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Antiguos alumnos dominicos VIRGEN DEL CAMINO - LEON

FOTOS Y DOCUMENTOS

GALLINAS, POLLOS Y UN NIÑO

GALLINAS, POLLOS Y UN NIÑO

Hoy os dejo esta fotografía y el texto del correo que me envía nuestro compañero Benito Pérez Villalba, a quien enviamos desde aquí nuestro  mejor abrazo. Feliz viernes para todos.


 

 

Amigo José Mari,

revisando en fotos y documentos me encuentro con esta fotografía, que si la vista y los recuerdos no me fallan se trata de la granja que los PP Dominicos tenían en S. Mateo de Buelna donde había gallinas y pollos y el niño que aparece en la foto según mis cálculos es mi hijo mayor ayudando a su abuelo al que algunos conocisteis en vuestro paso por Las Caldas de Besaya. Se llamaba Arsenio.

Benito Pérez Villalba

MI PRIMER ESCRITO

MI PRIMER ESCRITO

Nuestro compañero Maxi Trapero, investigador, catedrático y humanista ilustre, mira por donde descubre su primer escrito en la revista CAMINO. Feliz hallazgo. Ved la página de la revista que tenemos  en el álbum  CAMINO de Ver Fotos/Documentos.


Esta foto es reprodución de una página de Camino, la revista de La Virgen que tenéis en vuestra página.

Para mí fue una sorpresa enorme, y de una gran alegría: sin saberlo me encontré con un texto -creo que el primero de todos los que conservo- en donde relato mi reencuentro con Corias, a donde fue la escolanía (yo era el solista de voz tiple) a cantar una misa por algún motivo importante; en él compruebo lo hondo que se me grabó mi primer año de Corias.

Un fuerte abrazo, Maxi

INMAS Y CONCHIS

INMAS Y CONCHIS

Día de la Inmaculada Concepción. Felicidades a todas nuestras Inmas y Conchitas. Hoy también era un día grande, nos dejaban bajar a comer a casa, éramos unos privilegiados. Y en mi memoria, sobre todo, era el día de la Madre. Siempre he recordado que en este día nunca faltó la película en el Teatro después del rosario de las cinco. Era la razón para subir de casa al Colegio con cierta alegría sin tener que sorber los mocos como en otros muchos días. Y recuerdo, no sé el motivo, una película que nos "echaron" un día como hoy, FIEL AMIGO, la historia de un perro amigo y defensor de su amo.

Hoy el día en León esta triste, oscuro, media niebla, un día típico del otoño que se acaba. Estoy poniendo con Alberto el árbol de Navidad y el Belén, y alrededor, un tren eléctrico para que venga el pitufo de mi nietín y me lo escojone, pero, curiosamente, hasta me hace gracia.

Ved el mosaico de la Virgen Inmaculada del Padre Iturgáiz, a la entrada del Colegio, ese que hoy permanece medio oculto por el alero que tan sabiamente construyó y dimensionó, se puede decir que es su autor,  el querido arquitecto belga conocido por Antonio Argüeso.

CARMEN, CIGÜEÑA GENEROSA

CARMEN, CIGÜEÑA GENEROSA

Fijaos en lo que me cuenta Luisito Heredia que hoy comparto con todoz vozotroz uztedez (es que tengo algo en el frenillo).

Para que podáis seguir alguna pista, reconocer a alguien o hasta llegar al paradero de los "haigas", del 600 y del doscaballos, os dejo las fotografías que me envía Luisito en el álbum SANTUARIO de Ver Fotos/Documentos.

Feliz nuevo mes de Diciembre.


 

Querido Josemari

 

La vida, en efecto, es un pañuelo.

 

Las fotos que te envío datan del período 63-68 y para mi ya tienen su historia y recuerdo asimilado al Colegio Fundación Virgen del Camino y al Santuario – tampoco me sale llamarlo/le/la Basílica - puesto que me las regalaron el día que recibí también el regalo de mi nieta Inés.

 

Durante la larga espera en la habitación del hospital esperando ansiosamente a que la cigüeña asomara, al menos, su largo pico, empecé yo a dar el idem con una amiga de mi consuegra para relajarnos. Tanto dimos ambos al idem, que, de pronto nos encontramos en Astorga y decidimos seguir  camino hacia León con parada en La Virgen del Camino.

 

Resultó que la que ya es ahora mi amiga Carmen, de edad algo más avanzada que yo porque ya está jubilada, vivía y ejerció su profesión de maestra por esos lares y recuerdo que me habló también de Vegaquemada.  Al decirle yo que había conocido bastante bien esa zona y que me encantaba y que además había sido yo seminarista en la Fundación Virgen del Camino, se le pusieron los pelos de punta, según ella, aunque más bien yo diría de gallina ya que estábamos en el mismo corral esperando a la cigüeña.

 

No daba crédito Carmen a que el feliz y futuro  abuelo en minutos hubiera sido alumno del Mejor Colegio que ella hubiera conocido y de haberlo sido además durante los años en que ella iba con asiduidad a visitar el Santuario, tanto por la magnificencia que aquella “caja de zapatos” que para algunos representaba en aquellos felices años, pero  más por la devoción que sentía por su Virgen, la paz que el Santuario desprendía, su belleza arquitectónica y sobre todo las angelicales voces de la Escolanía. Es curioso que a mi se me estén poniendo al decir esto ahora los pelos de pavo.

 

Pues bien, para una sorpresa más, al día siguiente de la llegada de la cigüeña, se presenta mi consuegra con un sobre conteniendo una cariñosa y emotiva carta acompañada de las fotos que te envío como regalo de mi nueva amiga Carmen por el nacimiento de mi niña Inés. No son copias sino originales. Lo que para mi, le da más valor a este regalo que ya está guardado en el Baúl de La Virgen del Camino.

 

Lo apóstoles no han cambiado; siguen en el mismo sitio y parece que el tiempo no ha pasado por ni para ellos.

 

No puedo decir lo mismo de la ingente cantidad de personas que asistieron en esos días a la Misa de 11,00, digo yo, y que hoy día, quizá alguno de sus protagonistas o familiares se reconozcan o sean reconocidos.

 

Lo mismo digo del 2 Caballos o del 600. Los otros dos “haigas” que flanquean al 2 Caballos no debían ser muy comunes en aquellos años verlos circular por la zona. Uno parece un 1.600 y el otro, por lo menos, propiedad de D. Pablo Díez. Confirmado que el 2 Caballos no era el tren de mi padre porque la matrícula es de León y bien visible. La del 600 también y caería de espalda ahora mismo si el 600 fue de visita a ver a algún exapostólico de Villaba pues su matrícula es SS y hacía por aquellos años el auto número 50.000 del parque móvil de Guipuzcoa. ¡Qué sonido a tercer premio de la Lotería de Navidad¡ CINCUENTAMIL…….PESETAS, CINCUENTAMIL…………………..PESETAS¡

 

Bueno Josemari, como te digo, puede ser que alguien se reconozca o reconozca a alguien y siguiendo pistas, a lo mejor lleguemos incluso a dar con el paradero de los  

“haigas”, que más de uno desearía tenerlo como joya de su colección privada.

 

Un beso a toda la chusma.

 

Luis Heredia

 

Evaluaciones en Noviembre de 1963

Evaluaciones en Noviembre de 1963

Hay ocasiones en que no salgo de mi asombro.Transcribo el título del correo con el que nuestro querido compi Xabier Olano me envía su descubrimiento. De todas formas, en aquellos años, de evaluaciones ¡nada!, eran las NOTAS como catedrales y nada más. Y ¡ay de quien no aprobase en conducta!.

