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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

LA MADRE DE TODAS LAS PASTORADAS

LA MADRE DE TODAS LAS PASTORADAS

Así titula la noticia publicada hoy en el DIARIO DE LEÓN, en la Sección de CULTURA, referida a un texto de la Pastorada, datado en 1890, localizado por el Padre Jaime Lebrato en Pardesivil.


Es conocida la existencia de un tipo de teatro popular y religioso del que prácticamente solo se tiene noticia en la actual provincia de León: hablamos de la pastorada, esa singular versión de la visita y adoración de los pastores al Niño Jesús en la que los protagonistas son gentes sencillas que dialogan entre ellas sobre la magnitud del suceso que acaba de tener lugar. Pero el estudio, investigación y sistemática recopilación de las pastoradas leonesas aún está en sus primeros balbuceos y no son muchos los pueblos, asociaciones culturales y grupos de teatro que deciden recuperar, hoy día, su representación.

Por eso la localización, por parte del dominico leonés Jaime Rodríguez Lebrato, de un muy completo texto que data de 1890 constituye un aporte importante al estudio de este teatro histórico. Se trata de la copia que hizo un tal Ezequiel Getino, ese año, en el pueblo de Pardesivil de Curueño. «Desconocemos la fecha del texto que fue copiado, si es que se trata de una copia de otro manuscrito, porque también podría tratarse de una especie de recopilación de textos de tradición oral», explica Rodríguez Lebrato, recordando además que ese año de 1890 le hace ser «anterior a otras pastoradas hoy muy valoradas y que tienen fechas de 1917 o 1923». Bajo la dirección de Ezequiel Getino, el texto en cuestión fue representado, en su día, en otros pueblos del valle como Sopeña y La Mata, además de en Pardesivil, donde vivía Getino.

«En los años cincuenta, quizá en 1957 —continúa Rodríguez Lebrato—, un maestro nacional de Astorga, Isidro Mielgo, tuvo el manuscrito en sus manos y lo copió a máquina. Y me ofreció una copia porque, entre otras cosas, don Isidro era amigo de casa y porque sabía que mi madre había hecho en Pardesivil (lugar de nacimiento de nuestro sacerdote) el personaje de la Virgen María en diversas representaciones».

Medio siglo después. Pasaron más de 50 años. El 19 de diciembre de 2010, la Basílica de la Virgen del Camino acogía el llamado ‘concierto extraordinario y estreno mundial de la pastorada leonesa’, dirigida por Miguel Manzano, uno de los compositores, musicólogos y conocedores de la tradición más respetados del país. Grabó 24 piezas populares navideñas en dos casetes bajo el patrocinio de la Diputación de León. Y en la presentación de los mismos decía: «El más antiguo de los documentos que nos sirvieron de base a la trascripción y a la interpretación de los cantares es un cuaderno encontrado en Barrillos de Curueño, que data de 1917».

Conocido este juicio, Rodríguez Lebrato inició la búsqueda del manuscrito original del valle del Curueño, el que dio origen a los demás. «Se me informó que una nieta de Ezequiel, Modesta Castro Getino, que vive en Algeciras, lo tenía». De forma muy gentil —que el padre dominico y periodista durante muchos años en Italia y España agradece de corazón—, esta descendiente posibilitó el escaneo completo de la obra por mediación del Instituto Leonés de Cultura y su inclusión en la web Biblioteca Digital Leonesa Saber.es, donde ya puede visitarse desde el pasado mes de agosto.

Una nueva pieza que añadir, así pues, al complejo y aún poco estudiado puzzle de la pastorada leonesa.

Este es el enlace a la información:

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/la-madre-de-todas-las-pastoradas_652162.html

Y esta la contestación de Miguel Manzano.


«Agradezco el envío del texto de la pastorada de Pardesivil. Para mí tiene un gran valor documental, pues se trata de una variante muy completa, tanto en el texto como en las ‘rúbricas’ que regían el desarrollo de la ceremonia». Así respondía el gran musicólogo Miguel Manzano al padre Jaime Rodríguez Lebrato una vez conocido el contenido del texto en cuestión. «En todo caso, está salvado del olvido», manifestaba también, entre otras apreciaciones.

Y es que el documento ahora escaneado y puesto a disposición de todos vía Internet está lleno de curiosidades. «El lector se sorprenderá al ver cómo la portada del manuscrito está formada por las tapas o cubiertas de Nociones de Aritmética. Se trata de un libro de Matemáticas impreso en Astorga en 1910. Parece que Ezequiel Getino usó esas tapas para proteger y conservar su manuscrito, pues sus páginas tienen las mismas dimensiones». Así, la siguiente hoja ya dice: «Libro de Villancicos para uso de Ecequie1 Getino al cual se le da principio el día de Navidad del año de 1890». El manuscrito tiene 156 páginas. Ahora, de todas formas, falta compararla con otra muy antigua, la hallada por Nicolás Miñambres, profesor y crítico literario del Diario, que fue elaborada por Lorenzo del Reguero, de Cubillas de Rueda, en el año 1875.

Este es el enlace de la contestación de Miguel Manzano.

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/dice-miguel-manzano-_652161.html

ÉXTASIS DE SAN JUAN ANTONIO

ÉXTASIS DE SAN JUAN ANTONIO

Aprovecho el relato de Santos Vibot a esta fotografía de la colección de Chema Sarmiento para enviar a Santines todo nuestro cariño, muy querido amigo, poeta, maestro, compañero, y darte un buen tirón de orejas hoy día 9, día de tu cumpleaños. 

Que seas feliz, feliz en tu día y siempre.

 


 

En el verano de 1972, nos convocó el Padre Torrellas a algunos antiguos cantores de la Escolanía, tanto de dentro como de fuera, para reforzar las voces graves en una grabación que quería hacer, creo que de los “Himnos del Nuevo Testamento” de Don Joaquín.

Fueron unos días muy felices de reencuentros con amigos largo tiempo perdidos, gratísimos ensayos, zambullidas en la piscina, paseos por El Valle, cerezas y remembranzas.

Yo tengo alguna foto –y debe haber muchas pues entonces ya abundaban las cámaras- en la que reconozco a Serrano, Luis Javier, Bañugues, Heredia, Pedro-Manuel Alonso Herrero, dos de los hermanos Suazo, Correas, Jose Antonio, Reyero el pequeño, Espinosa…y chicos más pequeños de otros cursos.

En esta foto que encabeza el portillo, creo que estamos en Asturias, en una excursión que hicimos por esos mismos días. Debe ser en la “Garganta del Cares”, con su lujuriante belleza. Belleza que le tiene a Juanito Turienzo al borde del arrobamiento místico, no sé si por la belleza o por lo de lujuriante. El caso es que parece a punto de levitar o de recibir el dardo transverberador. ¡Ay, el dardo!

El primero por la izquierda es Carlosjulio Alonso Herrero, con sus características gafas sesenteras, que le quedaban tan bien. Era entonces muy buen amigo mío, con quien hablaba horas y horas de poesía, novela y vida. Después, en el 76-77…compartimos pensión en Madrid, aquella inolvidable y heladora Fonda Mateo de la Calle Campomanes  7 (el Raquelita Palace la llamábamos) reconvertido hoy en hotelito pijo. Y, más tarde, también el mismo piso en Guzmán el Bueno, donde me hizo Serrano aquel retrato a pluma en el que captó entera mi alma juvenil.

