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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

PERSONAS QUERIDAS

LA CIUDAD VISTA POR ANDRES MARTÍNEZ TRAPIELLO

LA CIUDAD VISTA POR ANDRES MARTÍNEZ TRAPIELLO

Reúne en la exposición ‘Buenos días, buenas noches’ una selección de paisajes urbanos de la capital leonesa.

  • Arriba una de las fotos de la exposición de Trapiello. DL - Arriba una de las fotos de la exposición de Trapiello.  - 

VERÓNICA VIÑAS | DIARIO DE LEÓN

A Andrés Martínez Trapiello su hijo, el reconocido fotógrafo Andrés Martínez Casares (Premio Nacional de Fotoperiodismo), le regaló una vieja cámara que a él ya no le servía. Este hecho y la obligación de pasear todos los días a su perra, le metieron poco a poco en el mundo de la fotografía. Retrata desde hace más de una década los paisajes urbanos de León.

El que fuera concejal en la época del Pacto Cívico, muestra a partir del sábado una pequeñísima selección de estos retratos de la ciudad en la sede del Club Peñalba Casino de León, en el número 7 de Alfonso V. Son sólo quince fotografías, tomadas en distintas épocas, años y momentos. De ahí que ha titulado la exposición Buenos días, buenas noches. Imágenes que el autor iba colgando en Facebook y tuvieron notable éxito entre sus seguidores en la Red, «sobre todo, entre los emigrados», dice.

«Quiero dejar claro que solamente hago fotos, no fotografía, que eso lo hacen quienes conocen la técnica», afirma.

«Simplemente me he parado ante aquello que me llamaba la atención y disparo», explica. Presenta sus quince fotos el sábado en compañía del columnista del Diario Pedro García Trapiello.

El escritor y fotógrafo Javier de Vigo ha dicho de él que «es un renacentista en la aldea global: monaguillo y casi fraile en su juventud; presbítero en la película de Chema Sarmiento Viene una chica; cantor solista en la escolanía de la Virgen del Camino cuando su voz era blanca y sus pantalones cortos; concejal en el Ayuntamiento de León y diputado en aquella Diputación Provincial de 1987; melómano de cuanta música clásica o religiosa cabe en un iPad....».

Su cuñado, el fotógrafo de la agencia Efe Javier Casares, ha dicho, a propósito de las instantáneas de Trapiello que «el secreto de una buena fotografía es el alma». La ‘puesta de largo’ de Trapiello será el sábado, a las 13.00 horas.

UN NUEVO CAMINO

UN NUEVO CAMINO

Después de arduas discusiones familiares y profundas meditaciones, nuestro Andrés Trapi ha encontrado su camino definitivo.

 

 

 

A punta de tenedor. Lalo F. Mayo y M. Estrada

A punta de tenedor. Lalo F. Mayo y M. Estrada

A punta de tenedor. Lalo F. Mayo y M. Estrada

Vino desde Málaga con su mujer -y también con una perra preciosa y un coche de altura- a presentar el libro La magia de lo auténtico, de cuya edición es responsable. Se llama Lalo Fernández Mayo. Es leonés, como Ordoño II, y, al igual que este –aunque de una forma pacífica-,  ha sido rey en Galicia durante mucho tiempo. Y allí, en la patria de Rosalía de Castro y de Álvaro Cunqueiro, ha dejado su impronta en el periódico La Voz, que es el tercero de España en lo que a difusión se refiere.
     Ahora vive en Málaga porque a su mujer, que es médico y andaluza, le han concedido el traslado después de las peripecias y azacaneos correspondientes. Como está prejubilado y dispone de tiempo, ha decidido invertirlo -y realmente lo invierte- en lo que más le ilusiona y más le tira, que es la zanahoria de la edición. Él dice que es editor ocasional a título gratuito, ya que el Estado prohíbe expresamente los complementos dinerarios a los que un día se han de jubilar con todos los derechos y con todos los honores, incluida la decadencia corporal y el cien por cien de la paga.
     En Villajoyosa se encontró con Mariano, el autor de ese libro que vino a presentar y que él diseñó con tanta brillantez y tan exquisito gusto. Y ahí están los dos, en primera línea de playa, en el bar Madrid, con el tenedor en la mano y la sonrisa en los ojos y en la boca, a punto de hincarle el diente a esa tentadora paella que asoma tímidamente la patita. Ellas, las dos Rosas, estaban enfrente con la batuta en la mano y a punto de dar el pistoletazo de salida.  Empiecen, por favor, coman y no dejen ni un grano, ni siquiera los que suelen reservarse para la siembra, porque esos ya están depositados en los frondosos territorios de la amistad, que tienen sede en el alma.
     Bon profit a tothom
     Mariano Estrada, Villajoyosa, 01-11-2017

ESTAMOS TRISTES

ESTAMOS TRISTES

por Jesusito Herrero

EL P. ÁNGEL

EL P. ÁNGEL

Este sábado, 14 de octubre, el fraile dominico Ángel Pérez se despide del Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia tras más de 20 años a su cuidado. Una emotiva eucaristía de acción de gracias, a las 12:00 del mediodía, será el broche a dos décadas dedicadas a la pastoral, la atención y acogida a los peregrinos que cada año se acercan hasta este emblemático santuario mariano.

El padre Ángel estará arropado por los miembros de la comunidad dominica del Convento de San Esteban de Salamanca así como por los sacerdotes y fieles de las diferentes parroquias del Arciprestazgo Virgen de la Peña de Francia que se acercarán hasta el lugar para agradecerle su servicio a la Iglesia en este santuario mariano.

el pPEDRO

el pPEDRO

También el blog se une al homenaje-agradecimiento tributado al pPedro el fin de semana pasado en Caleruega.

Y lo hace con este dibujo que me había enviado, hace ya algún tiempo, el maestro Javier Serrano.

Y pongo como pie del dibujo la carta que le escribe Javier Vallina (gloria del 61) al pPedro.

 


 

Mi querido Padre Pedro:

Permíteme unirme con una breve y modesta palabra a la presencia real de quienes gozosamente te acompañan hoy. ¿Cómo expresar alguna idea cabal, un pensamiento relevante, un sentimiento sin afectación de gratitud a quien nos otorgó, al regalarnos su descubrimiento, justamente la posibilidad de esa libertad primera que atisbó el sentido del vivir? ¿Cómo regalarte algún don cercano a lo inefable, si tu sencilla humildad abraza la propia respuesta de la gracia? ¿Cómo hablar a quien supo desvelarnos la propia cercanía a la palabra del silencio, que otorga la autenticidad?

Llegaste a nuestra juventud como la vida que iluminaba un camino deslumbrante. En el aún negro tiempo de una España imcomprensible, nos enseñaste que era posible y preferible creer en la esperanza. Tu entusiasmo por aquella primavera del Concilio cautivó nuestra voluntad de la necesaria utopía que eliminaba los rescoldos, aun ardientes, del anacrónico y cruel nacionalcatolicismo. Creímos, por ti, en la vigencia permanente de una búsqueda de la verdad que sólo se hace posible en la conciencia del otro y recibe su credibilidad cuando se hace cargo de su dignidad pendiente. Esa fue siempre tu iglesia, tu orden, tu vida y acertaste radicalmente, porque hoy sigue siendo la tarea que otorga sentido al camino que debe ser andado.

No fue fácil ni placentero un tiempo tan largo, ni una senda tan empedrada ni fatigosa. Ese dolor silencioso y las tantas incomprensiones sufridas hacen hoy más brillante tu ejemplar magisterio de vida. Quienes lo recibimos en el momento en el que nuestra juventud explotaba, sólo podemos incrementar nuestra gratitud plena y la inmensa dicha de tanta gracia otorgada. Yo quiero hoy dar testimonio personal y colectivo de tu entrega, maestro y amigo, que, en mi memoria de un irrepetible noviciado, adquirió para siempre en mi alma la categoría del modelo que a la vida dotaba de sentido y credibilidad.

Agoto aquí una humilde y sentida palabra de gratitud y homenaje, por temor a herir tu sencillez de corazón, que siempre definirá tu anhelada presencia. Has escogido, como la Marta evangélica, al mejor Jesús que nos acercó la divinidad posible y ese lugar, admirable Padre Pedro, nunca te será arrebatado.

Un abrazo fraterno, lleno de una inexpresable gratitud.

Javier Vallina

FRAY FRANCISCO EL ENFERMERO (Por Isidro Cicero)

FRAY FRANCISCO EL ENFERMERO (Por Isidro Cicero)

FRAY FRANCISCO EL ENFERMERO

 
Todavía la semana pasada le dije a Quique Muñiz: “¿Sabes a quién me gustaría hacer una visita?” La idea me había venido muchas veces a ese lugar íntimo de las soledades propias donde conviven constantemente pensamientos mezclados con deseos, recuerdos borrosos y propósitos sin fecha.

 
Es un lugar interior que el tiempo vuelve odioso a la conciencia, porque a medida que pasan los años se puebla de miles de ocasiones perdidas sin remedio. Lo que teníamos que haberle preguntado a nuestro padre, pero ya no hay remedio; lo que teníamos que haber hablado con aquel amigo, lo que le teníamos que haberle dicho a aquella rutilante mujer. Ocasiones que dejamos pasar y cuando ya no hay remedio porque ya no lo hay te pongas como te pongas, el lugar íntimo de las soledades te deja más solo y más desamparado y más sombras que luces se proyectan sobre tu propio interior donde tiene su habitación, dicen, la verdad.

 
“Me gustaría ir a ver a fray Francisco, el enfermero”, le dije a Quique todavía la semana pasada. Él lo puede ratificar. “Eso está hecho; cuando quieras. No tienes más que avisarme y vamos juntos”, me contestó. Enrique Muñiz ¿hay que decirlo? es un prototipo de compañero leonés, hay otros iguales o parecidos. Son unos cuantos que a poco que puedan y pueden mucho, son capaces no solo de convertir los deseos del forastero en satisfacciones, sino que lo hacen de modo tan hospitalario, que hacen sentirse al forastero como si fuera él el que da la satisfacción, siendo en verdad al revés. Tienen vivos los genes de la hospitalidad, se conoce que de tanto atender a los peregrinos, viajeros y desplazados del mundo.

