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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

ENCUENTRO CON ANTIGUOS PROFESORES Y MAESTROS DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS.

ENCUENTRO CON ANTIGUOS PROFESORES Y MAESTROS DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS.

Información final para corregir posibles errores o subsanar ausencias.

Avisos en el propio blog o a: Clim, Carlos Abad, Daniel Orden.

ASISTENTES

 Cándido Aniz,Pedro Sánchez,Valentín Tascón, Claudia Quevedo,Manuel González de la Fuente,Eladio Chávarri, Juan José Alvarez, José Antonio Lobo, Máximo Marina, Fernando M. Box, José Luis Suarez,Mari Paz Castro.

 

Clemente Sánchez, Carlos Abad, Emilia Alvarez, Daniel Orden, María Martín, Javier Martín de Pablos, Pilar Juárez, Máximo Peña,Aurora Guijarro, Javier del Vigo,Lourdes Barrena, Santos Barrigón, Gerardo Barrado, Enrique Valdeón, Carlos Martínez Mancebo, F. Javier Fernández Martín, Alberto Alonso, Fernando Alonso, Fco. Javier Fernández Vallina,Mª Covadonga Vázquez, Javier Cirauqui, José Antonio Solorzano, José Ramón López de la Osa, Juan Manuel Díaz Alvarez, Javier Muñiz, José Luis Izquieta Etulain, Isidro Cascajares,Concepción López, Juan Carlos Granados,Cori Blanco, Emiliano Luengo Becerril , José Fernando Martínez Vázquez,Mª Eugenia Terroba, J. Ignacio Manso, Tina González. 

Pendientes:José Antonio Rodríguez,Pedro López Llorente

 

No pueden:

 

Manuel Santos,José Luis Alcalde, Antonio Marlasca, Antonio Abad, Jesús Gallego, Pablo Huarte.

 

Jesús Hernández Palomo, José Luis Zamanillo, Carmen Bocanegra, Martín  Rayo Núñez,Teófilo Velasco, Domingo Iturgaiz, Javier Medarde, José Ramón Fernández Molpeceres, Leonides Salvador, Máximo Oloriz, Chema Sarmiento, Manuel Alvarez González, Xabier Olano, Antonio Argüeso, José Manuel García Valdés, Luis García Trapiello, Luis Heredia, Andrés Martínez Trapiello y el GL, Máximo Arranz.

 

 

  

PROGRAMA DEFINITIVO

(Pincha en el enlace del Encuentro Valladolid 3-4 Octubre)


QUIEN SOMBRA DICE

QUIEN SOMBRA DICE

Os informo de que mañana jueves día 24 de septiembre a las 19 horas, tendrá lugar la presentación del libro "Quien sombra dice" de Marcelino Iglesias en la librería CERVANTES de OVIEDO.

La ilustración de la portada (una matrioska) es obra de Pedro López Llorente.
Adjunto una foto con la portada.
Texto de la contraportada
Al proyecto en marcha que constituye el mundo narrativo de Marcelino Iglesias, se suma ahora Quien sombra dice. Como se pregunta un personaje: “¿Qué nos queda si olvidamos, si todo el sufrimiento soportado no tiene quien lo recuerde?” Y quien lo cuente, cabe añadir. Y a tal propósito se aplica con renovado empeño el autor: en breves fragmentos —teselas de un mosaico en ejecución—, el espejo de la narración barre la memoria y rescata en la voz de dos narradores pecios de existencias naufragadas.
En la primera parte, un hijo póstumo viaja en busca de sus orígenes; el pasado se filtra de continuo en el presente: ¿cómo eludir su peso? En la segunda, uno de aquellos niños desplazados a la URSS en 1937 —un testigo en el marco de un mundo en demolición— va desgranando vivencias, reflexiones y el recuerdo de un amor adolescente que pervive “por detrás de la no muerte”; una madre, refugiada en esa burbuja llamada esperanza, continúa aguardando el regreso del hijo desaparecido desde 1942.


Referencia a la página web de la editorial KRK, para el que estuviera interesado en hacerse con el libro.

 

 www.krkediciones.com/

Marcelino Iglesias · Quien sombra dice · Colección Tras 3 letras · 24,95 €. Stendhal, Henry Beyle · Diario, vol. 1.º (1801-1805) · Introducción de T. S. Norio

Calle de Álvarez Lorenzana, 27, 33006 Oviedo, Asturias
985 27 31 40

LLOBAT, UNA VIDA EN TRES ZANCADAS (por Javier del Vigo)

LLOBAT, UNA VIDA EN TRES ZANCADAS (por Javier del Vigo)

Un fraile lejano en mi memoria colegial.

Lo puedes leer en el libro  “El álbum de las fotos” que editó Lalo F. Mayo en 2014-¡qué joya de nuestra memoria colectiva; un incunable para estas memorias que se van apagando!-: Fernando Llobat Timor (1924 – 2009) estuvo en la Virgen del Camino desde 1961 a 1988 (pg 264). Veintisiete años de sus ochenta y cinco vividos. Quizá el tercio más productivo, el más vigoroso de cualquier humano.  Sin embargo, en el álbum de nuestras fotos, solo sale en dos de aquel tiempo en blanco y negro; puntualizaba, además, Lalo que ambas fotos eran del mismo día y del mismo año, 1967:  un equipo de frailes dispuesto a jugar a fútbol contra vete a saber qué equipo de alumnos.

Fernando Llobat vivió después otros veintiún años en Montesclaros, “mariposeando” por todo Campoo y alrededores, donde es recordado; su muerte se produjo en Villava, pero fue inhumado en Montesclaros, su “destino” desde que abandonó el “hogar común”, aquel escenario que compartimos en La Paramera.                                                                                                                                                                                                                                                                                                   

En el supuesto de que fuera misacantano con 25 años, tengo una laguna, un agujero negro  en su existencia, de una docena de años, aproximadamente, hasta su llegada a León. Lectores y escribidores del blog: animaos a poner luz en las sombras de aquellos años suyos de mocedad. ¡Anímate, Santiago Rodríguez! Pero no me seáis vagos los demás.

Fernando Llobat fue fraile del que aquí se ha hablado poco. Una rareza, porque entre antiguos alumnos de cualquier colegio es habitual hacer biografías de sus antiguos profesores, cortarles trajes, buenos o malos. Según ellos se comportasen con nosotros. Pasamos lista de todos y cada uno de quienes nos alegraron, nos jodieron, nos abrieron la mente o nos cegaron las ilusiones. ¡Ay, si los profesores pudiéramos rebobinar el tiempo! Con Llobat yo, en aquellos años, apenas hablaría media docena de veces. No recuerdo que diera clases. A mí, al menos, nunca.

Hace ya algunos meses, azares de la vida que van y vienen por los aires,  un email de Josemari, me trajo una foto, esa foto que encabeza el artículo; y una orden:

-“O me hilvanas unos parrafitos sobre la foto o te quedas sin atributos, enano itifálico”.

-¡Recrista bendita!, me dije. “Este Cortés no echa bravatas en vano. Así que mejor le hago caso y le preparo unos parrafitos con puntos, comas, cursivas, negritas, admiraciones, interrogaciones…”

¡Pongo al cielo por testigo!  Y que me sea benevolente el juez Julio Severino, si tiene que juzgarme por mentiroso, vago o malandrín. Así que comencé a rastrear algunos episodios en la vida del pLlobat que paso a relatarte, a modo de apunte biográfico inconcluso.

  *   *    *    *    *

1.- Aquel Llobat en blanco y negro de la Virgen del Camino.

Fernando Llobat llegó a León en 1961, a la vez que la gloriosa del 61; no era alumno ni iba a ejercer como profesor. Con sus 37 años y una calvicie iniciática, a mi me parecía mayor en edad. ¡Qué cosas tiene la vida, que hoy alguien de 37 me parece casi un niño! Su ocupación estaba en el “camarín” a la izquierda del santuario, donde despachaba “objetos religiosos”: medallas, banderines, postales, libros piadosos… A su izquierda, en la foto.

Al presente no podría decir si venía de las Misiones Dominicanas Americanas –que quizá- o si su etapa misionera vino después. Os brindo, de nuevo, espacio para sacar al sol vuestra sabiduría. En el mundo virtual no encuentro información. Mi relación con Fernando Llobat fue efímera: fui pocas veces –la pela es la pela, y mis posibles no eran muchos- a comprar, pero en mi recuerdo fue un buen vendedor, amable con “la clientela”. Cumplió religiosamente con el trabajo que le impuso la obediencia.

Josemari, con la parquedad emotiva que le caracteriza, acompañaba la foto con par de datos: “fue hecha en 1965 y Llobat hace en ella de cicerone ante gentes de la Cultural Leonesa”.

 Os cuento un secreto de pura egolatría.  ¡Qué queréis!, a ciertas edades, o se habla de la mili (entelequia ya inexistente, igual que el purgatorio) o nos pavoneamos de algunos hechos del pasado personal.

Lo cierto es que la única vez que he pisado un campo de fútbol (solares en el centro de la ciudad que valen un pastón, pero de un uso social mínimo) a ver un partido fue en León. Nunca entré a “la catedral” de Bilbao, ni al Bernabeu ni… Entré, sí,  a ver la Cultural, hace este año medio siglo. Nos bajaron los dominicos en la empresa San Fernando, una vez a pata y otra andando. Si pongo la imaginación a navegar (que la mía es muy loca) apunto una hipótesis: la Cultural pagó la brillante explicación que les está dando Fernando Llobat con una entrada general para los alumnos del colegio. Y que, por tanto, aquel partido que alivió una tarde de domingo en 1965 –hace sólo medio siglo- de unos jóvenes estudiantes se la debemos a Fernando Llobat, el cicerone de la foto.

¡Ay, la Paramera de nuestras nostalgias redivivas!

2.- El fraile de las mariposas en Montesclaros.

En este tiempo he aprendido algunas otras cosas acerca de Fernando Llobat.

Es conocida su afición por las mariposas. Montesclaros exhibe una curiosa colección de ellas, fruto del capricho y el amor por la naturaleza de Llobat, el fraile. Más de 400 insectos capturados en países tan distantes como Madagascar, Australia, Perú, Tanzania o México. Fernando Llobat, mientras vivió, explicaba a los visitantes –lenguas campurrianas viperinas susurran que se explayaba más si eran “visitantas”, pro no seré yo quien le critique, que yo hubiera hecho lo mismo-  las características de la colección, una de las mejores y más grandes de España. En consecuencia, según relataba El Diario Montañés en el 2007, “el Santuario de Montesclaros, en Valdeprado del Río, se vestirá de gala para homenajear al dominico Fernando Llobat en sus bodas de oro sacerdotales. El cura es conocido como ’El padre de las mariposas’ por su colección de insectos, que enseña con entusiasmo y cariño a todo aquél que se acerque por Montesclaros, con una atención especial hacia los niños”.