El segundo, es Juanantonio Sánchez Turienzo, que siempre nos hacía reír con sus salidas graciosísimas. Seguro que en esta foto, está soltando alguna o a puntito de hacerlo, ¡él sabía arrancarnos carcajadas! Gracias, Juanito. Y el caso es que también le recuerdo con aquella pena negra dentro de la mirada, aquel niño enjaulado que no supo escapar. Que huyó hacia dentro. Ojalá yo estuviera equivocado y haya sabido hallar felicidad.

El tercero es Joseramón Tejo, con un gesto muy suyo en ese rictus de la boca que le marcaba en la mejillas aquellos hoyuelos tan simpáticos, y aquel humor zumbón, inteligente, y aquellas patas largas…con “Joserra” siempre te sentías bien, era la persona más acogedora y comprensiva del mundo. Le encantaba fumar, cantar, charlotear, vivir.

Carlosjulio y Turienzo olían a colonia y tabaco. Tejo a tabaco y after shave. Yo los sentía como mis hermanos mayores. Los quería y admiraba.

Estábamos en Salamanca los cuatro, en tres cursos distintos, pero todo el día juntos, en el coro, en la huerta, en el tan conversable refectorio, tres veces al día. Y en las terrazas de la Plaza Mayor. Y aquellos cines que tanto nos marcaron: Muerte en Venezia, Ludwig…

Y ese chico de 19 años, todo de blanco, soy yo. Sarmiento me ha mandado esta foto -que nunca había visto (¡cuándo este bendito blog dejará de sorprendernos!)- y os la mando por mi cumpleaños, con esta evocación.  Me dice Pedromanuel Alonso Herrero que yo ilumino la escena. No sólo por el contraste de mi ropa blanca entre todos los grises, si no por la expresión de mi sonrisa. Es él quien lo dice, no yo. Aunque me encanta que lo haya dicho, claro, y se lo gradezco de corazón como un regalo inmerecido de cumpleaños.

Me encantan esas botas de tela que llevo (creo que eran azulonas) con protectores circulares de goma blanca para los tobillos, que hoy vuelven a estar de moda bajo el nombre de “Converse. All Stars”.

¡Qué sería de ese relojito de pulsera que llevaba y que apenas recuerdo como era. Y aquella blanca mano que soñaba Chopin sobre el pretil musgoso. Y -¡ay!- de aquella candorosa, inocente sonrisa que me robó (borró) el tiempo y su quimera!

Me fascina ese aire sosegado que tenemos los cuatro, posando relajados y felices como si aquel verano no fuera a tener fin. Y me inquieta ese tronco sinuoso y calcinado que surge tras el cuello de Tejo, como un funesto augurio, una negra serpiente entre el verdor.

Y esas botellas de refrescos vacías que conservamos en las manos (cocacolas, mirindas, oranginas…nombres de lo fugaz) como después de haberlas apurado en la sed del verano, azucaradas risas juveniles…como si la copa de la vida fuera tan solo eso. Conformes y felices un instante.

Un verano sin fin.

Santos Vibot

PARA REVISTA

PARA REVISTA

Así está la camarilla de la fotografía que me envía Hipolito Fraguas (pionero del curso del 57). En perfecto estado de revista, suelo bien barrido con el cepillo de los zapatos (al menos así lo hacía yo) hacia el pasillo por donde en un momento va a pasar el tranvía, los baldosines  requetefregados, los cajones debidamente abiertos con la poca ropa perfectamente doblada, los ratones descansando, el albornoz colgado para que se seque bien y el Profidén en el cristalín del lavabo y la colcha ... no recuerdo yo la colcha.

Y es que hoy es el día de la Inmaculada, dia de la Madre y es día de visitas.

Vamos, que ni en la mili. Aún así, el PCura seguro que encuentra algún defecto.

¿Se necesitaba algo más?

ADIVINADO

ADIVINADO

No era muy difícil esta adivinanza, la verdad. El Jurado reunido en cónclave secreto, pese a ser centenares (¡qué más quisiera yo!) los acertantes, ha decidido conceder el premio a Javier Cirauqui por sus rimas asonantadas. El fallo es irrevocable. Chema ya está preparando el ajuar.

El Junker "la burra cansona" sobrevuela el Santuario y lo fotografía con su propia sombra el 21 de Octubre de 1964. (Dejo la foto en el álbum EL SANTUARIO).

Feliz día de la Constitución.

 

Sombra de Junquer volando,
sobre nuestro Santuario,
sombra negra de murciélago, marcándonos el horario
de su paso a vuelo bajo.

¡Cómo temblaba el colegio,
al sobrevolar el llano, 
los cristales de las clases
vibraban por la presencia
de aquel macabro artefacto,
como dientes rechinando.

¡Qué negra sombra de guerra
se cierne sobre lo alto!
¡Qué negro presentimiento,
sobre el cielo castellano!

Javier Ciraqui.

ADIVINA ADIVINANZA

ADIVINA ADIVINANZA

Como tarea para este largo puente quiero daros un poco de trabajo para dinamizar y desentumecer vuestras molleras. Os propongo un nuevo concurso de adivinación (con el consabido premio de un año, o dos,  a gastos pagos en casa de Chema Sarmiento en París).

Pregunta: ¿Qué véis en aquesta foto?

Vos espero.

ITU MUTI

ITU MUTI

Ved en esta fotografía a nuestro compañero de la generación del 67 Ernesto Iturriaga Madariaga con el maestro Ricardo Muti. Está tomada el día 20 de Octubre pasado tras el concierto que éste dirigió en el Auditorio Principe Felipe de Oviedo al coro de la fundación Príncipe de Asturias, en la que Ernesto canta, interpretando el Requiem de Querubini.

Ernesto comenta que Muti le había parecido buenísimo. Que era cono si dirigiera el Padre Torrellas, "casi".

Un abrazo fuerte para Ernesto.

PIONEROS

PIONEROS

Rindamos honores y pleitesía a los compañeros que aparecen en esta fotografía, otra joya, que me envía Hipólito Fraguas, gracias amigo.

Me comenta que se trata de los apostólicos del curso del año 1957 tomada en 1962, poco antes de abandonar el colegio de la Virgen del Camino "rumbo" a la toma de hábito en Palencia.

Salud, loor y bien, hermanos mayores.

Coloco la fotografía en el álbum CURSOS de Ver Fotos/Documentos, como es debido.

LOS CUATRO ROBINSONES

LOS CUATRO ROBINSONES

Es curioso que entre las fotografías que hemos ido reuniendo durante estos últimos años del paso de todos nosotros por la Virgen del Camino, muchas no son las referidas al TEATRO, y eso que era una de nuestras actividades más esperadas y reconocidas.

Para ir contrarrestando este déficit, me envía estas dos fotografías (van derechitas al álbum TEATRO de Ver Fotos/Documentos) nuestro compañero Jesús Fernández Fernández, procedente de Villava-yeguada del 64.

