros, por eso no cito a nadie y con esto termino. Mi colegio no era ni público, ni laico pero sí, enormemente literario. Por supuesto que esto se puede  aplicar a nuestra infancia y a nuestra adolescencia con otros cuentos y otros relatos y hasta a nuestra incipiente juventud.

Como siempre tengo la impresión de haberos dado el peñazo, por lo que para alegraros brindemos con GASEOSA ARMISEN, AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA o con refrescantes y sabrosos combinados que os apetezca, y para terminar no me resisto a transcribir este último párrafo del artículo: " RAINER MARIA RILKE escribió que la verdadera patria del hombre es la infancia. Frente a la idea de la infancia como un mero estadio de transición hacia el estado adulto, el poeta alemán postula la autonomía radical de la infancia. Aún más, la ve como un estado superior de la vida, como esa  esa patria a la que antes o después es necesario volver."
 
Esperando no os haya aburrido mucho, ni haberos dado la pelmada, me despido de vosotros hasta el próximo LINGOTAZO, que espero sea mucho más corto y reducido que este.

Con mucho cariño y afecto un saludo y un fortísimo abrazo.

Javier

EN EL CENTRO DEL TEATRO (por Isidro Cícero)

EN EL CENTRO DEL TEATRO (por Isidro Cícero)

Tras los relatos de Luisito Heredia (blog 18/10/12) y Javivi (3/11/12), con los que hoy firma Isidro Cícero doy por finalizada la trilogía prometida sobre lo que esta fotografía, que en su día me envió Guillermo García,  podía dar de sí, y mucho ha sido.

Gracias a Luisito Heredia, Javivi e Isidro por haber rebuscado en vuestras buhardillas y compartir con nosotros sentires y hasta secretos, como el que se descubre en la segunda parte de este relato de Isidro "El ojo que todo lo ve".

Pasad y leed. Gracis por el disfrute.

 


 

 

RECUERDOS DEL PERSONAJE

 

Isidro CICERO

Aquí se reclaman algunos recuerdos míos  sobre el personaje que preside esta foto, Eulalio C. Ruiz. Tengo muchos, pero seleccionaré sólo tres que titularé así: 1. LLANTO INICIAL, 2. EL OJO QUE TODO LO VE y 3. SERÁ POR ALTARES.

  1. LLANTO INICIAL

Yo me entrevisté con el padre Eulalio C. Ruiz la misma noche que llegué a la Paramera de León, cuando las cosas se empezaron a poner feas. Al revés que todos los demás, a mi no me habían venido al pueblo a hacerme ningún examen de ingreso, ni conocí al padre Arruga, ni me convocaron a ningún centro de selección. No sé cómo sería, pero el caso es que llegué aI colegio sin nota de ingreso. Mi padre, eso sí,  llevaba en el bolsillo una carta bien cerrada del señor cura para entregársela a los frailes. Por parte de mi padre y mía, no surgió inconveniente de ninguna clase. El fraile que nos recibió fue el padre Pedro que leyó la carta del cura y mandó recado al compañero-tutor que me habían asignado de que se presentara allí en cuanto terminara de cenar. “Allí” era su despacho, terminado el largo pasillo de la izquierda, donde éste intersecciona con el edificio de plantas donde están los dormitorios. De muy lejos, me llegaba a mí el sonido de cientos de niños hablando todos a la vez. Muy de fondo, el ruido inconfundible de tenedores y de platos.

 Mi compañero-tutor era  un chico de Mieres, cuyo apellido terminaba en on, bien pudiera ser Castañón, Tuñón, Purón, Pellón… No he sido capaz de recordarlo con nitidez. De él puedo decir que fue la primera alegría que recibía yo en un día de tantos desgarros. Un día que había amanecido con lágrimas de separación, cuando allá en el pueblo lejano, fui casa por casa para decir adiós a toda la gente. Todos lloraron conmigo. A muchos les di dos besos sin que se movieran de la cama, sólo abrir los ojos. A algunas primas y vecinas las vi la ropa interior al alba de ese día por primera y única vez en mi vida.

 

  “¿Tiés fame ho?”, me preguntó P_ón.  “Bastante, sí”. “Pos no te preocupar, ho, que en cuantu acabes con los papeles, llévote pal comedor y vas fartucate”.

 Qué bien sonaba el bable en voz de un niño, tan igual y a la vez tan distinto a les bables de los  cuatro hermanos tamargos de la zona de Llanes que a mediados de los cincuenta estuvieron cuatro años en la teyera de nuestro monte y solían bajar algunas noches a nuestra casa a cenar y echar unas parrafadas con mi padre. La misma babla pero distinta que la de Juan Congosto, de la zona de Arriondas, casado con una vecina mía, padre de tres niñas que iban conmigo a la escuela y jugaban conmigo a todo. Juan Congosto tenía el dedo índice de la mano derecha en forma de gancho y no paraba de contar chistes en asturiano. Incluso en presencia de la chiquillería contaba aquellos chistes que hacían reventar de risa a los hombres y exclamar a las mujeres: “Anda, cochinu, vete por ahí, anda, anda”. Recuerdo todavía dos: el de la colodra, que en asturiano al parecer se dice el del gachapu, y el de la gorda de Ramales.

 

      Tardamos en ir al comedor, porque las cosas se complicaron muchísimo. Se complicaron tanto, que hasta tuvo que acudir a resolverlas Eulalio C. Ruiz, a quien hizo llamar el padre Pedro, sacándole posiblemente del momento recreación, o lo que hubiera sido mucho más extraordinario, del momento completas.

 

      ¿Qué ocurría? Pues veréis. Resulta que de la misma montaña que veníamos mi padre y yo, en realidad una cordillera con muchas montañas y valles, venía también con nosotros y con el mismo destino, otro muchacho y su madre. Habíamos hecho el viaje juntos. Hasta Cervera en un camión; desde Cervera, en La Robla; desde León, quizá en taxi, quizá en autobús, la verdad es que del último tramo no recuerdo nada. Al muchacho de mi valle le recuerdan muchos de mi curso y también de la promoción del 59.

 

En este medio siglo largo, muchas veces me han preguntado qué había sido de él, porque mi paisano se hizo famoso en el colegio en poco tiempo. “Cícero, qué ye de aquel Gaipo que…?” Yo he contestado siempre  lo que he ido sabiendo, últimamente que ha conseguido ser cura y vivir como un cura, tal y como se proponía desde niño.  No lo ha tenido fácil el hombre, esa es la verdad, pero como las cosas de la historia de España,  de la historia de la iglesia y, si me apuráis, de la historia de la salvación han sido tan raras, Pablo Gaipo ha culminado su vocación más profunda y, sobre todo, la aspiración más honda de su madre, Magdalena. A Pablo y a Magdalena los conocí en aquel viaje. A Magdalena más adelante la empezamos a llamar Isabel la Católica; primero, porque católica lo era, a ver si me entiendes, y segundo porque se parecía horrores a aquella reina de Castilla, según el dibujo que salía en la enciclopedia Alvarez, no sé si os recordáis. Además de pianista, muy leída y culta.

En la Robla no tardé en darme cuenta yo de la hondura de aquellas vocaciones de madre e hijo. Magdalena iba hablando de ello con la gente y hasta llegó a decirle al niño: “A ver, Pablito, diles a estos señores el sermón de San Isidro”. Lo cual que, ni corto ni perezoso, se subió Gaipo al asiento de láminas de madera y con absoluta naturalidad nos predicó una homilía sobre mi patrono con las debidas entonaciones, inflexiones y admoniciones. Todo el vagón se quedó impresionado. Mi padre y yo nos miramos el uno al otro como diciendo. Osti, qué nivel. No sé si conseguiremos dar la talla.

 

Para el largo viaje que empezó al alba y no se sabía cuándo iba a concluir, mi madre nos había preparado un pollo para los cuatro, o quizá fueran dos pollos. Antes de empezar a comer, mi padre ofreció a la gente que había en los asientos cercanos: “Si gustáis…” “No gracias”, le respondieron. Pero no se me olvidará nunca que, cuando estábamos empaquetando los huesos y las sobras, una mujer joven con un niño pequeño en el brazo, le hizo a mi padre un gesto casi invisible para que se lo diera. Yo he recordado siempre ese detalle de aquel viaje con precisión, parece que estoy viendo la cara roja que se le puso a mi padre. Como si le diera vergüenza.

 

 La cuestión es en esencia que Pablo se había presentado al colegio siguiendo una inspiración, sin haber sido admitido, no sólo sin haber pasado un examen, sino sin tan siquiera haber tramitado el ingreso, sin  llevar una carta de párroco, sin acordar nada de economía, sin que al pobre chaval, le esperaran en la Virgen del Camino, sin que le hubieran asignado compañero, sin tener camarilla, sin número de ropa. Era un sin papeles y se negaban a admitirle en aquella orilla. El padre Pedro y el otro fraile, se lo dijeron con toda claridad. No puedes quedarte. No podemos admitirte. Al menos por este año. Pablo lloraba como un desdichado, sin consuelo, y Magdalena desgranaba argumentos en parte maternales, en parte teológicos y en parte sociales.

 Por eso, a las tantas, tuvo que acabar viniendo el padre Eulalio a quien habían sacado de la recreación o de completas. “¿Qué pasa aquí?” Se reanudaron los llantos y los argumentos. C. Ruiz escuchó distante. Es más, mientras le informaban los frailes y la madre sobre lo que ocurría con Pablo, que menudo berrinche tenía, él había cogido de encima de la mesa mi carta del cura y, tras leerla fingiendo estar ajeno a lo que tenia delante, se me quedó mirando a los ojos un buen rato sin decir palabra. Muchas veces me he preguntado qué pondría en aquella carta del cura, que me abrió las puertas de par en par sin ningún tipo de reparos. Quién sabe si se conservará en algún archivo. Me gustaría.

 Luego Eulalio explicó a todos con absoluta claridad y tono grave el procedimiento de admisión y cómo, en consecuencia,  Pablo no estaba admitido y no se podía quedar. Al menos por aquel curso. Lo entendimos todos. Mi padre y yo habíamos estado en silencio todo el tiempo, observando y dolidos de la situación. Pero cuando C. Ruiz acabó la explicación, mi padre se dirigió a él y le dijo: “Si me permite”.  Y habló unas palabras con el superior. Pocas y humanas. No recuerdo cuáles, qué rabia me da, tengo que preguntárselo a Pablo la primera vez que le vea. Pero como consecuencia de ello, Eulalio C. Ruiz bajó la guardia y dejó a Pablo quedarse aquella noche. Y, ya puesto, le admitió para todo el curso. Eso sí, cuando llegó el verano, le echaron para su casa.

 “Esti guaje ¿ye amigu tuyu?”, me preguntó el compañero mío cuando al fin nos dirigíamos al comedor. “Sí”, le contesté. “Pos entós, cumo nun tien compañeru, atendémosle nosotros, ¿te paez?”. “Me paez”, dije yo con una carcajada acordándome de los tamargos y de Juan Congosto. Fue la primera carcajada que solté yo en la paramera, después de un día que había empezado al alba con muchos llantos de despedida. Tanto es así que el beso a mi padre se lo di ya sin lágrimas. Como un hombre. “Cuida a Pablo”, me dijo él. “Te lo encargo”, añadió Magdalena.

La cena tardó y, por su parte, a mi padre y a Magdalena se les complicó un poco la salida. Con prisas y desconocimiento, cualquier arquitectura, incluso una arquitectura clara, rutilante y lineal como la de Coello, puede convertirse en un laberinto, a mi me ha pasado en más de un aeropuerto. El padre Pedro les acompañó hasta la puerta de salida pero ya estaba cerrada con llave. Había que dar la vuelta otra vez, desandar el larguísimo pasillo de suelo amarillo brillante y paredes crema jalonadas con baldosines oscuros como tabletas de chocolate; recorrer la trasversal del edificio principal de las camarillas, donde ya los alumnos estaban durmiendo y buscar la salida de la otra portería por el pasillo paralelo e idéntico. A ellos no les importaba, pero Pedro tenía prisa por terminar un día agotador. Pedro tuvo entonces una ocurrencia confianzuda. “¿Os importaría saltar por una ventana?” “A mi no”, contestó mi padre. “Pues a mi tampoco”, dijo Magdalena.

 

2) EL Ojo que todo lo ve

 

No sé el tiempo que habría pasado desde lo que acabo de contar, pero no mucho. Todavía era yo un anónimo dentro de la masa. Una noche estábamos todos en el estudio, en silencio total, los codos en el pupitre, los puños sobre las sienes, cuando de repente noté una presencia detrás de mí. El fraile que nos vigilaba estaba allí, de pie. Me hizo un gesto de que me levantara y le siguiera. Yo creo que entonces lo peor que te podía ocurrir era que uno de aquellos hombres se fijara en ti y lo mejor era pasar lo más desapercibido posible. Fui detrás de él haciéndome conjeturas y a mitad del pasillo se dio la vuelta, se paró en seco enfrente de mi y se me quedó mirando. Era delgado, pálido, con gafas, más alto que yo, no mucho más. Me hizo algunas preguntas personales: nombre, apellidos, lugar de origen, provincia. Se lo dije. Me preguntó si estaba contento allí y si pensaba marcharme a casa o quedarme con ellos. Le respondí a todo lo más adecuadamente que pude. Creo que esa fue la primera conversación que, desde mi llegada, tenía yo con uno de los hombres de blanco, que por cierto, aquella noche llevaba puesta la capa negra.

- Pues te vas a tener que ir a casa mañana mismo.

  No me atrevía a preguntar por qué. Me entró miedo de que hubiera ocurrido alguna desgracia en la familia.

- ¿Qué ha pasado? -acerté a preguntar.

- ¿Que qué ha pasado? Lo sabes muy bien, no disimules. Que tú aquí no pintas nada. Que eres un buen pájaro y que no tienes vocación. Eres de esos que parecen una cosa pero son otra muy diferente.

Hablaba muy bajito, sólo para que lo oyera yo. Lo de la vocación no me llamó tanto la atención como lo de ser un buen pájaro. Nadie me había hablado así en la vida, en el pueblo e incluso allí, todos me tenían por un niño bueno.

- Pero  ¿por qué? ¿qué he hecho yo?

 

¿Qué había hecho? Según aquel hombre de blanco y de negro y de gafas, yo me había estado dedicando a hacerle burla por detrás durante toda la hora de estudio. “En cuanto me doy vuelta, te levantas y me haces burla, sacándome la lengua y haciéndome así con la mano para que se rían todos. Te ríes de mí y haces que se rían los de alrededor. Y como puedes comprender eso se acabó, tú no eres nadie para reírte de mi”.

