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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

FOTOS Y DOCUMENTOS

LA CAÍDA (¡Catacrock!)

LA CAÍDA (¡Catacrock!)

Querido Antonio, compañero del Cole, lo estábamos esperando. Gracias por habernos descubierto tu expulsión del Colegio, y por enseñarnos el primer documento que tenemos de este tenor.

No dudes que nos vamos a levantar todos en armas contra tal decisión y contra el CONSEJO y su rúbrica; lástima que ya sea un poco tarde...

Menos mal que no te negaban aptitudes para "otro tipo de vida", como a uno que yo sé que le recomendaban a sus padres dedicarle a actividades manuales.

Es curioso que hayas conservado esta carta durante estos años. Es la prueba del inicio del fin y del inicio del inicio.

El documento no tiene fecha. Antonio, dínosla.

Y eras un niño...

 


 

Muy Señor mío:

Siento tener que comunicarle que en la última reunión del profesorado se determinó la exclusión de su hijo de este colegio por no creerle con las disposiciones y aptitudes que la Iglesia y nuestra orden exigen, máxime en las circunstancias actuales, para la idoneidad de sus candidatos al sacerdocio.

Esto no quiere decir que su hijo no tenga aptitudes para otro tipo de vida en la cual pueda desenvolverse mejor.

Hemos hecho todo lo posible por ayudarle en sus años de formación, esperamos le sea útil y sepa aprovechar cuanto aprendió.

Con la seguridad de que sabrán comprender nuestra decisión, aunque ciertamente dolorosa para todos, le saluda atentamente

EL CONSEJO (con rúbrica).

 

 


 

... y que además, con el tiempo cumplían la amenaza. Bueno, no hay que exagerar. A mí me hicieron un favor ya que no sabía como decirle a mi padres que, después del esfuerzo económico que hacían para tenerme allí y la ilusión que les hacía tener un hijo fraile, quería dejarlo. En fin.



Un abrazo 


Antonio Úbeda Párraga

EL PALACIO DEL DIRE

EL PALACIO DEL DIRE

¿Os acordáis?

FOTOGRAFÍAS PRIMEROS AÑOS DEL COLEGIO

FOTOGRAFÍAS PRIMEROS AÑOS DEL COLEGIO

Siguen apareciendo. Hipólito Fraguas ha conservado durante todos estos años estas fotografías que me ha enviado y que pasan a enriquecer nuestra colección.

Corresponden a los primeros tiempos del Colegio, sin mosaicos del P. Iturgáiz, los árboles recién plantados, los cristales de la recreación en su sitio...

Os las dejo en el álbum EL COLEGIO de Ver Fotos/Documentos.

CAÍDA LIBRE (2ª parte)

CAÍDA LIBRE (2ª parte)

Segunda parte de la caída de Antonio Úbeda, ya a punto de desmoronarse y de coger la maleta y el autobús rumbo al hogar familiar. Cuatro "cates" tenían la culpa. Además su PANORAMA ¿? no resultaba muy alentador: regular en comportamiento cívico y en informe sanitario ¿? y regular tirando a mala su línea vocacional. ¡Toma ya!

El documento tiene fecha de 22 de Junio de 1969.

Antonio ha estudiado muy poco, por lo que ha hecho los exámenes de IV curso muy deficientemente y nos hemos visto obligados a suspenderle.

Tiene que tomar las cosas más en serio, pues esto no puede continuar así. Esperamos que en los próximos exámenes nos demuestre que quiere y que puede estudiar.

Lamento tener que expresarme así.

Afmo. s.s.,

fr. Jesús Martín S., o.p.

El desenlace estaba próximo, os lo contaré otro día. 

 



 

Yo sí tenía malas notas, para hacer ver que no se paraban en barras a la hora de calificarte, con independencia de que fuera verdad o mentira,

Pero quiero que te fijes en una cosa curiosa, que estaban en todo e informaban de lo que te ocurriera: "Pasar sin falta por el oculista". Una delicia.

Antonio Úbeda Párraga

ESTO SÍ QUE ES UN CLÁSICO

ESTO SÍ QUE ES UN CLÁSICO

Nos escribe nuestro compañero Joaquín Urbano acompañando esta curiosa fotografía del inolvidable clásico de la Escuela Mayor del año 1965.

¿Recordáis el resultado final?

 


 

La próxima semana se inicia el primer clásico del año futbolero, que polariza la atención de los medios, desvía atenciones y produce alivios(?) de corta duración y de total ineficacia.
 
Probablemente el clásico de la foto que abre este portillo tenía coincidencias con el comentario que efectuo en el párrafo anterior.
 
Pero lo cierto es que esa foto es nuestro clásico, es parte de nuestra infancia, es el escape de las pocas cosas, tal vez intrascendentes, con las que contábamos en un día festivo y con la que rompíamos la monotonía que,dia a dia, configuraba nuestra existencia en aquéllos años.
 
Y el día tenía que ser especial, porque este tipo de partidos los jugábamos en dias especiales.
 