 

Soy Jesús Fernández Fernández, antiguo alumno del colegio Virgen del Camino, de los procedentes de Villava.
He tenido la suerte de unirme a los comentarios de vuestro Blog, a través de las pesquisas de Lalo y partiendo de la famosa foto  de los cinco de Palencia y fondo de los almendros en flor.
Me ha llenado de alegría esta experiencia y quiero seguir alimentándola, pero no quisiera ser el único figurante de los procedentes de Villava - Yeguada del 64, como muy bien habeis acuñado. No sé exactamente cuántos o quiénes se han podido aventurar a contar sus experiencias en el blog, pero me gustaría que prosperara la iniciativa. A ver si hay suerte.

gracias amigo Jesús, quien también me escribe lo siguiente:

 

 


 

Rebuscando entre los recuerdos, he encontrado un par de fotos que te adjunto.

No son de muy buena calidad, pero permiten identificar algo. Al despegarlas del album he encontrado escrito en el reverso la leyenda:


Representación de " Los cuatro robinsones " - Diciembre de 1969.

En la primera de las fotos identifico, en primer plano, vestido de asiático, a Morán ( del 64 ) aunque no memorizo su nombre de pila,  ruego me perdone. Atrás, al fondo con túnica blanca, también otro de nuestros compañeros al que me gustaría ponerle nombre.
A la derecha de la foto, sentado y traje oscuro, estoy yo interpretando al personaje Arenal. En el centro de la foto, de pie y con corbata, reconozco a un compañero procedente de Villava. A ver si podemos ponerle nombre entre todos.

En la segunda de las fotos, reconozco al segundo de la izquierda, con traje oscuro y gafas, a Miguel Angel Contreras, yeguada del 64 y procedente también de Villava. Me gustaría tener noticias de él. Al resto de figurantes, no consigo identificar.

A ver si el grupo de investigación del blog obtiene resultados.

Un abrazo para todos ellos.
Jesús

INFORME ECONÓMICO DE CACHO (Costa Rica)

INFORME ECONÓMICO DE CACHO (Costa Rica)

Me escribe nuestro querido compañero dominico Carlos Díez Rojo "Cacho" (de la quinta del 62) para informarnos de la situación del fondo de solidaridad ex-alumnos Virgen del Camino. En el apartado OTROS de los Enlaces del blog con el nombre FONDO SOLIDARIDAD os dejo el acceso al fichero donde aparece la situación económica.

Queridos "antiguos alumnos" de la Virgen del Camino y siempre actuales amigos de camino en esta vida:

Os supongo más preocupados por la crisis que no acaba y por las elecciones del 20N, pero os robo un momento la atención para enviaros este informe económico sobre vuestros donativos que administro desde Costa Rica, donde vivo actualmente. En el archivo adjunto podréis ver los números, pero como eso no deja de ser una informacioin un poco fría, quiero añadir algunos comentarios al informe económico.
 
Hasta ahora son siete los ex-alumnos que hacen su aporte, cinco de ellos con periodicidad mensual, uno con periodicidad anual, y otro esporádicamente, una vez hasta ahora. Dos de ellos prefieren estar en el anonimato, y en las cuentas figuran como "anónimo 1" y "anónimo 2". Ellos y yo sabemos quiénes son. Los otros cinco figuran con su nombre y apellidos. Desde que comenzó este proyecto en octubre del 2010, se han recibido a la fecha de hoy (19 de noviembre del 2011) 1.516,37 euros (mil quinientos dieciséis euros con treinta y siete céntimos), de los cuales he transferido a Costa Rica y gastado 1.240,00 euros (mil doscientos cuarenta euros), he pagado 90,45 euros (noventa euros con cuarenta y cinco céntimos) en concepto de comisiones y cuotas bancarias, y queda un saldo de 185,92 euros (ciento ochenta y cinco euros con noventa y dos céntimos). En el "blog", que visito de vez en cuando, veo que a veces se distingue entre los ex-alumnos "de ciencias" y los "de letras", asi que pongo las cantidades en números y letras, para que nadie se sienta discriminado. Hasta ahora he hecho dos transferencias a Costa Rica, una en el mes de marzo y otra en octubre, ambos de este año.
 
Como informé en un correo anterior del mes de marzo, destino el dinero a ayudar en la formación de jóvenes centroamericanos que tienen intención de ser dominicos el día de mañana. Son lo que llamamos "prenovicios", figura que no existía en los tiempos de la "Escuela Apostólica", pero que es lo más parecido a aquello. Dicen los psicólogos, antropólogos y sociólogos que los jóvenes de hoy tardan más en madurar y son más volubles e inconstantes en sus decisiones, sobre todo si esas decisiones les comprometen de por vida, así que este prenoviciado dura tres años. Hay que decir que varios de estos jóvenes proceden de familias de escasos recursos que contaban con el aporte económico de estos muchachos para el sostenimiento de los padres en su ancianidad, en países donde la escasa pensión de jubilación alcanza al pequeño porcentaje que no trabaja la economía informal.
 
Lo que hacen estos muchachos durante los tres años de prenoviciado, es mejor que os lo cuenten ellos, así que al final os envío un enlace a youtube para que lo veáis. Envío también copia de este correo a José María Cortés por si quiere incluirlo en ese blog que mantiene con tanto éxito.
 
Por mi parte os agradezcoo en nombre propio, en nombre de los muchachos y en nombre de los dominicos de Centroamérica vuestra ayuda generosa y solidaria, y envío un abrazo fraterno a todos.
 
 
Carlos Díez Rojo (Cacho)
 
Enlace a youtube:

<http://www.youtube.com/watch?v=k3YAS3770bw&list=PL7CE113AF4C6B3596&index=6&feature=plpp_video>

ESTRENO DE VIENE UNA CHICA EN LEON

En primer lugar os dejo la grabación (y alguna fotografía) que hicimos durante la sesión del estreno en León de la peli de Chema Samiento, y "nuestra", VIENE UNA CHICA, el pasado día 15 en la Obra cultural de Caja España Duero.

Seguro que reconoceréis a Laura y Martín, Iturbe, Pablo Huarte, Justino, Quique Muñiz, Mª Jesús y Carlines Bañugues, Conchi y su hijo Marcelino junior, Feli y Manolo Centeno, además del Chema, el Ministro, el Trapi y el Josemari con nuestras familias.

En el segundo video podéis ver la entrevista que la Televisión de Castilla y León tuvo con Chema y Andrés Trapi el día siguiente del estreno.

Espero que disfrutéis ambas (sobre todo la mía).

VILLAMANÍN ¿se sirve al caminar?

VILLAMANÍN ¿se sirve al caminar?

Hace días que descubrí al querido compañero y maestro Maxi Olóriz esta fotografía, XXV ANIVERSARIO SE SIRVE AL CAMINAR (¿qué querría decir eso? pues en el Colegio SE SERVÍA A MAYORES).

Esta fotografía fue tomada en Villamanín en el verano del ya lejano y perdido 1964 y es de la colección de José Fernando.

Maxi asustose y me escribió lo siguiente para no hacerse resposable ni del monolito ni de la inscripción.