Id corriendo al álbum DOCUMENTOS de Ver Fotos/Documentos para fisgar con calma y detalle las notas de los mayorones de la yeguada del 60,el curso de mi hermano Andrés.

A alguno que presumía de conocimientos, de preboste del sindicato de la tiza, je, je, se le ha visto el plumero y tendrá que "recuperar" (qué palabra más rara).

Un abrazo y gracias, amigo Xabier. Parece increible haber conservado estas dos hojas que encierran tantas "notas". ¡Peazo pergamino!.


Querido Jose Mari.

   Como sabes estamos en tiempo de evaluaciones o de notas como decíamos antaño.

Pues bien, -como diría el P. Huarte-, en una de las redadas que hice hace poco por mis viejos libros he aquí que me encuentro casi con un pergamino (fíjate en el color amarillento-dorado viejo de la hoja y del desgaste de la tinta estilográfica manuscrita...).

   

 El escrito en cuestión data del noviembre de 1963. Es un resumen copiado a mano de las notas que nos dieron a los de 4º A  que éramos los 36 mayores del curso de la yeguada del 60,  -para que se quejen los profes de ahora con 25-... en el colegio de la Virgen del Camino. En la lista aparece gente que acude a tu web o que salen citados muchas veces; Manolito, Manolón, Arranz, Barrado, Borge, Cicero, Estrada, Izquieta, Manso, De Pablos, Jose Fernando, Olano, Santamanrta, Peña, Rey, Suazo... y algunos que salen menos pero que están en mente de todos: Tobes, Velasco, Manjón, A. Alonso,Camilo, Faes, Aguilar, Urbano, Notario, Palacios, Plaza, Rebollar, Ribera, Salvador, Serna, ... Todos estábamos evaluados en varias asignaturas. Leo por orden: Religión, Latín, Matemáticas, Ciencias, Historia, Lengua y Lengua Inglesa. Como puedes ver Inglés es la asignatura que recibe las notas más bajas (El P. Tascón era muy fino poniendo notas y de regalar: nada). El curso era bueno, como verás, porque no hay muchos suspensos.  Los alumnos que aparecen son todos los que estábamos en 4º A en ese año y también aparecen otros seis alumnos de 4º B en la segunda hoja: Urrutia, Peñalba, Viñuela, Laiz (?) Sariego, Mistal. A la derecha se realizó la suma de todas las asignaturas pero alguna quedó sin hacer y la he dejado tal cual. El manuscrito es mío y orijinal. No está a la venta. Se podrían hacer más estudios transversales, comparativas, recomendaciones, recuperaciones, estimativas y todo lo que ahora se hace.

   

No sé si entonces había un junta de evaluación como suele haber ahora. Nosotros lo que palpábamos y veíamos era al Director (P.Pedro) en clase,- ya que nos daba Religión-, y sobretodo al P. Prior (P. C. Ruiz) en el estudio general haciendo los respectivos análisis y demás recomendaciones. 

  

Por mi parte creo que es mejor dejar el manuscrito como está, ¿no te parece?. Pero no me dirás que no tiene morbo fisgar a aquellos que recordamos y ver si la evaluación era positiva, muy positiva, negativa o progresaban. Me imagino que habrá sorpresas en algún caso y confirmaciones de los que ya apuntaban bastante alto. Muchos éramos los que por ahí andábamos. Pero bueno, éramos majos, teníamos ganas y no nos quejábamos. Queeríamos hacer algo en la vida y tirar para adelante, como ahora.

   

Buenos José Mari, menudo rollo que te he metido, como dicen mis hijos. Te lo dejo para que lo registres, lo sanees y en su caso lo publiques y ver si los de mi curso se animen a hacer comentarios, que la verdad exceptuando a alguién, no los veo por ninguna parte. Un fuerte abrazo para todos los del curso, para l@s que acuden a esta pagina y para tí en particular. Cuídate, tío.

Hasta la próxima. Agur. Xabier.

 

PD. Por si alguno le parece que éramos muchos alumnos en clase, si no estoy equivocado creo que en 3º éramos 42. Ahí es nada. El P. Pedro lo podría confirmar.

 

LA PINTURA DEL ALERO

LA PINTURA DEL ALERO

Recibo desde Bruselas, seguro que con amor, este correo y relato de nuestro querido y "grande" compañero Antonio Argüeso. Te envío un abrazo para tus días amorriñados desde la tarde de un frio domingo cazurrín, viendo cómo se escapan las primeras chispas de nieve. 

Además de invitaros a revisionar las fotografías que señala Antonio, hoy os dejo esta que he sacado del libro RETABLOS en la que aparecen las humildes casuchas de adobe que había a la entrada del colegio. Las campanas deben ser las del viejo Santuario que sonaron allí mientras la imagen de la Virgen permaneció en el colegio construyendo el nuevo Santuario. Si estoy equivocado, por favor, corregidme. 

Hola, José Mari

Como los días por aquí son amorriñados, he recordado algo del internado. Si ves que puede interesar, lo pones donde mejor te parezca. Como verás (mejor leerás) a los que la naturaleza nos dio orejas en vez de oídos nos las apañamos como pudimos y colaboramos en lo que se supo. Bueno algunos, que otros siempre se escaquearon. De estos últimos (es decir, con orejas y nada dispuestos) unos, cual Ruano o Cenador Descosido, por citar los mejores cantores de la ilustre añada, como el Ebro por Zaragoza guardan respetuoso (¿?) silencio, mientras que otros ahora se las dan de hablar a/con jumentos y equivalentes o de ser, en Las Caldas, recordados como segadores de pro aunque en la memoria colectiva poca constancia de ello queda. Lo dicho, Pitu, menos faroles y a ocuparte del nietín, que eso seguro que se te da bien.

Y gracias por esta ventana que con tanto dinamismo mantienes abierta a nuestro pasado común que, según el Trapi en entrada anterior, tantos agridulces recuerdos vehicula. 

Un fuerte abrazo

Antonio Argüeso


 

 

Hay recuerdos que permanecen tenazmente incrustados en la memoria. En mi caso hay uno que considero curioso. Se trata del de la pintura del alero que iba de la portería hacia el primer edificio del internado y que estaba, si mal no recuerdo, frente al refectorio del colegio mayor (puede verse en las fotos 141, 142 y 150 de “El Colegio”).

 

Al principio de nuestra estancia, entre el edificio y la portería había todavía un caserón (puede verse en la foto 167 de “El Colegio”) con el que parece ser hubo problemas de expropiación. Finalmente se derruyó y se construyó un muro de protección/separación. Sobre este muro se añadió un alero de metal que evitaba, aunque sólo en parte, que nos mojáramos al ir hacia la iglesia. Simultáneamente se construyó el túnel, con lo que dejamos de arriesgar la vida y, sobre todo, detener la escasa circulación cuando, en estrictas filas, cruzábamos la carretera para ir al santuario (¡pena de fotos de aquellos épicos trayectos!).

 

Pero claro, para impedir que se corroyera el hierro había que tratarlo. Y los tiempos eran de escasez o mejor, de penuria. Y en el internado, como acertadamente decía Isidro en alguno de sus excelentes y entrañables globos, nos formábamos todo el tiempo. Ahora bien, esta formación tenía categorías. Los había que se formaban musicalmente, aprendían además a tocar instrumentos, otros eran excelentes deportistas, hubo hasta pinchadiscos, pintores y diseñadores de prestigio y ¡no hablemos de los de fina pluma! Y estábamos también los otros y de los otros, si éramos bien dispuestos, ayudábamos en lo que podíamos.