3.- Las vidrieras de la Peña de Francia: Fernando Llobat – Pepe Arenas.

En 1961, junto a “la gloriosa”,  llegaron a León  Arsenio Arenas, conocido como “Joselín” en Arija donde nació -primo de José Luis Zamanillo-, y Fernando Llobat, que pasó los años finales de su vida en Montesclaros. Pero no supe yo hasta estos días de su relación anterior con el mundo del arte. Al menos, en el caso de Llobat.

¡Pasmaos como me pasmé yo, cuando conocí el dato! En La Peña de Francia, en su iglesia, hay unas cristaleras  cuya autoría corresponde, en comandita, a Fernando y Pepe. La pasada primavera, de vuelta de los cerezos en flor de Cáceres, subí una tarde soleada al santuario de la Peña de Francia, por si veía a Ángel Pérez Casado, otro que llegó a León en 1961, muy jovencito y estilizado él. Pateé el paraje, me maravillaron las vistas… Pero todas las puertas estaban acerradas a cal y canto. Me quedé con las ganas.

Por ello,  no puedo dar fe de las cristaleras que cita Alberto Colunga (1879 – 1962) en un libro reeditado en 1999 por la editorial San Esteban, Santuario de la Peña de Francia: historia. Colunga refiere que –además de algunas esculturas obra de Lapayese- Fernando Llobat hizo tres vidrieras: para la capilla de la Aparición una;  para la entrada del convento otra y para la cocina de la hospedería la tercera.  Relata, además, Colunga –el famoso asturiano que tradujo con Nácar la Biblia directamente del hebreo, arameo y griego con algunos “problemillas” frente al aparato eclesiástico- que Arsenio Arenas hizo cinco vidrieras “modernas, de gruesos trozos de vidrio armados con cemento”  y una imagen de la Virgen para el altar de la gruta “que, en todo refleja lo que fue la primitiva”. (Pgs 299 – 230)  Ya que Pepe Arenas no me lo puede confirmar ya (¡que en gloria esté!), nos queda recurrir a  Santiago (¡anímate!) a Ángel P. Casado, a  Javier Muñiz y tantos otros que vivís por Salamanca. ¿Unas fotos que arrojen luz sobre los datos aportados por pNacar? ¡Por favor!

Para mí, la novedad es que también Llobat tuvo espíritu de artista, lo mismo que Arenas e Iturgaiz, tres eslabones de una misma generación y estilo que nos han precedido ya en su paso al Norte.

¡Y colorín colorao, que este homenaje a Llobat, el fraile de las mariposas, artista de corazón grande, cicerone a quien mira atento el grupo de la Cultural y buen vendedor de objetos sagrados, se ha acabao!  

ENCUENTRO EN VALLADOLID (próximos 3 y 4 de Octubre)

Asistentes en este momento: 

PROFESORES:
Cándido Aniz,Pedro Sánchez,Valentín Tascón +1,Manuel González de la Fuente,Eladio Chávarri, Juan José Alvarez, José Antonio Lobo, Máximo Marina, Fernando M. Box, José Luis Suarez

ALUMNOS:
Clemente Sánchez,Carlos Abad + 1,Daniel Orden + 1, Javier Martín de Pablos + 1,Máximo Peña + 1,Javier del Vigo +1, Enrique Valdeón, Carlos Martínez Mancebo, F. Javier Fernández Martín, Alberto Alonso, Fernando Alonso, Fco. Javier Fernández Vallina+1,Santos Barrigón +1,José Ramón López de la Osa, Emiliano Luengo Becerril, José Antonio Solorzano, Juan Manuel Díaz Alvarez

A FALTA DE RESOLVER CUESTIONES VARIAS:
Ignacio Manso +1, José Fernando Martínez Vázquez,Cirauqui, Olano, José Antonio Rodríguez,Pedro López Llorente

ENCUENTRO EN SANTANDER (28 de Julio)

ENCUENTRO EN SANTANDER (28 de Julio)

Aquí os mando la Crónica del Encuentro en Santander, como os prometí. Sé que es tarde y a destiempo y posiblemente haya perdido actualidad, pero entre las vacaciones sin cobertura y los parones de mi ordenador, que parece quiere fenecer, me he he retrasado un montón. Saludos a todos. Javier Cirauqui

 

ENCUENTRO DE SANTANDER.-

 

Desde Burlada a las ocho,

Partimos a Santander,

Javier Medarde, el mocé,

Javier Cirauqui con él.

Domingo Iturgaiz conduce

Con destreza y buen hacer.

El camino se hace corto,

Bellos paisajes contemplan

Nuestros ojos asombrados.

La Barranca, La Burunda,

Sierra Andía y Aralar,

Por llanuras alavesas,

Vitoria se queda atrás,

Y por tierras vizcaitarras,

En el Bocho estamos ya.

Túneles y autopistas

Se suceden sin parar,

Y Múskiz, en la frontera

De Vizcaya es el final.

 

Bordeamos el Cantábrico,

Castro Urdiales  y Laredo 

Y otros muchos pueblos más.

A Santa Cruz de Bezana ,

Llegamos en un plís plas,

Dejando atrás la autovía

Que llega a Torrelavega,

En la salida Mortera,

El restaurante encontramos

“Los Dos Pozos y Jimena”

Preguntamos y nos dicen,

Que hasta las doce no vienen,

El resto de comensales,

Así  que Iturgaiz propone,

Que vayamos a  Las Caldas

A ver aquellos lugares,

Donde cursó sus estudios

De temas filosofales.

 

Llegamos al Santuario,

Y a la puerta están dos frailes,

Llamados Guillermo y Santos.

Iturgaiz va desgranando,

Los recuerdos de su estancia,

Recreación, dormitorios,

Y visita al Santuario,

Que fue la iglesia y capilla.

Del entonces Seminario

De los Padres Dominicos.

Unas gradas numerosas,

A modo de coro había,

Para los ciento cincuenta,

Supongo futuros frailes,

Que cantaban los oficios

En los recónditos valles

Un coro tradicional

Con otra gran sillería

Y  un órgano singular

Una nave principal

Con arcos de medio punto

Barrocamente adornados

Hasta llegar al altar

Con capillas a los lados.

Se ve un retablo historiado,

Con la Virgen diminuta.

El Padre Santos nos lleva

Por escaleras arriba,

Al centro del Camerino,

Y aquella virgen románica,

Sobre ángeles  elevada,

Girando nos da la cara.

Vamos al cementerio,

Crucero del  Santuario

Y allí afloran los recuerdos

De  compañeros perdidos ,

Que en el lugar reposaron.

Hoy unos nuevos vecinos,

Habitan el seminario,

Talleres profesionales

Que arreglan el balneario

Y se encargan de los bares

Y de otros servicios varios

Al  frente está una cantera,

Que según nos dice Santos

Los ecologistas quieren

Desaparezca en el acto.

 

A la vuelta de Las Caldas,

Ya nos vamos  saludando,

Con todos los compañeros

De este encuentro inesperado.

Carlos Bañugues  y  Abad,

Isidro Cicero y Tejo,

Javier del Vigo y Argüeso,

Zamanillo, Daniel Orden,

Javier Cirauqui y Clemente,

Javier Medarde y Gerardo,

Acompañando a Teresa,

Iturgaiz, Javier Martín

Y Sierra Tascón al fin.

Todos nos saludamos

Con apreturas y abrazos,

Los recuerdos se suceden.

A muchos de los presentes,

En algunas ocasiones,

Les había saludado,

Pero a nuestro  “Clim”, Clemente,

Desde el año dos mil siete

No lo había contactado.

Y después de los saludos

Vienen los comentarios

Y el motivo de este encuentro:

Habitual recibimiento,

Que los compañeros cántabros,

Dedican a Antonio Argüeso,

Y al mismo tiempo Carrizo

Se reencuentra  con Cicero

Para comentar el libro,

“Lo mataron entre todos”,

Sobre matanzas de cerdos,

En la tierra de León.

Matatxerri  o matacutos,

Como llaman en Navarra

A esta antigua tradición.

Comentan que Luis Carrizo

No puede asistir al acto,

Por asuntos de salud

Y que en los próximos días,

Presenta el libro en  León,

Comenta Pedro Trapiello,

Con toda su erudición.

Charlamos y saludamos

A los allí reunidos

 Tomamos aperitivo

Para seguir el camino.

 

Alguien decide  al momento

Acercarnos a la costa

Para contemplar el mar

Y respirar a pulmón

 Brisa marina de sal.

Nos dirigimos, en coche,

A la playa Valdearenas,

Y también de Canallave,

Parque natural de Liencres,

Donde las dunas se fijan

Por bosque pino marítimo,

Espectáculo admirable,

El que vemos al instante,

El de esta mar indomable,

Que rompe sobre las dunas

Y sobre murallas de rocas

Y en el Cantábrico mar

Muy cerca el Pas desemboca.

Dan envidia los bañistas,

Que se doran en la playa.

Esta costa me recuerda

A normandos y vikingos,

Filibusteros, piratas.

Contemplando el  mar hablamos,

Entrelazamos recuerdos

Y unas fotos colectivas,

Para la memoria hacemos.

 

Volvemos a los Dos Pozos,

Para comer todos juntos.

Tomamos un piscolabis

Para abrir el apetito

Y elegimos  el menú

Entre carnes y pescado.

Mientras preparan la mesa

En un comedor con toldo,

Cuando el calor nos invade

Y el sudor inunda el rostro.


Los jardines del lugar,

Campamento del oeste.

Un tótem  preside el centro,

Con dos pozos  como dice,

Rótulo del restaurante.

Y entre los cañaverales

Se ven indios en sus tiendas,

Comanches  y arapajoes,

Un gran jefe con sus plumas,

Enanitos, Blancanieves

Y Bod Esponja también.

Hay animales salvajes,

Búfalos y caballos

Y toros para montarlos.

Hay animales domésticos

Como gallinas, conejos.

Varios juegos infantiles,

Temática del Oeste

Para llevar a los nietos

Completan las atracciones

De este divertido parque.

 

A la mesa nos sentamos,

Y nos sirven los manjares,

Para degustarlos presto.

Comemos y conversamos

Con placer y con agrado.