Antes, ved esta foto de la plaza de Vlllamanín de aquel año (con el 600 del Alcalde al fondo).

Un abrazo, amigos Maxi y José Fernando.

 

La verdad es que me ha hecho ilusión descubrir esta foto que ni tenía ni recordaba haber visto nunca. José Fernando, a ver si vas desempolvando todo tu archivo.

 

Por la vestimenta que llevamos y por el aspecto del edificio del fondo deduzco que está hecha en Villamanín. La fecha, verano de 1965, tras acabar el 5º curso.

Tampoco recordaba la existencia de ese pequeño monolito, conmemorativo de aquellos célebres “25 años de paz”, que, si no fallan mis cálculos, se habían cumplido en el año anterior, 1964.  Ese mismo año había sido el famoso partido en que España ganó a Rusia. Sí recuerdo que, con aquella ocasión, Isidro Cicero me contó, sotto voce, el chiste aquel del minero asturiano que se pegó todo el partido despotricando, indignado, contra los rusos, hasta que alguien le recriminó su actitud diciendo  que lo pasado, pasado, y que había que saber perdonar; el asturianín le respondió: “No hay derecho. 25 años esperando y, ahora que vienen, ¡se ponen a jugar al fútbol!...” También se contaba por entonces que La Codorniz, en su portada, había añadido al titular “25 años de paz” el sufijo -ciencia. ¿Sería verdad? Mucho atrevimiento parece.

Por lo que recuerdo, aquel campamento era bastante más descafeinado, políticamente hablando, que el de La Ultzama, en el que pasábamos 15 días cuando acabábamos el curso, llevando un régimen de vida un tanto castrense, en algunos aspectos. Dormíamos, en grupos de seis, en tiendas de campaña grandes, lo cual, eso sí, resultaba muy díver. Por la mañana nos despertaban, creo recordar, a toque de corneta. O quizás con marchas marciales en la megafonía, como “Barras y Estrellas”, y otras. Tras el desayuno, había una revista general a cargo de los “mandos” del campamento que, con su vestimenta paramilitar, iban pasando, tienda a tienda, mientras nosotros permanecíamos en formación fuera de ellas. Al atardecer teníamos que desfilar todos los días hasta las cruces dedicadas a los caídos, desfile que terminaba con el canto del “Cara al sol” y los gritos consabidos dedicados a la patria, a Franco y a José Antonio.  Previamente Torrellas nos había enseñado canciones como “Es tan hermoso ser cadete de la patria”,  “Prietas las filas” (impasible el alemán…), “La mirada clara y lejos”… Quién lo hubiera dicho de él años más tarde. Eso sí, los mandos nos aconsejaban encarecidamente no cantarlas fuera del campamento, por lo que pudiera pasar. La verdad es que, a pesar de todo, la estancia allí era muy divertida.

Por cierto, Cirauki, en tus crónicas villavesas has olvidado citar a un personaje curioso de aquel campamento: Oronoz, un viejo que nos traía el agua en un tonel que portaba en su carro, conducido por un borrico. Eso quiere decir que aún te quedan crónicas que escribir.  Las esperamos ansiosos.

 

En Villamanín, creo recordar, no nos sometían a tantas obligaciones patrióticas.  Y lo que allí cantábamos con Torrellas era ya otro tipo de música, como aquel “Cerca de ti, Señor”, que nos dirigía cuando llegábamos a la cumbre de una montaña.

Recuerdo que, en una salida al campo, el mando principal del albergue quiso enseñarnos a deslizarnos por una cuerda desde una roca hasta un árbol situado unos metros más abajo. Tras las oportunas explicaciones, se dispuso a hacernos una demostración práctica. Se subió a la roca y se dejó deslizar a través de la cuerda. Algo le falló, porque el pobre hombre se dio un enorme costalazo contra el árbol, rebotando al suelo. Se levantó, nerviosísimo pero con porte muy digno, se recompuso, y nos preguntó si lo habíamos entendido. Afortunadamente no se rompió nada, pero nos dio un susto considerable. No recuerdo si alguno de nosotros probó a imitarle.

He vuelto a pasar varias veces por Villamanín, camino de Asturias, y he admirado el bellísimo paisaje que ya casi había olvidado, y aquel maravilloso río en el que nos bañábamos. Cuánto tiempo ha pasado…

Maxi Olóriz

FALLO DEL CONCURSO VIENE UNA CHICA

FALLO DEL CONCURSO VIENE UNA CHICA

Dejadme que os  recuerde la pregunta que nuestro compañero Chema Sarmiento hacía con relación a un compañero del Colegio que aparece "infiltrado" en su "nuestra" película VIENE UNA CHICA.


"... De momento pongo estas líneas para deciros que en la peli hay un antiguo alumno de incógnito, del que ni Javier ni yo sabiamos que lo era, en el momento del rodaje.
Esta vez hacemos el concurso de siempre, es decir estancia (que no viaje)en París, en casa del que suscribe, con derecho a habitación, y ya no sólo a duro lecho en la terraza, para el que acierte en qué momento se le ve. También hay que decir el nombre de ese alumno y años en que estuvo en la Virgen (todo esto para que no suene la flauta por casualidad).
Para que quede claro, se le ve muy bien, no es sólo un escorzo irreconocible, y no se trata ni de Andrés M. Trapiello, ni de Josemari Cortés, ni de Javier Muñiz, ni de Manuel Centeno, ni de Felix Cañal. 
Para que esto no sea un juego sin fin, si al final de la semana de estreno en León nadie ha encontrado al alumno incógnito, revelaré su nombre y me declararé ganador único del concurso. Pero, animaros que París bien vale una misa.
Chema..."

Y aquí el fallo del Jurado, conpuesto por Chema Sarmiento y Javier Muñiz el "Ministro": DECLARAN DESIERTO EL PREMIO.
El antiguo compañero del Colegio de la Virgen del Camino, del que ni Sarmiento ni el Ministro sabían que lo era, en el momento del rodaje.
 Voces Nor (EL MENDIGO DE AMOR en la película)


Chema me comenta que comiendo con él el día siguiente a la presentación de la película en la SEMINCI de Valladolid, les hizo una pregunta sobre "...que he oído algo sobre el colegio de la Virgen del Camino", para a continuación decir que él también se había educado en el Colegio en los años 70, y que recordaba, entre otros, al P. Huarte. Imaginaos la sorpresa de Chema y el Ministro, tan grande como la mía al enterarme esta mañana.
En ese mismo instante subió su caché, no podía ser menos.
Lástima, porque el premio era suculento; otra vez será.
Vedle en una fotografía del rodaje junto a Borja, el protagonista de la película.

Ahora VIENE UN CHICO: El Argüeso

Os invito a ver estas fotografías y leer la crónica que me envía Jesusito Herrero del acontecimiento estrella en Madrid del pasado sábado VIENE UN CHICO: El Argüeso, mientras escucháis a los Pekenikes en Ritmo de concierto.

Feliz miércoles.

 


 

Inquieto Furriel de animosa estampa, déjame que te cuente limeño (que diría la canción) la tremenda cena que nos metimos entre pecho y espalda los de Madrid con la escusa de que venía el Argüeso, y ya sabes, para una vez que viene le tienes que pillar como sea.