 
El caso es que hoy, a la tristeza de no haber visitado a fray Francisco en tantos años, se une en mí la rabia de no haber tenido ocasión de preguntarle como cuando pierdes al padre y te quedas con tantas incógnitas incómodas. Con la rabia de no haber vuelto a hablar, ya de tú a tú, ya de forma adulta y con todas las claves que proporciona la vida con aquel que fue un amigo cuando uno era un niño que se ponía malo de vez en cuando; tenía sus limitaciones afectivas y vitales, que a veces eran como auténticas tosferinas; se resfriaba por dentro y por fuera y no tenía por allí a la madre para darle seguridad y afecto. Yo tenía, eso sí, a fray Francisco, que me cuando se acercaba a la camarilla por las mañanas, precedido de una deliciosa fragancia de café con leche, llegaba gritando como ya he contado en otras ocasiones: “¡Ciceroncico, la vueltecica!” . Ya lo he contado en otro texto del blog que he estado buscando esta mañana, pero que como tantas veces por desgracia no lo encuentro.(*)

 
En él decía, estoy seguro, que fray Francisco me quiso y yo a él. Me traía libros no sé de dónde, hablaba conmigo de poesía, era un gran aficionado sensitivo, me enseñó versos de Rosalía, recuerdo, y de ciertas amargas sensaciones que le producía a su alma la división todavía un poco en clases, de la comunidad en la que vivía. Para él, fui testigo, vi sus lágrimas, fue un día de gloria aquel día en que a los legos les igualaron el humilde derecho de vestir el mismo hábito que vestían los clérigos. Aquella igualación indumentaria a fray Francisco le liberó.

 
Yo si hubiera ido a verle de mayor me habría gustado conversar con él de las cosas que nos han ocurrido desde que nos despedimos a mitad de los años sesenta, una de ellas, no la única, esa aspiración por la igualdad de las personas que en él vi yo de forma emotiva y apasionada cuando todavía era un freiliño joven. Me enseñó y yo aprendí y comenté y sentí con él.

 
Adiós, ríos, adiós, fontes; adiós regatos pequenos;
Adiós, vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos.
Miña terra, miña terra, terra donde me eu criei, hortiña que quero tanto, figueiriñas que prantei,
Prados, ríos, arboredas, pinares que move o vento, paixariños piadores, casiña do meu contento.
Ya soyen lonxe moi lonxe as campanas do lugar, para min ay coitadiño nunca mais han de tocar.
Adios tamén queridiño, adiós por sempre quizá, digoche este adiós chorando desde a veriña do mar.
 

En este lugar interior que el tiempo vuelve odioso a la conciencia por no haber decidido cuando aún había tiempo para decidir, se proyecta desde hoy la sombra de lo imposible. Haber ido a darle a fray Francisco, el amigo, un abrazo. Se proyecta también la reverberación luminosa de su permanencia. Permanecen en mi interior aquellos versos gallegos que él me decía en la intimidad de la camarilla, cuando yo era un chico enfebrecido.

Isidro Cicero

 


 

(*) Nota del Furriel.- He buscado y encontrado en el blog el escrito al que hace referencia Isidro (5/3/2014) y aquí os lo dejo:

EL ESCAPULARIO DEL OVEJO


COÑO QUÉ FOTO.
De chaval, yo quería mucho a fray Francisco. Creo que en esta forma de posar se nota. Incluso podría decir que podía yo presumir de ser hasta un poco amigo de fray Francisco, me mostraba confianza, protección, afecto. Algunos alifafes me convirtieron además en asiduo cliente.

Por las mañanas, le oías venir al dormitorio cacharreando todavía desde muy lejos. Tú, metido debajo de la manta y quizá tiritando de fiebre, custodiabas el calor que el cuerpo había capitalizado durante toda la noche. Eras un banquero del calor, disfrutabas de la tibieza con avaricia. Había cesado ya la música inoportuna por incompatible con el dolor de cabeza y te sumergías en un placer nunca confesado: que la gripe te regalara una o dos jornadas dulces en las que poder rascarte a gusto, sin carreras sobre la escarcha, sin hombradas en el agua semicongelada y sin el acompasado concierto de toses de la primera misa.

Como estábamos en el internado, las cosas se hacían todas a una. Al cerrarse a la vez las puertas de todas las camarillas, el clic multiplicado de las pequeñas pestañas hacía un estampido semimetálico que duraba segundos. Después todos los zapatos apresurados, cientos de ellos a la vez por el pasillo; por fin el silencio frío y blanco del dormitorio para ti solo. Fray Francisco llegaba mucho después del estallido de los clics.
Y volvía a despertarte. 

Llegaba precedido del ruido de las puertas generales, de una fragancia de café con leche y galletas cuando tocaba el desayuno y de alcohol de farmacia de 96 grados cuando tocaba inyección. Cuando tocaba inyección te venía amenazando desde la distancia. Recuerdo que a mí me gritaba: “¡Ciceroncico, la vueltecica!”. Yo me preguntaba entonces de dónde le vendría a él aquella dicción aragonesa, a él que era gallego de lluvia y calma. Ahora que lo pienso, lo mismo estuvo en Villava o vete tú a saber. 

Te trataba bien, con mucha delicadeza, con sabiduría. De tu camarilla pasaba a la de otros que también se habían quedado en cama aquella mañana.

Por la tarde, cuando te traía la merienda tenía menos prisa, se sentaba contigo a hacerte compañía. A mí me hablaba mucho de las poesías de Rosalía, de las follas novas, me recitaba sus poemas gallegos que yo escuchaba encantado. Recuerdo uno que yo le pedía que me repitiera porque me parecía precioso el sonido de la x en la palabra lonxe y muy gracioso cómo ponía los labios para pronunciarlo.

Ya s’ oyen lonxe muy lonxe 
As campanas do Pomar
Para min ay coitadiño 
Nunca mais han de tocar…

Ahora, mientras escribía lo anterior, me volvió a la mente el recuerdo de otro poema que a él le gustaba especialmente y me recitaba siempre:
Castellanos de Castella
Tratade be aos galegos.

Tratar bien a los gallegos, tratar bien a los niños, tratar bien a los cristianos, tratar bien a los humanos. Tratar bien. El trataba bien a todo el mundo pero no se consideraba bien tratado por su organización cuando le tenían reservado una indumentaria de grado inferior a la de los demás. No se consideraba más que los otros, pero tampoco menos. Tenía muchísima razón en esto. Yo estaba con él.

Recuerdo que vivió la apoteosis mediática de fray Martín de Porres con una mezcla de orgullo y de reivindicación. Pero lo que más recuerdo de él es la liberación que le supuso – vi sus ojos claros llenos de lágrimas- el día que pudo compartir con todas las de la ley el hábito de los dominicos, santo en cuanto igualador. Siempre pensó que el escapulario negro y la carencia de capucha blanca era discriminatorio y humillante. Entonces había mucho clasismo: había padres, hermanos, legos, donados y no sé si alguna otra clase social más.

Fray Francisco que era un bendito de Dios, no podía con ello. Recuerdo que le abrazamos compartiendo su emoción el día que se liberó de aquel estigma. 

Porque siempre es un motivo de orgullo y satisfacción, siempre es un placer presenciar y compartir las ocasiones de liberación de los hermanos. Aunque sean liberaciones pequeñas como ésta que comento son liberaciónes del hombre, de la humanidad. El que se libera un poco se libera mucho y el que no se libera ni siquiera un poco sigue siendo donado toda la puta vida. 

 

 

FALLECE ROSA

FALLECE ROSA

Me acaban de informar del fallecimiento de Rosa, la esposa de Ximo López Ros. la pasada noche en el Hospital Valdecilla de Santander.

Descanse en paz.


Su móvil 659 71 52 31
su email    López-Malla Ros Joaquín Maria        <joaquin.malla@gmail.com>

 

 

http://esquelas.larioja.com/la-rioja/navarrete/fallecimiento/dona-rosa-maria-matute-orodea/51231357

ISIDRO CICERO ESCRITOR Y PERIODISTA

ISIDRO CICERO ESCRITOR Y PERIODISTA

«Subirachs llegó a su cumbre en La Virgen, no en la Sagrada Familia»

Publicado hoy en el Diario de León.

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/subirachs-llego-cumbre-virgen-no-sagrada-familia_1188637.html

ana gaitero I león

El clima seco de León trajo a Isidro Cicero, en 1960, al internado de los Dominicos. Su familia eligió La Virgen del Camino porque el chico padecía asma y el ambiente era más saludable para sobrellevar la enfermedad. De esta manera se convirtió en testigo de excepción de la obra del santuario de La Virgen. Medio siglo después vuelve a hacer justicia con un monumento que aún espera ser declarado Bien de Interés Cultural con su libro Virgen del Camino. Enclave de misterios. Debutó como escritor con un libro pionero sobre maquis, Los que se echaron al monte (1977), y luego se adentró en la literatura infantil con Historia de Cantabria contada para niños (1979). Periodista y redactor jefe en Alerta, transitó a la otra orilla del periodismo con cargos de comunicación y jefe de gabinete del presidente del Parlamento de Cantabria.

—Ha tardado nueve meses en dar a luz esta obra. ¿Cuándo empezó a escudriñar los enigmas del santuario?

—De pequeño, cuando estábamos en el colegio. Estaban los dos artistas (Coello y Subirachs) y tuvimos ocasión de hablar con ellos, pero sobre todo con el grupo de frailes dominicos con los que ellos vivían y eran nuestros profesores. Era tan novedoso, atractivo y especial que a mí me suscitó muchos interrogantes y curiosidad. Las preguntas fundamentales me las resolvieron entonces.

—¿Qué preguntas se hacía aquel chico de 12 años?

—La primera era si aquello era una iglesia o no. No parecía una iglesia del todo, era una iglesia rara, extraña. Hay que pensar que yo venía de un pueblo pequeño de Liébana donde hay una iglesuca pequeña y muy sencilla. Que te explicaran el significado de las cosas fue una experiencia inolvidable.

—¿Qué les desvelaron?

—Por ejemplo, el significado del Cristo de Subirachs, el del salmo 121. Nos explicaron que este Cristo representaba el sufrimiento del siglo XX, de los campos de concentración nazis, de la guerra... Subirachs dio forma a tanto dolor como refleja ese Cristo. Él había asistido a bombardeos de niño. Otros símbolos como el palíndromo EVA-AVE grabado en las puertas, que es la clave del santuario pues divide la humanidad en dos etapas fundamentales a través de dos mujeres: Eva y la virgen. Eva trajo el mal al mundo y Ave lo borra. La serpiente que simboliza el mal está en relieve cuando está con Eva y en bajorrelieve cuando está con Ave.

—Con el tiempo descubrió muchos más. Su libro registra 140 enigmas. ¿Cuáles son los que más le cautivan?

—Tres que además he descubierto recientemente. Son las esculturas de Mateo, Santiago el Menor y Santiago el Mayor.

—¿Qué tienen de especial?