 

Creo que en este blog no se ha rendido aún justicia a los ayudantes de todo. Alguien ha hablado aquí ya del joven, y recuerdo que simpático y dicharachero soldador o de aquél que con un artefacto, para nosotros lunar, buscaba agua en el mesetario subsuelo. Pero también hubo el carpintero, los electricistas, los albañiles, el experto en electrónica… a los que ayudábamos en sus trabajos supongo que para ahorrarse el sueldo del pinche. Claro, cuando se habla de ayudante en todo hay que hacer una mención especial a Evelio Pesquera, maestro de maestros en arreglos y apaños y a Ribón “el chispas”. También estaba Muñiz pero de éste, por ser de yegüada inferior (perdón, posterior, ¿en qué estaría pensando?) pude apreciar menos su saber, dado que yo sí anduve con todos los maestros arriba mencionados (y algunos más, como vendimiadores o champiñoneros).

 

A lo que iba del alero. Resulta que al final se contrató un pintor para que le diera una capa de minio, esa pintura antioxidante roja que en aquellas épocas, sobre rara, era carísima. Y claro, el pintor pasó la factura, indicando los metros cuadrados pintados y el minio utilizado. Ignoro todo sobre el entramado del trabajo, sólo recuerdo que un día el Padre Pedro nos llamó a Evelio y a mí y nos pidió que, al caer la tarde, fuéramos con una escalera a donde el alero. Cuál no sería nuestro asombro al ver allí al Padre Pedro y al Padre Uría, por primera y última vez, ¡en pantalones! Y ambos, con dos rollos de cinta aislante, se pasaron un tiempo loco subiendo y bajando, pegando y despegando cinta, midiendo y apuntando los resultados en un esquema que habían dibujado del alero. Al final resultó que había mucha menos superficie de la que el pintor indicaba. Ignoro qué pasó, pero me imagino que se ahorraron unas cuántas pesetas de las de entonces. Ya sé que esas pesetas tenían un valor nominal muy inferior al del actual euro, pero dadas las circunstancias su valor real superaba con creces al de la europeizada moneda.

 

MAXI TRAPERO EN LA PEÑA DE FRANCIA (1966)

MAXI TRAPERO EN LA PEÑA DE FRANCIA (1966)

Estas son las últimas fotos  (por ahora) que me envió hace ya un tiempo nuestro compañero Maxi Trapero a quien, en este mes más que en el resto del año, envidiamos por sus paseos por la playa de las Canteras de la bendita isla de Las Palmas. Amigo Maxi, en León, ya sabes, chuzos de punta.

Te envío este abrazo que compartimos todos tus compañeros. 

Os dejo estas fotografías en el álbum CASI FRAILES de Ver Fotos/Documentos.


 Estas fotos (Pertenecen a una visita que hice yo a mis antiguos compañeros en la Peña de Francia donde pasaban las vacaciones; debió ser hacia 1966 ó 67, y creo que mis compañeros estaban ya haciendo teología en Salamanca; en ellas creo que reconocerán a varias personas que llegaron a ser frailes, muy dignos y muy beneméritos, de los que se fueron a Centroamérica a misiones muy comprometidas.

Y acabo felicitándote y dándote las gracias por lo mucho que has logrado y has puesto a disposición de todos, para nuestro gozo.

Un fuerte abrazo, Maxi

 

Qué grande ser joven

Qué grande ser joven

Esta foto de hoy es una demostración más de como el G.L. nació de los despojos de quienes, por no merecerlos, huíamos de los hábitos blancos. En esta foto reconoceréis, tampoco hemos cambiado tanto, a Tere (la santa de mi hermano Andrés), Andrés Trapi, Merce su santa, Luis Manuel Selva (+), Quique Muñiz y Martín con dos muchachas que fueron intentos que no prosperaron, Meli y Marichu. Agachados Pachi San José, mi hermano Andrés, mi inolvidable hermana pequeña Milagros (+), Felipe Tascón, mi hermano Froilán, mi padre Andrés, Pedro Pajarín y con paraguas este furriel con una cazadora de cuero marrón de la que presumía como si tuviera un tesoro, que lo era.

También identificaréis el lugar. Está tomada en la entrada del Colegio, todavía sin asfaltar, a la espalda las ventanas del refectorio de la Escuela Mayor y la Recreación de los Frailes, en la mañana del día 5 de Octubre de 1969, día de San Froilán. Habíamos subido al colegio por petición del pPrior para ayudar a "mantener" el orden por el Santuario, ya sabéis, masiva afluencia de devotos. Ved el brazalete que lucen, para tal cometido y como signo de autoridad, Martín y Froi.

La fotografía ha sugerido estas líneas a mi querido Andrés Trapi. Gracias, amigo-hermano.

Feliz fin de semana.


 Hubo una película en aquél teatro del Colegio de los Dominicos de la Virgen del Camino, en aquellos sesenta, que se titulaba “ES GRANDE SER JOVEN”, y me enamoré inútilmente de una adolescente actriz que se perdía por los huesos del hijo del matrimonio protagonista. ¿Nostalgia, añoranza, morriña?, ¡NO!: Tiempos vividos que ahora se pueden recordar y, por lo tanto, revivir.

 

Un domingo de los años setenta en autobús de Fernández a la Virgen del Camino, a la  misa de once en el Santuario. Fueron muchos domingos. Nos gustaba ir a misa de once y, al finalizar, ver a través de la puerta acristalada a nuestros… hermanos bajar del coro camino del túnel hacia el Colegio.

En otras circunstancias, cuando yo era alumno adolescente y hacía aquel mismo recorrido, miraba de soslayo a la feligresía desde dentro, a través de aquella pared y puerta de cristal buscando otra joven actriz de alguna película.

 

Ahora –ayer- la situación y los sentimientos eran distintos: Veías desde afuera hacia dentro refrescando la memoria con hermanos, con situaciones, con ambientes… Durante algunos años de la niñez-adolescencia habías convivido, compartido todas las horas del día -once meses por año- la alegría, la felicidad, el cabreo, la morriña, la afinidad, la tristeza, el cariño, la angustia, el amor, el aburrimiento, la lejanía del cariño familiar…Una cucharada del Cola Cao, un cigarrillo a escondidas, un trozo de chorizo, un libro…

Y alguien interpretaba nuestro acercamiento, aquellas visitas al Santuario y al Colegio, nuestro deseo de continuar un vínculo, al menos visual que ya era historia adherida a nuestra vida, con el fantasioso e imaginativo argumento de que la presencia de aquellos rapaces y rapazas pretendía crear envidia y ocasionaría a aquellos jóvenes “la pérdida de la vocación” (¿la vocación de quién?). ¡Quiá!, decimos en ocasiones por esta tierra leonesa para negar.

 

No es revisión con crítica negativa, ni de provocación para la reflexión; es recordar. Y recordando hay momentos con sabor agridulce.

 

Ya no soy joven, tampoco viejo y sí mayor.

Y satisface haber seguido en contacto con padres –he escrito padres, no Padres, porque también fueron-, y haber recuperado el cariño de aquellos muchachos que no figuran como hermanos en tu libro de familia, que ni falta que hace: El cariño no necesita tener registros oficiales.

ANDRES M. TRAPIELLO

 

NAVIDAD DE 1967

NAVIDAD DE 1967

Hace ya unas semanas le pedí a Quique Ideas Muñiz que me escribiese algún comentario para poner digno pie a esta fotografía con la que, a la vez, quedase patente nuestra vieja vinculación con el Colegio, con los buenos Frailes y, sobre todo, entre nosotros, una vez abandonados Cole, Noviciado o Caldas.