Comienzan los entremeses,

Fritos, jamón y chorizo,

Pimientos y una ensalada

De tomate y de lechuga,

Con cebolla y aceitunas.

Comemos y conversamos

Entre charlas y recuerdos

De aquellos tiempos de antaño.

Seguimos con el segundo.

Cuatro bacalao con pisto

Y el resto comen lechazo,

O corderico de leche.

Primero van las costillas,

Después la espalda y la pierna.

Las raciones muy colmadas,

Y acabamos el lechazo

Entre todos comensales,

Con vino tinto de Rioja,

Abundante y bien regado.

Algunos beben  refrescos,

Otros aguas minerales,

Pero todos intervienen

En un divertido diálogo.

Luego vinieron los postres,

Tarta de queso o helado,

Cuajada  o arroz con leche,

Frutas o flan casero,

Que con placer degustamos,

Porque somos lamineros

Y queremos endulzarnos.

 

Tomamos tes y cafes,

varios chupitos de hierbas

y alguna copa tal vez.

Los navarros  nos informan,

de la muerte de Luis Carlos,

de Cistierna, de León.

Comienza la sobremesa,

y Jose Luis Zamanillo,

queriendo que quede claro,

la marcha del Padre Arenas,

como Arsenio recordado,

pues dice que le han contado

nueve versiones del hecho,

y quiere ponerlo en claro.

Nos contará el verdadero

relato de aquel suceso.

Poco a poco nos envuelve

con la narración del caso

y a todos nos tiene atentos,

y nos mantiene en suspenso,

con la historia de su primo,

al que llama Joselin.

Maneja con gran dominio

y nos tiene encandilados.

comienza con el pasado,

y nos mete en el presente,

con la máquina del tiempo

nos pasamos al futuro,

flash y rebobinados

con destreza utilizados.

Algunas veces parece,

que vemos al personaje

y lo tenemos presente.

Javier Martín le interrumpe,

para que nos cuente todo,

puesto que está interesado,

por su recuerdo cercano,

por su visita reciente.

El relato de una vida,

Jose Luis va dibujando

desde sus primeros años.

Su tiempo de dominico

de la Virgen del Camikno,

sus años de profesor,

sus vivencias de casado,

y los momentos vividos,

en estos años finales

en su tranquilo retiro.

José Luis nos atrapó,

y nos metio en el relato,

de la verídica vida

de su primo Joselin,

que con placer escuchamos,

como un romance de ciego,

o de juglar inspirado,

desde el principio hasta el fin.

 

Después del cuento encantado,

Carlos Tejo se levanta,

y nos habla de su libro,

que hace poco ha publicado,

sobre el cronista de Cangas,

Celso Diego Somoano,

Señas de Identidad,

y su completo legado.

Carlos Tejo nos presenta

el personaje y el libro.

Cangas de Onís, editado

por su Ilustre Ayuntaniento,

y un ejemplar nos regala

a los que estamos allí,

en este amigable encuentro.

Cicero Gómez presenta,

el libro de Luis Carrizo,

pues ya tiene un ejemplar

de la matanza del cerdo,

fiesta donde elaboran,

las morcillas y chorizos

de variados condimentos.

 

Acabamos ya la charla

de esta larga sobremesa.

Y vamos hacia el jardín,

donde el alma se serena,

para acabar la tertulia,

en un lugar agradable,

contando recuerdos mil.

Alrededor de la mesa,

nos sentamos a parlar.

Disertamos de lo humano,

hablamos de lo divino

y también de Prisciliano,

de la ruta jacobea

y del valdense camino.

Para pasar este rato

y refrescar el coleto,

pedimos unas bebidas,

aguas y Coca- Cola.

Y yo como siempre pido

un gin-tonic con ginebra

y con limón exprimido,

quizás algunos me siguen,

puede ser Javier del Vigo.

Alguien le dice a Clemente,

como cantó Jose Luis,

en encuentros de la Virgen,

co voz de niño, de tiple,

así que pide  insistente,

que alguna canción entone

con un tono adolescente.

Zamanillo se resiste.

Quiere que todos cantemos,

empieza el autzo polita,

que seguimos suavemente,

cantamos el boga-boga

y otras canciones bonitas.

Nos cuenta que cierto día,

cantaba un ruso en el metro,

y le siguió con su voz,

y un dúo juntos hicieron,

que nos entonó al momento.

Una entusiasta señora

aplaudía con denuedo

y quiso que Jose Luis

le cantara otra de nuevo.

Al final y ya lanzado

cantó con su voz de tiple

a la Virgen del Camino

y otros motivos latinos.

 

Al final de esta velada

Clemente nos presentó,

un proyecto del Camino

de la Lengua Castellana.

Arte y gastronomía,

bodegas, rutas del vino,

que recorre los lugares,

con la historia de este idioma.

San Millán de la Cogolla,

Santo Domingo de Silos,

Valladolid, Salamanca,

Ávila, Alcalá de Henares,

San Juan y Santa Teresa,

y Gonzalo de Berceo,

Cervantes, La Celestina

y "El Tostao" en su mausoleo.

Un vídeo y unos folletos

nos regaló a los presentes

y un hermosísimo libro

al que organiza el encuentro.

Nos pidieron direcciones

para realizar un acto,

con antiguos profesores,

Ciudad de Valladolid,

a fiales de Septiembre

o en octubre comenzado.

 

A las ocho de la tarde,

ya nos vamos retirando

y todos nos despedimos

con efusivos abrazos.

Y colorín colorado

este  cuento se ha acabado.

Adios con el corazón,

que con el alma no puedo,

hasta el próximo momento,

que volvamos a juntarnos

con otra escusa o evento.

Perdonad por la turrada

que os he metido por cuerpo.

Y con cariño y amor,

me despido de vosotros,

hasta siempre y hasta pronto,

con todo mi corazón.

 

Besos.

Javier Cirauqui

 

 

 

 

 

ÚLTIMO LLAMADO DE CLIM

ÚLTIMO LLAMADO DE CLIM

Es un mensaje que nos envía nuestro compañero CLIM para todos aquellos que os apetezca venir a Valladolid el 3 y/o el 4 de octubre para reunirnos de nuevo, no importa porqué. El caso es vernos y querernos un poco más. 
 

Hago un llamamiento a mis compañeros del curso, dentro y fuera del convento: Cirauqui, J.M Fernández Sánchez, J.U,. Sanchez Turienzo, Vela, Laguna, Pitu. Llorente...y de otros cursos: Oloriz. Bañugues, Iturgaíz, Cicero, Rescalvo, Carrizo, Heredia, Herrero Marcos y tantos y tantos a los que me gustaría dar un abrazo ante la fachada de San Pablo de Valladolid. 
 

Os espero, junto a Daniel Orden Santamarta y Carlos Abad. ¡venid solos o con vuestras santas! 
CLIM 

 


 

Por mi parte os dejo el detalle del PROGRAMA DEFINITIVO y la lista de apuntados hasta hoy.

ENCUENTRO CON ANTIGUOS PROFESORES Y MAESTROS DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS

Valladolid

Día 3 Octubre

 

10h. Capilla San Gregorio. Misa concelebrada.

10,45h. HOMENAJE a Maestros y Profesores.Salón de Actos. San Gregorio.

12h. Visita al Museo Macional de Escultura.  

14,00h. Salida Bus hacia Fuensaldaña(25 plazas: 320E/ 55plazas :390E). 

14:30 h. Comida en la bodega La Sorbona, de Fuensaldaña (33E aprox). 

17,00h.  Visita a la  Iglesia de Santa María de Medina de Rioseco para contemplar la "capilla sixtina" del renacimiento español, Capilla de la familia Benavente. Guia: Fernando Box. A continuación visita a la dársena de uno de los finales del Canal de Castilla. 
19,30h. Regreso en Bus.  20.30h. Hotel y "Tapear" por el centro de la ciudad. Recomendado: Bar Jero, Zamora, La Criolla, Postal, El Corcho, Alarcón. (Grupos de no más de ocho). 
22,30h. Luces y sombras. Valladolid nocturno.Paseo por el casco histórico. Reunión: Plaza mayor, escultura central de Pedro Ansúrez. 

Día 4 de Octubre 

10,00h. Reunión en la Plaza de San Pablo. Explicación de la Portada de la Iglesia, del Palacio Real, del Palacio Pimentel y portada de San Gregorio.

12,00h.Exposición “Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro” en el Palacio Pimentel.

14,00h. Salida en coches particulares hacia Rueda. 

14,30h.Comida: en la bodega "El hilo de Ariadna" de la firma Yllera en Rueda  (33E arox). 

17,30h. “Cada mochuelo a su olivo”. …  …... …......  …............   …

 

 

 

NOTAS:

*Hoteles: Cada uno contactará. Hemos reservado hasta el día 20 a las 24 horas, en:

                  - El Nogal3*  C/ Conde Ansúrez 12 Tlf: 983340333. 59E Doble con desayuno. 49 Indiv.

                  - TH­E BOOK FACTORY HOSTEL. C/ Paraiso 8. Tlf: 983181102. 20 personas mínimo.55Euros Doble. 65E. Triple. DESAYUNO exprés INCLUIDO: bebida caliente, zumo de naranja y tostada o croissant.Conexión WIFI GRATUITA en todas

las instalaciones. Servicio recepción las 24 horas. Amplias zonas comunes. Consigna

                  - Hotel Catedral 3* Tlf:983298811 Habitación Doble Uso Individual: 58 Euros + iva.Uso Doble: 66 Euros +iva.Desayuno Buffet incluido.Parking público

                  - Hotel Atrio 4*  Tlf:983150050 Habitación Doble Uso Individual: 68 Euros + iva. Habitación Doble Uso Doble: 76 Euros + iva.Desayuno Buffet incluido.Parking en el mismo hotel: 15 Euros + iva

* Indicar: Reunión Antiguos Alumnos Dominicos.

*Aparcamiento:

                  - El aparcamiento de los coches privados se puede hacer en el parking de los dominicos (San Pablo y San Gregorio). Nos dejan para unos 15 coches.

                  - También en el Aparcamiento Disuasorio Urbano “Las Moreras” ( en la orilla de la playa fluvial del río Pisuerga) Paseo Isabel La Católica. Precio máximo del sábado, por la mañana 1, 25.-E. Sábado tarde y domingo gratis. Ver Plano.