—Santiago el Mayor está construido con 8-10 conchas. Eso lo habíamos visto siempre. Lo que no había visto es que lleva la cruz de Santiago en el pecho, la misma que lleva Velázquez en Las Meninas. Cuenta una leyenda celta que cuando llegó el apóstol en barca a Padrón se desataron tales fuerzas que un hombre que iba a caballo para casarse saltó al mar y desapareció. De repente aparece recubierto de conchas. Subirachs, que más bien agnóstico, se presentó al concurso con un proyecto llamado Pentecostés, pero él no sabía mucho de religión así que se pasó cuatro meses viviendo con los frailes. Todos los días bajaba a la Catedral a ver las esculturas de los apóstoles. A Mateo le recrea de acuerdo con una costumbre de los dominicos de la cena de Nochebuena en la que se lee la Genealogía de Jesúscristo según san Mateo. Le importa mucho la humanidad de Jesús y su relación con otras creencias. Y Santiago el Menor tiene la cara distinta a los demás, siguiendo esa tradición que cuenta que era el hermano de Jesús.

—El santuario todavía no es bien de interés cultural. ¿Qué le parece?

—La Junta está en ello. Con título o sin él es un bien cultural como una catedral.

—¿Qué sugiere hacer para que sea más reconocido?

—Sembrar conocimiento. Como digo en el libro, la emoción de comprender es la clave para la divulgación y valoración de este edificio que es el único ejemplo de arquitectura vanguardista y arte del siglo XX en el Camino de Santiago.

—¿Esa falta de reconocimiento tiene que ver con la incomprensión desde su construcción en los años 50-60?

—Al principio chocó mucho. A la gente que venía de noche en coche por la carretera de Astorga, los apóstoles les semejaban la visión de unos fantasmas; otros decían que eran tiburones falangistas y que el Cristo de Subirachs quitaba la devoción. Les parecía demasiado extraño y además se sabía que era el empeño de un multimillonario, lo que generaba más desconfianza. Lo cierto es que inaugura una nueva era en el arte del Camino.

—Dice que representa las ideas del Concilio Vaticano II. Sin embargo, cuando se inaugura no se había celebrado.

—Efectivamente, se celebró después pero las ideas del concilio venían luchando por hacerse hueco desde mucho antes, desde el principio del siglo XX. Y los dominicos tuvieron mucho que ver a través del laboratorio de pensamiento de Le soulchoir (La Salceda) que fundaron en Bélgica tras ser expulsados de Francia. Tuvieron muchos conflictos con el Vaticano porque sus ideas eran inadmisibles. De ahí salió la revolución que cuajó en el Concilio Vaticano II.

—¿Cómo fue elegido Francisco Coello de Portugal como arquitecto del santuario?

—Al principio, las obras estaban en manos de Torbado, pero no acababa de cuajar aquello. A don Pablo le gustaba mucho el colegio de los Dominicos, que también hizo Coello, y cuando retiraron a Torbado fue un constructor asturiano quien les dijo: «No busquen más, tienen al arquitecto en casa». Coello tenía una gran formación de la Escuela de Arquitectura de Madrid y era dominico.

—¿Estaba influido Coello por la corriente francesa?

—Él dice que la primera idea se la dio la virgen. Dice que tuvo una iluminación y vio reflejada la obra en un sepulcro con una cruz. A partir de esa idea se desencadena todo. Los dominicos franceses tenían la revista L’art sacré desde la que se llamaba la atención sobre el hecho de que , en el siglo de mayor producción y calidad del arte, la iglesia estaba haciendo cosas anodinas, de mal gusto y sin espíritu después de haber sido durante siglos la gran mecenas y promotora del arte. Desde esa revista se alentaba a que la iglesia diera libertad a los artistas y los protegiera para que su arte también pasara a la historia. En Francia se hicieron muchas cosas, pero en España no se hizo nada hasta el santuario de La Virgen del Camino.

—¿Pablo Díez entendió el proyecto siendo como era un hombre conservador?

—Si le dejan a él probablemente hubiera hecho el tipo de iglesia que hizo en Vegaquemada, su pueblo. Pero hubo un ensamble de intereses. Don Pablo quería hacer lo mejor y se asesoró y escuchó. Tuvo sus dudas y recibió presiones. Coello viajó a Alemania y a Francia y vio estaban reconstruyendo lo destruido en la guerra. Munich era una escombrera y empezaron a levantar sinagogas e iglesias con un nuevo estilo, con el arte del siglo XX. Y eligió el camino marcado por los dominicos franceses: utilizar el arte de hoy para expresar las ideas de siempre. Don Pablo lo aceptó pero recibido muchas quejas y protestas, decían que era una nave como las que había en el pueblo para el ganado. Eso sí, lo vio demasiado sencillo y austero y fue cuando Coello le plantea embellecerlo con los mejores materiales.

—Entonces se convoca el concurso para decorar la estructura.

—Sí y el resultado final es un prodigio, una maravilla. Coinciden en las esculturas y las vidrieras tres artistas: el escultores Subirachs y los pintores Ráfols Casamala e Iturgaiz. Al igual que Coello, eran muy jóvenes o estaban en etapas decisivas de su vida artística como es el caso de Casamala, pintor que estaba transitando del figurativismo al abstracto. La gran vidriera de 105 metros cuadrados, en la que se materializa el mensaje de vida del santuario, representa ese momento del artista. Mucha gente, inluso su familia, desconocían que este pintor tiene obra en León.

—Coello y Subirachs eran muy jóvenes. ¿Se consagraron aquí?

—Coello hizo muchas más iglesias pero siempre repitió el mismo esquema. Y muchos pensamos que Subirachs llegó a su cumbre aquí, no en la Sagrada Familia. A partir del santuario, lo que hace es repetición o empeoramiento.

—¿Se va a traducir el libro a otros idiomas?

—Ya las hay, aunque no se han publicado. Se ha traducido al francés, al inglés y al catalán, precisamente por la presencia de estos artistas tan importantes y tan reconocidos en Cataluña y fuera de Cataluña.

—¿Qué espera que aporte al santuario esta obra?

—Que emocione a través de su conocimiento y de esta forma sea valorado como se merece: como una pieza única del siglo XX en el Camino de Santiago. Es también una forma de agradecimiento a los dominicos que lo mantienen y al benefactor, don Pablo Díez y su esposa doña Rosario Guerrero.

—¿Quedan más enigmas por desvelar en el santuario?

—Hay algunas inscripciones arameas y otras escrituras antiguas que no he podido descifrar. También hay signos egipcios de vida y muerte que tampoco he descrito. Y en las esculturas de los apóstoles quedó por desvelar una curiosidad en el caso de Santiago el Menor. Todos los apóstoles llevan el instrumento de su muerte. Lleva una piedra debajo del pectoral de obispo, que es símbolo del templo de Jerusalén. A este apóstol le tiraron desde la terraza de este templo, pero no murió. Le mataron después con el palo de abatanar la lana, que también lleva. Curiosamente, en León he visto que aún se conserva la tradición de varear la lana.

—¿Fue un error derribar el viejo santuario?

—No lo creo. He visto en México la vieja basílica de Guadalupe y la nueva. Pablo Díez podía haberlo hecho. Pero, ¿para qué dos santuarios? No tiene sentido. Tanto Subirachs como Casamala evitaron duplicar los símbolos, con excepción de la aparición al pastor que está en las esculturas de Subirachs y una vidriera de Iturgaiz y también en el retablo. En mi opinión, el viejo era uno más de los muchos templos mientras que el nuevo es único y no hay otra pieza igual en el Camino de Santiago.

—¿Por qué eligió este tema?

—En realidad me animaron a escribirlo mis amigos y antiguos compañeros a raíz del fallecimiento de mi esposa. Yo había regresado con ella a mostrarle el santuario después de mucho tiempo sin venir. Escribir este libro ha sido una gran ayuda en este momento de mi vida.

Cántabro en León

Isidro Cicero nació en un pueblo de Liébana. En 1960 llegó al internado de los dominicos de La Virgen por casualidad. Coello y Subirachs trabajaban aún en la vanguardista obra del santuario y le desvelaron los enigmas fundamentales. Otros los ha descubierto con el tiempo. Los cuenta en su libro ‘Virgen del Camino. Enclave de Misterios’


—¿Qué recuerdos tiene de su época en el internado de La Virgen?

—Yo era un niño de pueblo, muy de pueblo, que llegué casi por casualidad traído como tantos miles de niños en ese proceso de selección en busca de vocaciones que nos permitió estudiar a muchos cuando no era posible hacerlo de otra manera. Me sentí muy bien tratado y recibí una educación permanente y muy personalizada. mucho viajar.

—¿Qué se leía entonces en la escuela?

—A mí me trajeron libros de Lorca, muchos libros de estilo y de lenguaje. Era una educación primorosa y muy cuidada.

—¿De su etapa profesional se queda con la parte activa en el periodismo o con el trabajo institucional?

—Me quedo con la parte activa del periodismo, aunque la otra ha sido buena. Me apasionó el reportaje, si bien también desempeñé labores de redactor jefe en el periódico Alerta. Como escribir no hay nada y como escribir con eco, recibiendo un feedback, menos aún.

—Fue pionero en escribir sobre la Guerra Civil. ¿Qué le motivó?

—Sí, en 1977, antes de la Constitución, publiqué mi libro Los que se echaron al monte, que va por doce ediciones. Me interesaba mucho hablar de los perdedores de la guerra y el maquis era la figura más accesible.

—¿Cómo contempla el estado (o desaguisado) de las autonomías con el bagaje de su experiencia profesional en el parlamento de Cantabria?

—Con mucha preocupación, aunque espero que se solucione. El libro sobre La Virgen del Camino lo escribí pensando en todo lo que está ocurriendo en Cataluña. Creo que lo mejor de Cataluña está presente en La Virgen del Camino y no hay otro sitio donde Cataluña se manifieste como en León. No hubiera sido posible si esa ‘España profunda’ no les hubiera dado oportunidad a los artistas. Como dijo el prior de los Agustinos, el espíritu de León es universal. Habrá que dar pasos (se tenía que haber hecho ya) en relación de la reforma de la Constitución para que todos nos sintamos a gusto. En este sentido, el santuario también es un referente. Es tan ecuménico, no se insulta a nadie, no se condena a nadie, y cualquier persona, creyente o no, se puede sentir cómodo allí.

—¿En el internado había algún plato especial?