Esto es lo que ha escrito. Gracias, amigo-hermano.

Nota.- La fotografía está tomada delante de las ventanas del refectorio de la Escuela Mayor, al pie del estanque de la portería del Colegio.

Otra.- Este domingo pasado, después de cuarenta años, volvimos a ver al P. Olóriz en La Virgen del Camino.


NAVIDAD de 1967

 

Ya lo habréis percibido en muchos momentos de este libro amigo de recuerdos cariñosos; pero nosotros lo vivimos y lo sentimos ya desde el principio; desde nuestro aterrizaje secuencial en este otro lado del Colegio: y es que Andrés Cortés Gracia, “el papá”, estaba dotado de un magnetismo de especial sensibilidad; y disfrutó uniéndonos, y viviéndonos juntos, con un humor y un amor irrepetibles.

 

En aquel tiempo -¡que evangélica expresión!- Ángel Torrellas, nuestra gran referencia anterior y de memoria aún cálida, no podía entender unas navidades sin villancicos en el Santuario. Y quiero recordar que ambos, juntos ahora de nuevo en el Norte, decidieron proponer desde el Coro algunas emociones a quienes acudían en esas fechas al Santuario; y dedicarles algún villancico tierno, mientras la Escolanía hacía vacaciones.

 

El P. Olóriz y el P.Pedro Sánchez-organista, sumaron todo su entusiasmo.

 

Y Froilán, entonces aún A.O.P., se añadió, con los mayores, también ilusionado.

Entonces, Andrés Cortés padre, el Trapi, Itho Cortés (Andrés hijo), Felipe y yo, escogimos en el Orfeón Leonés, donde continuábamos desahogando nuestras aficiones musicales, algunas voces blancas que sumaran tonos más brillantes a nuestra mejor voluntad.

Y en primera fila, más Corteses: Carmen y Pili (ésta aún no sabía que un novicio de Caleruega iba a dejar de parecerse a San José unos meses después, para, a través de las matemáticas, acercarse a ella -en forma de Pachi- y llegar a formar una de las familias más bonitas que hoy se conocen).

Esa Navidad, y también en Caleruega, otro novicio, y tan cantor como Josemari Cortés, ya conocía a los Brincos. Y esperaba las noticias de nuestras actuaciones en el Coro mientras decidía si continuaba allí  o regresaba a León para iniciar los preparativos, durante los cuarenta años siguientes, del Reencuentro de 2007.

Y Luisito Selva fumaba que te fumaba en Caleruega.

Y Pajarín todavía piaba en Las Caldas.

Y Martín AOP acababa el 6º en el Colegio y el 1º en la vuelta a la finca.

 

Bueno: pues los villancicos sonaron más que dignamente. Y recuerdo que suplimos la calidad y viveza de la Escolanía, con un esfuerzo e ilusión que sólo la conjunción de dos corazones como los de Andrés “el papá” y Torrellas “el Ángel” podían conseguir.

 

Tal vez ahora entendáis mejor el cómo, y el por qué, el GL permanece desde esa cuna de ternura y privilegio, tan unido, tan hermano y tan feliz.

VA POR ELLAS

VA POR ELLAS

Precioso relato de Carlos Tejo. Un lujo, sí señor. Gracias amigo Carlos.

 Querido José Mari y familia,

Animado por el video NUESTRAS SANTAS y por el relato que sobre nuestro compañero Espinosa, foto incluida, nos regala el bueno y peleón de Alberto Gago, haciendo Luis Heredia de intermediario, y siendo hoy, en el momento que te escribo, el día dedicado a la infancia, me atreví con estos recuerdos un poco embarullados, como embarullada estaba nuestra cabeza en aquellos años, amasando felicidades y miedos, mezclándose gloria y pecado. Aprobecho lo del Pisuerga que pasa por Valladolid para enviarte una foto de  mi hermano José Ramón, en el papel de la Envidia, del Hospital de los Locos

Después de un paron demasiado prolongado, vuelvo al tajo, que en portugues quiere decir tejo.

Un abrazo cariñoso para ti, para todos los tuyos y para los que tu quieras y se dejen.

 

Carlos Tejo

LOS JUEGOS DE NUESTRAS SANTAS, DE CUANDO NIÑAS

 

Desde muy niños, en mi casa, los hermanos jugábamos a “hacer teatro”

Todo eran representaciones. Con guiñoles o a cara descubierta. Hasta decíamos misa, en latín, en una cabaña que habíamos construido en el bosque de eucaliptus de Bada.

Los niños y niñas de la zona de la playa escuchaban boquiabiertos los sermones terribles que, concretamente yo les soltaba, a imagen de aquel Padre que en las “Misiones” de Semana Santa de 1960, nos había atravesado con aquella frase: “Vosotros, pecadores riosellanos, que matasteis a mi Cristo…”

Más gustaban sobremanera las historias y versos que, escuchados a nuestra madre, sonaban a recuerdo perdurable y redivivo de cantares y romances que habían volado de pueblo en pueblo como mariposas al viento en boca de los trovadores.

 

El bosque fue nuestra tierra prometida. Estaba, porque ya fue engullido por el urbanismo más despreciable, pegado a un río que llamamos Malecón, tan pequeño que se convierte en ría  preñada de mar cuando sube la marea. Aún hoy me dejo pasear por sus orillas y disfruto viendo alguna pareja de lavanderas rasear el cristal del río. Recuerdo las pequeñas hogueras en el anochecer. Oigo crepitar las astillas y veo las llamas iluminar nuestros cuerpos de niño y nuestras sombras danzar por el suelo y por los troncos de los árboles.

 

Un mes de Septiembre, o ¿fue en Agosto? de 1962 desperté en La Virgen del Camino y

descubrí un mundo que ni había imaginado.

 

El teatro no se improvisaba. Aquellos compañeros mayores se convertían en actores como los de verdad. Como los de el TEATRO POPULAR ESPAÑOL, que se pasaba largas temporadas instalado en su carpa, junto al muelle, con función casi diaria y repertorio invariablemente clásico. Nuestra madre no se perdía una obra. ¡Cómo disfrutaba¡

 

Yo no sé por qué pero a mi me quedó grabado el Auto Sacramental “El Hospital de los Locos”. El Alma, la Locura, la Inspiración, el Deleite, la Razón, el Mundo, y sobre todo la Envidia, que interpretaba mi hermano José Ramón:

¡Ah, necio¡ Mucho me enfada

Ver tu atrevimiento loco,

Por su apariencia dorada.

Hablas mucho y  haces poco;

Prometes y no das nada

 

Los del coro cantábamos:

“Alma, por fin ha llegado

 hasta ti la Redención:

¡Que aún hay sangre en el Calvario

Y sobre todo está Dios¡

 

Y mientras esto ocurría, allá en mi pueblo, los niños seguían jugando a la peonza.

 

Las niñas, en la otra esquina del lugar, disfrutaban con juegos en los que la demostración de superioridad sobre los demás no era lo más importante.

 

Ellas disfrutaban jugando al Rayón o a la Tángana,  dibujando círculos o casillas en las calles o plazas a modo de circuito con calle única y descanso en doble. Juego que está a  punto de desaparecer por motivos derivados del orden y ornato públicos, que de forma sesudamente razonada prohíben tan magno desacato a la “excelencia turística” de nuestras localidades.

Cuando era lícito que las niñas y niños jugaran fuera de casa, con otros amigos, y no solo con el ordenador, en ese juego del rayón, las niñas lanzaban sobre el dibujado circuito una piedra plana al cuadro que se había designado.