 

 


 

ASISTENTES A DÍA 14 DE SEPTIEMBRE

 

PROFESORES

 

Cándido Aniz,Pedro Sánchez,Valentín Tascón +1,Manuel González de la Fuente,Eladio Chávarri, Juan José Alvarez, José Antonio Lobo, Máximo Marina, Fernando M. Box, José Luis Suarez

ALUMNOS 

Clemente Sánchez,Carlos Abad + 1,Daniel Orden + 1, Javier Martín de Pablos + 1,Máximo Peña + 1,Javier del Vigo +1, Enrique Valdeón, Carlos Martínez Mancebo, F. Javier Fernández Martín, Alberto Alonso, Fernando Alonso, Fco. Javier Fernández Vallina+1,Santos Barrigón +1,

 



 

IMPORTANTE. Os recuerdo que el 20 es el último día. 

EL CAPÓN MERECIDO

EL CAPÓN MERECIDO

A petición de Luis Carrizo, y a condición de que me escriba sobre lo que quiera, vuelvo a publicar el comentario de Manolo Díaz en el que recuerda la poesía que le valíió a Isidro Cícero un capón del P. Domínguez.

 


 

(publicado en el blog 23-9-2007)

Manolo Díaz

De regreso a Vetusta después del puente de San Mateo, lo primero que hago es adentrarme ávidamente en nuestro blog. Y leo, en clave de golosina, el relato número nueve de la Vendedora de Globos. El autor, mi amigo, Rey Midas de la palabra y de la amistad, me ruboriza cuando se refiere a mí, pero agradezco lo que dice porque sé que habla desde un amor recíproco templado por Cronos en la fragua de Vulcano.

Cuando hablo de Cícero, mi GPS biológico me traslada a Santander. Allí pasé unos días a finales de agosto. Cantabria fue siempre para los asturianos una tierra querida y hermana. Ahora, además de eso, es parte de mi corazón porque tengo una nietuca cántabra. Se llama Dora, tal cual, en hipocorístico permitido por el registro civil.
Y plagiando a mi entrañable Marianín, os puedo asegurar  
“que tiene un beso en la cara, 
que es mío, que por quererla 
me lo arrancó sin besarla”. 

Andrés Cortés, que tiene a su Leyre, habla mi lenguaje de abuelo. En ese lenguaje de código común espero conversar largamente con él, en la próxima luna nueva y después de que nuestros cuerpos, en elocuente silencio, se fundan en un abrazo magnificado por un espacio de tiempo que abarca dos generaciones. 

Digo, por tanto, que en Santander, además de disfrutar de mi nietuca, disfruté de un par de mañanas que me regaló Cícero. Y con él como “Cicerone”, paladeando su magisterio, pateé un pequeño rincón de la Cantabria infinita, leyendo con los pies, que es como realmente se leen las ciudades, una página de ese inmenso libro de historia entrañable que tiene en su último renglón el nombre de Dora. 

La dimensión connotativa de la palabra “historia” me transporta a las clases del P. Domínguez y a los libros de S.M. ¿Qué habrá sido del P. Domínguez? 
En aquella literatura mural hermana de los “pliegos de cordel”, Cícero parodió el antiquísimo tema del sabio en unos versos que, en mi traicionera memoria, recuerdo así: 
“Cuentan de Tascón que un día
tan pobre y mísero estaba 
que sólo se sustentaba 
de unos ceros que ponía. 
¿Habrá (para sí decía) 
otro más hueso que yo? 
Mas cuando el rostro volvió 
halló la respuesta viendo 
a Domínguez suspendiendo 
los pocos que él aprobó”. 
E incluso añadía una nota exculpatoria: “No ponemos Padres porque nos rompe la medida del verso”. 

El P. Domínguez, qué duda cabe, tenía fama de hueso. Pero yo, que pasé muchas horas con él organizando nuestra incipiente biblioteca en una de las rinconeras hurtadas a las aulas, vecina de aquella otra que, camuflada como balonera, albergaba a la peña taurina El Viti, estoy en condiciones de afirmar que detrás de aquella apariencia pétrea había un gran corazón. 

Cierro ventanas y sigo con las clases de historia. En una de ellas, emulando la mayéutica socrática , el P. Domínguez nos planteó el siguiente dilema: “Mi madre (siempre hablaba de su madre) sale todos los días a comprar el pan. ¿Eso es un hecho histórico?”. Opinamos, debatimos, pero no recuerdo haber llegado a ninguna conclusión. Entonces aun no había leído yo a nuestros escritores del 98. ¡Cuántas veces recordé esta anécdota mientras descubría la “intrahistoria” de la mano de Azorín!.
Ningún historiador de oficio reflejó la sociedad española de siglo XVI mejor que el bendito Don Anónimo, autor del Lazarillo, en cuyas páginas, paradigmas de la intrahistoria, está la clave para responder, 46 años después, a la pregunta del P. Domínguez.

Y he vuelto a quedarme sin espacio para incluir el cuento de los Hermanos Grimm. 
Porque yo entiendo que las intervenciones en el blog tienen que ser como los buenos culinos de sidra que se escancian en los chigres asturianos: Cortinos y con restallu, para que se puedan paladear de un solo trago, que es lo preceptivo. O sea, es lo mismo que decía Teresa de Cepeda: “Los sermones cortos mueven los corazones y los largos los culos”.

Manolo Díaz

A DOMÍNGUEZ, SUSPENDIENDO (por Isidro Cícero)

A DOMÍNGUEZ, SUSPENDIENDO (por Isidro Cícero)

Creo que nunca me he referido aquí al padre Domínguez. No sabría decir por qué. Y tampoco he encontrado muchas referencias a él de otros compañeros, excepto quizá las que mi querido amigo Manolo suele reiterar muy de cuando en cuando. A Manolo (Juan Manuel Díaz Álvarez) le gusta hablar de la intrahistoria, un concepto que aprendió ya de niño, precisamente con el padre Domínguez.

Con los años, Manolo no ha parado de agudizar esta idea de la intrahistoria. “Nun fablo de l’hestoria oficial, con feches y números” -dice el polesu de San Feliz de Lena-. “Refiérome a la otra, a la importante, a la intrahistoria unamuniana, que ye’l cimientu de tos los demás sucesos, grandes o pequenos. Ésta, la buena, la de verdá ta reflexá n’obres maestres de nuesa lliteratura, desde’l lazarillu hasta Delibes”.

El cimiento de los sucesos. Manolo nos ha recordado cómo aquel fraile del que yo he olvidado el perfil físico nos explicaba el cimiento de los sucesos. Al fraile no sabría yo describirlo ahora después de cincuenta años,  salvo que entre brumas se me antoja de cara achatada, cuello borrado, hombros encorvados, estatura más bien achaparrada, pelo ensortijado, moreno y con entradas y gruesas manos de estirpe especialmente rural. Y la capa negra –se me antoja-  unas veces enrollada al cuerpo con maestría y, otras, desplegándose detrás de sus pasos cuando a grandes zancadas recorría los pasillos que dejaban libres las filas de los pupitres, todos iguales. No he vuelto a verlo ni en fotografía.

-        Mientras unos hacen cosas que saldrán en las noticias, mi madre va a la tienda y compra pan –decía Domínguez. Así al menos lo recuerda el compañero Manolo. Y eso son los cimientos de los sucesos.

Ir las madres a la tienda, ir los padres a la obra, llevar una pinza de la ropa en cada pernera para que no se le enredara el pantalón con los radios de las ruedas de la bicicleta al ir a la obra por la mañana; hacer los billones de esas cosas minúsculas, con las que la gente mueve cada día la rueda del mundo, no sale en las noticias ni saldrá en los resúmenes de la historia. Pero son las cosas  que sostienen en primer lugar la vida, las noticias en segundo, y, en tercero, la historia.

Cuando éramos menores, el padre Domínguez era uno de los frailes que nos explicaba la historia en alguno de aquellos cursos cuyos números ordinales yo no sabría precisar. No era el único Domínguez. Arsenio Arenas, recientemente fallecido, pasó a nuestra propia intrahistoria colectiva como el gran profesor de esa materia, el referente de la disciplina. El que nos asomó al conocimiento del pasado humano enfocándolo como algo que se adquiere mediante una metodología consistente en estudiar las causas de los acontecimientos y las consecuencias que los acontecimientos produjeron. Arsenio nos inició en esa disciplina haciéndonos vislumbrar lo que era el conocimiento científico, tan especial para las Ciencias Sociales, sobrevolando por encima del episodio concreto.

En cambio, yo a Domínguez le recuerdo nadando en el episodio concreto, embarrándose personalmente en él. Su actitud ante la historia o al menos ante la pedagogía de la historia era la del narrador. Domínguez era un gran narrador que encandilaba al joven auditorio desde una posición próxima. Y familiar. Estoy yo seguro de que todos sus alumnos recordamos la palab ra “monines”. Nos llamaba monines, como en casa las abuelas. Era su rasgo identitario. “No monín, sí monín”, “sube al tablero, monín”. Era el Padre Monín.

Otros frailes, el padre Eduardo Ruiz, por ejemplo, era el padre “Mamachi”. Al padre Eduardo Ruiz –el hombre tiene que estar ya muy mayor- le vi yo llorando mansamente cuando en el primer encuentro que tuvimos, nos pasaron los leoneses aquel bello documental titulado “In memoriam”,  con las fotografías de todos los que se nos han adelantado y “nos han precedido con el signo de la fe”, como dicen en las misas de difuntos a las que cada vez con más frecuencia nos vemos impelidos a asistir. El padre Eduardo, que es de Reinosa, solía exclamar con frecuencia “ay mamachi mía”, o simplemente “ay mamachi” Para mí no tenía mucha explicación.

Yo entonces consideraba aquellas singularidades como coqueterías de fraile, modos y maneras de hacerse singular. Porque, a pesar de su vida uniforme y rutinaria, a pesar del uniforme blanco y negro igualitario, cada ser humano de aquellos se sabía único, se consideraba sujeto irrepetible, individuo salido como prototipo de las manos del Padre: el monín de Domínguez, el mamachi de Eduardo, el ovejiño de Francisco…Y tantos otros.