En la foto yo  que avanzaba con el balón se lo cedo a Izquieta, ante la mirada de Peña y Gallego que se han visto desbordados. Supongo que la jugada acabaría en gol y que Rey recogería el balón de las mallas, comenzando a entrenarse para la misión que más tarde y hoy realiza en su misión Peruana.
Un abrazo muy fuerte Pedro.
 
La foto data de 1.965. Han pasado casi 47 años y debemos de celebrar que muchos de quiénes estábamos allí aquel dia, hoy podemos rememorar aquellos tiempos y confiar en hacerlo durante muchos más años.
 
No debemos de ser exigentes en nuestras peticiones.
 
Un fuerte abrazo para todos.

Joaquín Urbabo

NOVICIOS EN PALENCIA 1962

NOVICIOS EN PALENCIA 1962

Nuestro compañero de la quinta de 1957 Hipólito Fraguas me envía esta fotografía de parte de quienes tomaban el hábito en Palencia en el año de 1962. Hipólito es el que aparece a la derecha de los cinco.

Gracias compañero.

CAÍDA LIBRE (1ª parte)

CAÍDA LIBRE (1ª parte)

Esta es una primera parte del relato de una caída. Os dejo el documento que nos envía nuestro compañero Antonio Úbeda con los siguientes comentarios.

El documento de Calificaciones, Curso IV, tiene fecha de 27 de Diciembre de 1968.

¡Felices Pascuas!

Su hijo no está tomando en serio este curso cuarto, que es precisamente el de mayor trascendencia.

Con estas notas no se puede ir a ninguna parte y de no mejorarlas, tendremos un disgusto muy serio, pues vagos no se quieren en ningún sitio.

Deseando que este aviso sirva para hacerle estudiar (pues puede mucho más), les saluda,

fr. Jesús M., o.p.

Esto, por supuesto,  no quedó aquí. Os seguiré informando. Permaneced atentos.

 


 

 Querido y admirado "Sr. Furriel"

 Ahora que he tenido un poco de tiempo he trasteado en mis papeles y he encontrado documentos de mi paso (y salida) por La Virgen. 

También he visto las fotos de documentos que conservas y veo que por aquellos entonces teníais buenas notas. Eso, o que nadie se atreve a poner las malas.

Un abrazo.

Antonio Úbeda Párraga.

¡qué curioso!

¡qué curioso!

Lo cierto es que no me había fijado. En el anverso de esta postal que todos conocéis, y en la que muchos os reconocéis en traje de faena bien equipados y dispuestos para las ligas, figura el lema de ¡Hay que estar fuertes!

Y así nos vendían en las propias postales como ésta que lleva el número 39.

EXCURSIÓN DE ASTURIANOS

EXCURSIÓN DE ASTURIANOS

Fernando Alvarez nos corrije la información que teníamos sobre esta fotografía.

Aquí te mando una foto delante del Santuario de La Virgen el Camino, de una excursión de Asturianos de Santa Cruz de Mieres el año 1932.
Un Saludo: Fernando

LAS FALDAS AZUL MARINO

LAS FALDAS AZUL MARINO

Me parece una foto realmente instantánea, no sé si me explico. Un día del mes de Febrero pasado envié esta fotografía a Isidro Cícero con la seguridad de que le diría algo, la foto, no yo. Efectivamente no le daba pista alguna, pero bien podrían ser mis hermanas y sus amigas de cuando iban con el uniforme azul marino de las Carmelitas y que se secaban y alisaban el pelo con las horquillas en la comisura de la boca mientras miraban por las ventanas de la galería de mi casa, de la de mis padres en la Plaza de la Inmaculada.

Me pareció una foto especial, diferente, no sé...

¿Acerté? ¿verdad que sí?

Gracias, maestro bueno, qué orgasmo más placentero el leerte.

 


 

LA CIGÜEÑA BLANCA EXTIENDE SUS ALAS

 

Ese fraile parece que va a empezar el movimiento número 11 del Tai-Chi-Chuan, el que llaman  "La cigüeña blanca extiende sus alas". Cuando en febrero -todavía de este mismo año- me enviaste la foto y me encargaste su comentario, fue lo primero que se me vino a la cabeza, lo recuerdo perfectamente. El desarrollo del Tai-Chi es un ejercicio de equilibrios de  contrapesos y  fuerzas del cuerpo, que oscilan unos sobre otros en una danza energética y expresiva en busca de fortaleza y agilidad.  

¡No han pasado cosas, ni nada, desde febrero de este mismo año, cuando me llegó la foto¡ Pero esta fotografía se  ha mantenido impertérrita, el fraile en el centro,como una cigüeña que empieza a extender sus alas, entre apóstoles de seis metros de altura y 700 kilos de peso cada uno. Y de niñas  atentas a la evolución de las manos, a lo que, extendiéndose, las manos del fraile quieren decir. Los santos miran al poniente, ajenos a lo que está sucediendo a sus pies, indiferentes a lo que sobre ellos está contando el fraile, "por nosotros puedes seguir hablando, predicador", como decía un relato del Reader’s Digest que en el comedor a la otra orilla de la carretera les leyeron una vez  a los internos mientras cenaban. Estos cuatro santos, en aquellos tiempos indeterminados en los que se tomó la escena, aun estaban libres de la verdosa gangrena del cardenillo. Pero como no estaban vacunados, les atacó más tarde. 