 

Vaya, me había tocado. En otras ocasiones le había visto yo haciendo sangrar por la nariz a otros chavales. Miré a los compañeros y no vi a ni uno siquiera que estuviera pendiente de la conversación. Cada uno estaba absorto en lo suyo. “Pues mire”, acerté decir, “eso no es cierto”. “¿Me llamas mentiroso?” “No, no le llamo nada, pero eso no es…”, apenas me salía la voz, ya había aprendido a hablar sin ella. “Encima te atreves”… No, la verdad es que me atrevía a poco. ¿A casa? Pues bueno, pues a casa, qué se le va a hacer. Igual que me trajeron sin preguntarme mucho, que me lleven, si eso tiene que ser así, mejor hoy que mañana. “Yo no le llamo nada, pero eso que dice no es cierto. Yo he estado estudiando todo el tiempo y no he levantado la vista del libro”. “No levantabas la vista del libro, ya me fijé, pero no levantabas la vista del libro cuando yo miraba. Cuando no miraba y me daba la vuelta, tú te has estado poniendo de pie y haciéndome así con la mano. Eres un zorro, pero no solo un zorro, eres un cobarde y un mierda”.

Acabaré sangrando por la nariz, pensé. ¿Pedirle que me presentara a alguien como testigo? No funcionaría. ¿Entonces? ¿qué hacer? El fraile iba en serio y se le veía en la enorme tensión de la mirada. ¿Qué tendrá contra mi? ¿Qué querrá probar? La cabeza me daba vueltas. Al final me lancé. “Y usted, ¿cómo me veía, si dice que lo hacía cuando usted estaba de espaldas?”.

 “Mira para allá”. Me dio con la mano en el hombro y me señaló el lateral del enorme recinto. “Es todo de cristal. ¿Lo ves? A estas horas, es un espejo. A mi no me hace falta mirar para ver”. En el fondo yo estaba intrigado. “¿Y usted sería capaz de jurar que me ha visto por ese cristal haciendo el tonto?”, se me ocurrió, impotente. “Pues mire, yo le digo que no he hecho eso que dice que he hecho. Pero si usted se empeña, haga lo que crea que tiene que hacer”. “Mandarte para casa”. “Pues bueno, pues me manda”. Me encogí de hombros. Cuando dieron la señal de ir a la capilla para rezar todos juntos las penúltimas oraciones del día y cantar la salve dominicana, él me indicó que me incorporara a la fila y que no me preocupara, que no se le iba a olvidar ningún detalle, ni de lo que había ocurrido, ni de lo que habíamos hablado. Y que me perseguiría hasta el final.

 

Salimos de la capilla y allí estaba él, esperándome. Durante los rezos, yo, ausente, me había estado despidiendo mentalmente de todo aquello. De todos aquellos. No me dolía nada irme, porque el mundo era muy grande y porque aún no había habido tiempo de tejer esa red de afectos y complicidades que luego se tejieron. El fraile vigilante me volvió a sacar de la fila y se puso otra vez frente a mí, con el mismo tesón y encono.

 “Tú lo niegas, pero lo que has hecho lo he visto yo y basta, pero no sólo lo he visto yo, sino alguien mucho más importante que yo”, me espetó. “Claro, ahora es cuando va a decir que Dios lo ve todo”, pensé. “¿Sabes quién me avisó de la burla que me estabas haciendo?” “¿Quién?”, pregunté casi ya sin curiosidad y con la certeza de que con tanta conversación era altamente improbable que acabara sangrando por la nariz. Las veces que esto había ocurrido, había sido en arrebatos bravos y sin tanta palabrería. Estoy teniendo suerte de que me pregunte y me deje contestarle, pensé para mis adentros. Además, ya para entonces había empezado a darle importancia sólo a la propia conciencia. Si tengo la conciencia tranquila, lo que piensen y digan los demás tiene que darme de lado. Y en aquel caso, estaba completamente limpio.

-                Te vio el padre superior, me dijo el fraile vigilante. El padre Eulalio, nada menos, te ha visto hacer el ganso desde la otra ala del edificio. Acompáñame. ¿Ves cómo se ve todo esto desde  allí? Aquello está oscuro, pero esto no, esto está iluminado por tubos de neón. Así que él lo ve todo sin necesidad de moverse de su celda.

No sabía a qué tomarlo. La conversación se alargaba y se alargaba. Parecía que no tenía prisa el fraile, que le gustaba estirar los argumentos, escudriñando las caras que a cada sorpresa yo iba poniendo.

-                ¡El padre superior nada menos me ha visto!, dije.

Se me pasó por la cabeza que el fraile estaba gastándome una broma. O que estaba loco. O que la había tramado conmigo por los motivos que fuera. Pero que el padre superior nada menos estuviera en el ajo no sabía a qué tomarlo.

 

Decidí explorar la hipótesis de la broma. Si resultaba una broma, yo debía estar a la altura de la broma. Tenía que seguir el juego con inteligencia y conseguir que el fraile acabara sintiéndose tan ridículo como yo entonces.

-                ¡ Nada menos que el padre superior me ha visto hacer el tonto desde el otro edificio y se lo ha dicho a usted¡ O me ha visto usted y se lo ha dicho al padre superior¡ ¡O me han visto los dos a la vez y se ha encargado usted de decírmelo¡ Estoy desconcertado, la verdad, no sé qué decir.

 

Me miraba fijamente, cada vez con mayor atención. El tiempo pasaba y no acaba de resolverse el asunto en nada. Todo el mundo estaba ya en las camarillas, o saliendo de los retretes que estaban al final de los pasillos del dormitorio para dirigirse a las camarillas. En mitad del silencio, el fraile no me soltaba. Los que pasaban, miraban de reojo y seguían su camino.

-                ¿Pero sabe lo que le digo? El no quitaba la vista de mis ojos. De alguna oscura manera me estaba dando cuenta de que yo acabaría ganando aquella apuesta que ni había planteado ni sabía en que consistía.

-                ¿Qué? ¿Qué me dices?, preguntó. Vi que acababan de apagar las luces del dormitorio y que sólo quedaban encendidos aquellos pilotillos de mala muerte que lo dejaban en penumbra.

-                Lo que le digo es que un padre superior no se equivoca, para eso es superior. Así que si él dice que me vio, me vio.  No lo pondré en duda. Si dice que me levanté a hacer el payaso, seguro que me levanté e hice el payaso. Yo diría que no, es más, digo que no, pero si el padre superior dice que sí, es que sí y yo estoy equivocado. Así que mañana por la mañana me presento a él y se lo pregunto. Y si me dice lo mismo que usted, entonces no hace falta que me echen, me voy yo por la tarde.

 

Me salió todo seguido, sin trabarme. El pobre fraile, sin dejar de mirarme, se puso a temblar. No, no me pegó. Sacó las dos manos de debajo del escapulario y me las puso una en cada hombro, se inclinó hacia adelante sin decir palabra y me dio un beso en la frente. Al instante, dio media vuelta y se fue. Al dar la media vuelta, la capa negra se le voló con el aire levantado como el ala oscura de un murciélago, rozándome las rodillas. Luego se  perdió en la sombra. Le vi a lo lejos alumbrado por la luz de la escalera con la cabeza agachada. Nunca más se habló de aquello.  Ni entre el fraile y yo, ni yo con nadie. Hasta hoy.

 

3) SERÁ POR ALTARES.

No era como ahora, lo que sobraban entonces eran curas y altares. Había más curas entonces en la capital del Bernesga que hoy en el Vaticano. “Cómo estarán las cosas ahora”, me decía uno hace poco, “que ya no hay curas ni en Liébana”. Entonces en cada pueblo había uno o dos, velando porque los pobres no segaran el día de Santiago, no se arrimaran en el baile y no se perdieran el rosario.  Semanas antes del Congreso Eucarístico de León me escribió una carta un cura que se había estrenado como tal en mi pueblo en los años cincuenta, que era un botarate y al que yo y un primo le habíamos hecho de monaguillos. A mi no, sólo broncas, pero al primo le sacudió la badana más de una vez. Para cuando pasó lo del Eucarístico, el hombre ya había ascendido de categoría y estaba en una parroquia próxima a Torrelavega.

 Me decía en la carta que tenían previsto tres amigos sacerdotes ir al Congreso a León, pero que se encontraban con un problema importante: no tenían asegurado un altar para decir sus misas. “Y uno de los tres es don Antonio, prelado doméstico de Su Santidad. Te escribo ésta para ver si tú, que estás en León, nos puedes agenciar un altar para esos días en el santuario de la Virgen del Camino”.

Embolados así he tenido yo varios desde niño y siempre he procurado satisfacerlos. Hablé con el padre Pedro y me dijo que él no podía hacer nada. Que hablara con el padre Llovat. Hable con el padre Llovat y me dijo que eso no dependía de él, que hablara con el padre Eulalio, que entonces ya había ascendido a prior y era quien tenía el poder de dar o no dar permiso a los tres curas de Santander para decir tres misas cada mañana en uno de los altares del Santuario.

Volví donde el padre Pedro para que hablara con el padre Eulalio y lo que me contestó es que era mejor que se lo dijera yo mismo. ¿Yo? ¿Y eso cómo se hace? Pues puedes hacerlo por teléfono.

Ni corto ni perezoso fui al teléfono que estaba en la portería al cuidado de Pepe Colina, diciéndole que deseaba hablar con el padre Eulalio.

-                Dígame. Me habló con su conocida voz de Valladolid. ¿Quién es usted?

-                No sé si me conocerá, soy…

Y se lo dije.

-                Ya, ya, dime, y qué quieres tú.

Le expliqué que un prelado doméstico quería decir misas en un altar del santuario.

-                Bueno, unos curas de Santander que conozco y un prelado doméstico.

-                ¿De México? ¿Un prelado de México?

Se ve que el teléfono no era demasiado allá, porque pese a que la distancia entre el hablante y el oyente sólo era de dos pisos, nos entendíamos fatal.

-                No, no, de México no, de Su Santidad. Pero doméstico.

-                ¿Doméstico?

-                Sí, sí, doméstico, doméstico.

No hubo inconveniente. Al final, los tres curas me soltaron una pequeña propina.

 

Isidro Cícero

POEMAS DE JOSE IGNACIO

POEMAS DE JOSE IGNACIO

Recojo el guante que alguno de vosotros -Javivi, Luisito Heredia- me habéis lanzado hace unos días y me he entretenido este fin de semana (ha sido un verdadero gozo) desempolvando en el desván del blog los poemas de un Poeta, José Ignacio Serrano Mallada, compañero y amigo tan especial.

Sin el permiso de José Ignacio, espero me lo sepas perdonar, he titulado tus poemas:

No más duelos, no más hielos, no más velos.

Utilizad el siguiente enlace para ir al documento, releedlo y disfrutadlo, puede que, como a Antonio Argüeso, os dé calambre la moqueta por lo de la humedad y los cables mal empalmados.

https://docs.google.com/open?id=0Bwa-tDajhmtLcDg5YmRTZFRwbnM

En el propio blog en el apartado Enlaces OTROS os he dejado el enlace a las poesías de José Ignacio.

DESCÁRGATE_Poesía J.I.Serrano Mallada


HENO DE PRAVIA

HENO DE PRAVIA

Andrés el Trapi, recién jubilado, nos descubre que ha prometido empezar a lavarse con jabón todas las mañanas, aunque no haga falta.

Vamos a ver, sin h y con v, si lo cumple.

 


 

Comienzas una nueva vida, de jubilado; y los veteranos en ésta situación te advierten: “Pasas a engrosar la plantilla de IBM”. No preguntas por temor al ridículo hasta que el amigo, que acaba de ingresar también en la “cofradía”, te aclara: “… y veme”.

Y fui, como otros muchos, al supermercado para traer un estropajo salvauñas, un limpiador de bañeras, unas cervezas, el pan, (miro la lista) pan de molde, unos yogures “pa ti”, un producto desatascador, un champú -¿para ella o para mi?-, jabón… Me atrajo el olor, el aroma (diría Vibot) que me llevó a la camarilla del Colegio, a la Procuración, a las duchas, a los compañeros… Y lo volveré a recordar diariamente.

Andrés M.Trapiello

AL LEVANTE Y AL PONIENTE

AL LEVANTE Y AL PONIENTE

Nunca había caído en que me pasé tres años meando al poniente y otros tres al levante en aquellos urinarios que dormían solitarios al lado de aquel tubo afuracado al que tapabas los agujeros con los dedos cual si fuera una flauta para que el agua saliese con fuerza.

Javivi me lo ha recordado.

 


¡Ay, señor, tocayo Cirauqui! tu procacidad entra en liza con la mía, pero, leyéndote, me has abierto una duda que no quiero permanezca sin clarificar adecuadamente. Y puedo clarificarla, como comprobarás

En este quinto polvo con gaseosa donde recorres virtualmente el escenario que vio nuestra pubertad, llegaste también al seto que separaba a los grandes de los chicos en los campos de deportes. Te adentraste, incluso, en los mingitorios corridos a los que acudíamos en los tiempos que triscábamos por aquellos campos. En picado o en contrapicado, nos has dado una visión de los urinarios, únicos elementos constructivos que indicaban la separación entre “mayores” y “menores”, cuyos despojos aún persistían hace cinco años, cuando el cincuentenario.

Ahí me quedo. En lugar tan poco “digno”, pero tan necesario en el devenir de las personas a lo largo de la vida. En aquellas nuestras letrinas.

En tu relato –fantástico relato!- apelas a tu imaginación para suponer que “evacuábamos a menores” en la intimidad propia de unos adolescentes “apostólicos”; que quizá hubo una alta separación para que ni de reojillo nos fuese dado contemplar unos los organillos de los otros… ¡Vade retro, Satán!

Atinas bien. Aquella pared corrida, rematada en azulejos blancos, iba festoneada por seis salientes, a modo de contrafuertes cuya finalidad no era soportar muro alguno, sino limitar espacios visual y geográficamente. Eran eso: aislantes que daban lugar a siete cubículos donde cada cual podía “obrar”, sin que el de al lado nos viese la minga, como calificas al organillo ese que es cada día más, por mor del tiempo que nos va pisando, elemento puramente decorativo. Y prescindible, por tanto, al menos en una de sus funciones biológicas.

¿Qué cómo tengo yo una memoria tan gorda? Yerras, querido Javier, si así piensas. Errareis todos quienes no recordéis que, en aquel encuentro del Cincuentenario, los dominicos nos dieron un paseo por los lugares que formaron el paisaje colegial de nuestros años en aquel colegio moderno y tan peculiar. Y que muchos llevábamos cámaras fotográficas. Así que, si Josemari tiene a bien, puede ilustrar este “pasadizo” con una foto que hay en mi álbum del cincuentenario, para disfrute general. O vais a aquel álbum y la veis directamente, está colgada al principio.



Con el paso del tiempo y el silencio devenido de aquellos niños que nos hicimos grandes, habían desaparecido los muros traseros que protegían nuestros culos de las miradas exteriores y habían crecido las malas yerbas alrededor, mientras las cañerías aparecían con la herrumbre del orín rojizo que produce el tiempo y el abandono. Pero aquel olor a orines ya no impregnaba el aire del espacio próximo. ¡El tiempo es la caraba, querido Javier!