 

Para empezar nos saltamos todos la jornada de reflexión que había que hacer para poder ir a votar el 20 N (¡vaya día, tú!) como Dios manda. Si alguien reflexionó antes de la cena allá él, tiempo perdido, porque ya en la cena, con tanto barullo y los carrillos llenos, a casi todos se nos fueron cayendo las reflexiones al suelo. Y todavía no he dicho nada del vino…

 

No obstante se habló poco de política y mucho de camareras holandesas, de esas que le gustan al Trapi pero que le quedan un poco a trasmano. Antonio estuvo estupendo y nos dejó a la mayoría sin respiración porque cada vez que daba un abrazo, como tiene ese pecholata tan tremendo, pues oyes, te aplastaba. Menos mal que doctor Barrigón, el encargadode la farmacopea, llevaba Respirol, que como su mismo nombre indica sirve para casos de estos además de para los fumadores. El Antonio está como un chaval. Incluso estuvo a punto de administrar un masculino a un camarero lento, pero como no tenía a su cuadrilla completa no pudo.

 

No me preguntes qué se comió, ni puta idea tío, puede que si encuentro el correo que nos mandó Fernadito Alonso con el menú te pueda contar algo. Lo que sé es que no hubo langostinospescanova ni bogavante porque me hubiera acordado perfectamente. Eso te lo garantizo. ¡Ah mira! Aquí me aparece el menú en un papelillo arrugado que tenía en el bolsillo. Verás, de primero el Serrano se metió una parrillada con una caña mientras decía eso tan típico de “no debería…pero total por un día”… (y luego así nos luce el pelo). El Argüeso se despachó un chuletón salvaje mientras miraba de reojo a su alrededor para controlar a los desaprensivos que le insinuaban que si era muy grande, que si no iba a poder con todo, que allí estaban ellos para ayudar como amigos que eran, pero el Argüeso se los quitó de en medio contestándoles que los amigos están para tomar cañas, no chuletones, y que tal vez si fueran por Bruselas…

 

Lo de Julito Correas fue lo mejor. Habían puesto el partido del Madrid por la tele y cuando queríamos comerle las patatas fritas cantábamos gol. Y claro, con la emoción ni se enteraba. Eso sí, se liquidó él solito un rabo de toro que fue la envidia del personal. Pero tuvo la mala suerte de sentarse al lado de su Señoría, que era el que repartía el vino, así que a partir de un determinado momento le dijo que ya estaba bien de repetir, que se había liquidado ya una botella él solito y que a la próxima le dictaba una sentencia de cagarse (con perdón esto último, pero solo me limito a sus palabras textuales).

 

A José Luis, que por cierto era su cumple (71) le pillamos haciendo cochinadas con las patatas fritas y una copa de agua. Luego se excusó diciendo que era para ver si las patatas fritas sabían nadar, pero como no le creímos para nada, tuvo que decir la verdad, que era que se estaba entrenando para meter el voto en la urna al día siguiente. Pero ya le dijimos, oyes majo, que las patatas son de todos, y si no que te presten una papeleta en el colegio más cercano y punto. Pero como era su cumple le dejamos el plato entero. Si no te lo crees Furri, ahí te mando la foto.

 

Una cosa que no nos gustó nada, pero que nada, fue que el Vibot se presentó sin el piano, y claro, los que no pudimos ir al su último concierto, pues nos quedamos otra vez a dos velas. Cantantes había varios pero sin piano no se atrevieron a intervenir. Nos puso de excusa que el piano no le cabía en el metro. ¡Coño, pues cuánto mide?, pues mucho, ya pero eso no es excusa le decía Serrano. Oye, pues le avisas al Jesús que le hizo un trasporte de instrumentos al Furri en un camión y que te lo arregle él, ¡leches, tío, pero el camión terminó en Marruecos en vez de en León. Y así un buen rato. Al final le dejamos sin postre por reventarnos la cena, pero luego le dimos varios abrazos para compensar (¡mira que somos buenos, Furri!). Aunque si te he de ser sincero fue gracias a Pedro que ya estaba hasta las narices de tanta interpelación y le echó una mano en última instancia.

Por cierto, Fernadito Alonso se ha teñido el pelo de rojo. Ahora mismo no sé muy bien si es porque se tomó más copas de la cuenta o me las tomé yo, pero te juro que yo le veía el pelo rojo. Te mando la foto para que veas que es verdad. Ello no quita para que yo le aprecie mucho, iba a decir bastante pero luego el Javivi me pone pegas (que si esto, que si lo otro…).

 

A todo esto, como era lo del cumple tuvimos que improvisar el tema de la tarta. La parte comestible bien, no hubo problema, pero amigo, cuando fuimos a poner las velas, ya sabes, un siete y un uno, solo había un cinco colorao. Ahí se lió todo. Unos querían poner dos mecheros a un lado y uno al otro; otros querían ir a un chino que había cerca y comprar las velitas allí; otros que mejor en números romanos, que queda más serio, incluso hubo alguien que dijo que en números primos. En fin, un desmadre. Lo arregló de un plumazo el camarero: Trajo la tarta con un cinco y si alguien no estaba de acuerdo pues que se imaginara que era un setenta y uno. Aunque te advierto, Chema, que esto pasa por no haber obligado al Alcalde a cumplir los cinco de la velita y santas pascuas. ¿o no?

 

Alguien dijo al final que habíamos pecado y teníamos que hacer cincuenta (nada menos) reflexiones como poco y sin parar. La cosa es que como ya no tenemos edad, se propuso dar una vuelta completa a la finca (ya era la hora casi), pero como ya no teníamos la finca a mano, la cosa quedó en una vuelta a la manzana pero despacito, sin prisas. Algún gracioso dijo algo de pelar la manzana pero era obvio que había bebido demasiado y nadie le rió la gracia.

 

O sea, que la cena bien, como verás en las fotos, incluso ya en la calle alguien llamó a los bomberos para que nos hicieran una demostración salvando a un inquilino que se había quedado encerrado en el ascensor. Vinieron y lo hicieron con luces y todo. Aunque la grúa se les quedó un poco atascada a la altura del segundo.

 

Querido y astuto Furri, lo siguiente que recuerdo fue que alguien me zarandeaba en la cama mientras me decía “vamos, majete, que hay que ir a votar”…

-¡Y aquí cuándo se desayuna! Digo yo. ¡Maldita sea!...

BRAVO POR LA MÚSICA

Para celebrar el día de Santa Cecilia, dejadme que os deje este video que transita por Youtube con una escena de la película francesa "El concierto". Este correo que me remite Julio Correas es uno de los más emocionantes que he recibido, relacionados con la música. Las emociones que verás en las escenas son (o parecen) tan reales que logran contagiar al espectador, al igual que las de la concertista. A mi juicio, es la mejor versión del Violinkoncert de Tchaikovsky que he oido.