En general, por las fotografías no pasa el tiempo, es lo bueno que tienen. Ahí te siguen esperando en su fría textura de blancos y negros, indiferentes al fluir de la vida,  al permante deterioro y a la incesante decadencia de las cosas. Vuelvo a mirarla y los que estaban ahí en febrero, ahí siguen, en la misma postura en la que los dejé. El fraile, que se da cierto aire a un padre Arruga de espaldas, ataviado con todos los atuendos indumentarios del reglamento. Es decir, de uniforme.

Las siete niñas, porque son siete, de espaldas también. No me negarás, José Mari, que hubiera sido mucho más fácil el comentario que me encargaste en febrero y me recordaste ayer mismo, reclamándomelo, si el fraile hubiera estado de cara para calcular entre otras cosas si es Arruga o no y , sea quien sea, para ver por su mirada cómo le ha tratado el tiempo. 

Hubiera sido más fácil el comentario si las siete niñas hubieran posado de frente, en plan grupo, el padre en el medio, y las viéramos los ojos, la boca, la nariz. La expresión de las caras, en vez de sólo esas siete  falditas plisadas, que en la foto aparecen en negro, pero que a mi me da que son azul marino. Que eran azul marino, mejor dicho, porque no creo que a estas alturas se conserven esos uniformes de internado en ningún baúl, en ningún desván. Ya no son azul marino ni nada. Ya no son.

 Lo mismo que sus siete chaquetitas de punto haciendo juego. Ya no son, ya no existen. Está destegida la lana. Se la ha llevado la trampa. En la fotografía sí, existen como estaban en febrero, como estaban cuando las llevaban esas niñas de espalda, pero ni el frío de León es lo suficientemente congelante como para conservar durante tanto tiempo los tejidos caducos de las indumentarias, los recuerdos, las cosas, tantas cosas, que a la gente les pasaron dentro de él por fuera y por dentro. Por no existir, ya no existen tampoco las siete melenitas uniformadas, me pica la curiosidad por saber qué material, piloso o no, ocupará ahora  los siete lugares que ocuparon esas sitete melenas tan presumidamente peinadas de la fotografía tan bien conseguida.

No me has dado ninguna pista sobre esa foto, sobre esas niñas, me has mandado la semeya como dicen nuestros amigos asturianos y me has dicho hala, coméntala. Pero no sé si las chicas son de las mercedarias, lo parecen; de las esclavas, de las hermanas de la caridad, de las teresianas señoritas, de las agustinas recoletas, de las dominicas de la anunciata, de las siervas del sagrado corazón, de las oblatas, que aquí donde vivo cuando regentaban la prisión de mujeres las llamaban orlatas, o de qué otro internado femenino de los muchos que supongo habría en León y su noble provincia. Sólo lo supongo, porque lo que es saber nunca supimos nada de ellas. Sabíamos que habia una legión del otro sexo paralela a nuestra propia legión pero,  lo que es ver nunca las vimos.

 

Un atardecer de primavera regresaba al colegio desde León uno que yo me sé, solo, a pasos rápidos y enérgicos y lo que menos se esperaba es que a la orilla de la carretera, tapándole el paso, se iba a encontrar un grupo de niñas así como de su misma edad. La edad aproximada a las de la foto. Ellas volvían en dirección a la ciudad, probablemente después de dar un paseo. No eran de uniforme. Las divisó el muchacho con suficiente antelación, las oyó reir cuando todavía estaba lejos, presintio cómo vacilaban entre ellas, probablemente preparando alguna broma grupal para cuando aquel muchacho solitario llegara a su altura. Pero en lo que al joven tocaba, que no tocaba gran cosa, cuando tuviera lugar aquel encuentro inevitable, ya enseguida , ¿cómo tenía que comportarse? ¿Con qué clase de naturalidad debía pasar junto a ellas? 

 

¿Habrá que recordar aquí para tanta pichabrava que lee estas páginas que en la Paramera no teníamos contacto alguno con chicas durante todo el año? ¿Que desde el verano anterior, hasta el próximo verano, las únicas faldas que veíamos eran las que salían en las películas de los domingos por la tarde? ¿Que más allá de las faldas no sabíamos muy bien en qué turbadoras consistencias se resolvía aquello? ¿Que no estábamos entrenados para el trato con ellas? ¿Que nuestras lecturas eran todas de admoniciones?¿Que las clases de sexualidad del padre Pedro no habían empezado y cuando empezaron pecaban un poco de teóricas?  El muchacho vio que también había un señor en el grupo de niñas, cada vez más cerca, y pensó que sería el padre de alguna de aquellas alegres leonesas. 