—La verdad es que no. Era comida de internado. No nos faltaba, pero tampoco sobraba nada. Lo único que no me gustaba era el pisto manchego. La gastronomía de León, que es alucinante, la he descubierto después. Por cierto, al igual que la lengua, la comida tiene mucho que ver con mi tierra lebaniega. Hay mucho de leonés y también compartimos el Camino

 

FER, sigo lidiando con la censura

FER, sigo lidiando con la censura Cuando nos vinimos a Cataluña mi padre me dijo: ‘Donde fueres, haz lo que vieres. Trabaja aquí, aprende la lengua —y era guardia civil—, pero mira una cosa, no te olvides nunca de tus orígenes’». Por eso cuando José Antonio Fernández Fernández, Fer, escucha que allá le llaman «dibujante catalán», les ataja rápidamente: «No, no, dibujante leonés. Nacido en Mansilla de las Mulas, que me viene muy bien porque soy terco como una mula». Ácrata, vehemente y libérrimo, el veterano ilustrador, historia viva del cómic español, que pasa como cada verano unos días en Sorríos de Ordás, inaugura hoy a mediodía en el Camarote Madrid una exposición muy singular dado que, por primera vez, se ha atrevido a pintar sobre tela, y en algunos casos obras de grandes dimensiones. Las líneas del tarjetón las firma, además, el columnista de Diario de León Pedro García Trapiello.

El creador de las series Historias fermosas y Puti-Club, y director que fue de la popular revista El Jueves, se encuentra muy afectado por los recientes atentados en Barcelona. «Casi cada lunes me hacía Las Rambas enteras, y frente al Mercado de la Boquería les compraba flores a unas floristas que están allí, y charlaba un rato con ellas. Bueno, pues una de las mujeres fallecidas, la de nacionalidad hispano-argentina, era una de estas floristas», explicaba, apenado. «Estoy plenamente de acuerdo con el chiste que publicó el dibujante Peret, que es como mi maestro, donde uno decía: ‘No matéis por Dios’», así, sin la coma. «Hay que estar muy loco para hacer una matanza de este tipo, hay que ser unas puras bestias», reflexionó.

Y continuaba: «Es que es mi Barcelona, es como si aquí entran con una furgoneta atropellando a todo el mundo por la calle Ancha». Reciente ganador del premio internacional de humor Gat Perich, distinción que suma a su larga lista de galardones, no ahorra críticas a unos y a otros con motivo de la convulsa situación política en Cataluña.

Por ejemplo, le ha sublevado la polémica en torno a la intención de quitar en Sabadell una calle dedicada al poeta Antonio Machado. «¿Cómo se puede decir de Machado que era franquista?», se pregunta quien todos los año visita la tumba del escritor en Collioure: «Yo le dejo un dibujo pero a la vez le robo una bandera republicana. La última vez me llevé dos. Ah, y también charlamos un poco».

«Es para que veas lo manipulable que puede ser la historia. Aunque claro, por otro lado sale Esperanza Aguirre diciendo que España tiene tres mil años de historia... Pero señora, si el concepto de nación surge en el siglo XIX, ¡si antes no se puede hablar de Estados como los conocemos hoy!», argumenta. «Yo todas estas cosas las digo en debates y tertulias, pero me sigue costando publicar determinados chistes allá. Fíjate, después de 40 años sigo teniendo que lidiar con la censura». Y precisamente una de las obras que hoy colgará del Camarote Madrid está pensada para que su patria chica no olvide el pasado. «Es un mapa de León con su historia, su pasado romano, las Médulas, el reino..., me gustaría hablar con la Diputación para que se pudiera distribuir en los colegios», plantea.

Visiblemente (y asombrosamente, para los médicos) mejor de salud, Fer tiene humor hasta para contar su enfermedad y sus estancias en el hospital. «Yo les decía: ‘¿Pero me metéis aquí porque estoy mal o porque queréis dibujos?’ Es que todo el Hospital del Mar está lleno de dibujillos míos, se los regalaba a todos». «Los doctores han alucinado con mi recuperación. Y yo a todos les digo lo mismo: ‘Que soy de León, coño’».


http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/despues-40-anos-sigo-lidiando-censura_1182616.html

POR 19 €

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Seguro que me diréis el nombre y apellidos del sujeto.

Gregorio Barreales

Gregorio Barreales

Publicado en el diario de León del pasado domingo.

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/las-oeneges-tienen-buena-intencion-hacen-puro-paternalismo_1174845.html

 

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GREGORIO BARREALES BARREALES MISIONERO DOMINICO EN NICARAGUA

«Las oenegés tienen buena intención pero hacen puro paternalismo»

16/07/2017

ana gaitero I león

La conversación transcurre en el portalón de la casa familiar en Villacelama, donde Gregorio Barreales pasa el verano y oficia la misa diaria, aunque la concurrencia es escasa. El cura dominico de acento nicaragüense busca la tranquilidad de la tierra que le vio nacer, pero está en su naturaleza remover conciencias. Le preocupa la educación, el medio ambiente y la economía, pero también el retroceso que ve en la Iglesia pese a los intentos de modernización del papa Francisco.

—¿Por qué se hizo cura?

—No tiene fácil respuesta. Fue un amigo al seminario de Corias y por ahí me orienté un poco a ser dominico. Estuve en La Virgen del Camino, un año en Palencia, tres en Caldas de Besaya y luego en Salamanca estudiando Teología.

—¿Y misionero?

—Estando en Padrón junto a otros compañeros tomamos la decisión de irnos a América. Creíamos que podíamos ejercer un servicio importante y aquí había muchos curas.

—Fue el año del terremoto, 1972.

—Sí, fui en julio y el terremoto fue en diciembre. Fue un caos en todos los sentidos. Era la época de Somoza.

—¿Qué labor realizó?

—De tipo pastoral, en una población al sur del país llamada Rivas. Con el terremoto entramos de lleno en la parte social porque mucha gente salió de Managua en dirección a las provincias. Hicimos un censo con un grupo de estudiantes que trabajaban con el padre Gaspar García Laviana. Al año y medio nos mandaron a Guatemala, un país que tenía 23 lenguas, algunas en apenas 20 kilómetros.

—Había sustrato indígena.

—Y sigue, aunque ha cambiado la forma de vestir y es chocante ver a las mujeres indígenas ir por la calle hablando por el móvil.

—¿Y en Guatemala qué pasó?

—En 1979 me sacó el Gobierno.

—Le echaron.

—Por bueno. Fui de los últimos sacerdotes extranjeros de Guatemala a los que sacó el Gobierno. No nos renovaban el permiso de residencia. Sólo quedaron algunos compañeros del padre Gaspar García Laviana.

—¿El motivo?

—Órdenes superiores.

—¿Era molesto al Gobierno?

—Me sacaron para El Salvador y después salió en el periódico que no me habían renovado por inmiscuirme en la política del país y soliviantar al campesinado. Y puede ser que sea verdad porque recuerdo que días antes de salir habíamos tenido reuniones con los campesinos y se habían juntado más de 400. Eso debió asustar al Gobierno.

—¿Qué pretendían ustedes siendo curas?

—Que tomaran conciencia de su condición y reclamaran sus derechos. La guardia de allí era terrible. Después de que salí del país mataron a mucha gente.

—Cuando usted salió de España también había una dictadura.

—Sí, pero estamos hablando de culturas muy diferentes, sobre todo lenguas muy diferentes. Yo tuve la oportunidad de aprender el Kch’i. Lo borré de la memoria.

—¿Cuándo regresó a Nicaragua?

—En el año 80, en plena revolución. Bueno, ya había pasado porque Somoza salió en 1979.

—¿Fue cuando le nombraron director de la Escuela de Agricultura?

—No, durante diez años trabajé en la parroquia de Rivas, con 10.000-15.000 habitantes y muchas comunidades rurales. En 1990 es cuando me nombran rector de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería, fundada en 1950 por dos dominicos españoles, uno de Palencia y otro de Zamora. Es una institución privada de servicio público subvencionada por el Estado. Formaba parte del Consejo Nacional de Universidades formada por las 57 universidades que hay en Nicaragua, un país que no llega a siete millones de habitantes. Hace cuatro años que lo dejé. Ahora estoy jubilado.

—No se planteó regresar a España.

—¿Para qué?

—Me contesta a la gallega...

—Allí hay otro sistema de vida que tiene más sentido que en la actualidad acá, aunque hay problemas que son comunes.

—¿Cómo ha visto evolucionar Nicaragua con la revolución hasta ahora, con Daniel Ortega, su líder, de nuevo como presidente?

—La revolución tuvo un hito y después hubo un lapsus de tiempo en el que no funcionó. De nuevo ha venido a gobernar el Frente Sandinista pero con otra ideología, no con los ideales de la revolución sino con otros ideales. Una especie de socialismo neoliberal.

—¿El canal transocéanico es el ejemplo más visible de este giro del sandinismo?

—Si se hace ese canal, adiós a montones de agua dulce.

—Hay una mujer muy involucrada en la lucha contra esta obra.

—Francisca Ramírez, es una líder natural, no tiene mucha formación es una mujer de agallas que enfrenta toda la problemática.

—¿Cree que las mujeres van a empujar un cambio?

—Yo creo que la mujer está llegando a cubrir un puesto importante en la sociedad nicaragüense. Teóricamente, la Constitución dice que la mujer tiene que llegar a un equilibrio con los hombres del 50% para todo. Yo creo que la mujer está tomando mucha conciencia, se están formando muchos grupos y van haciendo su trabajo importante formando cooperativas. Esto es lo que hay que apoyar. Pero a veces la economía es limitada y las oenegés tienen otro problema, teniendo buena intención y muchos recursos...

—¿Qué quiere decir?

—Se hace un paternalismo puro y se invierte mucho en la parte administrativa, en parte porque se lo exigen.

—¿El desarrollo tiene que ser desde dentro?

—Desde dentro y con apoyo. Hay que apoyarlo, no sólo hay que dar.

—¿Cuántas personas han salido cualificadas de la Escuela de Agricultura y Ganadería?

—Ahora se llama Universidad Internacional Antonio Valdivieso en homenaje al tercer obispo de Nicaragua, un burgalés cuya tumba se descubrió hace diez años en las ruinas de la catedral de la ciudad de León. Hasta ahora han salido titulados cerca de 4.000 técnicos agropecuarios y ahora industriales también para dar valor añadido a la producción. Está implantando la Veterinaria, en la cual han tenido intervención varios profesores de la Universidad de León, como el rector, Juan Francisco García Marín.

—¿Cuál fue la aportación más importante de la revolución sandinista?

—La alfabetización y el desarrollo comunitario. Hoy los sistemas productivos están centrados en la exportación y empieza algo el turismo, aunque la economía del país casi se defiende con las remesas de los emigrantes que suponen el 10% del presupuesto nacional. Hay un gran movimiento migratorio a Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y España. Con la crisis la gente también se ha sentido golpeada, pero genera movimiento. Nicaragua tiene también a su favor que es uno de los países más seguros de Centroamérica y la inversión extranjera está llegando, incluida la española.

—¿Qué opina de Daniel Ortega?