Otra cosa. Y esta ya “pa putearte” un poco. Dices “sobre una pared meaban los mayores, sobre otra pared los menores”. ¡Pues no señor! Discrepo. Mayores y menores lo hacíamos sobre la misma pared. Pero en posiciones opuestas. Mientras los mayores lo hacían al levante, los peques al poniente. Más o menos. Y no busques aquí la quinta pata al burro, que, si se la encuentras, te asustará por la enormidad del bicho, que cae como un colgajo, cuando más se le levanta. (Uf!)

Y bueno, me tomo contigo una txorrotada, esperando tu siguiente lingotazo. Tú, si quieres, ponte Armisen. Yo, con tu permiso, me haré un combinado, con mucho hielo para quitar calor y una rodajita de limón con la que embadurno los bordes del vaso, para darle algo de acritud. ¡Es coña, amigo! 

¡Abrazos, chavalería!

Javivi

 


 

Curiosamente sobreviven al paso de los tiempos los urinarios y la pared del levante. Localizadlos en estas fotografías. El furriel.

LA GASEOSA ARMISEN EN POLVOS (5º PARTE)

LA GASEOSA ARMISEN EN POLVOS (5º PARTE)

En pleno Agosto, Javier y sus compañeros salieron de Villava rumbo a lo desconocido, en dirección a la Virgen del Camino donde fuísteis bienvenidos y nosotros afortunados. Disfrutemos de estos nuevos polvos ya casi leoneses, de la leche condensada La Lechera, del método Carpentier, etc. con el relato de los recuerdos de Javier.

Yo me quedo esperando el siguiente polvo.

Feliz fin de semana, amigos queridos.

 


 

LINGOTAZOS DE GASEOSA ARMISEN EN POLVOS, MEZCLADOS CON AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA O GUÍA O LISTIN DE LAS PÁGINAS BLANCAS Y NEGRAS APOSTÓLICAS EN VARIAS TOMAS.
 
 
5º LINGOTAZO Y PRIMERO DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.-
 
 
Después de tantas vueltas y revueltas, de tantos dimes y diretes sobre Villava y sus alrededores, comienzo estos cuatro lingotazos y un epílogo sobre la Virgen del Camino de León, lo voy a hacer como si fuera el discurrir de un río, el Órbigo o el Torío, ( aunque no sé si llevan mucha agua, por si acaso mejor lo dejamos en el Esla), algo que vaya manando y que refresque todos aquellos recuerdos, que viven en nosotros en una apacible duermevela o en un claroscuro desván de los recuerdos, (oximorones los dos) ¡Qué cultos somos los de este blog!


Prometo no atiborraros de Gaseosa Armisén, ni de regaliz en botellica, decreto barra libre para todo el que me lea, sea con Gaseosa La Casera, o cualquiera de las especialidades regionales o nacionales, Fanta, Mirinda, Kas, Coca- Cola, Pepsi-Cola y sifón, Kyns o Schuss, Agua Tónica, Agua del Carmen, Agua de Carabaña, (aquella de a los tontos de carabaña, se les engaña con una caña), Aguas de Burlada, (cuyo anuncio está en las escaleras del funicular que sube al Monte Igueldo de San Sebastián),  Aguas de Mondariz (para arrascarse la nariz), Aguas de Belascoain, Red Bull, Aquarius y otras pócimas isotónicas. etc. En aquellos años, en el verano,, tomábamos sidra dulce con gas MAI-ONA, de la que decían en mi pueblo: "sidra MAI ONA para alargar la cojona", y otra que se llamaba MAITE., pero nosotros en Navidades tomábamos Sidra Champán el Gaitero, famosa en el mundo entero, con la representación de un gaitero tocándonos la gaita, muy majo y dicharachero.

Por este blog he descubierto que en Navidades fuimos de vacaciones los dos años de Villava, en León ninguno, pues por lo visto a los del 1959 no se nos rompió la calefacción, por afinidad yo pensaba que no habíamos estado nunca en los seis años de mi estancia en los dominicos de Villava y León.

Podíamos brindar con todos los diversos vinos de toda nuestra geografía, tintos, blancos, claros y claretes, de ojo de gallo, de lágrima o morapio, de pitarra, lambruscos o navarruscos, de aguja, prietos picudos, del país, espumosos, amontillados, del monte, de las llanuras, de la vega y el somontano, de las altas o de las bajas tierras, txacoli, con gusto a madera o a frambuesa o de maceración carbónica, en barrica de roble o de aluminio, con corchos naturales o artificiales, con sabor afrutado de arándanos y otras frutas del bosque... , o con combinados de  rón, wiskie, ginebra, vodka, pacharán, licores de manzana, sandía, melón, pera, ciruela, mora, orujo puro o absenta, hierbas aromáticas y otras hierbas, etc...Al paso que voy me voy agarrar un pedo, una mierda, un colocón, una merluza, un melocotón, una cogorza, un pedal, una giña de aqui te espero y eso que no he hecho más que empezar.

Recuerdo a una persona que conocí como usuario en mi trabajo, que cuando ya no sabía que hacer con él, le decía: ¿Qué quieres que haga contigo, dulce de pera, dulce de higo, dulce de manzana o dulce de ciruela? El con mucha guasa y flema y cierta socarronería me contestaba: Dulce de melecatón. Por supuesto, que espero que no practiquéis con Armisén u otras gaseosas como El tigre, (en Pamplona había una marca "El Tigre", pero era de lejía y de los productos de Droguería Nicolás Ardanaz), al igual que ITURRIAGA, puesto que seguro que os sabrá a  bicarbonato y otras lindezas, a lo mejor es que no echó más que el sobre que contiene bicarbonato, sin embargo ANDRES CORTES, no echaba más que el sobre de las burbujas y los ácidos.


Para mí la Gaseosa Armisén, es un recuerdo infantil entrañable de mi familia, pues de niño la bebíamos con harto placer, bebíamos hasta agua con unas goticas de vinagre, cuando no había limón, pero sobre todo es un recuerdo y un homenaje a mi madre, pues, como dije en el anterior LINGOTAZO, cuando abrías el paquete, que mandaba a los tres hermanos, diferentemente, aparecía brillante y dorada la caja de GASEOSAS ARMISÉN, con sus medallicas, entre el CHOCOLATE ORBEA, cosa buena de la Rotxapea, el txorizo de Pamplona, la leche condensada LA LECHERA (algunos la hervían y se ponía de color café) quizás quesitos El Caserío (del Caserío me fío) y algunos calcetines, calzoncillos y pañuelos.


No soy de esquemas, resúmenes croquis, guiones, más bien me voy a plantear estos LINGOTAZOS, como si fuera a pintar un cuadro, un paisaje panorámico de mi estancia en la Virgen del Camino, pinceladas gruesas, pinceladas suaves a la derecha, a la izquierda, tonos frìos y calientes a través y al envés, con mucha materia y con poca materia, con fuerza y sin fuerza, según el impulso de cada momento, pinceladas mezcladas de recuerdos y sensaciones, pero sobre todo con impresión y expresión, y a veces abstracción, con diversas gamas  de color y textura, con realismo, naifs, surrelistas, con cierto tenebrismo, en claroscuro y con luminosidad mediterránea, intimista e ilusionada, modernista y tradicional, infantil pero madura, minimalista, de arte povere, barroca, fauvista, intimista, rococó, pero sobre todo popular, muy popular, como la magia de mi admirado mago de la infancia: JAMALANDRUKI TXAPITXUSKI, JAMALANDRUKI JAMALAJÁ.


Como en todos los anteriores me pego un LINGOTAZO prolongado de GASEOSA ARMISEN y una TXORROTADA RUIDOSA DE AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA y expresando y exteriorizando un enorme placer con ruidos satisfactorios, abro EL LISTIN O GUIA DE LAS PAGÍNAS BLANCAS Y NEGRAS APOSTÓLICAS Y DOMINICANAS y señalando con el dedo una dirección, marco SALIDA O VIAJE DE LOS APOSTÓLICOS NAVARROS Y ALREDEDORES, DESDE VILLAVA A LEÓN. Por supuesto que en este momento decreto la BARRA LIBRE, FREE BARRA, IREKITA BARRA, es decir que brindéis con lo que os dé la gana y bebáis lo que os salga en la punta... de la nariz.


Sería a finales de Agosto o principios de Septiembre cuando fletaron un autobús desde VILLAVA A LA VIRGEN DEL CAMINO (LEON) para llevarnos a todos los componentes de Navarra y alrededores ,miembros de los acabados 2º y 3º Cursos del Colegio Valentín de Berriochoa, camino de nuestro nuevo Colegio Virgen del Camino de León. Yo partía con cierto recelo y cierto miedo, porque ese mismo año mi hermano se había salido del Colegio de León y se habían creado en mí, ciertas incertidumbres y dudas. Me imagino que el día anterior, con nuestros equipajes habríamos llegado a Villava para a la mañana siguiente partir muy temprano rumbo a León, los Elustondo, Arrúe, Egea, Ariztimuño, Ibarrola, Lacalle, Mendivil, Arcarazo, Imaz, Biurrun, Zugasti, Arandigoyen, Pejenaute y aquellos que me olvido de mi curso y del curso superior, los hermanos Preciado, Iturgaiz, Suescun, Navarro, Tabuenca, Iraizoz, los Diez de Ulzurrun, Biurrun, Merlo, etc., etc. No cito ni Tobes, ni Olano, ni Ros porque se quedaron en Villava.


Me imagino que partimos muy temprano de Villava y tengo un ligero recuerdo, que allí estaban despidiéndome mis padres y algunos de mis hermanos, además de otros familiares de mis compañeros y que como siempre cantamos lo de: "Adiós Madre de mi vida, mirando hacia la puerta del Colegio presidida por Santo Domingo y el Beato Valentín de Berriochoa, pintados por Fray Berceruelo, entonamos también aquello de: Adiós con el corazón, que con el alma no puedo. Al despedirme de ti de sentimiento me muero. Estoy seguro que solté un reguero de lágrimas, pues desde siempre he tenido el lacrimal fácil y predispuesto al llanto y moqueo abundante, sobre todo en las emociones intensas y positivas.


De allí, pasando por Burlada, remontando la cuesta de Beloso, Pamplona, Avda Guipuzcoa, Irurzun, Alsasua, entonces no había ni circunvalaciones, ni rondas este, oeste, norte, sur, ni otras redes de comunicación, como autovías, autopistas, con peaje y sin peaje, nos dirigimos hacia nuestro primer destino, primera parada: VITORIA. Nos detuvimos en una iglesia, situada en el barrio obrero de Zaramaga, iglesia de San Francisco de Asís, de corte y arquitectura moderna, con torre exenta de hormigón y hermosas vidrieras que iluminaban su interior de alegres coloridos, coloridos que se ensombrecieron años más tardes, por la represión de una huelga obrera, represión dirigida por Fraga Iribarne y que se cobró cinco vidas de los obreros allí encerrados, (3 de marzo de 1976). Este episodio fue inmortalizado por "LLUIS LLACH  en sus impresionantes: CAMPANADAS A MORT.

A la semana siguiente de este acontecimiento comprobé "in situ" la vandálica intervención pacífica de las fuerzas de orden y seguridad, entonces Policía Armada o "grises". Pero siguiendo con lo que nos ocupa, allí aparcó nuestro autobús, pues según creo esta Iglesia o Parroquia de VITORIA, estaba regentada por los P. P. DOMINICOS y si mal no recuerdo por un tal P. BRAVO y quizás P. CONDE, (normalmente yo no utilizo archivos y me dejo guiar por mi memoria). Posiblemente allí se reunieron los alumnos provenientes de ÁLAVA, GUIPUZCOA y alrededores y MAXIMO, que llevaba la Granja de la VIRGEN DEL CAMINO, y al que a todos nosotros nos unía una gran amistad y admiración.


De allí y por no sé que razones y circunstancias aparcó nuestro autobús en el centro del BOTXO, entre las SIETE CALLES, muy cerca de la Catedral de Santiago de BILBAO, en el convento de los P.P. DOMINICOS de esta muy ilustre y leal ciudad de BILBO. Una vez en BILBAO, visitamos a los P.P. DOMINICOS allí residentes y algunos alumnos y frailes se agregaron a nuestro convoy, camino de León y marchamos rumbo de SANTANDER, El Sardinero, La Magdalena, Avda de José María PEREDA, escritor tradicionalista y realista, al que mis tías abuelas, algunas lectoras empedernidas, al igual que mi padre y algunos primas y primos suyos, eran fervientes admiradoras, Peñas Arriba, (sobre todo el relato de la caza del oso), El Sabor de la Tierruca, Gonzalo González de la Gonzalera, y de Concha Espina. Desde Bilbao pasamos por Castro Urdiales, Santoña, Laredo, San Vicente de la Barquera, donde paramos a comer y nos bañamos en un una playa semi-salvaje, en la que brincaban las olas con denodado oleaje y a las que retábamos con nuestros saltos, recortándolas, nadando sumergidos en ellas o encaramados en su cresta.

En el autobús de rodillas en el asiento, apoyado en la ventanilla abierta, entonces estaba permitido asomar la cabeza, no me perdía ninguna vista, ningún paisaje; iba absorbiendo el aire y el olor de cada panorámica, pasamos por Comillas, Cabezón de la Sal, dejamos a un lado ALTAMIRA, con sus bisontes dormidos y SANTILLANA DEL MAR, feudo del Marqués del mismo nombre y autor de serranillas como: "Cosa tan fermosa non vi en la frontera, como una vaquera de la Finojosa. De guisa la vi, que me fizo ganas la fruta temprana...". LLANES, ya en tierras asturianas, casonas de los indianos, que me recordaban que mi tía abuela Vicenta, hermana de mi abuela Ruperta, estuvo casada con uno de estos indianos, oriundo de Oñate, pueblo de JUAN RAMÓN ARRÚE ALBERDI, que cumplía los años el 31 de Agosto, día de San Ramón Nonato, fecha posiblemente cercana al viaje, este tío-abuelo mío, enriqueció la casa de Burlada trajo una sequoia, dos palmeras,tamarindos, que luego crecían como la mala yerba por toda la huerta y algunas otras especies tropicales que plantaron en el jardín, que más tarde devino en huerta, con su gallinero de ponedoras, gallos, ocas, y alguna que otra vaca lechera; los tiempos cambian.

Al final no había ni gallos, ponedoras, ocas, ni vaca, pero si seguían creciendo como la mala  yerba los tamarindos y las lilas.