 

Cuando llegó a su altura, siempre con el mismo paso mantenido y enérgico, sin darle ni siquiera la opción de dirigirles el saludo circunstancial que había estado preparandoles, las chicas se dividieron en dos filas y le dejaron por en medio un pasillo como el que abrió el mar Rojo para que pasara Moisés, sólo que más pequeño. Una movió la melena a un lado y al otro y exclamó: 

 

- ¡Paso al sha de Persia¡

 

El sha de Persia, como sabes, era uno que salía mucho en el Hola cuando todavía no había Sálvame. 

 

El atardecer estaba rojo, ya te lo puedes suponer, el muchacho aquel, igual. El señor mayor, comprendiendo su turbación, le devolvió el saludo que acabó balbuciendo y, para mayor humillación, para mayor ridículo de su propia virilidad, le recomendó desde cierta distancia que no hiciera caso de las cosas que aquellas muchachas le estaban diciendo.

¡Que cosas le dijeron aquellas muchachas mientras él seguía a su paso rumbo al Poniente, la verdad¡ Ya en la protección conocida del colegio no comentó con nadie lo que había ocurrido allá afuera, en el mundo, a la orilla de la carretera, no quiso decir por hombre, las cosas que ellas le dijeron. Pero en la soledad asegurada de la noche y estoy seguro que sin demasiado convencimiento no paró de dar vueltas en la cama pensando: Ojalá hubieran venido una a una a decirme las cosas que medijeron en pandilla.

 

Aparentemente el fraile de la fotografia está indicando con la mano derecha algo de lo mucho que hay para señalar en el plano superior, ya ves que la fotografía se divide claramente en dos planos, el del mundo real donde hay personas, niñas rodeando a un fraile, y el plano superior, poblado por seres míticos, que de tanto agigantarse frente al sol que se pone han acabado en bronces. El fraile parece que levanta la mano para indicar algo, para señalar algo. Pero si te fijas bien, no se limita el fraile a señalar e indicar.  Para señalar, la gente usa una mano, el fraile dos manos, la derecha y la izquierda; la gente un sólo dedo, el índice, e fraile, el índice y el corazón. 

Nadie emplea tanta redundancia semiótica sólo para señalar.  Y es que este fraile no está sólo indicando: está explicando, está convenciendo, está catequizando.

En realidad,  es para explicar, glosar, catequizar, convencer  y predicar se han hecho desde siempre las fachadas de los santuarios y también muchas de las cosas que contienen dentro. La fachada de la Paramera no es ninguna excepción. En cuanto a las cosas de interior, fíjate, hasta el juego de bolos lo inventaron los monjes del medievo centroeuropeo más antiguo para atraerse a sus abadías a los mozos bárbaros y una vez allí, con la disculpa de los torneos de bolos aprovechar la ocasión para explicarles el misterio de la Trinidad. Tres filas de bolos. Tres bolos por  aquí, tres bolos por allí, y otros tres por allí, nueve en total. ¡Lo importante que será el número tres que hasta en el Dios único se contiene¡ Tiene Lutero un bello opúsculo sobre la teología de la bolera, él mismo fue un buen birlador, que no he visto, querido amigo,  citárais en vuestro documentadísimo debate sobre esta materia de los bolos hace poco celebrado aquí. 

 

Pues el fraile de la foto, lo mismo. Intérprete de lo de arriba para las de abajo,  traductor al lenguaje común de los idiomas del bronce teológico y sus complicados intríngulis, está diciendo con los dedos que la cosa consta de dos, quizá que se encierra en dos. "Esos dos de ahí arriba". Sigues su movimiento digital y te topas con dos apóstoles, tienen que ser ellos: San Felipe y  San Mateo. A la  izquierda queda Matías, arrinconado, pero el fraile no está hablando de él, y a la derecha Tomás y  Santiago el Mayor, cuya cabeza ha quedado fuera del encuadre conseguido por el angular de la máquina de fotos. El fraile de esta hermosa foto probablemente ha descrito ya a las muchachas la iconografía de estos últimos destacando que la desconfianza congénita de Tomás se evidencia en que hasta que no ve las lenguas sobre las cabezas, no se lo acaba de creer; destacando también que el monstruoso brazo erecto de Santiago el Mayor, lo que hace aquí es señalar el rumbo hacia su sepulcro gallego y a la vez extenderse sobre los peregrinos que van a visitarlo, en una especie de bendicion. 

 

El fraile indica a las niñas que esos dos de ahí arriba son inconfundibles porque el uno, Felipe, lleva algún pez y algún pan del día de las Bienaventuranzas, cuando le dijo Cristo que con siete peces y siete panes diera de comer a una muchedumbre hambrienta y él se, contra toda lógica, se creyó este idealismo.  El otro señalado junto a él, Mateo lleva en la mano el bestseller del que es autor, este sí que no tiene pérdida, podría estar diciendo el fraile. En la contraportada del libro, la que sale en la foto pone Mateo, así que blanco y en botella. Y en la portada, que no se ve en al foto, dice Genealogía de Jesucristo, si no recuerdo mal, que es como empieza su relato. Un relato que todavía hoy se lee en todos los idiomas de la tierra, en templos como éste, más grandes y más pequeños que este en todas las naciones del mundo.