—Si lo comparas con otros gobiernos intermedios, cumplió su misión. Pero no significa que lo haga todo bien. Hubo programas de desarrollo en las comunidades pero hay mucha pobreza y una crisis seria por la sequía. En la actualidad se está debatiendo, igual que aquí, cómo mantener la Seguridad Social. La suerte que hemos tenido es que, se interprete como se interprete, gracias a Hugo Chávez el pueblo de Nicaragua tuvo empuje fuerte para el financiamiento vial y eléctrico.

—¿Comparte la política del gobierno de Venezuela?

—Venezuela está en el contexto en el que se metió Hugo Chávez. Se metió de lleno, el ejército le apoyó, pero la gente del poder económico se salió y empezó a faltar el papel higiénico. Ahora Maduro tiene que ocuparse de ver si hay papel higiénico. Habían sacado el dinero y todos los recursos, a pesar de ser el quinto país en exportación de petróleo.

—Se le acusa de regalar el petróleo a Cuba.

—Nicaragua también le debe mucho a Venezuela. Ahora está China detrás de ellos. El problema es que se han marchado los capitales y la economía no funciona.

—Como señala Eduardo Galeano en su libro Las venas abiertas de América Latina, los recursos siempre codiciados por holandeses, ingleses, americanos...etc.

—Eso es tremendo.

—Sin embargo, los que peor fama tienen allí son los españoles.

—¿Y todo el oro que vino de aquí a dónde fue a parar?

—¿Cómo ve la situación tras ser excarcelado Leopoldo López?

—A Venezuela le va a costar mucho salir adelante. Con una política más socialista, lógicamente debía ser gente de mucho de dinero e hizo sus cambalaches. Y otra cosa que no se tiene en cuenta, aparte del petróleo, en todos los países está el problema del lavado de dinero y la droga. Fíjate en lo que pasó con el de México...

—El Chapo Guzmán, que se fugó de la cárcel en México y ahora va a ser juzgado en Estados Unidos.

—México, Guatemala, El Salvador y Honduras es la base por la que pasa toda la droga. En Nicaragua de vez en cuando hacen la pantomima de que cogen a alguien.

—¿Y con la elección de Trump?

—No sé qué va a pasar con ese país también. Con Putin metido en el medio. La economía mundial desde el año 2008 está en picado. Me acuerdo cuando veníamos de vacaciones a España y se veían por todas partes grúas en todas las ciudades.

—¿Aquel ritmo de vida era racional teniendo en cuenta que el planeta está colapsando?

—Ese es otro problema vinculado con todos esos factores. El problema del calentamiento global está clarísimo.

—Pero tiene que ver con la economía.

—Tiene que ver con todo. No hay una causa única. Fíjate en la cantidad de vehículos que hay en las ciudades, la cantidad de basura que tiramos, bolsas de plástico, botellas... Somos destructores. Y ahora para más inri se mete el problema de los incendios en verano. Las lluvias donde nunca llovía... La caída de edificios antiguos. Todos esos elementos están ahí.

—No pinta nada bien (comenta el fotógrafo). ¿Dónde ve la esperanza?

—La base de todo es una educación global a la cual hay que dedicar muchos recursos. Así como la Coca Cola invierte en propaganda toda la vida y ahora ya la piden hasta los chicos de un año, hay que invertir en educación que realmente vaya penetrando en la conciencia de las personas. Los culpables, desde mi criterio, somos la gente de los 30 años para arriba los que tenemos la culpa. No le demos más vueltas. No son los chavales.

—Cuando fue a Nicaragua, América Latina era un referente de cambio global. Ahora la atención está en el terrorismo y Oriente Medio.

—Hoy la lectura hablaba de aquella hambruna de Canaan y Egipto cuando José manda a sus hermanos... La misma chochada de hace tantos años se está dando ahora. Yo creo que hay que buscar más caminos en la formación, invertir más en educación, que no es la imposición sino ayudar a muchachos y muchachas a que sean conscientes y eso depende mucho de la familia en todas sus acepciones. Si no cambiamos, vamos a un caos. La Antártida está quebrando. La educación es una tarea común y los medios tienen que contribuir, pero ¿qué canales educativos hay? Todos son pura fanfarria. Tenemos buenas herramientas, pero mal usadas. El machete no es malo en sí, pero puedes matar si lo usas mal.

—¿Cómo ve a los jóvenes que han llegado a la política a través de Podemos, demonizados como populistas, y Ciudadanos?

—Un poco van por esa línea, pero representan una confrontación clara con los esquemas tradicionales. Si han tenido la iniciativa de romper esquemas, me parece bien, independientemente de lo que piensen. Tenemos que ir buscando una sociedad más pluralista y de mayor respeto mutuo entre todos. Pasa igual a nivel religioso.

—¿Ha entrado aire fresco con el papa Francisco?

—El papa Francisco está haciendo cosas muy buenas, pero está atenazado. El día que haya una nueva elección volvemos atrás. Desde el Concilio Vaticano II todo ha ido para atrás y no digamos Medellín y Puebla que fue la aplicación en América Latina. Hemos quitado las imágenes de las iglesias y hemos vuelto a ponerlas. Hay un retroceso que equivale a los años 40-50 de aquí.

—La Iglesia tampoco tiene el papel que tuvo en los años 70-80, con la teología de la Liberación.

—Ni debe de tenerlo. Debe ocupar el puesto que le corresponde como institución religiosa. Su papel no es imponer nada, sino dar testimonio y comprometerse con aquello que contribuye al bienestar de la sociedad. Lo malo es que los católicos también hemos caído en los fundamentalismos.

Testigo del sandinismo

Nació en Villacelama hace 73 años y lleva más de la mitad de su vida en Nicaragua como misionero dominico y más de 23 de rector de la Universidad Internacional Antonio Valdieviso, de Agricultura y Ganadería. Testigo de primera línea del sandinimos, tiene aspecto de hombre de campo y con su tono campechano da aldabonazos en la conciencia

 

MAXI TRAPERO, premio Canarias 2017 (Vídeo)

Hace unos días os dejaba en el blog el texto del discurso que Maxi pronunció en el acto de entrega de los prem ios Canarias 2017.

Hoy podéis ver, en imágenes,  su intervención en dicho acto.

Escuchando la profundidad de su discurso y su perfecta y musical dicción, releo lo que nos escribió Maxi en el prólogo al capítulo 5 ESCENARIOS del libro EL ÁLBUM DE LAS FOTOS (Páginas 184-185).

 

"...¡Dichoso albergue mío!

Soledad apacible y deleitosa
que en el calor y frío
me dais posada en esta selva umbrosa, donde el huésped se llama
o verde hierba o pálida retama.

Los recuerdo muy bien. Nunca se me han olvidado, y los copio ahora sin la ayuda de papel alguno. Estos eran los primeros versos que yo, un chaval de unos 14 o 15 años (un guaje, un chiquillo), metido en un disfraz de ermitaño, con barba muy negra, postiza, claro, y con más miedo en el cuerpo que vergüenza, decía en el escenario del teatro de la Virgen del Camino allá por el año 1959 o 60, más o menos. Yo era el Paulo de El condenado por desconfiado de Tirso de Molina. Los había aprendido con fruición, como si de una fruta sabrosa se trataran, buscando el medio silencio de cual- quier rincón, o en horas de estudio, o en la cama, tapado con la manta, ayudado de una linterna, cuando la luz del dormitorio se apagaba y nos quedábamos en la soledad —y sosegados, como diría Isidro— de una camarilla de 3 x 2, más o menos, que era nuestro único espacio privado. ¡Cuántos versos como aquellos llegué yo a almacenar en mi cabeza de niño! Contando solo los de esa obra pasarían de mil, supongo. 

.¿Cuánto de aquello ocurrido sobre el escenario del teatro del Colegio de La Virgen del Camino ha permanecido en nosotros y nos ha ayudado a ser lo que —o el como— hemos llegado a ser de mayores? ¿Mucho, poco, nada? Nada pasa en la vida sin repercusión alguna, eso dicen los pedagogos.

Como estremecido salía al escenario, siendo un chaval (un guaje, un chiquillo) para recitar aquellos versos de Tirso, temblando de miedo, pero con el regusto y la emoción que da la ficción..."

UNA MAÑANA CON DACIO

UNA MAÑANA CON DACIO

 

 

La mañana del pasado domingo la pasé en compañía de mi compañero y amigo Dacio, gloria del 61, que visitó León junto a sus hijos Isaac y Pilar, su chica.

Hablamos, recordamos, nos emocionamos, visitamos la Catedral, tomamos un par de vinos, nos abrazamos y nos despedimos.

Y me dejó un ejemplar de su novela DON GARCÍA DEL ASTURA Y DEL MAMPODRE.

Una mañana de domingo especial con un compañero especial.

MAXI TRAPERO, premio canarias 2017

MAXI TRAPERO, premio canarias 2017

Con respeto, orgullo y cariño hacia nuestro compañero, quiero informaros que El Teatro Pérez Galdós, en Las Palmas de Gran Canaria, acogió anoche el acto institucional del día de Canarias.

Durante la ceremonia tuvo lugar la entrega de los Premios Canarias 2017, que han sido otorgados a Catalina Ruiz (Investigación e Innovación), al pintor Paco Sánchez (Bellas Artes e Interpretación) y al investigador Maximiano Trapero (Patrimonio Histórico)

Maximiano Trapero coloca a Canarias en el núcleo de la hispanidad

El Premio Canarias destaca que el "español atlántico" surgió en el Archipiélago - El catedrático de Filología Española reivindica la lengua y literatura como patrimonio de la "verdadera identidad cultural" de las Islas

Andrea Rodríguez    /La Provincia - Diario de Las Palmas 

Maximiano Trapero.
Maximiano Trapero.

El Archipiélago está en el centro de la hispanidad. Así lo afirmó ayer Maximiano Trapero, Premio Canarias de Patrimonio Histórico 2017 y portavoz de todos los galardonados en el acto institucional del Día de Canarias celebrado en el Teatro Pérez Galdós. Valedor de la poesía popular de tradición oral de las Islas e investigador de la semántica y lexicología del español que se habla en la región, Trapero reivindicó la pertenencia a "una de las grandes culturas que se han configurado a lo largo de la historia" y el "sentimiento de orgullo" de sentirse parte de "esa comunidad universal".

El catedrático de Filología Española de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria(ULPGC) destacó durante su intervención, que tuvo lugar tras el espectáculo musical y la entrega de las distinciones, que lo universal que se puede encontrar en Canarias se asienta en la proyección que la región tiene en América. No en vano, Trapero señaló que desde el Archipiélago se asomó a la América hispana, lugar en donde encontró la otra mitad de su "ser cultural".