De allí subimos a COVADONGA, CANGAS DE ONÍS, visita rápida a la cueva y Santuario, bordeando el Sella, panorámica de Ribadesella, nos asomamos a la Playa de San Lorenzo de GIJÓN, paseo rápido por OVIEDO y Convento de los PP. DOMINICOS de esta ciudad; LEOPOLDO ALAS CLARÍN Y LA REGENTA, PEREZ AYALA Y TROTERAS Y DANZADERAS, ARMANDO PALACIO VALDÉS y su HERMANA DE SAN SULPICIO. A mis tías abuelas y demás, les gustaba mucho todas estas novelas de amores entre regentas, monjas, canónigos, clérigos, barraganas, amores ocultos y prohibidos; yo creo que les daba mucho... mucho morbo... Entre todos ellos el personaje preferido era LUCRECIA BORGIA.


De OVIEDO, ya anocheciendo, partimos hacia nuestro lugar de destino sin parar, posiblemente por PAJARES, ( aun lado habríamos dejado CASORVIDA, ciudad a la que, aún, no había oído mencionar) más tarde por VILLAMANIN y otros pueblos. Parada en las afueras de un pueblo leonés, para hacer menores, evacuar, orinar, miccionar, en una palabra, para mear. Allí descubrí que las casas eran de paja y barro y que tocándolos con las uñas, sus ladrillos-adobes, se iban desgastando, así que desistí de arañarlos, con la uña, no fuera a ser que toda la construcción se me viniera encima, con la consecuente bronca de los vecinos del inmueble.


En este viaje nos acompañaron varios FRAILES, P. HUARTE, seguro, P. ITURBE, P. TORRELLAS, quizás, P. ARSENIO, posiblemente ya estuviera en León, pero sólo el P. Arsenio se quedó con nosotros, el P. Huarte pasó a la ESCUELA MENOR, aunque nos dio  clase de Lengua en tercero, el P. Iturbe volvió a Villava, más tarde lo recuperamos y al P. TORRELLAS , no sé si ese mismo año o al año siguiente lo mandaron a la Universidad Laboral, como le llamaban entonces, de Córdoba, más tarde volvería a nuestra vera. En ese viaje creo que vinieron varios frailes y monjas, que iban a la inauguración del SANTUARIO VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.


 Yo creo que este viaje, fue el primero de Villava a León, para mí inolvidable y que siempre se aparece en mi mente, cargado de luz, colorido y recordado con un sentimiento de placer y felicidad enorme. Durante los cuatro años de mi estancia se sucedieron varios viajes de ida y de vuelta, pero como este ninguno. Recuerdo uno hasta Santander y de allí bajar por el Puerto del Escudo y atravesando tierras palentinas, llegar hasta la Virgen del Camino de LEÓN. otros por BURGOS, la llanura castellana, tanto a la ida como a la vuelta, de los que tengo dos imágenes, permanentemente grabadas, AMPUDIA DE CAMPOS, con su imponente castillo, donde se filmó EL CID, con Charlton Heston y Sofía Loren, divisándose en lontananza, durante kilómetros y kilómetros, por aquellas tierras de campos, por aquella tierras de pan candeal.

El tren, cual serpiente zigzaguente, atravesando la inmensa llanura y perdiéndose en el horizonte, con su estela de humo. Otros de mis recuerdos es, que la carretera entre Palencia y León, en algún tramo, era de tierra batida y no estaba asfaltada, por lo que nuestro deambular por aquella carretera iba precedido de una gran nube de polvo y por detrás del vehiculo, nos perseguía una gran estela polvorienta. Otra de las cosas que recuerdo es que nunca paré en Sahagún (Segunda localidad, después de Eibar en proclamar la Segunda República en el año 1931) y que yo siempre contemplaba con admiración, las torres de sus iglesias mudéjares de San Tirso y San Lorenzo.

En sexto curso tanto a la ida a León, como a la vuelta a casa, ya en solitario, puesto que me salí al final de ese curso, la hicimos en tren y sin frailes acompañantes.
 
Llegado a este punto del relato, paro para realizar un piscolabis, para degustar un largo lingotazo  de GASEOSA ARMISÉN y una txorrotada generosa de AGUA DE REGALIZ EN BOTELLICA, pues el cansancio y la sed me lo piden, después de tan largo y extraordinario viaje.


Por supuesto, también abrimos la BARRA LIBRE, para que cada uno tome, el brebaje, la pócima, el licor afrodisíaco, el potingue, el néctar, el combinado, la bebida refrescante, la tisana, la infusión, el líquido elemento por él preferido y brinde conmigo.


Abro las páginas blancas y negras apostólicas-dominicanas y busco en el LISTIN O GUÍA y marco: LLEGADA DE PADRES Y ALUMNOS PROVENIENTES DE VILLAVA (ATARRABIA) AL COLEGIO VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN (PÁRAMO LEONÉS O PARAMERA).


Era entrada la noche y en aquel patio entre el comedor, la portería y la entrada a la Escuela mayor, aparcamos y nos  llevaron al refectorio a cenar algo antes de llevarnos a los dormitorios. , Nos recibieron algunos padres P. PEDRO, P. ENRIQUE, P. IPARRAGUIRRE, etc.. Una vez realizado el tentempié y recogidos  nuestros bártulos y maletas del autobús, a través de un largo pasillo que acababa en un hall, desde donde ascendían unas escaleras que desembocaban en largos pasillos atestados de camarillas, situados en el segundo piso y nos distribuyeron en el pasillo que daba a los campos de deportes, unos con vistas y otro sin vistas.

Eso a los que iniciábamos tercero, puesto que a los que iniciaban cuarto, los distribuyeron en el pasillo paralelo, cuyas camarillas con vistas daban al patio de las clases y el teatro. Era el lado derecho según se entraba a los dormitorios. Dividiendo los pasillos de la izquierda y de la derecha se encontraba la habitación del P. Vigilante, que en nuestro caso era el P. ENRIQUE, que tras unos ventanales de cristal vigilaba a izquierda o derecha. Creo que a Arrúe le tocó la primera camarilla y a mi la segunda, o a la inversa, no me acuerdo bien del todo.

Una vez en el interior de la camarilla y apagadas las luces, con las luces de emergencia encendidas, intenté asomar la cabeza por la ventana pero me fue imposible, ya que la ventana, como he dicho en varias ocasiones, era abatible, oscilovasculante, pero no abrible, ni asomable. La noche era oscura pero brillaban las estrellas con fuerza y al titilar en el cenit, parece que me hablaban y me guiñaban los ojos.. Noche de duermevela, noche de dormir con los ojos abiertos. noche interminable, noche caliginosa... los grillos cantaban entre los tomillares.

Amaneció pronto, pues era Agosto, creo, y me asomé de nuevo a la ventana, sabiendo que no podía sacar la cabeza y divisé un panorama de color tierra marrón, una extensa llanura, sin árboles, con alguna pincelada verde y ocre, en las viñas que rodeaban los campos de deportes, una granja al fondo, un bosque raquítico, para nada comparable al de Villava, alambradas y entre las viñas varias tumbas de gigantes, que luego me enteré que eran bodegas y una virgen encaramada a una alta peana, al cabo del tiempo amé estas tierras y estos campos con un hondo sentimiento.

Poco a poco fuimos descubriendo y conociendo todas las dependencias del Colegio y el Santuario, recuerdo que al salir al patio o los campos de deportes, todos los alumnos de Villava nos agrupamos formando una piña, comentando que con tantas alambradas aquello parecía un campo de concentración y hasta algunos compañeros, de otros lugares nos provocaron tirándonos balones. Añorábamos  el calor y la cercanía de Villava.

Para que se rompiera el hielo y nos acercáramos entre nosotros, hicimos una pequeña velada, un pequeño intercambio de nuestras habilidades. En estos primeros días fuimos reencontrándonos y conociendo a nuestros compañeros, como: El Pitu, Argüeso, Julián Ruano, Zarzuelo, Rojo, Arturo, Zaratiegui, Javier Martín, Eduardo, Carlos Alonso, Tuñón, Villalva, Luis Carlos Reyero y un largo etc., que intentaré ir reconociendo en estos LINGOTAZOS DE LA VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN.


Arrúe y yo cantamos en euzkera: "Beti eskama keltzen, keltzen, keltzen...Nor geragu, zer geragu, eusketarrok geragu... etc., etc. y Lacalle, Elustondo, Ibarrola y algún otro cantaron jotas navarras como: "Las golondrinas cantaban a las orillas del Arga y en sus trinos repetían, que hermosa tierra que es mi Navarra.... Quisiera, quisiera, quisiera volverme hiedra y entrar en, y entrar en, y entrar en tu habitación, por ver el por ver el dormir que tienes... Gayarre con su garganta, con su violín Sarasate, etc..." Y así pasamos un rato. Luego nos dieron suelta y cada uno se fue a jugar al ping-pong y a otros diferentes juegos., al grito de primero, ségundo, tércero... Yo fui a jugar al ping-pong y me sucedió una cosa muy curiosa, al restar uno de los tantos; la pelota pegó en el canto de la mesa y siguió una trayectoria imposible de restar, con lo que conseguí un tanto fantástico. Mi contrincante y algunos de alrededor dijeron enfadados: ¡Qué chorra tiene! Yo disimuladamente me miraba la entrepierna diciéndome  para mis adentros: tampoco es para tanto, pero graciosa y elegante, si que es. Ahora cada vez que recuerdo este episodio me viene en mente aquella canción de Javier Krahe, que dice:


 
"No sé tus escalas por lo tanto eres muy dueña
de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña
no está su tamaño en honor a la verdad
fuera de la ley de la relatividad.
 Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
ciertamente es un burdo rumor".
 
Nuevo LINGOTAZO Y TXORROTADA y BARRA LIBRE PARA TODOS, tomo la GUIA O LISTIN de las páginas blancas y negras apostólicas  y marco: COLEGIO Y SANTUARIO de la VIRGEN DEL CAMINO DE LEÓN. DESCRIPCIÓN.


Como dice, Isidro Cicero, en el prólogo de CUADERNOS DE LA MEMORIA, los contenidos se adaptan a los continentes y por eso en estos momento preparo el continente, el escenario, la tramoya, el guión, la decoración para más tarde llenarlos de contenido, de acción, de sentimientos y de vida que dé calor y color a este hermosísimo continente, que fue para nosotros LA VIRGEN DEL CAMINO de LEON. Según dice la sentencia escolástica: Quidquid recipitur ad modum recipientis recipitur (tomado de la misma cita) guiándome por el dibujo panorámico que para  estos CUADERNOS DE LA MEMORIA, hizo JESÚS HERRERO, y comenzando por la parte de arriba nos encontramos con el SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL CAMINO del que según dijo su arquitecto FRAY COELLO DE PORTUGAL, que pasó unos años en Berlín: "He construido una iglesia para albergar un antiguo retablo" a mi todo esto me recordaba a las clases de Historia del Arte, que nos daba el entonces P.ARSENIO, que según creo también estuvo en Berlín o al menos en Alemania y nos hablaba de la BAUHAUS, LE COURBOISIER y hasta de la incipiente BRASILIA.


Pero volviendo al SANTUARIO, contenedor geométrico o caja de zapatos (como llamaba la gente de León al nuevo Santuario, me imagino cuánto les habría costado adaptar las pupilas, su mente y su corazón a este contenedor geométrico de su VIRGEN DEL CAMINO Y PATRONA), como dice ISIDRO CICERO:"aquí se abre el hueco que alberga  a la SANTISIMA VIRGEN DOLOROSA DEL CAMINO, número PHI, que buscó FRAY COELLO DE PORTUGAL para toda su construcción, tanto del Colegio como del Santuario, este número que encarna la proporción Áurea, la divina proporción, el número PHI, al que pusieron este nombre por ser la inicial del maestro FIDIAS  y que puede expresarse así: el todo es a la parte como la parte al todo".


Este CONTENEDOR O CONTINENTE se completa o adorna con variados elementos, el fabuloso, ampuloso y barroco retablo mayor, con sus pámpanos, sus angelotes, su guerrero San Miguel, San Froilán, Santiago, Dormición de la Virgen, Adoración de los Magos y presidiéndolo todo la Virgen de madera de tilo, en cuya peana se nos recuerda la siguiente leyenda: O VOS OMNES QUI TRANSITIS PER VIAM, ATTENDITE ET VIDETE SI EST DOLOR SICUT DOLOR MEUS, la iglesia con sus maderas nobles, la luz entrando por los vanos misteriosos y al mismo tiempo radiantes de la derecha, los confesionarios, con señal luminosa, los altares simples de San Pablo y  San Froilán, la sacristía, El Camarín o Vestidor de la Virgen donde se le venera y besa su manto, la Sala de Exvotos, con el Arca, en la que un moro (árabe, musulmán) y un cristiano, departen amigablemente sentados sobre ella, por gracia y milagro de la VIRGEN DEL CAMINO,

Estos dos lugares están adornado por las vidrieras del P, DOMINGO ITURGAIZ, la Sacristía, La Capilla de la Virgen de Guadalupe, y sobre ella el coro, con su órgano, sus bancadas en anfiteatro y sus asientos monacales y envolviéndolo todo de luz y sombras, sombras de los apóstoles y la  Virgen que corona la fachada, las vidrieras, luminarias, antorchas de RAFOLS CASAMADA.


Una vez fuera contemplamos la imponente fachada de JOSE MARIA SUBIRACHS, la Virgen María presidiéndolo todo, con los doce apóstoles tocados por el Espíritu  Santo, Misterios Gloriosos, puerta principal los Gozosos y a ambos lados las puertas de San Froilan y San Pablo, la puerta del Pastor con su honda, que accede a la Sala de los Exvoto y completan los Misterios Dolorosos y Luminosos de este  rosario de cuentas de cristal , piedra y bronce. La explanada con su viejo y macizo vía crucis se llenará de celebraciones y hasta  una concentración de Vírgenes de todos los tamaños, estilos y edades se celebrará  en este recinto, presididas por el campanario, saeta apuntada al cielo, torre vigía, crucero del Camino, mojón de peregrinación que llama a los peregrinos a acogerse en el regazo del Santuario, al cobijo de su Virgen del Camino, torre del reloj, vaina protectora del retablo, donde se reflejaron las sombras inquietantes de los Junkers. Volvemos a entrar en el Santuario. y este hermoso CONTENEDOR, lo llenaremos de peregrinos, romeros, leoneses, asturianos, frailes, alumnos, apostólicos, de cantos, de oraciones, de olor a incienso y cera, de confesores y confesados, de predicadores y predicados, de voces infantiles armoniosas, de feligreses devotos besando el manto de la Virgen, de luz, música y devoción, de escolanía, de oficios y liturgia, de cirios y de incensarios, de órgano y de organista.
 
Desde el Santuario y mirando hacia la puerta de entrada, tomamos una puerta que es pareja de la capilla de la Virgen de Guadalupe y accede hacia al coro por unas escaleras y hacia abajo por otras escaleras, a un pasadizo secreto, misterioso que nos conduce hacia el Convento  de los frailes y hasta el Colegio  de los apostólicos, pasando por debajo de la carretera, pasadizo que se convierte en el cordón umbilical entre nuestra MADRE Y LOS  PADRES Y ALUMNOS DOMINICOS. Este  edificio nos vomitaba a la portería del colegio, al edificio que ocupaban los padres dominicos, las monjas, la hospedería y la Casa de Ejercicios. Los primeros días pasábamos por la carretera, pues se estaba reparando o terminando el pasadizo.