En el encuentro de León, Eduardo me dio una tarjeta que tengo bien guardada, para que fuera a verle a la iglesia de los Ángeles si pasaba por Vitoria alguna vez. Eduardo daba francés por el método Perrier, anterior al Assimil. Se esmeraba mucho en explicarnos cómo había que colocar los labios para decir la u francesa: los pones como para una u pero te tiene que salir una i. O a lo mejor era al revés.  “Hay que ponerlos en forma de culo de gallina”, precisaba. Como si nosotros fuéramos especialmente expertos en las formas que tienen los culos de las gallinas. Si ir de lo conocido a lo desconocido, según recomendaba Santo Tomás que debía ser el método del buen estudiante, a lo mejor era más pedagógico explicar esto al revés: “¿Ves cómo pones los labios para decir la u francesa? Pues así, exactamente así tienen el culo las gallinas”.  A propósito, me acuerdo de aquel papá que tenía que explicar a su pequeño el secreto de la reproducción, derivada de la cual el niño había venido al mundo. Alguien le había aconsejado que recurriera para ello al ejemplo de las vaquitas y los toritos, de los carneritos y las ovejitas.  “¿No has visto lo que hacemos tu madre y yo en la cama por las noches? Pues los carneritos y las ovejitas, y las vaquitas y los toritos, igual”.

Eduardo, que era de Reinosa, a mí me caía especialmente bien. Además, algunas tardes de sol y modorra, nos leía en voz alta un extraño libro por capítulos. Era una novela traducida del alemán titulada ‘El puente‘, que  todos vosotros recordáis tan bien como yo. ¿Por qué una novela a esas horas y en clase de francés? ¿Y por qué esa novela? No lo sé, pero estábamos impresionados con aquella historia de unos adolescentes de nuestros mismos años a quien los nazis en retirada habían ordenado defender el puente del pueblo.  Lo defendieron hasta el absurdo, hasta la muerte. Quedaron allí defendiéndolo hasta que fueron los últimos mohicanos de toda Alemania. Todos ellos murieron en el empeño, excepto el narrador de la historia, Manfred Gregor que sobrevivió para contar fragmentos de la vida de aquel pueblo y de su gente que no habrían salido jamás en las noticias, pero que al salir en una novela, en un relato veraz y potente, ha tenido tanta salida como los mejores y más repetidos nodos y noticiarios de la época.

Porque la historia quizá sea ciencia o algo parecido a la ciencia, pero lo que no me cabe la menor duda es que la historia es relato, narración, novela. Así ha sido siempre, desde Homero y Tucídides hasta el padre Domínguez. Y aquellos hombres de blanco nos enseñaron el gusto por la intrahistoria. Eran todos unos narradores. El padre Eduardo, como el que más.  

El padre Domínguez cuando llamaba a alguien a su mesa para aplicarle un correctivo, le mandaba “agachar el occipucio” y le arreaba un capón en el cogote a mano cerrada con el nudillo principal del dedo corazón de la mano derecha. “Pon el occipucio, monín”. Eso lo vimos muchas veces, aunque a mí no me tocó nunca. Yo nunca tuve problemas con Domínguez y no recuerdo a nadie que los tuviera, porque hasta los occipucios los tentaba con buen humor y una sonrisa.

Yo una vez me merecí el coscorrón, porque, imprudentemente, me metí en la boca del lobo. Un día me referí a él en una poesía para el Pantalla que Manolo se aprendió de memoria y hace pocos años  transcribió aquí, en el blog, que la busque el que lo desee. Aquella poesía bien mirado no era poesía -no voy a ser yo un fatuo a estas alturas y considerarme a mí mismo poeta-  sino una broma satírica, eso sí, técnicamente bien medida. Estaba hecha en octosílabos y rimaba de esta clásica manera: abba accd dc. Cualquiera de vosotros sabe de memoria cómo se llama esta estrofa, sin necesidad de preguntárselo a Maxi Trapero, el que más sabe de métricas y poesía entre todos los discípulos salidos de la Paramera. El primer verso de mi intento (primera a)  decía: “Cuentan de Tascón que un día”. El penúltimo, (último d) sonaba: “a Domínguez, suspendiendo”.  Ni aun así se molestó conmigo. Tascón tampoco. Y eso que ni al uno ni al otro les coloqué delante el preceptivo “padre” que nadie ni siquiera yo tuvo jamás la osadía de saltarse en aquella parte del mundo. En los octosílabos, si querías que fueran octosílabos,  los padres no cabían.

La poesía era por hacer una gracia, un chiste, sobre el padre Tascón, frecuente objeto de nuestras chanzas. “A Domínguez, suspendiendo”  era una tontería exagerada, porque Domínguez era un buenazo que no suspendía a nadie, me da a mí la impresión. A mí desde luego, nunca jamás. Si salía a relucir en aquel verso solo era por la sonoridad formal del apellido y porque, de las ocho sílabas necesarias para completarlo, su cantidad te rellenaba tres. Y, lo que era más importante, de las tres sílabas, la tónica era la del medio, exactamente donde el ritmo le pedía al autor el acento primero de la frase. El segundo, si bien te fijas, caía en la sílaba “dien” de suspendiendo.

Yo recuerdo una lección de historia /intrahistoria del padre Domínguez, maravillosa, excitante de la imaginación. La verdad es que no sé si fue una o fueron dos. Pero no se me olvidan.

Los exploradores castellanos, llegados a las riberas de América, que ya conocían las orillas blancas de isla de Cozumel, les preguntaban a los nativos:

-        ¿Y al otro lado, qué hay? ¿Cómo se llama aquella tierra tan verde que se ve allá a lo lejos?

-        No te entiendo - contestaba el indio en indio maya: Yu-kah-tan. No comprendo lo que me dices.

-        ¿Yu- ca- tan? –repreguntaban los cristianos.

-        Yu-kah-tan. Yu-kah-tan. No te entiendo.

“O sea” - tomó nota el conquistador: “Esa tierra que se ve desde aquí tan llana, verde y con esos templos de piedra tan raros en forma de escaleras, bien claro me lo han dicho: Se llama Yucatán”.

Una manera seguramente poco crítica, poco científica de enseñar la Historia: Hay quién dice que Yucatán procede de la expresión “yo-kot-an”, que más o menos quiere decir “los que nos entendemos en  yoko”; pero la de Domínguez era una manera narrativa, atractiva, literaria y creativa de contar el pasado. ¿Podrían aquellos niños rurales apetecer algún método mejor y más deslumbrante de conocimiento?

Otro día, o a lo mejor fue el mismo, en la misma clase, nos contó Domínguez que cuando los primeros franceses llegaron a la costa canadiense preguntaron a los habitantes del primer poblado que encontraron cómo se llamaba aquel conjunto de chozas.  “Nuestro Poblado” - le contestaron. O sea, en iroqués “can-adá”.

No había tenido yo la ocasión de contar estos recuerdos del padre Domínguez, del que la gente habla poco, no sé yo por qué. En cuanto a mí, quitando lo que he contado, no recuerdo de él nada más. Ni siquiera su nombre. Desagradecida memoria. Pero seguro estoy de que entre los compañeros que me leen, hay algunos deseando añadir escritos a lo escrito y así ayudarme a rescatar, de las densas sombras de la desmemoria, también el perfil de aquel buen hombre que una vez se cruzó en nuestra vida y nos dejó unas maneras entrañables de conocer las cosas y de tratar con familiaridad las cuestiones del conocimiento. Rescatarlo a beneficio de todos nosotros, beneficiarios.

 

Isidro Cícero

MI VERANO DEL READER´S DIGEST

MI VERANO DEL READER´S DIGEST

Habréis comprobado que he reiniciado el nuevo curso en mi tarea de administrador del blog. Durante los meses de Julio y Agosto lo he tenido desatendido por varias razones.

Tenemos una casita a 20 Km de León y no tenemos, o es muy deficiente, la conexión a Internet, a la telefonía móvil, etc. Parece que estamos, no sé, en las chimbambas. Y es que esta Telefónica de mis entretelas...

Para más INRI, mi maravilloso ordenador MAC dijo hasta aquí hemos llegado, y me jodió el disco duro, con lo que perdí mucha información que he tardado en ir recuperando durante estos días, tras instalarme un nuevo disco.

Os contaré que durante estos meses hemos estado por Mondariz, Vigo, Foz, Cádiz, Madrid, Zamora, etc. Nos hemos bañado, hemos cuidado el cesped y regado las plantas, no me he afeitado, algún funeral ha caído, pinté un muro, un par de vértigos, etc.

Y me he leído La lluvia amarilla (Julio Llamazares), El jilguero (Donna Tartt) y El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina).

Y he releído alguna de aquellas revistinas de los años 60 y 70 de Selecciones del Reader´s Digest que recordaréis y que yo he conservado. Aquellas en las que las hojas de publicidad y una extraña nostalgia me llevan a Escuela Radio Maymo, a Kodak films, a un coñac, coñac Felipe II conquista cimas, a idiomas Assimil, a millones de hombres empiezan todos los días su jornada con FLOID, a Málaga virgen, a regalos AVON para toda la familia, a los jerseys Crilenka y a los pijamas Terlenka, a los pisos que se venden tienen caleffacción ROCA, a la fiesta con Veterano que tiene eso..., al curso de Ceac pues no hay crisis para los mejores, al nuevo DYANE6...

Lo que demuestra que el no tener nada que hacer no me deja tiempo para hacer nada.

Os confesaré que he tenido algún reproche cariñoso por no seguir dando noticias en el blog, me han dicho que soy un poco vago, hasta Liaño escribe que el silencio de estos meses es debido a la tendencia exclusivista o reduccionista que, por desgracia, ha tomado este blog, y esto duele. Soy un simple administrador sin tendencia alguna que voy publicando en el blog aquellas noticias, informaciones, artículos, fotografías, etc. de las que, cada día, dispongo, me enviáis (os sigo necesitando)  o se me vienen a la mollera. Y lo de reduccionista, lo que a todos.

Y aquí estoy de nuevo para lo que guste servirles.

ENCUENTRO CON ANTIGUOS PROFESORES Y MAESTROS DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS.

RESERVAS EN : TH­E BOOK FACTORY HOSTEL. C/ Paraiso 8. Tlf: 983181102.reservas@thebookfactoryhostel.com 60E Doble con desayuno. 55 Individual. 70 Triple Al no haber recibido ninguna reserva a día de hoy la mantendrán solo hasta que finalice la semana en curso a la espera de ir recibiendo reservas individuales de los asistentes.

A partir del lunes 14/09/15 pondrán a disposición de otros cientes las habitaciones que no hayan sido reservadas.

EL PENDÓN LEONÉS DEL P. IRIBERTEGUI

EL PENDÓN LEONÉS DEL P. IRIBERTEGUI

La noticia es del día 30 de julio pasado. La podéis ver en

 Está ubicada  en León, en la explanada del Auditorio.