La orquesta empieza desafinada y a destiempo, un caos; pero la concentración de la solista capta el alma del director y de toda la orquesta y, de pronto, se obra el milagro... Tchaikovsky resucita en medio de los sonidos para entregarnos esa inefable pureza melódica que él es capaz de lograr a traves del virtuosiosmo de la solista, bellísima. Las escenas son captadas con delicada y lograda fotografía, capta la intimidad de los músicos durante el concierto, un privilegio para nosotros, pues el auditorio no puede verla.



La inspiración gana al caos, la confianza de una mujer vence y conecta al publico en un auténtico concierto entre ella, los músicos y, espero, también de quienes vean esto. En la escena verás las peripecias de los ex-músicos del Bolshoi en París al tocar el Concierto para Violín y Orquesta de Tschaikovsky.



La historia esta basada en la realidad, cuando el maestro Andrei Filipov y algunos músicos de la Orquesta del Bolshoi fueron despedidos por motivos políticos. El maestro, para sobrevivir financieramente, acepta el cargo de fajinero en el teatro. Un día intercepta un fax del famoso Teatro Chatelet de París que invitaba a la orquesta a tocar allí.



Surge una idea del maestro: reunir a los musicos despedidos y presentarse en París como la orquesta del Bolshoi.



Pues aquí tienen este fragmento final de la película



¡Disfrútalo! y, al igual que yo cuando la terminen de verla, grita: BRAVO!!!

Felicidades a todos los que amamos la música.

DÍA DE REFLEXIÓN

DÍA DE REFLEXIÓN

Sin comentarios.

EL NICA

EL NICA

Aprovecho esta joya de fotografía de Las Caldas, rescatada de la colección de Jesusito Herrero, gloria del pincel y del 61, para hacer un "llamado" a otro inolvidable compañero, al Nica, a José María Delgado el "Nica", querido Nica.

¿Apostamos a que reaparezca?

De  momento os dejo su correo  para que le bombardeéis con correos animándole a que enseñe su patita. Yo ya lo he hecho y espero contestación.

 joeslender@hotmail.com

 



 

Dilecto Furriel de acojonante presencia:

No sé si tienes esta foto (supongo que sí), pero por si acaso la he retocado en el ordeñador personal y te la mando.

En ella verás (no he querido llamarte ciego) a nuestro queridísimo Oscarín, de serena presencia, con quién me gustaría charlar muchísimo, pero el tío ha huido a Pamplona, es decir a trasmano, mecagüenla.

Se ve también a nuestro perdido Nica (llama a Lobatón para ver dónde se ha metido). Asimismo se ve como el perdido de Nica le pregunta a Chema: “¿Y cuándo viene la chica?” “¿Y que chica es?” “¿Y por dónde viene?” (esto último para estar atento a la jugada).

En fin, qué mejor foto que ésta para el blog en época de estreno de “nuestra película” en la que el director era apenas mozalbete y conservaba flequillo. (Alba, guapa, fíjate que no era yo el único).
 
P.D. El corrector del Word se mosquea con palabras como “acojonante” y “mecaguenla” y me las subraya en rojo. (KLF). Yo no. Besos.

Jesús Herrero

ESTUVIERON EN EL ESTRENO

ESTUVIERON EN EL ESTRENO

Pues sí, estuvieron en el estreno el pPablo Huarte, querido Huarte, y el pIturbe, no menos querido. Gracias a ambos. Vedles con mi Alberto, el Conde Néstor en la peli. También os dejo otras fotos que hice antes de la proyección de VIENE UNA CHICA.

Tras una llamada de Chema, me acerqué a León para asistir al estreno-presentación de la esperada película VIENE UNA CHICA.

Me llevé una gratísima sorpresa, pues pude comprobar que todo el esfuerzo y toda la ilusión que en el empeño habían puesto quienes trabajaron en este gran objetivo, había servido para obsequiarnos con una gran película que, seguro, se terminara viendo en toda España.

Albricias para su director, nuestro querido Chema, y albricias especialísimas para esos jóvenes artistas que tan acertadamente han trabajado y que ya comienzan a ser famosos. Enhorabuena, chavales.

Tuve la suerte de abrazar personalmente a varios de ellos, antes de dar comienzo a la proyección.

Mi felicitación, también, a cuantos han colaborado de forma determinante en la producción de esta bella película. Entre tantos como habría que mencionar, no puedo concluir sin nombrar a Andrés Trapiello (con qué respeto y dignidad hizo su papel), al Josemari Cortés y su hijo Alberto (vaya chaval más majo), al Ministro (el gran productor), a Muñiz (mi mejor maestro en INTERNET), a Fabrice (¿estaba?) y a tantos y tantos que, como he dicho anteriormente, no voy a nombrarlos personalmente.

Y al protagonista, un beso muy fuerte. ¡Vaya trabajo el tuyo! Chapeau.

Pablo Huarte

Alberto abraza a Iturbe y Huarte

Chema con Iturbe y Huarte

Quique Muñiz y Pablo Huarte se abrazan

ENTREVISTA EN LA RADIO

Os dejo la grabación que hice en la entrevista en Radio León de la Cadena SER el día del estreno en León de la peli VIENE UNA CHICA.

Intervienen, además de Chema Sarmiento, Marina y Carlos (dos protagonistas de la película), Javi y mi Alberto y Ana, madre de Javi y que también actuó en la película.

Un servidor también fué entrevistado pero, para no hacer el ridículo, no aparezco en mi propio video.

 

Aquí  os dejo el enlace de la entrevista completa (el audio). 

http://www.radioleon.com/web/today_by_today

 

estreno en León de VIENE UNA CHICA

estreno en León de VIENE UNA CHICA

Disculpadme, pero ando un poco "pillado" de tiempo. Os adelanto las primeras informaciones que aparecen en los medios locales de comunicación con la noticia del estreno ayer en León de la peli de Chema Sarmiento.

Con la emoción de ver en la portada del Diario de León "juntos" a mi hijo Alberto, Andrés Trapiello, Chema y el Ministro... salgo a la terraza... escucho la música del maestro Maxi Olóriz...ya os contaré más cosas, cuando la fama de mi hijo Alberto me lo permita.

Ved en este enlace la información del digital Leonoticias.

http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/Viene-Una-Chica---A-Leon-vn85069-vst239

 

La Crónica de León:

 http://www.la-cronica.net/2011/11/16/vivir/me-haria-ilusion-que-borja-fuera-nominado-como-actor-revelacion-132520.htm

 

Diario de León:

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/lsquo-viene-una-chica-rsquo-a-por-goya_646580.html

El Mundo:

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/15/leon/1321371514.html

APAKTONE, el amigo de los indios de la Amazonía

APAKTONE, el amigo de los indios de la Amazonía

Así llamaban los indios de la amazonía al misionero dominico asturiano José Alvarez. Nuestro querido compañero Marcelino Iglesias me pasa la siguiente información.

 En el número de julio de la revista asturiana "Atlántica XXII" a la que estoy suscrito, aparecía un reportaje en recuerdo del misionero dominico asturiano José Álvarez (toda una referencia de honestidad y valentía entre los indios del Urubamba y el Madre de Dios) y ya entonces pensé en hacértelo saber por si considerabas de interés incluirlo en el blog. Al haber salido otro número de la revista bimensual, es posible ya acceder libremente a ese reportaje: bastará con pinchar en google. Te doy la referencia: Atlántica XXII, número 15, archivo, afondando: "El amigo de los indios de la Amazonia", de Manuel García Noriega y T.S. Norio (Se puede descargar el número en versión PDF).