La posición geográfica de las Islas es imprescindible para entender el lazo que une a la comunidad isleña con el continente americano y su aportación a la hispanidad. Trapero incidió que, tal y como explica a sus alumnos, el español que se habla en Canarias constituye "la mejor síntesis de los dos extremos".

Si por un lado se sitúa el consonantismo fuerte del norte peninsular, una lengua más conservadora, en el otro punto se encuentra el español evolucionado que se inició en Sevilla y llegó a las Islas. Éste, tras establecerse en la región, viajó a América. Este relato sirvió a Trapero para afirmar que esa modalidad que los filólogos llaman "español atlántico" nació en el Archipiélago: "El centro, pues, del español universal son las hablas canarias".

Tras reconocer que los isleños presentan diferencias en su modo de hablar con respecto al resto de hispanohablantes, Trapero subrayó que son más las semejanzas, "y sobre todo mucho más importante", los rasgos comunes que comparten con las modalidades dialectales del español. "Eso es lo que nos permite ser más universales, pertenecer a una comunidad cultural de más de 500 millones de personas", esgrimió. Y tomando prestadas unas palabras del filólogo Manuel Alvar, puso de relieve que el español de Canarias tiene "tan buena ejecutoria" como el que se habla en otras regiones. Su característica reside, pues, en los "elementos diferenciales" con los que da lustre a la lengua común.

Precisamente esas peculiaridades del habla canaria son las que llamaban la atención de los foráneos que llegaron a Canarias, tal y como recordó el catedrático. "Quien ve desde afuera ve con más objetividad y se fija más en lo diferencial, apostilló.

Él no nació en las Islas, pero acumula una vasta trayectoria en la investigación de las raíces históricas y señas de identidad del pueblo canario. Sus trabajos sobre la lengua y patrimonio literario del Archipiélago –como el romancero tradicional, el cancionero popular, la toponimia o la décima– han arrojado luz en estos campos. De ahí que Trapero reivindicara que "todo eso" es también patrimonio de las Islas pese a que muchas veces no se catalogue como tal. Es, según sostuvo, "más frágil y menos notorio" que los bienes materiales, "pero no menos importante" porque manifiestan la "verdadera identidad cultural de un pueblo" al que vincula con "un pasado que no ha dejado de vivir nunca".

El Premio Canarias de Patrimonio Histórico 2017 subrayó, a su vez, que celebrar Canarias significa "reconocer con orgullo la identidad de ser y sentirse canario". Y este sentimiento no debe ser exclusivo de quienes hayan nacido en las Islas, pues según apuntó, además de los "sentimientos imperecederos" que surgen en quienes han nacido o se han criado en una tierra determinada, se suman los que brotan en aquellos que proceden de otras regiones y echan raíces en ese mismo territorio. "Así lo siento yo. Doy infinitas gracias a la fortuna que me trajo a Canarias y que me ha permitido desarrollarme como persona en todos los ámbitos del ser humano", remarcó.

Sirviéndose de unos extractos de Don Quijote de la Mancha, el catedrático agradeció tanto su designación como la del resto de premiados y las doce medallas de oro, de quienes destacó su trayectoria, aportación al desarrollo de Canarias y rescate de las tradiciones. Trapero sostuvo que continuarán con sus trabajos para hacer del Archipiélago "la tierra de excelencias" que se pretende alcanzar.

Asimismo, el experto en toponimia tuvo unas palabras de recuerdo para el historiador y Premio Canarias al Acervo Histórico y catedrático de Historia Moderna Antonio de Bèthencourt Massieu, quien falleció hace apenas dos meses con 97 años: "Su memoria perdurará tanto como sus obras merecen".

 


 

Discurso de Maximiano Trapero, premio Canarias 2017 en la modalidad de Patrimonio Histórico

30/05/2017

«Con convicción plena y el corazón entregado», el Premio Canarias de Patrimonio Histórico, Maximiano Trapero, agradeció en nombre de todos los premiados el reconocimiento y se comprometieron a seguir trabajando hacer del Archipiélago «la tierra de excelencias que queremos que sea».


Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento... Este pecado, en cuanto me ha sido posible, he procurado yo huir desde el instante que tuve uso de razón: y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas...

Señor presidente del Gobierno de Canarias, señores miembros de los distintos Jurados de los Premios Canarias, autoridades, señoras y señores.

Con estas intenciones y con estas literales palabras, que no son mías, sino del más grande y universal escritor que nuestra lengua ha tenido, he querido iniciar mi discurso. Pertenece ese texto de don Quijote a un episodio casi anodino en que caballero y escudero se encuentran en el campo con unas zagalas y unos pastores vestidos a la usanza de comediantes para representar dos églogas en una especie de Arcadia fingida. Invitan a comer a don Quijote y Sancho y finalizado el frugal banquete, “con gran reposo alzó don Quijote la voz” y formuló uno de los más hermosos alegatos que se hayan podido formular sobre el sentimiento de la gratitud.

No es en absoluto anodino para mí el Premio Canarias que se me ha concedido, sino mayor en extremo, y así, al grande honor que ello me supone, sumo la alta distinción que mis compañeros premiados han delegado en mi persona para hablar también en su nombre. Ojalá que mis palabras sean exacta expresión de sus propias intenciones y deseos.

El agradecimiento en este caso ha de ser múltiple. Primero a las personas e instituciones que propusieron nuestros nombres para tan alta distinción, y en mi caso particular permítanme que haga constar su nombre con mi más entrañable afecto, Don Antonio de Bethencourt Massieu, quien nos acaba de dejar hace apenas dos meses, pero cuya memoria perdurará tanto como sus obras merecen.

En segundo lugar damos las gracias a los respectivos jurados de los Premios Canarias 2017 que en las tres modalidades de Investigación e Innovación, de Bellas Artes e Interpretación y de Patrimonio histórico, han elegido nuestros nombres entre los tantos propuestos.

En tercer lugar al Gobierno de Canarias, en la figura de su Presidente, que ha tenido a bien nombrarnos. Muchas gracias, señor Presidente.

Y no en último lugar a todos ustedes que nos honran con su presencia en este Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria y que nos hacen muy felices esta noche.

Un año más celebramos en este 30 de mayo “el día de Canarias”. Y celebrar Canarias significa reconocer con orgullo la identidad de ser y de sentirse canario.

El azar y la biología nos hacen nacer allá donde ellos quieren. El lugar de nacimiento, y sobre todo el lugar de la infancia, es madre de sentimientos imperecederos, ¡quién lo duda! Y ellos se conforman en raíces identitarias. Pero los hombres tenemos raíces móviles, no fijas, y nos movemos y cambiamos de lugar. Y allá donde vayamos volvemos de nuevo a echar raíces. De manera que el que ha decidido residir, vivir y convivir en un lugar diferente al de su nacimiento es doblemente afortunado, porque tiene dos “madres” raíces.

Así lo siento yo. Doy infinitas gracias a la fortuna que me trajo a Canarias y que en Canarias me ha permitido desarrollarme como persona en todos los ámbitos del ser humano, en lo personal, en lo familiar, en lo profesional y en lo social.

Premios Canarias y Medallas de Oro de Canarias.

Entre los tantos actos festivos que se desarrollan para celebrar el “Día de Canarias” está éste que el Gobierno de Canarias instituyó como “acto oficial” de entrega de los Premios Canarias y de las Medallas de Oro de Canarias.

Este año el Premio Canarias de Investigación e Innovación lo ha merecido Catalina Ruiz Pérez, catedrática de Física Aplicada de la Universidad de La Laguna, especialista en numerosas disciplinas cuya nomenclatura resulta muy técnica para el común, pero que son fundamentales para el progreso de las sociedades modernas. Su trayectoria docente e investigadora coloca a Catalina Ruiz en la élite de la investigación mundial en materias como la Nanotecnología, la Cristalografía, la Difracción, los Materiales Moleculares, la Ingeniería Cristalina, etc. Catalina Ruiz, la primera mujer que recibe el Premio Canarias de Investigación e Innovación, es pues un orgullo para su institución universitaria lagunera y para la investigación más innovadora de Canarias.

Del pintor Paco Sánchez, Premio Canarias de Bellas Artes e Interpretación, se destaca justamente su condición de pintor, una actividad que él mismo ha tomado como la esencia de su vivir: no otra cosa ha sido y no otra cosa quiere ser sino pintor. Se dice que en su pintura sobresale la capacidad que ha desarrollado para fusionar los dos universos canarios: el antiguo guanche y el moderno actual; o sea, de hacer contemporáneo lo primitivo, creando su propio cosmos imaginario, tan particular y tan característico. Y siempre guiado por una absoluta libertad creadora, llena de luz y de optimismo. Un orgullo es también para Canarias la obra pictórica de Paco Sánchez.

Y de las Medallas de Oro concedidas este año a destacadas personas ejemplares así como a asociaciones y grupos ciudadanos preocupados por el bien común, por la defensa de las tradiciones canarias, por los derechos sociales y territoriales, por el arte y por el deporte, ya se han glosado sus merecimientos en los videos que ilustraron sus respectivas trayectorias.

Patrimonio Histórico Cultural

Sigue diciendo don Quijote en el discurso con que inicié el mío que “Por la mayor parte, los que reciben un premio son inferiores a los que lo dan”; o dicho de otro modo, que el premio concedido es mayor que los méritos para obtenerlo, y que así, en cierto modo, “lo suple el agradecimiento”.

Así es. Y así quiero yo manifestarlo. El Premio Canarias de Patrimonio histórico y cultural que se me ha concedido lo ha sido por mis investigaciones y estudios que han tratado de profundizar en las raíces históricas y señas de identidad del pueblo canario. Y esas investigaciones se han fijado en unos aspectos que no suelen ser catalogados entre los bienes “patrimoniales”. Mis investigaciones se han centrado en la lengua que se habla en Canarias y en el riquísimo patrimonio literario que con esa lengua se ha formado, dígase el romancero tradicional y el cancionero popular, el de la poesía improvisada sobre la base de la décima popular, también en el léxico de la toponimia, que con toda seguridad es el registro más persistente de la historia lingüística de cualquier lugar, y de una manera particular en las pervivencias que de la lengua de los aborígenes canarios nos han quedado en el léxico vivo de las Islas, sobre todo en la toponimia, y que son tan “canarias” como puedan serlo las que más.

¿Es todo eso también “patrimonio” de Canarias? Sí, ¿quién puede dudarlo? Más frágil, menos notorio que los otros patrimonios materiales, pero no menos importante. Un patrimonio el de “la tradición oral” que encierra un sinnúmero de géneros, unos poéticos y otros meramente lingüísticos, pero que manifiestan mejor que ningún otro la verdadera identidad cultural de un pueblo, y que lo vinculan además con un pasado que no ha dejado de vivir nunca. Por él conocemos el mundo. Y por la peculiar manera con la que el hablar de cada región se ha configurado, así concebimos ese mundo.