Una pena, ya digo que no estén de frente los que están de espaldas para verles los ojos. Pero qué quieres que te diga, te fijas en las fotos antiguas de los que salen de frente, yo mismo, cuando salgo y te planteas si ese eres tú o no. Los ojos que te miran desde una foto antigua, no saben, no se pueden ni imaginar la de cosas que iban a tener que ver después.

Para mi que no son los mismos ni mucho menos. 

 

Isidro Cícero

EL ÓRGANO DEL SANTUARIO

EL ÓRGANO DEL SANTUARIO

Hay veces que mi trabajo de pluriempleado en esta Furrielería tiene premio sustancioso y suficiente recompensa. Uno de esos premios, envidia os voy a dar, es el de ser el primero en ver los documentos o fotografías que siguen apareciendo de debajo de las piedras del olvido o emergiendo del interior polvoriento de los cajones arrinconados en el desván de nuestra memoria.

Esta es una de esas ocasiones en que se despejan las telarañas del desván.

Pues resulta que mi muy querido Santos Vibot me escribe acompañándome este documento: nada más y nada menos que el programa del concierto (15 de Octubre de 1961) con el que se inauguraba el organo del Santuario de la Virgen del Camino, al lado del que pasamos muchos de nuestras horas infantiles de misas y rosarios aprendiendo a amar la música.

Gracias amigo Santines por tal descubrimiento; que tengas en estas Navidades buen compás de compasillo y felicidad con calderón aún en estos tiempos de bemoles.

 


 

 

Querido Josemari, qué bonito sería que algún organista leonés repitiera literalmente este concierto durante este año del cincuentenario. Es un programa precioso. Yo todavía no he adquirido el nivel necesario en el pedal para abordarlo. Ya me gustaría.

Comienza con Bach, aunque con imprecisión en los títulos de las piezasal no indicar el número del BWV.

La Suite Gótica de Böellmann y las obras de Franck nos dan las claves de esa profundidad y exuberancia armónica de las composiciones de Don Joaquín, aquel sonido inolvidable de sus frases y sus ensimismadas, alucinadas cadencias, aquellas disonancias de armiño y precipicios, los bronces, los hielos, las distancias…aquel rubor de rosas en el aire.

Volví de Salamanca todos los veranos e hicimos amistad. Recuerdo su casa, en la calle Santisteban y Ossorio, un piso oscuro y bajo con un gran Corazón de Jesús al fondo del pasillo. Su simpática madre casi ciega. Y aquel piano vertical con pedalier de órgano que parecía un objeto surrealista. Tal vez sobre el marfil amarillento y gastado de sus teclas vieron la luz aquellos villancicos que aún nos mecen el alma: Recordad…Al zagal que develan amores…El Rorro…Niño hermoso. Y La cinta del pelo, San Benitiño…o aquellos intrincados, transparentes,sinestésicos, psicodélicos a su místico modo, coros para los autos sacramentales…solistas resonando para siempre sobre el rumor de besos –y de nuevo el armiño, jacintos y violetas, escarcha para siempreentre los labios fríos- de aquellos coros a boca cerrada que envolvían de ensueños y fragancias nuestras jóvenes vidas.

Todo está condensado y expresado en esa quinta pieza de la segunda parte: Evocación, una pieza sin pedal. Hermosísima. Supongo que, como casi todo lo suyo, inédita. Yo hice entonces una copia a mano, perotambién tengo –como un tesoro-una copia manuscrita suya, con aquellacaligrafía musical inconfundible, a pluma, en azul real, ya casi negro ahora, como tantas cosas.

Pero su música brilla en las tinieblas, como siempre brilló, tornasolada y alta.

Y terminó el concierto con la exultante Toccata de la 5ª Sinfonía de Widor.

¡Quién –en aquel 1961, tan lejano y querido- hubiera estado allí para soñarlo!

 

Santos Vibot

P. EULALIO

P. EULALIO

No es una venganza por las décimas en las notas de las mates, pero reconozco que soy un poco malo al pedir a Fernando Box que me hiciese algún comentario a esta fotografía (de la colección de Hipólito Fraguas) en la que aparece el P.Eulalio Calzón Ruiz sentado en la mesa de su celda leyendo el Arriba y tapándose la tripa, como yo siempre le recuerdo, con la capa negra arremangada.

Sé que he metido a mi querido Fernando en un pequeño aprieto, pero sabía que me iba a contestar sinceramente, les parezca bien a unos y menos bien a otros.

Gracias, siempre amigo Fernando.

 

 "Puedo decir que la foto es buena. Aparece el P. Eulalio tal cual era, al menos tal como yo le recuerdo. Es de esos retratos psicológicos que parecen retratar el alma.

 Cuando estuvimos el año pasado en la Peña de Francia, el P. Ángel Pérez Casado me dijo que habría que tirarme de las orejas porque  al llegar a la Virgen fui un poco revolucionario. ¡Al cabo de los años!