 

Os trascribo el artículo, no obstante, os dejo el enlace:

 http://www.atlanticaxxii.com/wp-content/themes/crunchtech/pdf/15.pdf

 

Manuel García Noriega y T. S. Norio | Escritores

 n realidad, todo empezó por un triciclo: en 1887, el veterinario escocés John Boyd Dunlop, harto de que su hijo de nueve años destrozase su triciclo por las calles reventadas de baches de Belfast, pergeñó unos tubos con unas tiras de goma, los llenó de aire, los recubrió con lona, los pegó sobre las llantas de las ruedas... y el invento funcionó. Acababan de nacer los neumáticos. Dunlop desarrolló la idea y la patentó. Era la época de la expansión del transporte terrestre, y aquel invento que permitía una marcha sin traqueteos de los nuevos «carros a motor» pronto se demostró como imprescindible para la indus- tria automovilística.

Los neumáticos se hacían con el látex del caucho, un árbol nativo de la cuenca del Amazonas. Aunque ya se extraía indus- trialmente desde hacía años (la primera fábrica de productos de caucho –bandas elásticas y suspensorios– había surgido en París en 1803), la creciente demanda llevó a lo que se llamó «la fiebre del caucho», treinta años a caballo entre los siglos XIX y XX en que la extracción y explotación del «oro blanco» convirtió toda la región del alto Amazonas (con territorios de Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador) en un monstruoso foco de codicia y crueldad. La mano de obra se buscó entre los propios indígenas de las zonas caucheras, basándose en un principio de enseñanza segura en las escuelas de negocios de los mercados maduros: la esclavitud como contrato y los latigazos como remuneración.

el caucho se tiñó de sangre.

La historia de cómo un puñado de banqueros, inversionistas, aventureros y visionarios se enriquecieron hasta la náusea a base de aplicar el sencillo axioma capitalista de maximizar el beneficio y minimizar los costes está bien documentada. Un solo ejem- plo: en la zona peruana, una de las empresas creadas, la Casa Arana, que luego se convertiría en la Peruvian Amazon Rubber Company, erigió un imperio económico a base de una mons- truosa explotación esclavista que incluía la cacería de los indí- genas (contaban con un cuerpo de doscientos capataces para ello) de las zonas caucheras como mano de obra y su explota- ción hasta la muerte. Llegó a contar con 60.000 «trabajadores». Sin sueldo, obligados a trabajar a punta de escopeta, tenían que entregar cada día una cantidad determinada de látex. Si no lo lograban, les azotaban, les mutilaban, les amarraban a un cepo de pies y manos y les dejaban morir de hambre o de insolación, les crucificaban, les despedazaban a machete, aplastaban los sesos de los niños lanzándolos contra los árboles. A los viejos los mataban cuando ya no podían trabajar y, para divertirse, los funcionarios de la compañía ejercitaban su pericia de tiradores utilizando a los indios como blanco. En ocasiones especiales como el Sábado Santo los mataban en grupos o, de preferencia, los rociaban con queroseno y les prendían fuego para disfrutar con su agonía.

Según cálculos del antropólogo Wade Davis, por cada tone- lada de caucho producida asesinaban a diez indios y centenares quedaban marcados de por vida. Se calcula que solo en la prime- ra década del siglo XX perecieron alrededor de 40.000 indíge- nas. Era un negocio muy rentable, el dinero fluía a espuertas y la ostentación se convirtió en un deporte de sociedad: «Los magnates del caucho prendían sus habanos con billetes de cien dólares y aplacaban la sed de sus caballos con champaña hela- do en cubetas de plata. Sus esposas, que desdeñaban las aguas fangosas del Amazonas, enviaban la ropa sucia a Portugal para que la lavaran allá. Los banquetes se servían en mesas de mármol de Carrara, y los huéspedes se sentaban en asientos de cedro importados desde Inglaterra... Después de cenas que costaban a veces hasta cien mil dólares, los hombres se retiraban a elegantes burdeles. Las prostitutas acudían en tropel desde Moscú, Tánger, El Cairo, París, Budapest, Bagdad y Nueva York. Existían tarifas fijas. Cuatrocientos dólares por vírgenes polacas de trece años...» (Wade Davis, El río, editorial Pre-Textos).

Luego todo se terminó tan rápido como había comenzado: Inglaterra, que había venido experimentado en sus colonias con unas semillas del árbol del caucho Hevea brasiliensis sacadas clandestinamente de Brasil en 1876 por el explorador Henry A. Wickham, comenzó a hacer rentables sus plantaciones en Malasia, Birmania, Ceilán y África Subsahariana. Para 1914 la cantidad de caucho obtenido de plantaciones ya superaba la extraída de árboles silvestres y el caucho amazónico desapareció del mercado. Se desmantelaron las explotaciones y los indios se desperdigaron por lo más intrincado de la selva odiando todo lo que tuviese que ver con el hombre blanco, que para ellos equiva- lía a un aborrecimiento pavoroso. Cada extraño que se internaba por la selva era hostigado o muerto, la hostilidad se enquistó y la selva y sus habitantes fueron olvidados.

Un Quijote dominico

Y entonces, por la parte del Perú, apareció un extraño joven, delgado como un quijote, vestido con el hábito de dominico, con barba valleinclanesca y gafas de miope, un misionero nova- to llamado a conseguir lo que parecía imposible: ser aceptado por todas las tribus de la Alta Amazonía, pacificarlas y ganarse su amistad y su respeto, hasta terminar convirtiéndose muchos años después en un símbolo para los indios: su Apaktone, su «papá viejo».

Se llamaba José Álvarez Fernández. Había nacido en Cuevas, una aldea del concejo asturiano de Belmonte de Miranda, en 1890, justo el mismo año en que Dunlop obtuvo la patente del neumático. Provenía de una familia campesina, pobre y devota. Era el tercero de nueve hermanos, cinco de los cuales terminaron profesando en órdenes religiosas.

Si Dunlop había inventado el neumático por causa de un triciclo, Álvarez se había hecho misionero por causa de un verso. Un día, cuando aún era niño y alternaba su tiempo entre ayudar a su padre a pastorear el ganado y acudir a la escuela, apareció por Cuevas un dominico predicante. De su perorata, Álvarez se quedó impresionado por la frase evangélica «la mies es mucha y los obreros pocos» y empezó a soñar con hacerse misionero. Con catorce años, marchó al monasterio de San Juan Bautista de Corias e inició su noviciado. El 3 de octubre de 1908 tomó el hábito de la Orden de Predicadores, se ordenó sacerdote, dijo su primera misa en Palencia y marchó al convento dominico de San Esteban, en Salamanca, a estudiar Teología.

Pero su vocación misionera le impacientaba, dejó los estudios y el día de Nochebuena de 1916, en el puerto de Barcelona, se embarcó para Callao en el buque «Montevideo». Hacía pocos años que los dominicos de la Provincia de España habían aceptado las misiones de la Prefectura Apostólica del Urubamba y del Madre de Dios y allí había sido destinado.

