A través de Jesusito Herrero recibo esta informacion que hoy publico. El dibujo de la estación de Campomanes es del propio Jesús. El texto es del Águila Imperial Casorvitense Pitu.
HERÍAS – ERÍAS – IRÍAS y el General de los Dominicos P. Suárez .
Lugar de la parroquia con el mismo nombre (Lena), que dista 8 kms. de la capital municipal y se sitúa a unos 560 ms. de altitud. Su poblamiento se remonta al menos a la Edad Media, ya que se han encontrado restos de un monasterio del siglo X, el Monasterio de Santolaya,[1] junto al que se encontraban unos viñedos, las llamadas fincas de Viñamayor cuya posesión por la Orden de San Benito está documentada.[2] Por su parte, la iglesia parroquial, dedicada a San Claudio, mantiene la fecha de 1175 en una de sus piedras.
El poblado se levantó en un rellano a media ladera entre el valle del Güerna y del Payares, en la intersección del camino que procede casi horizontal por Munistiriu y San Miguel dHeros, con el que desciende de Bendueños por Castro.
Entre la toponimia relevante del lugar destaca El Tumelín: montículo saliente sobre el pueblo y Piedracea, junto al Cementerio actual; y Castro: finca que forma la explanada mayor sobre el pueblo, en el camino a Xuviles y a Bendueños.
Justo enfrente, al otro lado del río a su paso por Salas, están El Castro y El Castiichu de Corros, en otro de tantos paralelos estratégicos castreños de lugares distribuidos correlativamente por las vertientes opuestas de un mismo valle lenense.
En la tradición oral de los lugareños, destacan los ecos y los vestigios del Monasterio de Santolaya: finca bajo el poblado de Herías, en la que se fueron encontrando con los años diversos restos del conjunto monacal documentado por M. Pidal (sepulcros, un crucifijo, media campana, una pila bautismal...).
Y bajo El Monasterio de Santolaya están las fincas de Viñamayor, documentadas como "Viñas del Monasterio": hoy, conjunto montaraz de castañeros y praos en desuso que se fueron llenando de zarzas desde los años sesenta, sobre todo (límites de La Miraza, Papús, La Chaguna, La Casa Nueva, La Crucina...).
Una más o menos pequeña o larga historia queda atestiguada en diversos documentos medievales que hablan de posesiones benedictinas sobre Viñamayor: los topónimos cuadran también.
Fuera ya de Herías (en realidad, areas, campos sembrado, eras) otras fincas llevan el mismo nombre de Santolaya: entre La Barraca y Renueva, y entre San Pelayo, Parana y El Praón. Según la voz oral pertenecían al mismo monasterio.
"En Casorvía nun hay mozas
en Malvedo son pequeñas,
en la Frecha barrigúas
y en Hirias platiqueras.
En Bendueños nun las hay;
en Alceo calceteras;
en Carraluz son cobardes,
y en Piñera madreñeras.
Y el que quiera buenas mozas
que vaya a Teyeo per echas,
que las tien Pulicarpio
del tamaño de madreñas"
La parroquia de San Claudio de Herías está compuesta por los pueblos de Bendueños, Herías, La Frecha, Heros, Renueva, La Casa Nueva y San Miguel.
La iglesia parroquial de San Claudio conserva en una de las piedras la fecha de 1175, citada ya en tempranos documentos medievales.
FRAY MANUEL SUÁREZ FERNÁNDEZ
Dominico. Nació en Herías el, 5-11-1,895. Hijo de Antonio Suárez y de María Fernández Sus hermanos fueron, Santos y Rosario. Hizo sus primeros estudios en La Frecha y más tarde en Campomanes. Ingreso en el Colegio de los Dominicos de Corias, donde cursó Humanidades. En 1.913 ingresó en el noviciado de Padrón (Coruña), y después al Colegio de San Esteban de Salamanca, donde estudio Teología destacando como canonista. Estudio luego Filosofía nuevamente en Corias. Fue ordenado sacerdote el 20-2-1.921, y luego enviado a Roma, donde cursó estudios especiales de Derecho Canónico en el Colegio Angelicum de Roma, y Derecho Romano en El Apolinar, también de Roma, graduándose como doctor en ambas Facultades. En 1.924 regresó a España, y enseño Filosofía en Corias hasta 1.927. Volvió a Roma, y enseñó Derecho Canónico en el Colegio Angelicum, hasta 1.946, en que fue elegido Maestro General de la Orden. Fue el octogésimo Maestro general y el decimocuarto español que desempeñó el más alto cargo de los Dominicos.
Debido a la gran estima que le tenía el Papa Pío XII, y a su condición de diplomático de primera fila, intervino en la elaboración del Concordato entre la Santa Sede y España. También intervino de forma decisiva, en el proceso de beatificación de Fray Melchor García Sampedro. La Orden le otorgo el más alto docente de la misma: Maestro de Sagrada Teología. En Roma fue decano de la Facultad de Derecho Canónico de 1.932 - 1.941; Rector Magnífico del Colegio Angelicum 1.942-1.946; Miembro y consultor de varias congregaciones y tribunales romanos entre los que destacan: de la Iglesia Oriental, del Concilio, del Tribunal de la Rota, del Santo Oficio, juez del vicariato de Roma, etc. Como anécdota podemos decir que su examen de oposición al Tribunal Supremo de la Rota, que aprobó, duró más de ocho horas. El Padre Suárez pertenecía al Consejo Superior de Investigaciones Científicas; el gobierno español le concedió el titulo de Grande de España de primera clase en virtud del derecho otorgado por los reyes de España a los sucesores de Santo Domingo en el generalato de la Orden; en 1.950 fue condecorado con la Gran Cruz de Isabel la Católica. Hablaba las principales lengua vivas, y conocía alguna de las lenguas muertas. En un viaje desde Roma a España, sufrió un accidente de automóvil en el que resultó muerto al chocar contra un árbol en Perpignan (Francia), en el accidente también falleció su secretario. Era junio de 1.954. Hombre virtuoso, de carácter extraordinariamente sencillo y cordial, volvía siempre que le era posible a su pueblo natal de Herías. El Ayuntamiento de Lena puso su nombre a un barrio de Pola de Lena "Barrio Padre Suárez". También tiene una placa en la Estación del Ferrocarril de Campomanes.
En atención a que el P. Suárez era hijo de un obrero ferroviario, en 1955, la RENFE colocó en la estación de Campomanes, la más próxima al lugar de Herías, una lápida con la siguiente inscripción: "En esa estación transcurrió la infancia admirable del P. Manuel Suárez Fernández, General de la Orden de Predicadores, Teólogo, Rector y Jurista eminente, hijo del obrero de vías y obras minero-cantero del Puerto de Pajares D. Antonio Suárez Tuñón.
Es justo decir que el P. Suárez no era de Casorvida pero desde Herías, ubicado justo enfrente de Casorvida, veía y se empapaba de su aire lo que le supuso una fuerte vocación.