Mas adelante  para ir desde el convento hasta el colegio, construyeron una tejavana o galería al aire libre, donde a un lado se veían las casas de adobe y ladrillo rojo del pueblo, que desembocaba en la puerta del Colegio de la de la Escuela Mayor sobre esta puerta un mosaico del PADRE ITURGAIZ, una Virgen iluminada por una estrella.

En este patio había otro nexo de unión entre el Convento y el Colegio, eran las cocinas y los refectorios de las dos escuelas, cuyas puertas daba a unas escaleras, que subían hasta las celdas de los frailes, recreación y de derecha a izquierda, enfermería, emisora, procuración, sobre esta sala vacía y junto ella, sala que fue antiguo Santuario, hasta la inauguración del nuevo que fue por aquellas fechas, 5 de Septiembre de 1961. Por esta sala acudíamos nosotros al refectorio y sus puertas y ventanales daban a la piscina, abrazada en sus laterales por las dos hileras de clases zigzagueantes, con cristaleras, que junto con  el frente de los dormitorios-camarillas de la escuela mayor y menor, estudios, Pantalla, enfermería, laboratorio, con el apéndice de la caja- contenedor marmórea de las capillas, y las dos extremidades de las recreaciones rodeaban la PISCINA y su PATIO.

Este era para mí  el número PHI, del colegio, lugar de abluciones, depuración,, bautismo, sancta sanctórum, tabernáculo, kaaba, arca de la alianza, talismán, termas, palestra, centro del colegio. Las dos escuelas como hermanas siamesas, repetían sus cuadrados, rectángulos, con dos hileras de clase, dos edificios de dormitorios, dos capillas, dos recreaciones en torno a la piscina abrazándose a ella.


Todos estos espacios los llenaremos  de niños comensales, monjas, frailes, nadadores, guiones y guionistas radiofónicos, directores de radio, compradores de chucherías en la procuración, carros con platos y cazuelas en el refectorio, lectura música, madres dominicas, aguadillas y saltos de trampolín.
Una vez en la escuela mayor que es la que más conozco y escorándonos por la derecha, a través de un pasillo en el que había salas de visitas, entrábamos al TEATRO. El escenario, la concha con su perla blanca y negra, lugar para el apuntador, cortina, sala, butaca, candilejas, bambalinas, anfiteatro, paraíso, gallinero, orquesta, telón de fondo, el foro, el proscenio.

Saliendo fuera llegábamos al pórtico o pronaos, hexástilo, seis columnas sustentaban este contenedor de sueños cinematográficos y teatrales. Caja de Pandora, de ilusiones, de alegrías y tristezas al leernos las notas, de GAUDEAMUS IGITUR,, templo del Teatro y del Séptimo Arte, al que llenaremos de filmes, de cortes en los besos y abrazos, de AUTOS SACRAMENTALES, de niños actores e intérpretes musicales, frailes directores, tramoyistas, dibujantes. Subida y bajada de telón, claquetas anunciando: tres, dos uno, cero...CÁMARA ACCION, ESPECTADORES NIÑOS, adultos, frailes, monjas y ojos expectantes e ilusionados, bocas abiertas de asombro... QUE EMPIECE YA QUE EL PÚBLICO SE VA.


Dejado el teatro nos encontramos, de frente, con un largo pasillo, que a un lado tenia unos ventanales que daban a la piscina y al otro lado la rondalla, las clases y el despacho del DIRECTOR.


Comenzaremos con la RONDALLA, con sus armarios repletos de mandolinas, laúdes, bandurrias, guitarras, panderetas, castañuelas y a lo mejor hasta un banjo, con atriles y partituras y donde un día aposentó sus posaderas, en una silla, con sus piernas dobladas la mujer de Fraga Iribarne, que era de León.

Seguimos con las clases, con ventanales de grandes cristaleras que daban al estudio y al teatro, tarima, mesa del profesor, encerado o pizarra enorme, con borrador y tizas para tirarlos a la cabeza, pupitres, cuarto trastero y piano.
Despacho del DIRECTOR DE LA ESCUELA MAYOR, silla, mesa, estantería, donde alguna vez nos recibía y hablábamos de nuestras cosas, allí nos hacían el CARNET DE IDENTIDAD  al cumplir los dieciséis años, yo tengo mi documentación con número de León. Algunos pasaron por este despacho a causa de una rebelión en las aulas.


Llegamos a un hall, bifurcación de caminos, encrucijada y tomo unas escaleras que ascienden dos pisos y que nos llevan a los dormitorios-camarillas, con su numeración, su cama, armario, cajonera, lavabo, espejo, ventana abatible, oscilovasculante, pero ni abrible, ni asomable, unas camarillas con vistas y otras sin vistas. Unas hacia las clases y el teatro y otras hacia los campos de futbol, granja e inmensa paramera. Las del centro sin vistas, al final de cada pasillo los baños y duchas, más frías que calientes, este lugar era un extraordinario foro, pero con poco aforo y entre los cuatro pasillos el cuarto del Padre Vigilante, con cristaleras a los dos lados.


Desandando las escaleras volvemos al hall y pasamos junto al corcho donde se colocaba el PERIÓDICO MURAL PANTALLA, y torciendo hacia la derecha, la biblioteca para mí bienamada el Cuarto del SUBDIRETOR DE LA ESCUELA MAYOR Y EL ESTUDIO, amplio y luminoso, con columnas en el centro y dos partes de pupitres, con un pasillo en medio, por donde paseaba el Padre Vigilante, ventanales hacia las clases y el teatro y ventanales al jardín y la recreación, una alta tarima y una mesa, altavoces, y un agujero al lado de la tarima para vigilar a los que entraban al baño a hacer mayores o menores, por si las moscas, ya que los baños y el estudio estaban pared con pared, algunas veces rellenábamos el agujero con papel, tizas o bolígrafos. Siguiendo hacia la izquierda, puerta de la recreación que dejamos para más tarde, nos encontramos con la ENFERMERÍA, con su camilla, su botiquín, su cartel óptico con letras y números de varios tamaños, su ración de humanidad de un FRAY FRANCISCO OVEJO, sus recetas contra el desánimo, sus tertulias, siguiendo a la izquierda el LABORATORIO, con su cristalera, sus grifos, sus fregaderas de baldosas blancas, sus pócimas, sus redomas, sus almireces, etc. En frente REDACCION DE PANTALLA, ventanales a la piscina, mesa de dibujo, confección de murales, pinturas, pirograbado, recortes de periódico, PANTALLA, TELECOSAS, MINIMUNDO, SERRANO y DEMÁS, TERTULIA, ARTE ESCRITORES, REDACTORES, ETC., ETC.


Ya por fin llegamos a la CAPILLA DE LA ESCUELA MAYOR, pasando por un pasillo con agua benditera, estantería con libros religiosos, mosaico de Jesús del P. Iturgaiz, majestuoso y cercano, en tonos ocres, detrás la sacristía, altar exento, tarima de madera, bancos recios y fuertes, amado VIA CRUCIS DE LAPAYESE, armonium u órgano al fondo, y una luz tenue envolviéndolo todo, algún banco para confesores. Según nuestro cronista mayor e indispensable, SANTIAGO RODRIGUEZ, ESTA CAPILLA, fue inaugurada el dia de Corpus Christi de 1961 y mientras tanto el centro  de espiritualidad del Colegio fue la CAPILLA DE LA ESCUELA MENOR.


Los del año cincuenta y nueve procedentes de Villava, llegamos en aquellos día de INAUGURACION DEL SANTUARIO, para engrosar las filas de tercero en la ESCUELA MAYOR, y a la ESCUELA MENOR llegaban los alumnos del 61 para iniciar su andadura como apostólicos.


 
Salidos de la CAPILLA, encontramos la puerta de cristal de la ESCUELA MENOR, lugar desconocido para mí, detrás de ella, un mundo similar al nuestro, pero misterioso, prohibido y hasta cabalístico. Solo traspasaba este infranqueable umbral, esta hermética puerta o muro de cristal, cuando íbamos a clase de Teoría de la Música o a la lección de piano con D. JOAQUIN HERNANDEZ, a repetir incansablemente el mi-do-re-mi-mi-sol-fa-mi-fa-fa-mi-re-mi-do del MÉTODO CARPENTIER.


Desandamos el camino y volviendo al hall atravesamos corriendo, como era procedente, un pequeño pasillo, creo que con balonería y aterrizábamos en la recreación, lugar de jolgorio y de desfogue. A un lado periódicos murales de TELECOSAS y MINIMUNDO, unas cristaleras de fuertes ladrillos cristalinos, ensamblados en unos nervios de hormigón, que daban al jardín y al estudio. Mesas de ping-pong, juegos de mesa y sobre todo unas sublimes cajoneras numeradas, de donde se desprendía un fuerte olor a calcetín de lana mojado, quizás podrido, a chiruca revenida, olor a mierda puta, a txistorra mareada y chotuno, que te envolvía con su fragancia, te anestesiaba y te hacía cantar aquello de: "Estoy sintiendo tu perfume embriagador..."
Desde las cristalera al otro lado, con pared y ventanucos, la altura del techo iba descendiendo lentamente.

Ya fuera los campos de juego en frente,  a un lado, al lado de las capillas  una visera, en la que debajo jugábamos a naipes, ajedrez, cromos, damas, etc. Al otro lado un jardín en cuyas jardineras crecían colas de zorro rojas y unos rosales, cuyas rosas duraban, a veces todo el invierno. En medio altavoces que nos daban noticias y radiaban partidos de futbol, en las tarde tediosas del domingo. Dos sevás, balonvolea, balonmano, foso de atletismo, baloncesto, campo de futbol, etc. Unas vallas y setos separaban la Escuela Mayor de la Escuela Menor, un lugar común, las letrinas o urinarios, sobre un pared meaban los mayores, sobre otra pared los menores, pero por lo menos oíamos nuestras voces. Me imagino que habría una alta separación entre uno y otro orinante, para que no nos viéramos el mango, vamos que no era como en La Olmeda  que todos evacuaban en promiscuidad. Más tarde se llenarán estas LATRINAS de mingas y pililas infantiles. Creo que me he pasado un montón. ¿Lo dejo o no lo dejo...? Lo dejo.


Al fondo: Érase una vez  un granja en la Paramera, la cual se llenará de gallinas, vacas, cerdos , granjeros y hasta colmenas y tal vez algún perro. Junto a las cercas varias hileras de árboles donde las hormigas llevarán a pacer a sus verdes vacas-pulgones, para extraerles después un exquisito néctar.. La Virgen de la Alegría nos sonreirá. Más tarde construirán una bolera, los alumnos esforzados a base de carretillas y molones, con un banco adosado y  a su lado colocarán una Ángela de hierro y hasta pueda ser que debajo del colegio abran un cueva con champiñones pero sin gnomos ni enanitos, pero con rampa para carretillas.


Todos estos elementos se llenarán de vida, de profesores, de alumnos, de alegría, de tristeza, de risas de llantos, de rezos, de cantos, de juegos, de vida, de ilusión y de actividades varias.


Como decía ANDRÉS GARCIA TRAPIELLO hace poco: "La vida podrá desengañarnos de muchas cosas, pero raramente de las relacionadas con nuestra  infancia" o aquello de: "La memoria es algo que hay que cultivar, el olvido crece solo". "La verdad la hacemos entre todos".
Llegado a este  punto y sofocado  y sediento recurro a un LARGO LINGOTAZO DE GASEOSA ARMISEN Y UNA CONSISTENTE TXORROTADA DE REGALIZ EN BOTELLICA y los que habéis llegado hasta este punto acercaros hasta la BARRA  LIBRE y bebed y apurad lo que os dé la gana, porque os lo mereceis por haber aguantado tanta pitxorradica.


Espero no haberos aburrido mucho y hasta el PRÓXIMO LINGOTAZO, si es que me aguantáis.


 Con mucho cariño.

Javier Cirauqui.


  
 
  

EN EL CENTRO DEL TEATRO (por Javi del Vigo)

EN EL CENTRO DEL TEATRO (por Javi del Vigo)

Os prometí nuevos comentarios sobre esta misma fotografía. Hoy ha sonado la campana en la memoria de Javivi.

El muy bandido ha retocado la fotografía y le ha puesto colorines. Tal cual os la dejo.

Sábado de lluvia y melancolía y estoy triste ¿o no tengo derecho?

 


 

“AYER NO MÁS”.


Lalo, el gran Lalo -de palabra corto, pero certero en ideas-, me abrió el camino otra vez. En la entrada “San Froilán”, cuando se cumple el 5º aniversario de este fantástico blog. Allí, Lalo colocó enlace a una entrevista a Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953. Ayer no más, Ed. Destino), una de las joyas de la promoción del 63 en La Paramera, aunque herméticamente silencioso acá. Tendrá sus razones, que acato. Pero, si aún no la habéis leído, hacedme un favor: id y leed. Merece la pena este Trapiello y la entrevista.


Josemari me había incitado hace tiempo a recordarle a propósito de una vieja foto, de calidad técnica dudosa pero de recuerdos bien definidos, nítidos, para mí y para una mayoría de aquellos niños que fuimos: Él fue Eulalio C. Ruiz. Así escrito siempre. Eulalio cé mayúscula punto Ruiz.  Cuantas veces en mi pasado yo veía camiones por esas autopistas de dios de una empresa de transportes (Transportes Calzón S.L.), afincada junto  a Oviedo, me decía aviesamente: “¿Será del prior de aquel Convento/Colegio en León?”. Era retórica lo mío, lo imagináis; pero aquel camión me llevaba al prior siempre. Curiosa recreación de un personaje y un tiempo la mía. Pero así era.


Poco más retuve de aquel hombre bajito, de ojos claros,  pelo cano y hoyuelo en el mentón; personaje que aparecía endiosado y lejano a los ojos de aquellos niños que fuimos cuando en La Paramera. Que sólo se acercaba a los colegiales en momentos bien definidos: notas, festividades, onomásticas. Y poco más. Como los dioses. Como los reyes. Igual que los caudillos, los gobernadores, los jefes... Pero siempre investido de aquella impresionante aureola de autoridad, rodeado de un montón de frailes, que vigilaban sus deseos para cumplirlos inmediatamente.


Él, que fue locuaz en el hablar -incluso por nombre-, fue piadoso, casi púdico, cuando escribía su nombre y apellidos. Así que, como en una revancha particular,  cuando veía  camiones de la empresa citada, me venía al primer plano aquel apellido que ocultaba el buen prior de aquellos tiempos franquistas “que se tragó la trampa” (Cicero dixit).