Desde el momento de su llegada, durante los siguientes cincuenta y tres años, José Álvarez recorrió cada vericueto de la Amazonía peruana, una zona selvática con la extensión de media España, predicando la existencia del cielo y del infierno y el poder del amor para derrotar al mal. Con una fe de cruzado y lo que un biógrafo definió como «una paciencia aniquilado- ra con los hijos de la selva», buscó a los nativos en las remo- tas quebradas y cabeceras de los ríos, aprendió sus lenguas y se amoldó a sus vidas. Nunca supo nadar, pero recorrió en canoa todos los ríos de la región, los numerosos y torrencia- les afluentes del Madre de Dios, hasta conseguir hacerse amigo de todos sus habitantes, manukiaris, kareneris, huachipairis, shireneris, amarakairis... Sus cualidades: una bondad de hierro, una calidad de paisano (resulta emocionante escucharle en algunas viejas grabaciones de radio, hablando con una mezcla de español e idiomas indígenas que combina de pronto con un deje asturiano: «¡home!», «yo pensara que...») y una mezcla de buen humor y de sentido práctico. Durante sus primeros años en aquella selva hostil, con un rosario como arma funda- mental (aunque deja machetes clavados en los árboles de sus rutas como regalo), sobrevive a los asesinatos de varios de sus compañeros, a naufragios, a desdenes, al hambre y a la soledad.

Son cientos las expediciones, y su recuento agotador: en 1923 viaja de San Lorenzo a Maldonado, En 1923, de Santa Rosa a Lago Valencia, en busca de los huarayos del Malinowsky. Luego contacta con los indios de la Puna (1931). En 1935 está con los toyeris. En 1936 por Tahuamanu, donde contactó con campas, iñaparis y loretanitos. En 1942 se adentra en Marcapata, recorre el Nahuene, el Euri, el Teneka, contacta con los manukiaris de Paijaja, después con los kareneris... funda misiones, escuelas, dispensarios.

Al mismo tiempo mantiene una actividad literaria. Desde 1919, fecha de su primera colaboración escrita, sus artículos se cuentan por docenas. Son crónicas que mezclan narraciones de aventuras y naufragios, informes geográficos y antropológicos, invocaciones marianas, apreciaciones evangélicas, arrebatos místi- cos o meditaciones sobre la dulce vida de las tribus indias frente a las maldades de la civilización. Dice de una expedición por el Malinowski: «¡Pasar la vida aquí sin otras modas ni otros lujos ni otras especiales innovaciones que el santo amor y temor de Dios y la dulcísima práctica del bien! ¡Qué feliz sería en este pueblo nuevecito, en el que no tendrían lugar las maldades y delitos y los tan abominables abusos de todo género que hacen odiosa y aborrecible la vida, que dicen culta, entre los civilizados!».

Papá  Viejo,  mito  y  veneración

Pero su epifanía, el momento en que el vehemente misionero se desvanece convertido en un símbolo propio para los indios, en su Apaktone, ocurre en 1950. Obsesionado con la idea de intentar contactar con los amarakaeris, los guerreros más temi- dos e inaccesibles de todos los pueblos harakmbut, que con indecible violencia se oponían a cualquier intento de penetración de los blancos en sus territorios, inicia una explo- ración acompañado de cuatro guías indios. Tras cuatro días de rastreo se topan. Ciento cincuenta marakai- bis los rodean, desnudos, pintados de rojo con franjas blancas, le quitan a Álvarez la camisa, la enarbolan en son de guerra y cuando la muerte parece inminente, uno de los guías se indigna: «Apaktone jiurambayo ahuajijikda ombeinapene yayukaatei ¡Mi papá es anciano y sin ropa, se morirá de frío, devuélvansela!», y sucede el milagro; los amarakaeris obedecen a la fuerza de aquellas palabras, le devuelven la ropa y les dejan irse.

Fue el triunfo definitivo, ser respetado por los amarakaeris le proporcionó un prestigio casi mágico. En todas las tribus comenzaron a llamarle Apaktone, y él mismo, a firmar sus escritos con ese nombre.

Durante los siguientes años, convertido en el mejor conocedor de la cuenca del Madre de Dios, siguió profundizando en su relación con los amarakaeris, hasta terminar construyendo una misión para ellos. En reconocimiento a su aporte de datos cartográficos fue nombrado Miembro de la Sociedad Geográfica de Lima; recibió diplomas y medallas, viajó a España, pasó por Cuevas, fue entrevistado en TVE. Luego, el jubileo por sus cincuenta años de sacerdocio. Aún en los años sesenta seguía expedicionando. Al fin, vencido por la edad, hubo de retirarse a Lima. Pasó sus últimos años entre las Hermanitas del Asilo de Ancianos Desamparados y el santua- rio dominico de Santa Rosa. Murió el 19 de octubre de 1970, convertido en un mito y llorado por todas las cuencas del Madre de Dios.

La actuación de los misioneros, dedicados a difundir el cristia- nismo en tierra de «infieles», abrió en el campo antropológico un debate apasionado y minucioso que aún se mantiene en el caso de la Amazonía. Pero lo que nadie discute es el coraje y la abne- gación de Apaktone, el hombre que, al fundar en 1943 la prime- ra misión en las cabeceras del río Caichihue, hizo colgar un cartel a la puerta con una frase que luego hizo historia: «Honor a Dios y Libertad a los Mashcos».

 

Princesas   y  sarnositos  

«Recibí el Orden Sacerdotal el 26 de Julio de 1916. Canté la primera Misa el 4 de agosto de 1916. Llegué al Perú el 21 de enero de 1917.

Las circunstancias de mis primeros encuentros con los nativos fueron el estado de beligerancia, hostilidad y persecución que desde tiempo inme- morial tenían con ellos los cauche- ros e industriales; choques y odios a muerte de unas tribus con otras debido a lo cual se había creado un estado de miedo y aborrecimiento pavoroso hacia ellos, y la menor idea de internarse en la selva, morada de las tribus, para llevarles un mensaje cristiano era, si no utópico, sí consi- derado arriesgadísimo.

Llegué hasta ellos y fue tal el asombro que les causó al verme, a mí, solo entre ellos, hablándoles en su lengua, que logré lo que nadie había soñado, calmar odios, allanar miles de difi- cultades e ir planeando las bases de pequeñas misiones. Los primeros contactos fueron con los de la tribu Huaraya; siguió la Toyeri e Iñapari y en 1940 emprendi- mos las exploraciones al río Colorado con los hasta entonces «feroces» Mashcos.

En mis planes, con el auxilio de Dios, no habrá cambios jamás. Como buen soldado siempre en la brecha, o aquí en Lima curándome de mis quebrantos, pero siempre alerta a la voz de mando que me ordene o me permita volver a mis bosques al lado de mis hijos de la selva, mis prince- sas y sarnositos; o aquí al lado de Santa Rosa en donde siempre he encontrado a manos llenas medios espirituales y materiales para seguir mis planes misionales mientras el Señor me dé vida».

(Hoja que se encontró en el libro de rezo del padre Álvarez al morir).