Pues eso es lo que me sugiere la foto del P. Eulalio, que quizá se quedó con las ganas de darme un tirón de orejas.


No me toca a mí juzgar a nadie, ni quiero pretenderlo, pero recuerdo que no me gustaban ni sus métodos ni su persona.


Me pareció siempre que a todos los Padres de entonces nos trataba como a adolescentes, y que siempre andaba preocupado de que pudiéramos hacer alguna “locura”.


Quizá se le puede definir con la afirmación de que se preocupaba más del escándalo que de la salud espiritual, y más de la disciplina escolar que de la enseñanza.


Por otro lado no interfirió nunca en mi modo de enseñar, aunque sí parece que lo hicieron otros. Nunca me impidió la innovación de dar las clases extra que yo considerase imprescindibles. Nunca me echó en cara las notas que yo daba, con sus décimas. Nunca me dijo que no le gustase cómo daba las clases.


En suma que, dicho de una forma llana, no le tengo ninguna ojeriza o rabia especial. Pero, que tampoco cuenta entre aquellos dominicos, vivos o difuntos, a los que sigo queriendo  y respetando por tantas cosas."

Fernando M. Box

PARA REVISTA

PARA REVISTA

Así está la camarilla de la fotografía que me envía Hipolito Fraguas (pionero del curso del 57). En perfecto estado de revista, suelo bien barrido con el cepillo de los zapatos (al menos así lo hacía yo) hacia el pasillo por donde en un momento va a pasar el tranvía, los baldosines  requetefregados, los cajones debidamente abiertos con la poca ropa perfectamente doblada, los ratones descansando, el albornoz colgado para que se seque bien y el Profidén en el cristalín del lavabo y la colcha ... no recuerdo yo la colcha.

Y es que hoy es el día de la Inmaculada, dia de la Madre y es día de visitas.

Vamos, que ni en la mili. Aún así, el PCura seguro que encuentra algún defecto.

¿Se necesitaba algo más?

ADIVINADO

ADIVINADO

No era muy difícil esta adivinanza, la verdad. El Jurado reunido en cónclave secreto, pese a ser centenares (¡qué más quisiera yo!) los acertantes, ha decidido conceder el premio a Javier Cirauqui por sus rimas asonantadas. El fallo es irrevocable. Chema ya está preparando el ajuar.

El Junker "la burra cansona" sobrevuela el Santuario y lo fotografía con su propia sombra el 21 de Octubre de 1964. (Dejo la foto en el álbum EL SANTUARIO).

Feliz día de la Constitución.

 

Sombra de Junquer volando,
sobre nuestro Santuario,
sombra negra de murciélago, marcándonos el horario
de su paso a vuelo bajo.

¡Cómo temblaba el colegio,
al sobrevolar el llano, 
los cristales de las clases
vibraban por la presencia
de aquel macabro artefacto,
como dientes rechinando.

¡Qué negra sombra de guerra
se cierne sobre lo alto!
¡Qué negro presentimiento,
sobre el cielo castellano!

Javier Ciraqui.

ADIVINA ADIVINANZA

ADIVINA ADIVINANZA

Como tarea para este largo puente quiero daros un poco de trabajo para dinamizar y desentumecer vuestras molleras. Os propongo un nuevo concurso de adivinación (con el consabido premio de un año, o dos,  a gastos pagos en casa de Chema Sarmiento en París).

Pregunta: ¿Qué véis en aquesta foto?

Vos espero.

PIONEROS

PIONEROS

Rindamos honores y pleitesía a los compañeros que aparecen en esta fotografía, otra joya, que me envía Hipólito Fraguas, gracias amigo.

Me comenta que se trata de los apostólicos del curso del año 1957 tomada en 1962, poco antes de abandonar el colegio de la Virgen del Camino "rumbo" a la toma de hábito en Palencia.

Salud, loor y bien, hermanos mayores.

Coloco la fotografía en el álbum CURSOS de Ver Fotos/Documentos, como es debido.

LOS CUATRO ROBINSONES

LOS CUATRO ROBINSONES

Es curioso que entre las fotografías que hemos ido reuniendo durante estos últimos años del paso de todos nosotros por la Virgen del Camino, muchas no son las referidas al TEATRO, y eso que era una de nuestras actividades más esperadas y reconocidas.

Para ir contrarrestando este déficit, me envía estas dos fotografías (van derechitas al álbum TEATRO de Ver Fotos/Documentos) nuestro compañero Jesús Fernández Fernández, procedente de Villava-yeguada del 64.

 

Soy Jesús Fernández Fernández, antiguo alumno del colegio Virgen del Camino, de los procedentes de Villava.
He tenido la suerte de unirme a los comentarios de vuestro Blog, a través de las pesquisas de Lalo y partiendo de la famosa foto  de los cinco de Palencia y fondo de los almendros en flor.
Me ha llenado de alegría esta experiencia y quiero seguir alimentándola, pero no quisiera ser el único figurante de los procedentes de Villava - Yeguada del 64, como muy bien habeis acuñado. No sé exactamente cuántos o quiénes se han podido aventurar a contar sus experiencias en el blog, pero me gustaría que prosperara la iniciativa. A ver si hay suerte.

gracias amigo Jesús, quien también me escribe lo siguiente:

 

 


 

Rebuscando entre los recuerdos, he encontrado un par de fotos que te adjunto.