A estas alturas de la vida, cuando aquellos frailes se han ido yendo o los hemos convertido en nuestros niños grandes, tengo una intuición: Eulalio Calzón Ruiz fue un rabo de lagartija, irónico y zumbón, con quien hubiéramos podido disfrutar conversando, si a él no le hubiera correspondido en “el Gran Teatro del Mundo” ser prior  en aquella década de plomo, en un convento donde la economía no era boyante –nunca la economía lo es, excepto si uno es rico (gran boutade)- al que fuimos llegando, año a año, unos niños con 10 u 11 años, llenos de ojos, hasta completar la cifra de 6.000, que se dice fuimos pasando por aquellas aulas y aquellos criterios pedagógicos tan especiales.


Una vez leí acá a Pablo Huarte recordar los últimos momentos de Eulalio Calzón, el prior todopoderoso. Momentos de duda y angustia, como los de todo hijo de vecino. Y se me quedó en la memoria. No era tan grande ni tan prepotente. Nos parecía. Lo aparentaba, para ser un jefe adecuado en un escenario de autoritarismos y franquismo. Pero seguro que fue un gran humanista, que pudo haber sido en otro contexto sociohistórico, un prior comprensivo.


Al final, acuso a aquel fraile -como Manolón, nuestro entrañable y divertido Manolón- de hacernos aprender que los niños bien, los pijos, usaban albornoz; albornoces que por la puerta de su pueblo o del mío nunca habían pasado hasta aquel momento. Ni se les esperaba. De algo he de acusarle, que Eulalio representaba el poder y al poder hay que darle caña siempre. Albornoces que tuvieron que comprarnos y tuvimos que vestir en momentos determinados –cual pijos- cuando Luis Arruga, este fraile que sigue impartiendo experiencias desde el Convento palentino de San Pablo, dio su “placet” a nuestro ingreso en aquel Colegio (privado y de ideario) diseñado para pijos, pero al que fuimos una caterva grande de aldeanos. La carta de admisión, con el ajuar imprescindible a llevar, iba firmada por Eulalio C. Ruiz prior. Y en el ajuar, un albornoz. (Quien quiera contemplar la maletilla de madera que llevó Manolo, póngase en contacto con él; aún la guarda entre sus cachivaches. Por un módico precio os la enseñará.)


Bien. Y en todo este galimatías ¿qué pinta Andrés G. Trapiello, de la saga de los Trapiellos leoneses, ese escritor polémico, poliédrico y de éxito creciente en el campo de la  literatura contemporánea? En la entrevista referida se le cita una frase de su última novela, “Ayer no más”, que no tiene desperdicio y transcribo: “Una paz duradera es imposible sin el olvido. Nuestra tarea es luchar contra la impunidad sin alentar el agravio y el resentimiento, sabiendo que unas veces es preferible la paz a la verdad y otras, la justicia a la paz”.


En tocante a la memoria de aquel tiempo yo me he hecho vago. Ni olvido ni aliento el resentimiento. Desde que abrí puertas y ventanas, con y tras el “reencuentro”, el sol y el aire han resecado la estancia de mis recuerdos, que cerré con siete llaves al marcharme. Sobre el colegio, como sobre la historia reciente, busco con Trapiello y otros esa “tercera España, en la que había gente de izquierdas y de derechas. Ser ecuánime no es ser equidistante porque los dos bandos no eran iguales, pero hay que ser ecuánime juzgando a los dos.”


En uno de aquellos bandos de mi memoria estuvo Eulalio Calzón, rabo de lagartija que no pude saborear como a un igual. En la otra, aquellos niños que fuimos, acercándonos inmisericordemente al talud que nos echa al abismo final, y me acerca a la piedad."


Totus tuus!

Javi del Vigo Palencia

EL ARCA DEL MORO Y OTRAS MADERAS (por Isidro Cícero)

EL ARCA DEL MORO Y OTRAS MADERAS (por Isidro Cícero)

En el blog del día 21 de Spgtiembre publiqué una vieja e impactante fotografía que me había enviado Manolo Centeno que nos ayudó a recordar la leyenda del Arca del Moro, arca que puede verse en la sala de Exvotos del Santuario de la Virgen del Camino.

Aventuré que “Isidro Cícero nos podría ampliar hasta aburrirnos todo lo referido a esta leyenda viajera”. 

Amigo Isidro, te estaba esperando. Gracias por entrar al trapo de mi reto, aburrirnos y extenuarnos con tus escritos. Una delicia y un privilegio el poder leerte, lectura pausada para este fin de semana, aire fresco en el rostro.

Muy interesante lo de la viga de Cañas. Como todos sabréis, en la alta Edad Media, siglo XI los edficios levantados en el Occidente cristiano eran de proporciones limitadas, por la escasez económica y por ser pocos los maestros capaces de erigir edificios con anchuras mayores a la longitud de las vigas de madera disponibles por el tamaño de los troncos de los árboles del entorno donde se construía el edificio, tal y como mantiene el medievalista J.L.Corral.

Para una lectura más cómoda, copiad y utilizad este enlace que os llevará al Arca de aquel  Moro que a los pies de la Virgen promete quedarse como ermitaño contando a los peregrinos y devotos el prodigio de su liberación, mostrando el arca que le sirvió de cárcel, y de la que la Virgen le había liberado.

https://docs.google.com/open?id=0Bwa-tDajhmtLLUxfcTFEN29pVG8


 

I.  Una viga en la Rioja

Esta crónica trata del arca, el moro, el cautivo y la Virgen. Y del milagro que los unió a los cuatro. Pero trescientos años antes de que tal prodigio ocurriera, sucedió otro hecho extraordinario en un pueblo de la Rioja llamado Cañas, que, a poca paciencia que le eche, mi querido lector observará a qué grado vienen a consonante la una cosa con la otra y cómo de bien encajan las dos piezas entre sí. El lector impaciente dirá que emprendo ahora una digresión ad extra, el avisado y concienzudo me dará la razón y opinará que no.

Lo de Cañas va a hacer pronto mil años. Eso es mucho, ¿no? Mil años. Pues fíjate, Heredia, lo que son las cosas. Para entonces ya la iglesia rural de Cañas era una ruina imposible. Tendría aquel edificio dedicado a Santa María otros tres o cuatro siglos, que en estos asuntos de religión y cultos, los tiempos son incalculablemente largos, nos perdemos ante su inconmensurabilidad. ¿Qué hacer con aquellas piedras amontonadas? ¿Qué hacer con aquellos trozos de madera apolillada llenas de ortigas y lagartijas? Hace mil años, igual que ahora, estas preguntas tenían también dos respuestas: dejar que se acabara desmoronando todo, ya poco le faltaba, o intentar la rehabilitación. En ciertos lugares, determinados autores suelen denominar a esta segunda opción restauración, cosa que, aunque parezca igual, a mi modesto entender no es exactamente lo mismo. No sé lo que dirá al respecto Jesús Herrero.

Hace cosa de mil años, se reunieron los propietarios del caserón y, a pesar de la crisis, eligieron la solución segunda: restaurar, rehabilitar, reedificar. Para ello, enviaron a Cañas una cuadrilla de muchachos vigorosos y pusieron al mando de ella a un mozo talludo que precisamente nacido en Cañas el año 1000 y, aunque hacía bastante que se había ido del pueblo, lo conocía al dedillo. De hecho, cuando niño, había sido pastor del rebaño de su padre por aquellos montes. Ahora vivía en San Millán de la Cogolla cursando una especie de noviciado, estudiantado, coristado o como queráis llamarlo. Las ruinas de Cañas, que no se me olvide, tenían por propietarios a los monjes benitos de la abadía de San Millán. “Así que te vas a tu pueblo, te llevas a unos cuantos de esta lista y te las arreglas como puedas, porque ya ves que en estos tiempos de penurias no hay un céntimo ni para tener por lo que se cae” le dijo el abad. “Eso sí, quiero que dejes aquello reluciente como una patena. Vamos, quiero que te quede como para que diga allí misa de pontifical el arzobispo de Zaragoza”, añadió el buen abad.

Encantado aceptó el encargo el novicio. Organizó la cuadrilla, ordenó el desescombro, quitó capas y capas de telarañas y de polvo viejo; limpió las cagadas de las ovejas, las cuales habían estado sesteando entre el frescor de la nave durante diez generaciones; seleccionó en el caserón los materiales todavía aprovechables, en su mayoría piedras de la antigua iglesia; rebuscó entre los maderos los que conservaban un poco de corazón y no estaban del todo carcomidos; aprovechando el excelente abono que salió de entre las piedras plantó cerca en los ratos libres algunas hortalizas y unos pocos pies de vid, y esperó a la primera luna menguante de enero, cuando toda la savia del roble se baja hasta las raíces. Entonces subió él al monte con los más espabilados de su grupo y algunos destacados vecinos del lugar, entendidos en  labores de estas, a cortar las piezas nuevas.

Piezas a las que ya había echado el ojo en los primeros días. Piezas que conocía él desde niño, de cuando andaba por entre ellas de pastor. Piezas, es más, en algunas de las cuales reconoció no sin cierta emoción una tosca D y una esquemática M, que no significaban “deo mediante”, como interpretó uno de sus compañeros, sino que eran las iniciales de su propio nombre y apellido, grabadas con la punta de su navaja durante el largo pastar del rebaño, cuando tenía catorce veranos y languidecía en la frescura amena del bosque, refugiado él y las ovejas del insoportable calor exterior. Le conmovió el recuerdo de aquellas calientes ensoñaciones propias de la edad. No tardó en encontrar también en un roble una fecha: MXIV. Era el número de años que habían transcurrido ya entonces desde la venida al mundo de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que nació del seno intacto de Santa María la Virgen.

Robles gigantescos. Te lo diré en medidas nuestras, Argüeso, porque si te hablo de pies y cuartas, puedes hacerte una idea errónea. No da la misma largura tu pie del 46 que, pongamos por caso aquel pequeño pie que el difunto padre Enrique avanzaba por debajo de la túnica blanca para tirar las bolas; desde la uña del pulgar a la del índice, no abarca lo mismo tu manaza que aquella mano, breve pero contundente, del padre Enrique que en paz descanse. Los dos son pies, las dos son cuartas, pero no son pies y cuartas iguales. Como unidades métricas me parecen una birria. Hablemos pues en metros, para entendernos. Los robles que se necesitaban para dejar Santa María como una patena tenían que dar como mínimo 18 metros de los nuestros de madera útil, aunque tuviera nudos.

Los encontró el encargado y los señaló. Luego los talaron con el hacho de doble filo teniendo muchísimo cuidado de que, al caer, no pillaran debajo a nadie; tronzaron el sobrante y los escañaron; luego hicieron una lumbre para obtener ceniza y fueron a buscar un poco de agua. Con el agua y la ceniza hicieron una masa. En la masa metieron una cuerda. Con la cuerda mojada y tensada marcaron las líneas rectas de la futura viga, para labrarla sus cuatro lados, sus cuatro aristas, sus cuatro ángulos rectos. El mozo que lo labraba era el mejor considerado. Se ponía, un pie detrás del otro, encima del árbol tumbado y golpe de precisión tras golpe de precisión iba pasando el filo del hacho por la línea marcada de ceniza, quitando las astillas sobrantes hasta descubrir la cara lisa. Cuando ésta estaba terminada, le daban la vuelta con las palancas, para labrar el lado opuesto y, así, hasta que quedaban afinados los cuatro lados.

Con esta técnica se labraron los 18 metros de largo de la viga del cumbre, que en realidad eran 72, si multiplicamos este lado por cuatro. Lo mismo hicieron con las dos vigas caballares, con las dos tercias, con las dos bajas, con los catorce cabrios de tejado, con los cuatro cabrios forasteros y con los ocho postes. De cabrios no hacía falta cortar más que siete para cada lado, ya que para el resto se podían reutilizar algunos maderos de la iglesia vieja. A pesar de que tenían ya quinientos o más años, todavía conservaban sanos sus corazones.

El encargado repetía a la cuadrilla el respeto y el amor con que había que tratar la madera. “Estos árboles gigantes eran bellotas o tiernos retoños cuando andaba por aquí el rey Leovigildo”, les decía, “y desde entonces han aprovechado el vigor de cada rayo de sol, de cada gota de rocío que están aquí, como quien dice en esta materia”.  El encargado sabía la necesidad de dejar secar al roble recién cortado para evitar que una vez puesto se retorciera o se doblara. Que llore el roble, que sude todos sus taninos interiores antes de arrastrarlo al lugar y subirlo a su sitio en el edificio.

Mientras la cuadrilla se dedicaba a levantar las paredes básicas de la iglesia, las columnas, la espadaña, los ventanos prerrománicos, la panza del levante que andando el tiempo todo el mundo llamaría ábside y la puerta dando vista al poniente, allá arriba en el monte el sudor de cada madero tumbado teñía de color cárdeno el lecho de alrededor y su perfume de madera centenaria embalsamaba el aire atrayendo aquella primavera, aquel verano y aquel otoño a las avispas.

Para la orientación de la iglesia nueva calcaron la de la antigua. No había nada que inventar. Había que seguir el sentido del sol, o lo que es lo mismo, la ruta nocturna de las estrellas, el mismo camino que cuando él era pastor venían siguiendo los viajeros que se paraban un rato a parlar con él en latinajos a veces indescifrables y otras veces en trabalenguas que nada tenían que ver con el viejo latín. Eso sí, siempre le daban a entender que se dirigían a Compostela. Le gustaba la conversación y por eso ordeñaba a las ovejas y cabras recién paridas para dar a los peregrinos jarras de leche fresca y, cuando era la temporada, queso.

Ya habían dado dos veces uvas las parras que plantaron al pincipio, cuando llegó el momento de bajar los maderos del monte. Uncieron los bueyes que pidieron prestados para la ocasión, tomaron en las manos las ijadas para arrearlos, cargaron sobre sus yugos unas cadenas de encuartar por si hubiera que duplicar la fuerza de arrastre, se echaron a los hombros unas barras de hierro para ayudarse en la operación y subieron a la panda donde habían dejado oreando los maderos.

No voy a pormenorizar los detalles de este laborioso transporte, porque  me faltan datos y sería una locura, una folie, inventarlos para escribirlos:

De qual guisa ocurrió / decir non lo sabría

Ca fallesció el libro / en qui lo aprendía

Perdiose un quaderno / non fue por culpa mia

Y escrevir a ventura / seríe grand folía.

 

Lo que sí sé es que todo iba más o menos bien, hasta que llegó el momento de subir al tejado la viga maestra, la llamada cumbre y en algunas partes, cumbrial. Cuando iban a “aferrarla” saltó el escándalo. Se dieron cuanta con desolación de que habían errado la medida. Se les había quedado corta. ¡Le faltaba a la viga más de una cuarta de las de Argüeso! Entonces fue cuando la cuadrilla se alteró. Nada dice la crónica de que hasta entonces hubiera habido enfrentamientos entre ellos, o de ellos con el encargado, o de unos oficiales con otros, pero llegada esta ocasión, las tensiones contenidas estallaron, saltó por los aires la tapa de la olla como si dijéramos, se insultaron y hasta se echaron mano. Inútil, tonto, babión e hijo de la gran puta fueron palabras que, dichas ya en un latín completamente corrompido, sobrevolaron como graznidos de cuervos de una esquina de la iglesia hasta la otra, del suelo al lugar en el que iba a ser colocado el techo.