De los canarios se dice que son moderados y afables, porque su lengua es suave en sus pronunciaciones, dulce en sus acentos y especialmente afectiva en sus diminutivos. Y esas características llamaron poderosamente la atención de todos los viajeros extranjeros que llegaron a Canarias y dejaron en las memorias de sus viajes las notas de sus observaciones. Y no se olvide que quien ve desde afuera ve con más objetividad y se fija más en lo diferencial.

En algo somos diferentes los canarios en el hablar. Sí. Pero mucho más y sobre todo mucho más importante es lo común que tenemos con las demás modalidades dialectales del español hablado en España y en todos los países hispanoamericanos. Y eso es lo que nos permite ser más universales, pertenecer a una comunidad cultural de más de 500 millones de personas. Y desde ese punto de vista, «el español de Canarias es, simplemente, una variedad regional de esta entidad universal que se llama español”. Eso dijo Manuel Alvar, el filólogo que mejor ha conocido las hablas canarias y el que mejor las ha explicado. Y aún añadió: “El español de Canarias es tan buen español y de tan buena ejecutoria como el español de cualquier otro sitio: su característica está en esos elementos diferenciales con que enriquece y hace bella la lengua común».

Yo digo a mis alumnos universitarios que el español que se habla en Canarias se constituye en la mejor síntesis de los dos extremos de nuestra lengua: el español “conservador” del norte peninsular, de consonantismo fuerte, y el español “evolucionado” que se inició en Sevilla, vino primero a Canarias y viajó y se estableció después en América; esa modalidad que los filólogos llamamos español atlántico y cuya denominación surgió precisamente aquí en Canarias. El centro, pues, del español universal son las hablas canarias.

Y centro y síntesis de ese patrimonio cultural universal hecho con la lengua española son las distintas modalidades literarias y lingüísticas que yo he tomado como objeto de estudio en Canarias. Por ello Canarias ha sido para mí el centro del mundo. Y no solo porque en ella haya transcurrido la parte central de mi vida familiar y profesional, sino porque, literalmente, el mundo que me ha sido dado a conocer lo ha sido desde la atlanticidad de estas Islas. Desde su universalidad.

Bien se ha dicho que lo que Canarias tiene de universal lo es por lo que de proyección tiene en América. Pues desde Canarias es desde donde yo me he acercado y he comprendido a la América hispana, y allí, como también se dice, donde encontré la otra mitad de mi ser cultural. Centro de la hispanidad es Canarias. Un concepto este de la hispanidad que yo reivindico como fundamental: ese hecho objetivo de pertenecer a una de las grandes culturas que se han configurado a lo largo de la historia en el Universo y ese sentimiento de orgullo de sentirse miembro de esa comunidad universal.

Así celebro yo el Día de Canarias. Desde la consciencia plena de vivir en un territorio afortunado, bendecido primero por la naturaleza y hecho admirable después por la historia y por los hombres que han vivido en él.

Último agradecimiento.

He querido centrar el texto de mi discurso en el agradecimiento que los premiados debemos a quienes nos propusieron y nombraron para tan alta distinción. Y quiero cerrarlo con la última pero más importante de mis gratitudes. Y tomo para ello también las palabras de quien me ha guiado en la formulación de este discurso.

Acaba don Quijote su parlamento ante los pastores y zagalas diciendo: “Yo, pues, agradecido a la merced que aquí se me ha hecho, no pudiendo corresponder a la misma medida, conteniéndome en los estrechos límites de mi poderío, ofrezco lo que puedo y lo que tengo de mi cosecha”.

Ofrecemos lo que podamos dar de nuestra cosecha. Nuestra deuda principal es con Canarias. Mucho más he recibido de ella que lo que yo haya podido devolver a los canarios en cuanto al estudio de su patrimonio histórico cultural. Me ha dado una mujer, unos hijos y ya cinco maravillosos nietos. Me ha proporcionado el ambiente más propicio para poder desarrollar con pasión mi profesión de filólogo, y tanto en la función de profesor como en la labor de investigador, para mí la profesión más hermosa del mundo. En Canarias he encontrado amigos a los que profeso devoción. Y los canarios me han concedido este “Premio Canarias” que estimo en la mayor recompensa que haya podido desear. ¿Qué más puedo desear? Sí, otra cosa: que la luz incomparable que envuelve este territorio nuestro me siga iluminando siempre.

Señor presidente del Gobierno de Canarias, señores miembros de los distintos jurados de los Premios Canarias, autoridades, señoras y señores.

Con convicción plena y con el corazón entregado, todos los que hoy hemos sido reconocidos por el Gobierno de Canarias manifestamos el mayor agradecimiento y prometemos seguir trabajando por hacer de esta tierra nuestra la tierra de excelencias que queremos sea.

De corazón: muchas gracias, Canarias.

 

 

victor pablo

victor pablo

OBRA DE LOS P. CURRO E ITURGÁIZ EN CANARIAS

OBRA DE LOS P. CURRO E ITURGÁIZ EN CANARIAS

Desde Las Palmas de Gran Canaria me escribe nuestro querido compañero Maxi Trapero.

 


 

Querido Josemari:

Como veo que de vez en vez sacas obras dispersas por el mundo del Padre Iturgáiz, aquí va una nueva de Canarias que no sé si conocías.

El Padre Curro, que yo sepa, hizo dos colegios en Tenerife y uno en Las Palmas. En Tenerife: la residencia Colegio Mayor de las Dominicas en La Laguna, y el Colegio Hispano-Inglés de la Cuesta (entre Santa Cruz y La Laguna). Y en Las Palmas el Colegio Claret (en Tamaraceite, donde ahora están mis dos nietos mayores).

Pues en la capilla de éste hay una gran vidriera que nadie me ha dicho que sea de Iturgáiz, ¿pero de quién puede ser si no? Aquí va la foto.

Un abrazo,

Maxi Trapero

 


 

Nota del furriel.- Por cierto, amigo Maxi, del colegio del P. Curro de la Cuesta (entre Santa Cruz y La Laguna) que citas, fue alumna mi hija Alicia durante los años en que vivimos en Santa Cruz (1980 a 1985).

DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN

DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN

Hoy 21 de Marzo, día mundial del Síndrome de Down, mi hijo Alberto brinda por todos vosotros, querida familia numerosa de este blog.

Desde nuestra casa os enviamos un fuerte abrazo a todos los que tenemos, cuidamos, aprendemos y disfrutamos de estas personas.

Y besos muy especiales para nuestros tres ángeles, Martita, Darío y Bandera.

Os deseamos feliz día,

Isabel, Alberto, josemari.

MAXI (Por Isidro Cícero)

MAXI (Por Isidro Cícero)

Maxi Trapero quiere a la Virgen del Camino. Cómo no la va a querer si es leonés de la comarca de los Oteros. Del pueblo de Gusendos. Cómo no la va a querer si fue aquí donde se sintió captado para la literatura, la música, el arte y la cultura en general. Cómo no la va a querer si, germinó aquí lo que ha sido y hecho como profesional de éxito a lo largo de tantos años. Aquí, en esta teoría de rectángulos y ninguna curva. Aquí, en este increíble teatro nuestro -hoy descacharrado- con el que fray Francisco Coello de Portugal quiso hacer un guiño de homenaje a Le Corbusier en la Paramera.

Los que éramos niños de pueblo habitamos aquellas bellezas nuevas e increíbles con avidez, con gratitud. No acertábamos entonces a valorarlas. No teníamos suficiente perspectiva todavía para calibrar aquella ofrenda que la vida ponía delante a miles de niños. Pero lo mismo que a doscientos metros Coello hizo un templo vanguardista para albergar un retablo barroco, la comunidad de frailes utilizó un teatro que hubiera podido firmar Le Corbusier para albergar obras barrocas de Tirso de Molina, Valdivielso, Lope de Vega o Calderón. Dos lenguajes opuestos, que allí se ensamblaron a la perfección. Allí, y yo creo que casi solo allí. Aquel ensamblaje se puso al servicio de la construcción de la personalidad de muchísimos niños venidos del campo. Nosotros.
Maxi aprendió en La Virgen miles y miles de versos barrocos. Fue el Paulo del “Condenado por desconfiado” y también actuó en “La siega”. Copió y aprendió de memoria millares de estrofas de dificilísima interpretación. Cuando dice que aquí germinó lo que ha sido en la vida, debe de referirse a que aquí comenzó a formarse la talla intelectual que hoy todo el mundo le reconoce en la degustación del comprender, en la emoción del descifrar y analizar. 
¿Qué otros comienzos pueden haber sido la referencia de una vida dedicada al estudio de la palabra si no es aquella satisfacción íntima que sentía cuando lograba penetrar el sentido exacto que el poeta barroco ocultaba dentro de aquellos galimatías? 
Una noche en que Maxi y yo cenamos juntos – le acababan de condecorar con una muy prestigiosa medalla de oro y estaba acompañado a la mesa por hispanistas de primer nivel y autoridades diversas- Yo estaba allí, en aquella mesa, sólo por circunstancias de la vida. Maxi se me quedo mirando. 

- Hasta dónde ha llegado lo que nos enseñaron aquellos frailucos, ¿eh Isidro? –dijo.
Maxi Trapero quiere a la Virgen del Camino, claro. Pero lo que de verdad le fascinó fue Corias. El río fresco, el bosque tupido, el verde intenso, los sonidos extraños de otra “selva umbrosa” donde los “huéspedes” eran helechos frondosos, sauces, arándanos, prados de siega y miles de especies diferentes que expresan todas las tonalidades del verdor y que impresionaron para siempre los ojos de un niño llegado allí desde los Oteros de la meseta, donde si hubiera un árbol le harían un monumento. se sintieron fascinados y enamorados de este terruño.  
Maxi era de pueblo. En realidad, de pueblo éramos casi todos. Hasta los que habían subido de las históricas ciudades de León y Burgos. También los de Oviedo, y que no se me ofendan. En aquellos años León, Burgos, Oviedo (y hasta Palencia) eran pequeñas ciudades pueblerinas, aplastadas por las mismas pesadumbres que aplastaban a los pueblos. Cada quien a su manera.

Maxi Trapero está en la edad de cosechar distinciones y reconocimientos. Motivos le sobran. Si una medalla es importante, la siguiente lo es aún más. Pero Maxi Trapero – yo no le llamo Maximiano porque una vez puse aquí, respetuosamente y reverencialmente, su nombre completo y me llamó la atención. Me dijo que entre compañeros y amigos le sonaba mejor Maxi. Manolo me ha enseñado cómo son y cuánto valen los hipocorísticos, que yo, como no tengo, no había caído. 