No son de muy buena calidad, pero permiten identificar algo. Al despegarlas del album he encontrado escrito en el reverso la leyenda:


Representación de " Los cuatro robinsones " - Diciembre de 1969.

En la primera de las fotos identifico, en primer plano, vestido de asiático, a Morán ( del 64 ) aunque no memorizo su nombre de pila,  ruego me perdone. Atrás, al fondo con túnica blanca, también otro de nuestros compañeros al que me gustaría ponerle nombre.
A la derecha de la foto, sentado y traje oscuro, estoy yo interpretando al personaje Arenal. En el centro de la foto, de pie y con corbata, reconozco a un compañero procedente de Villava. A ver si podemos ponerle nombre entre todos.

En la segunda de las fotos, reconozco al segundo de la izquierda, con traje oscuro y gafas, a Miguel Angel Contreras, yeguada del 64 y procedente también de Villava. Me gustaría tener noticias de él. Al resto de figurantes, no consigo identificar.

A ver si el grupo de investigación del blog obtiene resultados.

Un abrazo para todos ellos.
Jesús

VILLAMANÍN ¿se sirve al caminar?

VILLAMANÍN ¿se sirve al caminar?

Hace días que descubrí al querido compañero y maestro Maxi Olóriz esta fotografía, XXV ANIVERSARIO SE SIRVE AL CAMINAR (¿qué querría decir eso? pues en el Colegio SE SERVÍA A MAYORES).

Esta fotografía fue tomada en Villamanín en el verano del ya lejano y perdido 1964 y es de la colección de José Fernando.

Maxi asustose y me escribió lo siguiente para no hacerse resposable ni del monolito ni de la inscripción.

Antes, ved esta foto de la plaza de Vlllamanín de aquel año (con el 600 del Alcalde al fondo).

Un abrazo, amigos Maxi y José Fernando.

 

La verdad es que me ha hecho ilusión descubrir esta foto que ni tenía ni recordaba haber visto nunca. José Fernando, a ver si vas desempolvando todo tu archivo.

 

Por la vestimenta que llevamos y por el aspecto del edificio del fondo deduzco que está hecha en Villamanín. La fecha, verano de 1965, tras acabar el 5º curso.

Tampoco recordaba la existencia de ese pequeño monolito, conmemorativo de aquellos célebres “25 años de paz”, que, si no fallan mis cálculos, se habían cumplido en el año anterior, 1964.  Ese mismo año había sido el famoso partido en que España ganó a Rusia. Sí recuerdo que, con aquella ocasión, Isidro Cicero me contó, sotto voce, el chiste aquel del minero asturiano que se pegó todo el partido despotricando, indignado, contra los rusos, hasta que alguien le recriminó su actitud diciendo  que lo pasado, pasado, y que había que saber perdonar; el asturianín le respondió: “No hay derecho. 25 años esperando y, ahora que vienen, ¡se ponen a jugar al fútbol!...” También se contaba por entonces que La Codorniz, en su portada, había añadido al titular “25 años de paz” el sufijo -ciencia. ¿Sería verdad? Mucho atrevimiento parece.

Por lo que recuerdo, aquel campamento era bastante más descafeinado, políticamente hablando, que el de La Ultzama, en el que pasábamos 15 días cuando acabábamos el curso, llevando un régimen de vida un tanto castrense, en algunos aspectos. Dormíamos, en grupos de seis, en tiendas de campaña grandes, lo cual, eso sí, resultaba muy díver. Por la mañana nos despertaban, creo recordar, a toque de corneta. O quizás con marchas marciales en la megafonía, como “Barras y Estrellas”, y otras. Tras el desayuno, había una revista general a cargo de los “mandos” del campamento que, con su vestimenta paramilitar, iban pasando, tienda a tienda, mientras nosotros permanecíamos en formación fuera de ellas. Al atardecer teníamos que desfilar todos los días hasta las cruces dedicadas a los caídos, desfile que terminaba con el canto del “Cara al sol” y los gritos consabidos dedicados a la patria, a Franco y a José Antonio.  Previamente Torrellas nos había enseñado canciones como “Es tan hermoso ser cadete de la patria”,  “Prietas las filas” (impasible el alemán…), “La mirada clara y lejos”… Quién lo hubiera dicho de él años más tarde. Eso sí, los mandos nos aconsejaban encarecidamente no cantarlas fuera del campamento, por lo que pudiera pasar. La verdad es que, a pesar de todo, la estancia allí era muy divertida.

Por cierto, Cirauki, en tus crónicas villavesas has olvidado citar a un personaje curioso de aquel campamento: Oronoz, un viejo que nos traía el agua en un tonel que portaba en su carro, conducido por un borrico. Eso quiere decir que aún te quedan crónicas que escribir.  Las esperamos ansiosos.