De pronto el encargado impuso silencio a todos. “A ver, silencio. Dejad de echaros la culpa unos a otros que eso no arregla nada. Vamos a comer, vamos a echar un poco de siesta. Vamos a descansar todos un rato, vamos a enfriar la discusión y, después, con los ánimos más tranquilos, veremos qué se puede hacer”. Comieron, bebieron, descansaron y regresaron a la obra. “¿Cuánto dices que le faltaba?” “Una cuarta bien cumplida o cuarta y media”. “Bueno, pues habrá que cortar otro roble un poco más largo y repetir toda la operación”. “No es tan sencillo cortar un roble un poco más largo, que este era el más largo del monte. Además, mientras le damos tiempo a que seque no acabaremos la obra nunca”.

DM, iniciales que el ahora encargado había escrito en el robledo a los catorce años cuando cuidaba el ganado, en la pura realidad correspondían al nombre de Domingo Manso. DM, Domingo Manso. Los años venideros le conocerían como Santo Domingo, “el que dicen de Silos”, señalaba Gonzalo de Berceo

De hecho resulta provechoso repasar a Berceo un poco más allá del vaso de bon vino, que todos los de León aprendimos de memoria:

Quiero que lo sepades / luego de la primera

Cuya es la historia / metervos en carrera

Es de Sancto Domingo / toda bien verdadera

El que dicen de Silos / que salva la frontera.

Hombre de fe, el antiguo pastor de Cañas, ahora novicio de San Millán, había estado meditando durante la comida en el misterio de la relatividad de las medidas, dándole vueltas a la pregunta de qué supone para Dios omnipotente una cuarta de más o una cuarta de menos y llegando a la conclusión de que para Dios crecer un árbol o mermar la longitud de una iglesia no es ningún esfuerzo.  

“Lo primero, vamos a volver a medir”, dijo al final. “Eso, a ver cuánta largura hay que darle a la viga que cortemos ahora”, repuso uno de sus oficiales de mejor criterio. Y aquí es cuando surgió el milagro, el prodigio, la maravilla o como queráis llamar a semejante taumaturgia. La viga daba ahora la medida. No sólo no le faltaba una cuarta de las de Argüeso, ni una cuarta de las de Alvarez Lobo, sino que le sobraban más de dos. Tres o cuatro dicen algunos autores que le sobraban, es decir, más de setenta centímetros. Así que (¿cómo te quedas?) hubo que cortar madera.

Pero esto no es lo mejor. Lo mejor es que convencidos del prodigio, del milagro, de la maravilla o como queráis llamarlo, decidieron no poner aquella viga en el tejado. No por pensar que con tanto juego de cuartas la madera resultara virtual en vez de roble y acabara cayéndose al suelo, sino por que querían dejarla cerca de los fieles, a la altura de sus labios para que estos pudieran besarla maravillados de la omnipotencia divina y de la poderosa influencia ante él su siervo Domingo.

De hecho, pronto se comprobó que la viga misma hacía milagros. Los fieles, los peregrinos, venían con sus navajas y cortaban pequeñas astillas de la enorme viga hasta que la dejaron hecha una cachiza. Por llevarse una astilla para sanar de una cojera, de la sarna, de la ceguera, o de un insoportable dolor de oídos, dejaban sus estipendios. Así que con los años, toda la viga se repartió en reliquias por toda Rioja, lo que hoy son las provincias de Burgos y Soria, toda Navarra, medio Aragón, Alava y Vizcaya. Y la zona sureste de Cantabria, sobre todo el valle por el que discurre el Ebro. Peregrinos de Santiago la revendieron en Sahagún y toda esa zona seca donde tuvo lugar el encuentro Palencia en el Camino; y más allá, por la Maragatería, el Bierzo y Galicia. Algunas reliquias de ella fueron a parar a capillas de lo que hoy es Alsacia.

A la zona occidental de Cantabria digo yo que no llegarían esas astillas riojanas porque allí había sucursales propias de la misma multinacional benedicta, que naturalmente promocionarían sus propias astillas, de calidad óptima, de competitividad máxima, las del santo madero, las del Dulce lignum crucis del que una tarde pendió el cuerpo del Redentor por la salvación de todos nosotros (y nosotras). Recordad, no caigas, Javier del Vigo, en la coquetería de aparentar que tampoco tú recuerdas el nombre del instrumental propio del oficio para el que a punto estuvieron de formarte. Y si algún detalle no recordaras, supongamos qué coños era el acetre, cinco años intensivos de blog equivalen a una carrera superior on line.  Así que, hablando de madera, que nadie haga como que no sabe de lo que le hablo cuando le digo que


Dulce lignum, dulces clavos


Dulcia ferens pondera


Quae sola fuistis digna sustinere


Regem coelorum et Dominum

 

En conclusión. Para madero, el madero de los maderos. Y, sin embargo,  desde el suceso de Cañas cuando en una obra se miden vigas, postes, cabrios y zapatas, la medición se repite dos o tres veces. Dicen los operarios: “Mide otra vez, anda, no se nos vaya a quedar corta”. “Eso, a ver si sólo nos va a valer para hacer reliquias”.

 

II -Más madera

 

Bueno, pues Santo Domingo se murió ya de mayor, a eso de los 73 o 74 años en Silos, después de una vida anovelada y desde entonces su cuerpo, su sepulcro, no pararon de hacer milagros como el de la viga de Cañas. Ahora veréis mis queridos lectores que me acompañáis hasta aquí, por qué las primeras palabras de esta crónica fueron para asegurar, que a pesar de lo que pudiera parecer con lo de la viga, trataría  del arca, del moro, del cautivo, de la Virgen y  del milagro que los unió a los cuatro.

 

También dijimos al principio y ahora se verá el alcance de aquellas palabras, que en estos asuntos de religión y cultos, los tiempos son incalculablemente largos, nos perdemos ante su inconmensurabilidad y complejidad.

 

Porque resulta que con el tiempo, Santo Domingo de Silos ya en el cielo especializó su acción protectora en la redención de cautivos. Hasta “Redentor de España” le llegaron a llamar. Segundo Moisén, le puso algún exagerado. He leído yo rescates hechos por Santo Domingo en tierras de moros, hasta aburrirme. Yo sí que llegué a aburrirme. Pedro, de Chantada; Alvito y Oliverio, de Alcalá, Pelayo, de Sepúlveda, Juan, de Calatrava, Domingo, de Zamora… Incontables sus rescates durante los siglos que duró la reconquista e incluso posteriormente, a consecuencia de las guerras contra el turco.…

Cambiaba el escenario, mermaba el poder de la media luna, pero el poder de Silos permanecía intacto. Los moros con esclavos cristianos, al que de Silos dicen que salva la frontera, le tenían pavor. No sabían dónde y cómo guardar sus esclavos, porque se les aparecía el santo y se los llevaba como un gavilán se lleva un pollo del corral.

Berbería, ya sabéis que es Berebería, o sea la tierra de los bereberes: Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritania, por ahí. Pues bien un moro de Berbería tenía un cristiano al que estimaba mucho, ya que el cristiano sabía hacerle unos trabajos que no le hacía nadie. Estimaba más el moro al cristiano que el cristiano al moro. Una vez por Berbería se corrió el rumor de que andaba por allí Santo Domingo de Silos haciendo el mal, robándoles sus esclavos así por las buenas, sin pagarles el rescate ni cristo que lo fundó, sin  distinguir si tenían aquellos esclavos por botín, rapto, prisión, transacción comercial o acuerdo. A este moro que digo le entró pavor de que viniera una noche Santo Domingo y le dejara sin cristiano.

¿Qué discurrió el moro, cuyo nombre no conozco? Subió un arca a su habitación, metió dentro de ella a su cristiano preferido,  le amarró bien con una cadena gruesa y le puso unos grillos en los pies; después barrenó un pequeño  agujero en el fondo del arca y sacó por él la cadena para amarrarla al poste principal. El joven cristiano no oponía resistencia.  “Que venga, que venga Santo Domingo a ver si puede llevarte ahora”, sonreía el moro, muy seguro de su treta. “Porque ahora voy y me acuesto yo encima y cuando entre, con esta espada le parto por la mitad”.

-       Ya- se contraargumentó a si mismo. ¿Y si no le oigo? ¿Si me quedo frito y no me entero?

Y volvió a sonreír, porque se le había ocurrido de repente perfeccionar el discurrimiento de la estratagema: “Pues para enterarme, si me quedo frito….” Subió el mastín y lo colocó a los pies del arca. “Ladrará y me despertará si viene Santo Domingo”. Luego subió una gallina y un gallo blancos, de raza bereber, de esos que, de pollos, son como copos de nieve y tienen las patas amarillas como las velas de cera. “Cantarán y se esgrijarán cuando oigan al mastín si entra Santo Domingo de Silos”. Y los sejó encima del arca, justo encima de donde el cristiano tenía puesta la cabeza. “Entre el un despertador y el otro, no falla que me despierte a tiempo de evitar que me robe el esclavo y se lo lleve al otro lado del mar”.

Bien, pues de nada le sirvió tanto ingenio. Porque sin que amaneciera, vino Santo Domingo y de un vuelo los plantó a todos a las puertas del monasterio de Silos, delante de la iglesia donde él tiene su milagroso sepulcro. En un suspiro los puso allí.

Así que lo primero que despertó al moro ni fue el mastín, ni fue el gallo, ni fue la gallina, ni fue como otras veces el primer bostezo de su cristiano, sino las campanas de la iglesia de Santo Domingo, cuando tocando a maitines para que se levanten los monjes, estremecen el silencio congelado de las Peñas de Cervera y los chopos de la ribera del Mataviejas.

-       ¿Qué cencerros serán esos que se oyen aquí mismo?, preguntó el moro al despertar.

-       No me parecen cencerros, respondió el cautivo desde dentro del arca. Más bien son campanas de un pueblo de cristianos.

Bajaron los monjes, abrieron las puertas, sacaron al cautivo, observaron los ojos aterrorizados del moro, amarraron al perro que no tardó en morirse y metieron al monasterio el hermoso gallo y la linda gallina.

El moro estaba tan asombrado que solicitó el bautismo y una colocación en la huerta; el cristiano no paró de dar gracias al sepulcro de Santo Domingo, el perro ya hemos dicho y el gallo y la gallina dieron origen a una raza nueva de aves árabes, nunca antes vista en Castilla que supuso una revolución. Mansas, domésticas, educadas, al oír la campanilla acudían a la fila de los monjes para comer con ellos en el refectorio. Si alguno se distraía y no les tiraba algo al suelo, se le subían a la mesa y le picoteaban el plato. Durante el día escarbaban en el suelo del claustro y por la noche ocupaban un espacio que se les habilitó al lado del refectorio. A ese sitio todavía lo llaman el gallinero del santo. Las gallinas de Berbería se hicieron famosas y deseadas en toda la comarca no sólo por sus huevos si no también por su carne y las mujeres de esa parte del Arlanza trataban por todos los medios de hacerse con los huevos de los monjes y echárselos a sus propias gallinas para que los incubaran.

En cuanto al arca, siguió el mismo destino de la viga de Cañas. Fue escachizada y repartida para remedio de sus males, afianzamiento de su fe católica y rechazo al maldito moro infiel entre romeros, devotos, fieles y peregrinos. Cuando se terminó la madera, ya que no tuvieron la precaución de forrarla de cinc como si hicieron siglos más tarde con el arca gemela de la Virgen del Camino, al parecer la reemplazaron por otra de piedra.

Hay autores que piensan que este moro no estaba en Berbería sino en Granada, que se llamaba Aboazar y que en vez de estimar tanto a su esclavo, aquella noche tenía el propósito el musulmán de cortarle el pescuezo al  amanecer en honor de sus padres y como regalo de una boda que se celebraba al día siguiente. Hay quien cree que el cristiano se llamaba Domingo y era de Jódar, Jaén.

 

III Y MÁS Y MÁS.

 

Ya hemos repetido que en estos asuntos de religión y cultos, los tiempos son incalculablemente largos y confusos, pero la verdad es que los espacios no se quedan atrás. Josemari Cortés, nuestro querido amigo aprovechó una vieja e impactante fotografía que le había enviado Manolo Centeno para recordarnos la leyenda del Arca del Moro que, según asegura, se puede ver en la sala del Santuario de la Virgen del Camino conocida como Sala de Exvotos. Un arca de un moro, porque ya hemos visto que en Silos hubo otra parecida. Pero habrá más.

Aventuró Cortés que “Isidro Cícero nos podría ampliar”, (hasta aburrirnos, precisó) “todo lo referido a esta leyenda viajera”. No sé si os habréis aburrido ya, que no hemos hecho más que empezar, pero en lo tocante a “ampliar” los antecedentes de la taumaturgia, pienso que he ampliado hasta demasiado. Julio Correas averiguó que el moro de la Virgen del Camino se llamaba Alcazaba y que era un inmigrante con dolor de muelas que vendía astillas baratas en la puerta de San Froilán el día de la romería.

No sé si sería él el que las vendía, pero no me extrañaría que el negocio fuera cosa del Cabildo. Maribel se remonta más atrás del milagro del Arca de la Virgen del Camino, aunque no tan lejos como para llegar al milagro del arca de Silos. Llega hasta el año de la aparición a Simón Alvar:   “Di al obispo que encontrará esta piedra tan grande, etc”, nos recuerda Maribel.  He leído por mi cuenta que aquel año 1504 no había obispo en León a quien decirle nada y que por tanto no pudo subir el obispo con su acompañamiento, ni calcular cuánto había crecido la piedra, ni si había piedra siquiera.  El obispo de León había muerto en Roma y al que nombraron era el de Catania, don Diego Ramírez de Guzmán, que demoraría lo suyo en llegar a León.

Por lo demás, la historia del arca de Silos y la de León, que Manuel Centeno, José Mari, Julio Tomás y Maribel han refrescado, se parecen mucho. Yo, el único pero que pongo,lo único que me ha dejado un poco mosca es la personalidad cazurra del beneficiario, don Alfonso Ribera, de Villamañán. Teniendo a su disposición como tenía a una virgen propia, en su pueblo, con un nombre tan hermoso como Nuestra Señora de la Zarza, no sé por qué clamaba a Camino en vez de invocarla a ella. Con el agravante de que el santuario viejo de la primera era por entonces nuevo flamante y de su aparición sólo hacía 18 años.  Tampoco sé por qué no se llevó a la ermita de la Zarza los exvotos que dejó en la de la Virgen. Quizá eso explica que el pueblo de Villamañán ni siquiera se ha acordado de don Alfonso para dedicarle una calle.