Isidro Cícero: 17/03/2017

 

MAXI TRAPERO, PREMIO CANARIAS 2017

MAXI TRAPERO, PREMIO CANARIAS 2017

Con máximo orgullo y suma alegría os informo de que nuestro compañero Maximiano Trapero ha sido distinguido por el Gobierno de Canarias con el "Premio Canarias 2017 de Patrimonio Histórico Cultural".

 



 

Una vez reunidos, los jurados han propuesto al presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, que se otorgue el premio de este año a:

- Patrimonio Histórico (Jurado: Matías Díaz Padrón, José de León Hernández, Diego López Díaz, Juan Francisco Navarro Mederos, Manuel Ramírez Sánchez y Antonio Tejera Gaspar)

Maximiano Trapero

Catedrático de Filología Española de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Investigador de la poesía popular de tradición oral en Canarias y en el mundo hispánico; sobre la toponímia canaria, lingüística guanche; la décima popular en Canarias y la poesía improvisada en el mundo y estudios semánticos y lexicológicos del español en Canarias. Por sus investigaciones ha obtenido, entre otros, el Premio de Investigación "Agustín Bethencourt", el Premio "Pérez Vidal", Premio Internacional de Humanidades "Agustín Millares Carló", la Distinción Nacional de la Cultura Cubana, la Medalla de Oro de Canarias y la Medalla de Oro "José Vasconcelos" del Frente de Afirmación Hispanista de México. Ha escrito más de 40 libros, y ha editado y prologado numerosas obras.

 

 

 


 

Premios de Canarias

Los Premios de Canarias son los premios que se otorgan a personas o instituciones en reconocimiento de una carrera relevante y continuada en favor de la cultura canaria. Se fallan antes del final del primer trimestre de cada año, y se otorgan el Día de Canarias30 de mayo de cada año, por el Presidente del Gobierno de Canarias.

Se crearon oficialmente el 11 de abril de 19841 a propuesta del Presidente del Gobierno canarioJerónimo Saavedra y previa deliberación del Gobierno de Canarias.

Otorgamiento

Los Premios de Canarias se otorga con carácter anual e irrepetible en las modalidades de: LiteraturaBellas Artes e InterpretaciónInvestigación, trabajos socio-histórico, patrimonio artístico y documental. A partir de 1991 se crearon otras modalidades: acciones altruistas y solidarias, deportes y comunicación, internacional.

 

Los premiados ostentan desde el momento del nombramiento el tratamiento oficial de Grandes de Canarias y de Excelentísimos/as Señores/as.

Los fallos de los jurados son inapelables, pero siempre se adjuntan los méritos y razonamientos por los que se conceden.

 


 

Maximiano Trapero, máximo investigador del Romancero de La Gomera, Premio Canarias 2017

    
Maximiano Trapero

GOMERANOTICIAS.- Maximiano Trapero,  Catedrático de Filología Española de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria e investigador de la poesía popular de tradición oral en Canarias y en el mundo hispánico; sobre la toponímia canaria, lingüística guanche; la décima popular en Canarias y la poesía improvisada en el mundo y estudios semánticos y lexicológicos del español en Canarias, así como uno de los autores de los libros ‘Romancero de la Isla de La Gomera’, ha sido designado como Premio Canarias de Patrimonio Histórico 2017, según ha informado la Presidencia del Gobierno recientemente.

Trapero por sus investigaciones ha obtenido, entre otros, el Premio de Investigación “Agustín Bethencourt”, el Premio “Pérez Vidal”, Premio Internacional de Humanidades “Agustín Millares Carló”, la Distinción Nacional de la Cultura Cubana, la Medalla de Oro de Canarias y la Medalla de Oro “José Vasconcelos” del Frente de Afirmación Hispanista de México.

Ha escrito más de 40 libros, y ha editado y prologado numerosas obras.

Investigador del romancero de La Gomera ha desarrollado importantes trabajos que datan de principios de los años 80 del pasado siglo.

Libro Romancero de la Isla de La Gomera de Maximiano TraperoLibro Romancero de la Isla de La Gomera de Maximiano Trapero

Siempre ha considerado  “un poco exagerado” que se le atribuya ser “el descubridor” del romancero de La Gomera porque en realidad cree que se limitó a llevar a cabo una investigación o trabajo de campo que permitió sacar a la luz un tesoro histórico que hasta entonces era en la práctica desconocido. Porque efectivamente existían algunos textos ya publicados, aunque eran realmente muy escasos y no mostraban el interés excepcional que el legado romancístico de La Gomera tenía. Este no es exclusivo de La Gomera pero en la Isla ha alcanzado una notoriedad e importancia inédita y muy superior al resto del mundo de habla castellana y que en este caso comprende a la América hispana.

Durante su labor de campo, plasmada en varios libros, aparecieron romances desconocidos, “pero lo más importante fue comprobar la funcionalidad que el canto tenía en La Gomera, al convertirse en el centro y principal motivo del baile del tambor”, señalaba hace unos meses en un reportaje elaborado por el propio Cabildo Insular de La Gomera bajo el título ‘La Gomera, reserva mundial del Romancero’. . Una danza que este catedrático califica de “romancesca y única en el resto de España, incluida Canarias”. Precisamente, esa estrecha relación entre el baile y el romance ha garantizado su supervivencia y que en la actualidad ambos disfruten de una estupenda salud. Al respecto,Trapero indica  que aún hoy en día, “no hay fiesta en La Gomera en la que no se canten los romances. Seguramente alguno se habrá perdido pero también se han podido salvar muchos de ellos”. Eso sí, Trapero está de acuerdo con algunas voces que advierten de que se está sustituyendo el género del romance por “coplas inventadas y creadas por cantadores”.

 

 


 

Distinciones[editar]

  • Premio de Investigación «Agustín de Bethencourt 1977» de la Caja General de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife por su obra El campo semántico ’deporte’.
  • Premio «Pérez Vidal» del Cabildo Insular de la Palma, en dos ocasiones: en la convocatoria de 1995 por el conjunto de sus investigaciones sobre la literatura oral y popular de Canarias, y en la convocatoria de 1999 por su obra Romancero General de La Palma.
  • Premio Internacional de Humanidades «Agustín Millares Carlo 1997» del Gobierno de Canarias por su obra Diccionario de toponimia canaria.
  • Distinción Nacional de la Cultura Cubana, otorgada en 2003 por el Ministerio de Cultura de Cuba por su contribución al estudio y difusión de la literatura oral y popular de Cuba.
  • Premio de Humanidades de la Academia de la Ciencia de Cuba, 2004, por su Romancero General y Tradicional de Cuba.
  • Medalla de Oro de Canarias, concedida por el Gobierno de Canarias en 2003 por su dedicación al estudio de la literatura de tradición oral en Canarias y en el ámbito hispano.
  • Premio Internacional "José Vasconcelos 2009" del Frente de Afirmación Hispanista, fundación cultural mexicana, por la dimensión panhispánica de las investigaciones y estudios realizados sobre la literatura de tradición oral.
  • Hijo Adoptivo de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, 2010.
UN AMIGO GRANCANARIO 
A BABOR FRANCISCO POMARES

En un tiempo en el que la vida pública se deshace en sospechas, los bancos nos roban, los ricos inventan todo tipo de trampas y subterfugios para no pagar sus impuestos, la gente se adocena con la basura de la tele, los jueces conspiran y trapichean y la academia se ensimisma en sus sortilegios y burocracias..., en un tiempo de pesimismo, mediocridad y grisura en el que todo aquello en lo que creemos naufraga, mantener la tradición anual de los Premios Canarias es casi un acto de fe. Y, a veces, también de justicia. 

Me enteré el lunes -por una llamada suya- de la elección de Maximiano Trapero como Premio Canarias de Patrimonio Cultural. No fue exactamente una sorpresa: su nombre había circulado en los días previos al premio como candidato al galardón. Y no me sorprendió en absoluto que al final un jurado bastante variopinto decidiera elegirlo: Trapero es un tipo inteligente, divertido, laborioso, imaginativo y brillante, que se ha dejado el pellejo durante los últimos cuarenta años fijando el habla de las Islas en su romancero y tradición oral. Un tipo que él solito ha aportado más al habla canaria que la mayoría de los tratados y diccionarios al uso. Un tipo con paciencia de filatélico y voluntad de entomólogo, empeñado en recuperar y conservar para el futuro la memoria volátil pero no efímera de un pasado que -cuando él empezó- estaba aún a la vuelta de la esquina, comenzando a perderse en la niebla, y que hoy sólo existe gracias a su esfuerzo y su entrega. Un tipo incapaz de sentir rencor hacia nada y hacia nadie, a pesar de tener sobrados motivos. En medio del desinterés, la desidia, la apatía y el desprecio por el trabajo bien hecho, Trapero ha dedicado toda una vida de estudio y correrías por las Islas a reconstruir y mantener para el futuro el catálogo versado de una Canarias desaparecida ya, que sólo sobrevive en su inabarcable colección de versos cantados y palabras antiguas. 

 

Ha hecho muchísimas más cosas Trapero: como catedrático de la ULPGC ha formado a dos generaciones de filólogos e investigadores en lexicología, lingüística y semántica; ha contribuido al conocimiento en las Islas con 250 artículos científicos y 40 libros; nos ha explicado cómo hablamos en Canarias y por qué; ha sistematizado el estudio de la toponomástica y de la toponimia canaria; ha hecho que los mapas de esta región nos hablen del pasado a través de sus nombres; ha estudiado la décima y la poesía improvisada en las Islas y en América... No ha parado de trabajar este estajanovista grancanario, herreño consorte, llegado a las Islas hace muchos años desde un pueblo de León. Pero aunque Trapero no hubiera hecho todo lo que ha hecho, aunque sólo fuera por alguno de sus monumentales estudios -el Romancero en cada una de las siete islas, su grandioso diccionario de toponimia guanche- y por ninguna otra cosa, Canarias se la debía. Porque personas como el profesor Trapero nos enseñan que entre los restos del naufragio siempre aparecen tablas de salvación, ejemplos a los que aferrarse para seguir defendiendo que un mundo diferente y mejor es perfectamente posible. Que la diferencia entre lo malo y lo bueno la marcan las personas que se toman su tiempo para hacer bien lo que creen que deben hacer... 

Por eso, la mejor definición que se me ocurre de Trapero cabe en sólo cuatro palabras cortas: "es-un-gran-hombre", un gran hombre en todos los sentidos. Un tipo extraordinario, mi amigo el grancanario Max.

 

http://eldia.es/ultima/2017-03-09/4-amigo-grancanario.htm