-“A la tángana, piripitángana, tángana entera, pata cabrera, ojo de buey…¿qué pide usted?” Los saltos se daban a la pata coja menos en el cuadro doble. Se empujaba la piedra intentando acabar el circuito sin que la piedra saliera de los límites establecidos.

Siempre quise averiguar que significado tenían el número de las casillas o que representaba aquel itinerario. ¿Podía la piedra plana ser la representación de la niña en su paso por esta vida, a la que se la llevaba por un camino prefijado, cerrado?

 Lo más seguro es que solo fuera eso, un juego de niñas.

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Tanto mi padre como mi madre tenían buena predisposición musical. Mi madre había tocado algo el violín y mi padre presumía de tener buen oído y buena voz para lo popular.

Desde siempre, mis hermanos y yo habíamos cantado en las fiestas de familia. “Por que ha pintao tus ojeras, la flor de lirio real…” Cómo se nos daba de bien “La campanera”. Y en Navidad los villancicos y poemas por portales y  bares del barrio.

 

Eres ricu y poderosu,

Ricu, ricu de verda,

Que me lo dixo mio madre

Cuando díbamos a cenar.

Dixo que tou yera tuyu,

Qu´en toes partes estás,

En el cielo, en la tierra,

En tou el mundiu,

En el Santísimu Sacramentu del Altar.

 

Pero claro, en el lugar donde ahora estaba, el canto no era de chigre. Aquí, en mi nueva casa, toda la música era nueva. Aquí se juntaban cuatro, cantaban los cuatro de forma distinta y sonaba bien.  Cuando lo hacíamos sesenta o más, aquello te convertía en un ser inmaterial. El “yo” que cantaba no tenía cuerpo. Éramos casi Ángeles.

 

Mientras esto ocurría, los niños que había dejado en Ribadesella seguían jugando a las canicas.

 

Las niñas, en la otra esquina del lugar, se divertían con sus cosas sencillas.

 

Los alfileres era un juego femenino que solo lo vi en Ribadesella cuando yo era muy crío, y que volví a contemplar a finales de los sesenta en la vecina comunidad de Cantabria, concretamente en Panes.

El juego consistía en que una niña tirara al suelo uno o varios alfileres con cabeza en forma de bola de colores. La niña siguiente hacía lo mismo intentando montar sus alfileres sobre los de su amiga y de esa manera se ganaba el alfiler que había quedado tocado o debajo. Si esto no ocurría con la segunda concursante, lo intentaba la tercera. De esa manera, las niñas coleccionaban alfileres como los “guajes” canicas. La diferencia con nosotros es que ellas siempre fueron más legales y más leales en el juego.

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En mi casa, todos dibujábamos mejor que el resto de los niños y niñas de Ribadesella; pero en León, lo de aquel chaval, Javier Serrano, lo que salía de sus manos, aquello si era para tener envidia. Y me dediqué a copiar aquellos dibujos que aparecían en la revista Camino y a enviárselos a mi hermano LuisMi, el más dotado de todos nosotros. Descubrí lo que eran las vidrieras, los mosaicos, las esculturas de Subirach…Todo estaba allí, casi en el espacio de un pañuelo, obra y artistas. Y todo aquello era para mi, y me convertí en esponja.

 

Mientras esto acontecía, allá en Ribadesella, los que yo había dejado por el bosque de Bada se seguían divirtiendo saltando los unos sobre los otros, puestos en fila, diciendo “piqueo”…”repiqueo”…”requetepiqueo”…!zas¡ taconazo en el culo mientras pasábamos, me parece aún estar con ellos, por encima del infeliz de turno que le tocaba estar agachado.

– “Tan fuerte no vale, si seguís así yo no juego…”

-“Jolin…fue sin querer, agáchate otra vez, que todavía te toca”.

 

Y las niñas a lo suyo, a la estrella de sus juegos: la comba.

Una cuerda, dos niñas a los extremos, sujetando y volteando la misma y las demás a saltar, de una en una, de dos en dos…ahora cinco, o más. Canciones diversas acompañaban esta danza, cual si de una letanía se tratase. “El nombre de María, que cinco letras tiene…” o aquella otra: “En un castillo había tres colores, rojo blanco, anaranjado. Pisé el rojo, me quedé cojo. Pisé el blanco, me quedé manco. Pisé el anaranjado, me quedé escalabrado”.

 

Los críos de entonces, mirábamos ese juego por motivos diversos. En primer lugar, porque nos habría de verdad gustado saltar con ellas, demostrándoles nuestra resistencia y pericia en los saltos; en segundo lugar, porque nos extasiábamos mirando aquellas faldas que, al saltar acompasadamente, se subían dejando entrever unas rodillas, como “palos con nudo”, en una época en la que ni la Venus de Milo venía fotografiada en los libros escolares…por si acaso.

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Pero aquí estoy, en 1964, en la Virgen del Camino, enfrascado en latines y corcheas. Hoy vienen los de la Discoteca Popular Católica. Vamos a grabar por la noche, en el Santuario, el Aleluya y el Amén del Mesías de Haendel. Estamos tranquilos. Lo sabemos al dedillo. Uría y Torrellas están particularmente habladores y alegres. Todo saldrá bien.

 

En Ribadesella, a mis amigos, casi adolescentes, los músculos elásticos, apenas dibujados bajo la piel tostada y tersa del aún no lejano verano, les está cambiando la voz, y a ellas, las niñas de miembros flexibles, ágiles, de movimientos agitados, les empieza a gustar trajinar los potingues de mamá. Ellas y ellos, los cuerpos frescos, plenos, henchidos, apretados en capullo, ¿prestos a la llamada de la carne?

No, todavía no. Era el tiempo de los juegos mixtos. Estos juegos eran de tipo colectivo, en los que podían jugar tanto niñas como niños. Son los últimos coletazos infantiles de el pañuelo, tres marinos en el mar, el escondite. Recuerdo el dicho “Tres marinos en la mar” a lo que respondían las niñas y críos que se habían quedado para ir a buscarles: “Y otros tres en busca van”.

En el juego del escondite, el que salvaba a los que habían sido vistos y por lo tanto apresados, los libraba diciendo: “Alzo la malla por mi y por todos mis compañeros y por mi primero”.

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Al año siguiente una carta del Padre Cura llegó a mi casa. La misiva, escueta, decía que mi  hermano José Ramón, que muy bien, pero que a mi, en Navidad, me enviaban de vuelta a casa. Que las notas en Francés, en Latín y no se en que otra cosa no dejaban lugar a dudas de mis limitaciones.

 

Cuando regresé las niñas de mi edad eran mayores que todos los chicos de mi edad. Tan mayores que se habían juntado a los de los cursos superiores.

En aquellos años, nuestras santas de hoy, apenas si estaban empezando con el rayón o la comba.

 

Y yo, ¿que iba a hacer en un pueblo donde los críos no cantaban a cuatro voces?  Donde no había olimpiadas, ni teatro, ni radio ni torero…y me marché, solo, interno, a un seminario, en Francia, a superar mis limitaciones.

 

Carlos

 

Dedicatoria de J. M. Criado en 1963

Dedicatoria de J. M. Criado en 1963

Compruebo y aplaudo que César sea un muchacho disciplinado y que acate mis órdenes sin rechistar. En el anverso de esta fotografía que ha conservado de los compañeros de 2º curso y clase B en el que estaban José Manuel Criado y César Alvarez aparece la dedicatoria y firma de José Manuel a su amigo César. Regalo que un amigo hace a otro amigo en 1963 y que adquiere su auténtico valor en 2009. ¡Qué curioso!