 

En Villamanín, creo recordar, no nos sometían a tantas obligaciones patrióticas.  Y lo que allí cantábamos con Torrellas era ya otro tipo de música, como aquel “Cerca de ti, Señor”, que nos dirigía cuando llegábamos a la cumbre de una montaña.

Recuerdo que, en una salida al campo, el mando principal del albergue quiso enseñarnos a deslizarnos por una cuerda desde una roca hasta un árbol situado unos metros más abajo. Tras las oportunas explicaciones, se dispuso a hacernos una demostración práctica. Se subió a la roca y se dejó deslizar a través de la cuerda. Algo le falló, porque el pobre hombre se dio un enorme costalazo contra el árbol, rebotando al suelo. Se levantó, nerviosísimo pero con porte muy digno, se recompuso, y nos preguntó si lo habíamos entendido. Afortunadamente no se rompió nada, pero nos dio un susto considerable. No recuerdo si alguno de nosotros probó a imitarle.

He vuelto a pasar varias veces por Villamanín, camino de Asturias, y he admirado el bellísimo paisaje que ya casi había olvidado, y aquel maravilloso río en el que nos bañábamos. Cuánto tiempo ha pasado…

Maxi Olóriz

DOMINGO SIN FUTBOL

DOMINGO SIN FUTBOL

Para aliviar la tarde de este domingo a los forofos que hoy no podrán ver futbol de primera, os dejo esta fotografía en la que Josemari Sierra Tascón se dispone a sacar de puerta con un buen "punterazo" de sus chirucas.

Portería junto a la granja del campo de la Escuela Mayor.

Balón recien untado de sebo en la balonera por el señor balonero (categoría indiscutible dentro de la jerarquía apostólica) que solo remataban de cabeza los valientes o los irresponsables.

Me parece reconocer a su derecha a Julito Correas como buen cancerbero que anima a Josemari Sierra a dirigir el balón al centro del patatal.

Lo que no nos cuenta mi tocayo es cómo se le quedó la uña del dedo gordo.

 


 

 Querido Josemary, tocayo: Te adjunto esta fotografía, probablemente del año 1963-64 por si te parece publicarla en el blog. Está un poco deteriorada por el paso del tiempo y otros avatares.


 
Yo sé que el que está de espaldas, de camiseta blanca, soy yo.


Pero no tengo la más remota idea de quiénes son los que me miran (¿admiran?) quizá con la consigna de no atacar para no quitarme el balón… Supongo que el que viste también de blanco sería de mi equipo.


Que se delaten, que salgan a la luz y soy capaz de darme la vuelta para demostrar que soy yo. Y estoy dispuesto a cambiar el año de su antigüedad ya que no estoy seguro de si es del 63-64 o anterior.


Un abrazo.
 

José María.

"la" blog de Julito Correas

"la" blog de Julito Correas

Hace ya un tiempo que Julio me envió, junto a otras, esta fotografía sobre la que le pedí me hiciese algún comentario.

Amigo Julito, gracias, me ha emocionado leerte, sentimental que es uno, y me emociona el publicarlo.

Vedle desmostrando a su madre los progresos en su formación...y qué mejor avance que las partidas de ping-pong.

 


 

Mi querido Josemari… a mí tampoco se me ha olvidado, pero he sido renuente en contestar, primero por cobardía, segundo por asombro, y tercero por un cierto pudor.

No sé si me explico.

 
Esa que juega al ping pong conmigo…es mi MADRE.
 
 Difícil palabra para recordar al ser que me dio la vida, que me amamantó, que me alentó de amores en mi infancia, juventud y madurez,  que ilumina aún mis sesentas y de la que espero las caricias del adiós esta vida, tan intensas  como fueron las del hola.
 
 Por ella  yo llamo a nuestra blog “la” y no ´”el”.
 
Todo el mundo sabe que web significa : net (red).
Y que log significa : diary (diario)
Pero nuestro/a blog, para mí es  como nuestras madres, como nuestras novias, como nuestras chicas, como nuestras esposas,  como nuestras hijas, como nuestras nietas…ES FEMENINO/A!
 
Y ahí aparece ella y en ellas otra vez, años después de su viaje al Norte, cuando me quedé huérfano de vida!
 
He ahí un daguerrotipo sepia de mis doce años entre barrotes de escuela menor de historia antigua… JUGANDO con mi madre.
Es un dolor-alegría.
Es un aguijonazo-imagen en el recuerdo del alma.
Es una dama del alba de mi vida.
Es un bastión de mi estepa y de mi valle.
 Es un perenne recuerdo de la canción de un TE QUIERO!
 
Es simplemente … MI MADRE.
 
Alguien dijo que “mamá”  es el nombre de dios que vive en los labios y el corazón de todos los niños.
Un hombre quiere a su amor más que a nadie, a su esposa mejor que a nadie, pero a su madre más tiempo que a nadie.

Un abrazote grande para todos.

Julio Correas