 

 

A las doce en punto de una mañana sobresaturada de luz y, en uno de los escenarios más vistosos, más pulcros y abiertos de las calles leonesas –la explanada del Auditorio y de la Delegación Territorial de la Junta, al lado de San Marcos—dio comienzo un evento de gran relieve social, político y artístico. La inauguración de la pieza “el Pendón leonés”, del escultor dominico Miguel Iribertegui realizada a escala, con formato monumental (2 metros de altura por diez de largo, 1300 kilos de bronce). Es una réplica fundida en México y traslada desde allí en barco hasta el puerto pontevedrés de Marín. Mejicana es la familia mecenas que ha financiado esa iniciativa, los Chávez-Morán, una ilustre saga que lleva en tierras de México dos siglos largos, fundada por  Miguel Morán, primer alcalde republicano en León (1859), vicepresidente de la Diputación y por dos veces Diputado a Cortes.

Cincuenta pendones procedentes de 34 concejos de la Provincia, desfilaron por las calles del entorno, desplegaron esa inusual y bellísima coreografía de alturas y colores, más el colectivo revestido con trajes regionales que transporta ese conjunto de emblemas, más las músicas cruzadas del grupo mejicano de mariachis Mezcal. Y del grupo tradicional leonés  Trancare. Doscientas sillas para un improvisado patio de butacas frente a la majestuosa escultura, cuyas veladuras de tela fueron descorridas por el nuevo alcalde Antonio Silván, ayudado por el representante de la delegación mejicana, Daniel Chávez y Jeanette Dayana Pérez, Presidenta de la Fundación Delia Morán, perteneciente a dicho grupo azteca. Doscientas personas sentadas y muchas otras apiñadas, a pie firme, siguiendo la liturgia inaugural, bajo un sol incandescente. Los ropajes delataban también presencias institucionales de fuste: eclesiásticos, militares, junto a empresarios de la delegación leonesa, gentes del arte, y un innominado y copioso grupo atentos a curiosidades fuertes. Entre los presentes se encontraba el anterior alcalde de León, D. Emilio Gutierrez, el impulsor de la iniciativa de colocar esta escultura de fr. Miguel Iribertegui en un lugar relevante de León, y otros miembros de la anterior corporación municipal que, junto a la actual corporación, contribuyeron a que el proyecto saliera adelante.

En síntesis dos migueles señeros, ausentes, protagonizaron la fiesta grande de este día. Miguel Morán origen de una tribu ilustre que capitanea en México el grupo Vidanta de colosales dimensiones financieras y de servicios en el ámbito del turismo, de viajes, hoteles y aeropuertos y Miguel Iribertegui, fraile dominico que habitó el convento de La Virgen del Camino durante dos largas décadas. Músico, pintor, escultor, escritor, poeta, teólogo es una de las figuras más singulares del mundo intelectual y artístico, a caballo entre los siglos XX y XXI de nuestro panorama español. Amante y profundo conocedor de las tradiciones, especialmente las leonesas, plasmó en códigos de escultura unas admirables series en las que destacan las dedicadas a los aluches leoneses, al soka tira y a los grupos humanos de folk universal (músicos, artesanos...) Ayer no estaba en realidad ausente. Le rodeaba una corona viva, muy cualificada y nutrida de gentes. Familiares –hermanos y sobrinos—viejos compañeros (escultores, restauradores, diseñadores) que fueron alumnos con él en la Academia de Bellas Artes de San Fernando,  así como hermanos dominicos entre los que se encontraban el Prior Provincial, frailes convento de Pamplona, donde pasó sus últimos días de enfermedad, dominicos de Madrid y antiguos compañeros del convento de la Virgen del Camino a escasos ocho kilómetros de centro de León.

“Es un prodigio de fuerza, equilibro y solidaridad” dijo en su intervención, refiriéndose al pendón leonés el alcalde Silván, acentuando esos tres valores que inspiran y constituyen el santo y seña de la Asociación leonesa de Pendones, cuyo presidente Luis Bandera, abría el desfile procesional.

En el  Hostal San Marcos se había dispuesto un generoso coctel, trufado de comidas y bebidas típicas de León y del México hondo. Hasta llegar a él los asistentes fueron sorprendidos por dos hechos que llamaban la atención: una muestra de lucha leonesa cuyos corros estaban compuestos por niños y niñas de corta edad, un guiño inequívoco al futuro. Y una cobertura de pendones enhiestos creando un peculiar túnel de acogida en el camino hacia San Marcos. En el claustro superior del hostal seguían dialogando acordes de mariachis y de música tradicional leonesa, como telón de fondo, como atmósfera, mientras circulaban con fluidez bandejas con apañados y sabroso frutos de la tierra. Fue el momento final de intercambios entre una variopinta y extensa nómina de invitados, en la que estaban todos los que eran y eran todos los que estaban.

Crónica: Gonzalo Blanco

ENCUENTRO CON ANTIGUOS MAESTROS Y PROFESORES DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS

ENCUENTRO CON ANTIGUOS MAESTROS Y PROFESORES DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS

Os dejo en el blog toda la información que me está enviando nuestro compañero Daniel Orden Santamarta, organizador del ENCUENTRO CON ANTIGUOS PROFESORES Y MAESTROS DE ESTUDIANTES Y NOVICIOS que se celebrará en los días 3 y 4 del próximo mes de Octubre en VALLADOLID.

He creado un tema VALLADOLID 3-4 OCTUBRE 2015 en el blog donde iré dejando cuanta información reciba y sea del interés del común.

También en la barra lateral de la portada del blog en Enlaces bajo el epígrafe VALLADOLID 3 y 4 de OCTUBRE os he dejado con el título de INFORMACIÓN  DEL ENCUENTRO los documentos para una mejor lectura (Programa, aparcamiento, plano de Valladolid e Información de páginas Web).

Las respuestas deben obrar en poder del organizador (daniel.orden@gmail.com o por móvil al 639 13 08 98) antes de las 24 horas del día 20 de septiembre.

Deberás contestar a todos los apartados de este formulario

rellenarlo en Formularios de Google

Pinchar en enviar.

El día 21 se comunicará el listado de apuntados enviando un email; si te has apuntado y no lo recibes ese día el 22 comunica el fallo a: daniel.orden@gmail.com o por móvil al 639 13 08 98

 

 


 

El hecho de que todos celebréis unidos la memoria del pasado, comentéis las múltiples experiencias de vuestra vida personal y colectiva, salpicadas de gozos y tristezas, esperanzas y frustraciones, éxitos y también fracasos, me produce especial contento, ya que la grandeza de las personas se aprecia tanto en la creatividad generosa como en la capacidad de revisar y desandar caminos de distanciamiento entre amigos de juventud.

Desde la lejanía inevitable de los años, que obliga a mirar las cosas, actitudes, decisiones, andanzas y trabajos, con ojos ya cansados, os doy a todos un fuerte abrazo, más cálido tal vez que aquella mirada mía, preocupada siempre...

Cándido Aniz Iriarte

RELATO CONTRA LA MEMORIA

RELATO CONTRA LA MEMORIA

Nuestro compañero Luis Carrizo aborda en su libro "Entre todos lo mataron" el rito de la matanza del cerdo, la gran cita del invierno que va camino de desaparecer en los pueblos de León, la matanza, no el invierno.

Reseña que aparece en el suplemento Revista del Diario de León del 30 de Agosto.

 

C. Cachafeiro 30/08/2015

Aunque la ley todavía permite matar al cerdo fuera de los mataderos oficiales, el gran rito del inicio del invierno está desapareciendo en muchos pueblos de León.

La normativa actual exige aturdir al animal antes; pero el resto todo es igual. Desde alimentar al animal a estazar, embutir, ahumar, curar... y, sobre todo, compartir, que resume esta fiesta en la que participaban todos los vecinos. ¿Por qué entonces se está perdiendo?

De todo esto habla un interesante libro, Entre todos lo mataron, del escritor e investigador leonés Luis Carrizo, que describe de principio a fin «un sanmartín en un pueblo de León, como dice, y bien, el subtítulo de su obra.

Por otras múltiples razones que las meramente legales, la matanza tal como siempre se conoció está irremisiblemente condenada a convertirse en un mero elemento folclórico o testimonial», señala Luis Carrizo. El mundo cada vez «más urbanita» y los nuevos usos «industriales y alimentarios de la sociedad» están acabando, a su juicio, con un rito ancestral. «Como la trilla, como la vendimia, como pasear plácidamente a la caída de la tarde durante «el veraneo» con una vara de fresno en la mano por las afueras del pueblo. Esto es así y de nada valen las lamentaciones».

Cómo se debería conservar. La respuesta, a su juicio, es complicada. «A lo mejor, para despertar las conciencias, habría que comenzar por no despachar cocacola a quien pide un bocadillo de chorizo o jamón. Esto parece una boutade, pero es un síntoma», advierte.

No sólo era la matanza del cerdo. Era todo lo que rodeaba preparar el principal sustento del invierno. La reunión de familiares, amigos, vecinos... «La matanza conllevaba, efectivamente, innúmerables «beneficios colaterales». Los niños no tenían escuela -cuando se mata el gocho y muere la abuela no hay escuela, se decía-. Esa circunstancia da la medida de la trascendencia de la celebración. Pero por encima de todo, la muerte del cerdo abría la puerta de la despensa y eso eran palabras mayores. Muy mayores», resalta este estudioso leonés, nacido en La Virgen del Camino.

Entre todos lo mataron, el título del libro, es una expresión popular que, a su juicio, define perfectamente el hecho de que matar al gocho era una ceremonia coral. «No soy ningún estudioso del asunto, pero yo creo que a las tradiciones les va pasando lo que a los pueblos: que van desapareciendo. Si los pueblos se van despoblando y desmoronando, ¿qué no va a pasar con las tradiciones que albergaban? Es más, a veces se corre el riesgo de convertirlas en mascaradas sin contenido al ser oficiadas por quien desconoce las motivaciones que las generaron. Si falla la raíz cualquier despropósito es posible».

En el caso de la matanza, la esencia de la fiesta era la misma en todas las comarcas leonesas. «Cambian cuestiones menores -dice Luis Carrizo-, como la forma de acuchillar al cerdo, por delante o por detrás de las patas, la forma de quemarle el cerdamen..., cuestiones accesorias. Donde creo que existen más diferencias es en la cuestión léxica. Ahí sí que existe una cierta abundante variación: chichas, jijas, capones, pizpiernos, pizpiernas, chorizos sabadiegos, sabadeños...»

Luis Carrizo ha escrito este libro como una sentida y meticulosa descripción de la forma de vivir de «nuestros padres, y los padres de nuestros padres». «Mataban a un animal sin otro fin que el de reponer fuerzas y alimentar a la prole. Como hacían los gatos que con ellos convivían, los lobos que rondaban sus pueblos y los milanos, halcones y cigüeñas que los sobrevolaban. Con ánimo de salvar este rito del olvido al que las prisas, las tecnologías y las leyes actuales parecen haberlo condenado ya sin remisión, y para curiosidad de historiadores futuros».