El arca del moro que acabó en Silos y al mismo tiempo acabó en la Virgen no son las únicas.

A Huelva, por ejemplo, la Virgen de la Cinta trajo de Berbería al celoso moro dormido, sentado encima de la misma arca y al cautivo cristiano encerrado dentro. El moro de este caso no podía soportar que su esclavo hablara con las mujeres.  

-       ¿Qué mujer es esa que habla contigo?, le preguntó al cristiano un día.

-       Nuestra Señora de la Cinta, que me va a llevar a mi tierra

Este moro se enfureció igual que en las otras versiones, sólo que, en vez de poner el gallo en la escena como hizo el de Santo Domingo, cogió el gallo y le cortó la cabeza. “Cuando cante este gallo, será cuando tú te vayas de aquí”, advirtió a su esclavo. El arca, las cadenas, el vuelo, las campanas, el bautizo del infiel, la gratitud del cristiano, los exvotos, la devoción de las astillas y demás elementos, igual.

En Soria también tuvo su destino final el arca del moro. Hay un pueblo que se llama Almenar, con una virgen propia que se llama Virgen de la Llana que también trajo el arca con el moro dormido encima y encadenado dentro al cristiano, que esta vez se llama Manuel Martínez, es de Peroniel del Campo y vive cautivo en Berbería.  Manuel en su día se enamoró de la hija del marqués de Almenar, mientras que la hija del marqués se enamoró de él. Al no poder ser aquellos amores interclasistas, se fue a pelear con los moros a las órdenes de Alfonso X. Fue capturado por los musulmanes en Algeciras, vendido como esclavo y trasladado a Argel. Lo del arca y el moro durmiendo encima, coincide con los demás relatos. Lo de invocar a la virgen, también, en su caso a la Virgen de La Llana.

En la madrugada del martes de Pentecostés, la Virgen de La Llana hizo su rescate. A primera hora de la mañana, llegó el arca volando y se posó junto al Santuario cuando la gente estaba preparándose para la misa. Podemos imaginar la alegría de todos y especialmente de su novia, la hija del marqués, que al final se casó con él.

En la ermita se encuentran expuestos el arca y los grilletes del cautivo.

Y hay más lugares que, como la Virgen del Camino, la Virgen de la Cinta y la Virgen de la Llana, conservan el arca que un día llegó volando con un devoto dentro y un moro cruel encima.

 

Isidro Cícero

 


 

EN EL CENTRO DEL TEATRO (por Luisito Heredia)

EN EL CENTRO DEL TEATRO (por Luisito Heredia)

Hoy podéis disfrutar-cabrearos-meditar-pensar-revelaros-recordar leyendo los comentarios o reflexiones que le ha despertado a Luisito Heredia la visión de esta fotografía en la que podemos reconocer al P. Eulalio C. Ruiz, a la sazón Prior de la comunidad de frailes, en el centro del Teatro del Colegio.

Retrata el día de finales de Junio de cualquiera de aquellos años en el que el P. Eulalio, en la cima de su autoridad, imparte justicia anual, esto es, nos lee en público las notas de fin de curso a la totalidad de apostólicos, momento de acojono general.

En próximas entregas iré publicando los comentarios, a la misma fotografía, que he pedido a Isidro Cícero, al Pitu y a Javivi.

Esta fotografía me la ha enviado Guillermo García, compañero del Colegio del año 1958. Guillermo puede ser el primer compañero que tuvo un hijo educándose en el Colegio a mediados de los 80. Me ha emocionado. Os lo contaré otro día. 

 


 

Me ha pedido nuestro Furri que comente la foto que ha colgado . Reto delicado porque me pone a la altura de los que más pluma han desplegado en el blog. Ni más ni menos que Cicero, Javivi y Pitu. La pluma de Cicero y Javivi ya ha quedado acreditada suficientemente a lo largo de la existencia del blog y cuarenta años antes. Laureados alumnos del juntapalabras, cualidad adquirida bien in natura bien por haber bebido de las fuentes del insigne maestro Padre Lebrato; o por la mezcla de ambas. Y del Pitu, qué voy a decir sobre su pluma, ya conocida más allá de los confines de Casorvida y ultramar, y   apodado como El Gallu la Quintana.

 

Cuando ví la foto, antes de leer el contenido del correo del Furri las primeras reflexiones que me vinieron a la cabeza fueron las típicas heredianas:

-“No recuerdo haber asistido a función alguna en el teatro del Colegio en la que se representase “El Juego de la Silla” y además con tal elenco de actores”. “O ¿Era una representación del Tribunal de la Inquisición?”

 

Idea ésta última  que asocié por haber visto recientemente en TV un reportaje sobre la Inquisición –en Europa, ojo- y sobre la que deliberadamente se nos ocultó sus orígenes e historia en la Paramera para no causar deserciones incluso ya   antes de pasar a la Escuela Mayor de haber sido conocedores de tamañas atrocidades. Si hubiera tenido connotaciones jesuíticas la tal Inquisición, de seguro que las preclaras plumas a las que me referí no hubieran tenido en sus camarillas espacio suficiente para colgar los galardones y premios hace cuarenta años con motivo de las impecables redacciones que se les hubiera pedido escribir sobre tan espinoso tema. 

 

Intuyo que nuestro Furri no pretende que hagamos un psicoanálisis sobre los cariacontecidos rostros de los protagonistas de la foto. Todo un primor si se tratara de hacer un comentario de texto sobre tal retrato. Podríais extenderos hasta el infinito analizando cualquier cuadro de la Última Cena.

Pero, sinceramente, yo soy incapaz de interpretar lo que veo en este cuadro.

Desde luego, sí me gustaría que uno a uno del Tribunal, de sobrevivir aún, nos dijera qué era realmente lo que en aquellos momentos revoloteaba sobre sus cabezas, y que no era precisamente el Espíritu Santo. Yo veo tristeza, cansancio, malestar interior, insatisfacción y puede que hasta arrepentimiento por haber repartido un mal premio.

Arrepentimiento no por el premio en si  sino por desconocer realmente las razones para su otorgamiento. Es decir, la inercia del desconocimiento.

 

Decía el Furri en su correo:

 

 “Si algo recuerdo con angustia del Colegio es este momento en el que,¡públicamente!, sacaba los colores a quienes suspendían más de lo consentido y, sobre todo, a aquellos a quienes suspendían el curso completo por MALA CONDUCTA”.

 

Pues sí. Reconozco que era uno de los momentos más críticos, de pánico, miedo y terror solamente pensar ya antes de la apertura del acto que pudieras ser uno de los elegidos.

 

Esta situación no me cogía de sorpresa, pues había ingresado con 13 años en La Virgen del Camino directamente por la puerta de la Escuela Mayor, y con mis dos cursos anteriores de experiencia y bachillerato en Sto. Domingo de Oviedo sabía lo que me podía esperar. No es de extrañar que al ser todos hermanos de nuestro Padre Santo Domingo lo  normal sea que las costumbres sean las mismas dentro de la familia.

 

Y  creo firmemente que yo era uno de los pocos en La Paramera  de los que más papeletas llevaba en el reparto fatídico de premios, bien por defecto en conducta bien por exceso de serrín intelectual. ¿El por qué me libré? Dios

los sabe, alguno de los profesores  y el Presidente del Tribunal también. O quizá me haya tocado alguna y haya vencido  el Bien sobre el Mal en mi pequeño Gran Teatro del Mundo.

 

Creedme que cuando recibí la foto no sufrí trauma alguno, más bien al contrario, pues las tablas, si no eran las de multiplicar, ejercieron desde entonces sobre mi  una atracción fatal. Y digo fatal porque antepuse la devoción al teatro a la obligación del estudio.

 

En La Paramera mamé de las tablas y fuí aprendiz de ministro de la mano de Javier Muñiz; lo que no quiere decir que fuera ministrable ya que la tramoya no era mi objetivo. Simplemente era para mi una asignatura más del tablero del teatro que debía conocer y lo tomaba como una diversión.

Pero la tramoya no era mi fuerte y de no haber sido por aquella retirada a tiempo y de la mano maestra del ministro después de confundir yo  el neutro con la línea, el teatro hubiera sido pasto de las llamas por un cortocircuito. No obstante, la tramoya me ayudó, bueno, El Ministro, a conseguir lo largo de los años  el premio Mc Gyver que me concedieron mis hijos por mis habilidades manuales. Habilidades técnicas, me refiero. Si para los plumas anteriores su mentor fue el Padre Lebrato, mi mentor fue Javier Muñiz. No solo me transmitió sus conocimientos sobre las tripas de un teatro, un proyector de cine, lo que era un positivo y un negativo y si metías los dedos en un enchufe era muy corriente que te diese la electricidad sino también me legó en herencia la Gramática latina Guillén.

 

Nunca he sufrido miedo escénico sobre las tablas, como se dice ahora e in ilo tempore canguelo. Todo lo contrario. Me subía al escenario en aquellos tiempos de La Paramera y posteriormente en la época en la  que ejercí como amateur o haciendo café - teatro y sufría una auténtica transformación. Se me quitaban los miedos y las inseguridades de inmediato. Escuché en una de las lecciones magistrales – hoy llamado campus- de Malonda que recibíamos en mi etapa de La Máscara en Gijón, que la profesión de actor/actriz  era delas más gratificantes pues el aplauso del público, - que siempre lo buscarás como actor/actriz, y esto lo digo yo y no Malonda- va dirigido al elenco en general a la caída del telón, sin distinción de género, edad o de si te ha tocado medio guión o has tenido que hacer de barrote del balcón de Doña Inés- esto también lo digo yo y no Malonda.

 

He de confesaros que he vivido con más intensidad en La Paramera el teatro que el deporte o la música e incluso el cine quasisemanal. Posiblemente por lo efímero del momento; me explico: mientras que la música o el deporte  o el cine lo consideré como una obligación o disciplina más de la actividad escolar,  el teatro significaba romper con la estacionalidad y lo tomé como actividad extraescolar. A ello le tenías que añadir que el teatro, entre ensayos, función y caída del telón - en nuestro caso no caía sino que se abría y cerraba- la experiencia podía durar dos meses, más o menos. En el deporte y la música, te podías recuperar de los fracasos cada fin de semana o cada día. En el teatro era o todo o NADA en dos horas o menos y no había posibilidad de recuperar lo perdido. Era triunfo o fracaso. Era tirar por la borda el trabajo de esos dos intensos meses.

 

Me era indiferente si era la tramoya, un Auto sacramental, un sainete, teatro leído, cantar con Los Canalones o barrer el escenario. Yo lo necesitaba.

 

Es el día de hoy que frente a algunos clientes sí  debo superar entonces el miedo escénico que me entra pero  bajo las tablas y solamente lo supero pensando que estoy actuando sobre ellas.

 

Nunca olvidaré los ensayos con el Padre Iparraguirre y por supuesto los días de la función. Eran idénticos, tanto en el fondo como en la forma, a los de mi etapa posterior como amateur. Efímera etapa también pero muy intensa de emociones.

 

Me leo en el reparto de actores de “El Hijo Pródigo”  y me veo con leotardos ajustados . Me leo en el reparto de actores de “La Pareja Científica” y me veo con el uniforme de guardia y dándome la réplica Carlos Jiménez Cuervas-Mons, Carlitos “Bañugues”. Por cierto,¿qué es de J. I. Samaniego?

Era quien hacía de “Golfo” en el sainete. Tenía que ser de una o dos yeguadas inferiores a la mía para hacer de niño porque Vibot ya peinaba canas por entonces y le quedaba pequeño el papel  al haberse convertido en chico grande de la noche a la mañana. Yo creo que también me tocó “Los Tres Jibosos de Egipto” porque aunque no me lea me veo con pantuflas y bombachos.

No había curso sin “Los Tres Jibosos de Egipto” ni Pascua de Resurrección sin el Aleluya de Haendel.

 

Cuando comenzó el blog y a colgar Josemari en Fotos/Documentos los programas de las fiestas con las funciones de teatro y los elencos de actores, fue cuando me di cuenta de la tremenda importancia que había tenido para mi, y me marcó, La Virgen del Camino. Mi vocación sacerdotal era robusta, firme y sana y a ello ayudaba todo lo que me rodeaba. Pero llegó el final. Final tortuoso. Decisiones muy meditadas e inseguras.

 

Al tomar la difícil decisión de no ir a Caleruega en el 68 para tomar los hábitos, me refugié en el teatro de vuelta a mi Gijón del alma.

 

El teatro, entre otras cosas,  me ayudó,  a superar el síndrome  del pulpo en el garaje. No sabía dónde ir, qué amistades tener o crear que no fuera acudir a mis dos amigos de la infancia, qué Colegio elegir, cómo cruzarme con una moza sin que se diera cuenta de mis orígenes, aunque nunca traté de ocultarlos, cómo dirigirme a ellas, cómo y más cómos…..Lo único que tenía claro era que para seguir yendo a Misa tenía la Iglesia de San Lorenzo frente a mi casa, lo que resultaba bastante cómodo hasta que mi hermana y futuro cuñado de aquella me enrolaron en el Coro de la Iglesia de San José y recuperé parte de la seguridad perdida.

 

La otra parte la recuperé definitivamente cuando volví a subir a las tablas en el Colegio del Corazón de María y de allí me fichó Manolín, gran periodista,  para enrolarme como actor en el grupo más famoso de Asturias, Casorvida, España, confines y ultramar:  La Máscara de Gijón.

 

Algunos de mis compañeros de in ilo tempore de La Máscara son actualmente actores y Directores de prestigio: Alfonso Vallejo (para vuestros hijos, Don Pimpón), Nemesio Lavilla, El Neme, o Jesús Cracio, entre otros.

 

¿Os extraña entonces que de La Paramera hayan salido Paino, Chema Sarmiento o Helio Pedregal? Eso por decir tres nombres. ¿Cuántos otros como Trapi o el Mendigo de “Viene una Chica?

 

Pero ¿sabéis lo más curioso e importante que me ha dado el teatro?. Pues ni más ni menos que una esposa que a su vez me ha dado 4 hijos; y no por ser ella actriz, ni taquillera, ni tramoyista sino por esas casualidades de la vida en las que parece que el destino se cruza en tu camino; y así fue, literalmente, un cruce durante un paseo por El Muro, la playa de San Lorenzo de Gijón con mis compañeros de La Máscara cuando una tarde de verano del 69 me crucé con Pilarina a la altura de la Escalera 3.

 

Pero esta es otra historia que nada tiene que ver con La Paramera y por eso corto el rollo como diría otro pluma de postín, Javi Cirauqui, al que pido ayuda para que estas reflexiones se digieran mejor con gaseosa Armisen, con regaliz o regáliz, me es indiferente.

 

Por supuesto, os quiero más que al teatro. Que también quede claro.

Luis Heredia