César es el cuarto por la izquierda de los que están de pie y José Manuel el octavo de la misma fila.

Gracias amigo César por haber conservado esta prueba de afecto.


Susssórdenes mi Furriel; apreciado amigo José Mari, aposentado y con la calma y placidez que proporciona estar de nuevo en casa, sin más compañía que la rutina y la resaca de vivencias de los 3 últimos días, empiezo por enviarte copia de la foto dedicada por José Manuel Criado en el año 1963 y que me sugeriste te remitiera para colgar en el blog.
 
Se dice que el tiempo pone a cada uno en su sitio y esta es la prueba que lo autentifica. Como ya conté personalmente y también a través del blog (por la intervención del PPedro) apenas conservo nada de aquella etapa de mi vida, salvo los recuerdos que estoy recuperando a través de todos vosotros y cuatro fotos en blanco y negro: Una con mi padre, que supongo que se tomaría en la fecha de ingreso, a la entrada del Colegio, otra de una visita de mi hermana y su marido en viaje de novios en 1962, la 3ª donde aparezco solo, arropado por la sombra de dos abetos o algo parecido y la 4 con compañeros de curso, dedicada por J.M Criado.
 
Del tiempo posterior a la salida del Colegio, recuerdo que seguí utilizando el albornoz hasta hace poco tiempo, por ese afecto solidario de haber compartido tantas batallas y soledades y también porque, además de un símbolo de superviviencia, era de la talla apropiada a los 90 kgs de mi estado actual; no conservo boletines de notas de calificación, cartas, etc. ni otras huellas visibles, salvo estas 4 fotos, que comparten espacio con carnets viejos, pasaportes llenos de visados y un variopinto abanico de nombres de aeropuertos y aduanas a las que me llevó mi trabajo de otros tiempos.
 
Hace algunas semanas y al revisar y ordenar papeles viejos, tropecé con las fotos y al echarles un vistazo, ahora que vuelven a tener sentido e importancia, vi la dedicatoria y casi me da un yuyo; hacía pocos días que José Manuel se había ido y fíjate de que manera, se instalaba de nuevo y para siempre, pues era José Manuel Criado el autor de la dedicatoria en 1963 y fue también él, en 2008 quién me localizó, ayudado por Santiago Alfayate y Manuel Arango, después del encuentro que celebrasteis por todo lo alto en la Virgen del Camino y donde aún conservaban algún recuerdo de mí.
 
Parecerá una chorrada pero, en mi caso, te puedo asegurar que son estos detalles los que me animan, empujan y me aportan las emociones e ilusión que dan sentido a la vida y  por esa misma razón llevé la foto conmigo para, además de comentar el hecho, buscar la forma de hacer partícipe a la viuda de José Manuel.
 
Un fuerte abrazo. César Alvarez "Loseiros"

SIGUIENDO LAS HUELLAS DE CARLITOS BAÑUGUES

SIGUIENDO LAS HUELLAS DE CARLITOS BAÑUGUES

Recordad los madrileños y asimilados que, tras el largo puente, tenéis que volver a empujar la vagoneta, pero, un consejo: no me corráis al trabajo.

Hace unos días paseando por la Virgen del Camino, tomé esta fotografía que se me ocurrió enviar a Carlitos Bañuges para que me hiciese el comentario que le sugiriese su visión y, mira por donde, descubro que aparecen sus huellas, un dedo aprisionado, el resto de una de sus yemas y una uña machacada debajo de la dichosa portería de baloncesto que, casi milagrosamente, se mantiene en pie en medio de aquellos campos que un día fueron de los deportes de la Escuela Menor, hoy cementerio de chatarras.

La portería me recordó la Estatua de la Libertad en la última secuencia de la película "El planeta de los Simios".

Esto es lo que nos ha escrito Carlos.

Cuando me acerco a la Virgen del Camino,no dejo de visitar las instalaciones de aquel magnífico colegio.

 

En uno de aquellos recorridos, me quedé perplejo;hasta irritado,diría.Muchas estancias se habían convertido en un destartalado y desagradable lugar.Ni piscina,ni clases,ni capillas,ni campos de deporte.Todo estaba descuidado,amontonado,sucio e irreconocible.

 

En los campos de la E.Mayor: instalaciones,asfalto,coches..todo ocupado.En la E.Menor:una auténtica escombrera.Qué desastre,pensé,mientras buscaba algún signo que me recordase aquel espacio deportivo.

 

A lo lejos,los restos de una portería de baloncesto emergían,enhiestos,como el mástil desarbolado de un pecio alejado de puerto.Debajo,enterrados,los espacios muertos del recreo;los oros de nuestras conversaciones amistosas donde solo el viento tenía plaza;los juegos programados con objetivos saludables;lugar de sudores y morriñas enterradas...todo un barco agrietado de historias en zapatillas,camiseta y meybas.

 

Aquella imagen,que no era ningún signo:símbolo,indicio o icono de nada,sí me sugería una faceta que se repitió en nuestra educación:el trabajo intelectual y físico.Una simbiosis obligada o escogida pero de la que,como un bumerán,se nos devolvía en utilidad general o individual.Recordad que trabajamos en los campos,en la limpieza,los champiñones,la granja,el abastecimiento de agua,las colmenas,tramoyas,cementerio,jardines,etc.¿Correspondían estas actividades a lo que se entendía como educación integral?Desde luego,tenía un sesgo lineal -con transversalidades,sin duda- pero que yo entendía más acertada que lo contrario.

 

Esa vieja portería ahogada en palés,tiene su historia:Era el año 1965 cuando el P.Cura decidió cambiar la disposición de los campos y dejar un centro hexagonal para poner una Virgen cubierta por una estructura de hierro y a modo de pérgola.Debíamos colaborar.

 

Al levantarnos,nos daba una lata de aceite de litro con asa para buscar piedras pequeñas entre los viñedos.Había que lavarlas en la fuente de tubo que separaba los campos.Todas las que pudiésemos en media hora.Luego las depositábamos a la entrada de la recreación y,en el primer recreo,hacíamos el hormigón.Recuerdo que el P.Cura se encargaba de la hormigonera y nosotros hacíamos el resto.No puedo olvidar al P.Ceferino,grandotón,con gafas,muy colaborador.Creo que era un fraile que estuvo como de paso,pocos meses.Aquel hombre,paleaba el cemento,la gravilla..todo.llevaba la pesada carretilla cuando se acababa el recreo.Allí quedaban los dos para acabar la masa.

 

Cambiados los campos;soldados los hierros;hechos los bordillos del hexágono,el camino y una entrada a la recreación hormigonada,se decidió fabricar dos porterías de baloncesto(también de hormigón).

 

El mismo sistema.Además había que preparar el encofrado para formatearla y preparar la ferralla.Todo se hizo perfectamente.

Cuando tuvimos que transportarlas desde la entrada de la recreación,lo hicimos a mano:todas las que cabían en la estructura.La más próxima se trasladó sin problemas.En la otra,cansados,la llevamos con dificultad.Yo iba en la zona de mayor sección y peso.Antes de llegar,los de cabeza flaquearon y fueron soltando la viga.Aguanté hasta que me quedé con un dedo atrapado bajo ella.Fray Ovejo me cortó un poco de yema y me quitó la uña que colgaba del machacón.Aún se nota la falange aplastada.Por su posición,sé que era esa misma la que no llegué a levantar.Las siguientes se hicieron con dinero de los champiñones(en la E.Mayor).Esta es la historia de esa arboladura donde dejé mis huellas.

 

Carlos.