Los nuevos tiempos están dejando atrás muchas tradiciones, pero también la emigración de los años 60, 70, acabó con la memoria. «Acabó a medias porque quedaron los abuelos manteniendo el fuego sagrado. Pero con la inevitable desaparición de los abuelos y el cierre a cal y canto de las casas, ahora le ha llegado el turno a la matanza de las tradiciones. Lo que se suele decir: muerto el perro, se acabó la rabia. De ahí, vuelvo a insistir mi interés en salvaguardar esta tradición por medio de este libro. Espero que no se cumpla la premonición que Pedro Trapiello, que tuvo la gentileza de hacerme, magistralmente, su presentación, me comentó mientras tomábamos un cafe. Como perro viejo que es en estas lides, me previno de que si quieres que algo no se sepa no tienes más que decirlo en un libro. Dios no le oiga», concluye

HOMENAJE A LUIS CARLOS RUEDA

HOMENAJE A LUIS CARLOS RUEDA

Me parece de justicia dar la portada del blog a la reseña que, en el fallecimiento de Luis Carlos Rueda, compañero del curso de 1958, apareció en el Diario de Noticias de Navarra.

El recuerdo que yo conservo de Luis Carlos, es el de un mayor de curso aunque pequeño en estatura, ensayando en la Rondalla con la mandolina que dos años después yo heredé.

 

Josemari Cortés y Luis Carlos Rueda en la casa del P. Aniceto en Pardesivil.


 

 

No hay muchos profesores que te hayan dejado huella, que te motivaron a aprender. Luis Carlos Rueda, profesor de filosofía del instituto Ibaialde, era de los de valía personal, de los que te enseñaron a vivir. No olvido sus explicaciones y sí las teorías de los libros. Pertenecía a esa categoría de maestros curtidos pero sabios que, en definitiva, prefería que aprendiéramos a pensar por nosotros mismos y entendían la filosofía como una herramienta para cambiar la sociedad. Luis Carlos suplía su cuerpo menudo y aspecto deshilachado con una oratoria de vértigo. Llegaba a clase y lanzaba preguntas nada más entrar. Imposible bostezar... Mientras en el exterior se oían un murmullo que decía: “No pienses, haz lo que hay que hacer...”. Rueda defendía el libre pensamiento y la libre elección de modos de vivir en aquellos bulliciosos ochenta. Nunca tenía prisa por acabar el manual porque lo que realmente le interesaba era abrir un buen debate sobre cualquier tema, pasado o actual. Siempre había un hoy y un ahora al que aplicar un teorema. 

Todavía me acuerdo de algún que otro examen de los suyos sobre los filósofos griegos. Entró al aula el pequeño gran hombre con su flequillo a medio lado amenazante de sabiduría, no sonrió y dijo: “¡Tema libre! Escribid lo que habéis entendido”. Y no era cachondeo, sabía muy bien lo que se hacía. Era un examen para lucirse o para cagarla... Sus notas a boli rojo no tenían desperdicio. Te trataba de adulto y, si no lo eras, madurabas a golpe de reflexión. ¡Cabezas para pensar, claro que sí! 

Vivir de acuerdo con la propia conciencia y lejos de imperativos sociales y prejuicios fue lo que aprendimos de aquellos filósofos, algunos de nombres y teorías ininteligibles. El contenido moral de las acciones que defendía Séneca, las teorías de Kant, y el mundo de la mera apariencia alejado del auténtico ser, del verdadero conocimiento, la idea de libertad y ética de Foucault, el respeto a las tradiciones más ancestrales de Confucio... Tenían plena vigencia para Rueda en aquellos primeros años de la democracia. Hoy también, sin duda. El ansia de conocimiento aristotélica se enfrenta hoy a bancos de información indiferenciada ante el poder de las nuevas tecnologías y ello nos obliga a discriminar más que nunca lo que mascamos en nuestra cabeza. La sociedad de la información se presenta como sucesora de la sociedad de conocimiento sin ser iguales. Luis Carlos lo sabía y lejos de Internet y de redes sociales era un ávido lector de periódicos y de libros. 

Sus amigos lo recuerdan como republicano hasta la médula, lector incansable, amigo y consejero en cualquier asunto, de los de darlo todo por los demás. Le gustaba mucho la Historia, a la que recurría riguroso para hablar del presente o analizar las injusticias de ahora, con las mismas raíces ramplonas como mantenía. 

Hace apenas una semana nos dejó por un cáncer de próstata. 67 años. Demasiado joven. 

Tus alumnos y admiradores sabemos que llevamos la semilla de un pequeño revolucionario dentro. Eskerrik asko Luis.La autora es periodista.

Diario de Noticcias de Navarra

POR ANA IBARRA LAZKOZ - Miércoles, 5 de Agosto de 2015 

CONFESÓ A TODO EL VATICANO

CONFESÓ A TODO EL VATICANO

Para retomar mi presencia en nuestro blog, ya os contaré lo que ha sido mi verano, hoy domingo rescato y comparto con vosotros el artículo sobre el Padre Jaime Rodríguez Lebrato publicado en las páginas centerales del Diario de León (Emilio Gancedo 16-8-2015).

 

Una contrariedad súbita y abrupta se dibujó en el rostro de aquella mujerina del Curueño nada más recibir la noticia. Traía un fraile capuchino a su hijo Jaime, alto, buen mozo, prometedor, interno en Armunia, y le comunicó la decisión de la orden de llevarlo a estudiar al colegio que tenían en El Pardo. «Y además verá a Franco», guiñó el religioso, esperando sones de felicidad y agradecimiento en la respuesta de la madre. Pero qué va.

«¿Con los capuchinos? No, no, que están todo el día descalzos y éste ya anduvo bastante tiempo con las alpargatas rotas detrás de las vacas. Que vaya con el padre Aniceto, que usa buenos zapatos».

Es la explicación de su cambio de vocación, de su paso definitivo a la familia de los dominicos, donde aquel padre Aniceto, de su mismo pueblo, había llegado a autoridad suprema, o sea, maestro general. Y el argumento lo desplegó también en mitad de un terriblemente serio tribunal, el que le examinaba en Roma para convertirse en confesor de Santa María la Mayor, sagrario vaticano. «Estaba formado por un cardenal, un obispo y cuatro teólogos romanos famosísimos, y nada más oír aquello, se echaron todos a reír a carcajadas».

Así es el padre Jaime. Detrás de la enjuta apariencia de erudito, de su larga y alba estampa –con el hábito puesto parece no rozar el suelo- hay mucha humanidad y dos ojillos que siempre relampaguean.

Había nacido en Pardesivil en 1932, familia de labradores modestos que encaraban la vida a base de cuatro vacas, trigo, patatas, centeno y garbanzos, y prados de trébol para el ganado. Seis hermanos fueron («llegó la hija y pararon»), y algunos anduvieron de criados por aquellos montes en difícil equilibrio con prestar atención en la escuela. Pero Jaime era aplicado y formal y por eso, cuando contaba los diez, se lo llevaron durante dos años al Auxilio Social de León, en Armunia, donde causó buen efecto. «El primer día nos preguntaron quién sabía ayudar en misa y de cien que éramos, sólo levanté la mano yo». Fue entonces cuando acudió a confesarse a los Capuchinos, allí valoraron sus muchas posibilidades y tomaron la decisión que luego ya se encargaría su madre de echar abajo.

El tránsito fue fácil porque había muchos dominicos naturales de Pardesivil y facilitaron trámites. Comenzó los estudios en Corias, el occidente asturiano, ese célebre monasterio donde hay tantas ventanas como días tiene el año, seis años, hábito y noviciado con Salamanca, un año; luego estudios de Filosofía en Caldas de Besaya, Santander, tres, ordenándose en 1956. Terminó su licenciatura en Teología en 1958 –—también tiene la de Periodismo— y a partir de entonces dio clases de gramática, geografía y varias materias más en el colegio de La Virgen del Camino, cuando aquello era una revolución de rapaces llegados de todo el Noroeste, crucial institución educativa, un microuniverso poblado por medio millar de escolares y residentes a la sombra del emblemático santuario leonés, hoy solitario de carreras y pizarras. De esa época data su sección semanal en Proa, Detrás de la noticia, escudriñe de la cotidianeidad con cristiano escalpelo. En Madrid dirigió el boletín informativo provincial y entre 1980 y 1992 coordinó en Roma aquellas Informaciones Dominicanas Internacionales que se traducían a seis lenguas. Fue primer corresponsal de la Cope en el Vaticano, escribió en L’Osservatore Romano y colaboró con Paloma Gómez Borrero en la retransmisión del Vía Crucis del Coliseo. Nombrado confesor de la basílica de Santa María la Mayor, cargo que ocupó durante siete años en exclusiva, su trabajo se triplicó con motivo del Año Santo 2000, cuando millones de personas desembocaron en la ciudad del Tíber. Sabe mucho de confesiones y asegura que al menos la mitad de las mismas no son tales, «sino necesidad de consulta, de pura comunicación». Eran cinco intensas horas diarias que le acabaron pasando no poca factura anímica. Atendió a obispos, cardenales y la más alta curia vaticana, cara a cara… «y cuántas lágrimas mojaron mis manos, caídas desde los ojos de quien sacaba a la luz un pecado, un pesar», recuerda. Ofició misas con Juan Pablo II en su capilla privada («sencillo, muy sencillo, siempre nos preguntaba, se interesaba por nuestra labor») y desde 2002 reside en La Virgen, donde escribe —es autor de once títulos religiosas—, ordena textos, descubre antiquísimas pastoradas y le falta tiempo de leer todos los libros que desea. Aunque quizá el más importante de todos sea ese humilde folleto, por él elaborado, con fotos en las que aparece al lado de Carol Wojtila, y que se llama ¡He tratado con un santo!

En Santa María la Mayor de Roma escuchó en confesión a cardenales y obispos, y «cuántas lágrimas suyas mojaron mis manos cuando me contaban los pecados». Es el Padre Lebrato, profesor y periodista dominico. Hasta ofició misas junto a Juan Pablo II

nacencia Pardesivil, 1932

Locutor, Retransmitió algunos Via Crucis papales junto a Paloma Gómez Borrero

Autor de once libros, entre ellos ‘No puedo ser ateo’

FOTOGRAFIAS REUNIÓN EN CANTABRIA 28-7-2015

FOTOGRAFIAS REUNIÓN EN CANTABRIA 28-7-2015

Os voy dejando fotografías en:

- Enlaces (Barra lateral de la portada del blog)

- Cantabria 28-7-2015

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE LUIS CARRIZO

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE LUIS CARRIZO

Nuestro muy querido compañero LUIS CARRIZO presentará su libro "ENTRE TODOS LO MATARON un sanmartín en un pueblo de León".

