..Y HAN SOBREVIVIDO....
Mis queridos amigos. Estaréis conmigo de acuerdo en que hay cosas, fotografías, documentos, recuerdos, etc. de los años del Colegio que parece increíble que hayan podido sobrevivir al paso de tantos años de olvido.
Es el caso de la fotografía que os presento. Son los bocetos de los decorados del Auto Sacramental "El Hijo Pródigo" (por cierto, yo era EL JUEGO). Me los envía el querido amigo Javier Muñiz “el Ministro”. Me dice que “…creo son del año 1967, pues son de nuestro compañero palentino Jesús Herrero y si fuesen anteriores serían de Javier Serrano. Yo los tengo porque era, como bien sabes tramoyista…”. (Los coloco en al álbum DOCUMENTOS).
También nos envía a los cazurros abrazos y recuerdos que le devolvemos con cariño.
Con el permiso de Javier, espero no te ofendas, voy a descubrir el origen de su mote “el Ministro”. Javier era un especialista en….casi todo; lo mismo reparaba la Puri de la piscina que apañaba la Perfo, revisaba un motor de la máquina del Cine que cambiaba la resistencia del infiernillo que tenía en su celda el P. Iparraguirre, montaba la tramoya de un Auto Sacramental como ajustaba los focos para iluminar la “Estatua de Pablo Anchoa”. Vamos, que era el perfecto “manitas”. Hoy diríamos, el perfecto marido para cualquiera de nuestras hijas. De ahí el título: era más requerido que un “Ministro”.
No obstante, había un pequeño inconveniente: era difícil que pasase una clase sin que alguien viniese a avisar al “Minsitro” para no sé qué reparación, por lo que se perdía (con su sonrisa cuando cerraba la puerta) un montón de Clases. El Estudio creo que no lo llegó a pisar. Por lo que no es de extrañar que un día el P.Tascón le preguntase en clase de Griego: “¿Qué es lio-lieis-liei-liomen-liete-liusi?”, a lo que nuestro “Ministro·” contestó: “son los adverbios de tiempo”. El P. Tascón casi se arranca la oreja derecha (se llegó a hacer sangre), mientras el sonido de su carraspera llegaba a la Recreación.
Querido “Ministro”, un abrazo.
PD.- Javier, estoy recogiendo todos los telares que hay por casa para reparar: dos secadores de pelo, una radio de válvulas, un cepillo de dientes eléctrico, un cortasetos de un vecino, unos plomos fundidos, un radiosasete de mi primer coche, un taladro sin percutor que casi me tira un tabique, etc. Los he estado guardando para este momento; te los llevaré en Octubre a no ser que me digas que te los envíe a tu casa en Vitigudino. Os animo a todos a que hagáis lo mismo. El “Ministro” es un fenómeno.