 

CONSTRUCCION DEL NUEVO SANTUARIO

CONSTRUCCION DEL NUEVO SANTUARIO

Ved y comparad estas dos fotografías que hoy os presento. La primera corresponde a la construcción del nuevo Santuario que, como recordaréis, se llevó a cabo durante los años 1958 a 1961 (seguro que esta foto le gustará a Santines Vibot). La inferior es una conocida del desaparecido.

Como sabéis, el Santuario actual mantiene su base en la misma superficie del antiguo templo derruido. También es sabido que Don Pablo y Doña Rosario siempre mantuvieron que el espacio de la cabecera donde se ubicaba la imagen de la Virgen debía conservarse en el mismo y exacto lugar.

En algún documento de los que os he ido dejando en el blog recordaréis haber leído cierta declaración del Padre Coello de Portugal, nuestro Fray Currro, en el sentido de que el proyecto del nuevo Santuario era la realización de "una iglesia para un retablo".

Así lo confirma el Padre Curro en unas declaraciones que aparecen publicadas en el Diario de León del día 23 de Agosto de 1961: "Al redactar el nuevo proyecto del Santuario de Nuestra Señora del Camino se partió de dos pies forzados: el lugar del emplazamiento con la misma disposición, y la conservación del retablo barroco".

Si comparáis las dos fotografías (la de la construcción del nuevo Santuario aparece en el libro RETABLOS) se confirma: ved que no se había derribado la cabecera del viejo y ya se iba construyendo el nuevo alrededor de ella y su retablo. Así se mantuvo milimétricamente el sitio del Retablo y, por tanto, el de la imagen de la Virgen del Camino.

Curioso, ¿no?

Os abrazo, el Furriel.

LA CURVA DE TROBAJO-KM.4

LA CURVA DE TROBAJO-KM.4

...que en aquellos años 50, 60 y 70 no era precisamente lo que se dice la curva de la felicidad. Era la segunda curva ya superado Trobajo y la última, León Km.4,  antes de enfilar la interminable recta que nos ascendía directamente, a lomos de aquel autobús de color gris naval de Martiniano Fernández, hasta la misma portería del colegio de la Virgen del Camino donde siempre esperaba Pepe el portero con su jersey gris de cuello alto.

Os dejo esta comparativa: la foto superior, posiblemente del año 1960, aparece  en el libro RETABLOS y la inferior la he sacado el jueves pasado intentando aproximarme al mismo punto de toma de la anterior.  

¿Recordáis la curva? ¿Apreciáis alguna diferencia?

Hay una canción popular leonesa que en alguna de sus estrofas dice:

LA VIRGEN DEL CAMINO

NO ESTÁ MUY LEJOS:

ARRIBA DE TROBAJO,

JUNTO A MONTEJOS.

NOTAS DE CORIAS

NOTAS DE CORIAS

Nuestro compañero leonés-canario (mezcla de Gusendos de los Oteros y de Las Palmas de Gran Canaria) me envía sus notas de Corias (que os dejo en el álbum DOCUMENTOS de Ver Fotos/Documentos).

 Amigo Maxí; aceptables notas en general, pero eso de un 6 en Ciencias Cosmológicas y un siete raspadín en Urbanidad y Caligrafía...¡hay que mejorarlo! ¿eh? Practicando en un cuaderno de caligrafía tumbado en la Playa de Las Canteras, seguro que subimos la nota rápidamente.

 Un abrazo, amigo.

Hoy te envío un documento interesante de Corias: la cartilla de notas que nos entregaban trimestralmente.

Naturalmente las notas no tienen interés aquí , pero sí el sistema de calificación, las asignaturas y la "religiosidad" con que nos las entregaban.

Maxi trapero.

 

¿LA CARNE ERA MALA?

¿LA CARNE ERA MALA?

Hoy nos deleitamos con el comentario que a Chema Sarmiento le ha sugerido esta fotografía. Ya sabía que le iba a costar, pues Chema nunca fué lo que se dice un destacado en los deportes; hablando con él me dice que sus deportes preferidos son individuales, de ahí el que era un poco tronco en el colegio.

Gracias, amigo Chema, ¡genio!

Os reconozco Fueyo, Boliche, Tejerina, Avelino, Mediavilla, Ximo...

A principios de verano, me llegó una carta de Jm, el furriel: “Anda, Ch, haznos un comentario a esta foto que me sirva para uno de esos días en que no hay nada de actualidad y no sé qué poner en el blog”. La verdad es que la foto no me decía nada y le envié un mensaje pidiendo que me la cambiara por otra, una que me recordara algo, una en la que estuviera yo. El furriel, de vacaciones, no contestó. 

 

Con esa cosa pendiente, de cuando en cuando cogía la foto y a modo de reto me decía qué sería  capaz de sacar de su observación minuciosa si yo fuera detective y esa la única pista para iniciar una investigación. Miraba la foto y ¿qué veía? Al Padre A en el extremo derecho, rodeado de alumnos de mi propio curso y del anterior, en los campos de deporte de la escuela mayor (por la referencia del mosaico que aparece al fondo), en una actitud que ya había visto en otras fotos. Las consulté y llegué a la conclusión de que los sujetos de la mía estaban allí esperando que transcurriera una de las pruebas de las olimpiadas que se organizaron en el curso 65-66. Incluso, a fuerza de mirarla, me pareció descubrir en la vertical de T un flequillo que podía ser el de un servidor. Bueno, ya era algo (otros habrían visto eso desde el primer instante, de modo intuitivo). Pero mira que ponerme a mí a comentar un evento deportivo, ya hace falta mala leche...

 

***

 

Llego a casa de C y le encuentro retorciéndose de dolor. No es cosa nueva, hace ya años que soporta un montón de dolencias diseminadas por todo el físico. “A mí que no me fastidie que cojo el martillo y vuelvo a poner este hombro en su sitio, como está mandao ¿No te acuerdas de lo que nos decía el Padre F de que el cuerpo hay que machacarlo? Pues funciona de maravilla” Mientras pensaba para mí que el remedio no debía ser tan eficaz como propugnaba, visto el grado de invalidez de nuestro compañero, tuve una especie de intuición: “ Pero C ¿no te das cuenta de que las cosas son exactamente al contrario de como tú las piensas? Lo que te ocurre es que tu no quieres a tu cuerpo y por eso mismo él no te quiere a ti. Tu maltratas a tu cuerpo para sojuzgarlo, como si fuera tu rival, y él se venga aquejándote con aflicciones que te hacen insoportable la vida diaria”.

 

Fue en ese  momento cuando se me ocurrió que el comentario a la foto podía versar sobre lo que nos inculcaron siendo pequeños acerca de la relación a nuestro propio cuerpo. ¿Verdad que eso abre un  portal en el que todos tenemos mucho que decir? Rompo yo el hielo haciéndoos partícipes de una reflexión que me parece interesante, por paradójica:

 

***

 

 

Se desató una gran batalla en el cielo. La Bestia (Luzbel) y sus secuaces quisieron plantar cara al Creador, pretendiéndose sus iguales. Las tropas del Bien, capitaneadas por el arcángel San Miguel derrotaron a las del “aspirante-adversario” y las arrojaron a las profundidades del infierno.

 

Esta  leyenda que todos conocemos, no parece en el Génesis, como se podría pensar. Hay alusiones a ella en Isaías 14 y un desarrollo emocionante en el capítulo 12 del Apocalipsis. Mezclada con otras de origen grecorromano  ha llegado a nosotros como el mito de “El ángel caído” que fecundó la imaginación de Milton.