30 DE JULIO

8,30 DE LA TARDE

SALÓN DE ACTOS DE LA BIBLIOTECA (entrada libre)

VIRGEN DEL CAMINO

La presentación correrá a cargo del también querido compañero, escritor y periodista Pedro Trapiello.

Os adjunto el cartel de la presentación (vedlo también en el álbum VARIOS de Ver Fotos/Documentos), por si a alguien le interesara subir a La VIrgen del Camino el jueves 30 por la tarde a escuchar a Luis Carrizo y a Pedro Trapiello disertar sobre esa ceremonia tan popular que es la matanza. Del cerdo, claro.

El libro, perfecto en contenido y precioso en continente, es una joya de 80 páginas que merece sobradamente el billete de ida y vuelta para acercarse a la Biblioteca Municipal de La Virgen del Camino.

Digo yo.

Importante: el libro y el cartel han sido diseñados y maquetados por el gran Lalo Mayo.

Para finalizar os diré que el libro tiene un precio de 10 euros. Luis todavía no me puede concretar en qué librería o librerías se puede encontrar, pero si alguien tiene interés, enviad un correo electrónico al propio Luis y se lo remitirá con un recargo de 1 euro por el envío.

Este es su correo

carrizoluis@gmail.com

COMIDA EN CANTABRIA

COMIDA EN CANTABRIA

Con santas, la otra parte contratante, en bermudas o con chanclas; sin programa ni ceremonial. 

Que cada quiqui haya mirado antes en google maps el itinerario. U os fiáis del tom-tom (¡que el cielo os guíe entonces llevándoos a buen término!)

Esta es la buena nueva: tenemos lugar para reunirnos, abrazarnos, charlar de lo divino y lo humano pasando por los tiempos de la paramera, comer, beber…

Lo decidimos ayer Isidro, Carlos Abad y yo. Daniel, que estaba en el ajo y ha mandado información a una multitud, nos dio su bendición con envidia, pero la abuelez impone condiciones y no pudo enfrentarse a la pata del corderito como hicimos los demás.

Será en Bezana, cerca de Santander, en el restaurante “Dos Pozos y Jimena”.

CÓMO LLEGAR:

Abandonar la Autovía 67 (Torrelavega-Santander) por Salida Mortera (nº 197). 

En carretera N-611 (vieja Santander-Torrelavega) tomar la dirección Bezana (no Maoño)

Al llegar a la rotonda de Eroski tomar segunda salida (carretera CA-300 Bezana-Liencres) 

A 1,500 metros está el restaurante Dos Pozos y Jimena.

300 metros antes del punto de destino se deja atrás la iglesia de Bezana. 

MENÚ

No superará los 30 €, incluyendo par de entremeses, carnes o pescado, postres y vinos. Copas y combinados de la tarde, cada cual, porque ya sabéis que Sanidad y Tráfico nos vigilan cada vez más.

Desde 11,30 ó 12 iremos juntándonos hasta las 3, en que iniciaremos la comida.

ASISTENTES CONFIRMADOS (hasta este momento):

Tres Carlos (Abad, Bañugues, Tejo), Dos Javieres (Fdez Martín y del Vigo), José María Sierra, Antonio Argüeso, Isidro Cicero, José Luis Zamanillo y Daniel Orden. Total, 10.

Luis Carrizo confirma que tiene revisión oftalmológica y con dolor profundo no puede asistir. 

URGENTE: El resto de quienes deseéis asistir, habréis de confirmarlo. Caminos que tenéis:

1.- el blog
2.- los emails de Isidro, Daniel, Carlos o mío: sdrccr@gmail.com, daniel.orden@gmail.com, carlos.abser@gmail.com o javierdelvigo@gmail.com.
3.- mi móvil: 609775572

Plazo máximo, domingo noche. ¡Ánimo, chiquillería, las previsiones meteorológicas son de sol y algo de viento. Estaremos como en la gloria!

PARA SU MAL LE SALIERON ALAS A LA HORMIGA

PARA SU MAL LE SALIERON ALAS A LA HORMIGA

Si lees este comentario de nuestro compi Luis Carrizo a esta vieja fotografía, que también encontré trasteando por la red, del inicio del derribo del viejo Santuario con niña plantificada en el centro, te vas a reir un rato.

Si lo lees por segunda vez y te miras al espejo, te verás una mueca como de tristeza.

Cuando termines la tercera lectura seguro que dirás:

¡Mecagüenla!, cómo escribe Luis y cuántas cosas dice en tan pocas líneas.

Le pedí me comentase esta foto y con este preámbulo me envia el relato del que a continuación podéis disfrutar.

Amigo Cortés, esta vez he tardado más de la cuenta en responder a tu petición, pero como el marido pillado in fraganti, puedo explicarlo: lo escribí en un plazo razonable, pero después de tenerlo terminado y a punto de remitírtelo caí en la cuenta de que me había metido en un jardín y decidí reescribirlo. Esto era cuando ya estaba a punto de salir para León, y me dije: lo reescribiré en el tren, porque esta vez fui solo y cogí el tren. Pero en el vagón, repleto de jubilatas, yo era "el joven" y me pasé el viaje subiendo y bajando maletones de señoras, entre las que no estaba, ¡cagüen la leche! la Isabel Preysler. En León, donde estuve diez días, se me complicó la cosa con compromisos y circunloquios varios.

La conclusión, bromas aparte, es que me volví a Alicante con el encargo bajo el brazo. Y solo hoy, con una nueva y distinta redacción te lo hago llegar. Espero de que...

  Gracias Luis, maestro de las letras.

 


 

PARA SU MAL LE SALIERON ALAS A LA HORMIGA

 

A las iglesias les sucede a veces lo mismo que a algunos porteros internacionales de fútbol, que como parte de la grada dé por comenzar a silbarlos ya pueden ir poniéndose en lo peor. Al santuario que aparece en esta fotografía comenzaron a chiflarlo a raíz de los faustos de la coronación canónica de la virgen que albergaba en su interior, porque, por lo visto, el edificio no daba bien en los Ecos de sociedad.

Mientras se mantuvo como iglesia del pueblo nadie dijo una palabra más alta que la otra; incluso cuando en 1914 la imagen fue proclamada Patrona de León, las aguas se mantuvieron quietas y a nadie se le ocurrió pedir lucernas de alabastro ni suelos de caoba, porque, a fin de cuentas, León jugaba en aquel tiempo, igual que ahora, en regional.

Pero, ¡ay, amigo!, cuando en 1930 se procede a coronarla ca-nó-ni-ca-men-te y empezamos a jugar en primera, y a salir en los papeles, y a figurar, entonces algunos cayeron en la cuenta de que se le veía demasiado el pelo de la dehesa, y acabaron por señalarla con el dedo acusándola de vieja, de pobre y de pequeña.

 

También, en ocasiones, a las iglesias pobres y ruinajas les ocurre lo que a aquel paisano que se apostó que llegaría hasta la altura de los más altos tejados del pueblo por el sencillo procedimiento de ir dando saltos con unos muelles atados en los pies. Y, en efecto, logró su objetivo; pero como los muelles le seguían impulsando cada vez más alto, sus piadosos convecinos  no encontraron mejor forma de pararlo que llamar a la Guardia Civil para que lo matasen.

Con el ya extinto santuario de La Virgen del Camino no se recurrió a la Guardia Civil sino a la HELMA EMPRESA CONSTRUCTORA, S.A., que de forma igualmente expeditiva, con el todopoderoso encargado Ponciano Calvo al frente, se ocupó de oficiar la ceremonia de la retirada de la primera piedra, y así, después, meticulosamente, hasta la última, rememorando la triste hazaña del babilonio Nabucodonosor con el antiguo Templo de Jerusalén.

 El día en que se tomó la foto que estamos comentando le habían arrancado ya a la pobre iglesia los soportales con que se ceñía, algo así como su paño de pureza, dejando expuestos a la vergüenza pública sus muñones y sus cicatrices; y, sobre la picota, para más inri, el sambenito del cartel que proclamaba sus ya citados crímenes y justificaba su inexorable destrucción: “por vieja, por pueblerina, por insignificante”.

Nadie, que sepamos, propuso mover, piedra a piedra un poco más allá, no solo los dos pórticos que han dejado de testigos, sino todo el edificio. Hubiéramos así presumido ahora de dos santuarios, como en Salamanca presumen de dos catedrales y en Roma, de dos papas. Pero —ya se dijo en otro lugar—, cuando el vendaval de la civilización sopla con fuerza resulta siempre incontenible e inmisericorde.

 

A pesar de tan crudelísima sentencia (seguramente que también gracias a que no la acusaron de fea, extremo que le hubiera resultado en verdad insoportable), puede advertirse que la iglesia, aun en medio de su ruina, se muestra imperturbable, digna y hasta luminosa. Algún alarife, algún cantero de los que labraron sus sillares y elevaron sus torres al cielo puede que se estremecieran en sus tumbas al eco de los mazos que la derruían. Alguna mujerina o alguna devota anovenaria quizá lo sintieran como una ofensa propia al considerar que también ellas eran viejas y pueblerinas y pequeñas.

Pero el antiguo santuario mantiene esa estoica actitud —voy a declararlo— porque se pasó la vida aprendiendo a morir. Y no precisamente por haber tenido a Séneca de maestro, que era quien proponía ese consejo, sino al mismísimo astro rey, que todos los atardeceres, justo frente a esa fachada, que da a Poniente, estuvo enseñándole a aceptar el ocaso con silenciosa y ejemplar resignación.

 

—Y ¿la niña? —me tuitea uno de mis followers cuando ya estaba yo levantándome para marchar

—¿La niña? —le he respondido— No sé quien pueda ser. Nadie ha sabido darme razón de ella a pesar de todas mis pesquisas. Para mí que se trata de otra aparición.

 

Luis Carrizo

Alicante, Junio 2015

FALLECE ARSENIO ARENAS

Lamento tener que informaros del fallecimiento de Arsenio Arenas, el padre Arenas para nosotros.

Descanse en paz.

Sus restos se encuentran en el tanatorio de Cistierna.