 

En la confusión del terrible encuentro entre San Miguel y Luzbel, una serie de ángeles que “andaban por allí despistados” fueron  arrastrados accidentalmente por la cola del Dragón y cayeron a  la tierra. Esos ángeles no formaban parte de los levantiscos seguidores de la Bestia. Simplemente estaban en mal sitio en mal momento.

Llegados a este bajo mundo, se fueron percatando de su desgraciada situación.  Incesantemente lloraban su “destierro”, clamaban a lo alto, cantaban salmos, añorando su antigua patria. La Bestia, cansada de tanta algarabía y tantas músicas, para callarlos los encerró en túnicas de carne. Esos ángeles prisioneros  de sus cuerpos somos hoy los humanos.

 

Esta maravillosa segunda parte recoge  la concepción cátara de la creación del hombre. Llegó al catarismo probablemente a través de Orígenes de Alejandría, constituyendo uno de los pilares fundamentales de esa doctrina, que imaginaba el universo como una creación a partir de dos principios: el principio bueno habría creado el mundo invisible, mientras que el principio malo habría creado el mundo visible (todo lo que constituye el mundo sensible, inclusive una maravillosa puesta de sol, el rumor del viento en los árboles, el olor de la hierba en días de siega). Dentro de la mentalidad cátara el cuerpo es la prisión del alma, frente a la doctrina oficial de la Iglesia, de base agustiniana, en que el cuerpo es el recipiente, el vaso, del alma. Es fácil ver la diferencia que ello implica en la relación a nuestro propia materialidad: en la segunda visión, nuestro cuerpo es el soporte necesario a nuestra existencia actual, mientras que en la concepción cátara éste tiene por origen al principio malo y  su misión es encadenarnos lejos de la patria celestial en que vieron la luz de nuestras almas.

 

***

 

 

Después de este paréntesis, necesario a la conclusión a la que quiero llegar, vuelvo a la idea central. Entre nuestros formadores, me parece a mí, no había una idea única y monolítica de cómo debíamos  imaginar la relación a nuestro cuerpo. Vimos alguna vez al Padre A que aparece en la foto bañándose en la piscina. Con un cuerpo como el suyo, que necesariamente mantenía esa forma gracias a ejercicios de musculación y no sólo corriendo y dando patadas a un balón, no se puede creer que él considerara su cuerpo como una detestable prisión. Pero cuando el Padre F decía a C y a los demás que había que machacar nuestro propio cuerpo, nos lo estaba presentando como un enemigo al que vencer: la carne es mala, el espíritu es bueno. Uno y otro luchan entre sí, como si ambos no fueran la obra de un solo creador, sino de dos principios opuestos.

Y aquí es donde aparece la paradoja: que estas ideas de sabor cátaro hayan encontrado algún alojamiento en casa de quienes se encargaron de acabar con ellas y con ellos...

Chema Sarmiento.

DE TORERO A NOVICIO

DE TORERO A NOVICIO

Hoy, como muestra de respeto ante el funeral por José Manuel Criado, no voy a colgar tontería alguna.

Únicamente os dejo esta fotografía por si alguien nos queréis contar algo sobre esta foto, hermanos mayores.

FOTOGRAFÍAS DE MAXI TRAPERO

FOTOGRAFÍAS DE MAXI TRAPERO

Es un correo que me envía nuestro querido compañero Maxi Trapero desde Las Palmas, al que acompaña estas fotografías que dejo en sus álbumes correspondientes para que disfruteis como yo lo he hecho viéndolas. Gracias, amigo Maxi. Me gustaría que nos escribieses algo en el blog, no va a ser todo leer en la Playa de las Canteras.


Este envío va de fotos varias en La Virgen: debajo de cada una va alguna indicación y nombres; en la primera, el de la izquiera es Amando Robles, que ya era el intelectual de mi curso y, por lo que sé, ha seguido siéndolo en su misión pastoral y misional en Centroamérica; en la segunda me veo yo mismo con mis pantalones de pana y bombachos, la moda de entonces, supongo; en la otra varios chiquillos jugamos a besar la mano del cura, tal cual ocurría en nuestros pueblos, en ella reconozco a Gregorio Barreales y a mí mismo, con bufanda (entonces la llamaba chalina); y la última es la de mi curso con el Padre Arias en el centro.

Maxi Trapero

LOS DEL 60 CANTAN

LOS DEL 60 CANTAN

¡Y cómo cantan! Texto y joya de fotografía que nos envía nuestro compañero Xavier Olano a quien envío un abrazo cariñoso.

Hola Jose Mari.
   En primer lugar en estos momentos tristes por la muerte de un compañero vuestro-nuestro, me uno al dolor de todos. Yo no conocía demasiado a José Manuel. He visto que salgo cerca de él en alguna foto en Caleruega. A veces nos juntamos muchos en un lugar, pero no tenemos esa cercanía y no nos enteramos de otros que están ahí.  En fin, qué le vamos a hacer. Así de dura es a veces la vida. Descanse en paz.
 
   Por otro lado te  mando una foto que me dio Jose Fernando Vázquez en Villava. Es de La Virgen. En  ella están -estamos- los siguientes del 60: De izda a dcha.: Palacios, Notario, De Pablos, Olano, Jose Fernando M. Vázquez, Rivera, Suazo y Barrado. Por lo que se ve estamos en clase y cantado (?)....algo. Vete a saber...

SAN FROILÁN, FIESTA EN LEÓN

SAN FROILÁN, FIESTA EN LEÓN

Hoy 5 de Octubre -en León se dice en Octubre no molesta la lumbre-, día de muchos recuerdos, fiesta grande en nuestro pueblín, posiblemente la fiesta más tradicional de este pueblón, como lo llamaba mi padre: carros engalanados, mercado medieval, las cantaderas, romería a la Virgen del Camino, pendones, hoy han desfilado por las calles de León 175 pendones de todos los pueblos y comarcas de la provincia. Realmente abundan los pendones leoneses.

Y hoy os recordamos especialmente a todos los leoneses, pendones o no,  que vivís en el exilio. Tomaremos una morcillina picantina a vuestra salud y cascaremos unos "perdones" para que se os alivien las culpas cometidas en este último año.

Recodaréis esta imagen de San Froilán que está a la derecha del camarín de la Virgen del Camino en el retablo del Santuario. En realidad no es la que estaba en esa hornacina del retablo del viejo Santuario, de ahí que la mitra sobresalga en exceso del hueco. Sabréis que San Froilán, nacido en Lugo, es nombrado obispo de León en el año 900. Solo cinco años después muere en León el día 5 de Octubre, de ahí su festividad en esta fecha.

Fué enterrado en la antigua iglesia de Santa María. Sus restos están depositados en una pequeña urna al pie del altar mayor de nuestra Catedral. También os recuerdo que se le representa con un lobo al que, tras devorar a su asno en un momento en que el santo obispo oraba -el pobre lobo tendría más hambre que los apostólicos de los 60-, le castigó a caminar a su lado cargando las alforjas con sus libros.

Alrededor del cuello de esta imagen de San Froilán los leoneses le colocan de regalo una "cuelga", costumbre muy leonesa en el día del cumpleaños.

Feliz día de fiesta para todos los leoneses, y para quienes no tenéis el privilegio de serlo, haced un alto en vuestro camino, aunque sea lunes, y acordaos de nosotros, sabiendo que os queremos a todos.

De momento Albertín, Isabel y un servidor nos pasamos a casa de mi hermano Froi, quien como buen Froilán, nos ha invitado a comer. Seguramente caerán unas morcillinas de Matachana, unos chorizos entrecallaos, una ensalada ilustrada para desengrasar y remataremos con unas torrijas con miel. ¡Felicidades, hermano!.